Clase de consciencia: la compasion en nuestros procesos

Transcripción de una clase/monólogo en español (Canal de Mia Astral) sobre la importancia de paciencia y compasión durante procesos emocionales y de crecimiento personal. La oradora critica la cultura de la inmediatez, diferencia entre fallar por falta de disciplina y la espera orgánica del cambio interno, y anima a abrazar la incomodidad como parte del desarrollo auténtico.
Hola chicos y chicas, quiero que aprovechemos los retrógrados para reflexionar sobre unas cosas que les voy a comentar y también para practicar esto de tener paciencia. Hay algo que me llama muchísimo la atención, no es secreto para nadie, estamos en una era donde la inmediatez es todo. Te envían un correo y como tienes el celular amalgamado a tu mano, por supuesto respondes en 10 segundos. Si una amiga no te responde en 2 horas, algo le pasó, hay que llamar a emergencia porque por favor, todo sucede de inmediato, hay que responder de inmediato. De eso no voy a hablar, yo creo que eso lo he mencionado y es tema para otra cosa. Pero lo que quiero compartir ahora es que a pesar de que hemos avanzado mucho en la tecnología, a pesar de que cada vez pensamos más rápido, resolvemos más rápido, queremos todo más rápido para ayer, los procesos emocionales siguen teniendo un tiempo que toma tiempo, un tiempo orgánico. Entonces, como muchas personas no lo entienden o no han reparado en esto, no tienen paciencia con sus propios procesos. ¿Cómo podemos lograr un cambio si no tenemos paciencia y compasión con nuestro proceso de desarrollo dentro del mismo de ese proceso? Les voy a explicar con un ejemplo. Vamos a suponer, con el ejemplo más burdo y más ordinario, vamos a suponer que empiezas una dieta, el lunes estás trabajando, vas a mil por hora, la inmediatez, el jueves todavía no te entra el pantalón y te molestas tanto contigo misma que el viernes comes y comes el triple de lo que estabas comiendo para llegar al punto en el que tengo que empezar sana restricción. ¿Por qué? Porque te sientes mal, o por ejemplo, algo que se hablaba mucho en el grupo de desórdenes alimenticios, estabas comiendo muy bien, a tus horas, te sentías súper, pero hay un día en que te resbalas, hiciste algo que fomentaba el desorden y el día siguiente te sientes tan mal que estás como una etapa de regresión, aunque en verdad nunca estás de regresión porque ahora tienes los ojos bien abiertos. Entonces me plantea esto, hay muchas personas que me dicen Mía, estoy tomándome los jugos verdes, estoy haciendo ejercicio, llevo a mi abuelita al supermercado, estoy yendo a misa, estoy escuchando Kabbalah, estoy Dios mío, haciendo limpiezas en mi casa, medito todos los días, estoy haciéndome las exfoliaciones, estoy escuchando todos los audios, entiendo que está haciendo Plutón en mi carta y para de contar. ¿Y dónde está el tipo? ¿No aparece el tipo? No parece el amor. No parece, no parece. Primero que nada con ese afán yo no siento amor vibrando en ti. Y recuerda que uno manifiesta de lo que ya tiene vibrando adentro. Eso es muy importante. Y la otra cosa es la paciencia. No podemos tampoco iniciar esos cambios únicamente para ver el resultado que nuestro ego desea ver. Y esto de que pensamos que va a ser rápido, de que apenas empiezo las cosas ya el universo debería entregarme lo que yo estoy exigiendo, porque si no ¿Para qué empecé todo este sacrificio con esa actitud de entitlement, de porque yo, porque yo lo digo, porque yo lo valgo y lo valgo ahora, no lo vamos a obtener? Recuerden que la abundancia se manifiesta para aquellas personas que trabajan en su proceso, pero que también no están ocupados quejándose del proceso, de hecho están inmersos en el mismo. Entonces me parece muy importante resaltarlo porque la razón por la que veo que se sabotean los procesos es porque no ve los resultados que quieren. Que quieren ya. Y no solamente en la parte física, En verdad mi trabajo es más acerca de estas personas con las que yo trabajo que veo que se frustran en su desarrollo personal de no ver resultados como si fuera un antes y un después. Tenía tres filos y aquí está el cuerpo de playa. No es lo mismo. No podemos medir karma calorías que quemaste en un entrenamiento mientras estabas haciendo un emotional push up. Lamento decirte que no es lo mismo. Yo sé que los resultados físicos tangibles que se pueden ver y apreciar son muy sexys. ¿Por qué? Porque los vemos y nos motivamos a continuar. Uy, bajé dos kilitos, me queda el pantalón, le voy a dar más duro. No es tan fácil ver los cambios internos, pero si no tenemos paciencia nos vamos a continuar saboteando, devolviéndonos al primer punto, aunque más conscientes, pero de esa manera se va menguando la confianza que tenemos en nosotras mismas y sin razón. También tenemos el caso de la confianza que se merma cuando no nos cumplimos lo que nos prometemos. Por ejemplo, me prometo que voy a dejar de fumar y no me cumplo. Y cuando me veo con el cigarro en la mano, digo ay, otra vez. Y empiezo a dejar de confiar y de creer en mí. Pero también tenemos este caso que es que no me tuve compasión, que me devolví, que no me cumplí y que de verdad ahí no te lo cometiste, no hubo culpa, sencillamente no tuviste paciencia para ver el desarrollo. Es importante que entiendes la separación o la diferencia entre estos dos casos, porque en uno tú conscientemente sabes que te hiciste una promesa y no la cumpliste. Aquí te estás cumpliendo, pero los resultados no se muestran así tan rápido o tan fácil como tú quisieras. Y eso no está mal. Qué bueno que tome tiempo. Y lo más importante que quiero comunicarte en esto es que yo sé que la incomodidad, valga la redundancia, es muy incómoda, pero tú vales la pena y la gloria. Tú vales la pena esa incomodidad, porque tú puedes no pasar por el proceso incómodo, taparlo, seguir con la marcha, no hacer caso, porque te da miedo estancarte, te da miedo estar en ese estado de tener que validar cómo te sientes. Y es incómodo. Pero yo creo que si yo lo valgo. Yo valgo esa incomodidad, porque la verdadera liberación es a través del proceso, no dándole la vuelta al proceso. Yo valgo la pena y tú también vales la pena esa incomodidad que nos va a llevar a Ya en serio, siento que integré, que superé, porque si no, si le damos por el lado, o si utilizamos una vía rápida, como si tomáramos pastillas quema grasa, pero karma, calorías, lo que vamos a hacer es que más adelante vamos a volver a tener este proceso y en verdad no nos va a hacer bien. Tú lo vales. Si algo lo vales. Vales la compasión, la pena, la gloria, la incomodidad para después sentirte mucho mejor. Algo sí te voy a decir, no es un solo proceso en la vida. Cada vez que queremos hacer cambios, tenemos que estar conscientes de que va a venir un proceso quizás un poco incómodo, pero también está bien rico sentir que estamos tomando responsabilidad para no seguir dándole continuidad, porque tú vales eso. Y recuerda que uno es lo que tolera. Espero que me haya hecho entender. Perdón por haberme enredado. Mercurio está retrogradando, pero Bueno, les dejo un beso bien grande y que tengan por favor más paciencia y compasión con sus procesos.
More from Camila

Lo que se estaba cocinando tras bastidores finalmente sale a la luz. Te explico.

Del 12 al 18 de octubre tenemos energía a favor para exponer lo que se estaba cocinando

La luna nueva en Libra abre un ciclo de seis meses para actualizar acuerdos que ya no funcionan







