La pregunta de la semana: Cuando extrañamos lo que estamos dejando - Mia Astral

Mia Astral explains why we miss the habits and relationships we're trying to leave behind, even when they hurt us. She walks through quitting smoking, breakups, and workaholism as examples, then offers concrete tools: handwritten journaling, identifying your earliest triggers, building a strong reason to change, and replacing old patterns with new ones. The key is grieving what you're losing while staying committed to moving forward.
Hola a todos. Estoy aquí para trabajar con las preguntas de la semana. Cuando les pregunté la última vez que me dejaran preguntas una chica hizo una pregunta que me encantó cómo manejar esta dinámica de quedarnos pensando en la vieja narrativa o la manera como lo interpreté es ¿Qué pasa cuando nos quedamos pensando en esa vieja forma de ser? Hace poco en un vídeo les comentaba que cuando dejamos una vieja manera de ser sentimos un poco el fantasma de esa vieja manera y sentimos un poco un luto. Creo que cualquier persona aquí que ha dejado algo, no simple de dejar, pero lo que pasa es que cosas un poco más complicadas, pero una persona que por ejemplo ha dejado el cigarrillo después cuando está tratando y al tiempito igual se toma un café y como fumaba con el café se siente como raro o rara cuando se toma el café como que le hace falta o en esos momentos de ansiedad en el trabajo en los que solía salir a fumarse un cigarro, pues ya no lo puedo hacer y esta como pregunta como sería como el momento perfecto, ¿No? Y hay como un poquito de. Les cuento este ejemplo que es simple para cosas mucho, mucho más complicadas como un divorcio o una separación y que de verdad la otra persona te hace mucha falta pero ya no puede ser la narrativa en tu cabeza tiene que haber un punto donde más allá de extrañar tú tomas la decisión porque se toma una decisión de decir tengo que empezar a hacer mi vida de nuevo. Hay muchas personas que es como no hay que dejar que pase todo y puedes pasar tantísimo tiempo viendo qué está haciendo la otra persona, buscándola, pero si llega un día en el que uno dice así como uno dice no puedo seguir fumando, no puedo seguir tomando esto, no puedo seguir comiendo otra cosa, uno dice tengo que aceptar que se acabó y tengo que empezar a llenar mi vida con otras actividades, con nuevas experiencias para cambiar la vieja narrativa aceptando 100 % que extraño a la persona. Pero la vida es hacia adelante. Nuestra mente es como una programación y de verdad que cuando uno toma una decisión si la va alimentando con las claves del programa correcto, va andando. Es impresionante, pero tiene que haber una decisión. Creo que hay una línea muy fina que muchas veces tiende a borrarse con esto de la compasión y de siente tus sentimientos. Yo soy siento 100% pro de valida tus sentimientos, tus emociones, entiendelas, son indicadores, te están diciendo algo, pero uno también tiene que aprender a notar ese punto donde ya fue suficiente, donde uno tiene que aprender a ponerse sanos límites y lo estoy viviendo, duele, es un proceso, pero entiendo por qué lo hicimos, entiendo qué fue lo mejor para los dos, entiendo cuáles fueron las razones, entiendo cuál es el proceso que voy a pasar y voy a colaborarme siendo ABCD. También pasa que mientras estamos tratando de dejar una vieja manera de ser y estamos intentando la nueva, como les he mencionado muchas veces, caemos en la vieja manera de ser porque la recuperación no es lineal. Caemos, pero nos damos cuenta de las consecuencias que genera esa situación. Mi recomendación en cada uno de estos casos sea, por ejemplo, dejar el cigarrillo, que a lo mejor tú lo estás tomando como dejar una bebida que es mala para ti desde una separación que quizá para ti tiene que ver con dejar una empresa también, o una situación en que tienes que poner un stop y empezar a crear como otra narrativa de vida. Recomiendo en todo caso journaling, empezar a escribir todos aquellos estímulos que me despertaron las ganas de volver a caer en el viejo patrón. Y cuando yo estoy escribiendo eso, por ejemplo el día de hoy sentí unas ganas increíbles de llamar a tal persona, unas ganas increíbles de consumir tal cosa que me hace daño. La razón fue que, y describo la situación que me detonó para caer allí y después agrego una ¿Cuándo fue la primera vez que yo sentí que tenía que llenar este vacío? Cuando uno se pregunta cuál fue la primera vez, inmediatamente viene a nuestra mente, a lo mejor no fue la primera, pero viene un recuerdo muy temprano de en algún momento cuando pasó esto, por ejemplo, yo tenía la tendencia de que si estaba ansiosa o si me sentía no estable, como que pasaba algo que no me hacía bien, como que me descolocaba. Mi solución para todo era trabajar y trabajar en demasía. Al punto, y lo comenté una vez, que por ejemplo, podía ser viernes y estaba llegando de una cena y si pasaba algo que me descolocaba, llegaba a grabar, porque para mí mi escape era eso, era trabajar, llenarme como que de algo por hacer. Hay personas que llegarán de una fiesta un viernes en la noche y se ponen a ordenar su casa, o sea, Marie Kondo, porque a lo mejor eso les ayuda a drenar ansiedad. Pero llegó un punto donde para mí era completamente nocivo el impulso de cortisol, sentirme toda tiesa y sentirme como toda llena como de esta energía masculina, que no hay nada malo con energía masculina, pero era una búsqueda de control, era una búsqueda de sentir energía masculina tóxica. Y hay energía masculina y femenina positiva y tóxica, pero me llevaba como a ese lugar, no venía de un lugar de tú turu, tú quiero trabajar, venía como de quiero controlar. Cuando empecé a entender eso, cuando sentí el impulso, empezaba a escribir porque estaba muy clara en que tenía que tomar una decisión. No es que poquito a poquito, es que tenía que dejarlo de hacer. Entonces al empezar a escribir, en una de esas me pregunté ¿Cuándo fue la primera vez que yo sentí que trabajar, producir o ser mejor estudiante o estudiar más? Porque me imaginé que eso venía de pequeña, me iba a hacer sentir mejor, me iba a generar una validación, quizá un aplauso de mamá, de papá, de abuelo, de abuela, etc. Y así empecé a indagar y empecé a cachar. No fue el primer momento, caché un momento de cuando tendría como 13 años y cuando empecé a elaborar sobre ese recuerdo, me llegó uno de cuando tendría, no sé, seis, siete años y empecé a entender muy bien la raíz del asunto. ¿Entonces sí creo que cuando empezamos a dejar viejas formas, podemos pasar tiempo extrañando esa vieja forma, como que ay, qué rico, cómo era cuando yo resolvía con eso? Pero por otro lado, podríamos utilizar proactivamente eso y si, voy a recordar, voy a recordar, vamos a elaborar y sobre todo escribir y escribir a mano porque nos mueve mucho más que tipear en el celular, en el bloc de notas, aunque a mucha gente le gusta hacer journaling de esa manera, yo les propongo humildemente que lo hagan escribiendo para que noten la diferencia, cómo empiezan a drenar emocionalmente con una fuerza increíble y les hace ver cosas que estaban previamente ocultas, reprimidas, o bueno, no queríamos lidiar con eso, pero empezamos a entender qué era lo que queríamos tapar y eso nos va a dar una razón por qué mucho, mucho más grande para poder instalar una nueva narrativa y que cuando se vuelva a dar el estímulo que tiene la tendencia a llevarme a extrañar y a veces un tanto a idealizar lo que era el viejo hábito, como que pero nadie me está viendo, pero una vez no hace daño. Cuando uno elabora en esto, la manera como uno recuerda y como uno guarda el luto, aquello que está llegando a su final cambia y se despierta mucho más el deseo por descubrir lo que sería o lo que será una vida sin esa vieja narrativa, sin ese viejo mecanismo de defensa, sin esa vieja manera de resolver las cosas y sentirte bien de una manera inmediata, aunque no fuera sustentable, cambia completamente el asunto. Entonces sí, muchas veces dejando algo nos vamos a llevar extrañando, Dios mío, hasta soñando con la vieja dinámica para que se rían, para que lo tomen por chiste, para entender un poco, cuando uno deja un alimento que le encantaba, no sé, dona dulce, uno sueña con eso. Soñé que me estaba comiendo tres donas, Dios mío, estaban buenísima. ¿Cuántas veces ustedes no han soñado con una persona con la que terminaron? ¿Cuántas veces no soñaron que le olían, que se abrazaban y que lo sentían o la sentían? Ese fantasma de lo que estamos dejando queda por un rato. Lo que vamos es a reprogramar y resignificar la manera como estamos viendo eso, porque cuando empezamos a elaborar nos damos cuenta que no era acerca del cigarro, no era acerca de las donas, no era acerca del personaje, era acerca de un vacío y empezamos a hacer un tapping. La energía del adulto responsable. La energía del adulto responsable Armar un gran porqué que nos lleve en esos momentos donde sentimos que estamos flaqueando y vamos a flaquear, pero nos vamos a levantar con más fuerza y en esa situación vamos a entender mucho más que no solamente merecemos darnos paz, sino que valemos totalmente la pena y la gloria de nosotros mismos. Llevarnos al otro estado algo que no conocemos, porque no conocemos la vida sin ese patrón, o por lo menos no en muchos años. Nos merecemos descubrir qué hay del otro lado del closet de Narnia, donde ya ese patrón no controla nuestras vidas, porque muchas veces ese patrón nos tenía limitados en maneras que ni siquiera al principio habíamos cachado, pero con el tiempo de trabajar en esto, en la nueva narrativa, vamos a entender. Por último, para no quitarles más tiempo, esto también es delicado, cuando la persona de alguna forma disfruta el sufrimiento de lo que perdió. Hay muchas personas que es duro decirlo, pero así se explica en psicoanálisis, hay un gozo en aquello que se perdió y en que la narrativa sea porque perdí eso. Cuando hablamos con alguien y por mucho tiempo nos está contando la misma historia, que no es que la persona quiera hacerse pobrecita yo, para nada, pero es como que bueno, es que como me pasó eso allí y como perdí eso allá, ahora estoy así. También hay un punto donde uno dice pausa, me estoy de alguna forma alimentando de ese sufrimiento porque me da la excusa de no empezar desde cero y al elaborar en el diario, al escribir, nos vamos a dar cuenta de que esa historia puede darnos una sobadita por un rato, puede ganarnos la empatía o la compasión de otros, pero nos está limitando increíblemente entender que la vida es ahora, no tenemos chance de esta vida para otras vidas, o sea, obviamente si crees en reencarnación, reencarnarás, pero vive tu vida en vida, no esperes que venga otra vida, otra reencarnación para poder ver todo el potencial que tienes para explorar. Bueno, espero que esto haya aclarado incluso preguntas que no sabían que tenían y sepan que todo este tipo de información y de ejercicios yo se los voy dejando en los climas astrológicos y en las clases de coaching de la semana para que se ayuden, no solamente por algo específico de la alineación de la semana, sino que sea un ejercicio que les ayude para toda la vida. Que estén muy bien y que tengan excelente día. Bye.
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