Fragmento de un video/charla sobre el regreso de Neptuno a Piscis (Canal de Mia Astral). La oradora explica fechas clave (entrada/retrogradación y retorno) y comenta efectos simbólicos: disolución de ilusiones, finalización de asuntos pendientes, y la transición desde una fase activa en Aries hacia una fase introspectiva en Piscis.
El 22 de octubre tenemos dos eventos importantes. Neptuno regresa a Piscis. Neptuno, planeta de la visión que sostenemos, del ensueño, de la fantasía. Él entró en Aries el 30 de marzo de este año y nos mira que te voy a mostrar quién soy en Aries. Y tal como lo habíamos hablado, una de las manifestaciones de Neptuno en Aries es fuego, es incendios que se propagan muy rápido. Pero quiero preguntarte a ti si en lo personal sentiste que este año se incendió una visión dentro de ti, como que se creó una visión que te calienta mucho y yo quiero este cambio, lo quiero hacer, lo quiero iniciar, no quiero esperar por nadie, yo, yo solita lo quiero hacer porque Aries es eso de yo, yo sola, yo voy. Neptuno empezó a retrogradar y en esa retrogradación, ahora el 22 de octubre se devuelve a Piscis. Neptuno va a terminar el año donde lo empezó y es lo que están haciendo la mayoría de estos planetas que nos estaban mostrando el futuro. Neptuno de vuelta a Pisces se queda hasta el 26 de enero. Pero lo que a mí me importa y creo que a lo que más tenemos que prestarle atención es del 22 de octubre al 10 de diciembre. Les voy a decir por qué, porque eso va a ser Neptuno retrógrado en Pisces y ese va a ser el periodo en el que, tal como Saturno que volvió a Pisces, ahí tenemos algo que terminar. Saturno y Neptuno están volviendo y nos dicen hey, materia pendiente, esto hay que trabajarlo. Pero también más hablando de Neptuno de vuelta, Piscis nos va a ayudar a disolver falsas ilusiones, fantasías, idealizaciones, que eso va a tener que ver con nuestro tono personal de cómo manejamos esa energía, pero también obviamente de la zona Piscis de nuestra carta. Un Neptuno regresando al grado 29 de Pisces, que es el último grado del zodíaco, también habla de grandes desilusiones y disoluciones.