PODCAST | Orientación Sexual

A Spanish-language podcast episode (hosts María Virginia and guest psychoanalyst Isolda Álvarez) that explains and distinguishes sex, gender, and sexual orientation. The discussion emphasizes: sex as biological/anatomical, gender as a social/role construct (psychological framing), and orientation as subjective attraction tied to bodily experience; the psychoanalytic concept of 'sexuación' (subjective sexual position) is introduced and the speakers discuss fluidity, social influence, and the difficulty of naming sexual experiences.
Hola chicas y chicos, bienvenidos una vez más al podcast de Mi nombre es María Áñez, soy la directora de contenido de la página y hoy nuevamente me acompaña Isolda Álvarez, psicoanalista. Isolda, ¿Cómo estás?
Muy bien, muchísimas gracias de nuevo por la invitación.
Sabes que nos encanta tenerte por acá, además explicándonos, guiándonos, buenos insights con respecto a temas que nos siguen preguntando, que también tenemos todos con respecto a nosotros mismos y cómo funcionamos. Así que hoy vamos a tratar un tema que puede ser confuso, nos vamos a ir a una clase del colegio que quizás se nos olvidó o unos conceptos que no hemos googleado bien y que quisiera que nos ayudaras nuevamente a dilucidar y tenerlos claros. ¿Cuál es la diferencia, Isolda, entre el sexo, el género y la orientación sexual?
OK, mira Maria, en general te puedo decir lo el sexo tiene más que ver con la anatomía, con la cuestión biológica. El género, por ejemplo, desde la psicología tiene más que ver con roles sociales o con lo que llaman constructo social. Te posicionas más como hombre, te posicionas más como mujer, te posicionas como a veces lo relacionan con la anatomía, pero en general tiene más que ver con los roles sociales que un ser humano puede cumplir en esa división binaria que es como la clásica, la que acompañó hasta hace poco, porque como bien conversábamos la otra vez, eso ha venido cambiando y ha venido moviéndose. Ahora la orientación tiene que ver más con lo que yo llamo atracción, con el gusto y eso es algo que lo voy a retomar más adelante porque creo que la palabra gusto es fundamental en el tema que vamos a discutir hoy, que vamos a conversar hoy. Ahora quiero hacer una aclaración o sumarle un poquito más. Desde el psicoanálisis, por ejemplo, la palabra que utilizamos es más bien sexuación y no quiere decir que el psicoanálisis niegue o ignore o desmienta o nada de esas cosas, que para nada lo toma muchísimo en consideración. Es algo fundamental en el psicoanálisis, ni tampoco la anatomía. Pero en realidad para los psicoanalistas lo más importante es la sexuación. Y la sexuación tiene que ver es esto, más allá de la biología o más allá de la anatomía, la posición subjetiva. ¿Qué posición subjetiva o qué posición sexuada habita a esa persona? ¿Se siente más hombre? ¿Se siente Mujer? No se siente definido por ninguno de esos dos, siente que está en un in between, como dice en inglés, en la mitad, o a veces se siente más identificado con esto, a veces se siente más identificado con aquello, pero en realidad no tiene nada que ver con la anatomía, con lo biológico, que también lo hablamos la otra vez. Entonces en ese sentido, si resumimos un poquito la orientación sería más eso que tiene que ver con la atracción, con el gusto, con eso a lo que te sientes atraído, con eso que te gusta. El sexo tendría que ver más con la anatomía y con lo biológico. Y la cuestión del género es un concepto más del lado de la psicología, donde tiene que ver más los roles sociales y el constructo social, porque si por ejemplo hablamos desde la medicina, para la medicina o algunas ramas de la ciencia, del orden de la medicina, el género está muy asociado a la anatomía, por ejemplo. Yo espero que eso cambie también del lado exacto, el género genital. Entonces si uno no se va al genital, ya estamos hablando de la anatomía. Yo me imagino que eso en la medicina va a ir cambiando lentamente. Es distinto también en el campo de la psicología, en el campo de la salud mental, pero long story short, como decimos acá. Resumiendo, orientación tiene que ver con la atracción o con el gusto, el sexo tiene que ver con la anatomía y con la biología, y el género desde la psicología va a tener que ver más con un conflicto social, con los roles o las posiciones que cada quien puede ocupar en relación con su propia sexualidad.
OK, y partiendo de ese resumen de estos tres conceptos del género, hay un constructo social ahora de la orientación qué la define para el ser, o sea, desde dónde se para uno y entiende cuál es, hacia qué me siento atraído, qué me genera deseo o ganas internamente.
Eso tiene mucho que ver con cómo te relacionas con tu propio cuerpo. Hay gente que se le hace mucho más fácil y simplemente se reconcilia con su cuerpo y asume esto es lo que me gusta, hay gente a la que se le hace mucho más difícil. Pero teniendo en cuenta que la orientación tiene más que ver con el gusto y tiene que ver más con lo que te atrae, con lo que te llama la atención o no, quiere decir que estamos ya en un campo mucho más subjetivo, quiere decir que va a ser muy singular. Es muy difícil encontrar orientación en esto, no sé, en Google, ¿Me entiendes? Google no te va a responder cuál es tu orientación, porque tiene que ver con algo muy íntimo. Y hay otra cosa que es muy importante tener en cuenta acá, María Virginia, que siempre que hablamos de la sexualidad estamos hablando a nivel de la experiencia del cuerpo, es algo que vivimos en nuestro cuerpo. Nosotros podemos conversar de eso, como estamos conversando ahorita y le ponemos palabras, pero en realidad la sexualidad es del orden del cuerpo, es de algo que se juega en tu cuerpo, que a veces va más allá de tu yo, ¿Me entiendes? A veces a ti te gusta alguien y tú mismo te preguntas ¿Como yo? ¿En serio me gusta esta persona? ¿Como, ¿Por qué? Y creo que eso es fundamental cuando hablamos de la orientación, porque en la atracción siempre hay como un campito de sorpresa, siempre hay un punto donde la gente se puede sorprender cómo se define. Tiene que ver con una cuestión y un proceso subjetivo mucho más complejo, que de pronto en esta entrevista no podemos darle como el peso que requiere, pero tiene que ver con la constitución del yo, por ejemplo, con la constitución de la personalidad, como dicen los psicólogos. ¿Quién eres tú y qué te define? Está muy, muy hecho de lo que.
Pequeño accidente de audio, pero retomamos en Solda dónde habíamos quedado cuando hablábamos.
A eso iba. Te iba a decir que está todo el componente subjetivo, ¿Verdad? Quién eres tú, tu estilo, o lo que te atrae, lo que te gusta. Pero por otro lado también a veces hay ciertas circunstancias que ayudan a que esos se moldee de determinada manera, que tienen que ver con el ámbito familiar, con la circunstancia que te esperó cuando naciste, con lo que te rodeó. En general para el psicoanálisis la circunstancia no es determinante, porque la mayoría de nosotros, si no todos, toman decisiones en relación con la circunstancia que les rodea. Entonces puede haber algo de la circunstancia que afecte y que hará que una persona se oriente más hacia una cosa u otra. Pero en general para el psicoanálisis la orientación se define a partir de lecciones subjetivas que tienen que ver con eso que te gusta, que te da satisfacción, que te hace sentir bien, a pesar de que, por ejemplo, cuando alguien tiene problemas identificando cuál es su orientación sexual, más bien lo padece, se siente mal. Es una pregunta como sin respuesta. Al menos se presenta así en los casos que yo he atendido en mi práctica. Y en general lo que uno tiene que tratar de descubrir un poquito es bueno, usted hacia qué realmente se siente atraído, pero tratando de dejar todos los prejuicios sociales afuera, porque en general la orientación viene muy marcada por lo que decíamos antes del constructo social también. A veces la gente no tiene idea qué es lo que le gusta, pero porque cree que tiene que responder a ciertas cuestiones sociales, imperativos sociales y no está escuchando realmente su cuerpo, no está escuchando realmente hacia dónde su cuerpo se orienta. Esa sería la cuestión. No tanto hacia donde tu cabeza se orienta, sino hacia donde tu cuerpo se está orientando. Por eso es que nos podemos preguntar a veces, no puede ser que a mí me gusta esta persona, No, no. Y en el momento que se dice no, ya te gusta, ya ahí te gustó. Entonces me parece que la orientación puede venir definida por una cuestión subjetiva y muy singular. Es lo más íntimo que nos habita. No sé si respondo tu pregunta María Virginia.
Totalmente, y me gusta mucho ese ejemplo que viste de wow, no puede ser que tal persona me gusta. Totalmente te gusta, totalmente te gusta.
Y a eso voy, A eso voy porque la.
Perdón.
Dime.
¿Me decías que a eso voy porque.
La cuestión de la atracción y de la orientación tiene siempre ese componente de sorpresa, es como algo que es más fuerte que tú, entiendes? Puede ser que a ti te guste alguien porque sí está habitado por un montón de cosas que te determinen y que son determinantes en la sociedad, pero cuando a veces uno se encuentra gustándole a alguien que escapa totalmente a lo que han sido tus patrones de elección en tu vida, está ese componente de no, o sea, es más fuerte que tú pasó antes de que tú te dieras cuenta. Y creo que ese es el punto con la orientación. Por eso era que decía que era tan subjetivo.
Ahora, ¿Cómo reconoce uno ese instante, ese ha moment como diría mía, no puede ser, no? ¿Cómo reconocer ese instante? Pero imagino que es una proceso que así como va madurando o se da el proceso de maduración de la identidad del ser, también se va con la orientación.
Yo creo que esas cositas van como juntitas. OK. Porque nosotros somos seres sexuados, le tenemos terror, yo no entiendo por qué. Yo tengo más de 20 años de práctica y todavía sigo sin entender por qué. Pero le tenemos terror a la sexualidad y le tenemos mucho como recelo a todo lo que tiene que ver con nuestra propia sexuación, con nuestra propia sexualidad. Y creo que una de las maneras de reconocer la orientación que nos habita es un poco dándole espacio al cuerpo también, un poco reconociendo ciertos signos de nuestro cuerpo, que no son signos de los que se puede hacer una lista, ni hay un how to, ni hay una manera de hacer bueno, pase uno, pase dos, pase tres. Cada cuerpo y cada sujeto tiene signos particulares. ¿Hay algunos que pueden ser un poco más generales, pero por ejemplo, eso que hablábamos que te causó gracia, en general cuando uno empieza a negarse, a alguien le gusta? ¿No, para nada, para nada, pero no, ya la negación es como que estás negando tanto esto, o sea, a ver, cómo así? Hay personas donde se presenta de una manera más radical, entonces tú tienes, por ejemplo, entre hombres y mujeres, no importa, de estas personas que se presentan súper homofóbicas, por ejemplo, ¿No? Porque hay un rechazo radical, pero radical, radical a la homosexualidad, y de pronto cuando empiezan a investigar un poco, hay algo de eso. Entonces no es que rechacen al homosexual que se encuentran afuera, es que hay algo en ellos que por cuestiones sociales, tabú, no importa, no pueden terminar de reconocer. Entonces yo creo que ahí el punto clave es que uno pueda reconciliarse un poco con su cuerpo, porque uno escucha, en general los seres humanos escuchan con mucha tranquilidad su cabeza, pero el cuerpo lo mandan a callar todo el tiempo, no escuchan lo que el cuerpo les pide, no presten atención a lo que el cuerpo a veces a gritos está pidiendo. Entonces yo creo que habría que reconocer un poco a que realmente te sientes atraído, que es realmente lo que te gusta. Lo que pasa es que es un ejercicio muy difícil, porque esas cosas vienen muy contaminadas de todo lo que uno cree que el otro espera de uno. Entonces a veces no, es que eso no está permitido, hay límites claros, por ejemplo, Si tú tienes 30 años, no te puedes sentir atraído a un niño de cinco. Eso no es un límite, eso no está bien. Hay algo ahí que hay que mirar, ¿Me entiendes? Más allá de cualquier cosa. Pero que si te gustan hombres, mujeres, in between, que no sabes, que a veces este, que a veces lo otro, Bueno, calma, calma, pueblo, A ver, a ver, ¿Qué es lo que se está jugando ahí? ¿Cuál es la dificultad también? Porque la dificultad para uno reconocer su propia orientación, María Virginia, es que hay que hacer una elección. Hay una elección cuando uno dice OK, esto es lo que me gusta o es así como me siento, o asumir también mira, ¿Sabes que? No sé, no sé qué es lo que me gusta, ahí también se empieza a definir una orientación, por paradójico que parezca, porque los oyentes pueden decir ¿Pero como decir que no sabes? Definir orientación es el primer paso, porque si tú asumes que no sabes, hay todo un saber a construir, pero un saber que no tiene que ver con el conocimiento como con el conocimiento científico, ¿Me entiendes? No es que te vas a aprender algo y lo vas a repetir, es un saber de tu cuerpo. Uno tiene que aprender a conocer el saber que tiene el cuerpo y ver qué te está diciendo ese saber. Porque hay cosas, por ejemplo, que a la gente le hacen sentir incómoda, puede ser una cuestión, como decimos en psicoanálisis, neurótica, que te estás privando y no quieres la satisfacción que eso te va a dar. Pero puede ser también que sea algo genuino, que eso no te guste, si no te gusta o no te gusta, ¿Me entiendes? A mí no me gusta el hígado, y no me gusta el hígado no por neurótica, sino porque no me gusta, ya está, no me gusta, punto. Exacto. ¿Entiendes? Entonces creo que también uno tiene que desvestirse un poco de todas esas cosas que creemos que están afuera, con las que tenemos que cumplir y abrirse un poco a la experiencia del cuerpo, qué se siente bien, qué se siente mal, qué te atrae. Hay una cosa que es muy difícil en relación con la sexualidad, y fue lo primero que pensé cuando recibí como el guideline, como las preguntas o los comentarios de los que íbamos a trabajar. Porque si la sexualidad es una experiencia de cuerpo, María, como te señalaba ahorita, hablar de eso es muy difícil, porque uno le va a poner palabras y uno va a tratar de nombrar eso que está sintiendo en el cuerpo. Pero a veces hay cosas que sentimos en el cuerpo que son innombrables y ese es el principal problema con la sexualidad. Son sensaciones, son experiencias en el cuerpo. Como somos animales que hablamos, hablamos de eso, tenemos la dicha de poder hablar de eso, ¿Me entiendes? Lo experimentamos y además de podemos hablar de eso y hablando de eso volvemos a sentir algo de la satisfacción que tuvimos cuando lo experimentamos. Somos maravillosos en ese punto. El lenguaje es precioso, pero es muy difícil, es muy, muy difícil. Entonces creo que a veces a la gente se le dificulta tanto porque están tratando de lidiar con algo que es de otro orden por la vía del lenguaje. Está la vía del lenguaje, pero hay que ver qué dice el cuerpo también. El cuerpo habla de muchas maneras, no solamente con el lenguaje.
Si partimos de que es una experiencia del cuerpo, nuestra relación con nuestro cuerpo se va transformando en el tiempo, va madurando, va cambiando. ¿También lo que nos sentimos atraídos puede ir cambiando?
Sí y no. Si, puede ir cambiando porque además depende de la circunstancia, por ejemplo, a mí me pasa mucho con mis pacientes acá, adolescentes por el momento, que es la adolescencia, que es un momento donde se quiere explorar, se quiere experimentar, justamente es un despertar del cuerpo, de lo sexuado del cuerpo. Hay muchos momentos donde los chicos viven experiencias que creen que definen su identidad sexual y con el pasar del tiempo se dan cuenta que se inclinan más hacia una cosa o la otra y van soltando y no les interesan ya ciertas experiencias. Entonces tú puedes decir que dependiendo del momento de tu vida, si, puede ser que algo te guste más que otra cosa, pero hay algo a nivel del gusto que tiene mucho que ver con la identidad, y si bien nosotros estamos cambiando constantemente en función de nuestras experiencias, hay ciertas cosas que nosotros podemos reconocer en nosotros mismos que nos han acompañado desde que teníamos cinco años, entiendes, o sea, hay una parte de María Virginia que ha cambiado durante el tiempo, pero hay otra parte que María puede reconocer en sí misma, que la acompañaba de chiquita. Igual en mi caso hay cosas que han cambiado mucho, mucho, mucho, hay otras en las que me puedo reconocer que hay un pedacito que está conmigo desde que me acuerdo que yo existo. Entonces a eso iba con el sí y el no. Sí, puede variar de acuerdo con las circunstancias o con quienes tienes las experiencias de sexualidad, por ejemplo, o con las relaciones afectivas o con quien inicia relaciones románticas, pero tampoco tiene que ser algo estático o rígido, ¿Me entiendes? ¿Por otro lado hay algo del deseo y hay algo de la atracción que se puede mantener también un poquito fijo, pero más allá de quién te gusta, es que te gusta en la experiencia sexual, que te gusta, que te hace sentir cómoda? ¿Cómo vives tú tu propia sexualidad? Ejemplo, ¿Te entrega, piensas, te cuesta, no te cuesta, te da pena, te sentís local, te pierdes o loco o lo que sea? Eso es lo que me parece que es fundamental. Entonces yo lo ubicaría como en el medio. Podría decirte que a partir de mí. Yo no soy experta sexóloga ni nada de eso, pero a partir de mi experiencia clínica con como profesional, me parece que es algo que por un lado puede cambiar y por otro lado también hay un pedacito que puede mantenerse fijo, pero creo que tiene mucho que ver con la posición que ese sujeto, que esa persona es capaz de tener, enfrenta su propia sexualidad. ¿Cómo se siente como sexuado? ¿Tiene problemas asumiendo su sexualidad o no tiene ningún problemas viviendo su sexualidad? Está claro que yo tengo pacientes que me dicen, es de una chica que estuvo con una chica y le encantó, pero le siguen encantando los hombres. Y eso fue circunstancial, ¿Me entiendes? Ella misma se sorprendió, pero le parecía que era una experiencia como sabrosa para tenerla en ese momento y ya no pasó más nada. Hay otras que eso les ha cambiado la vida, por ejemplo, porque se dan cuenta que eso les gusta mucho más que lo otro que se suponía que les tenía que gustar, ¿Entiendes? Entonces, este espectro de la sexualidad humana y de si cambia o no y se transforma con el tiempo, yo creo que sí puede cambiar y puede transformarse con el tiempo. Me parece que lo importante es que las personas puedan estar abiertas, como te decía anteriormente, a leer un poco qué es lo que el cuerpo les está pidiendo. Hay un pedacito que puede mantenerse fijo, pero hay otro que puede cambiar sin ningún problema. Sobre todo porque en estos tiempos, menos mal, la gente en general puede estar un poco más abierta a bueno, vamos a probar a ver. Y es una prueba, es un momento exactamente a nivel de la experiencia, ¿Me entiendes? Y puede sonar horrible y tonto el ejemplo que voy a dar, pero es como, no sé, vas y te montas en una montaña rusa y te gustó. No quiere decir por eso que te monta en la montaña rusa el resto de tu vida, no te vas a nunca, o que en algún momento no te va a cambiar, porque además la montaña rusa también es una experiencia de cuerpo, ¿Me entiendes? No solamente una cuestión mental. Entonces creo que lo que podría invitar a los oyentes es que estuvieran abiertos a ver cómo es experiencia de la sexualidad en cada uno de ellos. Si cambia o no, va a depender mucho de lo subjetivo.
Y sabiendo eso podemos ver o podemos evaluar la sexualidad como todo un espectro, o sea de variedades y de identidades, de reconocimientos que podemos ver dado que podemos definir en razones tipo están las personas heterosexuales, homosexuales, bisexuales, están las personas asexuales, transexuales. Una breve definición, no quiero decir de un extremo a otro, quiero quizás como por todo este arco de experiencias como para claras.
OK, a ver, a nivel de la heterosexualidad, la palabra que arma, la raíz que arma esta palabra justamente hetero, que tiene que ver con lo diferente, te gusta lo diferente. Entonces en lo clásico, en la concepción clásica binaria del género o del sexo, tienes hombres y mujeres, entonces te gusta lo distinto. La homosexualidad vendría a ser cuando hay algo de lo mismo que te gusta de lo igual. Pero si tú te pones a ver estas definiciones son muy clásicas porque lo que toman como punto de referencia es lo anatómico, no son muy binarios. Por eso ya cuando se empieza a abrir la cosa ya es otra, ya estamos entrando más en lo contemporáneo. Entonces tienes la bisexualidad donde te puede gustar uno o lo otro pero sigue siendo binario. U hombres o mujeres quienes la asexualidad, que son esos momentos o esas personas que no sienten que lo sexual los habita, por ejemplo. Entonces no se sienten atraídos ni a hombres, ni a mujeres, ni a transvesis o a transexuales, homosexuales o a nada. Hay como si no hubiera sexualidad, por ejemplo. No es un tema que los habiten, que les hace preguntas ni nada. Todo el tema de la pansexualidad, por ejemplo, que es algo bastante contemporáneo, al menos como lo nombran, es un punto donde te puede gustar como lo dice la palabra, transexuales, hombres, mujeres, gays, lesbianas, abarca como todo el espectro. ¿Ahora, una cosa que quisiera decir en este punto que me parece importante, como dije antes, el lenguaje es precioso, cierto? Nos ayuda a nombrar y a vivir experiencias, a evocar satisfacciones. Todas estas clasificaciones son nombre, intentan nombrar algo que es del orden de la satisfacción, porque si nos ponemos a ver, bueno, heterosexual, ¿Qué podría ser bueno, un encuentro entre hombre y una mujer? Hay algo de la satisfacción. Hay atracción entre un hombre y una mujer, entre la homosexualidad, que bueno, hay atracción entre dos hombres o dos mujeres o dos transexuales o de lo mismo. Si te pones a ver en la bisexualidad, hay atracción por lo distinto. Dentro de los géneros clásicos, en la concepción clásica que atraen hombres y te atraen mujeres, de la asexualidad, más bien hay como un punto cero de la atracción, porque no te sientes atraído a nada. Lo pansexual es que te atrae todo el que se identifica como transexual, el que se identifica como lesbiana, el que se identifica como hombre homosexual, que se identifica como hetero. Entonces son nombres que intentan atrapar o que intentan nombrada, darle algún sentido a lo que te atrae. ¿Son muy útiles, pero a veces también son muy complicados, porque qué tal que tú no te puedas identificar con ninguno? Es lo que a mí me parece problemático de los nombres, sirven para mucho. Y de las clasificaciones, pero qué tal que haya alguien que no se siente atrapado por ningún uno de esos nombres. Entonces, claro, venimos e inventamos otro nombre. No somos así, porque los seres humanos necesitamos nombrar así.
Claro.
Entonces, bueno, inventamos otro. Inventamos otro. ¿Mira que las siglas que se usan para nombrar toda esta cuestión, esa comunidad LGBTQ, finalmente lo pusieron de signo más plot, porque hay tantas modalidades como sujete precioso en ese sentido, porque el plot qué quiere decir? Hay más, hay más formas de obtener satisfacción en lo que se refiere a la sexualidad. Y la sexualidad es tan íntima y es una satisfacción tan singular que es muy difícil nombrarla. Entonces, sí, yo te puedo dar esas exenciones que son clásicas y que te las pido lo más sencilla que puedo, pero lo que me parece que de fondo y que lo que me gustaría transmitir hoy, es que tiene que ver con qué es lo que te satisface, qué es lo que te atrae. Después se verá por qué, si te interesa o no se busca ningún porqué, pero es el punto de lo que te atrae, que necesitemos nombrarlo porque somos humanos. Pero más allá del nombre, creo que es importante que esto trata de nombrar que te atrae. Te atraen de diferente sexo a nivel del género, te atraen de igual manera. Sexo, te atraen los dos, te atrae nada, te atrae todo. ¿Que te atrae? Para tomar esa palabra que usábamos al principio, a nivel de la orientación, porque finalmente estos nombres que hacen María Virginia, tratan de nombrar cuál es la orientación. Mire que no tiene solamente los dos clásicos, tienen que ver con el género tal cual como con el sexo tal cual como se explica hoy en día a nivel de la anatomía. Los demás ya se abren. Hablas más de posiciones subjetivas. ¿Qué te gusta vestirte de mujer o vestirte de hombre? Exacto, exacto. Hable más de la diversidad. Exactamente. Entonces es tratar de nombrar las diversidades, las diversas formas que los seres humanos tienen de satisfacerse sexualmente. Así lo puedo decir. Perfecto.
Nuestro al menos un gran grupo de preguntas o de dudas que teníamos sobre el tema. Igual creo que la principal o la pregunta principal que les podemos dejar entonces es preguntarnos todos al terminar este audio, ¿Qué nos atrae, qué nos llama la atención? Los esperamos en una próxima edición y sobre como siempre, muchísimas gracias por acompañarnos y por ayudarnos a dilucidar estos temas.
Muchísimas gracias a ti. La verdad es que yo me divierto mucho. Muchas, muchas gracias.
Espero que nos escuchen también se diviertan muchísimo y si tienen dudas, comenten, comenten en nuestras redes para tomarlas en cuenta y también ayudarles a resolver sus inquietudes. Muchísimas gracias.
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