¿Que es el merecimiento? ¿Como se trabaja?

Spanish-language monologue by Camila Wickbold (Canal de Mia Astral) explaining what "merecimiento" (deservingness/self-worth) is and how to work on it. Key points: distinguish entitlement (loud demands: “porque yo lo valgo”) from true deservingness (quiet internal certainty); authentic deservingness feels silent, calm, and doesn’t depend on external validation. The speaker gives examples in relationships and work (how one evaluates invitations, job pay, and partner behavior), and practical guidance: self-evaluate decisions, focus attention and self-care, set boundaries, and take actions aligned with personal values to pursue better conditions without desperation.
Hola chicos y chicas. Una chica dejó una pregunta que me parece muy linda. Ella pregunta acerca del merecimiento. ¿Me cómo se siente? ¿Cómo es? ¿Cómo se actúa? Tengo varias cosas que decir acerca del merecimiento. Creo que lo más importante que he aprendido atendiendo y también en mi proceso con el merecimiento, es que tenemos que separar lo que es entitlement, el por qué sí y el verdadero merecimiento. El entitlement es porque sí, porque yo lo valgo. Y tú deberías considerar el tipo de novia que tienes. Jamás vas a conseguir alguien como yo. Cuando se reclama el valor, no se siente el merecimiento cómo es, es callado. ¿Por qué? Porque tenemos certeza, sabemos quién somos, sabemos que valemos. No necesitamos buscar nada en el exterior para justificar esta sensación de valor. Viene de muy adentro. Es verdad. Cuando desde pequeños estamos en una familia que se quiere, que está unida, en padres que nos recompensan no con regalos, sino con reconocimiento y atención, afecto, nuestros logros nos hacen sentir queridos, tenemos esta sensación de merecimiento muy clara. Uno puede saber muy bien cuando una persona ha tenido ese sostén familiar que le hizo sentir de valor o cuando le hizo falta. Pero que no lo hayas tenido no quiere decir que no lo vas a tener. Créeme. Créeme. Muy bien. Uno ya grande se da cuenta de cuáles son esos vacíos, Se da cuenta también como los ha estado empezando a llenar con cosas de valor, a veces cosas muy caras que ni siquiera puede costear. Pero en verdad la relación de valor dentro de nosotros hace eso. Quiero valor, gasto valor, quiero valor, doy valor, quiero valor. Y le doy demasiado valor a Juan, cuando ni siquiera empezaba a valorarme a mí misma. Entonces, por eso el merecimiento real se siente como estar sentada aquí, callada, tranquila. Tranquila y receptiva, sabiendo que lo que yo merezco no es que va a venir como por obra y arte del Espíritu Santo, pero saber que lo que yo merezco se va a dar porque a partir de ese merecimiento yo empiezo a tomar acción que van en sintonía con mis valores. Voy a explicar con un vamos a Yo merezco. Merezco una pareja. ¿Como? En estos días le pregunto a una chica sobre su estado de relación de pareja, porque siempre es muy cómica. Ella Yo estoy esperando que me llegue a la casa y yo me quedo así como me Sí mi primer novio me llegó a la casa, el que era mi novio me lo presentó, era su primo y me lo trajo a la casa y ahora estoy esperando que otra vez vuelva a mi casa. Cuando digo que estamos receptivas, no se trata de que estás esperando que el novio llegue a tu casa, incluso cuando te ha pasado que el novio llegó a tu casa. Cuando estás certera de tu valor, cuando una amiga te invite a salir, cuando te inviten a un seminario de tu trabajo, incluso cuando un chico ya directamente te invita a salir de tu valor, de tu certeza, de merecimiento, tú evalúas si esa persona vale la pena o no. Te explico. Si yo no me quiero y me invita a salir un Juan, un X Juan, y yo tengo tanta urgencia de conexión porque no tengo conexión conmigo misma, lógicamente voy a salir con ese Juan. Pero si yo me valoro, yo me lo tomo con calma, hablo un poco con Juan antes de la cita, trato de ver si de verdad la vibra va o no va. Uno no puede reconocer lo que no tiene, así que yo tengo que valorarme para poder oler y reconocer si esa persona se valora también. Incluso pueden salir la primera vez, porque no siempre se agarra en la vibra en el momento. Pero si ultimadamente ese Juan o la situación no estaba a tu nivel o tu valor, tú te alejas. Eso no quiere decir que nunca vas a caer en esto de acepté una conferencia que no me va a pagar lo que merezco, pero no lo evalué bien. Te van a pasar cosas, pero vas a afinar muy bien no solamente tu instinto, sino que de la misma sensación de valor vas a lo aprendí, me parece muy bueno. Y me parece que esto es un ajuste, porque el ajuste del valor es constante sobre mi valor. El merecimiento por tercera vez se siente silente, en el sentido de que se siente que está adentro. No hay que reclamar, no hay que contarlo, no hay que exigirlo. ¿Cómo se trabaja el merecimiento? Empezamos a evaluar las cosas que nos están pasando y usualmente empezamos a trabajar el merecimiento cuando nos sentimos muy desmerecidas, que lo que se está reflejando en nuestra vida no tiene nada que ver con lo que nosotras queremos de verdad. Entonces, si ya estás sintiendo que estás desmerecida, que no estás teniendo, no estás viendo fuera lo que quieres, lo primero que hay que trabajar, cómo estoy tomando mis decisiones, en qué estoy enfocando mi atención y qué tanto me estoy cuidando a mí misma. Quizás estoy esperando mucho de algo, de alguien, cuando el trabajo está dentro de mí y es mi poder personal. Entonces ya en ese momento que tú crees que tienes que trabajar el merecimiento, es porque sin duda hace rato ya tenías que hacerlo. Es como decir que cuando uno tiene sed, ya de verdad tienes ratito deshidratada. Exactamente así. El merecimiento por cuarta vez es silente. Siempre van a haber situaciones del jefe que no te paga suficiente, de alguien que te dice ay, lo que haces tú lo puede hacer quien sea, de la persona que no aprecia tu amor, pero es ese merecimiento un lugar divino interno que no crece o decrece con la apreciación del otro. Que tu jefe te pague o no te pague más, no hace que decrezca tu sensación de merecimiento. De hecho, lo que sí hace el verdadero merecimiento es estoy en un lugar donde no estoy recibiendo lo que vale mi trabajo porque me quiero y porque me valoro. Es mi trabajo investigar si hay otra posición en otro lugar que sea mejor para mí, si hay otra cosa que yo pueda hacer o si tengo la oportunidad de planteárselo a mi jefe con el portafolio, con todo, sin desespero, porque tengo certeza de que lo merezco. Repito, eso no quiere decir que como ya tú tienes esa vida de merecimiento, mágicamente todo el mundo va a darte lo que tú quieres. Pero si no te dan lo que mereces y lo que sabes que mereces, siendo objetiva, tú vas a buscar una mejor condición de vida porque tu mismo valor te impulsa a hacerlo. Repito, porque sé que es un tema complicado. Que tú te sepas merecedora no quiere decir que todo Juan se va a babear de pies a cabeza por ti. Se babea por ti una persona que también se valore, que valore una mujer que tenga valores, valga la redundancia. Pero si llegas a estar en una relación, a iniciarla, y tú te valoras, pero esa persona no, tú lo vas a sentir y te quiero, pero me quiero más. Como decía esa amante en Sex and the City, I love you, but I love me more. Si estás en una relación y has empezado el trabajo de empezarte a valorar, y en ese trabajo de empezarte a valorar te estás dando cuenta que esa persona no se valora a sí misma o no está valorando quién eres, no está a la par contigo. Es el momento de tener una buena conversación. A veces nos toca ayudar al otro que despierte ante su valor y estamos en relaciones por eso, para ayudarnos a crecer. Pero si últimamente la persona de plano no quiere trabajar el valor contigo y tú estás trabajando arduamente por valorarte más, por llevarte ese lugar de merecimiento, tu mismo valor de merecimiento, tu mismo esfuerzo va a hacer que Kindly te remuevas de ese lugar. ¿Por qué? No es capricho. Trabajar en nuestro merecimiento toma mucha energía, toma mucho tiempo, es un 360, no solamente una tarea, es estar consciente de todas las decisiones que tomamos. Al principio prácticamente me tomo ese vaso de leche, me va a hacer bien, no me va a hacer bien, va con mis valores, no va con mis valores, Me invitaron a salir en la noche, pero tengo que dormir 8 horas. Entonces como una evaluación constante, pero juro que se hace mucho más automático, mucho más automático. Pero necesitamos estarnos chequeando, necesitamos hacer de esto algo automático y la repetición es la madre de la habilidad. Así que no tardemos en empezar. Para terminar, cierro con la idea que empecé, repetí mucho porque me parece que es un tema que necesita estar grabado en su cabeza y que de verdad lo entiendan. Ya para terminar, les recuerdo que quien reclama su valor aún no está seguro de que lo tiene. Eso no quiere decir que vas a dejar que la gente te trate como le da la gana, pero cuando uno se respeta, esa parte de valorarnos es respetarnos y respetarnos es no crear más caos, porque hay personas que no están a nuestro mismo nivel de conciencia. ¿OK? Si tú le llegas a alguien y le dices, tú deberías saber el tipo de mujer que soy, el tipo de mujer que te estás perdiendo. Que tengan excelente día, excelente noche, excelente semana. Un besito.
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