Alejandro, un marketer de 27 años que dirige una agencia online, relata su experiencia tras entrar a una incubadora de negocios. Antes de la incubadora, su agencia funcionaba bien pero estaba atrapada en el modelo de tiempo por dinero; para escalar necesitaba contratar más gente o trabajar mucho más. Descubrió, a través de los lanzamientos de productos digitales que enseña la incubadora, que podía replicar años de trabajo en un solo mes usando un equipo freelance estructurado. La confianza en el mentor Dani, quien combina explicaciones emocionales y racionales con datos de mercado, le dio seguridad para superar sus dudas sobre el ruido del marketing digital. Además, la incubadora le enseñó a hablar frente a cámara y crear videos, una habilidad que antes le costaba horas. Alejandro recomienda la incubadora a personas ambiciosas, con hambre de crecimiento pero sin sistemas organizados, asegurando que le cambió la vida y su visión del trabajo.
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Hola, mi nombre es Alejandro, tengo 27 años y desde hace un año entré a la incubadora. Ahora mismo resido en Andorra aunque nací en Madrid. Estudié marketing y desde hace bastantes años me dedico a mi agencia de marketing online. Mi vida antes de entrar a la incubadora estaba bien, pero le faltaba algo, algo que en la incubadora encontré. Mi problema es que realmente mi agencia iba muy bien, pero tenía que trabajar un montón si quería ganar mucho más. Y con los lanzamientos pude descubrir el modelo de negocio que me ayudó a conseguir la libertad. Bueno, pues a mí realmente lo que me hizo clic fue que si yo quería escalar mi agencia debería contratar o mucha más gente o trabajar muchísimo más. Es decir, estaba cambiando mi tiempo por dinero. Y eso al principio está muy bien porque puedes ganar un poquito de dinero, incluso mucho dinero, pero realmente si tu objetivo es, oye, pues a mí me gustaría cambiar de país, cambiar de casa, cambiar de localización, pues era un modelo de negocio que para mí, si dedicaba todo mi tiempo, no iba a poder tener. Pero con los lanzamientos, con esa forma en la que la incubadora te ayuda desde cero a experto a lanzar un producto digital, aprendí que no hacía falta dedicar tantísimo tiempo. Si tenía un buen equipo de freelance con una buena estructura, en un mes podía hacer todo el trabajo que había hecho desde los últimos 5 años cada año en solamente un mes en un lanzamiento. Pues bien, las dudas y miedos que he podido tener antes de entrar yo creo que es un poco la que puede tener cualquier persona que esté viendo esto. Al final, este mundillo hoy en día en el marketing digital vemos un montón de vendecursos, un montón de humo, un montón de ruido, pero lo que a mí me hizo escoger a Dani como mentor, escoger a la incubadora como ese sistema que quiero que que quiero aprender en mi vida fue que Dani explica muy, muy, muy bien, aparte de la parte emocional, la parte racional, que a mí es lo que me hizo clic, fue oye, me está explicando con números de verdad este mercado está creciendo, te enseña números, te explica el porqué de ellos y a mí es lo que esos miedos, esas dudas, esa incertidumbre que podemos tener antes de escoger ya sea a Dani, la incubadora, o algún mentor, a mí es la confianza que me pudo dar, sin ninguna duda. Pues bien, una de las cosas que hoy en día tengo que antes de entrar no tenía, sobre todo es la confianza con la que hablo a cámara, que haga vídeos en general. Yo nunca he sido de hacer vídeos, yo en mi agencia de marketing siempre he sido el que está atrás trabajando y los demás son son la cara pública, y que la cámara no sea un obstáculo, que sea un amigo y una herramienta que nos ayude a llegar a mucha más gente. Y eso realmente en la incubadora lo he aprendido muy, muy, muy, muy bien, porque al final, oye, hay muchas clases, y sobre todo con mi tutora, que pude aprender a gestionar. Y miradme hoy en día, parece que lo llevo dentro o que se me da muy bien, pero de verdad que yo cuando empecé hacerme un vídeo me costaba quizá 2 horas o 3 horas, pero ya veis que hasta el más malo, como puedo ser yo para hacer vídeos, realmente es algo que puedes superar. Y bueno, ¿a quién recomendaría la incubadora? Yo la recomendaría a personas que sean ambiciosas, que vean la vida como, oye, hay mucho más en la vida que quedarte estancado, culpando al gobierno, culpando a las circunstancias. Puede que las circunstancias actuales que tengas no sean muy favorables, pero de verdad, si tú eres una persona con esa chispa dentro, con ese fuego, esa llama dentro de ti, quiero que sepas que la incubadora te va a dar todas las herramientas y los sistemas para que tú, si eres una persona aplicada en la vida, ya sea en el trabajo, vida personal, etcétera, la vas a aprovechar al máximo. A mí me ha cambiado la vida, me ha hecho ver que el trabajo no es lo que nos han enseñado en el sistema. Entonces, si tú eres una persona como yo que tiene esa hambre, esa ambición, o que quizás simplemente es muy curioso y le da mucha curiosidad, se lo recomiendo 100%, sobre todo si tienes mucha ambición y no eres muy organizado. Porque puede que esa ambición, esas ganas, esa motivación te lleve a trabajar muy duro, pero no tengas un sistema, unas herramientas, un guión, un, cómo decirlo, desde el día 1 que hay que hacer un lanzamiento hasta el día último, qué es lo que tienes que hacer. Y a mí es lo que de verdad me ha cambiado la vida.