Cómo poner el precio correcto a tu producto digital (sin sabotear tu lanzamiento) | Live #47

En esta clase en vivo, Daniel Schepers enseña a emprendedores digitales cómo fijar el precio de sus productos sin sabotear sus lanzamientos. Parte de desmontar los tres errores habituales (precio por miedo, por ego o copiando a la competencia) y muestra que el precio debe basarse en una estrategia estructurada y datos reales. Introduce el método "PRECIO", un marco de seis elementos – Promesa, Resultado, Escenario, Coste de no cambiar, Intensidad y Oferta – que permite definir un precio coherente con la transformación que entrega el producto. Explica cómo valorar la promesa de forma clara y medible, cómo considerar el nivel de experiencia del cliente (virgen vs. comprador recurrente), y cómo comunicar el coste de la inacción. Destaca la diferencia entre problemas de baja y alta intensidad y la necesidad de empaquetar la oferta (bonos, comunidad, soporte) para elevar el valor percibido. Presenta tres enfoques para fijar el precio: por transformación, por mercado y por modelo de negocio, y detalla los rangos de ticket (low‑ticket, mid‑ticket, high‑ticket) con sus ventajas y desventajas. Proporciona métricas prácticas para saber cuándo subir o bajar el precio (porcentaje de pagos en una sola cuota, fraccionamiento, demanda y posicionamiento). Advierte contra validar con precios demasiado bajos, ya que filtra al tipo de cliente equivocado y reduce el compromiso. Concluye con una llamada a la acción para acceder a diapositivas, cuaderno de trabajo y contenido adicional.
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Estamos en el aire. Bienvenido, bienvenida a esta nueva clase. En esta clase vas a entender cómo poner el precio a tu producto digital, y esto es muy importante porque puede cambiar el rumbo de tu negocio. Mucha gente intenta poner el precio por ¿Qué es lo que hace la competencia? Por— me han dicho que si el precio termina en 197 es el número mágico y me van a comprar. Y lo cierto es que no. Y hoy en esta clase vas a aprender cómo poner el precio a tu producto digital, y no basado en canalizaciones, sino basado en estrategia y datos reales. Porque si no estás vendiendo, ya sea que vayas a empezar a vender productos digitales o que lleves tiempo vendiéndolos, quizás, quizás el problema no es lo que crees. Quizás no es que tu producto no sea lo suficientemente bueno, quizás no es que el mercado esté saturado, quizás no son esas cosas. Quizás tampoco sea que la gente no quiera comprar. Dirás: «Dani, entonces, ¿qué es lo que pasa?» La razón es mucho más simple: has puesto mal el precio. Y ojo, y muy importante, poner mal el precio no significa que sea para abajo, también puede ser para arriba. Es decir, que tu precio cueste más del valor percibido del cliente o que tu precio cueste menos del valor percibido del cliente. Dani, esto me estás diciendo que si el precio es más barato incluso de lo que vale mi producto, me puede jugar una mala pasada. Sí. Y te voy a enseñar cómo uno de los mayores errores es justamente ese: empezar por un producto de bajo coste porque así te van a comprar más. Puede ser un problema gigante, pero lo vamos a ver durante la clase de hoy. Y el precio lo cambia todo. ¿A qué me refiero con que lo cambia todo? Si es demasiado bajo, oye, parece que no vale lo suficiente. ¿O acaso te operarías tú de la rodilla por 1 o 1 dólar? Oye, está muy bien, pero genera desconfianza. Y demasiado alto, el mercado no lo entiende. Y dice: oye, el valor percibido es infinitamente menor a lo que tú estás pidiendo por el producto. Pero no te preocupes, porque en esta clase te voy a enseñar cómo poner el precio a tu producto. ¿Qué es lo que vas a aprender? 1, cómo decidir el precio real de tu producto digital, un método claro sin copiar a la competencia ni inventártelo. Veremos cuándo subir y cuándo bajar el precio, porque sí, querido, querida, en el mundo digital el precio fluctúa, va hacia arriba, va hacia abajo. El precio de mi primer, de mi primera formación no es lo mismo que lo que cuesta hoy, pero tienes que saber qué señales son las que te hacen subir o bajar el precio, y eso lo vamos a ver el día de hoy. Y el error que mata los lanzamientos Por qué validar con un precio bajo puede destruir tu producto digital. Con esto listo, vamos hacia adelante. El error que comete casi todo el mundo, la gran mayoría pone el precio de 3 formas y las 3 son equivocadas. ¿Cuáles son esas 3 formas? Uno, por miedo. Oye, lo voy a poner barato porque estoy empezando y quiero validarlo, quiero que la gente entre. Deja de contarte historias, deja de contarte historias y pones por miedo el precio de tu producto, nunca vas a poder dar amor a tus clientes. ¿Por qué? Porque tú no estás contento, tú no estás contenta con eso, lo estás haciendo por miedo y no estás haciendo por amor. Yo prefiero que no me compren por amor que estar vendiendo por miedo. Es uno de los motivos por los cuales no te, no o una forma errónea de poner el precio por miedo. La segunda es todo lo contrario, es por ego. Es lo pongo caro porque mi conocimiento vale mucho, porque llevo muchísimos años de experiencia ya. Pero, ¿has entendido realmente cuál es la justificación detrás de ese precio? ¿Has entendido la metodología para poner un precio? No, pero mi conocimiento son 10 años de experiencia, Dani. Ya, ya, pero, pero, ¿por qué pones ese precio? O sea, aquí hay una fórmula que es la que te voy a enseñar hoy para poner precios. Y el tercero es copiando: no, no, como la competencia lo vende a 297,50, yo voy a hacer lo mismo, yo lo voy a poner a 297, pero no me voy a copiar, Dani, porque no voy a poner con 50, lo voy a poner con 35. Venga ya, hombre. Son 3 formas erróneas porque el precio no se decide así nunca. Y dirás: bueno, Dani, entonces, ¿cómo se decide el precio? Por 3 cosas. Toma nota. La primera es la transformación. Recuerda que a ti te pagarán en función del problema que seas capaz de solucionar. Entonces pregúntate: ¿qué cambio produce tu producto? La gente no compra vídeos, la gente no compra PDFs, la gente lo que compra es transformación. Y a ti te van a pagar en función del problema que seas capaz de solucionar. ¿Quieres cobrar más? Deja de vender pastillas y empieza a vender operaciones. Deja de curar la fiebre y enfócate en solucionar problemas de corazón. A mayor transformación, mayor será el precio. Estamos a punto de ver esto. 2, el mercado. También debes entender el mercado y qué contexto y competencia tienes alrededor. Si la competencia está cobrando lo mismo que tú por 10 euros, ¿Cómo vas a poner un precio de 2000? No tiene sentido. Hoy veremos cómo diferenciarte. Y por último, el modelo de negocio, cómo está construida tu oferta. Oye, pues igual si mi oferta está construida y todo depende de mí porque doy sesiones uno a uno, es mucho más complicado que yo pueda bajar los precios porque se vuelve insostenible. Ahora que se me fue. Entonces, el método precio para poner el precio a tu producto digital es un marco de 6 elementos para que nunca más pongas un precio a ciegas, para que sepas exactamente las 6 cosas que debes tener en cuenta para poner un precio. Lo primero, la P de promesa, no es el contenido, de verdad, la gente le da igual los vídeos, los módulos, le da igual todo eso, es la promesa, que es aquello que prometes. Y en el mundo digital, entre tú y yo, Hay mucho prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido. Nuestro lema, y lo que yo te quiero transmitir aquí también en estas clases, es: ¿tú quieres construir un negocio a largo plazo? ¿Tú quieres de verdad aumentar lo que en marketing se conoce como el lifetime value? Es decir, que una persona que entra, te compra un primer producto, pueda seguir comprándote productos. Entonces promete de menos y entrega de más. Porque ahí, incluso a corto plazo, y dices: oye, es que no mucha gente me compra porque mi promesa no es muy atractiva. En el corto plazo, porque cuando esa gente entre y reciba de más, no se va a querer ir y te va a seguir comprando el producto o los productos que tengas. Es lo que se conoce el lifetime value. Y todo viene de prometer de menos y entregar de más. Por eso digo que lo primero no es el contenido, es la promesa. La gente no compra PDF ni módulos, compran un antes y un después. Si yo peso 200 kilos, mi pro— lo que tú, lo que yo voy a comprar es poder adelgazar, poder bajar de peso. Y te digo una cosa, y quiero que te la tatúes en cada uno de los brazos: cuanto más clara y específica sea la promesa más capacidad de sostener un precio alto tienes, más capacidad de poder elevar el precio de tu producto. Fíjate la promesa, porque tú no compras, o el cliente no compra un curso de fitness, compra, oye, sentirse mejor con su cuerpo. La persona no compra un curso de ventas, compra tener más ingresos. Cuando tú empiezas a entender esto, dejas de hablarle de tu vehículo, dejas de hablarle de tu curso, de tus PDF, de tus 50.000 horas de curso, y te enfocas en beneficios que va a obtener esa persona. Y esto lo cambia todo, porque la gente no compra tu curso, la gente compra la transformación que va a lograr con él. Y la promesa debe ser eso, qué es lo que van a lograr. Otro elemento fundamental para poner el precio, veíamos promesa, el segundo resultado. ¿Qué es el resultado? Oye, ¿cómo de tangible y medible es esa promesa? ¿A qué me refiero con que sea tangible y medible? Oye, Que la persona pueda cuantificar si ha logrado esa promesa o no. Te pongo un ejemplo: perder 5 kilos se puede medir, conseguir tus 5 primeros clientes se puede medir, lanzar tu producto digital en 30 días se puede medir. Eso es que sea tangible. Imagínate que yo tengo un curso de cómo aprender a tocar la guitarra. Mi promesa, digo, no, no, mi promesa es vas a aprender a tocar la guitarra ya. Pero, ¿qué es aprender a tocar la guitarra? Es tocar una canción, es tocar 5. ¿Cómo haría más específica esa promesa y en consecuencia podría subir el precio de mi producto? Aprende a tocar 4 canciones en 30 días. Más específico, más creíble resulta y más puedo subir el precio. Y la segunda parte es la diferencia entre comparable versus bonito. Bonito es, oye, te ayudo a transformar tu vida, te ayuda a Ir y a pasar al siguiente nivel. Sí, sí, está muy guay, escríbelo en un libro, querido, pero, pero, ¿qué me llevo? O sea, ¿qué me llevo? Te ayudo a vender tu primer producto digital en 30 días. Esto se compra porque es tangible. Cuanto más tangible sea el resultado, más fácil es justificar el precio, y la mente del cliente necesita entender qué gana exactamente. Lo veíamos en la anterior live: la gente compra por emoción y justifica con la razón. Yo voy al Zara, me compro una camiseta, honestamente el precio es secundario. ¿Qué es lo que va a ser el factor fundamental a la hora de tomar una decisión? Si yo la pruebo, me queda bien, me veo sexy, la compro. Ahora bien, después cuando llega a casa me justifico con: no, estaba de rebajas, no, había 2x1, no, es que eran las últimas unidades. Busco una razón lógica para para justificar mi compra. Pero la compra siempre es emocional, siempre se toma por emoción y se justifica con la razón. Con esto dicho, escenario del cliente, ¿a qué está acostumbrado a pagar tu cliente? Y aquí hay dos tipos de clientes que siempre están en el ámbito digital: los vírgenes y los compradores. Nosotros hacemos una encuesta siempre cuando estamos de lanzamiento para ver, oye, si la persona que se ha registrado ya ha comprado un producto digital anteriormente. ¿Y sabes qué es lo que ocurre cuando alguien ya ha comprado un producto digital anteriormente? El porcentaje de conversión aumenta. ¿Qué te quiero decir con esto? Personas vírgenes, personas que nunca han comprado un producto digital, ven caro incluso 97 euros, 27 euros por vídeos, por cursos, lo ven caro. Alguien que ya está acostumbrado, compradores que ya han invertido en formación, van a ver más factible una mentoría de 2000 euros o un producto digital de 1500, que ahora veremos todo esto. ¿Por qué? Porque ya están en la pomada, ya saben de qué va todo esto, ya saben que no es simplemente vídeos, que es una transformación. Por eso, y esto es un dato muy importante, las personas que ya han comprado un producto digital, es mucho más fácil que te vuelvan a comprar. Tu precio siempre entra en conversación con el termómetro mental del cliente. Si lo desconoce, si no lo ha comprado, quizás le parece caro, pero si ya ha comprado productos digitales, le va a parecer más económico. Nosotros, como digo, medimos esto en las encuestas que hacemos en el lanzamiento, cuando la persona se registra Inmediatamente le plantamos una encuesta donde decimos: oye, ¿has comprado alguna vez un producto digital? Sí, no. Y entonces ya con eso se puede hacer muchas cosas, optimizar por gente que, bueno, en fin, haré otra clase si te gusta hablando sobre esto. La C, el coste de no cambiar. Mira, el cliente solo ve lo que paga por entrar. Tu misión es hacerle ver lo que pierde por quedarse igual. Cuando nosotros Lanzamos nuestro producto digital, que ya sabes que está enfocado en, oye, pues que las personas puedan emprender, que puedan construir lo que nosotros llamamos las 3 libertades: económica, geográfica, temporal. Ven el precio de, oye, ¿cuántas horas le tengo que dedicar a esto? Y ¿cuánto tiempo igual para lanzar el producto digital? Uf, qué pereza. Y tengo que invertir en plataformas, herramientas. Y entonces ven el precio que tienen que pagar por llegar a donde quieren ir. Pero sabes cuál es el problema, que no están viendo el precio que pagan por quedarse como están. Entonces, tu misión es hacerle ver cuál es el precio que pagas por quedarte como estás, estar viviendo una vida a propósito y sin propósito, en el mismo lugar, con el mismo jefe que llevas años aguantándole día tras día, con el mismo salario, sin poder irte de vacaciones, sin poder ver la infancia de tus hijos. Y cuando tú le haces ver el precio que están pagando por quedarse donde están, es ahí como tienen que tomar una decisión. ¿Por qué? Porque tienen dos cosas: ok, ¿cuánto me cuesta ir a donde quiero ir? Y ¿cuánto voy a pagar por quedarme donde estoy? Si tú solo te enfocas en el producto, lo que van a conseguir, en lo que van a conseguir, en lo que van a obtener, te olvidas del precio que van a pagar por quedarse como están. Y amigo, amiga, ahí está la magia. ¿Cuánto van a pagar por quedarse como están? Ahí es donde ocurren los milagros. ¿Cuántas oportunidades perdidas, ingresos que no llegan, meses o años bloqueando, frustración acumulada? No lanzar tu producto digital no cuesta dinero. Si el cliente siente que no cambiar le cuesta más que entrar, el precio empieza a tener sentido, está justificado. Porque a veces no es que el problema de tu producto sea el precio, que esté demasiado alto, es que aún no le has enseñado, no le has demostrado cuánto le va a costar seguir igual. Sí, está muy bien todo lo que van a conseguir con tu producto, pero ¿qué es lo que van a seguir haciendo si no toman la decisión? Por eso hablo de C-Coste de no cambiar, el precio de no cambiar. Y intensidad del problema. No todos los problemas tienen el mismo peso. Hay problemas que son de baja intensidad. Oye, quiero mejorar mi feed de Instagram, quiero mejorar mi branding, está muy guay. Ahora bien, no es un problema grande. Recuerda, te pagarán en función del problema que seas capaz de solucionar. Oye, pues solucionar el feed de Instagram, sí, está bien. Ahora bien, no es lo mismo que igual necesitar clientes porque tu negocio No factura. Y esto alguna vez te he contado la historia, cuando mi amigo y también en su día cliente David Bode llegó hacia mí y me dijo: Dani, es que tengo este curso que es técnicas, 12 técnicas de ansiedad, y tío, no está yendo muy bien. Entonces le dije: Bueno, ¿y cuánto lo vendes? Me dice: No, a 100 Claro, ¿cómo subes el precio de eso? No puedes subir el precio porque llega hasta ahí. Es decir, el problema es el problema, no es más. Ahora bien, cuando él dio un giro, le dije: tío, tienes que dejar de vender pastillas y empezar a vender operaciones. Me dijo: ¿cómo es esto, tío? Yo soy psicólogo, no soy psicoterapeuta. Dije: no te preocupes, lo que debes entender es esto: la persona tiene un problema de raíz. Puede ser que tiene una hernia discal y casi no se puede ni mover. A causa de esa hernia discal, su cuerpo crea defensas, crea problemas secundarios, que es fiebre, ¿Qué pasa? Que aparentemente, si te veo a ti y te pregunto cómo estás, no tengo fiebre, voy a ir a la farmacia, y va a la farmacia y compra ibuprofeno o paracetamol por 2 euros, está comprando una pastilla, sí, le va a ayudar a curar un problema, sí, pero secundario. Es más barato, claro que sí, pero no te va a curar el problema de raíz. Lo que tú estás haciendo amigo, es vendiendo pastillas muy barato, pero que no te solucionan el problema raíz. Tú quieres poder pedir más y poder subir los precios. Empieza a vender operaciones. Deja de enfocarte en las pastillas, en el problema, en la fiebre, y enfócate en la operación, en solucionar esa hernia discal, porque es la diferencia de cobrar 1.000 y cobrar 2.000. Este simple cambio le hizo que en el primer año generase más de 300.000 dejando de vender pastillas y empezando a vender operaciones. Porque no pagas igual por una aspirina que por una cirugía. Cuanto más urgente sea el problema, más alto puede ser el ticket. Cuanto más urgente sea el problema, más alto puede ser el ticket. Y la O, oferta. Una cosa es el producto y otra cosa es cómo la empaquetas. Y te pongo aquí un ejemplo, mira. ¿Cuánto pagarías? Estos son mis dos teléfonos, uno para el trabajo y otro mío personal. ¿Cuánto pagarías por estos dos teléfonos? Este creo que es el iPhone 14 o 15 y este es el nuevo, el 17. Oye, pues si tú haces la suma, son de segunda mano, vienen confundidas. Daniel los cuida bien, pues igual por este te pago 800 y por este 200. Venga, 1000. Ahora bien, ¿qué te dirías si te incluye este todas mis formaciones? Te incluye TPV Train, incubadora, te incluye ShibaLink, te incluye el MBC. Todo esto valorado más de 20.000 y además te incluyo todas mis notas, todas mis ponencias y acceso a todos mis contactos. Fíjate que el móvil es el mismo. ¿Qué es lo que lo diferencia? Cómo yo lo he empaquetado. Muchas veces no es problema de precio, es problema de oferta. Entiende que tu producto puede tener precios distintos y que de lo único que depende es de la oferta, de cómo tú empaquetas ese producto. Dani, pero, ¿y cómo lo hago? ¿Cómo hago? O sea, ¿cómo empaqueto yo ese producto? Entendiendo lo siguiente, y es: el producto es el motor, la oferta es el coche. Fíjate, el producto es el motor, la oferta es el coche. Un curso grabado, oye, Curso grabado, 97 perfecto. Pero es el producto solo, sin envolver. Si tú lo envuelves, ¿cómo lo puedes envolver? Dando acompañamiento, comunidad, soporte, plantillas, seguimiento, bonuses. Oye, ya puede costar 997 ¿Por qué? El teléfono es el mismo, el producto es el mismo. ¿Qué has hecho? Empaquetarlo de una forma distinta. La transformación puede ser parecida, pero la experiencia es completamente diferente. Muchas veces el problema no es el precio, es que la oferta no está lo suficientemente fuerte para sostenerlo. Es como cuando viajas en avión. Yo hago muchos vuelos Madrid-Medellín, Medellín-Madrid, y el vuelo en turista te cuesta 600-700 euros. Madrid-Medellín, Medellín-Madrid en business class te cuesta 3000. Oye, el destino es el mismo, sí, pero la experiencia es diferente. ¿Se entiende? Y es lo que estás haciendo, estás empaquetando el producto. Vas a llegar al mismo destino, claro que sí. Ahora bien, cómo vas a llegar más cómodo, más feliz, más en paz. Y eso es lo que hace la oferta. Pero nunca jamás te olvides que el producto es el motor. Dicho esto, ya has aprendido Los 6 elementos para poner el precio. P de promesa, ¿qué cambio estás prometiendo? R de resultado, oye, ¿es tangible y medible? Es decir, ¿se puede medir, se puede cuantificar? E de escenario, ¿a qué está acostumbrado tu cliente? ¿Ya ha comprado formación digital, ya ha comprado productos digitales, o es la primera vez que lo va a hacer? C, coste. Siempre hablamos de, oye, con mi producto digital vas a ganar A, B y C, pero ¿cuánto voy a perder si no lo hago? Y de intensidad, ¿cuánto duele el problema? ¿Es urgente? ¿Estás vendiendo una pastilla o vas a vender una operación? Y/o de oferta, ¿está bien empaquetado? Estos son los 6 elementos para poner el precio, pero ojo, porque hay 3 formas reales de definir el precio. Hay 3 escenarios distintos. ¿Cómo así, Dani? El primer escenario, la primera forma, la primera forma es precio por transformación. A qué me refiero, cuánto vale el cambio que produces, cuánto, cuánto de valor tiene para el cliente lo que tú le estás ofreciendo. Cuando el cambio es real y profundo, el precio puede subir. Eso es cobrar por transformación. Recuerda que la gente no paga por información, no paga por clases, no paga por recursos, paga por transformación. Y cuidado con esto, porque si el precio es muy bajo, la gente se aleja. ¿O acaso pagarías 1 por una operación de rodilla? No tiene sentido, es demasiado bajo para lo mucho que te van a hacer. Todo depende del valor percibido para el cliente, cuánto yo percibo que vale tu producto, y esto lo cambia todo. La segunda forma es precio por mercado. Precio por transformación, precio por mercado, que es, oye, analiza la competencia, no lo copies, pero analiza cuánto está cobrando la competencia, qué formato ofrece, ¿Qué posicionamiento tienen? Ahí es donde vas a sacar el jugo y lo que te va a permitir diferenciarte de la competencia, entre comillas competencia. Yo no creo en la competencia. Mucha gente dice: Dani, pero todos estos productos digitales, no hay mucha gente ya. Yo no creo en la competencia, yo creo en la coopetencia. ¿Cuál es la diferencia? La competencia crees que el mundo tiene recursos ilimitados y que si le compran a fulanito no te van a comprar a ti. Yo creo en la competencia. ¿Cuál es? Que si le compran a Fulanito, tendré más probabilidades de que me compren a mí. Dirás, ¿por qué? Porque cuando la marea sube, todos los barcos flotan. Todos los barcos flotan. Entiende el rango del mercado. Si todos venden a 297, 297, y llegas tú y dices 2000, oye, No hay posicionamiento, si no hay marca detrás, es raro, va a crear fricción. Y no te perjudiques vendiendo barato. Si tu oferta es muy superior pero lo vendes demasiado barata, también te estás haciendo daño. De hecho, es uno de los mayores errores que puedes cometer, vender demasiado barato algo que tiene una transformación increíble, porque la gente no va a confiar en ello. Y la tercera forma es precio por modelo de negocio. Aquí hay 3 tipos que seguramente ya te sonarán, o te deberían sonar, 3 tipos o 3 rangos de precio. Low ticket, entre 27 a 147 euros. El objetivo es ir a gente, meter a gente, porque hay menos fricción, pero sí que es cierto que necesitas más volumen. Mid ticket, o ticket medio, que va de 297 a 1500 euros, que te deja buen margen y además hay buen compromiso. Cuando la gente paga 1000, 1500 euros, se compromete a lograr la transformación. Y el high ticket, que va de 2000 a 5000 ¿Cuál es la diferencia? High ticket suele tener más acompañamiento, más personalizado y una transformación mayor. Estos son los 3 rangos de producto. Quiero entrar en cada uno de ellos para que puedas entender cuál es el que más resuena contigo. El low ticket es fácil de vender, difícil de escalar, porque tiene las ventajas de que te va a entrar más gente, hay menos ficción a la hora de vender porque el precio es más bajo, pero necesitas muchísimo volumen. Es como vender muchas botellas de agua, se venden fácil, sí, cuestan 1, 2 pero necesitas muchas botellas. Rango habitual: 27, 47, 97 y 147. Oye, ¿tú sabes por qué en el mundo del marketing los precios casi siempre acaban en 7? ¿Sabes cuál es la psicología detrás de eso? Si te quedas hasta el final te lo revelo. Mid-ticket es el punto dulce para muchos expertos, ¿Por qué? Están los productos de 297, 997 y 1500 Este rango lo que te permite es buen margen, te deja buen margen de beneficio, y también hay buen nivel de compromiso por el cliente. A mí los low ticket no me gusta porque el cliente no se compromete, y si no se compromete no logra resultados. El mid ticket es el punto dulce para muchos expertos. Y después está el high ticket, que no solo es precio, ya es experiencia y más acompañamiento. Más soporte individualizado y más transformación. Mi escalera de valor, ya sabes que aquí estoy para compartir absolutamente todo. Tenemos TPV 30, que son 197 Incubador Lanzamientos, que son 2500 y MBC, que son 10.000 Esa es la escalera de valor. Fíjate que a medida que vamos escalando, vamos dando más acompañamiento. Yo me di cuenta durante mucho tiempo que la gente ya no necesita más información. Lo que necesita es más transformación. Entonces, a medida que van escalando mis programas, lo que le damos es más acompañamiento para que puedan lograr antes esa transformación, que a fin de cuentas es libertad, poder ganar más, poder trabajar desde casa, desde cualquier lugar del mundo, ganar más dinero. Esa es la transformación. Con esto dicho, estrategia de lanzamiento y lo que yo te recomendaría al principio. Al principio cobrar barato puede ser el mayor error. ¿Por qué? Porque si no tienes un volumen, si no tienes un sistema de captación, vender a 47 exige muchísimas ventas que quizás no tienes ni la audiencia. ¿Cuál es la alternativa? Vete por un mid-ticket, es decir, una oferta a 1000 que vas a necesitar muchos menos clientes. 10 clientes que te paguen 1000 ya son 10.000 y te van a dejar muchísimo margen y habrá mayor transformación. Pues cuando empiezas no tienes ni volumen, ni audiencia, ni máquina de captación. ¿Qué necesitas? Margen, flujo de caja para poder crecer. Es el ejemplo de Tesla. Así lo hizo Tesla. Tesla empezó por arriba, empezó, no empezó sacando coches de 20.000 euros, empezó sacando los coches de 100.000 y pico euros. ¿Por qué? Dice: arranco caro, me creo una reputación, a la gente le va a gustar, va a hablar de Tesla, y ya expando hacia abajo. ¿Por qué? Porque primero necesitaba margen, reputación y posicionamiento. Y entró con el coche más caro que tenían. Hizo flujo de caja y ya fue bajando. Pero hay muchos emprendedores que hacen lo contrario, quieren vender barato desde el primer día sin tener volumen ni audiencia ni marca, y eso es mucho más complicado. Por eso te recomiendo que empieces arriba. Dani, pero ¿cómo sé cuándo subir el precio? 3 factores muy importantes. Uno, ya has lanzado, tienes resultados, testimonios. Nosotros tenemos más de 120 casos documentados y grabados. Oye, la prueba social justifica un precio mayor. 2, la demanda aumenta. Si vendes demasiado fácil es porque estás, porque el precio estaba muy barato. Dani, ¿cómo sé si estoy vendiendo demasiado fácil? Si haces llamadas o entrevistas, una de cada dos personas te compra. Eso es vender demasiado fácil, una de cada dos personas te compra, tienes una tasa de cierre de más del 50%, estás vendiendo barato. Y la segunda, y es algo que a mí me gusta mucho, Es, tú cierras el lanzamiento y ves el historial de pagos, tienes que tomar una decisión. Si más del 50% de personas ha pagado a una sola cuota, el precio es barato. Si más del 50% de personas ha tenido que fraccionar el precio, el pago está OK. Y esa es la métrica más importante para subir, para saber si subes o bajas el precio. Y por último, tu posicionamiento. Oye, tu oferta, tu oferta crece, empiezas a tener más autoridad en redes sociales. Ya, oye, ya te has posicionado, ya puedes subir el precio. Pero recuerda, lo más importante para mí es esto: si más del 50% de personas pagan a una cuota, el precio es barato. Oye, ¿y cuándo bajar el precio? El mercado no entiende el valor. Tienes un ticket muy alto, pero la audiencia todavía no está lo suficiente madura como para entender el verdadero valor del producto. O es demasiado complejo de poder explicar, o la oferta no está bien estructurada. No está bien estructurada. Te voy a hacer una clase, no sé si la semana que viene o próximos live, de cómo estructurar la oferta para que se entienda, para que no sea demasiado complejo, porque esto lo cambia todo. Muchas veces bajar el precio no significa hacer descuentos, significa crear una versión mucho más simple. Y el error mortal es intentar validar un producto con un precio demasiado bajo. ¿Por qué? Porque poner un precio alto es tu responsabilidad. Un precio bajo atrae al tipo de cliente equivocado, porque el precio es un filtro para atraer al tipo de cliente. Si yo pongo precios bajos, o sea, tú vas a Ferrari y sabes el tipo de cliente que te viene. Tú vas a un hotel de 5 estrellas, tú viajas en business y sabes quién está ahí, porque el precio filtra el tipo de cliente que atraes. Entonces, ¿qué atraes con un precio bajo? Curiosos, poco comprometidos, con baja implementación. Y ¿qué ocurre? Que piensas que tu producto no funciona, pero quizás no es el producto, quizás es el precio. Porque un precio bajo no solo es que tengas pocos ingresos, es que reduce el compromiso del cliente, no se compromete. Y si no se compromete, no hay resultados. Y sin resultados no hay testimonios. Y sin testimonios no hay negocio a largo plazo. Un círculo vicioso: precio bajo, clientes poco comprometidos, no implementan y tienes malos resultados. Romper este ciclo empieza por entender que el precio no es solo un número, es una señal de valor, pero también de compromiso para el cliente y de atraer el tipo de cliente que quieres. Si estás empezando, tu responsabilidad es poner un precio alto, porque el precio no se decide por intuición, se construye desde el valor. Y cuando tienes el método PRECIO, dejas de poner precios desde el miedo y lo pones desde el amor. Así que, ¿qué has aprendido en esta clase? El método PRECIO, que se basa en promesa, resultado, escenario, coste de no cambiar, intensidad y oferta. Las 3 formas reales de definir el precio: por transformación, por mercado y por modelo de negocio. Y cuándo subir y cuándo bajar el precio. Y el error que mata los lanzamientos. Así que la próxima vez que pongas un precio, pregúntate esto: ¿Estoy poniendo un precio por miedo, por ego, o porque realmente refleja la transformación que ofrezco? Si la respuesta es por miedo, ya sabes el trabajo que tienes por delante, porque no es el producto, no es el mercado, eres tú eligiendo desde dónde construyes el precio. Y el precio es clave y fundamental en un negocio digital. ¿Qué hacer ahora? Te voy a dejar por aquí un vídeo muy, muy personal que he grabado para que lo veas. Son 3 minutos. Y de verdad que he abierto un canal, creo que te comenté, muy personal, para poder compartir, oye, pues mi parte pues más personal o fuera de los negocios. Y concretamente te cuento una historia de cómo generé 15.000 euros en apenas minutos y me sentí vacío. Si es algo que te mola, que te interesa y que te apetece, oye, pues escuchar cómo esa parte más mía, no más Aquí se ve, oye, por la parte estratega, pero allí más la parte de, más mi parte interior. Te lo dejo por aquí para que lo puedas ver. Y lo dicho, gracias por estar aquí y nos vemos la próxima semana, próximo martes. Si todavía no te has apuntado a los live, recuerda que en el link de mi biografía, tanto en YouTube como en Instagram, lo vas a encontrar. Y solo las personas que estén apuntadas reciben estas diapositivas y un cuaderno de trabajo. Con esto dicho, nos vemos el próximo martes. Chao.










