La nueva forma de lograr tus objetivos

In this Spanish‑language motivational talk, Daniel Schepers shares his life story—from a childhood of poverty, through building a family and earning his first million euros—to reveal why material achievements alone never brought lasting happiness. He argues that the drive to control outcomes stems from fear, which creates a perpetual trap of chasing ever‑greater goals without fulfillment. Schepers introduces a new approach: act as if you have already achieved your objectives, a mindset he calls “Fake it till you make it.” He illustrates this with alter‑ego examples such as Kobe Bryant’s “Mamba Black” and his own adoption of a Tony Robbins persona, explaining how to construct an alter ego using three questions (who, what, how). By embodying the desired future self, he claims you can transform interactions (sales calls, relationships) and attract the outcomes you seek. He also provides a free template for building an alter ego. Finally, he redefines success as internal worth—service, generosity, and authenticity—rather than external possessions, urging viewers to focus on who they are rather than what they have. The video ends with a call to share and apply these ideas.
Chapters
Cuidado con lo que le pides a la vida. Le pedí a la vida tener la casa de mis sueños, la tengo. Le pedí a la vida construir una familia, una hija, lo tengo. Le pedí a la vida llegar a mi primer millón de euros y lo conseguí. Pero durante todo este proceso he sufrido muchísimo, más de lo que te puedas imaginar, más de lo que te pueda mostrar en redes sociales. Y si algo he aprendido es que hay una nueva forma de poder conseguir los objetivos sin necesidad de sufrir. Yo era una persona que en la empresa establecía objetivos para absolutamente todo, objetivos a medio plazo, a corto plazo, a largo plazo, todo, hasta que me di cuenta de que caía mucho en el control, en querer controlar. Y fíjate, porque el control nace del miedo. Tú controlas a tu pareja porque tienes miedo de que se vaya con otros. Tú controlas a tus empleados porque tienes miedo de que no rindan. Y es una paradoja. La vida en sí misma es, es una utopía. Porque nos hemos creído que cuando logremos esos objetivos, ese 100.000, millón de euros, esa pareja, esa casa, ese coche, seremos felices. Y yo he estado 6 años de mi vida persiguiendo esos objetivos, creyendo que en algún momento me harían feliz. Y te vas contando mentira tras mentira. Cuando consigues la casa, dices: bueno, ya cuando consiga mi primer millón ya seré feliz. Cuando consigues el primer millón, quieres ir al siguiente, y te das cuenta de que todo es una puñetera trampa, de que Es como el niño que va en la bicicleta y sueña con poder ir algún día en moto. Y el niño que va en moto sueña con algún día poder ir en coche. Y el que va en coche sueña con algún día poder ir en avión. Y el que va en avión sueña algún día con poder viajar en primera clase. Y te das cuenta de que es la puñetera trampa que nos mantiene constantemente persiguiendo nuevas cosas, creyendo que así seremos felices. Y te lo digo porque ese niño he sido yo en todas las etapas. Y una vez que ya he hecho check a todo eso que se supone que te hará feliz, la casa, el millón, la familia, todo eso, te digo que uno de los momentos más felices de mi vida es donde he sido más pobre. Porque hay una gran ambición y seguramente si estás viendo esto, pues quieras más y está bien, quieres más dinero, quieras trabajar desde cualquier lugar, está bien, pero eso no es lo que te va a dar la felicidad. Y ¿por qué te digo que uno de los momentos más felices es cuando he sido más pobre? Porque Yo vengo de una familia que tampoco, es decir, que mis padres empezaron a emprender y rápidamente les fue muy mal. Yo con 14 años pues me empezaba a dar cuenta de que las cosas en casa no iban bien. Y cuando eres niño, tu forma de entender el mundo es simplemente bien, observando. Y yo observaba cuando abría la despensa y cada vez la veía más vacía. Cuando no podía hacer trabajos del instituto porque no teníamos internet en casa, porque no lo podía pagar. Y uno de estos días mis padres iban a trabajar de 9 de la mañana a 10 de la noche. Y ese día concretamente mi madre entra junto con mi padre por la puerta, 10 de la noche. Yo estaba en mi habitación y entran directamente hacia la suya, ni siquiera se pararon a saludar. A dar un beso, a decir: «Hijo, ¿cómo ha ido el día?» Algo que para mí me sorprendió. Entonces, en ese momento, yo entré en alerta. Me tumbé en la cama y simplemente presté atención a lo que estaba ocurriendo en la habitación de al lado, que era donde estaban mis padres. Y pude escuchar los llantos de mi madre, pero eran llantos como si fuesen contenidos, como si la persona los estuviese conteniendo. Así que yo me arrimé un poquito más a la pared y ya pude escuchar claramente que era mi madre que estaba llorando. Pero de un momento a otro ella abrió la puerta, yo me fui corriendo hacia la cama, me puse hacia arriba como estaba y me dijo: "Daniel, quiero que vayas a casa de tu abuela, que tiene algo para nosotros". Y sin mediar palabras, yo con el pijama que tenía puesto crucé La calle, fui a casa de mi abuela, llamé al tercero B, y fue raro porque según que llamé no era como ella me solía recibir. Yo sabía que algo estaba pasando, pero no lograba identificar muy bien qué era lo que pasaba. Y llamo al tercero B, subo hacia arriba, y en el rellano está mi abuela con una bolsa blanca esperando. En ese momento me acerco hacia ella, me da un beso y me dice: Daniel, toma, dale esto a tu madre. Yo cojo la bolsa blanca, digo: gracias, abuela. Y durante el camino desde la puerta hasta el ascensor pienso: no lo abras, no lo abras, no lo abras, no lo abras. Y estoy en el ascensor y lo abro, la bolsa blanca. Y en ese momento me empiezo a inundar de lágrimas. Todavía lo recuerdo y me emociono porque había un brick de leche y un paquete de galletas. Y esa noche me di cuenta que fue una de las noches más felices de mi vida. Incluso siendo la persona más pobre que existía en ese momento. Y me llevé una gran lección, y es que si no eres feliz con lo que tienes, nunca jamás serás feliz con lo que tengas. Y hoy quiero contarte cuál es mi nueva forma de lograr objetivos. Después de haber completado todo eso y hacer, y hacer check a todo, te quiero contar cómo opero ahora para lograr objetivos, porque yo no te estoy diciendo Que no debas tener objetivos, claro que debes tener objetivos, pero actúa como si ya lo hubieses logrado. Y esto lo cambia todo. Mis primeras reuniones, cuando yo cerraba o hacía llamadas de venta con los clientes, yo asumía que ya iba a ser un cliente. Esto en inglés tiene un concepto que es Fake it till make it, fíngelo hasta que lo logres. Kobe Bryant, uno de los mejores jugadores del baloncesto, tenía su alter ego que era Mamba Negra. Entonces, cuando él entraba, era como una especie de personaje. Cuando él entraba al campo de juego, ya era Mamba Negra. Cuando tú empiezas a fingir que ya eres esa persona, empiezas a actuar ¿Cómo actuaría esa persona? Yo en las primeras llamadas con los clientes ya asumía que ellos iban a ser mis clientes. Los trataba como si fuesen clientes y en consecuencia se convertían en clientes. Y así con todo. Cuando yo conocí a Jess, yo asumía que íbamos a estar juntos y la trataba como tal. Como la mujer de mi vida y en consecuencia se convirtió en la mujer de mi vida. Ponte objetivos pero actúa como si ya los hubieses logrado. Y la clave para lograr los objetivos no es controlar más, como me pasaba a mí, porque el control nace del miedo. La clave para poder conseguir los objetivos es Fake it till you make it. Fíngelo hasta que lo logres. Dani, pero, pero, ¿cómo voy a fingirlo? Créate un alter ego, como hacía Kobe Bryant. Oye, cuando yo entro al campo de juego soy Mamba Negra. Yo en mi caso me creé el alter ego de Tony Robbins. Pero para poder crear un alter ego hace falta 3 cosas muy importantes: quién, qué y cómo. ¿En quién te quieres convertir? ¿Qué es lo que esa persona hace y cómo lo hace? Oye, ¿en quién me quiero convertir? En Tony Robbins. ¿Qué es lo que hace? Inspira a miles o millones de personas. ¿Y cómo lo hace? A través de sus eventos, su energía. Entonces yo, cuando salí al escenario, yo me imaginaba, yo entraba en ese alter ego de Tony Robbins. Entonces era como ya te empiezas a ver desde una perspectiva. Dejas de creerte a tu propio personaje, dejas de creer tus pensamientos. ¿Por qué? Porque te estás viendo desde afuera. Es como ver una película. Este concepto me cambió la vida. De hecho, te voy a dejar por aquí una plantilla gratuita para que puedas construir tu propio alter ego, que puedas responder a esta serie de preguntas, porque A mí me han cambiado la vida. Y una vez más, no te estoy diciendo que no tengas objetivos. Te estoy pidiendo que actúes como si ya los hubieses logrado. Si este vídeo te ha gustado, si te gustan también este tipo de vídeos de mentalidad como emprendedor, como empresario, como padre de familia, como ex empleado, oye, pues te invito a que Lo pongo así en los comentarios. No busco hacerme viral, sé que este tipo de vídeos no van a hacer viral, pero siento que de verdad puede aportar muchísimo a la audiencia. Y son los vídeos que a mí me hubiese gustado poder ver y que me hubiesen ahorrado muchísimo sufrimiento en estos 6 años que he estado persiguiendo como un loco los diferentes objetivos, porque Cuando consigues todo lo que se supone que es el éxito, te das cuenta de que nunca te has parado a pensar qué es el éxito para ti. Nunca te has parado a pensar. Y en mi caso me di cuenta de que cuando ya logré el coche, la casa, todo ese tipo de cosas, No me hacían feliz. ¿Por qué? Porque no tenía claro qué era para mí el éxito. Pensaba que el éxito dependía de las cosas que yo hacía, de las cosas que tenía. Si tenía un mejor reloj, valía más. Si tenía más seguidores, valía más. Si vivía en una casa mejor, valía más. No me doy cuenta de que el éxito no tiene nada que ver con eso. Y no significa que no lo pueda tener. Sigo teniendo el reloj, la casa, la familia, el dinero, pero mi valía, lo que yo valgo, ya no depende de lo que tengo, depende de lo que soy. Y lo que soy nadie más lo sabe excepto yo, porque lo que soy no tiene nada que ver cuando me subo a un escenario. Lo que soy Son las veces que dono y no lo comparto, las veces que sirvo a alguien sin necesidad de pedirle nada a cambio, las veces que voy paseando al perro, se hace caca por la noche y podría no recogerlo, pero decido recogerlo. Es ahí donde se forja quién eres, y cuando sabes quién eres, tu éxito es inevitable. Te lo prometo. Gracias por ver este vídeo. Si te ha gustado, oye, pues te animaría a que lo compartieses. Y nos vemos en los próximos. Chao.










