Lo que aprendí sobre la libertad financiera después de conseguirla

Daniel Schepers breaks down financial freedom as five layers: destination, route, engine, speed, and driver. He argues the real number doesn't matter; what matters is shifting from chasing money out of fear to pursuing your desired state out of love, backed by practical exercises like expense audits and presence journaling.
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Quizás has entrado a este vídeo porque te gustaría poder alcanzar la tan añorada libertad financiera, que tu cuenta de banco se viese algo así, ingresos todos los días, el sueño de muchos, el que tu cuenta pueda seguir subiendo mientras tú duermes, descansas o estás con tu familia. Pero hay algo que nadie te dijo, y es que la libertad financiera no es un número. Dirás: Dani, si no es un número, ¿qué es la libertad financiera? Y fíjate, porque quizás llevas años queriendo libertad, Has leído libros, has visto vídeos, has hecho incluso cursos, y sigues exactamente en el mismo sitio. Te voy a enseñar en este vídeo por qué. Y no es porque no trabajes lo suficiente, no es porque no tengas talento, y no es porque la economía o el presidente esté mal. No tiene nada que ver con eso. Es porque te dijeron que la libertad financiera es un número. Y a mí me llevó 7 años darme cuenta de esto. Y te digo algo, No lo vas a conseguir nunca, siempre que sigas creyendo que la libertad financiera es llegar a 10.000 al mes, a 100.000 al mes, a 1.000.000 al mes. Y en este vídeo te lo voy a demostrar. Si no me conoces, soy Daniel Schepers y hace 6 años trabajaba en un Burger King sirviendo hamburguesas, patatas fritas, y hoy te puedo decir que vivo la vida de mis sueños, que he podido tener una familia que nunca antes me hubiese imaginado. Poder decidir a qué hora trabajar, desde dónde poder hacerlo, poder vivir a 10.000 kilómetros de mi casa en un pueblo en las montañas de Antioquia, Medellín, y poder ver a mi hija crecer aquí. Y no llegué aquí porque mi familia me prestó dinero, gané la lotería o soy un genio. De hecho, soy una persona igual que tú. Llegué porque entendí algo que nadie te explica sobre la libertad financiera, algo que lo puede cambiar todo. Te pido por favor que te quedes hasta el final de este vídeo para que lo puedas entender, porque he condensado en este vídeo 7 años, de verdad, 7 años de prueba y error, de invertir dinero, de hacer cursos, de leer libros, todo. Y eso es lo que me llevó a mí entender lo que voy a explicarte ahora en una hora. No es un vídeo rápido, no es un vídeo largo, de verdad. Si no te apetece, vete. Yo aquí tengo preparada mi bebida porque quiero explicarte con todo lujo de detalles cómo tú esta misma semana puedes alcanzar la libertad financiera y vas a entender 5 cosas. De hecho, la quinta es la que más me gusta porque te va a cambiar por completo la forma en la que entiendes hoy el dinero. Vamos a hablar del número roto, el porqué el número que tienes en tu cabeza, los 10.000, los 100.000, el millón, el número que sea, es equivocado, y por qué no deberías tener una cifra. Hablaremos de la diferencia entre objetivo versus mapa. Tener un objetivo de querer facturar no es lo mismo que tener el mapa, por eso no llegas. Entenderás por qué no estás ganando más dinero mes a mes. Hablaremos del motor, ya no importa lo que ganas, sino desde dónde lo estás haciendo. Y una ley invisible que, y esto es muy fuerte, pero cuanto más persigues el dinero, más lo alejas. Y por último, ¿quién eres cuando llegas ahí? ¿Quién eres cuando llegas a esa cifra, sean 10.000, 100.000 o 1.000.000? Y quiero que imagines algo: imagínate que estás en Madrid y quieres llegar a Lisboa, a tu escenario ideal, quieres hacer surf en la playa de Lisboa. Y entonces subes al coche, pones el automático, pero te das cuenta de que no tienes GPS, que no tienes mapa y que no tienes ni idea de qué dirección tomar. Lo único que sabes es: yo quiero llegar a Lisboa, pero no tienes un GPS, no hay un mapa, no hay instrucciones, y tú conduces 8 horas, 10 horas, 15 horas y acabas en Bilbao. ¿Por qué? Porque es la verdad de la gran mayoría. La gran mayoría hace lo mismo todos los días sin saber si lo que está haciendo se acerca o se aleja. Y esto es muy importante, que está muy guay que quieras ganar 10.000 euros, 100.000 euros, alcanzar la libertad financiera, si A mí me parece increíble. El problema es que no tienes un sistema, no tienes un mapa para poder conseguirlo. El día de hoy yo te voy a enseñar el mapa, sea el objetivo que sea. Y hay algo que quizás no entiendes, pero si hoy un avión parte desde la Terminal 4 de Madrid-Barajas y al despegar su dirección, es decir, su punto de aterrizaje es New York, el aeropuerto de Nueva York. ¿Tú sabías que si ese avión se desvía simplemente, fíjate lo que te estoy diciendo, simplemente un grado, un grado, los primeros 10 kilómetros nadie notará nada raro? Pues los primeros 100 tampoco, parece que el avión sigue tomando la misma ruta. Ahora bien, durante 8 horas de vuelo, el avión en vez de acabar en Nueva York acaba en Nuevo México, a 3000 kilómetros de distancia. ¿Por qué? Porque en el corto plazo no se ven las grandes diferencias. En el corto plazo tú no puedes ver hacia dónde estás yendo. ¿Dónde lo ves? En el largo plazo, cuando miras hacia atrás y dices: "Uff, ¿esta es la vida que realmente he construido?" Y es la gran verdad de la inmensa mayoría. Así pasan los años, hacen la misma cosa cada día sin saber si se acerca o se alejan. Pero lo primero que quiero que entiendas es que te cuentes verdad. ¿Y qué es contarte verdad? ¿Cuál es tu punto A? ¿Dónde estás a día de hoy y dónde quieres llegar? ¿Cuál es tu punto B? ¿Cuál es la libertad? Porque lo que la gran mayoría hace es trabajo, ahorro, repito, trabajo, ahorro, repito, trabajo, ahorro, repito, sin saber hacia dónde está yendo. Y cuando le preguntan: ¿Qué quieres conseguir? No, quiero conseguir 10.000 euros, 15.000, una mejor casa, un mejor coche. Sí, pero, pero, ¿qué estás haciendo por conseguirlo? Esa es la verdadera pregunta. ¿Qué estás haciendo realmente por conseguirlo? Porque la libertad financiera, y escúchame bien porque esta frase puede cambiarlo todo, la libertad financiera no es un destino, es un mapa. ¿Qué te quiero decir con esto? Que Cuando tú vas a hacer una paella, y yo viajo mucho, para la edad que tengo viajo mucho, y siempre cuando oye pues una paella, la gente, los extranjeros, lo que piensa en su cabeza es arroz, pero no saben que hay un caldo, que hay un sofrito, que hay un fuego, que hay un paellero. Esto es exactamente lo mismo. La libertad financiera no es un maldito número, no es simplemente eso. Si tú te quedas, si cuando yo te hablo de de paella te quedas simplemente con el arroz, no has entendido nada. Si yo cuando te hablo de libertad financiera te quedas simplemente con el número, no has entendido nada. ¿Por qué? Porque la libertad financiera es un mapa. Eso es lo que quiero que entiendas: la libertad financiera es un mapa, es un paso a paso que yo te quiero revelar en este vídeo. Revelar como si fuese algo misterioso. Fíjate que tú para hacer la paella tienes que tener 5 ingredientes clave: el arroz, que es el destino, Lo que la gran mayoría ven, el arroz ahí en la paellera, el caldo que es la ruta, es decir, qué pasos das cada día, el sofrito que es el motor, desde dónde lo estás haciendo, el fuego que es la velocidad. Oye, ¿cuándo le pongo fuego lento y cuándo le pongo fuego rápido? ¿Cuándo aprieto y cuándo suelto? Y el paellero, ¿quién está cocinando todo esto? Y es lo que vas a ver en este vídeo, las 5 capas del mapa, porque esto es lo que de verdad te construye libertad financiera. El destino, hacia dónde vas. La ruta, cómo vas a llegar a ese objetivo, sea el que sea. El motor, desde dónde lo estás haciendo. La velocidad, cuándo apretar y cuándo soltar. Y el conductor, quién finalmente llega ahí. Y vamos con la primera: el número que persigues está roto, ya sea 10.000, 100.000 o 200.000. Casi siempre, de hecho, está 2 o es 2 a 5 veces más alto de lo que normalmente necesitan. No, Dani, yo necesito 10.000 euros para mi estilo de vida normal. 10.000 euros, seguro Sí, porque me tengo que comprar A, B, C. Yo te hago una pregunta y quiero que por favor esto te lo tatúes: el ser humano compra por emoción y justifica con la razón. Todas las compras que tú hoy tienes en tu cabeza, en Amazon, ese libro, ese coche, esa casa, lo que quieras, quiero que te hagas la siguiente pregunta: ¿esto puedo comprármelo 2 veces sin necesidad de pedir un préstamo, sin necesidad de endeudarme? Si la respuesta es sí, adelante. ¿Por qué? Porque gran parte, es decir, mucha gente se enfoca en la libertad financiera, en qué tengo o cuánto más puedo ganar. Y está muy bien, de hecho hoy veremos cómo poder llevar a cabo esta libertad financiera, cómo poder ganar más. Pero lo que la gente no se da cuenta es, oye, ¿has revisado tus gastos? ¿Cuántos son tus gastos mensuales? ¿Cuánto es lo que gastas mes a mes? La gran mayoría no lo sabe. Igual está pagando suscripciones de Amazon, de HBO, que no sabe ni siquiera que lo está pagando, pero son 10 euros al mes. Ya, 10 euros al mes por 12 meses son 120 euros al mes. Un simple ejemplo. Y ¿por qué viene mucho esto? Por la necesidad impulsiva de comprar nuevas cosas. Fíjate que el ser humano trabaja en un lugar que no le gusta para ganar un dinero y comprar cosas que no necesita, tratando de impresionar a gente que no le cae bien. Primera solución para alcanzar la libertad financiera es: ¿en qué estás gastando tu dinero? Revísalo, revisa tus cuentas. Pero aquí cuidado, porque se abren dos tipos de personas: la persona obsesiva, que está todo el día con su cuenta de banco revisando cuánto es lo que está ganando. Y aquí yo era el primero, y hoy te voy a contar por qué pasé una de las peores experiencias de mi vida por justamente esto. Y después está el evitativo, el yo no miro nada, que entre lo que tenga que entrar. No es ni uno ni otro. Y hoy quiero que te cuentes verdad. De hecho, te he preparado un cuaderno para que no te quedes con la teoría, para que puedas aplicar todo esto que estamos viendo. Cuando tú te preguntas o le preguntas a alguien, oye, ¿qué te gustaría conseguir? 10.000 al mes, 1 millón de euros en el banco. Sí, pero esos números no significan nada. Y dirás, Dani, ¿cómo que no? Con 10.000 al mes tú sabes lo que yo podría hacer. Yo podría pagar las deudas, podría pagar 4 meses de alquiler. Sí, sí, pero es que tú no quieres 10.000 al mes. Esto es como decir yo quiero pesar 60 kilos. No, tú no quieres pesar 60 kilos. Sí, yo quiero pesar 60 kilos, Dani, y a mí no me digas qué es lo que yo quiero pesar. Tú no quieres pesar 60 kilos, tú quieres la sensación, el estado de pesar 60 kilos, el poder ir a la playa, quitarte la camiseta y tener tus cuadraditos, tu six pack, o el ponerte tu tanguita brasileño y enseñar la nalga. Eso es lo que quieres tú, tú quieres la sensación. Lo que te quiero hacer ver es que hay gente que pesa 60 kilos pero que está enferma, que está agotada, que no se conforma con eso. Y hay gente que pesa 75 kilos, que se despierta con energía, que su cuerpo funciona y que ama cómo se ve. El peso es un dato, la salud es otra cosa. El número que tú buscas en la cuenta es un dato, la libertad es otra cosa completamente distinta. Y cuidado con esto, Porque el día que yo cumplí mi sueño, mi sueño era tener 100.000 en la cuenta del banco, y cuando yo empecé a emprender mi foco estaba en poder algún día abrir esa cuenta de BBVA y ver los 100.000 Y estaba en mi oficina al sureste de Madrid, 25 metros cuadrados, era lo que me daba, eran 200 al mes. Y recuerdo el día, jamás se me va a olvidar, eran ya las más o menos 8:30, iba a cerrar, a bajar la pantalla del ordenador, cuando de repente abro la cuenta de BBVA Y veo lo que llevaba años persiguiendo: 100.000 las 6 cifras, ¡ya está! ¡Llegué! ¡Ya estaba ahí! Y en ese momento me empiezo a tocar cada parte de mi cuerpo, empiezo a respirar por si algo olía de forma diferente, me toco el cuerpo y veo que todo sigue exactamente igual, veo que no ha cambiado nada. Y a los 10 minutos, ¿sabes qué pasó? Que ya estaba pensando en los próximos 100.000 o en los próximos 500.000 ¿Por qué? Porque el ego funciona así, nunca es feliz con lo que tiene, siempre está persiguiendo la nueva cifra, Persiguiendo el nuevo número. De verdad, yo estuve 2 años obsesionado en darme cuenta de voy a conseguir esta cifra, y cuando consiga esta cifra seré feliz. Y qué pasó, que cuando conseguí los 100.000 ya pensaba en los 200.000, porque el ego siempre quiere más, nunca disfruta de lo que tiene. Y te digo una cosa, y me llevo 7 años aprenderlo, si tú no eres feliz con lo que tienes, nunca jamás serás feliz con lo que tengas, punto. Dani, yo estoy endeudado. Dani, yo es que no tengo. Me da igual. Si no aceptas eso, si no, si no te conformas con eso, y conformarse no es no querer más, es aceptar lo que ya tienes. Si tú no aceptas lo que ya tienes, es imposible que generes más, porque es una trampa constante y duele mucho. Y prefiero que lo sepas ahora antes de que llegues a los 10.000 o al millón y te des cuenta de esto. El niño que hoy va en bicicleta sueña con algún día poder ir en moto, pero es que el que va en moto sueña con poder ir en coche, y el que va en coche sueña con poder ir en avión, pero es que el que va en avión y vuela en economy sueña con poder ir en business class, porque el ego siempre quiere más, nunca es feliz con lo que tiene, y si no eres feliz con lo que tienes, nunca serás feliz con lo que tengas. Yo tardé 2 años en darme cuenta de esto y no sentí nada cuando llegué a mis primeros 100.000. Y dije: oye, si llegar a los 100.000 no me ha hecho sentir nada, ¿por qué iba a sentir algo cuando llegue a los 200.000 o a los 500.000? Y es que el resultado no transforma a nadie, solo te confirma quién eres antes de conseguirlo. Dani, explícame esto. Yo estaba persiguiendo el resultado, los 100.000 Cuando lo conseguí, me di cuenta de que lo importante de verdad no eran los 100.000 que yo había conseguido, era la persona en la que yo me había convertido. Y esto lo cambia todo. Si tú vas hoy al gimnasio y estás semanas trabajando, hay un momento donde sí pierdes peso, se te ven mejor los glúteos, tienes más abdominales, pero lo importante de verdad, cuando llegas a ese punto, Ya no es el resultado, es la persona en la que te has convertido, la confianza que tienes. Por eso el resultado no transforma a nadie. De hecho, David Hawkins, que es un psiquiatra, y hace 40 años, se pasó 40 años estudiando, oye, ¿por qué algunas personas hagan lo que hagan, independientemente de lo que pase fuera, tienen paz dentro, y otras hagan lo que hagan viven en sufrimiento? Yo durante mucho tiempo sufría, daba igual lo que pasase, ganaba más, sufría, tenía una relación, sufría, compraba un coche, sufría. Porque, y esto es muy importante, lo cambia todo, te lo prometo, te lo prometo: lo que determina tu vida no es lo que persigues, no son los 10.000 no es el coche, es desde dónde lo persigues. Tú puedes perseguir el resultado o puedes perseguir el estado. Si persigues el resultado, tendrás sufrimiento; si persigues el estado, tendrás paz. ¿Y sabes qué es la magia de todo? Que si tú persigues el estado, el resultado viene solo. Te voy a contar algo, y esto es muy personal, déjame darle un sorbito a esto, que leí en un libro y se llama La Ley de Asunción. Cuando Jessy y yo somos papás, venimos a Colombia, al final aquí no hay familia que nos ayude, hay días que estás muy, muy cansado, muy cansada, y de verdad que cualquier mínima cosa te agita. Y llevamos una semana, para mí, terrible. Incluso, oye, nos habíamos sentado como dos personas adultas y nos habíamos hecho la pregunta que muchas parejas temen: ¿esto tiene sentido? ¿De verdad queremos continuar así? Y hablando con mi terapeuta, me dijo: Dani, siempre esperamos que el otro cambie para tú ser feliz, para tú estar en paz. Yo quiero que hagas algo diferente y que lo pruebes durante una semana. Se llama ley de asunción. Digo: ¿Qué coño es esta asunción? Digo: Yo estoy con Jessi, no te confundas, Dice: No, no, esta ley lo que quiere decir es: asume el estado y en consecuencia tendrás el resultado. Le dije: No entiendo nada. Y me dice: Mira, ¿cómo te sentirías tú si cuando terminemos esta conversación llegas a casa y te estalles esperando con los brazos abiertos, India feliz, un plato de comida, ¿cómo te sentirías? Y decía: "¡Guau! Alegre, feliz, con ganas". "¿Y cómo te comportarías con ella?" "¡Guau! Pues la abrazaría, la besaría". Entonces me dice: "Perfecto, ese es el estado. Quiero que persigas eso y en consecuencia verás el resultado". Una semana. Ni te imaginas, ni te imaginas lo que se dio. Yo no perseguía que Jess cambiase, yo no perseguía que Jess fuese diferente, yo perseguía el estado, cómo yo me quería sentir, y en consecuencia el resultado se dio solo. No eres ni consciente de la capacidad que tienes para cambiar. El mundo. Pero primero, como decía Gandhi, primero cambias tú y el mundo cambiará. Y si entiendes esto, te prometo de verdad que vas a dejar de sufrir. Porque cuando piensas en libertad, ¿qué es realmente lo que quieres? ¿Una cifra? No. Una cifra en el banco es sinónimo de tranquilidad, seguridad, estabilidad. Es una casa, una casita, confianza, te da también seguridad. ¿Es un coche? Un coche te da reconocimiento. ¿Es dejar el trabajo? Fíjate que los resultados vienen determinados por estados. Yo quiero que te imagines que vas al Leroy Merlin a comprar un taladro. Y es una pregunta muy profunda. ¿Tú crees que estarías comprando un taladro? Sí, Daniel, un taladro, ¿no? Verde, sí. No, tú no estás comprando un taladro, tú estás comprando poner un agujero en la pared. Sí, bueno Dani, pues pongo el agujero en la pared. Pero es que tú no estás comprando poner el agujero en la pared, tú estás comprando poner el cuadro que te regaló tu madre. Sí, bueno Dani, pero es un cuadro. Pero tú no estás buscando realmente comprar el cuadro, o poner el cuadro en la pared, ¿qué es lo que tú estás buscando? Tú estás buscando que cuando entren tus amigos por la puerta de casa te digan: "Andrea, qué bonito cuadro". "Fulanito, qué bonito cuadro!" En el fondo estás comprando un taladro, pero lo que hay detrás es orgullo, es reconocimiento. Cuando tú persigas el estado, el resultado vendrá solo. Y esto es muy importante que lo entiendas, se llama "ley de reversibilidad". Del mismo modo, que el agua puede convertirse en hielo y el hielo en agua, en tu caso ocurre exactamente lo mismo. Lo que tú ves fuera día de hoy es un reflejo de lo que hay dentro. Piensa en el ordenador o el teléfono móvil con el que me puedes estar viendo, la pantalla de televisión. Esto algún día fue creado en la mente de alguien, porque las cosas se crean dos veces: primero la mente de alguien y después en el mundo material. Es así como funciona todo. Conclusión de todo esto: persigue el estado y vendrá el resultado. Y para eso te he preparado un cuaderno para calcular tu número real de libertad, y esto te lo voy a dar al terminar. Aquí tendremos 5 ejercicios. El primero es calcular tu número real. ¿Qué es? Oye, primero analizar cuál es tu gasto real. ¿A qué me refiero con tu gasto real? ¿Cuánto es lo que gastas hoy al mes? Oye, ¿cuánto gasto en vivienda? Pues 150 ¿En alimentación? Gasto 200 Bueno, aquí me he venido un poquito arriba, ¿no? 800 Transporte, pues 100 Salud y seguros, 50 Suscripciones, 47 del gimnasio, que hace un mes que no voy. Personal, 100 en ropa y otros gastos fijos. Y aquí tienes el gasto actual. ¿Vale? Después, tu gasto deseado. Oye, ¿qué cosas concretas comprarías si fueses libre? Y no hables de viajar, sé más concreto. Oye, haría 3 viajes de 1000 al año. Ponlo aquí. ¿Qué es lo que harías o qué gastos tendrías si fueses libre? Y una vez ahí, ¿qué vas a hacer? Para sacar tu número real, ¿cómo? Siguiendo esta fórmula: gasto actual más gasto deseado por 1,3. Dani, ¿por qué 1,3? Porque es el 30% que muchas veces no tenemos en cuenta, que es impuestos, imprevistos y un colchón. También es importante tener seguridad. Y sí, yo sé que la espiritualidad te dice, oye, nada de lo que hay fuera puede darte seguridad dentro, etcétera, etcétera. Pero eres humano y al final tener ceros en la cuenta sí que te va a hacer sentir seguro. Ahora bien, es un arma de doble filo. ¿Por qué? Porque hay algo que se llama inflación. Tú abres mi cuenta de banco de BBVA y no hay más de 500 euros. Dinero que tienes en el banco es dinero que pierde valor. ¿Por qué? No porque el dinero cueste menos, sino porque lo que tú vas a comprar cuesta más. Entonces, ¿qué te recomiendo yo aquí? Que dejes al menos un año de vida, o ese es tu objetivo, un año de vida en tu cuenta del banco. Cuando tú sepas todos los gastos que tienes al mes, lo multiplicas por 12 y dices, vale, son 20.000 euros al año, o son 10.000 euros al año, perfecto. Ese es entre comillas, tu colchón. Tener un año de vida, oye, que se puede ir todo al garete, que yo durante un año de vida tengo un colchón para poder vivir. Una vez que haces tu gasto deseado, lo sumas: gasto actual, gasto deseado. Pones aquí la suma, el total, y lo multiplicas por 1,3, y aquí te dará tu número real de libertad. Ahora bien, aquí hay 4 preguntas. ¿Cuál era el número que tenías en la cabeza antes de hacer este ejercicio? ¿Cuál es la diferencia entre ese número y tu número real? ¿Cuántos años llevas persiguiendo el número equivocado? Y ¿qué cambia en tu vida si aceptas que el número real es el correcto? Y esto lo cambia todo, porque el número grande no te da libertad, te roba años persiguiendo libertad equivocada. De verdad, el número que tú hoy tienes o que crees que necesitas para ser libre seguramente sea infinitamente menor. Por eso quiero compartir contigo este cuaderno de trabajo para que lo puedas hacer paso a paso y te des cuenta de cuál es tu número de libertad real. Y para eso son 4 pasos. Apunta lo que gastas hoy al mes, qué comprarías si fueses libre, lo sumas, lo multiplicas por 1,3 y lo comparas con el número que tenías. Vas a ver los resultados. Y grábate esta frase: si no eres feliz con lo que tienes, nunca serás feliz con lo que tengas. Te lo prometo. Tener un objetivo no es tener mapa, por eso la mayoría nunca llega. De verdad, esto es muy bonito. Yo recuerdo cuando... Mi padre es un fanático de la montaña, veía los documentales de Jesús Calleja, y cuando yo le preguntaba: "Oye, ¿cuál es tu sueño?", era: "No, no, ir a ver el campo base Everest". Pero lo decía como la persona que lo apunta en su bloc de notas, aún sabiendas de que nunca lo va a conseguir. Pero oye, cuando te preguntan, de cara a la galería queda muy bonito decir: "No, no, subir al campo base Everest". Ya, ya, pero es que tener el objetivo no es tener el mapa. O sea, querer una nueva casa, un nuevo coche, sea lo que quieras conseguir, no es tener el mapa. Por eso la mayoría nunca llega, porque tiene el objetivo claro pero no hay un mapa. O sea, tú puedes querer subir al campo base Everest, pero si no tienes ni puñetera idea de cómo lo vas a hacer, es imposible. Es como llegar al doctor y decir: «Oye, doctor, quiero estar sano». No, vale, ¿qué es estar sano? Igual para ti estar sano simplemente es bajar 5 kilos, igual para mí estar sano es bajar mis pulsaciones por minuto. O sea, tienes que tener primero saber dónde estás, diseñar un plan, y hacer lo mismo con el dinero. Por eso yo he creado el GPS, Goal Plan System. Goal, que es el objetivo. ¿Cuál es tu objetivo? Sea el que sea. Fíjate que yo aquí no estoy hablando de algo necesariamente monetario, sea el que sea, es ganar 10.000, 100.000, 1 millón, sea lo que sea. ¿Cuál es tu objetivo? P, Plan. ¿Cuál es el plan, el paso a paso que tú vas a seguir para poder conseguirlo? Y por último, sistema. Sistema. Esta palabra me encanta. Construir sistemas. Hay un libro que te voy a recomendar que se llama Hábitos Atómicos, que te habla del poder que tiene un pequeño hábito repetido de forma constante. Acuérdate el ejemplo del avión que despegaba. Oye, si el avión se desvía un grado, quizás los primeros kilómetros tú no lo ves, Ahora bien, todos los días haciendo lo mismo, igual te vas a la otra punta del mundo. Y casi todos se atascan en el primer bloque, tienen el objetivo grabado a fuego: vamos a por los 10.000, a por los 100.000, a por el millón. Y si tú les preguntas cómo lo van a hacer, silencio. Y si les preguntas el sistema para poder hacerlo, silencio. Por eso me he visto en la obligación de grabarte esta clase y explicarte cómo hacerlo. Y quiero que imagines que tienes a un amigo, a una amiga, que lleva 2 años diciendo que va a dejar su trabajo, trabajo y tú le preguntas: «Oye, fulano, ¿qué estás haciendo para conseguirlo?» Y te mira así con cara como de pícaro, como tengo el plan, y te dice: «Estoy ahorrando 300 al mes.» Y oye, de cara a la galería suena responsable, tú asientes: «Oye, qué bueno, es un adulto, se ve que tienes un plan.» Pero en ese momento tú sacas la calculadora de tu teléfono móvil y dices: «A ver, 300 al mes por 12 meses son 3600 al año. Si tú quieres ahorrar 24.000 que son tus gastos, recuerda el ejercicio anterior, tardarías 15 años en poder conseguirlo. A tu amigo le faltan 15 años en poder vivir como quiere, ¡qué triste! ¡Qué triste! ¿Por qué? Porque el tiempo es el único recurso que no vuelve, tiempo que pasa es tiempo que no vuelve, y perdóname la expresión, ¿cómo coño vas a esperar 15 años para empezar a vivir la vida que quieres? Y dirás: Dani, ¿y cuál es la solución? Cambia el plan, pero no cambies el sueño. Oye, tu objetivo está bien, pero tu plan es absurdo. Estás intentando llegar a Lisboa caminando hacia atrás. El plan viejo es ahorrar 300 al mes. ¿Qué tardas? 180 meses, 15 años. ¿Cuál es la solución? Montarte algo paralelo. No tienes que dejar el trabajo, no tienes que quemar los barcos, Pero crea algo paralelo. ¿Por qué? Porque siempre que crees un proyecto tuyo va a facturar más que tu empleo. Y déjame explicarte esto, déjame explicarte esto. Cuando hablo de facturar más es lo siguiente, es decir, si tú ahorras de tu trabajo, de lo que tú ganas, realmente estás quitando a lo que tú ganas. Si tú creas un negocio en paralelo, y ahora me da igual que digas, Dani, yo no sé, no te preocupes. Si tú creas un negocio en paralelo, le estás sumando un extra a esa cantidad, ¿se entiende? Es decir, si tú quieres ahorrar con tu dinero, estás quitándote dinero de tu salario. Si tú montas un negocio, le vas a sumar un extra, y esta es la diferencia. Hay dos formas, de verdad, hay dos formas de querer ser libre. La primera: voy a ahorrar. Pero, ¿qué pasa? Que vas a tardar tanto que cuando llegas ya no te apetece nada. De hecho, Warren Buffett, una de las personas más ricas del mundo, dice: daría toda mi fortuna, toda mi fortuna, por recuperar años de vida. Hay un precio muy grande cada día que pasa y que no estás alcanzando la libertad financiera. Pero, ¿qué pasa? Que como lo pagas todos los días, no lo ves. Como lo pagas todos los días, no lo ves. Yo lo que te estoy diciendo es: oye, que está muy guay el objetivo, no lo cambies, pero cámbiame el plan. Voy a construir algo. Y claro que da miedo al principio, sobre todo si no tienes ni idea ni dinero, pero el voy a ahorrar es la creencia que nos han instaurado nuestros papás, nuestras mamás. Hijo, ahorra, ve a la universidad, cásate. Ya no funciona eso. La segunda es la que tu padre nunca pudo hacer, y esto quiero que lo entiendas. El otro día estaba con India dando un paseo y fuimos al parque. Estamos en el parque, India se va a tirar del tobogán, estaba arriba del tobogán, chiquitito, tampoco era un tobogán muy, muy grande. Y de repente, yo esperándola abajo, India ya sentada en el tobogán para tirarse, una anciana, tendría unos 65-70 años: "¡Cuidado! ¡Cuidado!" Digo: "Uy, ¿qué le ha pasado? ¿Le está dando un paro cardíaco o algo?" Digo: "¿Qué pasa?" "¡La niña! ¡La niña!" Y yo veía a mi hija con una sonrisa oreja a oreja, a punto de tirarse por el tobogán. Digo: "¿Qué pasa?" "¡Se va a caer!" Y yo: "No entiendo nada". "¡La niña, que se va a caer del tobogán!" "Señora, gracias, de verdad, gracias, pero no proyectes tu miedo en mi hija. Tu miedo es tuyo". Por eso durante mucho tiempo hemos vivido vidas que no son nuestras. El voy a ahorrar, el voy a la universidad, el cásate, es lo que nos han dicho nuestros padres. El emprender, el construir algo nuevo desde cero, el tener libertad, es lo que nuestros padres no pudieron hacer. Y si tú estás viendo esto, estás aquí para cambiar tu historia. Y tu historia depende de ti, no de tus circunstancias, no de la familia en la que creciste, depende de ti. Porque aquí, este mismo que te está grabando esta clase, hubo un momento en su vida donde abría la despensa y no tenía más que galletas para cenar. Hubo un momento donde no podía hacer trabajos del colegio porque no tenía internet para poder hacerlo, porque no se había pagado. Pero nunca las circunstancias externas pueden definir quién eres. Una cosa es lo que a ti te pasa y otra cosa muy diferente es cómo tú reaccionas frente a aquello que te pasa. Pero la gran mayoría nos quedamos en el rol víctima: "No, es que mi padre, es que mi madre, es que yo no tengo dinero, es que el lugar, el trabajo, el gobierno, el país..." Que sí, que es muy bonito, pero ¿qué vas a hacer con eso? ¿Qué vas a hacer con eso? Y quiero serte muy claro, si tu plan necesita 15 años para empezar a funcionar, no es un plan. Es una excusa elegante para no empezar nunca, punto. Ahorrar te protege del miedo, construir te lleva a la libertad. Dani, pero ¿cómo yo puedo construir algo? Teniendo claro tu auditoría GPS, Goal, Plan and System. De hecho, si vamos aquí a este cuaderno de trabajo que, como sabes, te voy a dar La segunda tarea que vamos a hacer es la ruta. Básicamente, el primer paso es: oye, goal, ¿cuál es tu objetivo? En una sola línea, no pongas adjetivos, no lo matices, sé directo, concreto. Oye, vivir o crear un negocio digital o ganar 3.500 al mes, ¿cuál es tu objetivo real? Y después, ¿qué estás haciendo concretamente cada mes para acercarte al objetivo? Si no estás haciendo nada, escríbelo, es un dato, es información. Y si estás haciendo cosas, lístalas. ¿Qué estás haciendo hoy? Acciones concretas. ¿Y con qué frecuencia? El lunes hago A, el martes hago B, etcétera. Y por último, tu sistema actual. ¿Qué horarios, días y hábitos sostienen tu plan? Oye, horario fijo que dedico a mi proyecto, días de la semana que trabajo en él, hábitos que sostienen ese horario, que protejo para que no falle. De verdad, Una de las cosas más importantes que yo me he llevado en estos 7 años emprendiendo es el poder que tienen los hábitos, la capacidad que tienen los hábitos y el impacto que tienen en tu vida. De hecho, verás que he subido un par de blogs hablando justamente de esto, de cómo son mis hábitos y al final cómo los hábitos determinan quién eres. Esto es como conducir el coche, las primeras veces tú tienes que estar en piloto automático, embrague, primera, segunda, retrovisor, con un hábito, sea el que sea, dejar de fumar, ir al gimnasio, empieza así. Oye, me cuesta, es difícil, es difícil ganar dinero, es difícil bajar de peso. Sí, pero a medida que lo vayas practicando se vuelve más fácil. ¿Cuál es el problema? Que la gente no lo practica. Por eso te pongo O te he creado este cuaderno: 1, tu objetivo; 2, el plan; y 3, el sistema. El sistema. Y después pregúntate: oye, si sigo con este plan exactamente como está hoy, durante los próximos meses sin cambiar nada, ¿llegaría al objetivo? Yo me hice esta pregunta trabajando en un Burger King. Dije: hostias, 10 años haciendo lo mismo, ¿dónde voy a terminar? Y dije: no, no me gusta. Entonces me gradué en Administración y Finanzas, hice las prácticas en Edimburgo, y cuando estaba en Edimburgo yo veía a la gente a mi alrededor y decía: Esta gente lleva 10 años aquí, yo quiero, yo quiero realmente estar en 10 años aquí. Y la respuesta era que no. Yo tenía un objetivo muy claro, yo quería poder ser libre. Pero para mí la libertad no es solo libertad financiera, es libertad financiera que es poder pagar mi estilo de vida, oye, sea el que sea, poder ir al restaurante y pagar y no preocuparme por la cuenta. Pero también libertad geográfica, el hecho de poder trabajar desde casa o desde cualquier lugar del mundo. Y también libertad temporal, no tener jefe fijo ni horario fijo. Ese siempre había sido mi objetivo. Y fui cambiando el plan. Al principio trabajaba en un Burger King, después me gradué en administración y finanzas, y después decidí emprender. Entonces, cuando tú tienes esto, cuando te cuentas verdad, ahí tienes que tomar decisión y te das cuenta de que puedes cambiar el objetivo, cambiar el plan. Si en el fondo no querías tanto ese objetivo o tanto esa libertad, te vas a dar cuenta. Y es muy honesto que lo admitas. Oye, pues Pues mira, pues no quiero libertad. Ahora bien, si de verdad quieres lo que dices que quieres, tienes que cambiar el plan. Y aquí van las dos preguntas: oye, ¿cómo cambiar el plan? ¿Qué acción nueva voy a añadir esta semana? Y fíjate, porque el día a día es una constante decisión entre lo cómodo y lo conveniente. ¿Qué es lo cómodo? O igual lo cómodo es seguir haciendo lo que vienes haciendo entrar a tu trabajo a la misma hora de siempre, hacer las mismas cosas, oye, comida precocinada. Pero realmente, ¿es lo que te conviene? ¿Qué pasa? Que nunca pagas el precio en el corto plazo, siempre lo pagas en el largo plazo. Y no hay nada peor que arrepentirte de lo que podías haber hecho y que nunca hiciste. No hay nada peor que eso. Entonces, cada vez que tengas que tomar una decisión, pregúntate: ¿es una decisión cómoda o conveniente? Y para eso lo que tienes que ver, o el modelo de referencia, es cuál es tu objetivo. ¿Qué es lo que quiero conseguir? No, quiero bajar 60 kilos de peso. Perfecto. Hay una hamburguesa y una ensalada. ¿Qué es lo cómodo? Quizás comerme la hamburguesita. Ahora bien, ¿es lo que te conviene para bajar 60 kilos de peso? Quizás no lo sea. Por eso estos 4 pasos: escribir el objetivo, escribir el plan, escribir el sistema, y preguntarte ¿Con este plan llego a mi objetivo? Y ahí te estarás contando verdad. Pero fíjate que para poder conseguir ese objetivo hay dos formas de hacerlo. Lo puedes hacer desde el miedo y lo puedes hacer desde el amor. Y suena muy cursi, pero quédate porque quizás estés siendo empujado por lo que no quieres. No quiero ser pobre, no quiero acabar como mi padre, no quiero tener este horario, no quiero estar en una oficina con 50 años, tengo que demostrar lo que valgo. Y funciona al principio porque decía Tony Robbins: el ser humano se mueve por la evasión del dolor y la obtención del placer. ¿Qué es lo que ocurre? Que está muy bien al principio ese miedo, ese no quiero, pero a la larga te termina quemando. O puedes utilizar de motor lo que sí quieres. Quiero estar con mis hijos por la mañana, quiero crear cosas que importan, quiero vivir donde yo elija vivir, quiero ayudar a personas con esto. Y yo me di cuenta, después de haber facturado varios miles de euros, que el motor del miedo al principio funciona mejor. Por eso casi todo el mundo arranca con miedo. Yo arrancaba también con miedo. ¿Con miedo a qué? Con miedo a no ganar dinero, con miedo a no poder llegar a fin de mes. Pero, ¿qué es lo que ocurre? Que el miedo solo te lleva un poquito. Por eso casi todo el mundo cae a los 12-18 meses de estar en el proceso de alcanzar su objetivo, sea el que sea, sea bajar de peso, sea en su relación, sea económico, da igual. Yo en 2025, y escúchame bien, esto fue hace relativamente poco, es una historia que a mí personalmente todavía me sigue costando porque veníamos de estar 2 meses en la empresa perdiendo mucho dinero. Cuando hablo de mucho dinero es mucho dinero. Y bueno, yo creo que también estamos aquí para ser transparentes, 30.000 un mes, 30.000 el otro. Entonces levanto el teléfono, llamo a la directora general, digo: Karina, —Digo: «Esto no puede continuar así». Digo: «¿Cuánto queda en la cuenta?». Me dice Dani: «50.000 Digo: «Quiero que lo pongas todo». Entonces hubo un silencio como de que realmente no era coherente lo que estaba haciendo, no tenía sentido. Veníamos 2 meses de perder dinero y yo le había dicho que pusiese todo el dinero de la empresa. No tenía sentido, pero claro, En ese momento Karina no fue capaz de decirme: oye, no lo hagas. Pero sí que algo lo cambió todo, y fue la intención desde donde lo hice. Llevaba 2 meses haciendo, ejecutando, por miedo al dinero que no iba a ganar, por miedo a quedarme sin dinero. Y el resultado es que me quedé, es que tenía menos dinero. La única cosa que cambió fue la intención. Fíjate que cuando tienes miedo empiezas a controlar. El control es miedo enmascarado. Dani, ¿cómo es esto? Tú controlas a tu pareja porque tienes miedo a perderla. Tú controlas a tus empleados porque tienes miedo de que no rindan. Tú controlas el peso de la comida porque tienes miedo a bajar, a subir de peso. Y siempre que operes desde el miedo, nunca va a funcionar. Dani, pero entonces, ¿cómo se supone, si yo estoy bajando de peso, cómo se supone que iba a bajar de peso si no es por miedo a engordar? Tú puedes ir al gimnasio por miedo a engordar o por amor a tu cuerpo. De puertas a la galería se ve que es lo mismo. De puertas para adentro son dos cosas completamente distintas. ¿Cuál fue mi cambio? Dejé de hacerlo por miedo a lo que iba a perder, al dinero que iba a perder, y empecé a hacerlo por el amor a servir. Y eso lo cambió todo. Fue el lanzamiento del año donde más dinero generamos, porque el control es como Como si a un niño le das un pajarito pequeño, imagina un niño de 7 u 8 años, encuentra el pajarito en la calle y: "¡Es tan bonito!" Imagínate un agapornis con plumas de colores, con ese pico tan bonito, entonces el niño lo coge con su puño y su mano derecha y: "¡Oh, qué bonito!" Y por miedo a que no se vaya empieza a apretarlo fuerte, fuerte, fuerte, "¡No, no quiero que te vayas!" Y lo empieza a apretar y termina matándolo. Cuando seguramente si en vez de apretar hubiese dejado la mano abierta, el pajarito se hubiese quedado ahí. Y es que lo que aprietas por miedo a perder, lo pierdes por apretar. Cambiar la intención, y puede sonar muy yerbas, te prometo que me hizo cambiar la forma en la que vivo mi día a día. Cambié de motor y cambió todo. Dejé de pensar en lo que podía perder y empecé a pensar en las personas que podía servir. Entonces, antes de preguntarte, oye, qué puedo perder, pregúntate a quién puedo servir. Y para eso te he preparado aquí tu auditoría de motor. ¿En qué va a consistir esto? Fíjate, porque esto para mí es una de las cosas más, más importantes. Identifica tu motor actual. Oye, piensa en algo que estés haciendo ahora con mucha fuerza, un proyecto, un trabajo, una meta, algo donde llevas tiempo empujando. ¿Cuál es ese algo? Primero identifícalo. 2, la pregunta clave. Quiero que hagas este check: ¿cómo te despiertas, con tensión en el pecho, con curiosidad por el día? ¿Cómo trabajas? ¿Es sin parar o es con ritmo, con pausas? ¿Qué sientes al cerrar el ordenador? ¿Es vacío, es ansiedad o es satisfacción por lo que has entregado? ¿Cómo te relacionas con resultados? ¿Nunca son suficientes o te alegras de los pequeños? ¿Y qué piensas de los demás de tu sector? ¿Comparas y competencia o aprendes y celebras? Quiero que de verdad puedas analizar cuál es tu motor a día de hoy, y después que hagas un reto de 7 días, de lunes a domingo, que te preguntes: ¿a quién serví hoy? Y ¿cómo me sentí al cerrar. Y esto lo cambia todo, porque cuando trabajas desde el miedo nunca es suficiente, cuando trabajas desde el amor nunca es demasiado. Con estos 4 pasos ya estamos llegando al final, y es que el miedo te empuja desde la fuerza y el amor te lleva. Se siente fluido, de verdad. Grabar este podcast o esta clase siente fluido, es divertido. Y si algo he entendido es que cuanto más persigues el dinero más se aleja. Y esto es una ley invisible que explica por qué la gente obsesionada por ganar más dinero nunca lo consigue. De hecho, todo lo contrario, lo ahuyenta. Imagínate que en un bar, estás en un bar y alguien va directamente hacia ti, te dice: «Oye, me gustas, ¿salimos?» Oye, demasiado intenso, asusta. Y lo mismo pasa con el dinero. Cuanto más lo persigues, cuanto más revisas tu cuenta bancaria, más se aleja. Y esto es una ley que se llama ley de retrocesión. Cuanto más persigues algo, más rápido se escapa. Y esto es aplicable para todo. Cuando tú buscas cómo ser feliz en internet, justamente ese deseo es una carencia que tú estás manifestando. Le estás diciendo a tu subconsciente que eso que deseas todavía no lo tienes. En consecuencia, sufres. ¿Por qué? Porque hay una diferencia entre dónde estás y dónde te gustaría llegar. No estás no aceptando la situación en la que estás y por tanto quieres cambiarla. Fruto de qué, fruto de esa no aceptación. Por eso esta ley, la ley de retrocesión, lo que nos viene a decir es: cuanto más persigues algo, es paradójico, pero más se escapa. Tomas peores decisiones porque aceptas clientes mediocres, bajan los precios, todo con urgencia, todo con el objetivo de ganar más. La urgencia además se huele. Es decir, cuando la gente, y esto es un principio, un sesgo cognitivo que se llama desapego. Cuanto, cuando estás hablando con alguien y notas esa necesidad urgente de que hueles que quieres ganar dinero, de verdad espanta a la gente que podría pagarte bien. Sobre todo pierdes la capacidad de jugar, te nublas porque solo ves dinero, no ves disfrute. Estaba yo una tarde cualquiera aquí en casa con India, estamos jugando, y empezó a sacar libros, sus libros, sus Bueno, pues cuentos de infantil. Y entre tantos cuentos sacó un libro que, oye, para mí era un libro muy importante, ¿no? Del libro de Eckhart Tolle, que se llama El silencio habla. Seguramente lo conozcas al autor, que es el autor de El poder del ahora. Y sacó un libro que me fascina, que es El silencio habla. Entonces, en ese momento, de los 12 libros que había en el suelo, India coge el de la portada morada de Eckhart Tolle, que era el mío. En ese momento empieza muy sutil a cogerlo, a moverlo, a manosearlo. Yo respirando cada vez más, más, más, hasta que le dije: India, dame el libro. India, dame el libro, por favor. India, dame el libro, por favor. Y va la frustración, iba subiendo poquito a poco, poquito a poco, hasta que después de 4 veces: India, que me des el libro, por favor. ...no me lo daba. Y lo acepté. Dije: "Vale, para ti el libro". ¿Y sabes qué ocurrió? Que en ese momento se giró, me miró y me dijo: "Toma papito, aquí tienes el libro". Me dio el libro cuando dejé de pedírselo. Y esto no es un truco, es una ley. Lo que persigues lo alejas. Es física de verdad. Cuando dejas de medir todo minuto a minuto, tomas mejores decisiones, atraes mejor a la gente correcta y recuperas la capacidad de jugar. Pero debes soltar la cuerda. Dani, ¿qué es soltar la cuerda? Es venirte aquí y decir, vale, ¿qué estoy asfixiando? Es decir, ¿qué estoy persiguiendo con demasiada fuerza? Pueden ser personas, resultados. No sé si alguna vez has escuchado el refrán de: chico busca chica, chica se aleja. Chico deja de buscar chica y la chica se acerca. O sea, lo que persigues lo alejas, y es una ley. Entonces, ¿qué es lo que estoy persiguiendo? Y desde qué energía, desde la energía de carencia, de quiero tenerlo, la energía de abundancia. Suelta el cómo lo vas a conseguir, no el qué. Esto es muy importante. El antídoto no es renunciar a tu objetivo, es soltar cómo lo vas a conseguir, porque el ego siempre quiere controlar. Tú sigue queriendo lo que quieres, pero deja de asfixiarlo con la urgencia de tenerlo ya, y esto lo cambia todo. Dani, no puedo tener objetivos. Claro que puedes tener objetivos, pero suelta el cómo. Luego siempre quiere controlar, quiere saber cómo lo va a conseguir. Confía en la vida. Quien tiene claro el porqué siempre encuentra el cómo. Entonces te voy a pedir que anotes aquí qué es lo que quieres, cómo creo que tiene que llegar y cómo lo voy a soltar. Y después te dejo 3 preguntas que duelen de verdad? Y si el problema no es que no lo esté intentando suficiente, sino que lo estoy intentando demasiado, ¿qué cambia en mi cuerpo cuando me imagino soltando eso? ¿Qué me da miedo soltar? ¿Y de qué me he dado cuenta haciendo este ejercicio? Te recuerdo que este cuaderno te lo voy a dar para ti. Al finalizar el vídeo te digo cómo lo puedes conseguir. Pero muy importante, esos 4 pasos: ¿cuántas veces al día miras tu dinero, tu cuenta bancaria, tus ventas, tus métricas? Cuéntalas y después divídelo entre 3. Si miras 9 veces, miras 3. Si miras 3, miras 1. Y ponte una norma: solo lo voy a hacer en X momentos al día. Yo, por ejemplo, un adicto al WhatsApp, a las redes sociales. ¿Qué hice? Yo mi móvil no lo cojo hasta las 1 de la tarde, punto. Y aguanta 14 días así. Crea ese hábito, crea ese hábito, porque el dinero es como el amor: cuanto más desesperado lo persigues, más se aleja. Y la libertad, y esto para mí es el punto clave, y esto de verdad, ya con esto terminamos, pero esto es clave: la libertad no la construye solo el dinero, no la construye solo el dinero. Lo importante, te contaba al principio, cuando subí con mi padre al campo base de Everest, así podemos poner un vídeo, y me presento un día en casa, para él era su sueño, ¿no? Poder subir ahí arriba y poder escalarlo. Pero claro, no tenía ni el dinero ni el tiempo, no tenía el cómo. Y un día llego, febrero del 2023, le digo: Papá, yo ya he cumplido mis sueños, y ahora me toca que tú cumplas los tuyos. Y en ese momento le entrego una carta dándole las gracias y diciéndole que el mes que viene nos vamos al campo base Everest. Y mes siguiente estamos subiendo al campo base Everest, 15 días a menos no sé cuántos grados bajo cero, sin dormir, sin ducharnos. Y cuando llegamos arriba, ¿sabes qué me di cuenta? Que lo bonito no era llegar arriba, que lo bonito no es la foto que te haces. Que mucha gente que se pasa años de su vida esperando llegar a la cima, y cuando llega se da cuenta de que se ha perdido lo más bonito que había, que es el camino, que es esa flor que hay de repente está ahí ese olor a arroz. Eso es lo bonito. Lo bonito de llegar a la cima no es la cima, es el camino hasta llegar a la cima. Y eso lo cambia todo. Lo bonito de ganar más dinero, de alcanzar la libertad financiera, no es el dinero, es la persona en la que te conviertes para llegar a ese dinero. Estamos ya a escasos metros de llegar. Yeah. Así que pregúntate quién es, quién es la persona en la que me voy a convertir para poder llegar a ese dinero, a ganar ese dinero. Tú imagínate, si tus números son 15.000 euros, la gente se obsesiona por tener esos 15.000 euros, pero no ha entendido nada. Es que el mundo no funciona así. No es tengo 15.000 euros, entonces hago, o tengo la vida, o sí, o vivo como una persona de 15.000 euros y soy una persona. No, es que el mundo funciona al revés. Es que tienes que ser esa persona Hacer lo que esa persona hace y en consecuencia tendrás lo que esa persona tiene. Hay un concepto que me gusta mucho, es fake it till make it, fíngelo hasta que lo logres. Dani, pero yo no tengo 15.000 Fíngelo. Kobe Bryant tenía su alter ego, su fake it till make it, era Mamba Negra. Entonces cuando él decía soy Mamba Negra y llegaba al campo y jugaba, espectáculo. ¿Por qué? Porque primero fue esa persona, hizo lo que esa persona hacía, y en consecuencia tuvo lo que esa persona tiene. Te pongo un ejemplo: un actor. O sea, un actor no, no es actor esperando a ganar el Oscar, y cuando ya, cuando me han dado el Oscar, ahora sí actúo como si fuese. No, no, es que él se prepara desde el inicio hasta el final para ganar un Oscar. Ya es la persona cuando entra al rodaje, cuando entra al camerino, ya, ya ya se siente que es esa persona, y en consecuencia la gente lo ve, y en consecuencia recibe el Oscar. Pero la pregunta es: ¿quién eres sin tener los aplausos, sin que nadie te aplauda? Porque es muy bonito cuando ya has alcanzado el premio, cuando llegas a los 10.000, a los 100.000, que todos te aplauden y seas esa persona. Pero, ¿quién de verdad es esa persona sin recibir aplausos? ¿Quién eres de verdad cuando nadie más te está viendo? Y esto se determina en pequeños detalles. Hace unos meses atrás estaba paseando a Molly, nuestra perrita, y eran más o menos las 11:30 de la noche. Estaba sacándola por el campo y de repente, oye, pues 11:30, muy tarde ya, ya es en casa, y se hizo caca. Entonces, en ese momento Oye, yo podría... miro para los lados, no hay nadie y lo dejo ahí. Y por un momento pensé en hacerlo, pero justamente ahí es donde se forja la autoestima, justamente ahí se forja quién eres. No en los grandes momentos, no cuando estás encima de un escenario que todo el mundo te está viendo, sino en las pequeñas cosas que haces cuando nadie más te ve. Y esto es lo más importante, quién es la persona que llega, quién es la persona en la que te vas a convertir, y para eso tenemos aquí el último de los ejercicios, que es, oye, aquí, 1, el test del momento importante. Hoy, en el próximo momento importante en tu día, una conversación, una comida, jugar con tu hijo, una reunión, hazte esta pregunta: ¿voy a estar aquí? ¿Voy a estar presente? Yo algo que me di cuenta es que los primeros meses de mi hija no estaba presente. Sí, estaba con ella, estaba jugando, pero estaba pensando en el email que tenía que enviar, en la próxima reunión. Eso no No es ser papá. Estate presente, vuélvete uno en cada cosa que hagas. Después, tu inventario actual de presencia. ¿En qué momentos del día sueles estar más presente? ¿En qué momentos del día tu mente está siempre en otro sitio? ¿Quién está pagando el precio, el precio de tu ausencia mental? Tú, tu familia, tu pareja, tus hijos. Y haz un diario de presencia que te he preparado aquí, de 30 días. Durante los próximos 30 días, cada noche antes de dormir, completa 3 preguntas en una línea Cada una te lo voy a dejar aquí, Diario de Presencia, te lo voy a adjuntar. Y la libertad no es un número, es un mapa con 5 capas. Y por eso te voy a dejar en la descripción este mapa para que puedas trabajar. Tiene una carta de bienvenida, 5 ejercicios, el diario de 30 días y un próximo paso. Y la pregunta que te quiero dejar es: ¿Llevas años persiguiendo la libertad o has estado persiguiendo otra cosa llamándola libertad. Lo único que cambia todo es lo que decías hacer hoy. Calcula tu número real, escribe tu GPS, cambia tu intención. En vez de hacerlo por miedo, hazlo por amor. Cuidado con el controlar tu cuenta bancaria y diseña la persona que quieres ser. Y haz solo una el día de hoy, porque la libertad financiera no llega a quien la persigue, llega a quien la construye. Te voy a dejar un vídeo de menos de 30 segundos donde te explico qué es para mí la libertad financiera. Te prometo que esto es un sábado cualquiera, 4 de la tarde, y hace años atrás estaría pensando en que en una hora tengo que entrar a trabajar y ahora estoy así. No sabe, no sabe. Gracias. Gracias. Gracias. Te amo, hija. Te amo.
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