Perdí 100.000€ por no saber estas 7 cosas sobre el dinero

In this Spanish‑language YouTube monologue, Daniel Schepers recounts losing €100,000 to a fraudulent “investment” that promised 34 % returns. He uses that painful experience as a springboard to share seven hard‑earned financial lessons he wishes he had known earlier. The lessons cover (1) how inflation erodes money left in ordinary bank accounts and the need for inflation‑beating vehicles such as remunerated accounts, index funds or Treasury bills; (2) the difference between gross revenue and net profit, emphasizing that profitability—not turnover—is the true metric of a business; (3) the hidden cost of doing nothing, i.e., opportunity cost, and the importance of taking small, immediate actions; (4) the “financial thermostat” that makes people raise their lifestyle as income rises, and the strategy of saving/investing first before spending; (5) the principle that the best investment is in oneself—knowledge, skills, mentors—because personal capital cannot be taken away; (6) why advice from parents or older generations is often outdated and should be filtered through results‑based validation; and (7) the myth of completely passive income, explaining that every “passive” stream required active creation and ongoing maintenance. Throughout, Daniel blends personal anecdotes, concrete data (inflation rates, profit examples), and actionable recommendations, urging viewers to shift from working for money to making money work for them.
Chapters
Uff, no sé ni cómo contar esto porque mis primeros 100.000 que quise invertir los perdí. Mejor dicho, me los robaron. Y es una historia que te prometo personalmente me cuesta mucho contar porque fue hace relativamente poco tiempo y no fue que me diese vergüenza contarla, sino porque todavía hay una parte que se siente dentro. Y es que no fue que hice una mala inversión, no fue que compré una acción, no tiene nada que ver con eso, es mucho más simple. De hecho, todo empieza con un mensaje de WhatsApp. Recibo un mensaje, eran más o menos las 6 de la tarde, yo estaba en Filipinas, de un amigo mío conocido, y también seguramente las personas que veis este vídeo pues bastante reconocido, que me dice: «Oye, Dani, tienes que conocer esto, es una inversión que te cagas, con una rentabilidad», a día de hoy lo entiendo, 34%. Y yo no tenía nada, invertir dinero ahora mismo, yo no sabía, y le hice caso por confianza. Nunca jamás volví a ver los 100.000 euros. La plataforma donde los había invertido se cayó, después la página web, y la última noticia que tuve es que la persona que llevaba todo el cotarro estaba en busca y captura. Este vídeo no va sobre los 100.000 euros, va sobre lo que aprendí después. Después de tantos años ganando dinero, me he dado cuenta de que he sido muy bueno ganándolo, pero muy malo entendiéndolo. Y yo sabía cómo ganar dinero, yo sabía cómo generarlo, lo que no sabía era cómo protegerlo, gestionarlo ni decidir con inteligencia. Y si tú empiezas a entender esto, te das cuenta de que el mundo cambia porque tú ya dejas de trabajar para el dinero y el dinero trabaja para ti. Por eso me he sentido la responsabilidad de comprimir toda esta información a lo largo de los años para traértela a ti con los 7 aprendizajes que me hubiese encantado saber sobre el dinero. Porque en este vídeo vas a aprender: 1. ¿Por qué tu dinero se está evaporando sin que lo veas? Y cuidado, porque esto es muy importante. A mí me pasaba con mi cuenta de BBVA, dejaba el dinero pensando que dinero en el banco era dinero seguro. Todo lo contrario, estás perdiendo dinero. Te enseñaré también los 3 errores silenciosos que comete el 90% de personas y que le hace perder dinero sin que se den cuenta. Y por último, la verdad sobre ingresos pasivos y los consejos que ya no sirven. Esto no es un vídeo de acciones, de criptos, de estrategia. De hecho, son 7 cosas fáciles de entender que nadie me enseñó y que me costaron años descubrir sobre el dinero. Y la primera verdad tiene que ver con esto: tu dinero en el banco se está derritiendo. Yo era fanático de dejar el dinero en mi cuenta de BVA, de ver los ceros ahí cada vez subir más, y y mi gestor del banco frotarse las manos hasta que entendí que dinero en el banco era perder dinero, que cuanto más dinero tuviese en el banco, más dinero estabas perdiendo. A día de hoy, si tú abres mi cuenta del banco, no habrá más de 1000 euros, 2000 euros. ¿Por qué? Por este principio: el dinero en el banco no es seguridad, es perder dinero, por algo que se llama la inflación. Tú tienes 10.000 pavos hoy en el banco, los miras y dices: «Qué guay, son 10.000 euros, están ahí seguros». Sí, sí, pero es que hay una cosa que se llama la inflación y que es el 3% de media en países como España anual. ¿Qué quiere decir? Que el dinero se deprecia un 3%, que lo que tú hoy, hoy, vale, el día que estás viendo esto, puedes comprar con 10.000 euros, dentro de 10 años lo comprarías con 7.400. Es lo que te quiero decir, sin tocar, no es que tu dinero Los números van a seguir siendo los números, simplemente que si hoy una barra de pan te cuesta 50 céntimos, dentro de 10 años te va a costar 2 euros, y con los mismos 10.000 euros vas a comprar muchas menos cosas. De hecho, fíjate en esta gráfica, esta es la tendencia de la inflación, que hay las cosas cuestan más y con el dinero que tienes puedes comprar menos cosas. Fíjate lo que comprabas con 10.000 y lo que compras Ahora cada vez es menos, menos, y no es que tu dinero, no es que te vayan a quitar el dinero del banco, es que las cosas suben. Por eso la clave está en invertir el dinero. Y dirás: Dani, pero ¿cómo lo hago? No necesitas ser experto. Yo no te voy a pedir aquí ni te voy a recomendar nunca que inviertas en A, B o C, pero sí te voy a decir: oye, ponlo en una cuenta remunerada. Cuentas como de banco como Revolut o Trade Republic ofrecen rentabilidad sin riesgo. Básicamente, que que hacen esto. Y vas a ver que no hay ningún enlace de afiliado ni mucho menos, pero me parece muy interesante estas cuentas remuneradas porque lo que hacen es que luchan contra la inflación. Es decir, tu cuenta de Santander, tu cuenta de BBVA, cualquier cuenta bancaria, si tú dejas el dinero dentro de la cuenta bancaria, pues estás perdiendo pasta. Sin embargo, Revolut, sin embargo, Trade Republic ofrecen cuentas remuneradas, que es, oye, tú me dejas el dinero en la cuenta y yo voy a generar un 3%, 2%, 3%, ¿para qué? Para que luches contra la inflación. Vas a ver el dinero subir. La segunda opción que te recomiendo para poder combatir esto es un fondo indexado, quizás un poco más de intermediario, pero S&P 500 y el— lo diré, no tengo la punta de la lengua. El IBEX 35, las 35 mejores empresas, es decir, que hagas una inversión en bolsa. Históricamente crece por encima de la inflación, es decir, tiene tendencia alcista. Y por último, letras del Tesoro. Da igual, lo que te estoy pidiendo, o el verdadero aprendizaje de esto, no es que inviertas en cuentas remuneradas, en fondos indexados o letras del Tesoro, es invierte lo que te da la gana, pero gánale a la inflación, porque Tener dinero en el banco es perder dinero. Necesitas movilizar ese dinero, inviértelo. Y entiéndeme, no quiero recomendarte nada en lo que inviertas, pero sí que te pido que tengas ese dinero en movimiento, porque es muy, muy sutil y casi no te vas dando cuenta. Y es la primera verdad que me costó años descubrirla. El dinero parado pierde, el dinero en movimiento tiene posibilidades. La segunda verdad es: facturar no es ganar. Y todo el mundo te habla de todo lo que factura, el número grande en la pantalla no es lo que te quedas, y nadie te lo explica hasta que ya es tarde. La pregunta que lo cambia todo: este mes hice 50.000 pavos, sí, pero ¿cuánto te quedó después de pagar gastos, impuestos, equipo y herramientas? Porque hay negocios que facturan 1 millón de euros y que pierden dinero, y hay personas que facturan 80.000 euros y se quedan 60.000 euros limpios. ¿Por qué? Porque la pregunta ya no es cuánto facturas, la pregunta es cuánto te quedas de lo que facturas. Yo no quiero un negocio que facture millones de euros, yo quiero un negocio que sea rentable. Porque cuando te vas de vacaciones a la playa con tus hijos, lo que paga el heladito no es lo que facturas, es lo que te queda en el puñetero bolsillo. Entonces deja de obsesionarte con cuánto facturas y obsesiónate con cómo de rentable es ese negocio, cuánto te queda en el bolsillo. Porque fíjate en esta gráfica, tú puedes facturar 1 millón, pero si tienes 1.050.000 de gastos, tienes 50.000 pavos de pérdida. Y puedes facturar 80.000, que si tienes 20.000 de gastos, tienes 60.000 de beneficio. A mí, por eso, particularmente me gustan mucho los negocios relacionados con los productos digitales, porque los gastos son mínimos y la rentabilidad es máxima. La tercera verdad es: el mayor gasto de tu vida es no hacer nada, y eso tiene un precio. Fíjate, porque el tiempo que pasas sin actuar es el gasto que nunca aparece en ningún extracto bancario. Nadie te dice nada. Hay un coste de oportunidad muy grande. Si tú tienes una semilla y la plantas hoy, en 10 años tienes un árbol. Si la guardas en un cajón esperando el momento perfecto, en 10 años tienes una semilla en un cajón. Punto. Lo que te quiero hacer ver es que cada día sin actuar es un día de crecimiento que no puedes recuperar jamás. Empieza con lo que tienes. Hay una frase que me gusta mucho y yo cuando viajo la aplico, porque cuando viajo a otros países yo no me puedo llevar mi gimnasio, no me puedo llevar mi setup, no me puedo llevar mi cámara, o mejor dicho, no quiero parar a cargar con tanto. Y al principio nacía en mí esa excusa de decir: no tengo material, no entreno. No, no, haz lo que puedas con lo que tengas, estés donde estés. Haz lo que puedas con lo que tengas, estés estés donde estés. Y muchas veces cuando queremos invertir nuestro dinero, cuando queremos empezar un nuevo proyecto, hay un coste que es: oye, ¿cuánto me cuesta invertir? Oye, pues si no sé, tengo que aprender, después tengo que ver dónde lo invierto, tengo que revisar de vez en cuando. Y ese es el coste que vas a pagar, o el precio que vas a pagar, el peaje que vas a pagar por aprender a invertir, por emprender. Pero lo que yo te pregunto, y es la pregunta que casi nadie se hace, es: ¿Cuál es el precio que estás pagando todos los santos días por quedarte donde estás? Y eso nadie lo ve, ¿por qué? Porque es su zona cómoda, está navegando en ese mar de comodidad. Entonces nunca se hacen esta pregunta: "Ben, ¿cuánto dinero o cuánto tiempo me lleva hacer algo nuevo? Aprender sobre finanzas, invertir mi dinero, empezar ese proyecto". Pero, ¿cuánto dinero te lleva y tiempo no hacerlo? ¿Qué es lo que ocurre? Que el primero, cuando tú tienes que invertir tu dinero, cuando tú tienes que empezar algo nuevo, lo pagas inmediatamente. Pam, aquí, ahora invierto. Pero el segundo precio es el del arrepentimiento, es muy sutil, muy lentamente, no te vas dando cuenta casi. Por eso te hablo del coste de la inacción, el coste de no tomar acción, que una milla de mil pasos comienza con un primer paso. Igual un primer paso no te lleva a donde quieres ir, pero te saca de donde estás. La cuarta verdad es la trampa de gastar más cuando ganas más, y a mí me pasa. ¿Por qué? Porque todos tenemos un termostato financiero. Quiero que imagines, oye, el salón de tu casa, vale. El salón de tu casa tienes ahí un termostato, espero que lo tengas, para regular la temperatura, y tú lo pones a 21 grados porque la temperatura cómoda. ¿Qué ocurre? Que en verano Si tú abres las ventanas, la temperatura se dispara, igual 30 grados en la casa, y el termostato lo que hace es vuelve a 21. En invierno, si tú abres las ventanas, baja 10 grados. ¿Qué es lo que hace el termostato? Sube a 21. Todos tenemos un termostato financiero. La primera casa, cuando yo vine aquí a Medellín a vivir, pagábamos 5000 euros y nos tuvimos que ir a España a hacer un evento Y cuando firmamos el contrato con el propietario de la casa para volver a 3 años vista, de hecho hicimos un primer pago a la semana antes de coger el vuelo, ya me había saltado la notificación en el correo electrónico de oye, acuérdate que la semana que viene es tu vuelo, me dice no vengáis, nos quedamos con la casa. ¿Cómo que os quedáis con la casa? Acabamos de firmar un contrato, te acabo de pagar, ¿cómo que te quedas con la casa? Sí, te devuelvo el dinero y el contrato no sirve. En ese momento, a una semana vista, yo tenía que buscar una casa. ¿Piensas que yo iba a buscar una casa menos de la que había vivido? No, porque por mi termostato financiero se regula, ya eso es lo mínimo. Y mágicamente encuentras una casa de las mismas características con el mismo precio. Ese es tu termostato financiero y todos tenemos uno dentro. Yo cuando trabajaba en el Burger King, mi termostato financiero era -200, de verdad, era una locura. Daba igual el mes, podía ganar 800, 900 o 600, siempre me quedaban -200. ¿Por qué? Porque cuanto más ganaba, más gastaba por mi termostato financiero. Entonces, cuidado, porque tu estilo de vida te puede salir más caro que cualquier mala inversión, es una cinta sin fin. Ganas más, gastas más, ganas más, gastas más, y nunca consigues ahorrar porque tus gastos crecen al mismo tiempo que tus ingresos. Y le pasa a mucha gente que emprende. Persona A gana 10.000 euros al mes, no tiene nada ahorrado, sus gastos crecieron con sus ingresos, ha ido ganando más pero ha ido gastando más. Sin embargo, persona B, oye, no hace falta que ganes 10.000, 2.500 euros al mes, lleva 5 años construyendo algo sólido. Ahorra primero, gasta después. De hecho, hay un libro que te recomiendo que se llama Profit First, beneficio primero. Cuando te llegue la nómina, cuando te llegue lo que vayas a cobrar a final de mes, transfiérete el 10% a una cuenta tuya e inviértelo, inviértelo. No toques nada, inviértelo. En 10 años me darás las gracias. La regla de todo esto es que cuando aumenten tus ingresos Primero aumenta lo que ahorras o lo que inviertes, y luego mejora tu vida con lo que sobre, no al revés. Muchas veces, por esa emoción que tenemos de comprar las cosas, compramos cosas con dinero que no necesitamos para impresionar a gente que nos cae mal. Entonces, antes de comprar algo, quiero que te hagas esta pregunta que lo cambia todo: oye, esta cosa que voy a comprar ¿Podría pagarla 2 veces sin tener que pedir un préstamo y sin tener que pedir una deuda? Y la respuesta es que sí, cómprala, cómprala. Pero si te tienes que endeudar para comprar un coche, oye, querido, querida, dale una mejor educación a tus hijos, trae una mejor alimentación a casa. Siempre que vayas a hacer una compra, porque los humanos compramos por emoción y justificamos con la razón, siempre que vayas a hacer una compra, pregúntate ¿Puedo pagarlo 2 veces sin pedir un crédito? Y aquí voy con la verdad número 5: tú eres la mejor inversión que existe. Tú eres la mejor inversión que existe. Protege tu activo más valioso, que tienes que ser conocimiento. De verdad, yo tengo inversiones muchísimas, inmobiliaria, bolsa, en criptomonedas, en— y la mejor inversión que jamás he hecho ha sido en mí. Porque el día de mañana me podrán quitar todo lo que tengo, todo, todas mis pertenencias, todo, todo, pero lo que jamás se podrán llevar es esto que hay aquí. Por eso yo no creo en la libertad financiera, yo creo en la confianza financiera. La libertad financiera es tener muchos millones de euros, muchos castillos de arena en la playa, pero querido, puede venir un tsunami que arrastre con todos. Yo creo en la confianza financiera, no me hace falta tener Muchos ceros en la cuenta bancaria, simplemente el conocimiento para poder generarlos. Y la libertad financiera es tener castillos en la arena y la confianza financiera es tener el molde para hacer castillos. ¿Cuál es la diferencia? Que con la libertad financiera dependes de lo que tienes y la confianza financiera depende de lo que eres. Y eso lo cambia todo. Por eso mi mejor inversión ha sido en mí. Y quiero ponerte este ejemplo: 2 cubos, 2 estrategias. Mucha gente gana sus primeros 10.000 y lo primero que se pregunta es: ¿en qué bolsa, en qué bolsa invierto? ¿Dónde hago mi próxima inversión? Error. En ese momento tú eres la empresa, tú eres el producto. En un libro que te cambie la creencia, en un curso que te abra la puerta, en un mentor que te comprima años en conversaciones, eso tiene retorno infinitamente mayor que cualquier inversión. Y eso es llenar tu cubo. Pero la gente no ha entendido eso. Tienes que llenar tu cubo, tu cubo de sabiduría. Hay una frase que una vez un amigo me dijo: vacía tu bolsillo para llenar tu mente, y entonces tu mente llenará tus bolsillos. De todas las inversiones que he hecho, la mejor ha sido cuando he invertido en mí mismo. La verdad número 6: el consejo de tus padres tiene 30 años de retraso. Yo lo he vivido. Tus padres te quieren, tus padres te aman, pero te aconsejan desde un mundo que ya no existe. El otro día estaba con India, India es mi hija por si no la conoces, y estamos dando un paseo y somos muy aventureros. Ella iba con su palo, estamos en el parque y se iba a tirar por el tobogán, un tobogán, oye, era bastante grande, y de repente una señora: ¡Por favor, cuidado! ¿Qué pasa? ¡Se va a caer! ¿Quién? ¡La niña! India estaba arriba del tobogán. Juan sentada con el palo. Pero a mí digo: oye, señora, digo, no, gracias por avisarme, pero no quieras transmitirme tu miedo. O sea, tu miedo es tuyo, tus creencias son tuyas. Gracias por el consejo, pero simplemente estás representando, reflejando en la vida tu miedo. Punto. Lo que te quiero decir es que tus padres, tus amigos, tu entorno, al final tratan de apoyarte. El mundo de tus padres o de tu familia es trabajo fijo, ten máxima seguridad, comprar un piso es la mejor inversión, dinero en el banco es responsabilidad. Oye, el trabajo fijo no te garantiza nada, de hecho no hay nada más arriesgado que vivir siempre seguro. La vivienda es solo una opción entre muchas, de hecho si no tienes mucho capital, el meterte en viviendas realmente no es necesario, y dinero parado pierde valor cada año. Entonces busca aventuras que ya estén Aprende, infórmate, llena tu cubo de sabiduría, personas que ya tengan los resultados que tú quieres, porque un buen mentor te comprime años de experiencia en conversaciones. Y si no, pregúntate: oye, ¿mis padres tienen los resultados que yo quiero? Si la respuesta es que sí, hazles caso. Pero es muy fácil opinar desde la barrera, desde quien no se está jugando la piel, y lo hacen porque te aman, porque es lo que han escuchado, porque es lo que han vivido, pero el mundo cambia. Y yo solo acepto consejos de quien admiro sus resultados, punto. Y la verdad número 7 es esta: los ingresos pasivos, queridos o queridas, no existen, es una mentira, es una falacia. Todo ingreso pasivo fue activo en algún momento, punto, y necesita mantenimiento. Y me da igual lo que quieras, piensa en un jardín. O sea, internet está lleno de promesas, de ¿Genera ingresos pasivos mientras duermes? Y sí, existen modelos que generan dinero con menos presencia que la tuya, los productos digitales, por ejemplo, pero ninguno se construye solo, ninguno se mantiene solo para siempre, le tienes que dedicar tiempo, es como un jardín. Si tú lo cuidas bien al principio, crece con autonomía, pero si lo abandonas del todo, si hay un punto donde no lo riegas, las malas hierbas lo van a comer. Entonces deja de buscar el negocio que no requiere nada de ti, que no tengas que meterle tiempo. Busca el que requiere poco pero genera mucho. Y esa es la diferencia real entre libertad y fantasía. Todo lo que hoy es un ingreso pasivo hubo un día donde es un ingreso activo porque dependía de ti. Ahora bien, tienes que pensar en sistemas inteligentes que te permitan que no involucre tanto de tu tiempo, porque el objetivo real no es el ingreso cero esfuerzo, es construir sistemas que trabajen más que tú, es dejar de trabajar para el dinero y que el dinero trabaje para ti. Y esta ecuación lo cambia todo: dejar de tú trabajar para el dinero y que el dinero trabaje para ti, que el dinero te sirva a ti. Y para eso son estas verdades. La primera verdad: tu dinero parado se derrite con la inflación. La segunda: facturar no es ganar. Céntrate en la rentabilidad, céntrate en el beneficio. La tercera: no hacer nada también tiene un coste enorme. Haz lo que puedas con lo que tengas, estés donde estés. La cuarta es: ganar más y gastar más te deja igual de atrapado. Recuerda el termostato financiero. La quinta: tú eres tu mejor inversión, y sobre todo cuando empiezas. Vacía tu bolsillo para llenar tu mente, y entonces tu mente llenará tus bolsillos. La verdad número 6: tus padres te aman, pero nunca cojas consejos de quien no admira los resultados. Y la verdad número 7: los ingresos pasivos primero fueron un ingreso activo. Aquel día que perdí 100.000 euros quizás fue uno de los peores días de mi vida, pero gracias a ese aprendizaje pude llevarme estas 7 lecciones que comparto contigo, porque te prometo que han cambiado mi vida y espero que cambien la tuya. Y con el tiempo te das cuenta de que lo importante no es aprender a ganar dinero, es convertirte en la persona que sabe qué hacer con él. Espero que este vídeo te haya gustado y nos vemos en el próximo vídeo. Si este vídeo te hizo replantearte algo, oye, cada semana subo vídeos profundos de esta temática de negocios digitales, de cómo empezar a emprender. Espero que te gusten y nos vemos en el próximo vídeo. Chao.










