Comprar una casa no es el problema.

Buying a house to live in while you depend on a salary traps you in decades of payments that generate no income. Build cash-flow first through investments and rental properties, then buy your dream home without relying on your job.
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Comprar una casa para vivir puede que sea uno de los peores errores financieros que cometas en toda tu vida, y no porque comprarte una casa sea malo, sino porque generalmente la compras en el peor momento, cuando todavía dependes de un salario, de tu salario, para poder hacer frente a los pagos de esa hipoteca. Desde ese instante no tienes un activo, que es aquello que pone dinero en tu bolsillo, sino al contrario, tienes una obligación que durante los próximos 30 años tienes que pagar con el dinero de tu esfuerzo, de tus horas, de tu energía. La casa en la que tú deseas vivir, que suele ser una casa bonita, que esté esté bien ubicada, generalmente no genera cash flow, no genera ingresos para tu bolsillo. Al contrario, exige que trabajes cada mes para poder mantenerla, y eso te deja atrapado en un ciclo sin salida durante muchos años. Y el problema no es la casa, el problema es el orden. Primero deberías aprender a generar capital, algo que casi nadie te enseña. Aprender a generar altos ingresos, picos de caja con los que después podrás invertir en comprar activos, es decir, propiedades que vas a poner en renta y generen flujo de caja cada mes y ahí sí paguen tu estilo de vida. Cuando tu máquina de cash flow empiece a funcionar, vas a descubrir que existe otra forma diferente de generar ingresos, que no es intercambiando tus horas por dinero, sino construyendo esos activos que funcionan en piloto automático incluso sin que tú estés encima. Ya no comprarás desde la necesidad, ni desde el miedo. Y con el dinero que generen tus inversiones podrás pagar el alquiler de la casa en la que vivas, que puede ser la casa de tus sueños, o a futuro hacerte un mejor y mejor inversionista y acabar comprando mucho mejor la casa de tus sueños. Ahí es cuando entiendes que la verdadera seguridad no está en tener una casa a tu nombre, sino en generar ingresos que no dependan de ti.










