Compré una casa con okupa

A woman bought a squatter-occupied Madrid house for 26,000 euros, paid 6,000 euros to remove the occupant, then hired a cheap contractor who abandoned the work halfway. A year later she sold it break-even to foreign buyers who finished the renovation.
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Una vez compré una vivienda que estaba ocupada. Resulta que los okupas muchas veces entran en casas que son propiedad del banco y luego el banco las pone a la venta a un precio muy económico y los inversores pues compran esas viviendas. El okupa sabe que en algún momento va a llegar un inversor y le va a ofrecer dinero por irse de esa vivienda y por eso entran ahí. Entonces hice un análisis de la zona, vi que las propiedades estaban en unos 40.000 €, yo no tenía nada de dinero y esa propiedad la estaban vendiendo por 26.000 € y dije: ¿qué puede salir mal? Esto es un plan sin fisuras. Yo no tenía experiencia, un okupa dentro, tenía que comprar la casa cash y sin haberla visto. Y bueno, la cuestión es que contraté una empresa que se encargaba de negociar con el okupa para que salieran. Pagué 3.000 € a esa empresa. El okupa al final quería otros 3.000 € para poder salir, se los pagamos también. Y el día que estaba en notaría, ellos al mismo tiempo estaban negociando con el okupa para que saliera. Después me dieron un papelito que era una especie de contrato con la fotocopia del DNI del okupa, y vi que tenía en la dirección del DNI la dirección de la propiedad. Y dije: ¿y esto qué es? Y bueno, y ahí aprendí que los okupas se pueden empadronar en una vivienda. Resulta que es legal. Y bueno, la cuestión es que le hice una reforma, pero como los márgenes estaban tan ajustados, pues tampoco me podía permitir una reforma grande. Y una vez más cometí el error de contratar al reformista más barato, que a mitad de la reforma me dejó tirada y se llevó el dinero. Y me encontré con un piso que no podía vender porque todo el mundo me cancelaba las visitas en la puerta, ya que era uno de los barrios más peligrosos de todo Madrid. Ya no sabía ni lo que había comprado. Y bueno, ya desesperada y pensando que iba a perder dinero, Pasó un año hasta que pude quitarme esa propiedad de encima y llegaron, pues no sé, unos ángeles, unas personas del extranjero que les pareció bien la propiedad y el hombre me dijo: yo puedo terminar la reforma si me la vendes por tanto. Ese era el número en el que yo simplemente ni perdía ni ganaba y dije: aquí la tiene usted con un lazo. Y bueno, me deshice de esa vivienda y aprendí que lo barato sale caro.










