Durante mucho tiempo nos hicieron creer que el dinero es escaso.

En este monólogo motivacional, Helena Soto explica cómo superar la "mentalidad de pobre" mediante dos pasos clave. Primero, invita a salir a una zona concurrida de la ciudad, observar durante unos minutos los coches, la gente y los precios, y constatar que no hay escasez de dinero ni de personas, lo que sirve como evidencia externa contra la creencia de escasez. Segundo, comparte su propia experiencia en el sector inmobiliario: al no disponer del capital para la entrada de una primera propiedad, calculó la cantidad necesaria y buscó a una o varias personas que le prestaran pequeñas sumas, convirtiéndolas en socios. Con este ejemplo muestra que el dinero puede conseguirse mediante financiamiento colaborativo. Además, describe cómo la creencia de que el dinero es escaso se transmite de generación en generación mediante frases como "el dinero no crece en los árboles", y aclara que no es por maldad sino por convicciones heredadas. Finalmente, insta a la audiencia a asumir la responsabilidad de cambiar esas creencias internas, pues una vez despertados, deben actuar para obtener resultados diferentes.










