Inversiones En Real Estate Para El Éxito, De Europa A USA | "Lo Que Más Soñaba Era Mi Libertad"

In this Spanish‑language interview, entrepreneur Helena Soto shares her perspective on real‑estate investing in the United States, with a focus on the Miami market. She explains why Miami’s rapid price appreciation makes it attractive for investors with capital, but stresses that her primary goal is cash‑flow rather than appreciation. Soto outlines the characteristics of investor‑friendly states—low property‑tax rates, landlord‑friendly eviction laws, and easy financing for foreign buyers—detailing how she secures mortgages with just a passport. She discusses tenant‑screening practices, the importance of security deposits, and tools for credit verification. The conversation then shifts to the challenges of fraudulent occupancy: organized groups using stolen IDs and credit‑card information to squat in short‑term rentals, and the legal gray area she faces when confronting such occupants. Soto recounts a recent incident, describing the emotional stress and the steps she took to resolve it. When asked what she would do if she lost all her businesses, she answers confidently that she would rebuild from scratch, citing the confidence she had as a 25‑year‑old. The interview closes with mutual admiration, a light‑hearted promise of future collaboration, and a call‑to‑action for listeners to subscribe and suggest future guests.
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El sistema está pensado para crear empleados. Y bueno, pues ese fue mi primer proyecto, una startup tecnológica que era tremendamente complejo. Y uno de los consejos que siempre le doy a todo emprendedor beginner es: emprende en silencio, al menos hasta que tengas algo validado.
Y que cuando a nivel empresarial las cosas van mal es cuando tienes más creatividad, cuando más luchas. Al final yo siempre digo que cuando las cosas van bien te debilitas.
Sí, absolutamente.
Los momentos complicados son los que, ese momento de rock and roll, son los que nos van curtiendo.
Ah, no, no, no, desde luego, desde mi punto de vista Mi punto de vista: la solución para llegar mejor a fin de mes o que tus gastos del día a día no te agobien nunca es gastar menos, siempre es ganar más. Realmente podría haber tenido la excusa de decir tenía todo en contra para no tener posibilidades de crecimiento durante los primeros 17 años de mi vida. Eso fue para mí un impulso para ser todavía más ambiciosa.
Helena, una pregunta. Si hoy lo perdieras todo, me refiero a tus negocios, cada una de las verticales, tu dinero y tu red de contacto, ¿qué harías durante los próximos 30 días? ¿Qué harías el primer mes? Hoy estamos con una mujer que es fiel reflejo de cómo conseguir las cosas desde cero, como hacemos todos los empresarios. Pero lo más que me llamaba la atención de lo que he podido ver sobre tu tu desarrollo, tu historia, tu camino, es que has sido capaz de generar estructuras empresariales en diferentes verticales. Entonces, la verdad que eso me apasiona y quiero como desgranarlo hoy en el podcast, ¿vale?
Muchas gracias por invitarme a tu podcast, es un placer estar aquí.
Bienvenida a podcast.
Muchísimas gracias.
Y como buena crack que eres, vamos a conocer tu historia. Entonces, vamos a empezar sobre tus orígenes, cómo surge la figura de Helena para llegar a lo que hoy en día es el éxito, ¿no? Entonces, cuéntame, ¿cómo ha sido el camino? ¿Cómo empezaste? ¿Cuál es tu primer proyecto?
Vale, pues mirad, Tú antes me contabas que tú eres canario. Yo soy de Soria, que es pues de la ciudad más pequeña de España, junto con Teruel. Entonces realmente podría haber tenido la excusa de decir tenía todo en contra para no tener posibilidades de crecimiento durante los primeros 17 años de mi vida. Pero fíjate que eso fue para mí un impulso para ser todavía más ambiciosa. Como teníamos tan poquitas cosas. Ahora ya hay hasta centro comercial, pero cuando yo vivía en Soria no había ni un centro comercial.
Que te vienes a Madrid y yo creo que ahí es cuando surgen las oportunidades. A mí me pasó lo mismo. No es lo mismo estar haciendo, a ver, yo me siento muy cómodo en mi isla, al final Tenerife es casa para mí, pero a nivel de oportunidades de negocio no es lo mismo estar en una capital europea, porque Madrid mueve muchísimo, a estar en un pueblo que es Tenerife. Y Soria me imagino sería algo parecido para ti.
Totalmente. Sí, sí, para mí llegar a Soria, llegar de Soria a Madrid fue pues eso, como todo lo que había estado deseando. Y además un deseo como muy reprimido, no, porque bueno, pues no podía irme y encima era menor de edad y tenía que acabar el bachillerato y seguir. Bueno, yo fui una niña que estudié básicamente lo que, lo que viene en el reglamento, no. Bueno, pues haces tu bachillerato, luego tu carrera universitaria, tu máster, o sea, todo, todo así muy ordenadito, muy bien. Y luego además te das cuenta Ya después, como empresaria, te das cuenta de que el sistema está pensado para crear empleados.
Pienso exactamente lo mismo que tú.
Y fíjate, era una sensación como de: «Bueno, ¿en qué vas a trabajar? Conviértete en un buen empleado». Yo nunca había pensado en emprender porque lo que yo había vivido como hija de emprendedores no me gustaba nada. Se iban a las 7 de la mañana, llegaban a las 10.
El sacrificio, el esfuerzo, la perseverancia.
Nunca podíamos irnos de vacaciones. Cuando nos íbamos de vacaciones, mi padre cancelaba las vacaciones. Imagínate, 7 días a la playa, no aguantaba. A los 4 días se rompía una máquina, algo pasaba. Mi padre tenía una fábrica de embutidos y una granja de cerdos.
Bien, bien, bien.
Bueno, de hecho, ahora yo soy la accionista de la granja de cerdos. O sea, que técnicamente tengo una granja de cerdos que, si todo va bien, venderemos pronto.
¿Pero llevas parte ejecutiva o participas o no?
Llevo parte de nada, nada.
Estás en mil cosas y no tienes tiempo para eso.
No, no, no, no tengo ni idea. A mí tú me preguntas, yo sé de cerdos lo mismo que de llevar cohetes a la NASA. O sea, nada. Mi madre falleció cuando yo tenía 23 años y por una cuestión de recomendación de herencia en vida, reparto de patrimonio, tal, pues bueno, yo me quedé con las acciones de la granja y así fue. Entonces, bueno, dicho esto, básicamente yo siempre tenía ese concepto de lo que es el empresario. Y en el último año de mi carrera hubo un proyecto que sacó mi universidad donde podías presentar un proyecto empresarial Y no sé por qué, no me digas por qué, pero me picó el gusanillo y lo presenté y lo gané.
Es la mejor forma de validarte, yo siempre lo he dicho. Yo participé en varios también, algunos foros con expertos, un panel de expertos, y es la mejor forma. Ya no solo el dinero que te den, porque te dan 4 duros. Sin embargo, participando en estos foros pues validas y tienes otras opiniones, que es importante.
Claro, absolutamente. Entonces bueno, dije vale, pues este proyecto tiene tirón. ¿Qué era? Pues era para montar una red social de moda y belleza. Anda. Sí, curioso. Porque realmente yo no es que fuera una súper trendsetter ni nada de eso, pero veía una oportunidad de negocio porque comenzaban las redes sociales ya a pegar bastante fuerte, pero no había redes sociales especializadas en cada una de las temáticas. Entonces yo dije, pues si se le da. Luego hubo un boom de redes sociales temáticas.
Correcto, sí te iba a decir que hubo una época en la que empezaron a salir redes sociales de nicho. Exactamente. Unas tuvieron éxito y otras no.
Justo. Y de hecho, ahí es un poco donde va la cosa. Esto fue en el último año de mi carrera y dije: este proyecto tiene sentido, pero no lo voy a poner en marcha ahora porque, bueno, no tenía experiencia, no tenía dinero, no tenía contactos. Y esperé un par de años más a coger algo de experiencia laboral. Estuve trabajando en L'Oréal, estuve trabajando en la revista Elle también, y me encaminé un poco a ese mundo de la moda. Y luego al final decidí desempolvar aquel proyecto y ponerlo en marcha. ¿Cuál era la diferencia? Seguía sin contacto, seguía sin dinero, y seguía sin contacto.
¿Te das cuenta con la perspectiva hoy en día? Bueno, sí, pero te das cuenta eso que dices, la perspectiva hoy en día. Tú ves el recorrido que ha llevado y lo fácil que es ahora montar cualquier cosa, y lo complicado que era en ese momento. Porque no tienes ni contacto, no tienes un entorno friendly en el que te diga, hostia, es que voy a tener éxito casi seguro. Era súper complicado.
Tenía 25 años y todas las papeletas para pegármela. Pero dije: allá voy. Y la cuestión es que, fíjate, esto es otro consejo que yo normalmente intento dar a la gente, porque cuando estás en una sociedad donde te forman como empleado y lo que, lo que tu círculo cercano quiere para ti, si tú no estás en un círculo de emprendimiento, que normalmente nadie lo estamos cuando estamos simplemente con esa semillita de ser emprendedor, A ti toda la vida te han estado diciendo que estudies y que consigas un buen trabajo.
Tu familia, el más cercano.
Eso, claro. Al final, justo tu familia. Cuando tú al final sientes ese impulso dentro de decir es que quiero emprender. Y uno de los consejos que siempre le doy a todo emprendedor beginner es emprende en silencio, al menos hasta que tengas algo validado. Y para mí fue una época que la recuerdo con muchísimo valor interior porque tenía que hacer mucho trabajo interior para creerme que yo estaba haciendo eso sin poder decirle nada a mi familia porque no era el momento. Y sabía que simplemente por protección me iban a decir intenta buscar un trabajo, las cosas están muy mal. Era plena crisis financiera, tenía todo en contra y así estuve durante un año. Y bueno, pues arriesgándome, pidiendo un préstamo personal y haciendo varias, pues varias jugadas para poder arriesgarte y hacer eso. Conseguí finalmente tener un prototipo y que inversores apostaran por ese proyecto y dijeran: «Tiene sentido». Y ya, digamos, cuando armé una empresa un poco más en condiciones fue cuando lo dije a la familia y dije: «Bueno, pues señores, creo que soy empresaria oficialmente».
¿Qué tal? ¿Y cómo fue la experiencia cuando se lo contaste? ¿La reacción?
La reacción, fíjate, mi padre evidentemente se alegró mucho porque él como empresario también tenía un poco esa parte romántica. Pero al mismo tiempo, claro, también sabía los desafíos a los que me iba a enfrentar. Entonces decía: «Hija mía, no sabes dónde te has metido».
Va a tener que estar bien curtida para... Sí.
Y en este país tú no sabes la de trabas que vas a encontrar, pero si es lo que te gusta, adelante. Si es que al final ya estaba hecho de alguna manera. Yo lo dije cuando ya estaba arrancado. Y bueno, pues ese fue mi primer proyecto, una startup tecnológica que era tremendamente complejo el proyecto. Yo no tenía ni idea de programación y básicamente estábamos montando un algoritmo que no existía, una red social de moda y belleza. Y bueno, pues convenciendo a inversores de que ese proyecto tenía futuro. Y fíjate, pues al final salió, como tú dices, algunos salen bien. Que eso es algo curioso en las startups, cuando vas como un tiro, todo el mundo tiene claro lo que hay que hacer. Cuando va fatal, todo el mundo tiene claro lo que hay que hacer. Y cuando te quedas entremedias, hay veces que no es tan fácil.
Y que cuando a nivel empresarial las cosas van mal es cuando tienes más creatividad, cuando más luchas. Al final yo siempre digo que cuando las cosas van bien te debilitas.
Sí, absolutamente.
Los momentos complicados son los que ese momento de rock and roll son los que nos van curtiendo.
No, no, no, desde luego. A mí esa primera empresa es que le tengo tanto cariño porque fue mi mayor escuela. Ni máster ni toda la universidad. No, ahí, o sea, estar ahí al pie del cañón y en el barro es donde más aprendí. Estuvimos 8 años con ese negocio y creció increíble. Al final llegó un momento en que la empresa iba tan rápido, yo sentía que de verdad que manejaba un Ferrari. Era una cosa, nos convertimos en cuestión de 3-4 años en la red social de moda y belleza más grande del mercado latino. Y bueno, levantamos varios millones de euros.
Eso te iba a decir, levantaste rondas.
¿Cómo?
Levantaste rondas.
Levantamos varias rondas de financiación, más de 3 millones, y estábamos en todas las aceleradoras de España, ganábamos premios a la mejor idea de negocio, a lo más innovador. Estábamos como de moda, salíamos en prensa y eso. Y la verdad es que fue, tenía como todo, su parte súper positiva, y esa es la luz. Que todo el mundo ve, todo el mundo te felicita y estás en rondas de financiación y premios y todo eso. Y luego, bueno, la parte oscura que no es tan bonita es que yo con 27 años tenía, estaba liderando un equipo de 25 personas y tomaba pastillas para dormir.
Es complicado.
Y decía, jolín, esto, esto era emprender. Me habían dicho que esto era el éxito, ¿no? El tener un montón de empleados o de gente que trabaje contigo y de inversores y de, y que te den premios y todo eso. Y eso está muy bien para el ego, pero luego realmente.
Y sobre todo en fases iniciales, como la película del terror para empresarios, que no duermes, estás todo el día. Y al final yo pienso que es como la sensación como que estás todo el día en el limbo. Esto va a ir bien, esto no va a ir bien, no tengo financiación. Además es como una organización desorganizada porque no tiene total—
no, las startups son así, van, son así, va a tope.
Ni siquiera tienes información financiera, pero tú tiras para adelante con todo porque estás ganando dinero, pero no tienes una bibliografía clara porque ni siquiera a lo mejor tienes un departamento financiero, un experto financiero. Entonces tiras para adelante con todo, pero es todo un lío.
Y al final la startup, como su propio nombre indica, es innovación. Estás haciendo algo que nadie nunca ha hecho. Y vienen tus socios inversores a decirte: por favor, ¿nos puedes preparar las proyecciones financieras a 5 años? Pero si a 5 años a lo mejor me he muerto. Entonces es todo muy decisiones rápidas, que eso es algo que mola un montón, la verdad. En comparación con cuando yo venía de L'Oréal y de decisiones que pasaban por departamentos y departamentos y departamentos, y era todo mucho más lento, como un dinosaurio. Esto era muy guay, la sensación de jolín, es que Hacemos esto y en un mes está implementado. ¿Sabes?
Eso era muy fácil. Qué maravilla es esa sensación de dopamina cuando creas un proyecto desde cero, un proyecto semilla, y ves las etapas, cómo va evolucionando, cómo va creciendo. Es esa etapa semilla, cuando ya estructuras todo mucho mejor, divides la empresa departamentalmente, empiezas a crecer, empieza a entrar pasta, porque la pasta no entra el primer día. La gente se piensa: «Oye, esto es muy fácil, que montas una empresa y a los 6 meses estás ganando pasta».
No, no, no, nosotros sabíamos que no íbamos a facturar durante los primeros años.
Es que te pegas unos años caminando por el desierto.
Total, total. Pero bueno, entonces ahí, como uno se consuela y siempre se ve vídeos de motivación y dices Amazon no factura durante los primeros 12 años, yo puedo ser Amazon total. Y bueno, interesante también el mundo. A mí al final el mundo digital lo que más me apasiona es la escalabilidad que tiene, que luego por otro lado, si quieres, ahora hablamos también del mundo real estate, que es yo creo que la cara un poco opuesta, es más tradicional. Hay maneras España es muy tradicional. Claro, sí, es muy tradicional.
Es la inversión por excelencia en España. Nos lo han inculcado nuestros abuelos, nuestros padres y nosotros.
Sí, sí, sí. Cómprate un piso.
Pero yo creo que también es una inversión segura, no por el miedo que hay. Justo. La educación. Sí. Es que nos han enseñado a tenemos que estudiar, educación convencional, te tienes que casar.
Comprarte una casa.
Comprarte una casa.
Pero para vivir, no de inversión.
Comprarte una casa. Además que yo no soy tan partidario de comprar, luego vamos a entrar en ese tema, pero te compras una casa. Te casas, ¿vale?
Sí, tienes hijos.
Tienes hijos. Sí. Te jubilas y durante toda esa etapa pagas impuestos.
Exactamente.
Ese es el camino, no hay otro.
Y además estás trabajando para otra empresa a cambio de un fin de semana y 15 días o 3 semanas de vacaciones en verano. Yo eso lo llamo la esclavitud moderna y está totalmente asumido. Y a veces a la gente le da miedo responsabilizarse de su vida, porque como ya el plan está montado, dicen, ah, ok, es que vas por el caminito, uno con el caminito del rebaño, uno tras de otro.
Y si es, ¿cómo me salgo yo de aquí? Pues es muy difícil, es muy difícil, porque nos han enseñado lo contrario. Y para ello salirme, pues tendré que trabajarme muchísimo a mí mismo, porque como no me han trabajado ni me han enseñado lo contrario, pues tengo que trabajarme yo mi motivación, el mindset, yo mi autoconfianza para poder tirar con todo. Porque al final, cuando montas un proyecto, ¿cómo vas a poder defender tu proyecto, por ejemplo, ante un panel de expertos o ante incluso tu ámbito más cercano, tu familia, para lo que hablábamos antes, para decirle oye, quiero montar este proyecto.
Si tú no confías en ti mismo, si no tienes una motivación muy fuerte, tienes el mindset, y al final te vas dando cuenta de que estás dentro de ese porcentaje de la minoría, que nadie a tu alrededor piensa como tú, y entonces te vas metiendo en una burbuja cada vez más introspectiva, porque es que como digas algo Sabes que por muy fuerte que estés, algo de mella te puede hacer, sobre todo en esas primeras etapas tan iniciales donde esa semillita de emprendedor está pues tan tierna, ¿no? Y alguien con autoridad para ti durante toda tu vida, como pueden ser tus padres, como pueden ser tus hermanos mayores, que lo hacen con todo el cariño del mundo porque te quieren, te van a decir que ese no es el mejor camino y que estás tomando mucho riesgo. Entonces te lo vas a replantear.
¿Qué diferencia hay, por ejemplo, lo que hablábamos antes de Estados Unidos, que si te das una hostia o te das dos, probablemente tu background sea mucho más fuerte y tu autoridad que si no te has pegado ninguna hostia? Porque el inversor que quiere invertir en tu proyecto dirá: «Oye, si no se ha pegado ninguna hostia, no se la va a pegar con mi dinero, todavía le queda que se pegue una o dos hostias todavía». Entonces, esa sensación positiva que tiene Estados Unidos en base a que te hayas pegado una o dos hostias, en España no lo hay. Si aquí te das una hostia, la gente se descojona de ti.
Sí, y te dicen: «Bueno, como que fracasaste». Pero qué palabra tan fea. Justo.
Y para mí es parte del camino, es tu background que te va preparando para lo que viene, para el éxito.
O sea, que levante la mano el primero que le haya salido todo bien a la primera. No, es que yo soy un crack.
No existe. No existe empresario que haya montado un proyecto desde cero y que no haya tenido algún problema. A lo mejor hay algunos que no se han arruinado y han tenido, yo qué sé, a lo mejor un chute de dopamina muy alto y han crecido y ha sido todo rodado. Puede ser, pero probablemente en el camino hayan tenido momentos muy complicados para llegar al éxito.
A eso voy, que incluso esos casos tan sonados como puede ser un Mark Zuckerberg algo así que dices. Claro, pero es que seguro que han tomado decisiones a lo largo de su carrera como empresario que han sido erróneas y que le habrá costado muchos millones de dólares.
Muchos millones. Pero un problema también ellos entre los dos socios, ¿te acuerdas? Sí, sí, sí. Ahora tiene momentos muy, muy, muy complejos que llevar.
Pero bueno, en la vida del emprendedor como que siempre brilla ese éxito y nadie ve todo el camino que hay detrás.
¿Y te preparas durante 4 años como se preparan los empresarios para tener éxito? Entonces, si no te preparas es muy difícil, es muy difícil.
Yo cuando comenzaba a emprender tenía a uno de mis mejores amigos opositando al mismo tiempo, y todo el mundo le apoyaba porque el premio para él iba a ser un trabajo seguro para toda la vida. Pero yo le decía: a mí me parece mucho más inseguro lo que tú estás haciendo que lo que yo hago, porque tú te la juegas todo a una carta el día del examen. Yo cada día tengo una oportunidad para hacerlo mejor, cada día.
Yo llego un momento que al final lo hablamos antes, estás metido tanto en tus negocios, tirando para adelante con todo, tan enfocado, tan focus en lo tuyo, que tu vida sigue siendo cotidiana, pero es diferente. Ya tienes libertad, te mueves por ahí, tienes reuniones diferentes, no estás siempre en oficina, tienes una libertad que mola. Y me di cuenta que mi vida cotidiana llegó un momento que no miraba el precio de ciertas cosas, vale. Si te quieres comprar un guichazo, tienes que mirar el precio, pero en tu vida cotidiana, para ir a almorzar, para comprarte ropa o para ciertas cosas cotidianas, no miraba el precio. Y eso mola, ya no por el dinero en sí, que el dinero no es el objetivo, sino es la consecuencia del camino, sino mola muchísimo porque dice: «Hostia, con todo mi esfuerzo, con todo mi sacrificio, con todo lo que he vivido, que es muy duro, pues ahora tengo la posibilidad de ser libre y además de tener dinero para poder permitirme una vida un poco mejor, más cómoda por lo menos». Y eso mola muchísimo. Entonces esas son mis sensaciones. ¿Cuáles fueron las tuyas?
Totalmente. Pues mira, yo ese camino a la abundancia financiera o a lo que en la cúspide podríamos llamar wealth, que es como se llama en inglés, que me parece es difícil encontrar una palabra en español que refleje lo que es wealth, porque wealth no solamente es eres millonario, es que es riqueza a un nivel de que tus generaciones futuras y futuras y futuras podrían vivir de esa riqueza. Es una cosa ya como, bueno, entonces desde mi punto de vista ese camino a encontrar esa libertad o abundancia financiera lo divido en 3 fases que son muy parecidas a las que estabas describiendo. Para mí, lo primero sería que tus gastos actuales se paguen solos. La siguiente fase sería que, además de tus gastos normales, te puedas comprar prácticamente como cualquier cosa del día a día, pero sin volverte loco. O sea, lo que te estás comprando actualmente, si tú compras en Zara, seguir comprando en Zara y pasar la tarjeta sin mirar. Ese es el siguiente paso. Y ya el último paso, que ya sería el de wealth, es hacer exactamente lo mismo, pero a cualquier nivel. Es decir, ya no solamente no mirar la tarjeta o no chequear la cuenta bancaria antes de pasar la tarjeta en Zara, sino que pase también en Rolex o en el sitio al que tú te vayas a ir. Esos son como, desde mi punto de vista, las 3 fases. Pero sabes qué, es que la La que da más satisfacción es la primera, 100%, porque cuando tú ves que has creado activos, negocios que pagan tu actual estilo de vida y que tú ya no te tienes que preocupar, yo creo que lo que más, más le descarga a la gente es su alquiler o su hipoteca. Cuando eso ya está pagado solo con lo que tú has creado alrededor, que pueden ser inversiones que lo paguen solo, eso ya te da un respiro increíble.
Total, y te da mucha tranquilidad. ¿Qué me pasó? Esa sensación que tiene todo el mundo de estrés o ansiedad de no llego a final de mes, vale, no puedo cubrir mis necesidades básicas, como puede ser por ejemplo alquiler, lo que tú decías antes de los suministros. Ya no estoy diciendo de irme a cenar a un buen restaurante el fin de semana, sino necesidades básicas, vale. Entonces eso genera muchísima ansiedad, muchísimo estrés, y lo que hace es trabajar tu mindset de forma negativa, te lanza mensajes de forma negativa: no te muevas, ten cuidado si estás así, y luego te das una hostia personalmente, mira cómo vas a estar. Entonces es como, pues sigo por el caminito y intentaré formarme un poco más para ganar a lo mejor unos cuantos euros, miles más. Pero no te planteas en ningún momento el riesgo de oye, voy a tirar con todo y me voy a tirar a la piscina, voy a empezar a nadar tirándome a la piscina.
Claro, desde mi punto de vista, la solución para llegar mejor a fin de mes o que tus gastos del día a día no te agobien nunca es gastar menos, siempre es ganar más. La gente dice no, pues no salgas nunca y entonces te ahorrarás. Hombre, ya, pero acabas de hacer, con esos consejos acabas de hacer a esa persona miserable.
Miserable, correcto.
En un mes, no. No aguanta. Y yo a la gente le digo: si es que tu problema no es, no es que tengo deuda, tu problema no es de deudas ni de gastos, tu problema es de ingresos.
Busca vías y soluciones para poder permitirte eso, necesidades básicas y algún lujo que otro, pues una comida, una cena o un viaje, lo que sea.
Claro, pero si es que al final siempre es lo mismo, todo el mundo quiere el resultado, si todo el mundo quiere ir al cielo, pero nadie quiere morirse. Tú me ves con ese resultado ahora, pero es que te estoy diciendo que mi primera empresa la monté con 25 años.
Claro, es lo que estaba hablando antes, que a mí me pasó lo mismo. Cuando estás en tu casa, eres joven y estás montando empresa y tu madre te mira así desde lejos, que a mí me pasó. Estoy viendo el momento literal que yo estaba en el salón de mi casa con todos los papeles que me llegaban al techo y María me miraba así y decía: «Pues creo que es el momento que te empieces a buscar una oficina». Profesionalmente me echó de casa. Porque dijo: «Creo que es el momento». Todo empezaba a fluir, a caminar. Y luego ya me busqué oficina.
¿Cómo fue tus comienzos? Ahora te voy a entrevistar yo a ti.
Venga, cambiamos el rol. Pues mira, fue al final, mira, Yo siempre era una persona muy inquieta, igual que tú, vale. Y desde el primer momento, yo desde pequeñito siempre he estado buscando opciones para generar dinero, pero pequeñito, desde pequeñito, vale. Monté proyectos en los que no triunfé, como todo el mundo, en los que fallé, y eso me fue curtiendo. Y en 2007 nace Airbnb en Estados Unidos, vale. Y entonces a mí el sector turístico siempre me ha gustado porque, claro, yo estoy en Tenerife, en las islas, y el sector turístico es la principal economía de España, pero en el Canarias, imagínate, es la única industria que hay. Y dije: «Oye, esto a lo mejor es una oportunidad». Entonces empiezo a estudiar sobre eso y demás. Y como tú decías antes, no había precedentes. Entonces digo: «Es como un experimento». Cuando tú montas una startup es un experimento.
Exactamente.
Estás experimentando a ver si esto tiene éxito o no tiene éxito. Digo: «Vamos a experimentar con esto».
Es mucho riesgo, pero—
Muchísimo riesgo, muchísimo riesgo, porque no existía nada parecido. Y empecé a darle vueltas, empecé a investigar Airbnb, esto, lo otro, cómo surgía el modelo de negocio, que al principio era básico, y empezó a ofrecerle servicios a terceros para poder gestionarle sus viviendas. Porque dije, en España, antes hablamos, es un territorio en el que la inversión en real estate está muy, es la principal inversión en España. Y dije, bueno, estoy seguro que igual que mi familia o en mi entorno cercano, todo el mundo tiene una segunda vivienda. Claro. Entonces esto está llegando a España y probablemente muchas personas, porque son funcionarios, porque tienen empresas, no tienen tiempo para gestionar sus viviendas. Y van a buscar a un tercero que gestione su patrimonio o su vivienda o su inmueble, sea un inmueble, dos o un edificio completo. Y ahí nace Home4G. Y el primer problema, el desafío que me encontré es que no teníamos tecnología, no había nada. Yo tenía hojas de Excel en las que iba cerrando cada una de las reservas que íbamos teniendo. Imagínate el lío. Bueno, y entonces me di cuenta que para poder escalar el negocio, porque yo siempre he tenido la mentalidad de negocios digitales y escalables. Si lo haces bien, rómpela. No lo rompas solo en la esquina de tu barrio.
Totalmente.
Si lo haces bien, inviertes todo tu tiempo, rómpela a nivel descomunal, piensa en grande. Y empiezo a investigar y en Estados Unidos, como habían nacido esto, había una empresa que tenía un PMS, que era un desastre, pero tenía el primer PMS porque estaban haciendo todo desde cero. Y bueno, me asocié a ellos, me apalanqué su tecnología para arrancar y ahí me fue, me empezó a ir bien porque a través de esa tecnología pude escalar y pasar, no me acuerdo, pero empecé tomando 1 o 2 viviendas. Mi primera clienta fue de Canadá. Al final ahí había un nicho importante porque mucha gente estaba fuera y tiene viviendas en España. Y esa fue la primera persona que me abrió la puerta. Hicimos comer a una villa, pues ya empecé a ganar algo de dinero que me ayudó a tener tecnología y demás. Y con la tecnología, pues entonces ya escalamos el negocio y pasamos de nada, en muy poco tiempo, a 50 viviendas. Yo el primer año no tuve beneficios porque estaba reinvirtiendo todo el rato para crecer, pero podría haberlo tenido. Porque era un negocio que no requería una inversión muy alta.
No, no, no, es que es sencillo.
Entonces, bueno, pues por ahí arrancó todo. Me consolidé en Tenerife, en Canarias, y pensamos incluso, que ahí fue cuando despegamos, a captar inversión extranjera, que es donde está la pasta. El dinero habla en inglés. Y entonces empezamos a percibir y a persuadir a muchísimos inversores. En Canarias hay muchísima gente que viene de vacaciones y dice: «Hostia, yo me quiero quedar a vivir aquí». De tal manera que yo estaba en Europa, nosotros Le cuidábamos su patrimonio, pero además les aportábamos rentas pasivas, que es lo que más buscan ellos. Lo hacíamos a través de alquiler vacacional, que te daba mayores rentabilidades que un alquiler convencional o de larga duración. Ahí fue cuando dimos el golpe y despegamos, fue como un cohete. Y a partir de ahí, meter otras verticales y demás. Y bueno, me ha ido relativamente bastante bien.
Qué bien. Bueno, qué interesante la historia.
Vamos a entrar un poquito entonces en el real estate.
¿Cómo empezamos? Pues mira, nosotros empezamos, bueno, nosotros, Yo en aquel momento, porque tú hablas en nosotros, yo también siempre, porque es tu equipo, ¿no? Además yo emprendo con mi marido, entonces bueno, no sé, es como siempre nosotros. Pero en aquel momento, 2019, la primera vivienda que yo, lo que pasó con muchos, muchos emprendedores inmobiliarios, me leí Padre Rico, Padre Pobre, y dije, esto ha llegado a mi vida para quedarse, ¿no? Y él te cuenta estrategias que muchas de ellas luego, cuando tú las vas a implementar en España, te encuentras con algunos palos en las ruedas. Lo primero que hice fue decir, vale, yo voy a construir un patrimonio que me permita vivir de rentas. Y objetivo número 1 para mí era tener mis costes de vida pagados, o sea, poder decir, si yo trabajo, porque voy a seguir emprendiendo, desde luego va a ser desde la tranquilidad de mis costes de vida están pagados, no por la necesidad de tengo que hacerlo. Entonces ese fue como mi plan. Que suena muy bonito, y luego dices, ¿por dónde empiezo? No, así que me especialicé. Bueno, dije, pues aquí hay un montón de opciones. Puedo comprar vivienda a largo plazo, puedo lo que tú dices, hacer turístico, y yo escogí alquiler por habitaciones. Y dentro de alquiler por habitaciones dije, como tenía mi negocio en aquel momento que era la startup tecnológica, dije, ¿cómo puedo hacer para que yo de esto me preocupe lo mínimo posible y que todo este tema de impagos ni se me pase por la cabeza. Yo no podía permitirme, además de que era un riesgo financiero enorme para mí en aquel momento, dije, o sea, yo no puedo fallar ni una cuota. ¿Cómo puedo hacerlo? Bueno, me fui a un sector que tenía muy bajo riesgo de impago, los estudiantes, porque el alquiler por habitaciones a estudiantes, los padres siempre pagan. Dentro de eso hice un estudio de mercado y vi que las ciudades universitarias más rentables precio de vivienda versus alquiler eran Salamanca, Granada, Valencia, y por cercanía Salamanca, al que está muy cerquita de Madrid. Dije, pues voy a probar aquí. Y ahí fue donde compré mi primera vivienda para estudiantes.
Clarísimo, un nicho clarísimo.
Sí, sí. Y fíjate, pues una vivienda que se estaba rentando en 800 € al mes en alquiler tradicional, la compré, la reformé Y con la reforma de 4 habitaciones sacamos 5 y una zona común muy chula. Le hicimos una reforma muy bonita y conseguí alquilar cada habitación como una media de 450 y pasé a una renta de 2.000, de 2.200 € cuando antes se estaba rentando en 800 € al mes. Pero aquí está también un por 3. Claro, justo multipliqué por 3 la rentabilidad y dije este negocio es increíble. Y a partir de ahí dije venga, a por todas, hay que escalarlo, a correr.
Claro, pero sabes que es lo, como digo yo, como tu market, ¿no?
Hombre, por supuesto. O sea, ya en ese momento dices, vale, aquí tengo una pepita de oro, esto cómo lo puedo escalar. Y ahí te encuentras un poco también con la parálisis bancaria, ¿no? Que en este país que ya dices, cuando tu cirve llega a tanto, porque claro, yo me tuve que endeudar, yo no tenía nada ahorrado. Que hay gente que dice, ¿y cómo para la entrada? ¿Cómo pudiste hacer? Mira, yo lo que hice, yo no tenía ni para la entrada. Entonces yo lo que dije, Cuando el negocio es bueno, el dinero viene. Eso es así. Y yo dije: «Vale, ¿cuánto me hace falta de entrada? 20.000 €. No los tengo, pero alguien los tendrá, ¿no?
Entonces se lo puedo proponer».
¿Qué tiraste, a tu círculo más cercano?
Claro, dije: «¿Quién más?».
Primera ronda, el círculo cercano. Primera ronda, family, fools and friends, las 3 Fs que dicen. Y si no encuentro a uno que tenga los 20.000, pues encontraré a 4 que tengan 5.000 cada uno. Crowdfunding rápido familiar. Crowdfunding rápido. Entonces así, y al final es financiación creativa. Y les dije: «Les ofrezco un porcentaje que hay mucha gente que tiene ahí 5.000 € muertos de risa, les ofrezco una rentabilidad. Y si yo esta vivienda le iba a sacar un 10%, les ofrecí, parece que era un 5%, un 6%, que en aquel momento estaba bien. Ahora ofreces un 5% de financiación privada y no sé yo.
Pero ahora que lo cuentas esto parece muy fácil, pero tú has desbloqueado un problema que la mayoría de las personas tienen y que no saben. Y se quedan ahí. Y se quedan ahí y dicen: «Pues no puedo invertir, ¿por qué no?». Pero tú buscaste la solución, dices: «Oye, pues busco mi entorno más cercano, busco un modelo tipo crowdfunding y así consigo la financiación que necesito».
Y arranco. Exactamente, igual que me pasó con mi startup, que al final yo decía: yo quiero hacer esto, pero tengo aquí un PDF, una presentación de un proyecto que ni siquiera se ha creado. ¿Cómo puedo hacerlo? Si yo no tengo el dinero, alguien lo tiene. Y al final es tocar un millón de puertas, porque tú sabes cuántas veces me dijeron que no, sobre todo en mi startup, que yo no tenía ni experiencia ni nada. Y luego, la verdad es que para esa primera ronda, como era muy pequeñita, eran 20.000 €, Pues no me costó demasiado que 4 o 5 amigos me dijeran: «Venga, vale, pues yo voy contigo, vamos a hacerlo, a ver qué tal funciona».
Y así fue como compré la primera vivienda. Y salió bien. Salió bien. Me refiero con tus amigos, porque ahí tienes una presión añadida, que cuando tú haces, abres una ronda, una ronda pequeña, una ronda grande, pues al final ese negocio es con un player del sector. Pero si todo va mal, pues un player. Pero cuando haces negocios con tu familia y tus amigos y va mal, a ver cómo le explicas luego a tu amigo que puede dejar de ser tu amigo. La presión es añadida.
A mí me pasó también. A ver, yo no lo hubiera hecho si no hubiera estado muy segura. Por ejemplo, para mi primera empresa tuve muchos amigos y familiares que quisieron invertir y yo nunca lo permití porque yo sabía lo que sabía, que lo estaban haciendo por apoyarme, pero yo necesitaba inversores que dijeran: «OK, usted invierte en startups, es un inversor profesional de startups, conoce las reglas del juego, esto es un todo o nada, vamos». Yo las conozco y he invertido aquí también mi tiempo, mi dinero, estoy sin sueldo los primeros años, lo que haga falta. Pero si todos sabemos que esto es un todo o nada, vamos para adelante. Y en realidad yo dije, ah, bueno, aquí sí me atrevo a coger. Sí, sí, porque bueno, es que sí, es sumar y restar, te quiero decir.
Pero hay un momento que a mí me pasó, imagino que a ti también te habrá pasado, en el que hay mucha presión porque no solo estás invirtiendo todo tu tiempo y tu dinero, vale, y vas tiempo invirtiendo, y dices, hostia, es que no hay margen de error. Y además estás involucrando a terceras personas que además están en tu círculo cercano, vale. E incluso Pues en alguna fase concreta incluso tienes algunos empleados a los que le tienes que pagar la nómina final de mes. Entonces metes eso todo en la coctelera y dices, hostia, tengo toda la inversión personal que yo he hecho en cuanto a mi tiempo y mi dinero, más la de todo mi círculo cercano que me está diciendo, oye, ¿cómo vas? Oye, ¿cómo va esto? Tengo que pagar las nóminas a final de mes, empiezo a crecer y voy captando más inversión. Entonces es una coctelera que encima no tienes tanta experiencia y tienes mucha presión. Y dices, hostia, es que no puedo fallar, no hay margen de error.
Y esa sensación, pero sabes que es lo bueno, cuando no puedes no hacerlo, lo haces.
Es que eso es a lo que vamos, ahí es donde iba ahora.
No sabes cómo, pero lo haces. Yo he cerrado rondas de inversión para mi startup, porque es que yo estaba enamorada de ese proyecto y sabía el recorrido que tenía, y literalmente he tenido que, o sea, es día 20, Tengo 10.000 euros en la cuenta y sé que el día 1 tengo que pagar 50.000, pero tienes que demostrar la entereza delante de ese inversor. Y además es que yo siempre lo he proyectado de esa manera, no por una actuación, sino porque realmente yo lo creía, de decir sin decir: si usted no entra, otro entrará.
Es que lo tengo clarísimo, player hay como peces en el mar.
Sí, por eso. Entonces, si usted no me da la oportunidad, yo lo veo claro y otro la verá. Entonces es un poco, bueno, esa guerra fría que se arma ahí de yo no estoy pidiendo dinero, yo estoy ofreciéndote una oportunidad para multiplicar tu inversión. Y los inversores, los de real estate, cualquier inversor, lo que necesita son proyectos —de gente emprendedora como nosotros que los lleve adelante, porque a la gente a veces no tiene ganas. Correcto. No tiene ganas. Nosotros ahora tenemos un club de inversión con el que ofrecemos eso, una rentabilidad a tipo fijo para invertir en proyectos de Estados Unidos. No te imaginas, yo no lo promociono casi en redes. ¿Te imaginas cuánta gente viene a: «Oye, tengo...» El ticket mínimo para acceder son...
¿Cuál es el ticket mínimo? Sí, son 100.000 $. 100.000 $.
Y dependiendo del... Bueno, es un high ticket, ¿no? Sí, sí, sí, dependiendo del rango, sí, porque los proyectos que hacemos son grandes y dependiendo del rango tienes una rentabilidad mayor o menor. Hay gente que me dice: ¿Y por qué no lo hace el inversor? Porque al inversor no le apetece. O no tiene el conocimiento necesario. Exactamente, o sea, la curva de aprendizaje que tú o que yo hemos pasado y que ahora te ha convertido en un experto para poder detectar esas oportunidades de negocio, que yo hay veces que digo: jolín, pues si está claro, me parece fácil. Y Mario me dice: ya, pero no, no, no subestimes tu conocimiento, porque cuando tú ves una oportunidad ahora así, porque hay otras personas que nos dicen, ah, pues yo lo compraría y entonces lo reformaría y esto lo haría así, así sacaría 4 apartamentos. La gente a lo mejor no lo ve porque no lo ha hecho. Tú lo ves porque lo has hecho 20 veces, 50, y la gente lo que prefiere es, bueno, pues dame un, dame un 10, dame un 11, dame lo que sea y lo hago contigo como socio.
Es lo que hablábamos antes, cuando tienes la perspectiva que nosotros tenemos de haber recorrido el camino Todo es más sencillo porque el dinero genera dinero. Y si encima tienes experiencia y al final has estado en un proyecto u otro y demás, te vas curtiendo tanto que minimizas muchísimo el margen de error. Sí, minimiza mucho. Entonces ese es el apalancamiento de cualquier otro que no tiene la experiencia y dice: «Oye, voy a colarme en este hueco o con esta persona voy a aprovecharlo porque minimizo mi margen de riesgo». Probablemente si lo haga solo o me dé una hostia o no sepa ni siquiera por dónde caminar. Claro. Entonces yo creo que eso es fundamental. Y en esa línea, por ejemplo, nosotros en Offorguet buscar partners locales en algunos destinos para que nuestro negocio funcione y aprovechar todo lo que hemos desarrollado para acelerarles el aprendizaje durante unos meses, de tal manera que la curva de aprendizaje sea vertical y no sea lineal, de tal manera que en 2 meses puedan curtirse todo lo que nosotros hemos aprendido para empezar a generar negocio. Y nos vamos sobre todo a nichos de pequeños empresarios, autónomos, o incluso algunos que no hayan lanzado su proyecto, y no sepan cómo hacerlo, vale, lo que hacemos es acelerar el proyecto para que en el primer año vayan a un por 5. Entonces ya no es un tema de que estemos vendiendo un producto, un servicio, sino que lo que estamos vendiendo es el éxito que ya hemos conseguido, vale. Tienes un background detrás que al final es lo que genera confianza y autoridad, ¿no? Vale, sí, eso es uno de nuestros objetivos y proyectos. Está siendo muy interesante y sé que tú haces algo parecido.
Yo te he contado mi historia y ahora me vas a contar tú la tuya. Pues mira, te la voy a contar y además tiene como una lección de aprendizaje para mí también. Es uno de los proyectos de los que dices: ¿sale bien? ¿No tan bien? Bueno, ¿qué es lo que pasó con esa primera vivienda de estudiantes? Salió muy bien. Entonces, después se unió conmigo mi marido al negocio y compramos la segunda, compramos la tercera, nuestro estilo de vida empezó a cambiar y algunos amigos inversionistas empezaron a preguntarnos qué era ese negocio tan bueno. ¿Qué estabas haciendo? ¿Qué estaba haciendo?. Y bueno, y así fue como algunos socios inversores, bueno, eran amigos inversionistas que básicamente nos compraron esas primeras viviendas como diciendo: es que lo quiero ya, llave en mano, esto me sale la rentabilidad, claro, perfecto. Y claro, y además de eso pues jolín, ganábamos un, pues no sé, una cantidad X, 30-40.000 € en cada una de las viviendas que podíamos vender. Y dijimos: ah, pues entonces también podemos montar nosotros, la empresa se llama Lovely Rooms, montar nosotros cada una de las residencias de estudiantes Lovely Rooms en diferentes ciudades y venderlas de esa manera a los inversores. Y de esa manera empezó a crecer y lo acabamos convirtiendo en una cadena de residencias de estudiantes. Entonces también dijimos, vale, siguiente fase, ¿cómo podemos hacer esto para que en vez de nosotros tener que localizar las viviendas, hacer la reforma, etcétera, podamos hacer que otros con nuestro modelo de negocio, que ya está validado, que ya tiene éxito, tiene potencial de ser una franquicia, cómo podemos hacerlo para que se expanda solo y vender esa franquicia. Como el escalable, que es lo que nos gusta. Listo. Al final es que siempre la cabra tira al monte, es increíble. Multiplicar. Yo siempre voy a esa fase inicial de emprendedora digital de alguna forma. Yo me considero emprendedora antes que inversora, la verdad, porque al final siempre estás creando modelos de negocio y dices: ¿cómo puedo hacer esto más grande siempre? ¿Cómo puedo hacer esto más grande? Y le dimos con todo a la franquicia. Contratamos una empresa que había hecho la franquicia de 100 Montaditos, que nos armó todo el plan de franquicia. Y literal, cuando estábamos a punto de salir, yo me frené. ¿Y sabes por qué? Porque me hice una pregunta. Dije: ojo, ojo, que esto es bidireccional. Y dije: Helena, ¿tú por qué empezaste todo esto? Y me acordé de ese momento en el que me había leído Padre Rico, Padre Pobre donde lo que yo más soñaba era mi libertad. Y dije, me parece, me parece que el modelo de franquicia no solamente es yo te vendo la franquicia y te enseño a hacerlo. Si yo le cobro, yo qué sé, 10.000, 15.000 o 20.000 euros por una franquicia a una persona, esa persona también va a querer de mí. Y me obligaba a meterme en un coste de estructura que me parecía poco que me parecía que iba en contra con mis valores de libertad. Y literalmente, a las puertas de abrir la franquicia, dije: vamos a convertirlo en una formación con un precio mucho más accesible, donde todo el mundo pueda acceder, pero sin necesidad de que cada uno lleve la marca Lovely Rooms. Entonces Lovely Rooms, como se pueden anunciar en el portal esas personas que luego están en la formación, pero no tenemos Ese compromiso que tiene el franquiciador, el máster franquicia. Y fue por ese motivo. Todo el mundo decía: «Esto va a ser un pepino porque esto no existe, porque una franquicia de residencias de estudiantes...» Y podía ganar mucho más dinero con la franquicia, pero no funcionaba. Y dije: «Me va lo suficientemente bien como para ahora sacrificar la libertad que esto me ha dado», que es lo que yo más quería.. Y también, bueno, de hecho de Lovelyrooms salió Lovelyapartments, que básicamente es lo mismo pero con alquileres temporales, nuevas verticales. Y dije: «Creo que prefiero seguir expandiendo por aquí o haciendo ese tipo de...».
En fin, básicamente fue como una decisión, no sé qué podría haber sido.
¿Pero es que fue una decisión estratégica o no? Porque creo que en ese punto... Yo creo que estoy muy contenta porque la formación que tenemos de alquiler por habitaciones, que se llama Rooms Rental Master, es tan completa y la gente queda tan contenta y puede implementarlo pues por su cuenta, que no necesitan que vayamos nosotros a ponerle el logo. Ya eres un Lovelyrooms. No, la gente lo que quiere es un piso de estudiantes, o que ya no solamente es para estudiantes, sino un piso. ¿Cómo puedo hacer alquiler por habitaciones? Y enséñame tu modelo para cómo hiciste para sacarle tanta rentabilidad. Yo te lo enseño y Y eso es lo que quiere la gente. La gente no quiere tanto la marca, sino formación, conocimiento.
Dime cómo lo hiciste y luego si puedo anunciarme en tu portal, perfecto. Y entonces, ¿fue en ese momento en el que tú decidiste digitalizar tu conocimiento?
Justo. Con formaciones, mentorías o... Explícame un poco sobre esto. Sí, vale. Yo ya había lanzado otra formación antes que estaba teniendo mucho éxito también y se llamaba Máster Referentes, en una escuela online que creamos y que hicimos 5 ediciones de ese máster.
Y enseñábamos a emprendedores a digitalizar realizar su marca personal.
Menos mal que me diste antes que valorabas tu tiempo, porque una detrás de otra. De verdad, yo es que digo, bueno, es que es cierto, es que mientras estaba haciendo toda esta movida es que al final también saqué un máster, porque comencé a compartir mis conocimientos sobre, pues, sobre emprendeduría en redes sociales, principalmente en Instagram. Me empezó a ir bien, empecé a ganar seguidores, y entonces decidí compartir mi conocimiento sobre cómo estaba creando mi marca personal. Personal. Sí, porque fíjate que yo toda esta trayectoria de tener éxito en diferentes proyectos, éxito o no tan éxito, pero de tener esa trayectoria en diferentes proyectos lo había hecho sin marca personal. Pero cuando comencé a exponerme un poco más, vi que era mucho más fácil ganarte la confianza de la gente. Yo ya tenía la formación montada para lo que iba a ser la franquicia y dije, bueno, la formación ya está, la escuela online ya está, Creamos otra escuela diferente que se llama Big U. La formación era todo online, ¿no? Exacto, todo 100% online. La idea de la franquicia era para una expansión internacional, entonces queríamos vender en Latinoamérica, en Estados Unidos. Y bueno, funcionó muy bien y la gente del curso que se llama Rooms Rental Master está súper contenta. Así que cuando tú creas, es que yo creo que esa es la mayor satisfacción de un emprendedor, que la verdad— Un chute de dopamina incontrolable. Cuando tú creas algo, que a otro le funciona tu método, dices ya, ya me puedo morir tranquilo.
Y yo siempre digo que antes hablamos también que la mentalidad en España es como que nos enseña que el empresario es malo, el dinero es malo, el empresario es un cabrón. Y sin embargo, cuando tú estés, si has hecho dinero ha sido a costa de otros, a costa de otros, algo has hecho mal para poder hacer dinero, vale. Eso está súper repartido en todo el territorio. Y sin embargo, yo creo que nosotros los empresarios Cuando nos reunimos está claro que hablamos un idioma totalmente diferente, o sea, conectamos enseguida todos. Pero cuando tú estás, por ejemplo, en un evento, en un congreso en el que todos somos empresarios, hostia, tú sales allí diciendo: «Hostia, qué gente más generosa. Yo he compartido todos mis conocimientos, pero me han compartido todos sus conocimientos sin pedirlo».
Sí, totalmente. Compartimos todo nuestro éxito. Mira, el empresario yo creo que lleva en las venas el servir, aunque la gente diga: «No, lo haces por ganar dinero». O sea, el dinero obviamente es la recompensa de tú haber hecho algo bien. No, objetivo es la consecuencia, ¿no? Justo, exactamente. Pero llega un momento, y es que totalmente real, lo que pasa es que hay veces que la gente no lo cree porque no lo ha vivido. Llega un momento en el que cuando tú pasas ya cierto umbral es que te da un poco igual. Sigues teniendo objetivos de facturar cada año más porque eres ambicioso. Tú lo que quieres es, y yo siempre lo defino así, el éxito de un empresario es directamente proporcional a la cantidad de vidas que impacta.
¿Es así? Es así, es proporcional. Aparte del rent to rent, imagino que dentro del sector tenemos el rent to rent, tenemos el alquiler vacacional, que yo ya hablé antes un poco sobre ello, que también algo hace. Y tenemos también el flipping, que al final va intrínseco, porque si haces inversiones, el flipping va intrínseco. El flipping al final es, para el que no lo sepa, es coger una vivienda, si está en el peor estado posible, mejor, y está en una zona que no esté consolidada, pues todavía mejor. Y es hacer una acción para aportarle valor al inmueble. Y a partir de ahí luego, pues, o lo rentabilizo con alquileres o incluso lo vendo si quiero ponerlo en el mercado.
¿Tienes proyectos tú sobre esto también? Sí, claro. Nosotros eso lo hacemos. Que a mí es que yo siempre lo digo cuando la gente siempre pone la objeción del dinero: «Ya, pero ¿y de dónde saco los 100.000?». Busca soluciones. ¿De socios? Nosotros por eso tenemos nuestro club de inversión que se llama Big Capital.
Una de las cosas que más hacemos con esos es fix and flip. Exactamente correcto. Y yo creo que algunos casos, me imagino que a ti te habrá pasado, a los que estamos en el sector, a los players, como que nos llaman en plan: «Oye, ustedes están especulando con el problema de los demás y demás».
Y es que es todo lo contrario.
Estamos poniendo una casa en ruinas y tú la estás poniendo bonita para que alguien viva ahí. Estoy cogiendo un activo en el mercado que estaba paralizado, claro, vale, y te lo estoy activando, lo estoy metiendo en el mercado otra vez.
Me estoy arriesgando con todo mi patrimonio para que tú puedas vivir en esa vivienda.
Justo, el precio de la vivienda crece más rápido que los salarios.
Entonces, ¿somos nosotros los especuladores que estamos poniendo soluciones a una cosa que el sistema no está poniendo solución? Mira, es muy fácil decir eso, y al final también hay mucha política por detrás, que es un melón que no sé si vamos a abrir. Pero interesa más coger a un verdugo, ¿no? Como por ejemplo este verano era todo lo de los pisos turísticos, son el enemigo. Yo es que ya ni ponía la tele porque es que decía, me pongo de los nervios, ¿sabes? Pero hay que cortar la cabeza a alguien para desviar cambiar la mirada, la mirada a donde realmente está el problema. Y es que no se han construido las suficientes viviendas y el problema ya llega tarde. O sea, la solución ya no va a estar.
Y no hay construcción de viviendas y tampoco al promotor se le está ayudando para que haga eso, ¿no? En España hay 26 millones de viviendas, vale. El 70% de ellas, vale, son viviendas de primera residencia, vale. El 15% de ellas son viviendas de segunda residencia. Total, que están casi todo el año vacías, vale. El 14%, que son 3,8 millones de viviendas, son viviendas de, a ver, te dije, no, 4 millones de viviendas son viviendas de segunda residencia. 3,8 millones viviendas son viviendas vacías, que eso es terrorífico. Y 1,5% de las viviendas en España, que son 26 millones, son 400.000 nada más, son viviendas vacacionales. ¿Qué me estás contando? No desvíes el foco, busca una solución. ¿Por qué están vacías?
Claro, porque no le genera la suficiente confianza al propietario para poder liberar el producto al mercado. Claro. Y luego la gente se queja: «Es que me están pidiendo 6 meses de aval más nómina».
¿Qué te voy a pedir? Exactamente. A ver si están protegiendo a los okupa.
Poco me parece lo que te está pidiendo. Pero bueno, que por si alguien tiene alguna duda, ahí está el ejemplo de Nueva York, donde han quitado Airbnb y las viviendas no han bajado, siguen subiendo, siguen subiendo.
La iniciativa privada es la que pone las soluciones. Y aún así, es lo que hablamos antes, te pone los palos en la rueda, esa rueda va rodando y te van contando palos uno detrás de otro. Y sobre todo, el principal es la legislación. Si no nos apoyan, nosotros nos vamos.
Y si nos vamos, no generamos oportunidades para que la gente pueda vivir dignamente, por ejemplo. Y eso que estás asumiendo un riesgo. Pero es que yo no sé, cuando digo es que están especulando, a mí eso solo me pasa en España, También te digo que yo estoy invirtiendo tanto en España como en Estados Unidos. Yo he sentido mucho alivio vivió, la verdad. Cuando comenzamos a vivir como la mitad del año en cada sitio, a invertir allí y a encontrarme que eso de la vivienda es un derecho, y de que te llamen especulador por hacer algo con la vivienda, eso solo pasa en España.
Hemos visto tu evolución, trayectoria, que es brillante, pero quiero saber lo que viene, que me imagino que será importante.
¿Qué opciones, qué proyectos de futuro planteas? Vienen cosas muy bonitas. La verdad es que estoy en una etapa de la vida muy pues muy bonita. Y llevo años ya en esta, en este momento. Y sabes qué pasa, esto lo contaba el otro día en otro podcast, y es que no tanto mi marido como yo tenemos esa mentalidad muy de agradecer constantemente. No lo hacemos estratégicamente porque es que si agradeces 5 veces al día entonces te llega la abundancia multiplicada por— no, hay que hacerlo genuinamente, correcto. Y por supuesto que tenemos nuestros nuestros desafíos, no, como cualquier persona. Y bueno, cosas que pueden pasar en la familia, temas de salud que nos han tocado también de cerca. Pero aún así, si tú mantienes esa visión positiva de verdad, que, y no solamente es como la visión de bueno, voy a pensar en positivo, que las cosas me irán bien, no, esa es aplicar, respirar eso en tu día a día y decir no, es que yo lo voy a lograr, lo voy a hacer, soy capaz. Y Y con ese mindset de verdad que se llega muy lejos. Entonces, bueno, respondiendo a tu pregunta, no voy a hacer política, que me voy a ir por otro lado. Respondiendo a tu pregunta, planes de 2025, 2026, para nosotros Estados Unidos está siendo un lugar donde estamos encontrando muy buenas rentabilidades. Nuestra capacidad de inversión allí cada vez es más grande. Por suerte, cada vez hay más gente que se está uniendo también a big capital. ¿Dónde sale enfocado? ¿En qué territorio de Estados Unidos?
Pues mira, inicialmente empezamos en Florida.
Miami está muy de moda. Miami está muy de moda, pero Miami es un lugar increíble para invertir para el inversor que ya tiene dinero. Es decir, tú tienes que invertir con— porque nada es barato en Miami. Las rentabilidades se consiguen sobre todo a nivel apreciación. Es decir, tú dejas ahí el dinero y eso se va a apreciar. Nosotros los inmuebles que compramos el año pasado ya se han apreciado. Propiedades de 300.000 valen 400.000 en un año.
Entonces, esto, ¿cómo es posible? Bueno, eso solo pasa.
Exactamente. Ingresos pasivos totalmente, inversión pasiva totalmente, totalmente. Pero yo no soy de tipo de inversora que va a apreciación, sino que yo busco cash flow por encima de todo. O sea, prefiero el cash flow líquido que no la apreciación, que al final es un valor del inmueble que tienes, pero que no se está haciendo líquido. Entonces bueno, EE.UU. es enorme y tienes que invertir cuando ya empiezas a conocer un poco cómo va el mercado en estados que son investor friendly, que tienen que cumplir una serie de promesas y que entren en tu Excel. Para mí es que tengan unos bajos impuestos de la propiedad, lo que se llama allí property taxes, que es bastante más caro que lo que aquí llamamos el IBI, bastante más. Que tengan leyes es también investor friendly en cuanto a que si un inquilino no te paga, por supuesto, pero inmediato. Entonces claro, tú luego ya no tienes que poner tanta carga sobre el inquilino. Por supuesto le pides su crédito para poder alquilarle, pero lo puedes comprobar, también hay herramientas para hacerlo, pero no tienes que pedirle, le pides el depósito de seguridad y entras. Porque igual que, y por la misma razón que a nosotros el banco, incluso siendo extranjeros, nos daba hipotecas con un pasaporte y ya está, porque el banco sabe que si no pagas la hipoteca se va a quedar la casa. Tampoco vas a hacer algo así si tu inquilino, por ejemplo, te está hablando y te está diciendo: oye, pues que él no te puede pagar el 6, pero te puede pagar el 8.
No te vas a volver loco. Sí, correcto, pero lo que está ocurriendo es que de forma malintencionada entran en viviendas para ya ocuparlas, que eso es diferente. Es que eso es flexible con tú, claro, una cosa que sea compatible con tu inquilino, que puede serlo, porque al final incluso hay una relación, pero el otro es actuar de mala fe.
Hay mafias organizadas entrando en viviendas vacías. Entonces claro, eso es otra historia. Te voy a poner el ejemplo de algo que nos acaba de pasar hace una semana, y es que se nos metieron, justo hemos abierto 4 viviendas nuevas para alquiler temporal y nos entró una reserva donde pagaron unos días con una tarjeta robada. A mí me pasa eso mucho también. Sí, nos dieron un DNI falso, una tarjeta robada, y luego fueron alargando días. Bueno, al final se quedaron 4 días en total y se metieron 6 personas, 6 okupas, hostia, que eran chavales de 20 años. Se montaron ahí una fiesta increíble. Entonces, bueno, nos enteramos gracias a Dios porque los propietarios de las tarjetas empezaron a llamar a decir qué cargos eran esos, ¿no? Entonces ya empezaron a saltar todas las alarmas. ¿Qué hacemos con esta situación? Ya sabemos que están dentro. Y tú no puedes, lo primero que tú harías como ciudadano normal, ir a la policía. Pero al final le dije a mi marido: espera, no vaya a ser que nos digan que tienen más derechos que nosotros. Es que no me atrevo, ¿sabes? Porque si ya lo haces de una manera ilegal, a lo mejor ya llega un momento en el que: oye, aquí ya hay una sentencia que dice que usted sabe que están. Entonces tienes que esperar 6 meses a sacarles, o una cosa así. Y nada, entramos, llegamos a la puerta, llamamos 50.000 veces, no abrían, y al final abrieron. Y pues tengo la suerte de estar casada con un colombiano de 1 metro 90, y por lo que sea yo estaba hablando, pero el chaval no me estaba mirando a mí, estaba solo mirando hacia arriba. Y le dije, bueno, Bueno, o sea, tuvimos dentro de lo malo, que tú no sabes lo que es lo malo, porque yo al final estaba temblando y yo estaba diciendo es que yo no sé lo que me va a encontrar al otro lado. Sí, abrió la puerta y no, es que bueno, nada, dijeron 4 cosas y les dije mira, sabemos lo que está pasando aquí, tenéis 2 minutos antes de que venga la policía. Mentira, nada, era un farol, no. Y mira, recogió, si les dije 2 minutos, yo creo que recogieron en minuto y medio.
Mi marido ni habló, solo les miraba. Helena Una pregunta: si hoy lo perdieras todo, me refiero a tus negocios, cada una de las verticales, tu dinero y tu red de contactos, ¿qué harías durante los próximos 30 días?
¿Qué harías el primer mes? Volverlo a construir. Bien. Y además tengo la certeza de que lo haría. Ojalá, ojalá la Helena de 25 años, que fíjate que yo tenía bastante confianza en mí misma, pero hubiera apuntado tan grande como ahora mismo yo me atrevo a pensar. Porque ya, claro, cuando tienes éxito validado o cuando ya lo has hecho muchas veces, pero si tengo salud puedo volverlo a construir todo desde cero.
Que siempre digo, si tuviéramos el background o la experiencia que tenemos ahora hace 15 años atrás cuando empezaste, ahora mismo estaríamos en la lista Forbes top 3.
Tú en el 1 y yo en el 2, o yo en el 1 y tú en el 2. 100%, ¿no? Exactamente. Pero bueno, es parte del camino, ¿no?
Es parte del camino. Es lo bonito. Es parte del camino. Pues Helena, muchísimas gracias por todo. Creo que hemos aportado muchísimo valor a la audiencia. Creo que nos hemos divertido también porque conseguimos Hemos hablado de muchísimas cosas.
Sí, sí, sí. Y es un placer de verdad que me hayas invitado y también conocerte un poco más también a través de la cámara.
A esta primera versión de Podcracks, como buena crack que eres. Así que gracias por todo, muchísimo éxito y tenemos un vino pendiente. Por supuesto. Algún día de estos. Venga, pues gracias por todo. No, gracias. Un placer. Si te gustó esta entrevista, dale a la campanilla y suscríbete para ver muchas más.
Me gustaría que me dejes en comentarios con quién te gustaría que me siente la próxima.










