Por qué vivo de alquiler aunque puedo comprar

En este monólogo, Helena Soto explica por qué prefiere vivir de alquiler a pesar de poder comprar una vivienda. Argumenta que una casa para vivir es un pasivo porque la hipoteca se paga con el trabajo y ancla al propietario geográfica y energéticamente. En contraste, recomienda adquirir propiedades de inversión que estén alquiladas, de modo que el inquilino cubra la hipoteca y genere un flujo de caja positivo. Al acumular varias propiedades con cash‑flow libre (ejemplo: $500 mensuales por unidad), ese ingreso cubre el propio alquiler y permite escalar el estilo de vida, viajar o incluso pagar la casa de los sueños sin comprarla. Con 5‑10 propiedades, la persona gana libertad geográfica y de estilo de vida, pues no está atada a un lugar físico ni a un alquiler concreto.










