En este monólogo, el presentador describe el sistema de reserva fraccionaria de los bancos, explicando que los bancos sólo mantienen una pequeña fracción de los depósitos como reservas (aproximadamente 10 % históricamente, y en algunos casos tan bajo como 1 %). El resto del dinero se utiliza para otorgar préstamos, lo que genera dinero “ficticio” porque esos préstamos crean nuevos depósitos que no están respaldados por efectivo real. El discurso señala que, debido a este mecanismo, la mayor parte del dinero en circulación es deuda y que los ahorros de los clientes no están garantizados: si muchos depositantes intentan retirar su dinero simultáneamente, el banco no podrá cubrirlos, y cambios regulatorios o quiebras pueden dejar a los ahorradores sin sus fondos. El presentador advierte que el sistema permite a los bancos obtener grandes beneficios al re‑prestarse el mismo capital repetidamente, y que la disminución de los requisitos de reserva (de 10 % a 1 %) ha intensificado este problema, convirtiendo el ahorro bancario en una apuesta riesgosa.
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Hoy te quiero hablar del dinero fraccionario. No es otra cosa que el dinero que tiene un banco como reserva, por así decir. Me explico: si tú vienes al banco e ingresas 1000 euros, si tú mañana vas y quieres cobrar esos 1000 euros, a ti te dan esos 1000 euros, ¿verdad? Bueno, pues esto cuando empezó el tema bancario no era tan así. Aún hoy, si te pones de acuerdo 4 o 5 amigos en ir a sacar dinero, vas a ver que en ir a sacar todo el dinero o en ir a sacar una cantidad gorda, obviamente si vas a sacar 100 euros Pero si 4 o 5 amigos os juntáis para ir al banco a sacar 10.000 euros, el banco no va a tener dinero para dártelo. Te dirá, espérate a mañana porque me tiene que venir, porque tal, porque cual. Porque no lo tienen. Porque el dinero es ficticio, el dinero no es real. Hoy hay más dinero que nunca ha habido hasta ahora. Y mañana habrá más todavía. ¿Por qué? Porque lo siguen inventando. ¿Cómo? Con el dinero fraccionario. Ahora te voy a explicar cómo. Ten en cuenta que aproximadamente solo un 10% del dinero que hay ahora mismo en el mundo es real. Solo un 10%. Todo lo demás es deuda, es dinero ficticio inventado de la nada. Al principio no era así, por eso les pusieron este límite de que tenían que tener una reserva, porque el banco con el dinero que tú le dabas era el dinero que prestaban en los créditos, era el dinero con los que ellos invertían para sacar un beneficio mayor todavía de tus ahorros. Y eso lo hacían de siempre, pero claro, si luego ibas tú a pedir el dinero, pues a lo mejor llegaba el momento en que no tenían ese dinero para dar. Este porcentaje ha ido variando, hace unos años se lo bajaron al 1%, es algo demencial. Entonces, si tú vas al banco e ingresas 1000 euros, el banco con esos 1000 euros puede prestar 9000. O sea, porque el 10% es lo que se queda. Esos 1000 euros se los quedaría, se queda 1000 y presta 9000. Con esos 9000 euros vuelve a sacar esa rentabilidad porque es otro dinero que no existía. Ellos tienen 1000, tus 1000 euros, pero van a prestar 9000. ¿Por qué? Porque es lo que permite este porcentaje. Bueno, eso sería con el 10%. El 1%, imagínate ya, o sea, es mucho peor. Pero, ¿qué hacen con ese dinero? Pues sacar más dinero, conseguir más deuda, volver a hacer otro apunte contable en la cuenta de otra persona a la que le han prestado ese dinero para obtener otra vez más beneficio. Y cuando esa persona vuelva a ingresar ahí ese dinero para pagar esa deuda, con ese dinero vuelven a tener para volver a prestar a otra persona. Por eso los bancos estuvieron prestando tan alegremente hace unos años, porque era, vamos, es que te prestaban no el 100% para comprar una vivienda, te prestaban el 120%, y encima métele un coche y cómprate un viaje. Y vete también a— o sea, es que era abismal. Pues es por esto, es por el dinero fraccionario. Ese dinero fraccionario es la fracción que el banco está obligado a tener para pagar en caso de que fuera la gente a recuperar su dinero. Es uno de los motivos por los que te digo que los ahorros no están seguros en los bancos. En los bancos, a diferencia de lo que todo el mundo cree, no hay nada seguro. Porque mañana quiebra ese banco, mañana el gobierno saca una nueva ley Mañana cambian esos porcentajes y te quedas sin nada, te quedas sin ese dinero que crees que tienes y ese dinero que estás guardando tan celosamente para tu jubilación, o para tu futuro, para comprarte tu casa, tu coche, lo que quieras.