4 Pasos para Cambiar tu Vida desde Hoy: La Clave para Atraer Abundancia (Jorge Muñoz) #LFDE

Jorge Muñoz Parral discusses four steps to change your life and attract abundance, exploring the law of attraction, spiritual awakening, and the balance between desire and purpose through Kabbalah and personal development.
Chapters
Cuando tú no deseas nada, lo atraes todo. La ley de atracción funciona de manera inversa como pensamos. Si tú quieres ser una persona atractiva a los ojos de los demás, tienes que pensar ¿Qué puedo dar? Y cuando haces eso en una pareja, en un trabajo, en un negocio, las cosas empiezan a crecer.
Tienes una comunidad de más de 1,4 millones de personas, eres autor, best seller y mentor. Estamos intentando conseguir nuestros objetivos de una forma errónea.
Muchas personas que se despiertan cansados, que se despiertan fatigados, llega el lunes y qué pereza volver a trabajar. Eso demuestra que tú no estás en tu propósito. Uno de los secretos es que lo que hacemos por propósito no te roba energía, sino que te da energía. El problema principal es que la gente se enfoca en lo que quiere conseguir, en los resultados y no en lo más importante que yo puedo visualizar tener.
Abundancia, pero no tengo abundancia, ¿Qué hago?
Aquí hay una etapa de cuatro pasos. Uno de los errores número uno que tienen las personas es la procrastinación, el hecho de no tomar suficiente acción. Una doctora que hizo entrevistas a las personas que estaban a punto de morir y la gente siempre se arrepiente de aquello que no hizo, que no se atrevió a hacer. Nadie se arrepiente de aquello que fracasó. Vivimos en una sociedad que llama la sociedad de cristal. Nos rompemos por todo, nos venimos abajo a la mínima. El secreto es construir una vasija suficientemente dura para que los golpes que te va a dar la vida, que te va a dar algunos, que seas capaz de sostenerlo.
Y un tema muy importante que es la constancia.
La recompensa de hacer algo es hacerlo, no es el resultado. Todo lo que una persona puede ver en su mente y sentir es posible y de hecho está destinado a ello.
Jorge, bienvenido.
Muchas gracias Uri, es un placer estar aquí. Hace mucho tiempo que sigo tu podcast y para mí estar aquí es producto de un proceso de manifestación, así que muy contento.
¿Lo manifestaste?
Sí, yo tengo la teoría de que todo lo que una persona puede ver en su mente y sentir es posible y de hecho está destinado a ello. El tema no es lo que queremos, al universo no le importa lo que queremos, sino el tema es si nosotros vamos a ser capaces de conseguir eso que visualizamos. Te explico. Yo he estado estudiando durante mucho tiempo la cábala y para mí ha sido lo que me ha hecho entender muy bien cómo funciona el proceso de pasar de una idea a un acto, a un resultado. Y una de las cosas que me explica, y creo que es muy bonito, que explica la cábala, es que cuando tú visualizas algo y ves algo con ilusión, todos nosotros hemos visualizado algo que nos gusta, que guau, siento que esto me gusta, siento que me siento atraído hacia ello. Cuando te sientes atraído hacia algo es porque eso en algún plano cuántico o en algún otro nivel es tuyo. Lo que sientes con deseo te pertenece, pero no te pertenece a tu yo de ahora, sino pertenece a el yo del futuro que será dispuesto a manifestarlo. ¿Me explico? Bien, en la cábala uno de los secretos para poder manifestar y atraer lo que queremos en la vida es la construcción de la vasija. Todos los seres humanos somos una vasija. Una vasija que puede contener las relaciones que tengo, los amigos que tengo, el negocio que tengo. Y el problema decimos y se dice en la cámara, que el problema no es lo lo que quieres conseguir. Lo que quieres conseguir es posible. Todo el mundo puede llegar a su potencial, todo el mundo puede llegar a conseguir más, todo el mundo puede tener más dinero, todo el mundo puede tener mejores relaciones, todo el mundo puede tener mejores resultados. El problema principal es que la gente se enfoca en lo que quiere conseguir, en los resultados y no en lo más importante, que es quién es la persona que manifestaría eso. Es decir, la vasija, el secreto. La cábala significa lekabel, recibir. ¿Y recibir en qué sentido? La cábala es el arte de recibir. No se trata de lo que quieres, se trata de que seas capaz de recibirlo, de convertirte en la persona que será capaz de manifestarlo.
Esto es súper potente, Jorge. Esto es para mí una verdad universal, fuera de cualquier creencia, fuera que sea de la cábala o no. Hablaremos de la cábala, que es un tema que hemos tratado aquí en el podcast con el Doctor Mario Saban, ahora lo tratamos también contigo y con muchas más personas. Pero el hecho de conseguir ser, mejor dicho, el hecho de conseguir una medalla olímpica, que es, Imagínate, tu sueño pasa por convertirte en un deportista olímpico. Actúa como un deportista olímpico y conseguirás una medalla olímpica. Entonces, un poco en ese sentido, lo que tú estás diciendo de la manifestación es básicamente conviértete en ese organismo o en ese transporte que te lleve a tu objetivo.
Exacto. Es que hay varios problemas con el tema de la manifestación o la manera en la que pensamos. Si te fijas, si tú miras durante pudieses hacer un recuento en el mundo de todas las personas que rezan, visualizan y piden cosas, todo el mundo pide cosas y no siempre se cumple aquello que queremos. Es más, cuanto más queremos o necesitamos algo parece que más se escurre de nuestras manos. La gente siempre, siempre manifiesto aquello que no necesito, justo aquello que más necesito, aquello que cuanto más lo quiero más parece que lo repelo, que parece que se vaya de mí. Total. Bien, esto tiene un porqué. Mira, esto tiene una explicación, tiene toda una explicación. En el mundo espiritual se atrae por afinidad de forma. Me explico, si yo me siento carente, yo siento que no tengo dinero, la mayoría de personas cuando pedimos o visualizamos quiero tener dinero, quiero tener algo, lo hago desde una sensación de que no tengo. Cuando yo digo quiero, en cierta manera en mi subconsciente estoy admitiendo que no lo tengo y al final lo que estoy manifestando es que no lo tengo. Mira, el cerebro no entiende la palabra no. Si yo te digo no pienses en un elefante azul, ya está, ya has pensado. Entonces el problema es que cuando nosotros estamos pidiendo o visualizando, muchas veces lo hacemos desde el miedo y lo hacemos desde una sensación de carencia y al final acabamos atrayendo aquello que más miedo tenemos o aquello en lo que estamos pensando. En el fondo es como que seguro que has visto algún ejemplo, la persona que tiene más miedo en un trabajo de que lo echen es la que acaba haciendo algo de manera involuntaria y lo acaban echando, o la persona que tiene miedo de que mi pareja se vaya es la que al final acaba.
Perdiendo a su pareja, acaba perdiendo a su pareja.
Siempre atraemos aquello que más miedo nos da. Porque aquí hay una batalla entre el cuerpo y el alma. El cuerpo quiere la seguridad, el cuerpo quiere las cosas, quiere el placer rápido y quiere evitar el dolor. Y el cuerpo que es lo que se llama en la cábala la serpiente, la famosa Serpiente del Jardín del Edén. Todo esto a veces cuando hablamos de cábala o de Biblia, sé que hay mucha gente que le parece que le da como urticaria, dice uy, uy, esto es como muy religioso, pero. Pero mira, yo no soy ni judío ni soy cristiano, soy un explorador, voy por libre y simplemente lo que hago es interpretar estos conceptos en base a un desarrollo personal. Yo estudié filosofía y lo que hago es le saco una lección de desarrollo personal. Entonces aquí hay una batalla. El cuerpo quiere lo seguro, el cuerpo quiere el cuerpo. El alma, o sea, el cuerpo, el cerebro reptiliano, lo que quiere es asegurar su supervivencia y por eso siempre actúa desde el miedo. Y luego tenemos el alma. El alma, los cabalistas dicen que el alma tiene algo muy especial. Primero, en el alma no existe miedo y en el alma no existe egoísmo. ¿Y cómo pedimos algo nosotros en nuestro día a día? ¿Lo pido normalmente desde el miedo? ¿Lo pido pensando en que me da miedo quedarme sin o lo pido desde un egoísmo? Si yo te oye, ¿Qué harías con un millón de dólares? La visión que tiene todo el mundo, que tenemos todos es, no sé, me iría de viaje a las Bahamas, me iría a restaurantes caros, me iría a un hotel de lujo. Y solo pensamos de modo egoísta. Si te fijas, y hablando un poco del tema de la vasija, si tú miras la vida, por ejemplo, no sé, de un Warren Buffet o de un Elon Musk, son personas que tienen una ética de trabajo muy grande. De hecho Elon Musk, por ejemplo, a veces se queda a dormir en un lugar que está cerca de donde tienen lo de los cohetes, que es un lugar muy pequeño, una casa muy humilde. Warren Buffet también, Warren Buffet de hecho dice que tienen un móvil que es un Nokia, que no tiene ni pantalla de colores ni nada. Entonces nosotros tenemos una falsa visión de que con el dinero o que para conseguir el dinero o lo que haremos con el dinero sea simplemente satisfacer nuestro ego o satisfacer nuestra parte más instintiva. Pero en realidad las personas que han tenido éxito actúan desde un modo de pensar diferente en la lucha entre el cuerpo y el alma. El alma lo que quiere es un propósito, es una misión, es entregar algo al mundo. Y si te fijas, si nos pudiésemos poner en la mente de Elon Musk o de Warren Buffett, yo durante mucho tiempo he estudiado las personas más de éxito del mundo, no por decir quiero todo el dinero, no sino porque como que la vida me iba tan mal, tengo que aprender algo y tengo que ver cómo lo hacen personas diferentes a ello. Y ellos son personas que están preocupados por dar algo al mundo y que si les quitases todo el dinero seguirían haciendo lo que hacen porque tienen una misión, tienen un propósito. Entonces el alma quiere un propósito y el cuerpo quiere el placer, el cuerpo quiere la gratificación instantánea, la dopamina fácil. Y hoy en día vivimos una sociedad donde hay esta lucha entre el cuerpo y el alma y muchos problemas y muchas cosas tienen que ver con esto.
¿Tú crees, Jorge, que hay un despertar espiritual en el momento en el que vivimos, en el que nos importa? Como antes decías, el cuerpo está diseñado para sobrevivir, no le importa si eres feliz o no. Pero tú hablas de alma o energía, como quieras llamarlo, no entraremos dentro de cosas religiosas o de creencias, pero hay otra cosa que nos pide que seamos felices, que tengamos propósito, que obremos de una forma justa. Todo eso. ¿Cómo ponemos en la balanza para sobrevivir y encima vivir con un propósito, enfocados, felices y con ganas?
Qué buena pregunta. Mira, cuando nosotros revisitamos todo el relato del Jardín del Edén, es muy interesante porque ahí tenemos todas las respuestas. Adán y Yoda. Dicen los cabalistas que en el Génesis están todas las respuestas de todas las preguntas del universo. Así que vamos a recurrir ahí a ver si las encontramos. Bien. Lo que pasó en el Jardín del Edén es una cosa que de hecho dicen los cabalistas que no hay presente ni pasado en la Torah. ¿Qué quiere decir? Lo que pasó en el Jardín del Edén nos está pasando cada día. No habla de una cosa que pasó hace 6.000 años, sino que es algo que tiene que ver con nuestra vida, con lo que nos pasa cada día. En el Jardín del Edén Dios creó a un hombre a su imagen y semejanza. ¿Qué quiere decir? Dios es un ser creador. Lo que nos viene a decir que nuestra esencia, la esencia de nuestra alma, es una esencia creadora. Lo que un ser humano hace cuando está desbloqueado de sus creencias limitantes, de su apego, de su egoísmo, es crear, crear algo, aportar algo para el mundo. Y es curioso porque siempre somos más capaces de hacer cosas por los demás que por uno mismo. Siempre pongo este ejemplo en los seminarios y cursos que hago Siempre pongo este ejemplo, cómo se siente una persona cuando estás haciendo un regalo de cumpleaños, cuando estás preparando una cena de Navidad, cuando estás preparando una sorpresa para tu pareja y le estás preparando la cena con las velitas, con el mantel, lo haces todo, le pones todo el detalle, todo el cariño. ¿Ahora, qué haces cuando estás solo en casa? Y un día que estás solo en casa y comes de cualquier manera en el sofá. ¿Por qué? Porque siempre estamos más nuestra alma o nuestro ser le gusta hacer cosas por los demás y esto nos da energía. Uno de los secretos en la cábala es que lo que hacemos por propósito no te roba energía, sino que te da energía. Seguro que has visto y seguro que a muchos de nosotros nos ha pasado, a mí me ha pasado, muchas personas que se despiertan cansados, que se despiertan fatigados, que ven que se acaba el domingo, llega el lunes y dicen qué pereza volver a trabajar o tengo vacaciones y luego me cuesta un montón volver a arrancar. Bien, eso demuestra que tú no estás en tu propósito, porque cuando tú estás en tu propósito, dicen, el propósito es como un fuego que no consume energía, sino que te da energía. Seguro que tú con este podcast, las personas que encuentran algo que les gusta hacer, no te roba energía, es más, eso te da energía, te hace sentir más vivo, te hace sentir más pleno, te hace sentir más lleno de ilusión. Entonces el cuerpo no quiere hacer sobreesfuerzo. ¿Y el cuerpo, la serpiente es una cosa que siempre nos va a no lo hagas, por qué lo haces? ¿Por qué estás tanto tiempo con esto? Podrías estar. ¿El cuerpo no entiende el tiempo, no entiende el retraso de los tiempos, él siempre quiere la gratificación instantánea, la dopamina fácil te va a bueno, y por qué no tienes placer ahora? Y en cambio el alma entiende que para conseguir aquello que quiere, para conseguir aquel propósito, tiene que hacer un sacrificio. El concepto de sacrificio que sé que mucha gente le da un poco de miedo, significa eso, sacrificar un placer instantáneo por un bien futuro. Y eso es lo que nos hace propiamente humanos. Porque aquí esta batalla entre cuerpo y alma es una batalla entre el animal y el ser humano, porque el animal es aquello que busca la gratificación instantánea. Un perro quiere comida y come, no hace ayuno intermitente, no se da una ducha fría, no hace lo que el cuerpo le pide. En cambio el ser humano es capaz de decir no, pongo un freno a ese instinto animal y voy a hacerlo para hacer algo. Y esta es la esencia del ser humano, la humanidad. Por eso dicen que el humano es sobrenatural. Hay una cosa que es el instinto natural y el humano es sobrenatural. Por eso a veces hablamos de cosas sobrenaturales o de todo esto, y parece que sea muy metafísico, pero en realidad es puramente psicología. La mente humana, el neocórtex, es esto que sé. Que se superpone al instinto animal, que es el instinto de la dopamina, de la gratificación instantánea. Y este cerebro animal no entiende que las cosas tarden tiempo, no entienden que puedas hacer algo y que puedas fracasar. Entonces lo que hacemos en la Cábala, y también lo hace el budismo y lo hace el estoicismo, es entrenar una resistencia a este cerebro instintivo que nos quiere sabotear. Y esto es lo que representa la serpiente. ¿El ser humano era un ser creador en el jardín del Edén, que dice? En el jardín del Edén, todo lo que el ser humano quería, lo manifestaba, era un ser manifestador. Ahora bien, vino la serpiente, y ahora entraremos si quieres, en profundidad en eso. Y cuando la serpiente les hizo comer a Eva del árbol del bien y el mal, ocurrió que el ser humano fue expulsado del paraíso. El ser humano tuvo vergüenza, que también es una cosa muy interesante. Se empezó a tapar el cuerpo porque se sentía vergonzoso. Y el ser humano tuvo que trabajar con el sudor de su frente. Es decir, hasta antes del jardín del Edén. En el jardín del Edén no existía el esfuerzo, no existía. El ser humano manifestaba aquello que quería. Y esto te lo voy a explicar bien, porque hay que entenderlo. El árbol del bien y del mal es el árbol de las nosotros. Yo he estudiado mucho tiempo con. Con Tony Robbins y con mentores en América. Tony Robbins dice una cosa que está totalmente relacionada. El árbol del bien y del mal es el árbol del juicio. Y el árbol del juicio es pensar que hay cosas que están bien y que hay cosas que están mal. Y obviamente todo ser humano tiene que saber que hay cosas que están bien y cosas que están mal, porque si no esto sería un caos. Ahora bien, dice, antes de comer de este árbol del bien y el mal, el ser humano tenía que comer de otro árbol, que es el árbol de la plenitud, el árbol de la vida, que se llama el árbol de la vida. ¿Que es el árbol de la plenitud? Es entender que todo tiene un sentido. Es decir, para que me entiendas, estos dos árboles representan dos hemisferios del cerebro. En el hemisferio izquierdo, que es el hemisferio racional, lo que vemos es las metas, los objetivos. Tengo que llegar a estos objetivos, tengo que llegar a estos suscriptores, tengo que llegar a este dinero, a este trabajo, a estos hijos. Exacto, o a esta vida, esta familia. Y si no lo consigo me frustro y está mal. Ostras. No he llegado a estos resultados, está mal. El otro árbol representa el árbol de la plenitud, que es el árbol de entender que todo tiene un sentido. Y este árbol es muy importante porque hay un secreto en la Biblia. En la Biblia Dios le dice puedes comer de todos los árboles, y luego le dice, al cabo de unas líneas le pero del árbol del bien y del mal no comerás. Entonces, ¿Cómo puede ser si Dios me dice que coma de todos los árboles y luego que del árbol del bien y del mal no comeré? Lo que dicen los cabalistas. Los cabalistas se dedican a estudiar el significado oculto y hacer toda una transcripción de ello. Y lo que dicen es que había un árbol que tenían que comer primero y había un árbol que tenían que comer después. El árbol de la vida, el árbol de la plenitud, era el árbol que tenía que comer primero. ¿Qué significa el árbol de la vida? Es el mindfulness. Es entender que si tienes la cuenta del banco llena o si tienes la cuenta del banco vacía, si llegas a los resultados, como si no llegas a los resultados, si la vida te va bien o la vida te va mal. Hay que aprender a estar feliz. La felicidad no depende de los resultados. Si te fijas, todos nosotros hemos visto una persona que tiene un Ferrari o que tiene mucho dinero y no es del todo feliz. No depende. Hay gente que tiene mucho dinero y se han suicidado, no han alcanzado la felicidad. Y hay personas. Tenía un amigo, cuando yo trabajaba en cocina, tenía un amigo que vivía en Nigeria, y él me decía, es que tú vas a mi pueblo, nadie tiene nada, nadie tiene comida y la gente es muy feliz, la gente está bailando todo el día. Yo vengo aquí a España y todo el mundo está triste, todo el mundo está estresado, todo el mundo está ansioso. ¿Qué os pasa? No lo entendí totalmente.
Y en ese sentido, cuando hablamos de conseguir esos objetivos, estamos intentando conseguir nuestros objetivos de una forma errónea, es decir, yendo hacia ellos de una forma errónea. Porque tú hablabas antes de la manifestación y manifestar que quiero tener un millón de dólares en el banco ya me está diciendo que no los tengo, pero es que realmente no los tengo. Entonces, ¿Es un proceso inverso o cómo es?
Sí, la ley de atracción funciona de manera inversa como pensamos. Es decir, lo primero que tienes que saber es que cuando tú no deseas nada, lo atraes todo. Cuando te da igual lo que pensarán los demás, de repente los demás te empiezan a respetar. Es decir, todo funciona a la inversa de lo que nos han enseñado. ¿Quieres que alguien te ame? Ama tú primero, ámale tú primero.
Todo funciona al revés.
Todo funciona al revés de lo que pensamos. Y por eso te decía que en el mundo espiritual se atrae por afinidad de forma. Si nosotros queremos conseguir algo en el mundo de aquí abajo, por ejemplo, seguro que has visto una pareja que uno es muy tranquilo y el otro es un nervio. Porque en el mundo de abajo, en el mundo material se atraen los opuestos, pero en el mundo espiritual se atraen los iguales. ¿Qué quiere decir? Si yo quiero dinero, tengo que sentirme como que ya lo tengo. Y una de las cosas que dicen los cabalistas si quieres dinero, empieza a dar dinero. ¿Cómo puede ser si no tengo nada de dinero? Da igual lo que tengas. Tienes un dólar, dalo. Porque cuando tú das, lo que estás haciendo primero está saliendo de tu egoísmo. Y el egoísmo representa la serpiente. La serpiente es aquello que nos tienta y nos hace volver al estado animal. Y las cabalistas, y aquí hay mucho que hablar, los cabalistas dicen que el dinero y el sustento y la abundancia es algo metafísico, es algo sobrenatural. Por eso aquí hay un concepto muy diferente a lo que nos han enseñado. Nos han enseñado que el dinero es algo material, nos han enseñado que querer mucho es malo. De hecho hay toda una programación en la cual parece como que hay una especie de nobleza en la pobreza. Si te fijas, leyendo un poco la Torá y la Cábala, te vas a dar cuenta que ninguno de los patriarcas bíblicos fue pobre. La pobreza para los cabalistas es una desconexión de la luz. La pobreza es una aberración espiritual. Y parece como muy exagerado, pero mira, es muy fácil. Un maestro cabalista me jorge, si tú pides poco, si pides poco a la vida, eres egoísta. ¿Por qué? Porque una persona que pide poco solo está pensando en sí mismo, solo está pensando en su supervivencia. Ah, es que a mí con 5.000 o con 3.000 dólares o con 1.000 dólares me vale. Bueno, pero claro, estás pensando solo en ti. El punto aquí los cabalistas se dieron cuenta que en realidad da igual todo el dinero que tengas, da igual todo lo que tengas, no te va a hacer feliz. Lo que sí que te va a hacer feliz es darlo. Entonces para darlo primero tienes que tenerlo. Entonces primero tengo que construir una vasija y luego llenar esa vasija y luego darla. Porque cuando nos muramos no va a importar el dinero que hemos ganado los suscriptores. Da igual lo que tengamos, no importa.
El otro día estábamos hablando de Warren Buffett, ¿Cuánto dinero estaría dispuesto a pagar el día de su muerte por 10 años más? Entonces no importa eso. Lo que importa es otra cosa. Es el tiempo, la experiencia, el dar más que el recibir, el pensar en que Yo lo pienso mucho y en mi vida me ha pasado. Cuando yo he estado pensando en hacer más dinero cuanto menos he hecho Totalmente. Cuando he pensado en este podcast en solo dar lo máximo que pueda y sentar aquí a los mejores e intentar aportar el máximo de valor es cuanto mejor me ha dado y cuanto mejor me ha ido. Entonces lo he vivido pero de una.
Forma.
Como un puñetazo de realidad, ¿Sabes? De espabila porque esto es así, es por ahí.
Los cabalistas dicen que en la manera en que deseamos está inscrito si lo vamos a conseguir o no. Cuando pides algo desde el egoísmo puro, lo que estás haciendo es que te estás desconectando de la luz, porque la luz para los cabalistas en los reinos de arriba no existe el egoísmo. Entonces Dios no es una imagen como a nosotros nos han planteado de un hombre con barbas, No, Dios es una energía. Y dicen es una energía simple. En realidad Dios le llaman luz simplemente porque Dios en realidad es muy fácil. Es una energía primero que siempre te dice sí. Si tú dices que eres un fracasado, te va a decir sí. Si tú dices que la vida es dura te va a decir sí, si, tú crees que ganar dinero. Tenía un mentor que me decía ganar dinero es muy fácil y para él ganar dinero era muy fácil. Dios es una energía simple, siempre te dice que sí aquello que tú planteas.
Claro, pero eso mucha gente que nos está viendo nos puede decir Jorge, pero es que ganar dinero no es muy fácil, o yo puedo visualizar tener abundancia pero no tengo abundancia, puedo visualizar tener salud y no tengo salud.
Bien, ¿Qué hago? Hay cuatro pasos, el primer paso es el deseo. Tenemos que empezar desde abajo porque para movernos dice el deseo es el eje de la existencia y aquí hay un punto, porque se ha demonizado en el mundo espiritual un poco el tema del deseo. Si tú buscas deseo o pasión en Google vas a empezar a ver cosas como no sé, pornográficas o vas a empezar a ver Jesús ahí en una cruz. Se ha demonizado el concepto de pasión o el concepto de deseo. Pero si te fijas Leonardo da Vinci estuvo 15 años haciendo la Gioconda. Todas las personas que han hecho algo grande en la vida lo han hecho porque han conseguido o han tenido una obsesión, han tenido un deseo ardiente. El deseo es el eje de la existencia, dice el Zohar y si te fijas hay un libro que a mí me ayudó mucho que es Piense y hágase rico de Napoleón Hill y justamente dice lo mismo, Piensa y hágase rico dicen que es uno de los libros que los millonarios siempre recomiendan cuando oye, quiero hacer dinero, léete este libro. El deseo es el eje de la existencia. Primero que nada hay que tener un deseo y hay que tener un deseo ardiente. Muchas personas cuando a veces yo tengo una sesión con ellos les pregunto su deseo y siempre su deseo a veces está como descafeinado, a veces hay personas que digo ostras que me duermo escuchando tu deseo no puede ser tu deseo, tiene que ser algo emocionante, tiene que ser algo increíble, tiene que ser algo grande y tienes que tener un deseo potente. Pero aquí creo que hay un problema porque se ha demonizado el concepto de deseo. Yo personalmente, yo estudié con. Yo estudié budismo cuando tenía. A los 12 años empecé a hacer budismo y a mí personalmente fue muy negativo porque el budismo una de las cosas que dice o según como lo entiendas es elimina tu deseo y el ego es malo y entonces yo me lo creí y realmente yo pasé por una etapa muy mala en mi vida donde no tenía apenas resultados de nada y era porque me pensaba que desear mucho era malo, que querer cosas era como algo demónico, algo del ego y entonces tenía una especie de lío mental. Y me he encontrado que muchas personas en el mundo espiritual o en el mundo del desarrollo personal han malentendido estos conceptos. Por eso para mí la Cábala fue como un reset y me vale, empieza a entender todo de una manera diferente. Número uno, hay que tener un deseo. No es malo, el deseo no es malo. Una de las cosas que dicen es que el deseo está más allá del bien y del mal, el árbol del bien y del mal y luego volveremos a eso que te acabaré de explicar. Pero el árbol del bien y del mal está más allá del árbol del bien y del mal, está el deseo. El deseo no es ni bueno ni malo. Yo puedo desear hacer una metralleta y una metralleta no es ni buena ni mala. Ahora será el uso que yo le dé. ¿Cómo sabemos si un deseo es bueno o es malo? Si me acerca más a mi propósito o me aleja de él.
Es decir, el propósito es lo que tiene que ser el motor de ese deseo. Tú tienes que tener un propósito, digamos, vamos a hacerlo muy claro para mí, como todo lo hago en este podcast para intentar bajarlo a tierra. Mi deseo es ser el podcast número uno en el mundo. Hace unos podcast decía el número uno de España lo conseguí gracias a la gente que nos está viendo. El número uno en el mundo, ese es mi deseo. Pero mi propósito es traer el máximo de información y que la gente pueda vivir mejor y que pueda vivir mejor yo y por ende grabarlo y ponerlo en YouTube. Ese es el propósito.
Qué bueno.
Entonces el deseo que es el número uno, vendrá a través del propósito.
Claro, aquí hay una etapa de cuatro pasos que tiene que ver con cuatro mundos. Aquí en la cábala hay cuatro mundos. Hay el mundo espiritual, que ahora hablaremos. El mundo espiritual se rige por. En el mundo espiritual no existe el egoísmo y se rige por el tema del propósito. Entonces esa parte la tenemos ahora lo desglosaremos. Luego una parte egoísta, que en este caso sería el deseo más, que es el mundo mental. Luego hablaremos de las emociones y de la acción. Visualización, pensamiento, emoción y acción. Cuatro mundos. Todo lo que existe, este micro, este podcast, todo lo que existe es producto de un proceso de manifestación, lo bueno y lo malo. Una enfermedad que he tenido también es un proceso de manifestación que ocurre en un plano oculto. Yo no lo veía y luego de repente me he resfriado, me ha cogido una gripe, bueno, se ha manifestado, pero eso estaba ocurriendo en un plano que yo no veía. Entonces todo lo que existe es producto de un proceso de manifestación. Hay una palabra en inglés que se llama success. Success es el éxito. ¿Qué es el éxito? Success viene de sucedere, sucedere en latín, que es todo lo que sucede, todo lo que sucede es un éxito. Todo lo que está en este mundo D es un éxito porque es producto de un proceso de manifestación. Nos guste o no. Esa relación mala que he tenido, esa pareja que se ha ido, ese negocio que ha fracasado, también es un producto de un proceso de manifestación, aunque yo no vea las causas. Por lo tanto, todo lo que existe en la tierra tiene un sentido, aunque yo no lo vea.
Pero en ese sentido si pasa algo a un niño pequeño, hace poco, un accidente en Nueva York, una familia catalana estaba. Estaba viajando a Nueva York, el helicóptero se desplomó y murieron. Todo esto no son visualizaciones de nadie, ni son. Es decir, una enfermedad que tú dices un resfriado, pues ya estaba sucediendo. Un niño pequeño, ¿Por qué le pasa eso?
Ese helicóptero por ejemplo, que se cayó, alguien lo pensó, ¿Alguien visualizó que un día haría un helicóptero? ¿Alguien pensó cómo hacerlo? ¿Es decir, pensó las piezas que tenía que poner, pensó cómo se tenía que hacer? ¿Alguien se sintió capaz de hacerlo? Ahora lo desglosaremos y alguien lo hizo. En todo ese proceso algo falló en ese helicóptero, que luego ese helicóptero se ha roto, esa pobre familia ha muerto. Pero eso tiene un sentido, es decir, porque creo que el problema ha sido que las hélices se habían salido. Entonces en realidad eso no es aleatorio, es decir, tiene un porqué y sigue unas leyes de causa efecto, lo que pasa que nosotros no las vemos, obviamente si ellos hubiesen sabido eso, pues no lo hubiesen hecho. El Akabala se dice que todo lo que sucede es perfecto y eso no quiere decir que sea lo que nos interesa. Y este es un punto que la gente no entiende. La ley de atracción La ley de atracción no es que todo me vaya siempre como a mí me gustaría, sino es entender que todo lo que ocurre tiene un sentido y a partir de ahí voy a utilizar mi deseo para cambiarlo o para mejorarlo. Hablando de estos cuatro pasos, tengo un deseo, este deseo que quiero. ¿Quieres hacer el podcast mejor de España? Voy a hacer el mejor podcast de España. El siguiente es tener un plan. Tendrás que tener un plan de acción. Y ahí es donde viene la biná, que es la mente inteligente que tienes que empezar a poner bueno, ¿Qué tengo que hacer? ¿Qué puedo mejorar? Y esta mente es una mente que es binaria, por eso se llama bina, porque tendrás que pensar, bueno, si este podcast tiene muchas visualizaciones, voy bien, y si no tiene pocas visualizaciones, voy mal. ¿Vas a empezar a juzgar en bueno o malo? Claro, no lo hago.
No lo hago. Pienso un poco en que al principio sí que lo pensaba, pero ahora ya no lo pienso. Yo me he sentado, he extraído cosas que me llevo para mi vida y después lo publico en YouTube. Claro, ese es mi pensamiento.
Es muy interesante porque este es el tercer paso, que es pensar para quién lo vas a dar. Y cuando tienes un para quién, de repente no te importa tanto los suscriptores, no te importan tanto los resultados, porque este es el tercer paso que es vale, yo tengo un deseo. En la Kabbalah decimos que el deseo no es ni bueno ni malo. Ahora bien, si es un deseo egoísta, lo que va a producir es que me voy a desconectar de la luz. Dios es una energía con la que tú puedes sintonizar. Y cuando tú sintonizas con la energía de lo que es Dios, lo que pasa es que tú obtienes el poder que tiene Dios. Es muy curioso el concepto de Dios en la Cábala. Dios es una energía y sería, yo siempre digo como Dios FM. Entonces tú te tienes que sintonizar. Cuando tú vibras en la vibración de lo que es Dios, tú obtienes el poder que tiene Dios. ¿Cuál fue el poder que tiene Dios? Crear. Entonces, cómo creo cosas en el mundo, cómo manifiesto, cuando dejo de pensar en mí, dejo de mirarme al ombligo. Había un ingeniero en la NASA muy famoso, que ha hecho muchas patentes y de hecho muchos de los satélites que hay. Él ha hecho como muchos de los inventos, un gran inventor. Y le preguntaron ¿Cómo tienes estas ideas? Dice, mira, los momentos de iluminación siempre salen cuando dejas de mirarte al ombligo. De alguna manera hay un punto que es que cuando estamos en esta versión del cuerpo, mirando el egoísmo, pensando preocupado demasiado en nosotros, dejamos de ver lo que tenemos alrededor. Y todos los mentores de éxito de negocios hablan de que si tú quieres tener un negocio exitoso, si tú quieres tener una pareja exitosa, si tú quieres tener una vida exitosa, deja de mirarte tanto a ti y empieza a mirar a los demás, empieza a mirar qué puedes aportar al mundo, empieza a preocuparte por la persona que tienes delante genuinamente y empieza a aportar un valor genuino. Todo negocio, seguro que todos nosotros hemos ido a un pueblo y de repente hay un restaurante que hay un montón de gente haciendo cola y otro que está completamente vacío. Y eso es porque al final las personas van donde más valor perciben. Y el punto aquí es que se nos ha planteado siempre la abundancia o el dinero como una cosa egoísta. Pero si yo monto un negocio pensando solo en mí, pensando en lo que me gusta a mí, poniendo la música que solo me gusta a mí, poniendo en un restaurante los platos que solo me gustan a mí, no va a venir nadie.
Entonces tienes que plantearlo todo no para ti, sino para otorgar algo a los.
Demás, otorgar un valor genuino al mundo. Es decir, pasar del deseo de recibir al deseo de dar. Es decir, el deseo no se elimina. Ese es el error que tiene el budismo. El budismo quiere eliminar el deseo y el deseo no se elimina. El deseo lo tienes que transmutar por algo superior y qué es el deseo de dar. Es decir, voy a recibir para luego dar. Y se nos ha planteado siempre, se nos ha demonizado el recibir. Cuando yo le pregunto a una persona ¿Qué quieres conseguir en la vida? La gente me yo quiero conseguir un cochecito, es que para mí no es importante el dinero, ya empiezan a minimizarlo. Tenía un mentor que tenía mucho dinero, me decí la gente que dice que el dinero no es importante es porque ellos nunca han tenido dinero. Porque cuando tienes dinero te das cuenta que realmente sí que es importante. No es lo principal del mundo, pero es que tampoco es lo principal ser pobre. Entonces lo que ha habido una especie de programación donde se nos ha planteado qué es bueno ser pobre o que es como algo santo ser pobre. Pero si tú te miras en el Antiguo Testamento, todos los grandes patriarcas, Abraham, Moisés, Isaac, Jacob, eran enormemente ricos, eran las personas más ricas del mundo en aquel tiempo. ¿Por qué? Porque para la Cábala no hay nada malo en querer más y no hay nada malo en tener para dar. Abraham era la persona más rica de su tiempo y Abraham lo que hacía era dar todo. Si te fijas, Warren Buffett, Elon Musk, Bill Gates, estas personas dan más del 45% de lo que han ganado, lo dan a caridad. Entonces hay un punto, hay un libro que habla de esto, se llama The Gospel of Wealth, que habla de que es curiosa la relación que existe entre el dar y el generar más riqueza.
Y en este sentido ¿Dónde está el desapego? Ahí viene el hecho de no me importa.
Exacto, ese es el punto muy importante y ese es el cuarto punto. Vamos, tenemos un deseo, vamos a pensar para quién lo queremos dar, vamos a hacer un plan de acción, Esta es la parte mental y hay un punto que es la entereza emocional. La entereza emocional. En el mundo emocional, en el mundo de las emociones, tenemos que pasar esa idea. Todos nosotros hemos tenido una idea que queremos manifestar algo que quiero una mejor relación, un mejor negocio, pero a la hora de pasarlo por nuestras emociones, ahí vienen las dudas, vienen los miedos. Seré capaz ya, pero quiero montar un podcast, pero hay muchos podcast, hay mucha competencia. Seré capaz, pero ya la gente no quiere el podcast o le preguntas a alguien, a un amigo y te esto de los podcast no lo escucha nadie. Entonces el punto aquí en la cábala hablamos de que hay que tener entereza emocional para poder traspasar la idea a la acción. Lo más importante de todo es la acción. Si volvemos a la Biblia te vas a dar cuenta, si tú lees la Biblia de un modo crítico, te vas a dar cuenta que en la Biblia pasa de todo, hay asesinatos, hay robos, hay incluso los propios protagonistas, Moisés mató a una persona, el rey David se acostaba con un montón de mujeres, o sea, ahí pasa de todo. Y sin embargo son personas que se consideran santas. ¿Y cómo es eso? Bueno, porque en la Cábala lo más importante es tomar acción. Los patriarcas bíblicos no eran perfectos, pero tomaban acción. Y yo cuando hablo con muchas personas, uno de los errores número uno que tienen las personas y que tenemos, yo también lo he tenido, es la procrastinación, el hecho de no tomar suficiente acción. ¿Y por qué no tomamos acción, porque muchas veces dudamos, no tenemos esa interés emocional o no tenemos un plan ni.
Sabemos por dónde empezar?
Exacto.
Yo no tomo acción a lo mejor porque no sé por dónde empezar a hacer cualquier cosa.
Totalmente, totalmente. Claro. Entonces aquí lo que tenemos es que cuando lo pasamos al mundo emocional, tenemos que entender que en el mundo emocional lo primero que hay que entender es que tu vida en realidad será igual cuando tengas ese Ferrari o cuando seas el podcast número uno de lo que es ahora.
Es decir, tu esencia será la misma.
Exacto. Esto lo entendieron muy bien los budistas. Nada externo te va a dar la felicidad. La persona que se siente vacía y va a buscar una pareja porque se siente vacía, realmente esa pareja no te va a dar la felicidad ni va.
A cambiar tu esencia de ser como seas un tío feliz, un tío infeliz o un tío que miente o que no miente. Todas esas cosas no van a cambiar nada del exterior, sino tienes que cambiarlo tú.
El ser humano siempre tiene el espejismo de que cuando tenga ese coche, cuando tenga esa pareja, entonces mi vida será perfecta, entonces saludar a todo el mundo por la calle será bonito, entonces todo será espejito.
Esta es la situación de decir cuando termine el instituto y vaya a la uni, seré feliz, cuando termine primero de la uni y vaya segundo, seré feliz, cuando me den el título de la uni, seré feliz, cuando empiece a trabajar seré feliz. Y nunca acabas siendo feliz. Siempre quieres Es como el burro que se intenta comer la zanahoria y nunca puede y tira para adelante.
Entonces ahí viene donde hay que controlar estas dos ciencias. Decía Tony Robbins, hay dos ciencias que equivalen a los dos árboles y a los dos hemisferios que una persona debe la ciencia de la plenitud y la ciencia del éxito. La ciencia del éxito es la ciencia de las metas, de los objetivos. Hay que tener objetivos, hay que tener deseos, no hay nada malo en ello. A Dios no le importa que quieras mucho, Dios quiere darte todo. De hecho Dios para los cabalistas es una energía de plenitud. Entonces Dios cuanto más tengas, mejor. De hecho Dios no conecta con la mentalidad escasa. Cuando piensas en pequeño, cuando piensas en pobre, te estás desconectando de la energía divina, dicen los cabalistas. Y luego hay la ciencia de la plenitud. Y esta ciencia también hay que controlarla. La ciencia de la plenitud lo que te dice es da igual que tengas el coche, da igual que no, da igual que hayas conseguido el objetivo, da igual que no. Hay que aprender a ser feliz en el camino. Y volviendo al tema del jardín del Edén, lo que dijeron es que primero había que comer del árbol de la vida, que es el árbol de la plenitud. Había que entender que todo tiene un sentido y que lo que importa al final de la vida. ¿Uri, no? Oye, yo monté 10 empresas, o monté una, o monté. Mira, hay una doctora que hizo entrevistas a las personas que estaban a punto de morir y le oye, ¿Qué es lo que más te arrepientes? Y la gente siempre se arrepiente de aquello que no hizo, que no se atrevió a hacer. Pero nadie, es muy curioso, nadie se arrepiente de aquello que fracasó. No sé, le pedí de salir a esta chica y me dijo que no. Eso no me va a importar. Eso me va a importar que no me atreviese a hacerlo. Entonces, en realidad, poderoso. Claro, es que pensamos, tenemos mucha ¿Por qué no intentamos o por qué no tomamos acción? Porque tenemos miedo a frustrarnos. ¿Y por qué tenemos miedo a frustrarnos? Porque tenemos la visión de que tenemos que ser perfectos. Pero una de las cosas que dice la cábala es que no hay un ser humano perfecto. Entonces, si tú quieres ser humano y quieres ser perfecto, tienes problemas, estás en serios problemas.
Hay un estudio, creo que de una universidad de Estados Unidos, en la que durante una semana se ponía a ciertas personas a tocar el piano y esa misma semana otras personas, solo viendo cómo tocaban o imaginando cómo tocaban, podían llegar a crear unas redes neuronales para acabar tocando el piano igual.
Esto.
Que la ciencia muchas veces no sabe cómo explicar, puede ser ese sentido de la visualización, el verte haciendo esa curva. Hemos visto todos los pilotos de motos como están visualizando el recorrido por el que pasarán, porque ya lo han hecho. Hablaba con Andrés Iniesta en el podcast y él me decía yo es que visualicé el chutar y marcar el gol mil veces, millones de veces en mi vida. Entonces, cuando lo has visualizado tanto, es que cuando lo haces ya es como si lo hubieses hecho siempre.
Sí para el cerebro no hay diferencia entre pensar y hacer. Y esto es bueno y es malo. Si yo te imagínate un limón y este ejercicio se ha hecho muchas veces. Imagínate un limón, imagínatelo cómo lo cortas, imagínate cómo lo estrujas en tu lengua y cómo va cayendo todo el líquido en tu lengua y todo el mundo empieza a salivar. Porque pensar una cosa es lo mismo que hacerla. Esto sirve muy bien y esto lo hacen mucho los deportistas. De hecho la gente que no crea en la visualización, todos los deportistas y todos los psicólogos de los deportistas lo hacen. Visualiza haciendo el gol, visualiza haciendo esto. Porque lo peor que puede tener una persona en esta vida es la duda. Cuando un deportista entra en mala racha o un artista entra en mala racha, es porque entra en duda. No seré tan bueno. Oye, y sí entramos en el famoso síndrome del impostor y la duda para la cábala es un demonio. Es decir, cuando tú tienes dudas que estás poseído por la serpiente, estás poseído por un instinto animal, porque el que duda, en realidad la duda y el miedo son estados egoístas, porque solo estás pensando en ti. Había un programa donde hablaban con personas que estaban a punto de suicidarse y era muy curioso porque lo que hacían en ese programa para esas personas que estaban muy depresivas, lo que les hacían era, les decían, les hacían ver que tenían un propósito para que saliesen de esa situación, de ese pozo profundo, que tenían un propósito y que tenían algo que dar. Cuando dejamos de mirarnos al ombligo y empezamos a mirar al otro, de repente nuestra vida tiene un sentido, porque estamos más encarados a hacer algo por los demás que por nosotros mismos.
Cuando nosotros estamos enfocados en en nuestro propósito, todo marcha y todo es fantástico. Pero cuando no sabemos cuál es nuestro propósito y la vida de repente nos lo pone delante y entonces sí que lo vemos. Alguien tiene un hijo y el propósito ya ve que no es el mismo, sino que es dárselo a su hijo. Cuando alguien piensa que el trabajo que que tenía no funcionaba y después realmente ve que ostras, que estaba haciendo una equivocación. Hablaba hace poco con alguien que me decía, tenemos que ser fuertes para es que te equivocaste de trabajo, te equivocaste de pareja y ahora has formado una familia con ella, te equivocaste en algo y tienes que pensar en ese momento en decir es tu culpa, te equivocaste, cámbialo.
Sí la responsabilidad. La cábala tiene un concepto muy interesante que se llama shefa, la abundancia. Yo me he especializado en la abundancia porque tuve una vida muy escasa, con muy pocos resultados y bueno, tengo que aprender. Y los judíos es curioso porque son un 1% de la población mundial, pero son un 25% de las personas más ricas del mundo. Claramente los judíos han entendido muy bien el juego del dinero y saben muy bien cómo hacerlo. Lo que dicen los judíos que el dinero, y el dinero tiene que ver con el éxito, tiene que ver con las buenas rachas y las malas rachas. El éxito, el dinero, todo lo bueno que nos pasa, dice, es un flujo, nunca es constante. Es como si te fijas, como una acción. Coca Cola. Coca Cola no siempre sube, a veces baja y sin embargo es una gran empresa. El concepto de abundancia en el mundo judío viene de la palabra shefa. Shefa significa flujo. Y flujo ellos lo relacionan como con un río. En el antiguo Medio Oriente, por ejemplo en Egipto, cuando el Nilo se secaba significaba que venía una época de escasez. Y cuando el Nilo se llenaba y se inundaba significaba que venía una época de abundancia. Ahora bien, hay que entender muy bien en qué ciclo estamos y hay que entender que va a haber veces que vamos a fracasar. Oye, monté esa empresa y fracasé. Oye, empecé esa relación y no funcionó como yo quería. Hay que entender que a veces vamos a fracasar. Pero lo que marca el hecho de que vayas a tener más éxito, y es lo que te decía la ley de atracción, no es que siempre todo vaya como a mí me gustaría, que siempre tenga resultados. No, es que cuando no tengo resultados tengo que mantener una visión positiva. Tengo que saber que el Nilo se volverá a llenar, tengo que saber que el río se volverá a llenar. A veces vemos nuestra cuenta del banco con poco dinero y entramos en pánico. Y cuanto más en pánico entro, más cosas malas me pasan. Cuanto más injusto pienso que es el mundo, más injusto es. Hay una historia en Jacob, uno de los patriarcas dice que todo le iba bien en la vida, su vida iba súper bien. Y un día se le ocurrió qué injusto es porque perdió a un hijo. Qué injusto es esto. Desde que esta persona dijo que era injusto, Dios le castigó con siete años de calamidades. ¿Por qué? Porque el ser humano decreta sus propias penas con el poder de nuestra palabra. En realidad, el mal no está fuera. El mal está dentro nuestro. De hecho, Jacob es una de las personas que cuando él, para transformarse y ser el rey de un pueblo que luego sería Israel, para transformarse en ese pueblo, en el rey de ese pueblo, tuvo que enfrentarse con un demonio que salió de él mismo. Y este demonio representa la inclinación al mal que está dentro de todos nosotros. Esta inclinación al mal es la inclinación al egoísmo. La inclinación a nuestro yo del pasado, a nuestros viejos hábitos, a nuestras viejas tendencias.
Pero es como un resorte que siempre tira hacia allá. Porque cuando siempre está ahí, tienes algún problema, pues tiende a eso.
Sí es una batalla que vamos a tener siempre. Y siempre tenemos este ángel de la muerte susurrándonos. Y también tenemos un ángel del bien que es nuestra. Nuestra alma. Entonces, nosotros tenemos que aprender a desarrollar una fortaleza mental. Y esta fortaleza mental se puede desarrollar con hábitos. Se puede desarrollar en nuestro día a día. Hay varias maneras de hacerlo, pero lo más importante es saber muy bien que es natural fallar. De hecho, en la Cábala se dice que lo importante no es ser siempre bueno. Mira, seguro que has visto alguna vez un ejemplo parecido a este. No sé. El panadero de mi pueblo es una persona que es una bella persona, lo hace todo bien, es buena persona. Y sin embargo, no se, ves a un empresario que ves que es un tiburón que va a tope, que pisa quien tiene que pisar. Sin embargo, parece que a este le va todo bien. Y al panadero de mi pueblo siempre le pasan calamidades. ¿Por qué pasa esto? No sé. ¿Alguna vez has visto gente muy buena que le pasan cosas malas y gente que aparentemente podrías decir que es mala, que le pasan cosas buenas? ¿Por qué pasa esto? Los cabalistas dios ama a la gente efectiva y no a la gente buena. Imagínate que tú te tienes que hacer una operación y tienes que elegir entre dos médicos. El primer médico es un médico que es muy buena persona. Es excepcional, recicla, lo hace todo genial, se lleva todo muy bien con todo el mundo. Pero se le han muerto el 50% de sus pacientes. Ahora puedes elegir entre otro que es malhumorado, que habla mal a veces de Dr. House, pero nunca ha operado mil pacientes y nunca se ha muerto ninguno.
¿Con cuál preferirías operar, tiene la efectividad máxima?
Nosotros en el mundo material buscamos lo efectivo y no buscamos lo bueno. Y se nos ha planteado que hay que ser buenos. Y en la Cábala, por ejemplo, no existe el concepto de santo. En la Cábala dice no hay que ser santo, hay que ser justo. Si te fijas, todos los patriarcas bíblicos fallaron, pecaron, eran pecadores, eran personas. Moisés, que era la persona más santa de la Biblia, por así decir, o la más sagrada, porque es la que se le presentó. Dios era un asesino, había matado a una persona. En la Cábala y en la Biblia no se habla de personas perfectas, se habla de personas que tomaron acción. Dios eligió a Moisés porque Moisés tomaba acción, porque Moisés no se rendía. Moisés pasó toda su vida, de hecho Moisés le dijeron que nunca llegaría a Tierra Santa y él siempre la estuvo buscando, estuvo toda su vida buscando, tomando acción, probando, probando, probando. Y una de las cosas por las que Dios eligió a Moisés es porque Moisés, cuando Dios se le presentó, Moisés no lo quiso mirar. Y Moisés le ¿Por qué me eliges a mí? Elige a otro. Y este es un concepto muy interesante que tiene que ver con el proceso de manifestación. Dios eligió a Moisés porque Moisés era grande. Y aquí hay un punto Dios no ama a la gente pequeña, Dios ama a la gente grande y ama a la gente efectiva. Dios no le importa que lo hagas todo bien, Dios le importa que seas efectivo y que seas grande. ¿Y qué es ser grande? Grande es que Moisés tenía un deseo de dar a los demás, tenía un deseo de dar a su pueblo y de no ponerse él el protagonista. Y Moisés no tenía miedo. A veces detrás de las personas que se dicen buenas, a veces Hay un miedo. ¿Por qué soy bueno? Porque me da miedo cómo piensen los demás, o me da miedo el que pensarán o me da. Hay un miedo y el miedo, cada vez que tenemos miedo, Luca Blesta te estás desconectando de la energía divina, del flujo divino. Y en el flujo divino es donde está la abundancia, es donde está la manifestación, es donde está el éxito.
Entonces, para conseguir la abundancia.
De todo.
Es un proceso que vendrá como si dijésemos, automático. Es decir, lo que decíamos al principio, no lo busques, te va a llegar si actúas de una forma adecuada.
Tienes que construir la vasija. Tienes que construir la vasija y la vasija es la construcción, es el desarrollo personal. Es decir, el secreto no está fuera, el secreto está dentro. Nadie, una pareja, un trabajo, nadie te va a dar nada. El ser humano siempre está buscando cosas fuera, cuando en realidad el secreto está en construir tu propia vasija, construir tu propio yo, perfeccionarte tú y cambiar tu deseo. El problema no está fuera, está en tu deseo. Tu deseo es lo que te está haciendo repeler aquello que quieres manifestar y que quieres atraer. Quieres atraer pensando solo en ti y nadie quiere eso. Si tú quieres ser una persona atractiva a los ojos de los demás, tienes que pensar qué puedo dar un valor genuino y dar no para recibir, dar para dar, es decir, doy de manera desinteresada. Y cuando haces eso en una pareja, en un trabajo, en un negocio, las cosas empiezan a crecer.
Y entonces, en ese sentido, cuando yo estoy enfadado, cuando estoy de mal humor, cuando estoy mal, estás desconectado de Dios. Atraigo todo lo malo. Sí, sí, o sea, estar positivo atrae la abundancia y estar negativo te atrae estar en la mierda.
Son cuatro. El problema es que nos han planteado siempre que por eso se puede criticar mucho la ley de atracción, porque ha habido todo este tipo de libros que te no, si tú piensas, tú lo deseas con el corazón, las cosas te van a venir. Y eso no es así. Hay cuatro desear, pensar, tener un plan de acción. Si no tienes plan de acción no vas a conseguir nada. Sentirte capaz. ¿Si yo te digo qué harías con 10 millones? Pero tú no te sientes capaz de tenerlos, ni te sientes merecedor de tenerlos, ya eso ya te bloquea tenerlo. Entonces, lo primero que tenemos en el mundo del sentimiento hay que sentirnos merecedores, hay que sentirnos capaces, hay que sentir que lo podemos y que lo merecemos tener, porque todo el mundo merece tener más, todo el mundo puede tener más, no hay nada malo en ello. Y luego tomar acción, que ahí es la parte difícil, porque en la acción es donde vienen los fracasos, donde vienen las frustraciones y ahí es donde nosotros tenemos que mantener nuestra visión positiva. En el mundo de la acción lo que hay que hacer es desligarse de la materia. ¿A qué me refiero? La gente que ha tenido más éxito en el mundo es gente que no fueron realistas. Me explico bien, Soñaron en grande. Claro, no se fijaron en las condiciones que tenían. Mira, el otro día veía una entrevista, una persona en Dubái y multimillonario, ¿Cómo has llegado hasta aquí? Muy fácil, usando el poder de mi imaginación. Porque si yo me hubiese fijado en el dinero que tenía, en el banco, en mis amigos, en mi familia, en lo que yo veía en mi entorno, si yo hubiese sido realista, nunca hubiese llegado aquí. Tuve que imaginarme un mundo diferente y tuve que empezar a tomar acción. Obviamente no se trata solo de imaginarlo, hay que empezar a tomar acción Y este es el verdadero proceso de manifestación. Y en el proceso de manifestación hay un punto que es la clave. Dicen los cabalistas que hay un concepto que se llama la pantalla. Dice que a mitad del proceso de manifestación, cuando pasamos de la visión a la mente, a la emoción y a la acción, hay una pantalla que es como un vidrio. Y en el vidrio, seguramente tú alguna vez lo has visto, tú estás por la noche en tu casa y ves un vidrio y si hay mucha luz en tu casa, si tú tienes mucha luz y hay un vidrio y afuera hay oscuridad, lo que pasa es que se refleja la luz. Cuando nosotros nos estamos mirando demasiado, nosotros estamos demasiado ensimismados, que por cierto, las personas que más sufren son las personas que están más ensimismadas, Las personas que más se miran al ombligo, que más se preocupan de ellos, son los más frustrados, los que tienen más ansiedad, los que tienen. Se hizo un estudio que las personas que tienen depresión son personas que tienden a pensar muy egoístamente porque siempre piensan en yo, el victimismo que es yo, yo, es que a mí, es que a mí, es que a mí. Cuando tú te focalizas mucho en ti, en el espejo te ves reflejado, solo te ves a ti. Ahora bien, el punto aquí dicen los cabalistas, la magia sucede cuando empiezas a ver más luz fuera que dentro. Cuando empiezas a bajar un poquito tu luz, no soy tan importante. Dejar de decir, oye, tal vez no soy tan importante, no pasa nada si.
Fallo, ni mis problemas son tan importantes, ni mis glorias son tan importantes.
Y empiezo a pensar ¿Qué hay ahí fuera? Y cuando yo empiezo a ver más luz fuera que dentro, de repente empiezo a ver esa pantalla se vuelve traslúcida y de repente empiezo a ver que hay gente ahí fuera y dice esto es lo que determina que una persona manifieste o no. Si solo te estás mirando a ti, lo que estás haciendo es desconectándote de la luz. Y en la Cábala se dice que si tú sigues o te sintonizas con esa energía de la Luz, tendrás la energía de la luz. ¿Cuál es la energía de la Luz?
Crear, manifestar, manifestar, crear, tomar acción. Todos estos conceptos son conceptos que me llevan a una elevación de consciencia, a ser conscientes de muchas cosas, a no estar solo en lo que nos ocupa en el día a día, o sea, no estar aquí sino estar arriba en la respiración, incluso no estar aquí sino estar tranquilo. Todo esto es lo que influye también en la manifestación, en la abundancia.
Claro, aquí lo que ocurre es eso, es que hay un juego mental y todo depende, por eso dicen que el dinero es espiritual y el dinero es mental. Y esto no solo lo dicen los cabalistas, lo dicen expertos en negocios y en mentalidad, que hay una parte que El éxito es 80% mental y 20% habilidad. De hecho, Steve Jobs, Bill Gates, hay muchas personas que no tenían ni tan siquiera una carrera universitaria. Es decir, todo depende de cómo pensaban, de su hambre y de cómo tenían configurado el cerebro para pensar de una determinada manera. Y esto es lo que estudia también la psicología del dinero. De hecho yo, mi último libro me he centrado un poco en esto, en cómo piensa la gente que tiene tanto éxito, cuál es su manera de pensar. Entonces lo que tenemos que aprender es que al universo no le importa lo que tú quieres, al Universo no le importa lo que tú deseas, no eres tan importante. Al universo le importa que te transformes en una persona de valor, que des un valor genuino y que básicamente que te sientas capaz de soportar los ciclos de subida y de bajada, porque van a haber ciclos de subida y de bajada, van a haber momentos buenos y van a haber momentos malos. Y el sabio no es el que siempre gana. Mira, el sabio, le preguntaron a un cabalista, al rabino Aslak, le preguntaron ¿Quién es el sabio? El sabio es el que ve el caos como finalizándose. ¿Qué es el caos? Un divorcio, la pobreza, cualquier cosa que no nos ha salido bien es caos. En este mundo solo hay dos manifestación y caos. Cuando no estamos creando la vida que queremos, cuando no estamos en las riendas, cuando no nos sentimos en las riendas y sentimos que otra persona las tiene o que algo exterior me lo va a dar, entonces estoy en el caos. Y hay una manera de salir del caos. Una persona entra en caos cuando el caos tiene una frase que ser inconsciente de lo que te rodea. Un poco lo que decíamos. Entonces, ¿Cómo salgo del caos? Bueno, tengo que empezar a pensar primero que todo viene de mí, que no voy a encontrar nada fuera, sino que tengo que ser yo la solución a mis propios problemas. Tengo que tomar responsabilidad de lo que hago y a partir de ahí tengo que empezar a crear y a manifestar, que es la esencia natural. Entonces dice el sabio es el que ve el caos como finalizándose. Es decir, si yo estoy pobre, si mi cuenta del banco está a cero, tengo que ver como que eso ya se está acabando. Es decir, el sabio es el que no le da riendas al caos. Si yo le doy riendas al caos, el caos se hace más grande. Si mi cuenta del banco está cero y entro en pánico, de repente ya tener peor.
Entonces estoy ya saliendo de eso, estoy ya saliendo.
El sabio es el que ve el caos como ya finalizándose.
Hay un tema muy importante que es la constancia, que justo ahora acabo de abrir tu libro y me abre por algo que a mí me encanta, que es la constancia, el hacer un poquito cada día. Hablemos de ello.
Yo le llamo las tres T del é coherencia, certeza y constancia. Se podría resumir en eso. Coherencia tiene que ver con ser, hacer y pensar en la misma dirección. Yo lo que me di cuenta cuando mi vida era un desastre, que el problema por el que. Y si te fijas, probablemente cualquier persona que nos esté escuchando, el peor momento de su vida ha sido cuando menos coherente era cuando pensaba cosas y no las acababa haciendo, cuando decía algo y no lo hacía. La incoherencia, dicen los cabalistas que alimenta los mundos del caos. Y los mundos del caos, cuando tienen mucha energía, ¿Qué hacen? Se apoderan de tu mente y entonces empiezas a tener caos en tu vida. Empiezan a venir el divorcio, empieza a venir el negocio que salió mal. Todo lo que ocurre, todo caos es una desconexión de la luz y la coherencia lo que te hace es. Te conecta con la luz. Eso es lo primero. La certeza es esta fe de decir veo que el caos ya está desapareciendo, sé que las cosas van a mejorar. Y la constancia es esta capacidad de voy a trabajar independientemente del resultado voy a hacer. Porque en realidad el resultado tampoco me va a hacer feliz. Entonces lo que yo tengo que entender es que lo importante, la recompensa de hacer algo es hacerlo, no es el resultado.
Es trabajar desde el propósito constantemente.
Sí, exacto. La recompensa de este podcast es estar haciéndolo ahora. Esa es la recompensa.
Claro, claro. Aquí hay una. Voy a leer textualmente. El secreto del éxito es la constancia del propósito. Y os voy a contar una historia de éxito. Había una vez un hombre, 1. Fracasó en los negocios a los 31 años. 2, fue derrotado a los 32 como candidato para unas elecciones. 3, volvió a fracasar en los negocios a los 34. 4, sobrellevó la muerte de la mujer que amaba a los 35.5, sufrió un colapso nervioso a los 36.6, perdió unas elecciones a los 38.7, no consiguió ser elegido congresista a los 43.8. No consiguió ser elegido Congresista a los 46.9, no consiguió ser Elegido Congresista a los 48.10, no consiguió ser ELEGIDO Senador a los 55.11. A los 56, fracasó en el intento de ser Vicepresidente. 12, de nuevo fue derrotado y no salió elegido senador a los 58.13, fue elegido presidente de los Estados Unidos a los 60 Abraham Lincoln, que fue uno de los presidentes más famosos y respetados de Estados Unidos. Ya es, sabes, es sobreponerte a todo. No hay otro camino. Sobreponte a todo. Continúa. Constancia, propósito, hazlo.
Eso se llama construir la vasija. Es decir, si tú tienes una vasija débil, te vas a romper. Y hoy en día vivimos en una sociedad que llama la sociedad de cristal. Nos rompemos por todo, nos venimos abajo a la mínima. Y tienes que construir. Por eso el secreto no está fuera. El secreto del éxito no es las carreras que tengas, los cursos que hagas. No. El secreto es construir una vasija suficientemente dura para que los golpes que te va a dar la vida, que te va a dar algunos, que seas capaz de sostenerlo y que seas capaz de sostener ese éxito. Porque también si no eres capaz de sostenerlo, se te va a escapar de las manos. Es decir, ¿Cuántos de nosotros alguna vez hemos tenido un trabajo o una pareja que igual la sentíamos superior a nosotros, nos sentíamos nosotros inferiores y de alguna manera hemos hecho algo para sabotearlo? A veces hay personas que me dicen, Jorge, es que cada vez que consigo más dinero o cada vez que tengo una pareja que digo, esta pareja es increíble, hago algo inconscientemente para liarla y para hacer que se vaya. ¿Por qué? Porque tu vasija no lo admite.
Es decir, no estás programado para soportarlo.
Exacto.
Hay varios ejemplos de lo que estábamos hablando y también salen aquí en tu libro. J. K. Rowling fue rechazada por 12 editoriales antes de conseguir el éxito. Michael Jordan le dijeron que no en el equipo de básquet del instituto. Alguien tuvo la idea de decir, este tío no. Sylvester Stallone le dijeron que no haría ningún papel y no valdría para el cine. Y después hizo Rocky, o cuando hizo Rocky. No, perdón, dice Silvestre, le dijeron en más de 10 ocasiones que nunca se dedicaría a la actuación y que Rocky era una película sin ningún éxito ni futuro. Todas estas imágenes son muy poderosas porque a todos nos han dicho que no. Y el no es algo tan fuerte que te puede llevar a la autodestrucción.
Total.
Tenemos que sobreponernos al no, tenemos que pasar del no, tenemos que hacer que nos dé igual el no.
Sí, muy importante. Eso es construir fortaleza emocional para soportar esto. Y aquí hay algo muy importante también. Vigila a quién cuentas. Una de las cosas que dicen los cabalistas nunca cuentes tu sueño a alguien. Cuando tengas algo realmente importante, no lo cuentes a nadie. Porque hay personas que sin quererlo o queriendo, son robasueños. Hay personas que están frustradas y no han conseguido nada. Y cuando tú quieres hacer algo, te van a decir que no lo hagas. Primero porque tienen miedo a perderte o porque se sienten reflejados y tienen como una especie de envidia a lo que vas a conseguir. Y luego la otra es que hay personas que sin quererlo te roban sueños. Y a veces esas personas pueden ser la gente más cercana, pueden ser tus padres, puede ser tu pareja, puede ser.
Tu mejor amigo, alguien que te quiera.
El bien, que te quiera el bien.
Pero le cuentas algo y te dirá ¿Pero estás seguro que hacer un podcast ahora está bien?
Cuando dicen los cabalistas que cuando tú tienes una idea, en realidad nosotros no tenemos ideas, nosotros recibimos ideas del mundo de arriba. En el mundo de arriba, en el mundo de Atzilut, que se llama el mundo de la emanación, allí están todas las ideas, o sea, Facebook ya existía como una semilla de una idea que luego Mark Zuckerberg desenvolvió, pero la idea de crear una red social que conectase a un montón de personas ya existía en la matriz. En la Kabbalah se dice que lo único que hacemos cuando tú tienes una idea, desenvuelves algo que ya estaba en la matriz, es como el árbol, la semilla que luego se convirtió en árbol. Es decir, en el mundo de arriba las cosas son como semillas, es el potencial, arriba hay mucho potencial. Entonces cuando tú tienes una idea, tú estás conectando con un mundo superior. Ahora bien, a la hora de bajarlo tienes que tener mucho cuidado. Lo primero es no decirlo, porque hay una regla, la persona que lo ha visualizado es el que manda. Y nos pasa a muchos cuando tenemos una idea, lo que nos encanta acabo de tener esa idea, voy a llamar a mi amigo, voy a llamar a mi novia, voy a oye, tengo esta idea. Y lo corremos a decir. Y eso es un gran error, porque nunca cuentes tu sueño a nadie, porque las personas sin quererlo te pueden robar o te pueden modificar la idea. La persona que tiene una idea es un profeta, es igual que un profeta, porque has visualizado algo que no pertenece a este plano y tienes que saber que, y aquí esto es importante, una persona que tiene una idea tiene una deuda con el mundo de arriba, y si no la cumples, lo peor que puede pasar a una persona es tener una idea y no hacerla. Cada vez que tenemos una idea, por ejemplo, puede ser alguna empresa o puede voy a ir al gimnasio y luego no voy, voy a hacer dieta y luego no la hago. Ahí se produce una incoherencia, y la incoherencia lo que hace es que genera caos. Entonces cada vez que nosotros tenemos ideas y no las estamos manifestando por dudas, por miedos, por lo que sea, estamos estableciendo una deuda con los mundos de arriba y eso puede transformarse en caos y en juicio a nuestra vida. Lo que yo me di cuenta es que todo lo malo que me estaba pasando en la vida era porque yo siempre pensaba cosas y nunca las hacía, nunca acababa lo que empezaba. Y realmente yo era mi propia condena. Hice una cosa muy sencilla para cambiar las cosas. Empecé a tomar coherencia. Y primero empezando con cosas pequeñas. Empezar a cuidar mi alimentación, empezar a cuidar el deporte, empezar a hacer pequeñas cosas. 10 minutos al día no importa. No mucho. Pero es muy curioso porque si tú miras la palabra magia, abracadabra en arameo, yo creo. Como hablo así, como yo hablo, como yo pienso, yo creo. Y tenía un mentor que se llamaba André Malvi, que él también estudiaba cábala. Fue la primera persona que me enseñó cábala y decí mago es el que dice silla y se sienta. Un mago es una persona que dice y hace aquello que ha pensado y manifiesta. Ha pensado en una silla y se está sentando en esa silla que ha pensado. Es decir, una persona de éxito, una persona, un mago, el es una persona coherente. Si tú te planteas, imagínate un empresario, una persona que está arriba de una montaña y te mira, ves este campo, Aquí voy a construir un centro comercial. Y vuelves al cabo de tres años y efectivamente ha construido el centro comercial. La magia es la capacidad de transformar una idea en resultado. Y cuanto más capaces somos, más efectivos somos. Y eso es lo único que le importa al universo. El universo busca gente efectiva que sea capaz de transformar una idea en una acción. No le importa lo bueno que seas, no le importa las horas que medites, no le importa absolutamente nada. Busca personas efectivas que sean capaces de sacar ideas del potencial y manifestarlas. Y eso es lo que nosotros tenemos que aprender. Eso es la magia. Y todos nosotros hemos sido magos alguna vez en nuestra vida. Algo que nos ha salido bien, una buena relación que tuve. Me saqué el carné de conducir, o simplemente hacer un plato, cocinar. Porque la magia es crear algo de la nada. Yo no tenía nada y me he creado una tortilla. Bueno, he creado algo. Y todos los seres humanos podemos crear cosas. Ese es nuestro superpoder. Los animales no pueden crear cosas. Los animales simplemente. Los animales no manifiestan. Un animal no de aquí un tiempo voy a hacer no. Una de las cosas. Yo estudié durante mucho tiempo en filosofía, ¿Cuál es la diferencia entre un animal y un ser humano? Porque a mí me fascinaba esta diferencia. El ser humano hace una cosa que los animales no hacen. Es la capacidad de exteriorizarse El ser humano tiene la capacidad de imaginarse desde fuera. Y una de las cosas que hacen los seres humanos que no hacen los animales es por ejemplo, hacer un mapa. Un animal nunca va a hacer un mapa porque no es capaz de imaginarse desde fuera. El ser humano tiene la capacidad de salir de sí mismo y entender el mundo fuera de sí mismo. Esto es lo que nos hace humanos y este es lo que los cabalistas dirían nuestro gen divino, lo que nos hace especiales. Entonces aquí hay una batalla entre el animal y el ser humano y a ver quién gana. Y hoy en día vivimos una sociedad donde hay dopamina, donde hay muchas cosas que en realidad lo que nos están haciendo es que seamos impulsivos. Y cuando una persona es impulsiva no piensa en su propósito, no piensa en aquello más allá. Eva comió del árbol del bien y del mal porque la serpiente le tentó y el error que tuvo, dicen los cabalistas, fue la impulsividad. Cada vez que somos impulsivos y pensamos en el beneficio instantáneo en vez de aquello a largo plazo, o en pensar, bueno, voy a salir un poco de mí. Cuando solo me centro en eso, estoy haciendo caso a esta serpiente, que no significa sino el cerebro reptiliano, el instinto, nuestra parte animal.
Jorge, es un placer hablar contigo, encontrar respuestas a muchas de las preguntas que podemos tener en tu caso, desde una aproximación a la cábala con un libro que es El código de la abundancia. Todo el mundo busca mejorar, todo el mundo busca la abundancia. Y tú lo dices desde una perspectiva que además es tu vida, porque tú has vivido o vienes de algo que es muy diferente a lo que estás viviendo ahora. Entonces te agradezco que hayas venido, te agradezco que hayas hablado de algo tan interesante y encima uno de tus libros tiene un prólogo de Mario Sabán, que aprovecho para mandarle un saludo desde aquí, que fue uno de los primeros que hizo que me interesase por el mundo de la cábala. Así que gracias por venir.
Muchísimas gracias. Ui, la verdad que un placer y un honor y encantado de estar aquí. Muchas gracias por invitarme.
Gracias.
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