Webinar: Acompañando a Nuestros Hijos en Tiempos de Separación Familiar

Mayrani Rivas and psychotherapist Cecilia Herrera Leguette discuss how to support children when immigration detention or deportation separates families. They cover age‑appropriate ways to talk with kids, maintaining routines, creating contingency plans, and recognizing warning signs that require professional help. Resources include the 988 crisis line and Cecilia's counseling at 405‑810‑5200.
Chapters
Rivas y Asociados, abogadas de inmigración, empoderando inmigrantes, construyendo futuros.
Hola, hola, muy buenas tardes y bienvenidos. A nuestro taller hoy acompañando a nuestros hijos en tiempos de separación familiar. Muchas gracias por estar aquí con nosotros. A ver, no sé, ya no me persigue.
Pero ok, ahí estamos.
Quería darle una bienvenida a nuestra oradora que va a estar hablando hoy, Cecilia Herrera Leguette, de La Vida Sin Miedo Consejería. Muchas gracias por estar con nosotros.
Sabemos ahorita que pues la detención, la deportación, se está hablando en en muchas familias, en muchos hogares. Es un tema muy difícil y es mucho más difícil para muchos de nuestros jóvenes, nuestros niños que están escuchando estas conversaciones en la escuela. Así que queríamos crear un espacio también para nuestros clientes, personas que nos están escuchando, que quizás tengan algunas preguntas sobre consejería, pero también crear un espacio para poder hablar sobre, sobre estos temas. Muchos están viviendo eso directamente y era parte de algo que queríamos hacer, crear este espacio. No solo queremos hablar de lo que pueden estar sintiendo ahorita los niños, sino también brindarles apoyo a padres para saber cómo acompañar y cómo hablar sobre estos temas que pueden ser muy difíciles. Así que quiero, quiero platicarles un poquito sobre Cecilia, que está con nosotros hoy. Cecilia Herrera Leggett Es psicoterapeuta y trabajadora social clínica con licenciatura y maestría de la Universidad del Sur de Illinois. Cuenta con casi 20 años de experiencia en salud mental y se especializa en evaluaciones psicosociales para procesos migratorios, así como en consejería para personas y familias que enfrentan situaciones de trauma, separación familiar, depresión, ansiedad y duelo. Es bilingüe y bicultural y nació y creció en México. Emigró a los Estados Unidos a una edad temprana, lo que es algo que le permite comprender de manera directa los retos emocionales, culturales y familiares que enfrentan muchas personas inmigrantes. Así que muchas gracias, Cecilia, estar aquí. Te hemos tenido ya en otras pláticas y hemos recibido muchas buenas preguntas de nuestra audiencia. Sabemos que este es un tema muy importante, así que muchas gracias por estar aquí y darnos un poco de guianza en cómo, cómo platicar sobre, sobre esto.
Claro, de nada. Es un placer estar aquí con ustedes dando un poquito del entendimiento que tengo sobre un tema tan importante. ¿Quieres que empiece ya?
Sí, sí, sería perfecto.
Ok, está bien. Entonces El tema, como dijiste, Mayrani, es acompañando a nuestros hijos en tiempos de separación familiar. Y en tiempos de separación familiar nos estamos refiriendo más a una separación familiar migratoria, por algún, pero por alguna situación migratoria ahorita que hay detenciones de padres, madres, y también deportaciones. Aunque las detenciones a veces pueden ser temporales, pero hemos visto que pueden durar más de unos días, y también hay separaciones permanentes, ¿verdad? Entonces, cuando me refiero a separación familiar, estamos hablando específicamente este tipo de separaciones de inmigración. Es un placer hablar con ustedes sobre esto. Bueno, quisiera empezar explicando qué vive un niño cuando un padre es detenido o deportado. Desde la vista, desde el punto de vista del niño, ¿cómo lo vive? ¿Cómo lo siente? Ahora, debemos de tomar en cuenta que los niños y los adultos procesamos las cosas diferente. Los adultos podemos verbalizar y podemos identificar, y en los niños puede ser, puede ser difícil verbalizarlo y puede ser difícil inclusive para ellos reconocerlo. Ahora, un niño cuando hay una separación de este tipo puede entenderlo como una pérdida repentina de seguridad porque el padre y la madre son su sistema de apoyo, son las personas que lo protegen. Y cuando de repente uno de ellos no está, ellos pueden perder su sentido de seguridad, como si no tuvieran los pies en una fundación segura. Y ese es un sentimiento muy, muy difícil para ellos porque El sentido de seguridad es una de las necesidades más básicas del ser humano. Saber dónde está parado, saber que alguien te cuida. En este tiempo los niños pueden sentir miedo, pueden sentir tristeza, incluso enojo, confusión, frustración. También pueden sentir culpa y pueden sentir preocupación por lo que va a pasar después. Y desafortunadamente muchas veces no sabemos qué puede pasar y no les podemos ayudar, no les podemos dar una respuesta firme a ellos. Ahora, el comportamiento del niño puede cambiar aún cuando ellos no puedan explicar lo que sienten. Creo que cuando hay una separación así familiar no debemos de regañar a los niños, pero sí podemos como ponerle más atención a su comportamiento, a su reacción, porque a veces no lo dicen, pero, pero se puede ver. Entonces Cuando hablamos de que un niño puede tener muchas emociones, así como las que expliqué, estamos diciendo que tener tantas emociones tan fuertes a la misma vez puede ser muy pesado para ellos, puede ser abrumador, puede ser muy difícil para los niños. Entonces, cuando pasan una separación podría ser un evento traumático, y eso depende de varios factores. ¿Cómo se dieron cuenta de lo que pasó? ¿Lo vieron, ya sea en un video, como ha habido casos, o estuvieron presentes cuando se llevaron a papá o mamá en el carro o en la casa cuando vino inmigración? Entonces eso hay que tomarlo en cuenta con los niños puede ser un evento traumático para ellos. Ahora, dependiendo de cómo ellos estén procesando este evento y estas emociones tan intensas que pueden tener, hay maneras en las que podemos reaccionar a los cambios o a su reacción dependiendo de la edad que tienen los niños. Por ejemplo, si los dividimos, puede ser entre niños muy pequeños, niños en edad de la escuela, como de los 6 a los 12, y también en adolescentes de 13 para adelante. Por ejemplo, los niños pequeñitos, ellos tienen un apego más cercano a su cuidador, dependen más del cuidador. Pueden, pueden estar llorando todo el tiempo, pueden tener problemas para dormir, pesadillas. Puede haber algo que se llama regresión. Eso significa que a lo mejor el niño ya estaba comiendo solito y de repente ya necesita que su otro cuidador le dé en la boquita. Otro ejemplo sería que el niño ya estaba entrenado, ya no usaba pañal, ya iba al baño solito, y de repente el niño empieza a tener accidentes del baño. Eso sería algo de regresión en los niños muy pequeñitos cuando pasan por algo traumático o muy estresante, como una separación de su familiar. También Un niño pequeñito puede tener como muchísimo miedo a separarse del otro padre que está ahí, y también pueden, pueden pasar por cambios en la alimentación, no comer o comer mucho, no comer ciertas cosas. Cuando los niños están en edad escolar, ya estén yendo a la escuela, como de 6 a 12 más o menos, pueden demostrar otro tipo de conductas aparte. Por ejemplo, De repente tienen problemas de concentración en la escuela, que eso es muy común, pero no es siempre en todos los casos. A veces sus grados bajan, ya no tienen la motivación para hacer la tarea, el trabajo de la escuela es difícil. También es muy común que tengan dolor, ya se quejen de la pancita o de la cabeza u otro tipo de dolor que que no presentaban antes. Se pueden volver más irritables, de más mal humor, y también pueden preocuparse más. Mamá, ¿cuándo va a venir papá? Papá, ¿qué va a pasar con mamá? ¿Qué va a pasar en el futuro? ¿Cuándo viene? ¿Cuándo se va a acabar esto? ¿Ya llegó? ¿Sabes de ella? Más preocupación. Y también pueden sentir culpa. Como, bueno, es que pasó eso por mi culpa, porque yo no me porté bien, porque no me fue bien en la escuela y por eso se llevaron a mi mamá. En los niños adolescentes pueden presentar aislamiento, como estar más encerrados en su cuarto, ya no quieren comer con la familia o salir con los amigos. Pueden presentar enojo, responden mal a los padres, pueden gritar. Igual pueden tener problemas escolares, de concentración, mucha preocupación por el futuro. También es muy importante que en esta edad unos niños pueden asumir responsabilidades de adulto. No es raro cuando un niño en esta edad, yo escucho que dice que tiene que dejar la escuela porque, porque tiene que trabajar y ayudarle a mamá con los bills, cuando el niño tiene 14 años, ¿verdad? O también cuando se sienten responsables por proteger a la familia. Un niño de 13, 12 años: soy el hombre de la casa, me toca a mí. Es, parece ser bastante Entonces hay que poner atención a este tipo de conductas, cambios que podemos ver en los niños. También siempre dejando claro que una mala conducta o que un niño se porte mal durante una separación migratoria no significa que sea un niño malcriado o un niño rebelde. A veces es una forma de expresar el miedo, el estrés, la tristeza y la inseguridad. Recordemos, nosotros como adultos tendemos a verbalizarlo, pero los niños no, es más difícil para ellos. Ahora ya los, ya los dividimos en 3 grupos, ya sabemos que pueden presentar conductas diferentes. Ahora, ¿cómo hablar con los hijos sobre la separación? ¿Qué podemos hacer? Yo creo que cualquier madre o padre, es uno de los temas que no quisiéramos tocar con ellos, pero es importante hacerlo. No podemos vivir a ciegas, no podemos cegarle los ojitos a los niños. Podemos comunicarnos con ellos de una manera apropiada para ayudarles. Por ejemplo, es muy importante decirles a los niños la verdad de acuerdo a su edad. Entre más chiquito, entre más jovencito el niño, menos detalle necesita. Y entre más grandecito necesita más detalle, más explicación. También es importante que se den explicaciones sencillas y claras para los niños, ayudarles a que sepan que pueden hacerles preguntas sobre lo que está pasando, no limitar el tiempo que pasan con ellos para hablar de este tema. Reconocer como padres o madres, cuando, o cuidadores, porque hay casos en donde los dos padres están detenidos, pero reconocer también cuando no, cuando no sabemos la respuesta. En vez de mentir, queremos decir la verdad, ¿cierto? Es también muy importante repetir que no es culpa del niño. Ellos necesitan escuchar, porque hace ratito mencionamos que ellos pueden tomarlo personal, pueden sentir culpa, es muy común. Es repetir que no es culpa de ellos. Y también es importante evitar promesas que no podemos cumplir, no decir ya mero va a salir, ya va a salir la semana siguiente. O todo va a estar bien porque tu papá ya va a regresar. No sabemos. Creo que queremos, queremos ser honestos con los niños. Por ejemplo, en lugar de decir no te preocupes, todo va a estar bien, se podría decir algo como, mija, no sabemos exactamente lo que va a pasar, Pero los adultos estamos trabajando para cuidarte y mantenerte seguro. Eso sería muy bueno decirlo. Otro ejemplo, si el niño pregunta: papá, ¿también te van a llevar a ti así como, así como a mamá? En vez de decir: no, a mí nunca me va a pasar nada, y no, yo nunca me voy a ir, nunca me van a agarrar. No sabemos, no queremos mentir. Entonces contestar algo como: sabes qué, mija, entiendo que esto te da miedo. En este momento estoy aquí contigo, tenemos un plan, y acuérdate que hay adultos que van a cuidar de ti si alguna vez necesitamos ayuda. Yo estoy haciendo todo lo posible para estar aquí contigo. Verdad, es importante ser honestos con los niños, explicarles y hablar de este tema y contestar las preguntas cuando ellos tienen preguntas. También cuando los niños se expresan con nosotros Queremos escucharlos, queremos tener conversaciones con ellas, pero queremos también evitar decirles algunas cosas. Por ejemplo, que aunque yo sé que estas cosas pueden venir desde el amor y desde el corazón, a veces no ayudan en este tipo de casos. Por ejemplo, decirle al niño o a la niña: tienes que ser fuerte. Eres el hombre de la casa, ahora te toca cuidar de tus hermanos. No llores. No podemos hablar negativamente del padre o de la madre, independientemente de la razón por la que hubo una separación. No, no podemos hacerlo. No está bien. También no queremos dar demasiado, demasiado detalle legal del caso cuando el niño no puede comprender tanto del caso. Y también es importante cuidarnos como padres de no usar a los niños como confidentes emocionales. Cada vez que yo estoy frustrada, y me siento triste, ir a llorar con mi hija. Mi hija extraña mucho a tu papá, esto es lo que pasa y todo. No, no se puede hacer, mi hija extraña a tu papá, pero no utilizarlos, porque aparte de sufrir la separación, ellos, no queremos que ellos sufran algo de cargar con las cargas de los padres, cargar con sufrimiento ajeno. Esas son cositas que podemos nosotros mantener en cuenta, cómo hablar con ellos. Y yo siempre le digo a las personas, si no sabes cómo empezar una conversación difícil, puedes decirle a la niña o a tu niño o a los niños Hijos, quiero hablar con ustedes ahorita y no sé cómo hacerlo, pero quiero que sepan que los quiero mucho y vamos a hablar de algo que no es muy fácil, pero estamos todos juntos. Aunque los puedes preparar, es algo que no es muy fácil. Y eso, eso es de cómo hablar con los niños. Ahora, para seguir acompañando a nuestros niños, a nuestros jóvenes, cuando ellos están pasando por el estrés de una separación migratoria, es importante mantener la seguridad de los niños, la estabilidad y las rutinas. Ahora, yo sé que cuando el papá o la mamá ya no están en la casa se puede volver un caos, ¿verdad? Si no está la mamá, a veces ya no hay comida lista o no hay ropa limpia. Y si no está el papá, a veces ya no está la mamá porque tiene ahora que trabajar para pagar los bills, y a veces ya no hay tantas reglas. Las dinámicas pueden cambiar mucho, pero es importante que hagamos todo lo que puedes, todo lo que sea posible para mantener estabilidad y rutinas en la casa, porque antes de que hubiera esa separación en esa casa y con esos niños había una seguridad que se perdió. Entonces eso es muy importante. Cuando hay muchas cosas inciertas, cuando no hay suficiente información o seguridad, las rutinas ofrecen predictibilidad y es importante tenerlas. Por ejemplo, queremos seguir con los horarios: a qué hora se van, se levantan para ir a la escuela, a qué hora se arreglan, a qué horas igual regresan, la rutina de hacer sus tareas, la rutina de ir a jugar soccer o fútbol o el gimnasio que tenían antes, hacer todo lo posible. A veces puede ser difícil, pero queremos hacer todo lo posible. Igual con el horario para dormir, queremos que siga constante. Las actividades, las comidas también. Acuérdense que a veces los niños dejan de comer Por lo mismo, por el estrés, queremos las comidas que sean constantes. También las reglas del hogar. Si la regla era dejar el teléfono una hora antes de dormir, que siga la misma regla. Si la regla era, no sé, lavar los trastes cada quien después de comer, que siga la regla. Es importante. Y también seguir manteniendo el contacto con familiares importantes. Si cada domingo se iba a la iglesia y luego a comer con la abuelita, queremos que eso siga lo más posible que pueda ser, porque eso, eso les puede ayudar a ellos, en vez de que la separación del padre o de la madre cambie todo en su vida, queremos que se sienta un poquito menos, un poquito menos. Ahora, es también crucial tener con ellos un plan familiar y que ellos sepan del plan familiar. Es una de las maneras en que les podemos ayudar. Por ejemplo, que el niño sepa ¿Quién lo va a recoger de la escuela si ya no va a ser la mamá o el papá? ¿Tu tía te va a recoger o la vecina te va a recoger? ¿Quién, quién podría cuidarlo también? ¿A qué adulto puede acudir cuando papá o mamá no están disponibles hoy, no pudieron contestar el teléfono porque están en el trabajo? Y cómo contactar a personas importantes. Cuando preparamos a los niños no significa asustarlos, significa transmitirles el mensaje de que hay adultos que tenemos un plan para cuidarte, hay adultos que te cuidan y te van a cuidar pase lo que pase. De esa manera podemos transmitir seguridad. Ahora, otra de las maneras que podemos tomar en cuenta, de las cosas que podemos tener en cuenta cuando un niño está pasando por, por la tristeza, por el dolor, el enojo de no tener a papá o a mamá o a su cuidador, que a veces pueden ser los abuelitos, y no sabe cuándo va a regresar o si va a regresar a casa, es mantener el vínculo con el padre ausente, tenerlo presente lo más que se pueda. Es muy triste para mí a veces escuchar que papá está detenido y todos los días, todas las noches, le habla a mamá por unos minutos, pero no habla con los niños todas las noches. Entonces es importante que se mantenga ese vínculo, que no se salte, aunque sean unos segunditos o unos minutitos. Es muy, es muy importante. No sé en todos los casos, pero a veces, si por ejemplo no puede haber llamadas porque la persona está detenida o la persona fue deportada y vive en un pueblito donde no hay señal y solamente puede hablar una vez a la semana, hay otras maneras de mantener el vínculo con el padre o la madre que no necesariamente tienen que ser verbal y por teléfono. Puede ser escribiendo. Mija, escríbele una carta a papito y yo se la voy a leer, o se la vamos a leer juntas, o se la vamos a mandar. O hazle un dibujito, o escribe las cosas que te gustan de mamá. Pueden ser cosas así. Queremos seguir el vínculo. También, si no hay comunicación tanta con los niños por cualquier razón, el otro padre puede hablar del padre con el niño. Papá llamó cuando estabas en la escuela, se escuchaba bien y dice que nos extraña y me dijo que le pongas muchas ganas a la escuela y que te quiere mucho. Aunque siempre tratar de hacer, de hacer eso porque Porque a veces una separación puede traer sentimientos de pérdida. A veces el niño que está viviendo una pérdida puede ser más difícil porque la persona, aunque hay una pérdida, una separación, a veces el niño lo puede entender como una pérdida aunque la persona está viva. A veces cuando es una separación por mucho tiempo lo pueden ver como una pérdida, como si alguien hubiera fallecido, pero la persona está viva. Y aunque ellos lo sientan, lo sepan, A veces se puede sentir así. Le extrañan, le quieren, pero no saben cuándo va a volver o si va a volver o qué va a pasar. Y en una situación de separación familiar por migración no existe un cierre, Dijimos anteriormente, a veces es como no tener los pies en la tierra firmemente porque no, no se sabe. Esto puede producir una mezcla de tristeza, pero también de esperanza, y también de enojo y de confusión con los niños. Y puede ser, puede ser muy difícil de manejar. Todos esos sentimientos y esos pensamientos que pueden tener. Entonces, por eso es tan importante mantener la conexión con la persona, con el cuidador o con el padre que no está. Llamadas, dijimos, videollamadas, cartas, dibujos. Fotografías, mensajes de voz, inclusive poder hacer otro tipo como de cosas diferentes. Por ejemplo, leer el mismo libro que estaban leyendo antes juntos o como familia, y mantener rituales, pequeños rituales en la casa, como las tradiciones que tenían. Eso se puede hacer. No tenemos que obligar a los niños a hablar del padre o de la madre en el momento nosotros queramos. Si está muy afectado, si está llore y llore y no quiere hablar y dice que no pasa nada, podemos darle, darle espacio y ser pacientes. Podemos darles permiso a los niños de extrañar, podemos darles permiso de llorar, podemos darles permiso de estar enojados porque papá y mamá, o mamá, no están aquí, y podemos darles permiso de amar al padre y a la madre y estar molestos con ellos al mismo tiempo. Porque a veces en sus mentecitas ellos pueden decir, estoy enojado con mamá porque no está aquí. Porque a veces no entienden. Les podemos dar permiso de eso. Ahora Cuando tienen emociones tan intensas como la tristeza, el enojo, la frustración, todas esas, ahí hay dos cosas que podemos hacer para ayudarles a manejar esas emociones. Son dos cosas bien sencillas que pueden ayudar, y probablemente muchos de ustedes ya lo hacen como buenos padres. Pero estas herramientas son bien concretas, y uno es nombrar la emoción. ¿Qué estás sintiendo, mi hijo, ahorita? ¿Qué estás sintiendo? Nada. ¿Qué estás sintiendo? Mal. Ok, pero, pero, ¿qué es? ¿Qué es mal? ¿Qué es ese sentimiento? Ayúdame a entenderlo. Me siento mal. Ok, mi hijo, ¿Te sientes triste? ¿Te sientes molesto, enojado, frustrado? ¿Qué es? O es triste. Hay que nombrar, ayudarles a nombrar la emoción, porque a veces, a veces puede ser culpa. Y como padre, tú quieres saber qué es la emoción. Y otra vez, el niño puede decir me siento mal, me siento muy mal. Y para ayudarle, si no sabe cómo identificar la emoción, tú puedes decirle: parece, parece que estás enojado, o parece como si estuvieras triste, o parece como si estuvieras bien cansada, mija. Y también la otra sería validar. De las peores cosas que podemos hacer cuando un niño se expresa con nosotros Es decirle, no, no tienes por qué estar triste, no te enojes, no llores, olvídalo, ya, ya, mija, ya, ya, mija, va a pasar, ya cálmate, ya cálmate. No, no necesitan eso. Validar es, tiene sentido que te sientas así, tienes derecho a sentirte así. Mija, claro que te, claro que te vas a sentir triste en una situación así. Está bien que estés triste, está bien que lo extrañes, yo también lo extraño. Entonces, reconocer la emoción y validar, eso es algo que podemos hacer. Cuando el niño, a veces cuando hay una separación migratoria familiar y el niño estuvo presente ahí o vio vídeos, a veces pueden entrar como en crisis al recordar. En esos momentos es importante ayudarles a calmarse poco a poquito, ayudarles a respirar. Respira, mija, respira. Darles un abrazo. Mija, estoy aquí y yo te quiero mucho, y vamos a salir adelante, y estamos consiguiendo ayuda, y mamá te quiere mucho también. Estamos bien ahorita, estamos juntas, estás segura. Podemos ayudarles a distraerse cuando están en una crisis, cuando De repente se les vienen todos esos recuerdos, o de repente empiezan a llorar en media cena porque están comiendo los frijolitos charros favoritos de papá. Podemos hacer cosas así, jugar con ellos, poner música, ir a un lugar. Podemos animarles a que, mija, escribe lo que estás sintiendo, vamos a dibujar lo que estás sintiendo. Especialmente cuando son niños muy chiquititos, puede ser eso. Los niños necesitan permiso para sentir, no presión para sentirse mejor rápidamente. Hay que dejarlos sentir. Ahora, cuando después de que hacemos todo esto, o mientras hacemos todo esto por ayudar a los niños, ¿cuándo se necesita ayuda profesional? Bueno, la tristeza y la preocupación y el estrés y el enojo que un niño puede sentir durante una separación migratoria Pueden ser respuestas muy normales. Sería muy raro que un niño estuviera feliz porque a mamá la deportaron, sería muy raro, ¿verdad? Entonces son respuestas normales, pero cuando estas emociones se intensifican y son más, más seguido, o le están afectando más o están causando más cambios en su vida diaria, es cuando se puede considerar obtener ayuda profesional, cuando interfieren en su funcionamiento diario. Por ejemplo, cuando hay un aislamiento significativo, el niño ya de plano ya no quiere hacer nada y está en su cuarto todo el día, ya no quiere comer con nosotros y antes era el primero en salir a comer. Cuando la niña, el niño están llorando ya más frecuentemente, muy seguido. Cuando hay pesadillas persistentes de cualquier tema. Cuando estamos viendo que están teniendo como ataques de pánico de repente, de la nada. Se ponen muy mal, cuando ya no quieren ir a la escuela, cuando los grados, sus calificaciones caen bastante, también cuando hay problemas persistentes para comer o para dormir, cuando hay una regresión considerable como explicamos hace ratito. Cuando hay más, más dolores físicos que son frecuentemente, ya el niño se está quejando demasiado del dolor de pancita, de que le duele la cabeza. Cuando hay desesperanza, ya nada va a estar bien sin papá, ya la vida no es igual, ¿para qué voy a la escuela? También cuando hay autolesiones. Que los niños empiezan a cortar o a rasguñar, hacer daño a sí mismos, o cuando hay comentarios de no querer vivir o de querer morir. Ahí ya necesitamos buscar ayuda profesional. Cuando hay pensamientos suicidas o hay crisis emocionales y no sabes qué hacer como papá y como mamá, Me encanta que hay un número de emergencia donde puedes textear o puedes llamar en español, chino, inglés, en el idioma que tú quieras. Es el 988, es el número, la línea de emergencia de salud mental. Puedes hablar o textear: mi hijo está muy triste y noté que está diciendo que no quiere vivir. Me puedes ayudar a saber qué hacer. Y te pueden ayudar a calmarte, a saber cómo hablar con tu niño y a obtener recursos. Es un número muy importante. Igual para ti, si te sientes desesperada como madre o padre y estás entrando en una crisis o estás demasiado triste y no sabes qué hacer, no tienes con quién hablar, marca o llama al 9. 8, 8. Entonces, que es importante estar con nuestros hijos después, durante una separación familiar. Yo sé que los padres tenemos tantas responsabilidades, pero la responsabilidad más importante es nuestros hijos en ese momento, brindarles seguridad. Amor y cuidado en ese tiempo. ¿Qué protege más a nuestros hijos? Es esto, pienso yo, que me gusta mucho saber que en medio de un caos hay cosas que podemos hacer para protegerlos, incluso cuando el papá o la mamá no está en casa. Y no sabemos si va a regresar. Los niños para estar bien necesitan varias cosas. Uno es de que necesitan un adulto estable y disponible. Ni siquiera necesitan 2, 3, 4, 5, 6 o una villa completa, por lo menos uno estable y disponible. Necesitan rutinas, lo que hablamos hace ratito. Comunicación honesta, decirles la verdad. Cariño, afecto, amor es una necesidad básica, crucial para ellos. Necesitan permiso para expresarse y para sentir apoyo de la familia, de la escuela, necesitan una continuidad con el vínculo, una continuidad del vínculo con su padre o con su madre dondequiera que esté, y necesitan, cuando es necesario, ayuda profesional. Entonces te fijas que la primera cosa que dije que necesitan fue a un adulto estable y disponible. Es como padre o como madre, abuela, abuelo, tío, tía, padre o madre de crianza. Es lo más importante que necesitan, y luego las otras cosas. Nuestros hijos no necesitan todas las respuestas, necesitan saber que no están solos. Que pueden hablar de lo que sienten y que hay adultos a su alrededor que los aman y que los cuidan a pesar de cualquier circunstancia que estén pasando. Para acompañar a nuestros hijos en tiempos de separación familiar, lo mejor que podemos hacer es amándolos, estando presentes con ellos. Cuando el otro padre no lo está. Podemos abrir el tiempo para preguntas que tengan.
Sí, muchas gracias, Cecilia, por toda esa muy buena información. Definitivamente aprendí algo de cómo hablar sobre estos temas difíciles. Mientras estabas hablando, y también quiero invitar a cualquier persona que tiene una pregunta, ahí tenemos el chat, también el Q&A que pueden presionar y poner su pregunta. Pero hablaste un poco sobre los planes familiares, que pienso que cuando quizás todavía no ha ocurrido una detención, una deportación, también puede ser una buena forma de empezar esa conversación, especialmente si planean tener a un guardián, alguien que tome cargo si llegara a pasar esto, para que esa conexión, esa relación ya esté abierta. Y pues cuando uno no sabe, creo que estar preparado es lo que también puede ayudar mucho si no hay certeza de qué puede pasar. La preparación también es un buen, una buena acción que uno pueda hacer.
No sé, no sé si también recomiendas que empiecen a hacer eso.
Sí, yo pienso que sería así como tú lo dijiste. Creo que es algo bueno de hacerlo haya o no haya situaciones migratorias, ¿verdad? Haya o no haya un estatus legal que puede poner en riesgo la estabilidad de la familia. Y sabes, creo que hacer esos planes junto con los niños, como tomarlos en cuenta dependiendo de la edad, claro, podría ser hasta más efectivo porque ellos podrían sentir que son parte de, de eso. Y hablábamos de eso porque necesitan seguridad. El tener seguridad es una de las necesidades básicas del ser humano. Si papá y mamá no están, o los dos no están, o uno de ellos no está, ¿Quién me puede ayudar? O ¿qué pasaría? O ¿qué haríamos para que el niño no esté en el limbo? No queremos que siga con eso. Sí, sí es buena idea. Y creo, tal vez tú sabes un poco más de esto, que hay lugares donde pueden ayudar a hacer o guiar con esto. No estoy muy familiarizada con eso. Como creo que hay maneras que se pueden hacer como más formales, pero tal vez sería buena idea, pienso yo.
Sí, incluso en nuestro despacho aquí en Rivas ayudamos con los planes familiares. Eso es algo que hacemos. También hemos hecho eventos donde específicamente ayudamos a hacer eso, y siempre estamos felices de compartir esos recursos. Pero sí es algo que se puede hacer. Así que muchas gracias por pues apoyar eso, porque sí, tener ese plan ya cuando está uno en el momento, ya a veces ya es muy tarde para empezar esas conversaciones, especialmente con los niños. Así que sí, preparación es importante. Mientras estabas platicando, también estaba pensando un poco sobre ahorita, e incluso cuando empezamos hablamos un poquito sobre lo que está pasando en los Estados Unidos ahorita con la inmigración. Pienso que es muy triste que la táctica del gobierno es muy relacionada, es una táctica. Pues si un padre es detenido o deportado, eso hiere a la familia, y a esa familia empieza a sentirse que pues el pilar de la casa ya se fue. Y es como muchas familias están decidiendo irse después de tanto sacrificio, tantos años de estar aquí. Pero pienso que es importante recordar que es, que es algo que está pasando, porque el duelo, el dolor que las familias están sintiendo a veces es, es muy fuerte. Y sí es una forma en la que están casi empujando a muchas de estas familias trabajadoras con, con una vida aquí hecha ya en los Estados Unidos para que se vayan.
Y es muy triste que los niños son los que son impactados.
Así que quería preguntarte, en este tiempo de tanto dolor, cuando prendes las noticias o ves un video y ves todas estas cosas, personas que han sido impactadas, niños que han sido impactados, cómo pueden ellos rehacer su vida aunque no tengan a sus papás quizás aquí, cómo pueden balancear eso, volver a empezar cuando casi todo se siente como que es negativo, que ya no hay opciones, que, y diste muy buenos ejemplos con actividades, cosas que uno puede hacer, pero ¿Dónde pueden empezar si quizás ya piensan que todo ese, ese peso de lo que está pasando en los Estados Unidos es, es demasiado?
Y esto me estás diciendo, ¿qué pueden hacer los niños?
Sí, los niños, los, los papás, para que no pierdan esa, esa esperanza de, de seguir adelante.
Fíjate, me gusta la pregunta. El ser humano tiene la capacidad de adaptarse a su medio ambiente. Todo ser humano tiene la capacidad de adaptarse a su medio ambiente en dondequiera que esté. No significa que el proceso de adaptación sea un proceso fácil. Puede ser muy estresante, puede ser muy difícil, pero las personas tenemos la capacidad. Entonces yo creo que podemos empezar ahí, sabiendo de que pase lo que pase, se vayan mis papás, sean deportados o no sean deportados, me lleven con ellos a su país o me dejen aquí o me quede yo aquí, yo puedo salir adelante. Darles a los niños esa confianza de que, como decimos los latinos, sí se puede. Esas palabras tienen mucho poder porque las investigaciones nos dicen que sí se puede, pero en otros términos, que tenemos la capacidad de adaptarnos. Nos caemos, podemos levantarnos. Las personas así funcionamos. Puede ser, puede ser difícil. Ahora, yo creo que inculcarle a los niños de que pase lo que pase, vas a estar bien, vas a salir adelante. Va a ser difícil, pero vas a salir adelante porque puedes tener ayuda profesional, porque puedes tener amigos, porque tienes salud. Porque quieres, ¿verdad? El otro día hablé con una personita que me decía que a uno de sus padres le deportaron, y para poder ayudar en la casa, esta personita dijo, voy a tener que dejar la escuela para trabajar. Y ayudar con los bills de la casa. Entonces yo le dije, no, porque lo mejor que puedes hacer por papá y por mamá es terminar la escuela. Si ellos se vinieron aquí fue pensando en ti, en darte una oportunidad. Entonces tú los puedes honrar aunque ya no estén aquí, es terminando la escuela, porque eso te va a ayudar. Porque vas a estar mejor, porque vas a tener la calidad de vida que ellos quieren y siempre pensaron que querían para ti. Después, primero creer en ellos, y nosotros desde ahorita decirles, mija, tú vas a salir adelante, tú vas a poder en cualquier país, con papás y mamás, sin tíos, sin abuelitos, con Puros primos, tú puedes hacerlo. Puedes buscar ayuda, siempre puedes ir a consejería, siempre puedes ir con tus amigos. Yo creo que la base es eso. Cuando creemos, ya lo demás es secundario. Muchas gracias, Cecilia.
Pienso que esa es una muy buena forma de seguir pensando en este tema, que Aunque se siente muy difícil, sí hay muchas otras cosas que podemos ponernos, donde podemos poner nuestra fe, que sí, sí se puede, y vamos a seguir. Quiero invitar a cualquier persona que quizás quiera saber un poco más sobre consejería o sobre el el trabajo de Cecilia, cómo pueden platicar más sobre este tema, si tienen alguna pregunta. Ella está en La Vida Sin Miedo Consejería. Su número es el 405-810-5200. Tienen una oficina aquí en Oklahoma City, pero me parece que reciben clientes de Oklahoma, de Texas, de Colorado, de Carolina del Norte. Así que visiten su sitio para más información. No sé, Cecilia, si tengas otra información que quieras compartir antes de que nos vayamos.
Es todo, es todo.
Muchas gracias, y muchas gracias por tu tiempo, por tu por tus palabras.
Es muy bueno sentir que todavía hay cosas que podemos hacer para cuidarnos, aunque las cosas pues estén difícil. Y gracias por lo que compartiste. Para los que tengan más preguntas, también tenemos en nuestro despacho a alguien que apoya con la abogacía. Así que si quieren saber más, pueden llamar al 844-697-5026. Tenemos oficinas en Tulsa, en Oklahoma City y en Fort Smith. Así que sí, estamos disponibles, cualquier pregunta. Y espero que este tema haya sido bueno, que hayan aprendido algo, algún recurso, y los vemos en el próximo, en el próximo taller, la próxima plática. Así que muchas gracias a todos, que tengan una muy buena tarde y nos vemos para la próxima. Muchas gracias, Cecilia.
Gracias.
Rivas y Asociados, abogadas de inmigración, empoderando inmigrantes, construyendo futuros.










