WEBINAR - BULLYING: Cómo identificar las señales y qué hacer

Este webinar, organizado por Rivas y Asociados y presentado por la trabajadora social clínica y psicoterapeuta Cecilia Herrera Leguette de La Vida Fearless (La Vida Sin Miedo), aborda el bullying que afecta a niños y adolescentes inmigrantes. Se explica cómo el estatus migratorio y la incertidumbre alrededor de la inmigración pueden generar bullying directo, silencioso o digital, y cómo ese acoso impacta la salud mental de los menores y de sus familias. La ponente describe señales de alerta (ansiedad, problemas de sueño, dolores físicos, irritabilidad, aislamiento, rechazo escolar) y destaca que los niños perciben más de lo que los adultos creen. Se ofrecen estrategias para que los padres hablen con sus hijos sobre la situación migratoria y el bullying sin generar pánico, incluyendo preguntas abiertas, validación emocional, uso de lenguaje apropiado a la edad y mantenimiento de rutinas. Se discuten también cómo manejar la culpa y la responsabilidad que los niños pueden sentir cuando un padre está detenido o deportado, y la importancia de cuidar la salud mental de los adultos para proteger a los niños. Se brinda orientación práctica para responder a incidentes de bullying (escucha activa, role‑play, planes de acción) y se enfatiza la normalización del tema de salud mental, ofreciendo recursos educativos (TikTok, YouTube) y profesionales. Se menciona el número de crisis 988 y se proporcionan datos de contacto de La Vida Sin Miedo y de Rivas y Asociados para consejería, evaluaciones psicosociales y apoyo legal. El tono es conversacional, empático y motivador, con un mensaje de esperanza y resiliencia para las familias inmigrantes.
Chapters
Lorena Rivas y Asociados, abogadas de inmigración, empoderando inmigrantes, construyendo futuros.
Hola, hola, buenas tardes.
Estamos aquí hoy para hacer nuestro webinar. El tema es el bullying, cómo identificar las señales y qué hacer. Estamos muy emocionados de tener a nuestra amiga, alguien que ha estado trabajando con nosotros, Cecilia Herrera Leguette, hoy para hacer a responder preguntas.
Al igual vamos a enseñar un poco sobre el vídeo que nos ayudó a hacer, hablando con muchos recursos, especialmente ahorita que tenemos ese clima político que está muy, muy intenso, muy duro, especialmente para nuestros niños que a veces no entienden totalmente qué está pasando. Y ya sabemos que desafortunadamente el bullying es algo que se ve mucho en las escuelas. Y pensamos que sería una buena forma de dar recursos, cómo se puede hablar sobre esto que está pasando, cómo se puede platicar, empezar esa conversación. Y pues recursos también para los padres, porque tener que llegar a casa y no saber qué que pueda pasar o tener que preparar a la familia para qué pasa si alguien es detenido o algo así, que esperemos nunca pase, pero es bueno estar preparados. Así que pues muchas gracias por tomarse su tiempo hoy este sábado para unirse y esperemos que salgan de aquí con muchos recursos, mucha información. Me gustaría recordarles a todos que Cecilia va a estar con nosotros después, después del segmento, y ella va a estar respondiendo preguntas. Tenemos un botoncito acá abajo donde uno puede hacer preguntas, así que si quieren dejar sus preguntas, si algo ven en el video y tienen algo, una pregunta, por favor pónganla allí, o también al final podemos hablar. Pero muchas gracias por estar aquí. En el segmento que van a ver se va a hablar un poquito sobre qué está pasando, cuáles son algunas estrategias que podemos usar para conversar con los niños, cómo se puede hablar sobre el tema sin causar pánico, sin que pues se sientan mal. Pero es importante estar preparados, así que eso es algo que se puede hacer en familia.
Y esperemos que tengan la oportunidad de usar alguna de estas técnicas con sus hijos. También para ustedes, si necesitan algún apoyo, aquí estamos. Este mes estamos enfocados todos en la salud mental. Es el comienzo del año, es invierno, así que es, es muy importante tener esos recursos por si alguien se empieza a sentir mal. La salud mental es muy importante, así que pues vamos a empezar el vídeo. Y les recuerdo, si tienen algunas preguntas el botón de abajo a donde dice Q&A, ahí pueden hacer una pregunta y dejar, dejar su pregunta para Cecilia. Así que así podemos empezar el segmento.
Muchas gracias.
Soy Cecilia, trabajadora social clínica, y trabajo como psicoterapeuta apoyando a familias inmigrantes en su salud mental. Quiero empezar reconociendo que muchas familias están viviendo momentos de miedo, incertidumbre o mucho estrés, especialmente cuando se habla de inmigración, ICE o las cosas que están pasando en muchas de nuestras comunidades. Entonces, hoy quiero hablar de algo muy importante: el bullying que muchos niños y adolescentes pueden vivir debido a su estatus migratorio o al de su familia. O simplemente por ser inmigrantes. Este tipo de bullying no solo es algo emocional, puede afectar profundamente la salud mental de los niños y el bienestar de toda la familia. En este video vamos a hablar de: cómo reconocer el bullying, cómo el estrés migratorio afecta a los niños, cómo los padres pueden hablar con sus niños sobre el estrés migratorio y la situación migratoria de la familia, incluyendo noticias difíciles? Y, ¿qué tipo de apoyo emocional está disponible para los adultos? También quiero aclarar algo muy importante: esto que voy a decir no es asesoría legal, tampoco es terapia o consejería. Es información educativa sobre salud mental con el propósito de informar, apoyar y acompañar a las familias inmigrantes. Que este espacio se sienta seguro y útil para ustedes. Cuando hablamos del bullying relacionado con inmigración, no siempre se ve de la misma manera. A veces es directo, como insultos, burlas, amenazas que tienen que ver con inmigración, ICE o deportación. Otras veces es más silencioso, como excluir a un niño del grupo, hacerle sentir que no pertenece, burlarse de él, de su idioma, de que es bilingüe o de su cultura. Hoy en día también vemos bullying en las redes sociales o por texto, donde el daño puede sentirse todavía más fuerte porque no hay un lugar seguro. Los niños y los adolescentes inmigrantes suelen ser más vulnerables porque ya viven con miedo. Con estrés o con la sensación de tener que callar, de no poder decir nada para no meter a su familia en problemas. Algunas señales de estos tipos de bullying en los niños que los padres pueden notar son como: ansiedad, problemas para dormir, dolor estomacal, dolor de cabeza, irritabilidad, aislamiento, o ya no querer ir a la escuela, pero estos cambios no significan que el niño está portándose mal. Muchas veces son una señal de que algo emocionalmente está ocurriendo y hay que ponerle atención. Algo que muchas familias no saben es de que los niños perciben más de lo que parece, más de lo que creemos. Aunque los adultos no hablen directamente del tema enfrente de los niños, Los niños escuchan conversaciones, tal vez en otros lugares, sobre las cosas que están pasando o las cosas que les preocupan a los adultos, a sus padres. Ven noticias, leen mensajes en las redes sociales y escuchan en la escuela o en otros lugares. Entonces, cuando se habla constantemente de inmigración o ICE, los niños pueden empezar a sentir miedo de una separación. De que algo malo vaya a pasar, incluso cuando no existe algún riesgo inmediato. Y esto no es bueno porque este tipo de miedos mantiene el cuerpo del niño en un estado de alerta constante, como preparándose para que algo malo vaya a pasar. Y entonces esto puede causar ansiedad, problemas de sueño, dificultad para concentrarse, o cambios repentinos en el estado de ánimo. Por eso, el silencio total o no decir nada de lo que está pasando a los niños no siempre es bueno. A veces, no hablar del tema puede hacer que el miedo crezca. Tener una conversación honesta, calmada y apropiada con el niño puede ayudarle a tener seguridad, y acalmarle también. Muchos padres me preguntan: ¿Qué le digo a mi niño sin asustarlo? Algo que yo les digo es de que no tienen que tener todas las respuestas. Un buen inicio de preguntar sería: Mija, ¿qué has escuchado? Hijo, ¿qué sabes tú de este tema? El preguntar esto nos ayuda a entender qué ideas tienen los niños, qué están entendiendo y qué miedos también están presentando. Es importante en ese momento corregir información falsa con tranquilidad y evitar detalles que no son apropiados para su edad. Validar emociones en ese momento es clave también. Decir cosas como: "Entiendo que tengas miedo" o "Tiene sentido que te sientas así". Puede ayudar a los niños a sentirse que están siendo entendidos. También no debemos de prometer cosas que no podamos cumplir. Por ejemplo, en lugar de decir: "Mijo, nunca va a pasar nada", podemos decir algo más realista como: "Mija, estamos haciendo todo lo posible para mantenernos a salvo y cuidarnos". En algunas familias la situación puede ser más compleja. En estos casos es importante ser honestos, pero cuidando emocionalmente al niño. Lo más importante es poder transmitir seguridad emocional al niño. Se puede decir como algo así: "Mamá o papá está en un proceso de inmigración un poco difícil". Pero hay adultos ayudando y cuidándonos. Y es muy importante recalcar que no es culpa de ellos. Mija, no es tu culpa. Mijo, no has hecho nada mal. Porque cuando un padre o una madre está detenido o ha sido deportado o no está presente, los niños pueden sentir que tuvieron algo de culpa. Por eso es importante decírselos. También mantener rutinas, horarios y ayuda, apoyo de familiares o amistades es muy importante. Si existen planes de emergencia o personas de confianza, se puede mencionar de una manera sencilla pero clara también. Y siempre dejar la puerta abierta al diálogo diciendo algo como: "Mi hija, siempre puedes venir conmigo cuando no te sientas bien. Yo te voy a escuchar". Ahora quiero compartir con ustedes algo que he visto en mi trabajo, sin dar detalles personales, claro. En una ocasión, una madre llegó con sus hijos ciudadanos americanos. La madre estaba profundamente deprimida, lloraba constantemente, estaba muy mal por la situación. Al evaluar a los niños, Algo me quedó bien claro: los niños no estaban tan agobiados por el proceso del padre que estaba detenido, estaban más preocupados y muy estresados y tristes y sentían mucho miedo, pero por la mamá, por cómo la veían, por cómo había cambiado y lo que veían que hacía o dejaba de hacer en su casa. No cocinaba, que faltaba al trabajo, que lloraba, que solamente estaba hablando de la situación migratoria y sentían una responsabilidad muy enorme de cuidarla. Esto nos recuerda algo muy importante: los niños no solo sufren por lo que pasa, sino por ver sufrir a quienes ellos aman. Muchas veces ellos tratan de ser fuertes por sus padres, y cargan con una preocupación que no les corresponde. Por eso, recuerden esto: cuidar la salud mental del adulto también es cuidar a los niños. Cuando los padres reciben apoyo emocional, los niños pueden sentirse más tranquilos y seguros. Buscar ayuda no es debilidad, es amor. Hay algo que debemos de recordar: cuando un padre o una madre se quiebran, Muchas veces no se quiebran solos. También se quiebran los niños. Quiero hablar directamente a los padres y cuidadores. Sentirse agotado, triste o con miedo no significa que estén fallando. Significa que han estado cargando demasiado por mucho tiempo. La salud mental del adulto, de la madre, del padre, es muy importante para el bienestar de la familia. Buscar apoyo emocional, hablar con un consejero, hablar con un profesional o encontrar recursos comunitarios pueden hacer la diferencia y ayudarles a sentirse mejor, aún cuando las cosas afuera no estén muy bien. Recibir apoyo no es rendirse, es más que todo encontrar un espacio para respirar y ganar fuerzas. Cuando un adulto se siente acompañado, apoyado, puede apoyar y acompañar mejor a su familia y eso es profundamente alentador y protector. Entonces, a buscar ayuda. Las familias inmigrantes son resilientes, valiosas y dignas de apoyo y de respeto. Aunque el camino sea difícil, no tienen que recorrerlo solos. Hablar, buscar apoyo, recibir ayuda profesional es una forma de amor, de resistencia y esperanza. Uno de los mejores recursos que hay ahorita es este número. Por favor, apréndetelo de memoria. Es el 988. 988. En este número tú puedes textear o puedes llamar en español, en inglés, en el idioma que quieras. Cuando te sientas muy mal, si te sientes muy deprimido, con mucho miedo, te están dando ataques de pánico, no estás pudiendo dormir, es para emergencias de salud mental o cuando ves algo muy preocupante en tus niños o en tu cónyuge, puedes llamar, te pueden ayudar a tranquilizarte en ese momento y dar recursos como qué lugar está cerca de ti donde podrías encontrar consejería, a veces gratis o a bajo costo. Puedes buscar en el internet algunos lugares donde dan consejería o terapia. También puedes hablar con el consejero o la consejera de la escuela sobre tus niños. Incluso pedir ayuda para ti y para tu familia. Pueden venir consejeros a la casa o puedes ir a un lugar donde puedan hablar todos como familia o solamente a ti, si sientes que tú serías el que se beneficiaría primero de terapia, de poder hablar con alguien. Recuerda que no tenemos control de lo que está pasando afuera. Por más que queramos, no podemos controlar lo que pasa. Lo único de lo que sí tenemos control es sobre nosotros, de cómo manejamos nuestras emociones, de cómo pensamos sobre las cosas que están pasando. Tú puedes estar bien a pesar de que todo a tu alrededor no lo esté. Puedes estar bien para tu familia, para protegerlos se necesita todo ese amor que tú tienes y se necesita también apoyo, no solamente de las personas que te rodean, pero también puede ayudar mucho recibir apoyo profesional durante tiempos donde hay sufrimiento, donde hay mucho estrés e incertidumbre. Como muchas personas están pasando en estos momentos. Yo creo que al final del día ya han pasado por mucho. Tú ya has pasado por mucho y tienes la fuerza para seguir adelante. Tienes la fuerza y el amor para sacar a los tuyos adelante. Puedes hacerlo. Yo sé. Confía en ti. Ármate de ese valor. Que te trajo aquí en primer lugar y sigue adelante por los tuyos. Consigue ayuda y pa' delante nomás. Quiero cerrar con este mensaje: el estatus migratorio no define el amor que un padre o una madre tiene por sus hijos y no define su valor tampoco. Gracias por estar aquí, por no rendirse y por cuidar a esos chiquitos.
Perfecto.
Bueno, muchas gracias a Cecilia por haber preparado ese video. Muy buenas sugerencias. Quiero hablarles un poquito de quién se une con nosotros hoy. Cecilia Herrera Leguette, que está con La Vida Fearless. Ellos tienen una oficina aquí en Oklahoma City. Ah, vamos a compartir la información, pero ella es una psicoterapeuta y trabajadora social clínica licenciada con licenciatura y maestría de la Universidad del Sur de Illinois. Cuenta con casi 20 años de experiencia en salud mental y se especializa en evaluaciones psicosociales para procesos migratorios, así como en consejería para personas y familias que enfrentan situaciones de trauma, separación familiar, depresión, ansiedad y duelo. Es bilingüe y bicultural y nació y creció en México y emigró a los Estados Unidos a una edad temprana, lo que le permite comprender de manera directa los retos emocionales, culturales y familiares que enfrentan muchas personas inmigrantes. Bienvenida, Cecilia, muchas gracias por unirte. Es un honor poder conocerte.
Gracias por invitarme, es un placer también.
Y para empezar, quería, quizás todavía no tenemos preguntas en el chat, pero yo tengo algunas. Yo crecí en una familia donde era muy difícil platicar sobre la salud mental. Se escuchaba mucho como, no, ¿por qué voy a tomar píldoras? Yo no estoy loca, you know. Y esa era ese estigma de que la salud mental quizás iba a significar que algo estaba malo con nosotros. Pero yo quería preguntar si tienes algunas sugerencias quizás para familias que encuentran hablar sobre la salud mental difícil. Y sabemos que está pasando esto con la inmigración, así que pues muchos se sienten atrapados sin saber qué hacer. Y me imagino que tratar de prepararse también puede ser muy difícil si de por sí tienen problemas a hablar sobre la salud mental.
Sí, claro, es una pregunta excelente. Gracias por hacerla. De hecho, es una de las preguntas más comunes que yo veo en consejería. Mira, nuestra generación, bueno, tú mucho más joven que yo, pero también mi generación, es una generación donde la salud mental es un estigma, es un tabú. No se habla de la salud mental. Casi es algo raro. Afortunadamente, los jóvenes de hoy, los niños de hoy, los puedes ver chiquitos de 6, 8, 10 años y preguntarles: Mijo, ¿sabes qué es depresión? Y ellos sí saben. Hagan ese experimento. Tal vez no saben la definición exacta, pero los niños saben qué es ansiedad. Incluso he escuchado por ahí niños que dicen: Me dan ataques de pánico. Y a veces los padres ni siquiera sabemos. Entonces ahorita los niños sí saben, muchos, ¿verdad? No, no podemos decir el 100%, o tienen una idea, incluso una idea mejor que nosotros. Por eso es un buen momento de hablar de la salud mental, y lo que queremos hacer es normalizarla, porque es normal la salud mental. Es normal, no es algo raro. Entonces, en estos tiempos podemos empezar con preguntas así: Mijo, mija, ¿qué sabes de la salud mental? ¿Le puedes explicar a papá y a mamá? Porque nosotros no aprendimos en la escuela. ¿Qué es eso? ¿Qué es pánico? Entonces queremos hacer conversaciones del día a día. Y podemos empezar con preguntas diarias. Por ejemplo, tenemos una cena juntos como familia, que es lo ideal, por lo menos una comida al día como familia, y hacer preguntas como: ¿Cómo te sentiste hoy? No solamente: ¿Cómo te fue? ¿Cómo te sentiste hoy? O: ¿Cómo te sientes? O: Bien. Pero, ¿pero qué sientes? ¿Sientes felicidad? ¿Sientes tranquilidad? ¿Sientes tristeza, sientes estrés. Y entonces podemos hablar con los niños. Si no sabemos mucho de la salud mental, podemos educarnos. Ahorita no hay razón para no saber de la salud mental porque pasamos mucho tiempo en las redes sociales, en el internet. Entonces nos podemos educar, nos estamos haciendo un favor a nosotros mismos, pero también a nuestros hijos. Entonces, si no sabes mucho de la salud mental, si no sabes de sentimientos, de emociones, ponte en el TikTok qué es la salud mental, o vete en YouTube qué es la depresión, o qué es la salud mental para los niños, y podemos aprender. Entonces, educarnos es clave. Hablar con los niños, preguntarles de salud mental todos los días. Podemos hacerlo y también normalizar eso teniendo conversaciones seguido en la casa. Por ejemplo, algo que me encanta que pasa es cuando el papá o la mamá están yendo a consejería por problemas individuales o de matrimonio. Lo mejor que podemos hacer es decirle a los niños: ¿Sabes, mija? Mami está yendo a consejería porque a veces tiene sentimientos de enojo y quiero aprender a controlarme, a manejar ese enojo. Y cuando tú necesites hablar con un profesional o tener ayuda, yo te puedo llevar a consejería. Es bueno, hablas de tu vida, aprendes cosas y no te juzgan. Entonces, si obtenemos ayuda profesional, queremos decirle a los niños: ir a conseguir es bueno, ir a terapia es bueno. Tener depresión, tener ansiedad, tener estrés, pues no es muy bueno porque no se siente bien, pero está bien no estar bien. Entonces esas son algunas ideas de cosas que podemos hacer. ¿Te contesté todo, Amairani, o había otra preguntita? Creo que me hiciste varias.
Sí, sí, no, sí, sí, es un trabajo fantástico, gracias. Quizás del aspecto de un niño que ve que sus papás están preocupados, ahí quiere abrir esa conversación, pero quizás en el pasado no no ha sido la mejor conversación. ¿Cómo uno puede hablar quizás como hijo con un papá que quizás está teniendo dificultades? Y pues en las muchas familias se ve lo del sacrificio, que, que si uno sigue trabajando, que no, no se va a dejar vencer. Pero ya sabemos que pues sí hay mucho mucho que está pasando y cómo uno puede apoyar, puede decir, ¿has pensado en ir a tener una conversación con alguien, hacer consejería? Sin que se sienta como que, you know, es algo, un regaño o algo así, pero más como me preocupo por ti, me gustaría hablar contigo.
Claro, perfecto, perfecto. Ahora, nada más para aclarar, la pregunta es cómo un niño le preguntaría al padre. Sí, ok, ya muy bien. Sabes, algo que yo practico casi todos los días y le digo a las personas que lo pueden hacer es de que no tenemos que tener las respuestas para todo, 1, y 2 Si no sabemos cómo decir algo, siempre podemos ser vulnerables y decir: mamá, no sé cómo preguntarte esto. Papá, quiero preguntarte algo, pero tengo miedo, no sé cómo, estoy nervioso. Si no sabemos cómo, podemos decir: hey, no sé cómo, pero ahí te va. Cuando hacemos eso, llamamos la atención de que algo importante, vamos a decir, ¿verdad? Con las mejores atenciones. Ahora, una de las maneras que podemos preguntar cómo el padre o la madre se siente, o sugerir consejería, lo podemos hacer con palabras sencillas y con amor. Siempre debemos de hablar con amor. No, a las personas que amamos debemos hablarles desde el amor. Si les amamos, vamos a decir las cosas con compasión y sin juicio. Si no tenemos tanto amor, vamos a juzgar a las personas y vamos a usar tal vez palabras rudas. Entonces siempre podemos cuidar nuestras palabras. Nuestro tono de voz. Por ejemplo: Mamá, te veo muy estresada y yo te quiero mucho y me preocupo por ti. Yo creo que sería bueno tal vez ir a consejería porque ahí te escuchan y te apoyan, y yo te puedo ayudar a buscar en Google algún lugar. O también pueden decir algo como: Papi, a lo mejor tenemos que hablar con un profesional como familia porque parece que las cosas están muy tensas aquí en la casa y nosotros usualmente nos llevamos bien, pero ahorita las cosas están cambiando. ¿Qué te parece si vamos al internet y buscamos como una consejería o le preguntamos al doctor? ¿Te fijas? Estamos utilizando palabras buenas, un tono lindo de amor, y estamos mostrando, estamos ofreciendo como una posible solución. Yo busco en Google, o le preguntamos al doctor. Esas podrían ser buenas maneras siempre.
Muchas gracias. No, sí, eso abre mi mente mucho a cómo puede empezar esa conversación. Otra específicamente pensando en los niños, ¿qué pueden hacer si llega un niño y ya ha pasado un incidente de bullying? Ya quizás les dijeron algo. La semana pasada vimos un video donde llegó un niño llorando porque le habían llamado muchos nombres feos. Porque sus papás quizás no tenían papeles. Así que, ¿qué puede hacer uno como papá para, si quizás el niño ya no tiene temor de regresar, que vuelva a pasar? ¿Cómo podemos explicar eso que está pasando para que se sienta seguro de regresar a la escuela?
Claro, claro. Y desafortunadamente Eso pasa no solamente cuando hay un tema migratorio, pero tema de apariencia física, de niveles de discapacidades o algo así. Entonces, por ejemplo, si un niño viene a casa porque pasó por algo de bullying, le dijeron un comentario feo, el niño viene llorando, tal vez como, como padre o madre, estoy muy confiada en que nos vamos a preocupar y vamos a empezar una conversación. Mija, ¿qué pasó?
Cuéntame.
Entonces escuchar atentamente la historia, pero sin juicio, sin regañar, pero escuchar atentamente, con curiosidad, haciendo preguntas. Cuéntame qué pasó, mi hijo, y dónde estaban, y qué te dijo, y qué pensaste de lo que te dijo, y cómo te sentiste en ese momento. ¿Cómo te sientes tú? ¿Por qué crees que lo dijeron? ¿Qué crees que podríamos hacer? ¿Qué puedo hacer yo para que te sientas mejor? Porque mañana vas a ir a la escuela, porque es muy importante. Y a lo mejor esos niños van a seguir haciendo lo mismo, ¿verdad? Pedirles que te expliquen lo que pasó desde su punto de vista. No regañar, no dar juicio, no decir: "Ay, esos niños son..." No, no, no, no, no. Y luego, después de que investigamos más qué pasó, que ellos nos cuentan la historia, porque es importante para los niños verbalizar las experiencias, porque si las tienen nada más aquí, les puede hacer daño. Contarlas les va a hacer bien. Y ya después de que cuentan la historia, los dos están platicando, la mamá, el papá pueden ofrecer más educación. Por eso nos tenemos que educar, ¿verdad? Todos los días nos podemos educar, ofrecer más educación con ellos. Por ejemplo, Mijo, hay niños que no son felices o tienen problemas en su casa y son bullies. Ellos no, ellos, sus papás no les enseñan tal vez a ser kind, a ser amables, y probablemente van a seguir diciendo esas cosas, pero tú eres un niño fuerte, te gusta ir a la escuela, ¿Y si mañana te dicen algo? ¿Qué te parece si practicamos qué hacer? ¿OK? Haz de cuenta que yo soy el bully y te voy a decir: oh, tus padres son ilegales, no te quiero aquí en la escuela. ¿Qué puedes decir tú? Y entre los dos pueden tener ideas de qué puede decir el niño. Entonces hablar de la situación, explorando lo que el niño siente, Y luego con los niños es muy efectivo como las prácticas de tomar diferentes roles. Yo soy el bully y tú eres, ¿qué me vas a decir si yo te hago bullying? Y siempre decirle, mi hija, mi hijo, si mañana pasa eso o pasado, tú me dices, ¿ok? Y obviamente si el bullying escala, los comentarios son cada vez más repetitivos, o el niño, ya notas cambios en el estado de ánimo más severos en el niño, se tiene que hacer algo más, ¿verdad? Pero si es de vez en cuando, acuérdate, no tenemos control sobre las personas, pero sí tenemos control sobre nosotros mismos, sobre lo que pensamos, sobre las situaciones y lo que podemos hacer. Creo que hay una pregunta.
Y dice: Hola Cecilia, ¿cómo se puede hablar con los niños en caso de que uno de los padres sea deportado? Y, ¿cómo sugieres que abordemos este tema si llegara a suceder? Y hay otra: ¿cómo se puede manejar las emociones y sentimientos que los niños podrían experimentar experimentar.
Ok, entonces sí te puedo responder la primer pregunta. Muchísimas gracias. Y luego, Mayrani, si me puedes recordar de la segunda, que viene siendo el segundo párrafo, te la contesto con mucho gusto. ¿Cómo se puede hablar con los niños en caso de que el padre sea deportado? Yo creo que la comunicación honesta es la mejor. Y los niños entienden a los 2 años, a los 6, a los 12, a los 16. Ellos entienden, pero siempre hay que hablarles a su nivel. Nosotros como adultos nos podemos bajar porque ellos están más chiquitos, utilizan palabras más sencillas. Entonces no importa la edad, siempre lo podemos explicar. Lo ideal es de que el niño No sea ahorita cuando se da cuenta que los papás o alguno de los papás no tiene papeles. Lo ideal sería que el niño ya supiera, ¿verdad? Que el niño ya, oh, papá no tiene papeles, pero se está cuidando, se protege, y a lo mejor tiene un abogado. En caso de que llegara a pasar una deportación o una detención, No hay que guardarlo como un secreto, ¿verdad? Porque eso puede quebrar la confianza con los padres. ¿Cómo hablarlo? Es con honestidad y ahorita, como dijimos, con amor y palabras sencillas. Mija, tengo que decirte algo muy importante y es triste, pero yo estoy aquí contigo. Y hay adultos ayudándonos y estamos haciendo todo lo mejor para ayudar a papá. A papá lo detuvo inmigración y está detenido y es posible que lo tengan que mandar a México o a Guatemala, a su país, pero papá nos quiere. Tenemos adultos ayudándonos. Y vamos a comunicarnos con papá. Ahorita no está aquí y yo, mami, está triste y lo vamos a extrañar, pero vamos a estar bien unidas.
Sí, hija.
¿Te fijas? A su nivel, en palabras simples, no das mucho detalle porque no necesitan tanto detalle. ¿Y en qué te estás enfocando? En que papá nos ama. Hay adultos ayudándonos y vamos a seguir hablando con papá. Y también estás diciendo: mamá está triste, estoy triste y lo extraño. O sea, estás validando que hay emociones y que está bien extrañar a papá. Esa es una manera que lo podemos hacer. Y siempre monitorear cómo te sientes. ¿Cómo te sientes de que papá no está aquí?
Háblame.
También algo que quiero recalcar, es muy importante que nosotros los adultos, si una situación tan desagradable llegara a pasar, que tratemos de manejar esas emociones bien. Si necesitamos ayuda profesional, obtenerla, porque si los niños nos ven llorando todo el día, Ya no cocinamos, ya no dormimos. Ellos van a ser muy afectados por eso. Y la segunda pregunta fue: ¿cómo se puede manejar las emociones y sentimientos que los niños podrían experimentar? Muy buena pregunta, gracias por tal. Yo creo que es muy importante ayudarles a reconocer las emociones. Algo de educación para nosotros es de que las Las emociones son energía que sentimos en nuestro cuerpo. Todas las emociones las sentimos en el cuerpo. Váyanse a las redes sociales y empiecen a aprender de eso, ¿verdad? Entonces, ¿cómo podemos manejarla? Mija, ¿qué estás sintiendo? Preguntar, explorar. ¿Dónde lo sientes? ¿Dónde sientes el enojo? En las manos, por eso se pone a golpear. O en la cabeza, por eso le duele la cabeza. O en el pecho, por eso el niño no puede respirar. O a lo mejor siente mucha tristeza y lo siente en el estómago. Ni siquiera es porque comió algo que le hizo mal, es porque está muy tenso y es en el estómago. Entonces siempre preguntarles: ¿Qué estás sintiendo? ¿Dónde lo estás sintiendo? Y ayudarles a regresar al aquí y al ahora. Mija, OK, respira, exhala. Dime, cuéntame qué estás pasando, qué estás sintiendo. Y hablar de esas emociones también es normal y está bien que el niño esté triste si al papá lo deportaron. Es normal y está bien que el niño esté preocupado si sus papás no tienen papeles. Es normal y está bien si el niño está enojado porque está sufriendo bullying en la escuela. No es malo, son emociones, son sentimientos. Lo malo es cuando estas emociones duran ya mucho tiempo, ya no comen, ya no duermen, ya no quieren ir a la escuela. Ya no hacen la tarea es cuando afecta, pero de vez en cuando sentir estas emociones está, es saludable y está bien. Espero haberte contestado la pregunta bien.
Sí, muchas gracias Cecilia. Pues con esta me gustaría cerrar. Tienes la información que te gustaría compartir también yo la tengo aquí por si te gustaría, pero ¿cómo la gente que está escuchando hoy puede contactarse contigo? Quizás les interesa la consejería, ¿cómo pueden encontrar tu local?
Claro, claro que sí, con mucho gusto. Mira, la práctica en donde trabajo de la cual soy dueña se llama La Vida Fearless Counseling, pero también se llama La Vida Sin Miedo. Bien sencillo, ¿verdad? Pueden poner en Google La Vida Sin Miedo, en TikTok, en YouTube, en Facebook, La Vida Sin Miedo. Así nos pueden contactar. Estamos, somos dos consejeros. Yo me dedico más a las evaluaciones en casos de inmigración Y tengo un compañero, Miguel, que él hace mucha psicoterapia y hace la psicoterapia familiar y de pareja también. Él se especializa, eso fue lo que él estudió, consejería de familias y pareja. Que ahorita, por ejemplo, si hay deportación o hay una detención de uno de los padres, tal vez ese es el tipo de consejería que, que sería muy, muy bueno. Estamos licenciados en varios estados, no solamente en Oklahoma. Yo puedo practicar en el estado de Oklahoma por videollamada o en persona, también en el estado de Texas y Colorado, y mi compañero también puede practicar en el estado de Norte Carolina. Si alguno de ustedes está por ahí, también se pueden comunicar con nosotros. El teléfono es 405-810-5200. Puede ser por WhatsApp a ese número, y si no lo apuntaron, se pueden ir a Google, La Vida Sin Miedo, ahí se pueden comunicar con nosotros.
Muchas gracias. Y ahorita puse los números en el chat y también voy a poner la dirección de tu oficina para que si alguien está interesado pueda comunicarse contigo. Me parece que los temas de hoy fueron muy buenos. Yo sé que yo estoy saliendo de aquí con muchas sugerencias para compartir y platicar. Pero muchas gracias por haber unirte, Cecilia. Apreciamos tu tiempo. Y solo para los que están escuchando y también les gustaría saber un poco de más información, sobre Rivas o tienen alguna pregunta, ya saben, se pueden comunicar con nosotros al 405-754-2841 y en nuestro sitio, en nuestras redes sociales como Rivas y Asociados o Rivas and Associates. Tenemos oficinas en Oklahoma City, en Tulsa y en Fort Smith. Así que muchísimas gracias a todos a todos. Muchas gracias, Cecilia, y síganos para más información. Como saben, este mes es sobre la salud mental y tendremos más temas para los meses que siguen, así que síganos y los veremos pronto. Muchas gracias a todos por su tiempo. Que tengan una bonita tarde.










