24 Dec 2022 · 38 min
This content was created by Master Santana. This content was uploaded by Master Santana. This is a podcast titled "65. NEGOCIACIÓN Y CONVENCIMIENTO P.2" recorded on December 24, 2022. It features Master Santana discussing negotiation and persuasion techniques, emphasizing the importance of authority, energy, and charisma in sales and personal interactions. The podcast includes a conversation with Diego González Jasso, Master Santana's former sales manager, reminiscing about their past experiences in sales and the lessons learned.
Chapters
¿Están todos listos? Buenas noches gente bonita de TikTok, ¿Cómo están? ¿Carlos, buenas noches, bienvenidos a otro live magnífico, espectacular, va llegando muy a tiempo, estamos empezando los primeros segundos, ni siquiera minutos de live, vamos a hacer un live chingón, ya saben cómo es la manera costumbre esos live solo son chingones, no hay de otro, no hay de otra manera o algo con ganas de hacer live que es lo más importante o hacer un live de convencimiento y persuasión, no de manipulación OK, porque yo no sé hacer esas cosas ni las recomiendo OK, entonces hacer un live chingón, tengo ganas de live, así que pónganle agregar, pónganle máno a quien pueda, denle mucho pinche like en la pantalla, comience a hacer comentarios empezando un cagadero para que se ponga buenazo obviamente vengo una actitud muy profesional, ya van empezando los ciclos de conferencias de nuevo, ya están empezando a grabar los vídeos cabrones, por eso la pantalla atrás todo el estudio, estamos en el estudio de Matlab Project OK, entonces vamos a ver qué chingados anda pasando por aquí? ¿No se puede, OK, vamos empezando chingón OK, el día de ayer hablamos sobre consejos de negociación, de convencimiento, sobre utilizar el sí muy importante durante cada una de nuestras oraciones de convencimiento, si voy a subir el live a YouTube, siempre suba YouTube, entonces bueno si no se lo prendió vamos a empezar ahí y después lo voy a ir adelante ya de una vez pónganle a todo mundo inventar porque yo ya voy a comenzar el live esté quien, esté quien ha llegado a la clase, qué bueno y si no, ni pedo OK, el día de ayer estábamos hablando que al hablar, cuando nosotros hablemos con las personas, saludos a la Ciudad de México, no cometamos la tontería de decirles oye quieres ir al cine? ¿No, oye no quieres ir al cine hoy vamos al cine? ¿No, o sea no utilizar la misma negación no dentro de la palabra oye mi amor, no se te antoja ir a comer sushi? No puede que les diga que sí, pero si lo que ustedes están intentando es que su idea sea la que persevere, la que permanezca, la idea sea la más fuerte, la suya de ustedes, no cometan la estupidez de incluir un no mientras están hablando, incluyan un sí o no. ¿Oye, si estás de acuerdo, Oye, si te interesa, Oye, si te gustaría, Oye, verdad que sí tengo razón? Oye si quieres. ¿Y entonces ahí cuando la persona va a estar mucho más convencida, sobre todo si ustedes comienzan por decirle a la persona junto con su gesticulación y su movimiento de cabeza, el sí Oye, sí estás de acuerdo? ¿Verdad que sí? OK, muy bien, perfecto. Voy a contestar algo que me llama la atención que acabo de ver. ¿Qué opinas de la frase el pobre es pobre porque quiere? Yo estoy totalmente de acuerdo. He tenido muchos problemas por decir eso del pobre es pobre porque quiere. Sin embargo, si uno creyera que el pobre es pobre porque quiere, no estaría haciendo el siguiente ciclo de conferencias que voy a dar aquí en la Riviera Maya que se llama Cómo generar riqueza, la mentalidad de éxito. La realidad de todo eso es que la mayoría de nosotros que no estamos haciendo el dinero necesario es porque no estamos haciendo las actividades necesarias con la mentalidad necesaria. Entonces yo sí creo que el pobre es pobre porque quiere. OK, bien. Hay demasiada información en Internet y hay mucha manera de nosotros estar creciendo sobre el conocimiento de la negociación y del convencimiento. Pero por lo pronto esta noche me tienen aquí para cualquier pregunta de negociación y convencimiento. Para mí el convencimiento también requiere de que nosotros estemos en un nivel de autoridad. Es muy difícil que alguien que no está en un nivel de autoridad te convenza o que tú estando en un nivel de autoridad, no estando en un nivel de autoridad, convenzas a las otras personas. Hay que ponerle mucha atención a ese detalle. La autoridad no específicamente es un puesto jerárquico. La autoridad también se gana a través de la presencia, a través de la autoridad de la voz, a través del lenguaje no verbal, a través del impacto que tenemos nosotros sobre las demás personas. Entonces yo les recomiendo que para empezar aprendan lo que es tener una postura correcta. Tengan una postura poderosa. No se pongan con las personas a querer negociar desde la postura del perdedor, así de oye, ¿Y qué onda? Pues te doy 70 pesos, güey, ¿Cómo ves? ¿Jalas? No. ¿Por qué? Porque la persona tiene que sentir que está hablando con alguien que tiene capacidad de decisión, ya sea de compra o de venta. ¿No se pongan a querer ustedes a vender con una persona y llevarse el mejor precio posible cuando oye, no te gustaría comprarme unos colchones? ¿Oiga señor, si le interesa comprar el mejor colchón, verdad? Cabrón, cuánto carisma. Entonces tengan ustedes esa habilidad de para empezar, antes de comenzar la negociación. Estoy de acuerdo que si su día fue difícil, estoy de acuerdo que si tiene una situación difícil, familiar, a lo mejor no andan con todo el pinche power en su cabeza, pero, pero cuando llegue el momento de la negociación tienen que sacarse todo de la cabeza. Yo sé que a lo mejor nomás están llegando a una tienda y quieren preguntar por un artículo, quieren preguntar una oficina por un servicio y andaban de curiosos, pero no mames, ¿Para qué te metes con la espada rota? Llegas con pinche espada desenvainada, llegas con el escudo de frente. No traten ustedes de ganar una negociación desde una postura débil, porque toda negociación es una batalla mental. Entonces si ustedes van a hablar con alguien, comiencen por lo menos por olvidarse de esos momentos tristes, porque eso está afectando su bolsillo. El nivel de energía con el que se meten a una negociación, el nivel de energía con el que se meten a un momento de venta está directamente relacionado con el nivel de fuerza con el que ustedes entran. Si entran débiles, ¿Por qué creen que ustedes van a ganar la negociación? El convencimiento, y esto se los digo de esta manera, escúcheme bien, esto incluye, escúcheme bien, esto incluye el que les hable su novia y les diga, oye Rubén, es que sabes qué onda, tenemos que hablar. Y les habla la novia y les dice oye, tenemos que hablar. Y ustedes ya van de no pinche morra, ya valió madre y todo eso. Yo les decía mucho a mis novias, y esto sí es muy común, eso sí cierto, les llegué a decir a mis novias, ya no lo digo por cierto, pero les decía muy seguido así de oye, si quieres hablar de algo no me avises. No les decía, si quieres hablar de algo, si quieres platicar de un tema no me avises. Eso se los decía muy seguido, porque si me avisas voy a llegar muy preparado y no te va a salir. Como les he dicho en otros lives, tengo cartas de novias que dicen, te escribo porque si te lo digo nomás va a ser usado en mi contra. Si tú me das el tiempo suficiente, no hay ninguna negociación que puedas ganar. Lo mismo con ustedes, para eso les estoy enseñando este live, por cierto, si pueden compartirlo y la gente que no es aparte de MATLAB, denle seguir. Pero cuando a mí me avisan que va a haber una negociación, cuando a mí me avisan que va a haber una discusión, una argumentación, un debate, no solo me preparo físicamente, me preparo hasta en mi vestimenta, acuerdo. Una vez me pasó que hizo una labor de venta muy chingona, la medalla que me pongo a mí mismo. Pero lo que sucedió, fíjense bien, esto les puede servir, esto les puede servir mucho. Estoy en una negociación con una mujer que quiere comprar crédito, quiere obtener un crédito para su casa. Durante la presentación sale que está casada, cuando eso es algo que a mí me debió de haber filtrado la gente de telemarketing. Entonces desde recepción me manda mal ese cliente y me dice la chica, es que estoy casada. Ahí para mí debió haber sido una alerta de güey, no puede tomar esta mujer una decisión sin su pareja, no se va a hacer la venta, al final va a decir, lo tengo que platicar. Yo ya lo sabía. Cualquier cabrón normal en esa sala de ventas se hubiera parado y hubiera dicho al gerente, oye, ¿Sabes qué onda? Fíjate que tengo una chica aquí que está casada, no viene con su pareja y el gerente me había dicho inmediato, no te preocupes, ahí voy a la mesa y ahorita le digo que le vamos a congelar su clave de descuento, que les da una pinche clave de no sé, para darle un interés espectacular y le traemos mañana. Yo sé que eso hubiera pasado, pero yo no soy así, yo no le hago caso al gerente, a mí me habla el pinche gerente, me dice, paso tu mesa, lo que sea, me vale verga. Así es, fue como yo crecí. En vez de estar a las expectativas de que el cliente, gerente, perdón, o el director me ayudara o un cerrador me sacara de mesa, güey, por mis puros huevos le hacía porque yo lo hacía. Entonces la mujer me dice que tiene pareja, que tiene esposo y es una compra de casa, es muy importante, los dos trabajan, tienen buen nivel económico, los dos mantienen. Le hago toda la presentación de venta y al final ya sabía que me dice, oye, si me gusta, si está muy chingón, pero es que yo lo quiero platicar con mi esposo, yo le he puesto esta situación a muchísimas personas y dicen, ay pues yo le hubiera dicho que bueno, que si lo va a pensar, cuánto tiempo lo tiene que pensar y le doy la mitad del tiempo, ¿No? Y puras respuestas pendejas, ¿No? Digo, para mí obviamente la respuesta más chingona, la única es la mía y le digo a la chica, oye, déjame preguntarte algo, fíjense bien, esto le sirve, yo esto lo hago muchas veces, muchas negociaciones salen de esta manera similar, díganselo, también eso sirve a los amigos, a la pareja, al papá, es una manera de confrontar a la persona con lo que acaba de decir. Déjame ver si te entendí bien, déjame ver si te entendí bien, es una manera de empezar esto que voy a decir, déjame ver si entendí bien, me acabas de decir que te encontraste el plan de tus sueños para que por fin tu esposo y tú se hicieran de tu casa y tú vas a llegar a decirle a tu esposo que no lo tomaste, o sea, deja ver si entendí bien, vas a llegar, quiero que me pintes el panorama de la noche, vas a salir de aquí, vas a llegar tu casa, vas a cenar con tu marido y le vas a decir durante la cena, oye, fíjate mi amor que encontré el plan más chingón para que nos hiciéramos de casa y no firmé. ¿Te ves diciéndole eso? ¿De veras te ves diciéndole que no firmaste, que no lo obtuviste, que no conseguiste el plan que querían para su casa? No, pues nada, pues fírmalo y que le firma cabrón. ¿No? Pero ¿Qué sucedió? Obviamente llegó a la casa, güey, y el esposo le dijo, a ver, espérame, ¿Como que firmaste? ¿Si, obviamente el esposo así, pero como se le han puesto un habanero toreado en el culo? No cabrón, como no, que mañana vamos ahí, vamos a cancelar y su madre, entonces a mí me avisan, ese es el detalle, a mí me avisan, me dicen, oye, habló el marido muy molesto, viene a cancelar, no te preocupes, yo me encargo y en ese momento me vestí yo de color beige, el beige es muy neutral, yo sí quiero que alguien me siga una orden seca, maldita, de que le hagan así, sí señor, lo que usted diga. Entonces yo lo que hago, me visto de negro, yo lo que quiero es que sea una orden amable, que me hagan caso, si de manera normal, natural, yo me visto de verde militar, eso se llama colorimetría, pueden encontrar un libro que se llama Color for Men y si yo quiero que la negociación sea pasiva pero que de todas maneras me escuche, entonces me visto de beige, me vestí de beige y efectivamente llegó, le negocié, le hablé de cómo era el plan, lo convencí y el cabrón contentísimo y hasta le subió, no le subió mucho, le subió 200 mil pesos, que en términos de créditos hipotecarios no es la gran cosa, pero buenísimo, buenísimo el poder hacer que las personas se se confronten con su propio pensamiento. Déjame ver si entendí bien y esto yo se lo digo también mucho a mis chicas cuando tengo algún problema con ellas, recuerden que la verdadera actividad chingona del hombre es saber controlar las situaciones emocionales, ahí es donde uno destaca como hombre, no cuando te prendes, no cuando te ofendes, no cuando te pones toda alfil, si no te gusta pues a la chingada, no, es cuando los manejas de manera fregona OK, entonces déjame ver si entendí bien, me estás diciendo que el motivo por el que estás enojada es porque tú querías decirme algo que sentías, no me lo dijiste y querías que yo lo adivinara en ese pinche tonito estamos hablando de convencimiento, de persuasión, imagínate, déjame ver si cuando le dices déjame ver si entendí bien, le estás dando a entender, a ver, ¿Estás realmente pensando con lógica? ¿Crees realmente que lo que me dices tiene sentido? Déjame ver si entendí bien, lo que tú me estás diciendo es que el motivo por el que no lo quieres comprar, el motivo por el que no lo puedes comprar es porque el tiempo es demasiado largo, porque el tiempo es demasiado corto, porque la tasa de interés no te conviene, o sea, esperabas comprar esto sin intereses, a tiempo, a crédito, no, es que sí, o sea, y luego tú lo transformas todavía más, o sea, tú estás esperando hacerlo sin intereses y a tiempo, o sea, si fueras sin intereses así es como si lo harías. Sí, claro. OK, vamos a una cosa, yo te lo voy a dar con intereses, pero si tú le pones 10 mil pesos más a esto, te lo dejo sin intereses para que te vayas con lo que. Para que te vayas así como tú querías porque así si lo harías, ¿Verdad? Sí, sí, sí, aguan, vamos haciéndolo sin intereses, ponle diez mil pesos más. ¿Puta, pues ya no pueden decir nada, no? El motivo de decirle a alguien, déjame ver si entendí bien lo que me acabas de decir, es para que esa persona la confrontes con su propio argumento y de esa manera la persona no le quede otra opción más que hacer lo que tú le estás diciendo que haga. ¿Por qué Una de dos, o ve lo ridículo en su pensamiento o te dice un motivo en el que güey, se encierra ella misma y dice, güey, pues yo ya dije que si fuera así si lo compraba y ahora ya no me queda más que comprar? Yo creo que mucho lo que se llama cerrar las puertas, tú estás cerrando las puertas constantemente, de dónde se puede escapar tu venta, ¿Dónde se puede escapar la negociación? No se puede escapar el cliente, yo la cierro antes de que suceda, o sea, le digo todos los motivos por los que posiblemente la gente no compra y que es una tontería. Les voy a dar un ejemplo, cuando hacíamos los de los créditos hipotecarios, había mucha gente que creía que ese mismo día iba a salir con el dinero, o sea, le hablábamos y no, pues tenemos un crédito preautorizado por 700 mil pesos, vente para que lo platiques y entonces pues ya tengas tu plan y la gente llegaba pensando que ese día le íbamos a dar 700 mil pesos. Entonces antes de que eso sucediera, antes de llegar a ese punto, era el truco de cerrar las puertas y decirle a la persona no mames, te imaginas gente que aquí que llega, se lo dices tú como historias de terceras personas. Las historias de terceras personas le ayudan a la gente a sentarse en su pinche realidad y le dices, oye, fíjate, te imaginas el otro día, el día de ayer, hace una semana vino Choná, vino Juana, vino Pedro, de hecho vino con sus dos hermanos y traían hasta bolsas grandes así, venían en un carro así grande, venían en carros, bla, bla, bla, ¿No? ¿Pinche historia pendeja, creyendo que se iban a llevar aquí los 700 mil pesos en efectivo, no? Está ridículo y te ríes con ellos y ellos por ende están riendo pero de nerviosismo, de vergas, yo pensé que iba a salir aquí con el dinero. Obviamente la mayoría de la gente sabe que los créditos hipotecarios necesitan autorización, o sea, tú lo sabes, ¿Verdad? Claro que sí. Claro que sí, vergas cabrón. No hay que cerrar las puertas de los clientes. Si ustedes ya han visto en diferentes situaciones que hay cosas ridículas que salen, al final, en vez de dejar que sigan saliendo, tráiganlas ustedes mismos a la luz. Traigan ustedes mismos a la luz esos excusas, no objeciones, excusas. Tienen que aprender la diferencia. Les voy a decir algo, esto es muy importante. Escuchen lo que les voy a decir porque esto les va a cambiar la manera de escuchar durante una negociación o durante una discusión, o sea, con la vieja o con los amigos o con los clientes, con los socios, etc. Es muy diferente una objeción a una excusa. Una excusa es güey, estoy tratando de hacerme pendejo, alargar esto, cansarte, voy a decir una pendejada. Y eso le llaman el truco de don't step on the shit. ¿No te parece la mierda? ¿No? ¿Oye, entonces me lo darían efectivo? Esas cosas, cuando empiecen este tipo de cosas, cuando te aviente una excusa, lo que tienes que hacer es mandarla a la verga lo más pronto posible, ni escucharla, ignorarla lo más fácil, pues con burla si es posible, Claro, ligeramente, ¿No? Traten ustedes durmiera su cliente, pero con cierta burla. ¿Quién va a pensar eso? No, tú no eres este tipo de personas, yo lo sé. Nada más una persona creía que sería aquí con 700 mil pesos en efectivo. ¿Imagínate la cantidad de seguridad que deberíamos de tener afuera, no? Ridículo, pero si las tienes que hacer a un pinche lado. Una objeción, estas sí son importantes. Una objeción significa si tú me lo resuelves, yo te compro. Tienen que aprender a negociar. Lo mismo pasa con las personas, lo mismo pasa con las parejas. Si tú me resuelves este sentimiento, yo me relajo, yo me calmo, vamos a vacación, yo te apoyo en este proyecto. Sobre todo los hombres que tenemos esa visión de oye, hay que hacer este negocio, hay que invertir en esto, hay que cambiar esto en la casa y comprar lo otro. Y tú llegas con tu mujer y tu mujer no entiende la parte lógica de lo que le estás hablando, de cómo es beneficioso para la familia, tú le traes el tema y la discusión comienza y no, es que yo no me siento segura la fregada. Y tú detectas que ella lo que te está diciendo es si le entraría, si te dejaría que lo hicieras, simplemente si tú demostraras que hay algún tipo de seguridad dentro de esa inversión que quieres hacer. Entonces tú le dices con toda tranquilidad, amor, yo entiendo que te sientes insegura, oye, si yo te trajera un contrato en el que nos demuestra que está respaldado nuestra inversión, así sí le podríamos entrar, ¿Verdad? No, pues así sí, pues si, no hay ningún riesgo de perderlo. Así sí. Ah, perfecto. Lo mismo con los clientes, oye, es que no sé si le quitar porque qué tal que pues no mames, la economía, la recesión. ¿Ah OK, entonces si esto tuviera candados financieros, si en el contrato se estableciera, si hubiera un párrafo en tu contrato, si hubiera una opción en tu plan, un candado en tu plan en el que se demostrara que no importa la situación económica, la recesión, la crisis, que no importa qué pasará con la economía, aún así tu tasa de interés se mantendría fija, así si lo harías? Sí. Perfecto. Entonces tú ya sabes que eso sí lo tiene tu producto, eso sí lo tiene su servicio, eso sí lo tiene tu idea, tu plan. Tienes que encontrar una manera de que la gente exprese cuáles son sus objeciones reales para para resolverlas al momento de presentar tu producto. Y la otra, ¿Cuáles son excusas nomás pendejas güey, porque, ah no, pues es que a mi amiga Chana le entró una rifa a una tanda de una camioneta y se la chingamos, no mames, ¿Que tiene que ver una tanda con una inversión en una startup en Estonia? ¿No? Por decir algo, o sea, ¿Que tiene que ver una cosa con otra? Tienen que ustedes aprender a diferenciar entre lo que es una excusa y lo que es una objeción. La objeción es si me lo resuelves, te compro la excusa, es pendejo, no, para ver si te hago enojar, te desvío del tema, te desgastó. Porque además las presentaciones de venta normalmente tienen un límite de tiempo. Lo mismo una discusión con una morra, lo mismo la misma discusión con una pareja, lo mismo la discusión con los amigos, lo mismo una discusión con tus padres, con socios, tienen un límite de tiempo en el que la gente va a escuchar. Después de cierta cantidad de tiempo, la mente capta mientras la sentadera aguanta mucha información, aburre y confunde. Ya llega un momento en el que no importa que tú traigas los mejores beneficios del mundo y resuelvas las dudas de una manera espectacular, de todas maneras la venta no se va a hacer y eso es importante que se lo metan muy cabrón, tiene que aprender a dirigir una conversación y es exactamente el mismo caso de lo que es una cita. Una cita que pasa ya demasiado tiempo, ya no va, se va a cerrar en besos, ya no se va a cerrar en sexo, ya no va a suceder, ya no va a suceder. ¿Por qué? Porque la emoción se acaba, la gente tiene que venderse en el mayor punto de emoción cómo tener carisma para caerle bien y que compre. Para caerle nosotros bien a la gente, lo primero que tenemos que hacer es estar uno, interesados, dos, relajados. Tú no puedes esperar que la gente se relaje si tú no estás relajado. Tú no puedes esperar que la gente se sienta convencida, se sienta tranquila, se siente cómoda si tú no lo estás. Una de mis recomendaciones que es algo extraña y se las voy a pasar, yo sé que no les va a sonar mucho como terminología de venta, pero la pura realidad es que los grandes vendedores, como le digo en mi curso que tienen un dni vídeo curso que pueden adquirir el día de hoy con 2% de descuento del arte de la venta para una vida exitosa, los verdaderos vendedores chingones. Los verdaderos vendedores chingones lo que realmente hace es tomar el paso número uno de la venta como la preparación preventa, o sea, cuando tú te preparas con anticipación, la mayoría de los grandes vendedores se preparan desde el día anterior. ¿Qué haces tú para estar en un nivel de autoridad carismática de una situación? Pues simplemente tienes que estar en un nivel energético más fuerte. La mayoría de las personas pueden conseguir un nivel energético más fuerte simplemente con empezar con metas, a derribar obstáculos o cumplir con objetivos desde temprano. Los grandes vendedores no son los que se despiertan a las 7 de la mañana para estar a la junta a las 8, son los que se despiertan a las 5 de la mañana para irse a entrenar para luego meditar, para comer de manera sana, para convivir con sus hijos, para desayunar rico y luego estar en la junta del trabajo, o sea, no llegan tomándose todo el pinche café y tratando de espabilarse, no cabrón, son gente que ya llegan en su máximo de energía. Tu nivel de energía tiene que ser superior de las personas y es cuando eres carismático, es cuando les caes bien. ¿Por qué? Porque estás arriba de ellos. La única manera en que la gente respeta es que tu energía está más alta que la de ellos. Tú puedes ser el mejor vendedor del planeta, puedes tener producto más vergas, la gente puede necesitarlo lo más cabrón posible y si tienes una actitud de la verga, la gente no va a comprar. ¿Cuál es el tema de hoy? Habilidades de negociación y convencimiento que sirven en todo caso tanto con la familia, con la pareja, como con los clientes. El carisma también incluye la habilidad de poder sonreír. Mucha gente no lo hace y hay que sonreír de buena manera, no puede sonreír así condescendientemente, no hay gente que sonríe a huevo, no sé por qué la gente sonríe a huevo, pero yo la pura realidad es que cuando estoy con un cliente, estoy feliz de estar con él, estoy feliz de la oportunidad de hacer más dinero, por eso me encantan las ventas. Yo no me veo trabajando todos los días en una oficina porque me hace sentir que estoy limitado a lo que yo puedo ganar. Cuando yo estoy con una persona a la que le estoy tratando de vender, esa persona trae mi dinero. En una oficina es el jefe el que trae dinero, por eso lo está así piquiteando, no lo está así como repartiendo equitativamente. Vas, trabajas 8 horas durante tus 5 o 6 días por la semana y al final de la quincena pues te reparte poquito de lo que a él le tocó. Cuando tú vendes, cuando estás directamente en ventas por comisión, tú cada cliente que ves, cada nuevo cliente es una posibilidad de más dinero, de más dinero, más dinero, pues estate feliz. Y la posibilidad de estar con alguien en el que estás en una discusión, si la quieres ganar, estate feliz y la puedes ganar de la oportunidad de tú demostrar tus habilidades de negociación, entonces estate feliz, pero sobre todo las negociaciones. Yo sé que a lo mejor platicar con una pareja de un problema es difícil estar en un buen estado de ánimo, más si te sale de repente así de, oye, por cierto, se me hace medio gracioso, se me hace interesante que cuando estás con tus amiguitos, puta madre, tú ni sabías que había un putazo y que había un problema y de repente a cabrón, ¿Qué pasó? Pero en negociaciones con clientes, estate feliz de estar hablando con un cliente, estaría lo que está a la verga es no tener clientes, eso sí está difícil. Cada vez que veas un cliente tienes que estar feliz de que hay una oportunidad nueva de hacer dinero. Cada cliente es una oportunidad de meter más dinero a tu bolsillo. Tienes que estar feliz de tener la oportunidad y se te tiene que notar. Y además la pinche actitud, o sea, yo me acuerdo cuando Gibran Aldeco, Gibran Aldeco y yo estábamos en gir casa y estábamos vendiendo a lo cabrón, wey, podemos vender cinco, diez, quince veces en la semana y de todas maneras cruzaba otro cliente la puerta y nomás lo escuchábamos, estábamos nosotros atrás en la sala de los demás vendedores y la mentalidad era, güey, el siguiente cabrón que cruce por esa puerta le voy a retacar un contrato por el hocico. Esa era la manera de la que siempre hablábamos, el siguiente cliente que entre por la mesa le voy a retacar un contrato por el hocico, sí o sí, o sea, no era que si el güey ganaba bien, no era que ojalá me toque un buen cliente. Y eso es una pendejada muy grande que hace la mayoría de la gente, metas que se prejuzgar, de hecho tengo un tatuaje de eso, que es este tatuaje del mazo aquí cancelado, que es no juzgues ni para bien ni para mal, todo es lo que es. Y había gente que entraba, o sea, me tocó a mí me tocó, esto fue un caso personal, se metió una señora, güey, en chanclas, leggings con rayita rosa a los lados, gorda, es lo que se le notaba, el panochón, por así decirlo, güey, una pinche cangurera negra de plástico y pues güey, playera de partido político y se mete y nadie le quiere entrar, nadie. Y me dicen, oye, si lo quieres ya huevo, dame, dame ese pinche cliente, échamelo a micro, me da en el perfil y en el perfil decía que la persona ganaba 5 mil pesos al mes, güey. Claro, te estoy hablando hace cerca de 20 años que pasó esto, pero 5 mil pesos al mes, bueno, no mamé, hace 16 años ganaba 5 mil pesos al mes y la apertura de crédito más chiquita, Güey, era de 7500, o sea, no más aperturar un crédito le costaba mes y medio de su salario mensual, güey. ¿Pues nadie le quiso entrar otro cliente, venga cabrón, todos la prejuzgaron, todos dijeron, chacha güey, que va a quedar aquí, cabrón, no? Porque así íbamos, íbamos de corbata, pinche maletín en aquellas épocas en las que Sara, la pura verga, todos vestidos de Sara, bueno, no estaba escapino, ¿Que ha sido de Sara? Pues bueno, voy por ella, güey, no mames, le hago una pinche venta magnífica. Resulta que los 5 mil pesos al mes que ganaba la doña era un sueldito que le tenía el ISSSTE, güey, porque ella lo escribió como lo comprobable, pero la cabrona organizaba taquizas, güey, y la vieja ganaba cerca de 80 mil pesos al mes organizando taquizas, güey. Cuando le dije de la apertura, por cierto, no fue la más chiquita, fue una apertura como de trece mil y tantos pesos, güey, lo sacó de la cangurea en efectivo, paz, paz, paz, paz, ahí los traía y me dio a mil, me dio mil a mí por mi chamba, mil más cabrón. No perjuzguen a la gente, es una parte muy importante de la negociación. Cuando tú perjudicas a la gente, tú lo que estás haciendo es crear una idea preconcebida de cómo es. Entonces ya te encerraste tú solo. Y esto es algo que la gente hace muy mal en este tema de la seducción. Yo he visto gente en TikTok enseñando sobre las personalidades del seductor o sobre las personalidades de las mujeres, güey, y es una reverenda pendejada, güey, pendejada, cabrón, porque si tú te prejuzgas a ti mismo, tú dices, yo soy ese tipo de seductor, yo soy este tipo de vendedor, es ese tipo de morra, es este tipo de cliente, ya valió verga, porque entonces tú a través de esa idea ya te encerraste y ya no puedes hacer los cambios necesarios, los microajustes, para efectivamente hacer una labor chingona de venta. No prejuzguen, nunca prejuzguen, nunca prejuzguen a su cliente, nunca perjuzguen a su cliente ni su adversario güey. De hecho hace poco estaba teniendo, hace poco y en la tarde estaba teniendo una semi discusión con una chica güey que la morra me hizo un servicio y me quedó a deber dinero. Entonces le digo, oye te quería platicar algo, me deba 150 dólares y yo lo necesitaba para transferirle a otra persona. Fue en Estados Unidos, dentro de Estados Unidos a mí me hubiera costado más transferirlo de mi cuenta pero si se tiene que hacer, se hace. Yo la pude haber prejuzgado respecto a otras situaciones de pinche vieja. Ya sé que es bien cabrona, ya sé que es bien dura, ya sé que es un pedo hablar con ella de temas. A ver, vamos a hacer otra pinche intención, vamos a hacerlo por otro lado. Oye, te quería preguntar si te sientes en el espacio y la capacidad y está dentro de tu comodidad y no hace ningún. Madre cabrón. Bueno, no molesta lo mismo, no molesta parte de tu día si te sientes tú en la capacidad de ayudarme a mandarle a otra persona los 150 dólares que tenemos ahí nada más Diego González Jasso. Nada mames, no te cabrón, súbete. No Diego, Diego súbete. Aquí está el gerente de mi gerente Gil Casa. ¿Cómo le hago para que te subas Diego, Diego súbete al live cabrón? No mames Diego, Diego, Diego. Aquí está el señor Diego González Jasso que me vio en mi primera experiencia de ventas. Me decía el poquitero es el famoso que me puso ese pinche apodo culero. De todas maneras fui el mejor vendedor del año. No te hagas pendejo cabrón, súbete al live, súbete, súbete. Te mandé la invitación man. Nada más no tienes que aparecer cabrón, sino nada más el pinche audio. Súbete Diego, Diego. Pinche Diego cabrón. Bueno, no le hace, le va a dar polo porque no le. Bien Diego, ¿Me escuchas?
Sí, pero muy lejos, estoy en una tienda.
Oye güey, se te nota que eres un hombre de negocios, ¿Verdad?
Claro, lo puedo ver en tus ojos.
¿Cómo estás hermano?
Muy bien, ¿Y tú?
Bien, re bien. Diego González Caso, mi primer gerente de ventas. ¿Qué onda cabrón?
A veces veo tus likes cuando hablas del seducto. Muy interesante.
¿Cómo voy en este patrón?
Súper. Empecé tarde cuando estabas hablando de GIR Casa.
De GIR Casa que nos vio crecer. Bueno, pero te hice un chingo de dinero, no te hagas güey.
Claro, claro, para eso eres excelente.
Oye, güey, ¿Estás en ventas todavía? Oye, no.
Sí, güey, ahí en una inmobiliaria, güey, y manejo, tengo una distribución de productos, la verdad.
¿Y te conseguiste un Isaías? ¿Todavía no encuentras ninguno?
Difícil, difícil.
Eso es todo. Mientras que estés en un lugar más callado.
¿Sigues viviendo en Cancún?
Playa del Carmen, carnal. Acá tienes tu casa.
Gracias, gracias. Un día te caeré allá para echar unos buenos. Y platicar, a ver, a ver cómo te ha ido. Veo que no has perdido. Y platicar, a ver, a ver cómo te ha ido. Veo que no has perdido ese espíritu de ventas increíble que tienes. Ahora vendes la seducción, güey, Tocas temas muy interesantes y que mucha gente piensa que para ser un don galán tienes que hacer una técnica y tienes que verte como un cabrón de película y pues no es tan sencillo y lo haces ver sencillo, o sea, tienes el don de explicarlo bien, entonces no manches. Por eso cuando te veo conectado digo déjame meto a ver qué está diciendo este güey.
Les voy a contar algo. Diego es una de las personas que me ayudó a crecer mucho porque él tenía la paciencia de que cada vez que terminaba un día de ventas, saliera bien o saliera mal, me dejaba platicarlo con él y teníamos muchos puntos de vista. ¿Te acuerdas que nos íbamos en el carro de Geraway?
¿Aunque hubiera sido la venta de las cosas que podíamos mejorar y del aspecto natural de nuestras ventas, que simplemente era ser nosotros mismos y captar la atención de los clientes? Era muy divertido para mí. No era un trabajo, era un juego.
Un juego que me metió pura gente cagada.
Parecía oficina, parecía salón de clases.
Sí, puro pinche desmadre chido. Se hizo un buen grupito ahí por un buen rato.
Sí, sí, sí. El Eric, ¿Te acuerdas de él?
¿Sabes? Mi compa Eric te hablo con él cabrón pichoto. Nunca vendió nada. Nunca vendió nada. Nunca vendió nada.
No, sí, pero nunca, nunca quería ir y hacía sus cartitas. ¿Te acuerdas de que ya ahora sí me comprometo a llegar temprano?
¿Llegar a mis metas, me acuerdo? Oye, te tocó que yo me metiera ya de gerente de ventas ahí mismo.
No estaba haciendo lo del negocio de los estacionamientos, ya no me metía yo nada de ventas.
Si me acuerdo, Mijares me dejaba tener mi propia oficina y fumar ahí.
La verdad era chido y también tenía sus puntos de vista, o sea, ahí es donde aprendí que por más, por más que una persona pueda como dices, juzgar o decir a este mundo tiene que enseñarte algo, de todo mundo aprendes algo, todo mundo se vea bien, se vea mal, tiene una característica especial que te ayuda a crecer como persona, como vendedor, o sea, para mí fue espectacular aprender de esa manera porque todo mundo dice así el trabajo y hay gente que le choca su trabajo y yo hasta ahorita en mi vida nunca he tenido un trabajo que yo diga es un trabajo, no, para mí siempre ha sido divertido y ha sido algo que me gusta, entonces digo, no manches, espectacular todas esas enseñanzas y esos tiempos que pasamos porque aparte estamos bien chicos.
Sí, ya casi 20 años de eso, ¿No?
Éramos unos mocosos que nada más queríamos lana para la perra y en nuestro afán de conseguir esa lana aprendimos y crecimos muchísimo.
Sí, pues de todos agarramos buen camino, de todos agarramos negocios.
Así es, me da mucho gusto saludarte, ahorita ya voy llegando aquí a un asunto que tengo que arreglar mujeres, ya sabes, otro día que te vea en línea te mando solicitud para cotorrear y conectarme hermano. Si, me late, muchas gracias, están muy buenos tus vídeos.
Gracias viejo. Gran honor mi estimado Diego, nos vemos. Hecho. Bueno pues adiós. Bueno, es algo que dice muy cierto güey, o sea, tienes que, tienes que amar lo que haces cabrón, de verdad, no sé qué están trabajando ahorita, no sé qué estén haciendo de su vida, pero si no les gusta, déjenlo de hacer o agárrenle el gusto, nomás tienen esas dos opciones. La pura verdad, ahí cuando trabajábamos güey, era un buen desmadre, daba gusto llegar al oficial. Sí, cierto, digo, él lo dice con una verdad muy cabrona que pues no mames, nomás queríamos el dinero para irnos al desmadre, ¿No? Y efectivamente viernes, sábado, salíamos de la oficina y agarrar el cagadero, pero güeyes, está bien verga salir de la oficina, agarrar el cagadero con lana güey, o sea que sale. Sí, y además les voy a decir una, mira, les voy a decir cosas que no debería sobre el arte de la venta, pero el arte de la venta está bien mamón porque de repente es una venta chingona güey, sales y te mamas la comisión completa güey, porque dices mañana lo vuelvo a hacer güey, está mal, está mal vivir así, yo lo admito, yo lo acepto, no podemos nosotros estar gastando todos el dinero, pero efectivamente güey, o sea, algo que está muy vergas de trabajar por comisión es que sales güey, te puedes acabar el pinche dinero y decir mañana lo vuelvo a hacer. Y esa es una cualidad que todo profesional, que todo ser humano debe de tener, de decir güey, si algo le pasa a lo que yo tengo, si algo le pasa a lo que yo he, no lo pueden volver a recuperar, no lo pueden volver a obtener, no lo pueden volver a hacer, no lo pueden volver a construir, están en un lugar muy peligroso de su vida Y lo importante que pueden hacer ahorita si no son así es estudiarse a sí mismos y pensar cómo lo hicieron y recordar que todo lo que ustedes tienen, lo tienen gracias ustedes. Todo nace a través de su propia influencia, todo viene de ustedes, ustedes son la fuente de todo lo que tienen en esta vida. Si no lo ven de esa manera, cuando lo pierdan, cuando se los quiten, cuando se los roben, cuando tiemble los fundamentos, los cimientos de lo que ustedes tienen en su relación de pareja, en su relación familiar, en su relación profesional, en sus socios, su compañía, todo lo que tiene, van a llorar, van a frustrarse, van a tener miedo y ese miedo no les va a permitir salir adelante y obtener lo que ustedes quieran obtener. Eso me está pasando ahorita con el que era mi socio de negocios en California, que ya ni siquiera, ya tenemos como 4 o 5 meses sin hacer negocios güey, porque el cabrón se le está cayendo su familia y eso le está partiendo la madre a todo, a todo su negocio, todo nuestro negocio güey. Afortunadamente yo le sigo por otro lado. No, nunca hay que dejar de echar patadas, pero cabrón, no tienes que tú verlo como que las cosas son algo que se van y ya no las puedes obtener. Tú tienes que verte como el origen de todo y para eso tienes que estudiarte a ti mismo, tienes que verte con esa fuerza, esa capacidad de si esto se lo lleva la chingada, yo lo puedo volver a hacer cualquier pinche día de la semana. Si hoy se me acabara todo el dinero, si hoy me quitaran mi casa, si hoy perdieran mi pareja, si hoy se me fuera a la empresa, si hoy todos se los llevara a la chingada, mañana lo puedo volver a hacer, llámese la fórmula, el común denominador soy yo, ustedes son el común dominador de toda situación, ustedes son los que tienen la capacidad de hacer, de crear todo. Pero bueno, en fin, regresando al tema, antes de haber tenido aquí a Diego, bueno, gran entrada de Diego, amigo querido y pues hasta cierto punto maestro, tengo que ser honesto que Diego no me enseñó mucho, no, Diego no fue así como que se puso de frente a mí a decirme técnicas, la verdad es que Diego también acaba, no lleva mucho de entrar a la empresa y lo pusieron como gerente porque era el que tenía como que mayor tiempo antes de que la nueva camada llegara pero que le tengo gran agradecimiento a Diego es que él tuvo esa paciencia de escucharme después de. Es que yo hacía eso, eso que yo hacía que se lo recomiendo mucho, tiene que ser otra técnica que me salió gracias al abordaje, a la seducción masiva. Cada que una cita, cada que un abordaje terminaba, yo hago el replay, yo de nuevo vuelvo a pasar toda la cita, toda la venta en mi cabeza para acordarme de cada cosa, qué fue lo que salió mal, qué fue lo que dije bien, qué fue lo que dije mal, qué fue lo que se hizo incómodo, qué fue lo que se volvió más agradable, qué fue donde la persona se inclinó más, donde se interesó más, cómo la hice reaccionar y entonces todo eso yo me lo guardaba y de nuevo lo hacía para la siguiente cita. En este caso todo yo me lo guardaba, haz de cuenta como que lo grababa y le ponía play con Diego nos poníamos a platicar de la venta, saliera mal, saliera bien, nos poníamos a platicar de ella y veíamos los puntos donde se podía hacer alguna diferencia. Entonces pues es algo que le tengo muy agradecido a Diego de técnicas, ahí más bien teníamos una persona que le dicen Carlos Mendizábal, Carlos Gerardo Mendizábal, bien conocido como El Pájaro, que también era un genio de la venta, que bueno, ese güey siempre le encabronó pensar que yo pensaba que era mejor que él, sentía que yo pensaba que era mejor que él y él tenía razón, ya pensaba que era mejor que todo. Pero la pura verdad cabrón, es que no vaya por la vida pensando que son la mitad. No traten de ser humildes en la vida, no traten de ser humildes en lo profesional pensando no sea, pues sí soy bueno, pero no, no es el mejor. Me vale verga de verga, me vale verga. Me van a preguntar, y si eres parlamento, soy el mejor güey. Es esa seguridad, es esa confianza la que hace la diferencia a la hora de vender. La gente quiere sentirlo. La gente quiere sentir que está con el número uno. Ninguna persona en este planeta quiere sentir que está con el más o menos. Ninguna persona en este planeta quiere sentir que está negociando con el intermedio. Quiere estar con el mejor. Y si alguien me pregunta a ustedes, si ustedes son buenos, yo soy el mejor, cabrón. Y ahora tengan los huevos de demostrarlo. Así yo entré después de Girasa, yo empecé a hacer mi propio negocio. Ya era cuando me daban a mí la dirección regional de Canadian Resorts. Me habla Gibran Aldeco y me dice, Oye cabrón plus, necesitamos un cabrón en la tarde que tenga tu pinche nivel cámara. Me dan un proyecto nuevo, me hace gerente de proyecto de creación de producto y les empiezo a contar mi historia. Todos me dicen, o sea, sí, pero pues nadie es tan chingón. Me pone, esta historia la he contado, pero la escuchan ustedes, me ponen a mí. ¿Bueno, yo la posté, la neta me puse yo solo, no? Yo contra todos los demás vendedores al mismo tiempo, contra todos, al mismo pinche tiempo, en una pinche quincena a ver quién vendía más. Todos apostaron botellas, todos los gerentes, una botella de Jack Daniels etiqueta roja en aquel entonces, pues me llama más la atención tomar que ahora. Le hago la pinche apuesta a todos. Me meto a sala de ventas, que ya no tenía nada que hacer ahí porque yo era gerente de creación del producto. Pum, cabrón, pues empiezo a vender a lo cabrón y se me va el pedo. No mames, pinchas, yo soy así, no sé por qué soy así, pero no se me va el pedo, güey. Y me voy a la playa, güey. En medio de una apuesta exageradamente grande porque era yo contra lo que todos los demás hacían, güey. Yo contra todos contra la acumulación de ventas de todos. Yo solito, güey. Güey, si perdía, pues ya perdió un chingo de dinero porque cada quien iba a perder lo de una botella, yo a perder lo de darle botellas a todos cabrón y me voy güey, de repente como el segundo día a cabrón, ay güey se me olvidó la de la apuesta y ya se terminaba ese día y le habló, oye güey qué pasó con la apuesta chavo, bien sabes chavo, te la pelaste yo chingada madre, ni pedo, pues a llegar a pagar y me dice el Gibra, no te creas cabrón, te chingaste todo, me lo chué con por 150 mil pesos, que no es mucho en ventas de casas no es mucho, pero me los chinga todos cabrón. Y que tenía que ver llegar con esa energía yo a la sala de ventas, llegar pensando solo el número uno, llegar pensando me la pelan, me la van a pelar todos, toda la mentalidad, toda la energía con la que tú llegas detrás, no puedes llegar pensando que tu vieja te va a mandar a la verga y que se va a acabar tu vida güey. ¿Si tienes una negociación, una discusión, una argumentación, una pelea con tu vieja güey, no puedes tú estar en la pelea pensando no mames y si la pierdo? Porque la vas a perder, si tú llegas a una discusión con tu morra con el miedo de perderla, la vas a perder. Tienes que llegar pensando que si se pierde güey, ella es la que sale perdiendo, que tú eres el chingón cabrón, que tú eres la verga de la pinche relación cabrón, que tú eres realmente quien le conviene a ella, no es que es el premio, yo soy el premio, no cabrón, yo soy tan chingón que le convengo, a mí me gusta estar con ella, pero de ahí a que yo me ponga a temer que si la pierdo ya valió verga, no, no pueden llegar a una discusión así, no pueden llegar ustedes pensando que son el que está perdiendo, el que tiene la carta baja en la negociación, no, que no cometan esa pendejada. Bueno, en fin, ya me metí una oreja de live, no los veo tan tan prendidos, entonces voy a aprovechar para hacer otras cosas porque los live se los he dicho que los hacen ustedes y no los veo tan prendidos, no pasa nada. Consejos para exponer, Ve a ver el live de oratoria y ventas No, pero el mayor consejo para exponer que te puedo dar es que nadie sabe de qué vas a hablar. Entonces si te equivocas, la gente la única manera de que lo note, si tú lo haces notar, no tengas miedo, nadie sabe qué vas a decir. Entre menos miedo tengas, mejor van a correr las ideas por tu cabeza y mejor exposición vas a hacer. Me retiro, que tengan bonita noche. Muchas gracias.