INDEPENDIZANDOME COMO HOMBRE ADM 1001

In this informal, profanity‑laden coaching session, Master Santana guides a 28‑year‑old male (Speaker B) through a series of personal‑development challenges tied to his recent move toward independent living. The conversation begins with a review of the speaker’s recent kitchen renovation, covering budgeting, contractor selection, price comparison, quality control, and the importance of negotiating fairly while maintaining respect for labor. It then shifts to a reflection on the speaker’s past reliance on his cousin for meals, exploring gratitude, relationship repair, and the broader lesson that genuine respect opens doors. The dialogue moves into practical negotiation tactics, emphasizing transparency about material costs, avoiding over‑paying, and building trust with service providers. Social anxiety surfaces as the speaker plans a house party, prompting advice on vetting guests, setting boundaries, and balancing the desire for social connection with safety. The conversation delves into friendship dynamics, especially a long‑term toxic friend, the need for validation, and masculine notions of honor and influence. The speaker’s difficulties with dating are examined, offering guidance on confidence, appropriate contexts, and incremental practice, illustrated with analogies to learning hockey and video‑game mastery. Throughout, Master Santana stresses a test‑and‑error mindset, honest communication, and personal accountability as the core of becoming a self‑reliant man.
Chapters
Ahí está. Qué cambiazo, cabrón.
¿Sí crees?
No, tú no.
Sí, güey, sí, la neta, sí, güey. Sí, sí cambió, sí cambió, güey. Algo cambió. Ahí va poco a poco.
Pues está bien, no, pues me imagino que te sientes mejor que antes.
Definitivamente, amigo.
Y ya, bebé, y ya. Y qué hay de nuevo, cuéntamelo, ponme al día.
¿Cómo, cómo?
Ponme al día, ¿qué hay de nuevo?
Pues quiero pulir algunas cosas, hermano, quiero seguir avanzando, quiero seguir creciendo. Y qué mejor que con el experto, yo diría, para aprender algunos detalles.
Correcto.
Sí, bueno, traté de organizarme. La verdad es que soy un desmadre para organizarme. De hecho, vine corriendo porque me cuesta mucho organizarme, pero bueno. Mira, son 3 apartados, bro. Este, espero que dé tiempo para tocarlos todos, sobre todo, pues todos, yo creo que todos son importantes. Mira, primero, ves que te conté, no sé si recuerdas, que estoy haciendo mi casa. Entonces, bueno, la parte de la cocina, pues ya mandé.
Ya, justamente iba a hacer esa aclaratoria, dije era la cocina, ¿no?
Sí, justamente, sí, la cocina de— porque bueno, pues no tengo dónde comer. Yo anteriormente estaba yendo a comer en casa de mi prima, yo, o sea, yo compraba mis cosas, yo todo.
Está chida, no te creas.
No, no, sí es, no, pero este, bueno, yo estaba yendo a comer allá, güey, y la neta siempre es un pedo, güey, pues ya sabes, no, nunca me he llevado como muy chido con mi prima, entonces siempre era como que un pedo, y pues ahorita ya de plano ya no se puede, sabes, porque ya como que me pone así como horarios. De a qué hora sí, a qué hora no. Y bueno, pues yo a veces por la chamba pues también no puedo, ve. Entonces pues la neta ya me desapegué totalmente de eso. Ahorita la verdad es que sí la he estado sufriendo un poco en cuestión de alimentación, porque no, no, no, no con el pedo del dinero, ves, sino en el pedo de que pues no puedo.
Oye, este, siento que en algún momento va a ser útil hablar de qué chingados pasó ahí, güey. Así que lo voy a atender de una vez. Sí, ¿qué fue lo que pasó? ¿No te portaste tú lo suficientemente amable, agradecido, o no aportabas, no ayudabas? No, o ya tenía un vato, ya le incomodaba, tú eras el que no llegaba a la hora. ¿Qué chingados pasó? Eso no, si lo hubieras fomentado bien, te hubieras quedado con este beneficio a largo plazo, güey. ¿Qué chingados pasó?
Bueno, es que es por los horarios, es por los horarios, digamos. Yo salgo ya tarde del trabajo a veces, entonces pues ella ahorita está con un vato, entonces sí fue ese pedo. Básicamente, entonces básicamente fue ese el pedo, sabes. Y pues ya como que cierran temprano, yo ya no puedo entrar a ciertas horas, y por más que le haga, pues por el trabajo no puedo. Salgo a las 10:30 de la noche, llego a mi casa a las 11, entonces no se puede, sabes. Esa pues es básicamente como la problemática inicial, aunque Realmente mi pedo inicial, creo yo, es que no me puse vivo desde el principio para yo ya tener mis cosas, no tendría por qué estar yendo a casa de mi prima. Creo que ese es el tema como fundamental. Entonces pues básicamente ese es como el, ahí, ese es básicamente como el pedo.
Pero de todas maneras, de todas maneras El que, el que se te haya cerrado la puerta por un, por un nuevo participante, güey, el horario fue más relacionado a que lo tomaste por sentado, o sea, que ya nomás porque era tu prima, pero seguramente no mostraste mucho agradecimiento. No era de que tú seguido traías para ayudar para la despensa. O no era de que a veces tú dijeras, ah, yo voy a llevar algo de cenar, no te preocupes, hoy voy a llegar con algo. O sea, lo hiciste sentir usado.
Puede que tengas mucha razón. Tienes mucha razón. Esa, sí, la verdad es que es algo que me falla, güey, y a veces lo hago sin darme cuenta, y a lo mejor ya repensando las cosas, o cuando alguien lo externa desde un punto de vista diferente como lo acabas de hacer. Y creo que pues sí, creo que no, nunca he sido muy agradecido, y a veces lo intento ser, pero pues es que también siento que tal vez no es la ayuda que necesitan, o no sé. Por ejemplo, no sé, yo soy mucho de cocinar. Entonces cocino bastante porque como mucho, entonces siempre cocino como de más, o sea, yo cocino como para 2, 3 días, no sé, un caldo de pollo o cosas así, y lo fresco, o sea, siempre fresco, no, así de hoy, o a veces no sé, compré esta cosilla, sí, pero tal vez tienes razón, a lo mejor podría haberlo hecho de una manera diferente, como No sé, hoy pues tengo un varo para el gas, no, o para la luz o el internet, yo qué sé, no. Entonces pues sí, básicamente sí.
Bueno, mira, esa, si tú quieres puedes recuperar esa situación, güey. Si hablas, le dices, no, no tienes que pedir como recuperar, pero pues sí habla con ella así de oye, ¿sabes qué? Me acaba de dar un choque de realidad de que nunca fui agradecido contigo, de haberse chido, de haberte ido más, de haber hecho eso, de haber hecho lo otro. Y no te estoy pidiendo que me aceptes de nuevo, nomás quiero que sepas que estoy realmente agradecido y que me haría mucho gusto que me dieras la oportunidad de invitarte a cenar o algo así, para de alguna manera comenzar a demostrarte que te agradezco, no, compensártelo. Y puede ser que recuperes eso y te verías muy bien, güey, te verías muy Mira, aquí te daría una impresión tan bonita de ti mismo, güey, decir mira, cabrón, soy el tipo de hombre que lo vio con madurez, no, que lamentablemente me necesitaste, no, estuvo muy mal que no lo vieras, pero es una situación que se va a repetir en tu vida, güey. Liz, Liz, no, eso no es un pinche favorzazo. No sé dónde está el líquido para matar pesticida, no sé dónde lo dejaste la última vez que los haces. Hazme un favor, dame una pasada a ciertos lados donde siempre hay hormigas, ¿no? Como que fueran esta pared donde está el plato de sobra. Obviamente que no tengan el plato de sobra, pero le puedes dar una pasita rápido. Ya ves que está bien fácil. Sí, porfa. Entonces, ese crecimiento te va a servir, güey, y que se vaya ese como— porque de todas maneras esa culpa la tenías si te estabas haciendo pendejo. Si no te digo nada, te seguirás haciendo pendejo, ¿no? Porque tú sabes que salió mal. Ya, pues no sé por qué me sabes, con no sé por qué no. Entonces eso te va a fortalecer, güey, vas a tener mejores cosas, vas a ver. Es una muy buena idea que lo dejes sembrado en tu cabeza. Y güey, o sea, te voy a decir algo, una gente, una persona maleducada apenas si cabe en su pinche barrio, no. Pero una persona bien educada cabe en todos lados, güey. Cuando tienes ese nivel de educación de de agradecimiento, güey, y aparte de perspectiva de relaciones, güey, que son útiles, güey, se te abren más y más y más puertas, güey.
Tienes razón, güey. Muchas gracias por hacérmelo ver, güey.
Las que te adornan, los que te cuelgan.
Bueno, y el tema ahorita es como El tema pues con el albañil, bueno, con el trabajador que está haciendo la cocina, este, ya pues ya avanzó, ya casi termina, ya solo hay que hacer algunos retoques y bueno, ya después checar con el electricista. Aquí la cuestión es que no sé, bueno, yo soy muy malo con estos presupuestos porque jamás lo había hecho y yo no sé si me están cobrando muy caro o me están cobrando bien. Entonces consulté con varias personas, güey, y 2 personas me dieron 2 precios similares, pero la verdad es que se me hacía demasiado bueno. De hecho, consulté con 4 personas en total y 2 me dieron precios similares. 2 y 2 me dieron precios similares, pero totalmente, como decirlo, como que nada que ver entre esos precios, ¿me entiendes? Por ejemplo, uno me dijo $21,000, uno me dijo $23,000, y uno me dijo $12,000, y otro me dijo $13,500. Entonces no sé, pues como que nada que ver. Entonces como que me quedé así de verga, este, tampoco quiero que lo haga mal, güey, pero tampoco quiero como pagar de más, ¿sabes? O sea, tampoco quiero como sentirme estafado, no sé. La verdad es que con ninguno de ellos negocié, con ninguno de ellos le dije oye, sí, bueno, es que no sé cómo llamarle, o sea, como para pedir un precio menor. Pero esa es como la parte que me falla, sabes, o sea, no sé negociar. Y ahorita pues me quedé obviamente con el de 12,000. Ya está terminando. La verdad es que avanzó bastante rápido. Sin embargo, hay algunas cosillas que no me están gustando del acabado. Entonces no sé si se deba a que, como dicen, de que lo barato sale caro. Pero pues tampoco sé si realmente está cobrando, o sea, la verdad es que tampoco se me hace un precio barato, ¿sabes? O sea, siento que es un precio justo porque le pregunté a varias personas, a varios amigos, incluso amigos que ya han Por ejemplo, tengo un primo que pues tiene como gente que trabaja así de repente para él y en temas como ese de construcción y así. Y me dice, pues sí está caro, o sea, pero tampoco es demasiado caro, no, o sea, está justo. Entonces, mira, te voy a decir algo, te voy a decir algo.
¿Qué edad tienes? ¿Qué edad tienes? ¿23?
No, este, 28.
¿Qué te pones? Espérame, Liz, Liz, Liz, Liz. No, ese tiene que salir así, esperso, un putazo. Falta que le falta presión a girarle el aire. Bueno, ahorita yo lo hago, yo lo hago. Mira, estás en una edad de hecho que es buena edad, güey. Si hubieras empezado como los 26, todavía mejor. Si hubieran sido los 23 que te decía, qué chulada. Pero que vas a comenzar a acumular La chingada. Entonces, a su puta madre, mezcla de motores. Entonces vas a comenzar a hacer como tu como reclutar tu ejército, no, por así decirlo. Es una buena edad para comenzar a ver, este, quién es el que te— quién es el que te va a servir para esto, para lo otro. Tienes que tener un hombre para todo, o sea, eso es parte de ser hombre, tener alguien para todo. Lamentablemente sale como todo Caro al principio, barato después. ¿A qué me refiero? Pues entre que encuentras al albañil correcto, entre que encuentras al— se congeló. Hola, hola, hola, hola, hola, hola. Hola, hola. Yo lo hago, yo lo hago, yo lo hago.
Hola, hola. Hola, hola, hola, hola, una disculpa, creo que se fue mi luz y no me preparé lo suficiente para tener datos.
Ok, entonces La parte cara de esto es, para empezar, prueba y error, ¿no? Qué cabrón se hace bien la chamba, puta madre, ¿no? Pero la otra parte que es importante de esto es que esa gente no va a llegar regateándole, güey. Sí, bien, ese es el pinche pedo. Sí tienes que aprender a hacer lo que acabas de hacer, no, que se sienta justo. Tampoco como que te están viendo la cara, no. Pero a mí, la gente que trabaja para mí, güey, así, güey, viene cuando la necesito. Estoy hablando de hasta en domingos, no, porque nunca le he hecho de pedo por cuánto me han dicho que cuesta, güey. Es una lección que sale cara al principio, pero sale barata después. Porque el estar buscando quién te arregle un pedo, güey, puta madre, cabrón. Qué bueno que ahorita tienes algo que no es un pedo, pero de repente que se caiga un pinche pedazo de techo, cabrón, que se desmonte algo, no, de la plomería, que esté algo así hasta su puta, que no sirva la bomba, no. Chinga su puta madre, no. Y que tengas que estar viendo a varios en vez de que hay uno que ese güey, bueno, ahí está saliendo de la chamba, voy para allá, tengo otra cosa, pero antes dime la cosa. Gente que es capaz, güey, de retrasar su descanso, su domingo, la chingada, sus horas de ya de, ¿cómo se dice?, de recreación para ir a chambear contigo, pues, güey, o sea, es que esa gente agradece mucho que no le regatees, güey. Entonces procura que sea justo así como, ah, seguro, sí, bueno, o sea, pero va a quedar. Y le pone, y ahí sí le puede, se puede decir, sí, bueno, pero va a quedar bien, ah, de que si se queda nada que remachados y algo, me lo vas a terminar bien hecho, todo profesional, para, porque sí, sí valga la pena. Y vale, pues no, yo te voy a exponer así en el que se sienta que no te están pendejeando, no, porque si tú le haces ver cómo voy a detectar qué calidad tiene para ver si es cierto que lo vale Les da otra sensación. Pero ese es el caso de la situación en la que estás inmerso en este momento, y va a tomar un tiempo. Luego te encuentras gente que te chinga, te cobra bien, no te cobra vara, pero te hace buena chamba, pero te chingan los materiales, güey. Chingada madre, no. Gente que luego le diste el adelanto para comprar los materiales y luego no volviste a saber de ella. Chingada madre, no. Pero lo vale, lo vale que ya le pueda al mercado. Mientras, regálame este pedo, el del, mi mecánico, güey. Así el vato me ha ido a rescatar, cabrón, de plano estaba súper ocupado, agarró su moto en ese momento, me llevó, me cargó la batería o esto, cabrón. Y que el güey, yo sé que está muy ocupado, no lo hace por nadie porque tiene un chingo de chamba, porque así son los buenos. Pero los buenos siempre van a tener chamba, pero van a apreciar al que no le regateaba. ¿Qué te digo? ¿Qué te digo? Es el pedo.
Entonces, no regatear.
En la mía lo pusiera, de veras que lo veas muy pasado de verga, así, ¿qué pasó, jefe? De veras, ¿me vio? ¿A poco me vio de tanta lana? No, pero pues aquí, bueno que preguntes, no. O sea, puedes decir que te diga cuánto es y luego te pones a sondear. Órale, pues, pues déjale. Me aviento un pinche, unos putazos con mi cartera para decirle dónde no va a poder gastar esta semana y te confirmo si empezamos este día o el siguiente, ¿no? Y también te ves bien hablándole, oye, ¿qué vas a hacer? Es que te hablaba para decirte que no voy a poder, ¿no? A los que, a los que les va a hacer, a la gente no le dejes colgada. Si puedes, dile que no, porque quién sabe y luego sí los vas a necesitar. Te salió mal ese, quieres buscar al otro cabrón. ¿Para qué te cerraste la puerta siendo un cabrón que ni siquiera fue para decir que no? Entonces tiene esa mentalidad de saber decir que no, no regatear, tampoco que te hagan pendejo, buscar los pinches espacios. Y le voy a ver qué más te gustó. Le dice, oye, mira, la verdad también una manera de no regatear es esta, y apréndetela, esta es muy importante, güey. Cuando les dices, mira, la verdad, cabrón, no es lo que me estás cobrando, estoy seguro que lo vale, es acerca de mi situación, no te estoy regateando, nada más te quería avisar que me va a tomar un rato consigue la cantidad porque, este, yo pensé que iba a ser poquito menos, no, pero es todo lo que tengo. Entonces dame unas, un mes, mes y medio. Y muchos te van a decir, bueno, no le hace, güey, la próxima chamba lo vemos. Lo hago de una vez. Y no te viste como, se le fuiste honesto, güey. No tengo lana, no estoy regateando. Porque no crea que, porque lo que les molesta es que sienten que valen menos su chamba, güey, cuando lo regateas. Cuando le regateas aclarando que tú sabes que lo vale que eres tú el de la situación mala, que te disculpe, que no les has pedido que te los rebaje, simplemente les estás diciendo que vas a tardarte más en juntar la lana. A veces ellos se ponen buena onda y te agarran más, más, hasta más cariño y lealtad, porque dicen, ay, mira, este güey buena onda, no, no me regateó, no me regateó, este, déjale, échale mano.
Me va a costar mucho trabajo esa parte porque No, porque ya te dije cómo, güey.
Entonces trabajo, trabajo a gente como yo, güey, que nadie le dijo cómo se pasaba esa, güey. No, no trabajes cuando eso es lo que cuesta trabajo, es cuando la cagas primero a lo pendejo, cuando la cagas regateándole de más, o cuando la cagas, este, no siendo honesto, cuando la cagas no tratándolos bien, cuando la cagas cerrándote opciones, no. Entonces cuesta, güey. O sea, lo que yo te digo, no creas que desde el primer momento lo apliqué. Te estoy diciendo cosas que costaron. Yo darte este consejo a mí me costó trabajo. A ti no te va a costar trabajo, te va a costar prueba y error, pero ya tienes dirección y eso vas a hacer muchísimo más rápido, sabes.
Tienes mucha razón. Bueno, entonces no regatear, solo como ser honesto. Y bueno, pues decir, sí, sí se me hace caro, pues a lo mejor sí decir Pero sin que tampoco te estén viendo la cara, no, darle un poquito de acá de scouting, no, estar investigando qué más hay. ¿Cómo sabes cuándo te, o cómo puedes descubrir o sondear cuándo te están viendo la cara? O sea, cuando sí te están cobrando de más.
No, pues como lo hiciste, güey.
Ok, o sea, como decir, a ver, pues déjamelo checo y Y te aviso, no, si puedo a lo mejor como juntar.
Hay otra cosa, güey, que se me olvidó decirte, que te va a salir más cara, pero te lo va a hacer más barato con el tiempo.
¿Cómo?
Al principio, güey, diles cuánto me cobras de pura mano de obra si yo compro el material, ok. Eso, ¿qué te va a forzar? A que tú vayas a ver cuánto cuestan los materiales, sepas qué chingados te están cobrando, güey. Sí, te va a costar tu tiempo, te va a costar esfuerzo, pero es buena idea que tengas una idea, güey, cuánto cuesta un saco de cemento, güey, cuánto cuesta la varilla, cuánto cuesta la cal. O sea, pásate la pinche vuelta a Home Depot. Sí, y ya conforme vas creciendo tu economía, que es lo que estás haciendo, va a llegar el momento en el que Te cobran con materiales, tú más o menos sabes que es más o menos eso, sabes que está ganando un poco ahí, pero pues güey, tú te dejas, verdad, no lo aceptas, pero dentro de tu mente dice sí, pero de ir yo a comprarlo, chingas a tu madre, no, mi tiempo vale un chingo. Entonces sí, me le subió 100 pesos aquí, 50 allá, pero no, me lo ahorro, no. Pero ya sabes que no te está viendo la cara, nomás es pues que el vato está viendo dónde poderle sacar más. Y pues el servicio, no, pues el servicio lo vale, güey, no, ni modo que te cobre el puro material y ya hay bien chingón la ira, pues se la saque de su propio bolsillo, no. Entonces otra partecita que te va a costar poquito ahorita pero te va a ahorrar mucho en el tiempo es por lo menos tener una idea de cuánto cuestan los materiales. Y si es posible dedicarle un día completo, o sea, fui a ver ¿Cuánto cuesta el peso que saco cemento aquí? ¿Cuánto cuesta la grava aquí? La grava aquí, la arena aquí. Yo lo he hecho, güey. Yo sí construí mi casa, güey. Y la verdad fue una experiencia bien chingona, güey, el estar yendo y viendo así todos los ingredientes de lo que hace una obra, ¿no? Entonces, ingredientes me refiero al ingrediente humano, los materiales, la maquinaria que tienes que a veces que montar, o sea, todos los ingredientes que hacen de una construcción, no nada más los materiales, todos los ingredientes. Estar más de cerca, güey, pues güey, o sea, ya te hace más pinche trucha, más chingón, ¿no? Entonces idealmente tu primer casa no va a ser tu última casa.
Vale, voy a trabajar en eso. Y bueno, entonces lo que hablas de prueba y error es como, porque bueno, por ejemplo, ahorita que no me está como encantando cómo está quedando la cocina es como no hay pedo, no lo puedo volver a hacer.
También le puedes decir que pare. Oye, sí, sabes que la verdad estoy viendo que no está quedando, no nos entendimos. A lo mejor fue culpa mía de no saberme expresar, pero prefiero de aquí, este, hacer los cambios para no gastar más y para no, pues, que no salga más, más caro en tiempo y en dinero, en recursos. O sabes qué, pues yo la verdad veo que esto lo puedes, ayúdame con eso, eso no quedó como me gustaba, no, porque Es una, es una manera de vivir muy pendeja que la hace la mayoría, que quiere que la gente que contratas, los que empleas, así sea de manera temporal, hagan las cosas como a ti te gustaría, pero nunca les dices cómo hacerlas. No dice qué pasó, eres pendejo, no. Yo en ese aspecto soy muy meticuloso. Esto me lo haces así, esto no es acá, tiras acá, tiras, pones esto acá, pones de esta manera, no, un poquito más, no, poquito más, no, no, ahí, ahí, eso, ahí, no. Y chingas Porque yo lo voy a estar viendo todos los días, no, hasta mis tatuajes. O no, güey, lo borras y me lo pones poquito más acá, no, y se encabronan, no. Pero pues yo estoy contento, ellos se encabronan una hora y se olvidan de mí al otro día, y yo voy a estar encabronado toda la vida, güey, porque no le dije cómo quería que lo hiciera.
Nada, tienes mucha razón, hermano. Eso, eso me falta, y es justo donde quería a lo mejor como indagar un poquito. En ese caso, obviamente, o bueno, ¿tú qué piensas? O sea, ¿esto estaría ampliando el monto total del presupuesto que me dio o es parte de lo que—?
Pues mira, si no está quedando bien, no debería, güey. Si no era lo que tú querías, tienes que hacer cambios, eso ya es otra cosa, ¿no?
Y cómo le puedo, o sea, si a lo mejor sí es un cambio externo que dije, ah, no mames, se vería bien chingón si le pongo esto. Entonces ahí, ¿cómo le puedo decir de manera así como, oye, sabes qué, cambiaría el precio para que no se vaya?
¿De cuánto más me cobrarías? No, a lo mejor te dice no. Entonces, oye, cambiaría el precio si en vez de terminarlo así lo terminábamos así. Vale, ok, perfecto, ya quedó. Y así de plano quieres ser parte de todo, influenciar en la respuesta, pues le dices, oye, no cambiaría mucho el precio así.
Justo era lo que buscaba. Gracias, amigo. Bien, no sé si alcance tiempo para estos dos temas. Voy a tratar de ser un poco breve, pero bueno, pues estoy conociendo a una que otra banda en el trabajo. Me está costando, me está costando la verdad cómo relacionarme. Pero pues estoy tratando de aflojar porque pues sí, siempre me ha costado mucho como relacionarme con las personas desde que era niño. O sea, tuve muchos pedos para socializar, entonces me está costando, me está costando bastante. Trato de hacerlo. También hay banda que siento que a lo mejor, a lo mejor también le cuesta, o a lo mejor simplemente no les caigo bien o no sé, güey, pero es raro. Pero bueno, el chiste es que me gustaría hacer como una reunión, no sé, aunque justamente estoy en ese debate si hacer una reunión o una fiesta. La verdad es que no sé, güey, el meter gente a mi casa, güey, siempre me ha causado un pinche conflicto, güey, pero bien cabrón, güey. No sé, güey, soy como muy pinche paranoico, como Como que todo el tiempo estoy pensando, verga, a ver si no se chingan algo, o a ver si no hacen mucho desmadre, o a ver si no tengo pedos con mi familia, ¿no? Porque viven al lado, entonces, pues, de con la música, o que de repente alguien saque el toque de moto o así, güey. Entonces, pero aún así siempre he querido hacer una fiesta, porque creo que mi casa se presta mucho para ese pedo. Entonces quiero hacer una fiesta y quiero hacer una reunión, y a lo mejor primero empezar con una reunión y después la fiesta. Pero justamente está ese pedo, y justamente aquí también se me olvidó mencionar una parte, que yo traté como de guardar todas las cosas de valor. No, así de mi casa, porque yo dejo solo aquí, güey. Yo por el trabajo pues no puedo estar pendiente del albañil, entonces dejo solo y me voy. Y no siento que me falte nada hasta apenas hace unos días que vi que estaba como que mal acomodada una bolsita, que era una bolsita que había hecho mi jefe así como de piel. Y según yo es que también tengo ese pinche conflicto, no estoy seguro, güey, pero según yo falta otra, güey. Yo estoy casi 100% seguro de que falta otra, güey. Pero también la pinche mente luego es cabrona, güey, y a lo mejor no falta. Entonces no sé también si como preguntarle, oye, pues no viste si había aquí una bolsita o así, güey. No sé. Bueno, el chiste es que ese pedo igual se relaciona con la fiesta, güey, ¿sabes? O sea, no sé cómo vaya a salir, güey. No sé si salga mal, no sé si salga bien, güey. No sé si invitar a mucha gente, güey. Y también un pedo similar es que, como que se relaciona un poco con el último tema que quiero tratar, es que pues hay algunas morras que me gustaría hablarles. Entonces me gustaría como aprovechar la fiesta, pero pues también ver, es que si invito a unos cabrones que son más chingones para ligar, me las chingan antes de que yo pueda hacer algo. Pues también es como que verga, güey. Entonces no sé, cabrón, no tengo puta idea de qué hacer, güey.
Pero pues también, bueno, en fin, mira, a ver, para empezar, yo no le veo el inconveniente a que le tomes un poquito de pasos extra a saber si estas personas puedes confiar en ellas o no. Pues güey, es el primero un puto bar. Pon filtros, pone etapas, no, pon puentes entre eso y ahora, güey. Luego, luego sobre la fiesta, pues sí, güey, así hacía. Mira, güey, dicen que en arcas abiertas hasta el más justo peca, no. Entonces, aunque fueran buenas personas, si ni te conocen, te tienen lealtad, ¿por qué habrían de cuidar de tus cosas, de tu casa, no? Y aunque sean unos pinches gañanes, güey, pues si te tienen lealtad, si son tus brothers de veras, pues van a respetar tu cueva, ¿no? Entonces pues más bien es la influencia que tienes en ellos. Y la segunda, cabrón, ¿para qué chingados, güey, ligas en público cuando pues puedes ligar en privado, no? ¿Para qué quieres que la— o sea, estás como pinche vieja debutante de quinceañera, no? ¿Quieres que toda la magia suceda en una sola fiesta, no?
Sí, creo que tienen razón. Entonces no tienen razón.
Esa parte es la que no entiendo, que ahora salen con su mamá. ¿Crees? Pues déjamela, que la gente sea lo que le cuesta darle la razón a otros, ¿no? Pero al hacer eso se dañan a sí mismos.
Dijiste una parte muy importante que justamente trae a relucir un tema del que igual pues era parte de, en la que, en la influencia que yo tengo sobre, sobre ellos, sobre las personas. Yo, y bueno, relacionado con el respeto, yo hace mucho, bueno, no hace mucho, pero tuve un amigo desde la secundaria, o sea, prácticamente la mitad de mi vida lo conozco ese cabrón. Y sí, pues éramos mejores amigos, pero ese güey siempre, toda la vida, bueno, desde que lo conocí siempre fue como, como castrazo, sabes, como Sí, pues como Castro, como verguero, no, como un chingaquedito, este, como que ese güey nunca respeta a nadie, no. O sea, ese güey su manera como de pasársela chido era como pues chingando a los demás, no, haciendo bromas, güey, o mamadas así, güey. Y conmigo pues igual, yo sentía como que hasta cierto punto pues sí, como que como que sí me respetaba, güey, pero pues igual nos llevamos pesado, no sé, como que los dos nos llevamos pesado. Entonces este güey y yo nos parecemos demasiado, de hecho, güey, solo que también está pitudo. Yo creo que sí, yo espero, no esperas. Dios, Dios, lo dijo, lo pensé. Este, a ver, el pedo. ¿Has visto? Sí, hago que la has visto, la película del Club de la Pelea. Sí, sí. ¿Te das cuenta que nada más me dice ese cabrón y yo, ese güey es Taylor Durden y yo soy el otro cabrón?
Bueno, que está bien.
Ajá, güey, o sea, más o menos es como su personalidad ese cabrón, güey. Y sí, güey, como que en cierto punto ese güey como que era mi modelo a seguir, porque yo no, no porque me quisiera parecer a él, sino porque me quería sentir como se sentía él, güey. Ese güey es como un cabrón libre, no, güey. Pues le vale verga todo, no, güey. Y siempre, no sé, pues es chingón el güey. Pues la neta, sí es un cabrón chingón, güey. Lo reconozco, güey. Sí, sí es bueno, güey. Es bueno para el putazo, güey. Dice que es malo ligando viejas, pero yo no creo, güey. Sí, siempre contaba una vieja diferente, no, güey. Entonces pues sí. Va, a ver, el chiste es que ya como que los últimos años que estuve de amistad con ese cabrón, güey, como que ya teníamos muchos roces, al punto en el que ya casi nos partimos la madre, güey. Y así de mal pedo, güey, de mal pedo. Y ya después como que fue una noche así que nos pasamos de copas, güey, y yo siento que ese cabrón pues no, no me respeta, güey. Aunque no sé, o sea, también no sé si yo estoy mal, o sea, yo también soy como que muy sensible en ciertas cosas, güey, y no sé, o sea, la verdad es que lo extraño. Voy a ir al punto, la verdad sí lo extraño, güey, pero también siento que no es un buen sujeto, siento que también que es un cabrón muy egocéntrico y siento que no No lo sé, estoy confundido. Bueno, sí, sí, hablarle, sino hablarle. De hecho, de hace no mucho le mandé un mensaje y me dejó en visto. Entonces yo creo que también como que por ese lado ya quedó como que claro, güey. Pero también el pedo está de que pues tenemos amigos en común, güey, y pues sí quiero invitar a esa banda a mi fiesta, güey. Entonces no sé, siento que es un conflicto porque no lo invitaría a ese güey, pero también lo quiero invitar, pero tampoco lo quiero invitar. No sé qué putas hacer, no sé ni siquiera qué quiero.
Entonces pues no sé, no tengo idea.
O sea, también siento que hasta qué punto debo yo tolerar, porque también si es un cabrón que no me respeta, porque Te digo que es castrado, el güey es chinga quedito, pero también siento que lo hace como porque, como cuando te chingan, como esa parte que dijiste de los hombres, de la camaradería, güey, de que te impulsan, o sea, a base de madrazos, a base de insultos, no, güey. Así somos los hombres, pero no sé hasta qué punto también.
Ok, bueno, pues mira, el problema principal es que tú deseas que este cabrón te valide. Tú sientes, te sientes importante su reconocimiento, no, que reconozca tu existencia, no, su admiración. Pero lo mamón de todo esto es que si lo consiguieras, lo estarías consiguiendo de una persona en la que esa opinión no cuenta, güey. Lo estás haciendo solo porque no lo puedes tener. Estás siendo víctima de la ley del deseo. Es lo mismo que si estuvieras con una vieja que, aunque estuviera preciosa, güey, tiene caca en la cabeza, ¿no? Que es una morra que cree que los narcocorridos son lo mejor, güey. Que ponerse peda todos los días demuestra que es bien chingona, güey, que estar de que haber sido una pinche güila la hacía empoderada, cabrón. Entonces tú sabes que es mala mujer, pero esa vieja no te pela, no. Las otras sí hacían lo que tú decías, las otras estaban bien enamoradas, y esta es la que no se enamora, no, la que sí te deja coger y está ahí, pero le dices te quiero y te dice gracias, no. O sea, puta, te trae pan y verga. No cambia tu futuro, pero puta, lo estás pensando. Pues bueno, a lo mejor lo voy a invitar de vacaciones, o ay, este, le voy a comprar esto porque pues, ay, no sé, así estás. Pero si la agarraras, te la cogieras, te la quedaras, sería malo. No, mira, güey, estás muy preocupado porque sean los demás lo que hagan, los que hagan tu experiencia de vida más placentera a través de que te hagan el paro, en vez de que sea a través de tu influencia. A ver, o sea, sí se necesita además para la gran mayoría de las cosas que vas a obtener en tu vida. Pero una cosa es manejándolos y otra es pidiendo chichi, ¿no? O verga, en el caso que te compren. Entonces, pues, güey, antes de abrir las puertas de tu reino, güey, pues Procura ser un buen rey primero, güey. Ah, ¿qué tal me quedó esa frase?
Estoy bien cabrón, bien verga, güey. Se me va a quedar grabada eso, güey.
Hecho para ti, Diseñada acá, fresquecito, güey. Fresquecito.
Sí, tienes mucha razón. Bueno, algo más. Último tema, amigo. Mujeres, último tema. ¿Y qué dijiste después? Mujeres.
No dijiste amigo, no dije mujeres. No te vale. A mí como sensei o general o maestro, la que tú quieras, pero amigos mis huevos, y ni se hablan.
Mujeres, a ver. Soy malísimo ligando y bien cabrón. No sé, es que Soy muy malo ligando, güey. Ok, cabrón, güey. Es que aparte de esa vez, o sea, ni siquiera puedo como acercarme, güey. O sea, estoy, no sé, como que va la morra y digo, no mames, sí, sí lo voy a hablar, sí lo voy a decir esto, no, lo voy a decir aquello, y paso. Y no, así nomás como que volteé a verla y me sigo, güey. O sea, ni siquiera me aviento, ni siquiera lo hago, güey. Ni siquiera ahorita estoy como de que no pasa como mi conversación, así pues, por ejemplo, con las morras del trabajo de hola y ya, y cómo estás, y ya, y así, qué tal la chamba, no, pinches charlas pendejas aburridas. No me da para más, digo, o sea, como que en ese momento estoy como tan nervioso, güey, que no me salen más cosas, güey. Y aparte, pues no sé si es bueno como coquetearles, güey, o primero es como interactuar un poquito con ellas, güey, ya después coquetearles, güey. A las únicas dos morras que les he intentado hablar, güey, pues salió de la verga, güey, no. O sea, y también pues tengo como ese conflicto de hablar de esas morras del trabajo, que creo que no es buena idea, sobre todo porque—
Pero, ¿cuánto tiempo llevas jugando hockey?
Hablando de la morra, jugando hockey, güey.
¿No sabes lo que es el hockey? Sí, pero no juego hockey. ¿No juegas hockey? Nada. Ah, perdón, me equivoqué de persona. Pero, ¿sabes jugar hockey? No, no, chavos, güey. Y si no sabes jugar, ¿cómo le harías si necesitaras ser bueno, güey? Si te gustara el hockey, güey.
Pues empezar a hacerlo.
Pero cada cuándo, diario, diario. Como, ¿por cuánto tiempo?
Un buen rato.
Pero te va a salir bien luego luego, o serías muy buen jugador luego luego. No, no me va a salir. Si hicieras un buen rato diario, ¿no serías bueno luego luego? ¿Cuánto tiempo te tomaría por lo menos?
No sé, tal vez un año, dos años practicando a diario, va.
Sí, no, de vez en cuando. Y ya de veras o medio intentándolo, ¿cómo crees que sea la manera en la que mejorarías? De veras. Tiene razón, de verdad, claro que gracias por decirme. Ahora ya sé cómo mejorar el hockey.
Sí, pues sí, güey. Y es que es justo el pedo, güey. Creo que lo hago a medias, güey. Ok, ok. Es que sí, güey, lo hago a medias, güey. Lo hago a medias, lo hago a medias, güey. No, no lo tiro bien, güey. Y también como que después me arrepiento, güey, de que le digo algo, güey, así como coqueto, güey. Digo, puta madre, ¿por qué le dije eso? Porque ya después no me sale, güey. Entonces, a ver, es mala idea ligar en el trabajo, ¿verdad? En mi situación, no.
¿De qué hablas, güey?
¿Cuál es tu situación? Pues sí, que se me complica mantener un trabajo, que después obviamente va a salir mal y va a ser incómodo estarla viendo cuando salió mal.
¿De qué hablas? No sé. Tú, en tu percepción de practicar algo diario, ¿la ves sostenible haciéndolo en el mismo lugar con las mismas personas? ¿Cuánto tiempo te puede durar conocer mujeres nuevas en el trabajo como para alcanzar el nivel de práctica que necesitas? ¿Cuánto tiempo crees que te va a durar hablarle a las que te gusten del trabajo? Muy poco. ¿Qué verga estás pensando, güey? ¿Y por qué ibas a empezar ahí?
Sí, güey.
Gracias por la videollamada. Si fuera en persona, te cacheteaba, ¿verdad? Yo te caché, güey.
Sí, tienes razón. ¿Cuál sería entonces un buen lugar para ligar, güey?
Para empezar, donde te las encuentres, en cuanto las veas, güey, donde salgan las hijas de la chingada.
A ver, a lo mejor me vas a mandar a la verga, pero me voy a atrever a preguntarte. Ok, este, bueno, ves que te dije que trabajo en un supermercado, entonces pues sí veo a un chingo de morras, pero un chingo, un chingo, un chingo de clientas que van y compran y así. Con esas es bueno o no.
Pues no, si le sacas el contacto, que seguramente van a correr. No te puedes ir, estás siendo amable ya, pero si te ven intercambiando contacto, güey, te van a mandar a la verga. Muy pronto, güey, para que cagas donde comer. Entonces no, se descarta.
Entonces no sé, a lo mejor como ir a una plaza comercial, no sé, al parque, güey. Nada más así, donde esté.
No entiendo, no entiendo qué traes, no entiendo para dónde vas.
Es que no sé, güey, o sea, siento que, siento, siento que les incomodo, güey.
Siento que incomodar, eso es todo pendejo, güey, para ligar. ¿Qué crees que va a pasar, güey? No, pues que cuando juego hockey como que los otros güeyes no se hallan, los que ya saben jugando conmigo, güey. Esto es todo pendejo, güey. Obviamente la vas a incomodar hasta que lo hagas tanto que te sientas tú cómodo que ahora sí sea divertido para los dos. Pero pues a huevo, vas a tener que pasar primero por una iniciación, va. Ok, sí, tienes razón. Bueno, siempre sorprendido de cómo son ustedes. ¿Sabes por qué me sorprende? Porque dime algo que sepas hacer, algo para que digas, sea un videojuego, deporte, lo que quieras, algo para lo que haya salido bueno.
Pues yo creo, sí, pues videojuegos.
Dime un videojuego que seas un chingón.
God of War, Fortnite.
Ok, si tuvieras a alguien que es su primera semana jugando Fortnite, que no la arma, que lo están matando luego luego, todo desesperado, ¿qué le dirías?
Nada, es normal. ¿Qué le dirías?
Dime exactamente qué le dirías.
Tal vez no te desanimes, así estaba yo al principio.
¿Qué más? ¿Qué más le dirías?
Sigue jugando, sigue practicando.
Él te diría, no, es que soy malo, nunca lo voy a armar. ¿Qué le dirías?
Pues no lo vas a dejar de ser hasta que sigas practicando, ¿no? O sea, hasta que juegues más. O sea, sí sabes qué decir, cabrón.
Sí sabes cómo pensar, ¿verdad? Sí. ¿Por qué no te lo dices a ti mismo, güey? Ah, pues, ok, ok. Deje de pensar como si usted no supiera las palabras, usted no supiera lo que se tiene que hacer, cómo se va a ganar, de acuerdo. De acuerdo, sí, mi general. Sí, mi general. Muy bien, vaya con Dios. Y luego me pones al tanto. Ok, amigo, porque faltó algo. Dijiste que eso era lo último.
Sí, bueno, solo quería pulir. Ya sé, bueno, que ya me dijiste que en el trabajo no, pero pues igual ya lo hice, güey. Entonces quiero pulir lo que, o quiero que me des como tu expectativa de por qué salió mal, qué pude haber mejorado, qué pude haber cambiado.
La primera morra fue la última, güey.
Pero me preguntaste que si faltaba algo más.
No, no, no, tú dijiste que eso era lo último. Ya te la pegas, güey.
Me presionaste. Ya me engañas, güey. Qué feo que me engañes de esa manera. Perdón, güey, tienes razón.
No, se me abusan, güey. Ustedes solo soy un pedazo de carne.
No, no es eso, güey. La verdad me puse nervioso, güey. Dije bueno, pues ya ni pedo, güey. Dale pues, échale ganas. ¿Qué quieres? Ayúdame a pulir estas partes, güey. ¿A pulir qué, güey?
Si estás trabajando, ¿qué quieres? Oye, güey, jugué mal ayer y jugué mal antier. Yo creo que él debería de hacer, es tu primera semana, así que te imaginas qué deberías de hacer, güey. Seguir haciéndolo. No te sales del vicio mientras no, pero es que no lo hagas en el trabajo. Se va a acabar bien rápido.
Va, va, va.
Ok, adiós.
Oye, amigo, ¿me puedes pasar la grabación? No, es para mí.
Bueno, deja, primero me toco con ella y luego ya te la mando ya que la termine de usar, ¿sale?
Ok. No, genial.
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