In this informal YouTube dialogue, Speaker A recounts his habit of constantly approaching women since age 13 and describes an upcoming second date where the girl has invited him to her house to cook together. He admits he lied about being 19 years old. Speaker B reacts with slang‑filled, provocative advice, suggesting that a girl who invites a guy into her home is signaling a desire for sex and encouraging A to take advantage of the situation. The exchange is casual, uses Mexican street slang, and focuses on dating tactics, deception about age, and explicit sexual encouragement.
Yo todos los días me salgo a abordar.
Tienes los crazy eyes, wey. Y raro verlos en un hombre. Órale, wey, eres re obse. Re obsesionado, mi amigo.
Yo salgo todos los días a abordar, o sea, desde los 13 salgo a abordar así a lo loco.
Wow, cabrón.
Yo siempre miraba su video de Yoshi, no sé si lo conoces.
No.
Ya, pero mira, mañana tengo una cita con ella. Mi segunda cita y no sé qué hacer porque me invitó a su casa.
¿Va a estar sola o te invitó a su casa con sus papás?
No, sola me dijo, para cocinar ahí.
Nada, o sea, ve a cocinar y lo que quieras, güey, pero por ley, así por ley, toma que una morra que ya entró a tus dominios o tú te dejó entrar a los de ella, güey, esa morra quiere coger.
O sea, mira, yo le engañé que tengo 19, pero yo le engañé que tengo 19.
Quisieras eso, no, pero pues o sea, no tienes que, no tienes que decir la verdad ahorita. En todo caso, al menos que te la pregunte así, oye, la neta tengo 16, pero pues ya viste, funcionó, no, me dio entrada. Pero ahorita, güey, el cinismo va a ser tu mejor arma, no. O sea, pues la morra ya te dejó entrar, cabrón, ya casi casi lo puedes ganar. No lo digo que lo forces, pero ponte provocativo bien cabrón. O sea, ¿cómo provocativo? Un ejemplo, comenzando a cocinar así de a ver, a ver, deja esto filósofo, porque ahorita no va a ser bueno, de Para acá, deja. Dicen que así se calienta más la comida. Oye, ¿viste la de cómo hago agua para chocolate? Vamos a echar, sabes, así. No, no, ya te la dejas para acá. No, no quieres, vas, quieres ser el postre, porque al rato ya va a estar muy lleno, no te va a convenir. Yo con la panza llena no sé si ya pueda. Dicen que no puede hacer ejercicio 30 minutos después de comer, ¿no? Y lo que sea, ¿no? Te la cotorreas, la cachondeas, la sabroseas, ¿no? Así de, ay, o sea, ¿Te ayudo? Sí, a ver, yo te ayudo. Y pasa así: ay, perdón, no. Ay, discúlpame. Perdón, no. Y así la agarras, la que sea. La morra por eso te invitó. Y ya.