Bastián Berlín discusses how Bad Bunny's concert residency brought Puerto Rican culture from the margins into the spotlight. The show mixed rap, reggaetón, salsa, and traditional genres across generations, while Bad Bunny's album pushed people to reckon with the island's government failures and the risk of losing its assets.
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Aquí Bastián Berlín. Y el honor de honrar nuestra cultura, de ser parte de una de las celebraciones más bellas de amor y de puertorriqueñidad. ¿Qué tal, los gorillos? ¿Qué tal estáis? Vamos a hablar aquí un poquito del concepto de abonar a residencia, que de verdad, al que no le guste este tipo está dando una cátedra que está demasiado. Este macho tengo 47 años. La última vez que yo me acuerdo que yo me puse una pava, fue cuando yo fui a la escuela, que me hicieron ponerme la pava y vestirme de jíbaro con la elemental. De ahí yo no me acuerdo más nunca haberme puesto una pava. Muchas razones, esto que era para los viejitos en el campo, otra que representaba que esto era de partido político, que no voy a entrar en caso de eso, pero este macho Bad Bunny, Benito, ha sacado la puertorriqueñidad de la parte de atrás, en la gaveta de uno, en la mente, nos ha sacado eso y nos lo ha puesto en el pecho. Sea lo que sea, sus canciones anteriores, porque las de este álbum de verdad que dan con qué pensar, dan muchas cosas de pensar a uno sobre Puerto Rico y lo que está sucediendo y lo que va a pasar, lamentablemente, de verdad que sí. Un gobierno que no sirve, que no importa cuál sea, si es los rojos, los azules, los verdes, los que sea. Lamentablemente, si nosotros el pueblo no hacemos nada, nos van a vender todo. De vuelta al concierto, ese macho Reunión de los más artistas que un maratón, de verdad que sí. Ennitta, el tío LeBron James, Tito. Mucha gente que, jovencitos de ahora, no saben ni quiénes son porque son de la vieja escuela, como dicen. Y no son del género tampoco de rap, reggaetón, salsa, merengue y vueltitos Santa Rosa. Este, nada, verdad, yo creo que el hombre no ha puesto en el mapa definitivamente y nos está dando un poco de historia. A todo el mundo, viejo y nuevo, nuevas generaciones y generaciones viejas también, y enseñándole al gringo también que Puerto Rico es grande. La isla chiquita, pero grande, de verdad que sí. Me quito el sombrero, de verdad que sí. A Van Buren, y que siga representando fuerte. Gracias, brother. Peace.