27 Apr 2025 · 43 min
Spanish-language live podcast episode in which host Orlando Mancini interviews Mexican royal commentator Gabriela Morales Casas about Prince William representing King Charles III at Pope Francis's funeral. They discuss the diplomatic and ecumenical symbolism of William's attendance, Kensington/Palace messaging that frames William as a "hombre de Estado/estadista en formación," Charles's apparent strategy to prepare and brand his heir, family tensions (Prince Harry & Meghan, the Duke of York), and the impact of Kate Middleton's health on William's duties. The episode treats William's recent international appearances (meetings, delegations, Vatican) as part of a deliberate apprenticeship toward the throne.
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Ya hemos visto varios atisbos de William, como dirían en el Palacio de Kensington, y sí lo dijeron jefe de Estado. Hombre de Estado, dijeron Hombre de Estado, estadista, no jefe de Estado. No, pero ya casi, ya mero. Y lo interesante aquí es que Carlos fue muchas veces antes al Vaticano, fue al Papa Francisco, y eso lo puse hace poquito, lo vio cuatro veces que Charles, siento que le está dejando a William construir su camino como príncipe, porque él ya lo vivió y sabe lo importante que es la presencia del Príncipe de Gales. Como casi rezaba, como rezan los católicos, o rezamos los católicos así, ¿No? Encima, ahí en San Pedro, en la misa por Juan Pablo II, yo decía, bueno, este hombre es maravilloso. Qué personalidad le imprime a cada cosa. Él se compromete en cada cosa a la que va. Vamos a ver ahora cómo es William. Y me parece una oportunidad extraordinaria para William de lucirse y de ser ese Príncipe de Gales.
No sé si podemos nosotros interpretar esta decisión como un paso firme en su preparación como futuro monarca, porque ya lo están probando.
El suyo no es un reinado para preparar solamente a William. Él quiere dejar su propia impronta, pero también sabiendo que debe de dejar a su hijo listo. William brilla. Solo brilla porque es hijo de Diana, nada más por eso. Él ya lo sabe. Brilla porque es joven. Dos cosas le reprocharía yo a Charles. El trato a Harry y a Meghan. Me pregunto qué delito tienen que cometer o de qué delito los tiene que acusar para que ya les levante el castigo. Y además, ha cambiado mucho la narrativa desde que Harry se peleó con la familia real, porque William solía ser mucho más callado, más discreto, menos expresivo.
En condiciones normales, el monarca británico estaría presente en el funeral de un Papa, acompañando a todos los líderes del mundo. Pero esta vez el protagonismo recae en el príncipe William como heredero al trono y futuro jefe de la Iglesia de Inglaterra, como es conocida la Iglesia anglicana. Sin lugar a duda, su presencia en Roma será este sábado y marca un antes y un después en su papel como estadista global, como ya lo catalogan, pues su asistencia no es sólo simbólica, es una señal de su peso institucional que empieza ya a asumir. ¿Estamos viendo acaso un cambio estratégico dentro de la casa real? Este será el tema que analizaremos en el día de hoy y por eso nos acompaña, como de costumbre, para hablar de este tema, una voz experta y muy querida en este espacio como lo es Gabriela Morales Casas, periodista mexicana, analista de la realeza y también observadora aguda de los símbolos y gestos que definen a las casas reales. Y con ella vamos a profundizar en el papel cada vez más protagónico del Príncipe William, quien asistirá al funeral del Papa Francisco este sábado en representación del Rey Carlos, marcando así un momento clave en su camino hacia el trono. Vamos a darle la bienvenida a Gabriela nuevamente, quien nos acompaña a esta hora. Gabriela. 12 del mediodía, 4 minutos en Colombia, 6 de la tarde, 4 minutos en el Reino Unido. Creo que tienen las 11 de la mañana, 4 minutos en México, en el DF, a esta hora. ¿Cómo le va? ¿Hombre? No, me sorprende muchísimo su color blanco en el día de hoy. Preparada para un tema que cada vez es más candente y tiene que ver con la preparación de William ya como primero en la sucesión del trono británico. ¿Qué tal, Gaby?
¿Qué tal, Orlando? Un placer platicar de esto porque en efecto es un tema bien, bien importante. Ya hemos visto varios atisbos de William, como dirían en el Palacio de Kensington, y sí lo dijeron jefe de Estado, hombre de Estado, dijeron hombre de Estado, estadista, no jefe de Estado. No, pero ya casi, ya mero, esta es una más. Primero se vio con Trump antes que Karmer, el Primer Ministro, antes que todo mundo en esta nueva administración laborista del Reino Unido. Y ahora pues irá representando a su padre a Roma, ni más ni menos que al Vaticano.
Es impresionante. El Rey estuvo hace poco con Camila en Roma, estuvieron visitando al Papa, había una especie de visita oficial, pero se llevó a cabo tras bambalinas, los recibió a pesar del estado en el que se encontraba en ese momento el Papa Francisco. Y hay que decir que ahora William asistirá al funeral de el Sumo Pontífice en representación de Carlos, quien había estado allí hace apenas 12 días, como lo dijimos previo a su muerte. Y aunque esta práctica tiene precedentes, Gabriela, lo interesante aquí es que el Palacio de Kensington subraya el carácter oficial de su rol como figura internacional. Esto es importante aclararlo porque recientemente William ha tenido un gran protagonismo, ha estado visitando varios países, se reunió también con Donald Trump en Francia, recordemos esa reunión que de por sí fue muy corta, donde estuvo con el mandatario estadounidense, de quien tiene al parecer una muy buena imagen, un buen concepto. Todo lo contrario lo que pasa con su hermano, el Duque de Sasses, el príncipe Harry. Pero Gabriella, ¿Qué implica ahora para la imagen internacional del príncipe William a asistir en solitario al funeral del Papa Francisco, aunque estará acompañado, como usted muy bien lo dice, por Serquí Estama, en representación del Reino Unido?
Pues lo mismo sucedió en el funeral de Estado de Juan Pablo II. No fue Isabel, fue el Príncipe de Gales, que hoy es el rey Carlos III. Entonces no es una práctica poco común. Y lo interesante aquí es que Carlos fue muchas veces antes al Vaticano, fue al Papa Francisco, y eso lo puse hace poquito, lo vio cuatro veces, es decir, es un nombre que le ha gustado mucho hablar sobre la multife, the multifait, no sé bien si se traduciría así en español, pero vamos a pensar que sí, él habla mucho del derecho a la religión, del derecho a la fe, que él respeta todas las religiones, aunque sea el actual jefe de Estado de la Iglesia de Inglaterra, la Iglesia Anglicana. Y recordemos que en su coronación era toda una polémica allá en Reino Unido de backhand, va a cambiar el estamento de Defender of the Faith por Defender of Faith, y al final no lo hizo, no lo cambió, pero sí dio una especie de alarma antes de pequeño pie de página. Ahora voy a mencionar lo que viene en este texto sagrado, histórico, inalterable, pero yo defiendo todas las fes, lo dijo cuando firmó la Ascensión y también el arzobispo de Canterbury hizo una especie de disclaimer antes en la coronación, ya en la plena ceremonia. Entonces a mí no me sorprende para nada que Charles haga lo mismo, que le diga a William, es tu momento, yo lo hice, sé tú el Príncipe de Gales, que tú quieras ser como yo lo fui, contra viento y marea, porque Isabel era súper tradicionalista. Y recordemos que sí tuvieron un rifirrafé al principio, en la segunda década del 2000, entre el 2011-2014, como que los palacios daban información encontrada y uno hacía una cosa y otro otra, y no se hablaban entre ellos. Entonces sí es cierto que Charles siento que le está dejando a William construir su camino como príncipe, porque él ya lo vivió y sabe lo importante que es la presencia del Príncipe de Gales, sin opacar al monarca, pero que vaya, que vaya produciendo su propia marca. A mí me llama mucho la atención ahora que han salido las fotos de Charles, no nada más con Francisco, sino en las anteriores ocasiones, como casi rezaba, como rezan los católicos, o rezamos los católicos así encima ahí en San Pedro en la misa por Juan Pablo II, yo decía, bueno, este hombre es maravilloso, qué personalidad le imprime a cada cosa. Él se compromete en cada cosa, la que va. Vamos a ver ahora cómo es William. Y me parece una oportunidad extraordinaria para William de lucirse y de ser ese Príncipe de Gales que todos queríamos ver y que sus súbditos especialmente querían ver. Nada más, pues no nada más el público en general o los royalist o los fans, porque de eso ya hemos hablado. Una cosa es ser celebridad y otra cosa es ser ya realmente un diplomático real.
Este tipo de apariciones no son casuales, Gabriela, de William. Inclusive en los últimos meses, William ha encabezado delegaciones en Kuwait. Mencionábamos recientemente que estuvo en París, donde tuvo un encuentro con Donald Trump y ahora pisa Roma en un momento de duelo y diplomacia mundial. Y no es solo un gesto protocolar, es una formación práctica, como lo han llamado algunos medios británicos. No sé si podemos nosotros interpretar esta decisión como un paso firme en su preparación como futuro monarca, porque ya lo están probando, ya lo están lanzando al ruedo. Pisar Roma es más de lo mismo. Aunque Carlos como Príncipe de Gales lo hizo durante mucho tiempo, nunca le quitaba el brillo y tampoco opacaba a la difunta reina Isabel II. William tampoco lo hace. Es más, se preguntaban los medios británicos si iba a estar acompañado o no de Kate Middleton, y sabemos que ella le ha bajado un poco el ritmo también a la presencia de este tipo de eventos y le está dando más prioridad a su salud, como debe ser, que a este tipo de representaciones o figuración pública, cuando deben ir a un acto como el de este sábado. Yo creo que esta es la preparación, sin lugar a dudas, del futuro de William como monarca, que esperemos no sea pronto, porque Carlos estuvo preparando durante 14 o mejor 70 años. 70 años fueron obviamente, yo creo que los años que más ha esperado un sucesor al trono británico para poder ser monarca. Muy bien lo decía su hermana Ana en una de las entrevistas, si Carlos iba a hacer o no, cuando le preguntaban ¿Un buen monarca? Y le decían yo creo que sí, porque se ha preparado muchísimo tiempo para hacerlo. Entonces me imagino que esto es parte de lo que los asesores del Palacio de Buckingham, al igual que la monarquía británica, están haciendo con William, prepararlo para lo que será lo más seguro, una sucesión al trono británico como el nuevo monarca de los británicos y del Reino Unido.
Gabriela Sin lugar a dudas totalmente Y creo que Charles está lográndolo muy bien. Yo sé que no tiene sus fans y que la gente tiene una idea de él de que es súper autoritario y que es individualista y que es egoísta, pues igual y sí. Pero me parece un hombre brillantísimo y ha demostrado por lo menos en estos dos años que tiene ya al mando de la Casa Real, que es un hombre visionario, que es un hombre extraordinariamente trabajador y que tiene una gran estrategia empresarial, porque ya sabemos que esta es una empresa y él ya sabe que el suyo es un reino de transición, que la mayor parte de su trabajo lo hizo como Príncipe de Gales y que ahora es algo diferente también por ahí lo defendían mucho en Kensington el año pasado. El suyo no es un reinado para preparar solamente a William, Él quiere dejar su propia impronta, pues esta es una forma de dejar su impronta, de ser un rey lo suficientemente responsable para seguir saliendo todos los días a pesar de su enfermedad, pero también sabiendo que debe de dejar a su hijo listo, porque él también está librando su propia batalla con su esposa Catherine, porque tiene niños muy chiquitos, porque cargan el problema de Harry, que aunque no, o sea, quieras o no Orlando, ese va a seguir siendo un problema mientras no lo arreglen. Y también sabe perfecto que él, pues que William trae su propia agenda como la trajo él. Carlos es un hombre inteligentísimo y ya sabe, él sabe, no necesita decírselo nadie. William brilla, solo brilla porque es hijo de Diana, nada más por eso. Él ya lo sabe. Brilla porque es joven, es atlético, guapo, personalísimo, tiene una esposa divina, son divertidos. Vamos, este ejemplo de la juventud en la flor absoluta siempre le va a gustar a la gente. Carlos lo domina y me parece acertadísimo cómo lo va. Lo va poniendo de la misma forma en la que la reina lo acabó poniendo a él. Sí, ya casi al final yo siempre decía, es casi una regencia tácita porque ya Carlos tomaba todas las decisiones. Seguramente sí se le consultaba la monarca, pero él ya mandaba. Entonces creo que este es un ejemplo de lo buen monarca que es Charles III y de cómo sí está dejando el reflector para su hijo dónde lo tiene que poner en preparaciones, vete por aquí, vete preparando por allá con estas circunstancias. Y yo sigo haciendo lo más importante que es estar con la gente, cerca de la gente y demostrando que aunque esté enfermo, la coronaba primero. Lo ha hecho impecable. Dos cosas le reprocharía yo a el trato a Harry y a Meghan. Me pregunto qué delito tienen que cometer o de qué delito los tiene que acusar para que ya les levante el castigo. Porque el número 2, pues es el Duque de York. Ahí andaba muy campante en la misa de Pascua el señor y aunque no se le demostró culpabilidad por una acusación de abuso a una menor, pues tampoco se le demostró la inocencia. Entonces, creo que esas son las únicas dos manchitas que tiene Charles en estos dos años. El, cómo no sabe resolver los asuntos de familia ante la imagen pública de la Corona. En cuanto a William, impecable, yo creo.
Que hay salud con mi No, no, y llega en un buen momento, porque es un tema candente. Yo creo que inclusive hay presión por parte de los asesores de la monarquía británica que maneje con pinzas esa relación que tiene con su hijo. Aunque aquí uno llega y analiza o es la relación hijo padre que es inquebrantable, o pongo de por medio el futuro de la monarquía británica con esos datos que se siguen filtrando a través de las entrevistas, los libros y los diferentes docuseries que salen gracias a los datos que siempre filtra el Duque de Sasses, al igual que su esposa. Entonces, debe haber yo creo que un término medio, y es por eso que no se han visto en más de un año. La última vez que se vieron fue cuando Carlos hizo ese anuncio con relación a su diagnóstico y corrió en menos de 24 horas desde California al Reino Unido para ver a su padre, el príncipe Harry, aunque haya durado menos de 40 minutos ese encuentro, lo recibió, pero después de eso no se han encontrado, a pesar de que han coincidido varias veces también en Londres. Ese será un tema que sin lugar a dudas analizaremos, porque lo mismo que está haciendo Carlos es lo que replica ahora el príncipe William, su hijo, el primero en la línea de sucesión al trono, no sólo con la relación de Harry, sino también con su tío, el Duque de York. Creo que por eso, en parte, no asistió tampoco William a la Misa de Pascua que tuvimos el pasado fin de semana. Pero Gabriela, volviendo al tema de este fin de semana, con relación al entierro, al sepelio que tendremos del Sumo Pontífice, Carlos como príncipe, como tú muy bien lo decías, fue quien asistió en el 2005 al funeral de Juan Pablo II, y hoy como Rey, opta por delegar ese papel a su hijo mayor. Esto envía un mensaje claro y el Príncipe de Gales ya está ejerciendo funciones de máxima representación. Y la pregunta que aflora es ¿Cuál es la relevancia de que William y no Carlos represente a la Corona en un evento de esta magnitud? Porque estuvo hace menos de 13 días allí en Italia. Lo normal es que estuviera el rey Carlos III junto con Camila, como tú muy bien lo decías hace un segundo, se vio con él en más de cuatro oportunidades, le tenía un gran aprecio. Se refería al Sumo Pontífice de origen argentino como uno de los grandes líderes que tenemos nosotros en este momento a nivel mundial y que lamentablemente nos dejó de acompañar esta semana. Lo cierto es que al verlo hace menos de 13 días, lo que uno se imagina es que fuera Carlos en representación de la Corona británica, pero manda a su hijo. ¿Cómo podemos interpretar nosotros que vaya el Príncipe de Gales en este momento y no Carlos directamente? ¿A pesar de que uno dice, bueno, está todavía atravesando su recuperación, está todavía en el tratamiento contra la enfermedad que le diagnosticaron el año pasado? Está recuperándose, pero ha hecho un par de viajes intercontinentales y hace poco estuvo también allí en el Vaticano. ¿Gabriela?
Pues yo coincido contigo, Orlando, en que es una decisión tomada para beneficiar a William en su imagen o para ponerlo en un escenario internacional de primer nivel con otros, no nada más jefes de Estado monárquicos, sino también jefes de Estado, igual que en Notre Dame, igual que cuando fue a la reinauguración de esta catedral. Quiere que empiece a tomar este papel y a integrarse con ellos. ¿Quizás Charles como? Pues como todo papá, esposo, padre de familia, jefe de familia longevo también con una enfermedad, él tiene que estar preparado. Eso no significa que ya se vaya a morir, que sepa que está en una etapa terminal, porque lo desconocemos. Igual sí, igual no, no lo sabemos y no nos vamos a enterar, pero cualquier jefe de familia. Yo compartiré aquí una anécdota personal. Mi papá se iba a someter a una cirugía de corazón, era una cosa menor, un bypass, pero él dejó absolutamente listo todo por si fallecía, que sí sucedió y no lo esperábamos, pero todo en orden, todo perfecto. A mi mamá ya la tenía. Te tienes que salir de ese trabajo porque necesitas uno mejor, porque si yo me muero, ¿Quién va a mantener esta casa? Yo creo que al final de cuentas esas conversaciones sí las tienen, porque las tienen todas las familias y más en un espectro tan amplio, de tanto peso y de tanto poder, no nada más simbólico, sino también político, porque el soft power existe, porque el poder suave, el poder blando sí importa, aunque los antimonárquicos digan que nada más estorban, no es cierto, si cumplen con un papel importantísimo y William es un arma bien poderosa. Entonces, yo estoy convencida de que han tenido esta conversación que mi papá tuvo con nosotras de pues todo puede pasar y no puedes salir al ruedo así nada más de ay, hola, ya soy el rey William. Entonces creo que eso es algo que está haciendo bien y sí creo que es una decisión bien meditada y creo que él dijo sí va, porque estaba revisando también las actividades que va a tener el rey en esas épocas, sí tiene ya programado lo del Bday, de hecho nos acaba de llegar ahorita el embargo del Palacio de Kensington, de su calendario, de qué van a hacer, qué actividades, bueno, pues ya sabemos de los armisticios, de la Segunda Guerra Mundial, de la Primera Guerra Mundial, todo esto que es muy importante para los europeos y más para los aliados como Inglaterra. Entonces sí tiene actividades que son muy importantes para él y que quizás no las quería cambiar, pero no coinciden con las de este sábado. Entonces sí estoy convencida que es parte de esta plática familiar que seguramente sí tuvieron esta forma de decir no nada más vas a ser rey en diez, veinte, quince años, a lo mejor lo eres en uno o en dos, o en cinco, y quiero que estés ahí y además quiero que la gente te reconozca y sepa que estamos, que tenemos una relación fuerte con todo. Y que Harry dice que no, por ejemplo, tampoco sabemos, estoy aquí elucubrando que no debería porque eso no es periodismo, pero es cierto que Harry insiste tanto en decir que no se llevan bien, que no, que no querían a Camila, que también es una forma de callarle la boca.
6 de la tarde, 23 minutos en este momento en las Islas Británicas. En este momento son las 11 y 23 minutos en México, 12 y 23 minutos en Colombia. Es un programa en vivo y en directo que estamos realizando todos los jueves a través de este canal dedicado a la monarquía del Reino Unido. Retomando el tema, Gabriela, hay que decir que el monarca británico es el gobernador supremo de la Iglesia de Inglaterra, es decir, de la Iglesia Anglicana. Esa es una institución, para los que no conocen, que rompió con Roma desde el siglo XVI. Y la asistencia de William al funeral del líder de la Iglesia Católica Romana también trae un simbolismo ecuménico. Y es por eso que este gesto diplomático en el contexto de la relación histórica entre la Iglesia de Inglaterra y el Vaticano es de suma importancia. Como tú muy bien lo decías, Gabriela, hace algunos minutos, cuando comenzamos este especial, el rey Carlos III, en el momento cuando él está recibiendo el cetro y la corona, se rodeó no sólo de la Iglesia Anglicana, se arropó de casi todas las iglesias que tienen representación en el Reino Unido. Y esto hablaba muy bien de la relación que iba a tener con los diferentes líderes mundiales. Y es por eso que tuvo la oportunidad también de reunirse en cuatro oportunidades con el Sumo Pontífice. Es importantísima esta reunión, esta asistencia. Lo normal para algunos gobiernos es que vaya solamente el representante del Estado, pero también va a ir el jefe del Parlamento, en este caso Serkiye Stama, quien estará este sábado allí acompañando al príncipe William. Sumamente importante este encuentro, sumamente importante esta presencia de William. Y qué momento para seguir proyectando a William como el que va a liderar a los británicos durante las próximas décadas. Desconocemos cuánto puede durar más el rey Carlos, esperemos que sea por muchos años más. Su madre creo que falleció a los 94 años. Era la monarca británica con más años en el poder. Duró más de 60 años. Y es por eso que, Gabriela, es sumamente importante este aprendizaje que está haciendo William ahora en representación con los diferentes líderes allí en Italia.
Y además es una monarquía absoluta el Vaticano. No sé si a ti te pasó, pero a mí ya me estaban hablando para que participara en este tema. Pero bueno, el Vaticano, Roma es más antigua que muchas monarquías. El Vaticano ha sido siempre una monarquía absoluta, muy particular, con sus claroscuros, tiene una historia propia, así como todas las monarquías reinantes de Europa. Su historia de modernización, sus acusaciones, sus polémicas, tampoco está exenta de esto. La Iglesia Católica ha sido manchada por muchísimas situaciones, como el abuso a menores por parte del sacerdocio y sobre todo de algunas parroquias y de escuelas. Es decir, eso es algo bien oscuro. El catolicismo cada vez está perdiendo más fieles y también que asistan reyes, monarcas de otras religiones, tanto católicas, bueno, hay varios católicos como están los de Mónaco y los de Bélgica, pero también otras religiones como la propia anglicana o las ortodoxas, o incluso la musulmana, que es la de Rania de Jordania y el rey Abdullah II. Acudir a esto es también darle un espaldarazo a esta religión. No es nada más un respeto hacia el Papa como persona, al Papa Francisco, porque les caía muy bien o era muy amable. No, es también el respeto. Una institución que aunque está perdiendo también mucho, como han perdido las monarquías, otro tipo de monarquías, pues sigue siendo, sigue siendo un bastión de fe y de fe monárquica y de una jefatura de Estado. Es decir, el Vaticano también tiene sus cositas y los reyes de las naciones y los jefes de Estado ahí están. A pesar de eso también me parece un mensaje súper fuerte. Bien, bien, bien fuerte. Estamos aquí para apoyar a la Iglesia Católica a pesar de eso, porque es lo que nos toca. Y entre monarquías, pues así se ayudan. Eso también lo pienso. Podrían oír, podrían oír, William. Podría ir solamente el representante del Parlamento. Podrían no ir los reyes de otras religiones o de países donde se practican otras religiones. Y sin embargo, ahí van a estar.
Inclusive fuentes cercanas al Príncipe Gabriela, lo han descrito esta semana como un estadista global en formación. Ese es el término que le han acuñado en estos días al Príncipe de Gales, ya que sus movimientos internacionales cada vez son más frecuentes y parecen estar diseñados para construir esta narrativa sólida antes de asumir el trono. Y nosotros nos preguntamos, Gabriela, si este tipo de compromisos están consolidando la narrativa de William. ¿Y crees que este remoquete que le han puesto de estadista global en formación se acuña muy bien al Príncipe de Gales? Lo hace muy bien para mí. Yo creo que está bien acuñado y creo que será uno de los grandes líderes que nosotros tenemos en un futuro no muy lejano.
Pues fíjate que a mí me llamó mucho la atención y de hecho hasta me descolocó que recibiéramos un guidance del Palacio desde Trump, y también ahora para esta ocasión en la que el propio Kensington decía el palacio, los spokesperson, los voceros, él está. Es un hombre de Estado en formación. Sí, está muy fuerte decir eso porque no ha asumido el rol, no ha asumido el puesto de Jefe de Estado. Pero evidentemente así es como lo están asesorando, colocando. Esa es la marca personal y laboral que le están poniendo. Porque recordemos que en la realeza no existe tal cosa como imagen personal e imagen pública. Es exactamente lo mismo. Va junto con pegado. Es un uno indivisible tu vida privada con tu vida profesional. Y sí es un poco extraño que. Que el palacio abiertamente diga Queremos hacer un hombre de Estado. Queremos formar a un hombre de Estado. Es rarísimo, pero lo están haciendo perfecto. Y además ha cambiado mucho la narrativa desde que Harry se peleó con la familia real. Porque William solía ser mucho más callado, más discreto, menos expresivo. Yo recuerdo haber ido a un programa y pues es que Harry es muy carismático y William es medio sope. Sope es una expresión que utilizamos en México para decir que alguien es como soso y blando. Y yo he visto ese cambio en cinco años. He visto cómo es más abierto, se ríe, es más expresivo, se deja abrazar. ¿Antes sólo daba la mano how do you do? Ahora ya es otra persona. Yo sí creo que aprendió de sus errores, o no sé si de sus errores, pero aprendió de Harry eso. ¿Por qué Harry llegó a ser el miembro más popular de la familia real? Por carismático, por expresivo. Y ahora lo ha perdido porque ya el pobre está proscrito y exiliado, en mi opinión, un poco amargado, por lo menos públicamente. Y William ha tomado ese papel de pues yo también soy divertido, yo también soy expresivo, yo también soy hijo de Diana, yo también soy. Yo también puedo ser ese líder carismático, ese líder que atrae multitudes y no nada más mi papá, o no nada más mi mamá, o no nada más mi abuela. Y hemos visto ejemplos bien recientes. Lo hablábamos la semana pasada de darle una entrevista a The Sun Sports para hablar de su afición al fútbol, que ya no es tan tranquilito cuando está en el palco, que ya se emociona cada vez más y es un cínico descarado. Ya casi, casi se arrodilla frente al estadio, que eso es lo que hacemos los locos por el fútbol o por cualquier otro deporte. Hoy estaba viendo una foto en la que una well wisher, una de estas personas que van a verlos en la calle para los eventos, no nada más se toma una foto con él, sino que él le permite pasar por encima de la valla, tomarse la foto con él, y ella todavía lo abraza de la cintura, lo cual me parece súper intrusivo. No lo hagan nunca, por favor. Si se encuentran a un royal o a una celebridad, pero ella lo abraza de la cintura y William se veja. Eso a mí me parecería impensable hace tres años. El William de hace cuatro años, el William del Jubilee, el William de la boda real de Harry. Meghan no hubiera hecho eso, pero no hubiera hecho eso. Jamás le hubiera dicho ven, pásale. Seguramente alguien le hubiera dicho no lo abraces así. Es decir, él ya está soltándose de una manera en la que quiere demostrar que sí, que va a ser un líder carismático, que va a ser el rey carismático, que no es su papá, porque Charles es muy querido ahora, pero ya parece el abuelo de la nación y tal, pero nunca se distinguió por tener esta aura que tenía su mamá, por ejemplo.
Tú has mencionado que esos cambios han evolucionado en los últimos cinco años, en el último lustro. Para mí esos cambios se han presentado también en los últimos tres, desde que la reina Isabel II falleció. Yo no sé si había tirones de oreja en privado o los asesores que arropaban a la monarca fallecida le llamaban la atención al actual Príncipe de Gales. Lo cierto es que sí se ha soltado y mucho. Es por eso que Harry antes, como no tenía, yo creo que un compromiso ante la nación, como si fuera el que se proyectara como el heredero al trono británico, tal vez era una persona que no le importaba muchísimo hacerse un selfie con un seguidor, reírse en público, salir inclusive un poco desordenado ante las cámaras. Y esto lo ha asumido ahora muy bien el príncipe William. No sé si hace parte de la modernización de la monarquía como algunos lo han catalogado aquí en las Islas Británicas. Lo cierto es que sí hemos visto a un príncipe de Gales muy cambiado en los últimos tres a cinco años. Y para mí este cambio ha sido más evidente desde la muerte de la monarca Isabel II, pero en el 2005. El tema que hoy, para aquellos que acaban de llegar a la sintonía de este programa que se hace en vivo y en directo desde el Reino Unido y desde México, está relacionado con la presencia de William al entierro, al sepelio del Sumo Pontífice este sábado, en representación de la Corona británica. Recordemos, Gabriela, que Charles incluso pospuso su boda con Camilla para poder asistir al funeral del papa Juan Pablo II. Esto fue en el 2005, hace exactamente 20 años, y fue un gesto fuerte que marcó su responsabilidad como heredero. Hoy William heredera esa misma lógica institucional y lo digo porque él está en un momento todavía sumamente delicado, a pesar de que ya entró en remisión la princesa Caterin él tiene una responsabilidad con su esposa y con sus hijos, ella todavía está recibiendo tratamiento y él está con el cuidado que amerita una situación de estas al frente de su hogar a pesar de los deberes reales que él tiene cada día. ¿Pero qué diferencia, Gabriela, hay entre el rol que tuvo Carlos en el funeral de papa Juan Pablo II y en el de William ahora? Son situaciones diferentes, Carlos pospone por unos días su boda en el 2005 con Camila y ahora William hace un alto en el camino con los cuidados que debe tener su esposa Kate Middleton, que todavía está recibiendo tratamiento.
Pues creo que sí tiene mucho que ver con lo que estabas diciendo de la responsabilidad a la corona y con cómo sí se está tomando su papel de futuro monarca ya desde ahorita. Y también consideró, y esto pues es una apreciación más mía, una percepción que cualquier otra cosa, que para William no hay, no hay imposibles en el sentido de si pudo cumplir mientras Katherine estaba mal de salud, pues porque no va a cumplir ahora que está bien. Me acuerdo que lo criticaban mucho, sobre todo en el Royal Rota, en los medios locales, que trabajaba menos, que no apoyaba al Rey cuando todavía no sabíamos que se trataba de cáncer, simplemente que Catherine estaba en una recuperación de una cirugía abdominal. Lo criticaban porque no iba, porque no estaba y claro que estaba, a lo mejor salía una vez a la semana o dos, no diario, pero el Rey también había dicho que él no iba a poder estar haciendo reuniones, que él no iba a hacer reuniones cara a cara y al final si las hizo por la presión. Entonces creo que ambos han demostrado que son personas responsables con la corona por encima de su propia salud, a diferencia de Carlos. ¿Que dice Camila en sus encuentros con el público? Que Carlos está más preocupado por trabajar que por recuperarse. Pues William ha sabido equilibrar muy bien, o supo equilibrar muy bien los cuidados a Catherine, los cuidados hacia los niños, apoyarla en todos esos sentidos y cumplir con sus obligaciones al mismo tiempo. Fue un año devastador, él lo dijo, lo dijo en una oportunidad, me parece que fue un documental o en un podcast, que había sido un año devastador el diagnóstico de su padre, luego el de Catherine, atenderlos a los dos, no que estuviera de cuidador primario, pero estar al pendiente de los dos y especialmente de los niños, cumplir, sonreír y esto es una oportunidad extraordinaria para seguir demostrando que puede que sí que esto lo hizo más fuerte y más resiliente y que hoy puede equilibrar perfectamente bien las dos partes. Creo que ese es el papel diferente de 2005. Charles en aquel momento puso su boda de una boda polémica, pero no hay punto de comparación. Se trataba de un evento feliz, que era por fin la boda con la mujer que amaba, aunque él sabía que iba a tener sus críticas por ello. Pero aquí hablamos de dos temas importantes, de la salud de una persona que hay que seguir monitoreando, que es Catherine, y de alguien que no ha salido, que es Charles III. Y William está en medio.
Curiosamente, William nunca llegó a conocer al Papa Francisco. Hubo un encuentro que Se planeó en 2023, pero fue cancelado. Y ahora esta presencia en Roma este sábado cierra un ciclo no vivido en vida por el Príncipe de Gales.
Qué buen dato.
Sí es cierto, Gabriela. Lo cierto es que esto hace parte de la monarquía reducida, como lo llaman algunos medios británicos. Sabemos que ahora solamente hay seis miembros en activo de los que más acuden a este tipo de eventos. Mencionémoslo rápidamente. Está el rey Carlos y Camila. Está el Príncipe de Gales con Katie Middleton y al mismo tiempo los duques de Edimburgo. Ahí está Eduardo, al igual que Sofía o Sophie, y también Ana, que dicen que es la mujer más trabajadora de la realeza británica después del fallecimiento de su madre, la reina Isabel II. Son en total siete. Tratan de incluir una vez más al Duque de York, pero invitan más ahora a la esposa, a la exmujer, llamémoslo de alguna manera, a Sarah Ferguson, la duquesa de York. Pero lo cierto es que está marginado. Se invitó el pasado fin de semana a la misa de Pascua, pero sin cumplir con ningún deber real, por lo que ustedes ya conocen. Lo cierto es que esto hace parte de esta monarquía reducida y a ellos les ha tocado, sin lugar a dudas, multiplicarse debido a que este papel reducido ha llevado no sólo también a limitar los encuentros que tienen con los líderes y al mismo tiempo con sus diferentes actividades diarias. La gente a veces desconoce, pero a nosotros nos llegan comunicaciones de 20 a 25 eventos diarios que tienen que cumplir los miembros de la realeza británica. Y esa es una agenda demasiado apretada como para que la cumpla únicamente el Rey Carlos junto con Camila. Y es por eso el malestar que hubo cuando en el 2020, más exactamente el mes de enero de ese año, antes de que comenzara la pandemia, molestara muchísimo el anuncio que hizo el Duque de Sasses de retirarse de sus deberes reales, ya que necesitaban, obviamente, más personas para seguir cumpliendo con estos compromisos. Ese es el tema de hoy, Gabriela. Nosotros estaremos muy atentos de esta presencia de los representantes británicos el sábado en el funeral del Papa Francisco. No acudirá, reitero, el Rey Carlos. Estará la representación de Serki Stama por parte del parlamento británico y y el Príncipe de Gales, William, ya que la imagen del Príncipe William en la Plaza de San Pedro este sábado, entre todos estos líderes estará Donald Trump, estará también Emmanuel Macron. No sólo honra a un pontífice que marcó una época, Gabriela, también confirma algo que se ha venido gestando en silencio. La transición de poder simbólico dentro de la monarquía británica ya ha comenzado con estos encuentros que ha tenido William recientemente y con la representación que ha hecho por parte de la monarquía. El más reciente fue en París, donde tuvo la oportunidad no solamente de reunirse con los líderes del bloque europeo, sino al mismo tiempo con Donald Trump. William no sólo representa a su padre, también está representando el futuro de una institución que busca renovarse sin romper con la tradición. Y en este gesto, la monarquía se posiciona discreta, Gabriela, pero muy firme en el escenario global. Es importante que tomemos atenta nota de lo que dirá William, al igual que los diferentes representantes británicos. Aunque serán abordados los líderes mundiales este sábado, poco es sabido que dan declaraciones a la prensa en estas apariciones públicas. Ese es el tema, Gabriela. Y no sé, si me permites, antes de ir despidiendo la emisión de hoy, invitar a todos para que visiten también tu canal. El canal de Gabriela es el que aparece allí en sus pantallas. El Principado Gaby así. Principado Gaby así la encuentran en YouTube y al mismo tiempo también en TikTok. Y voy a proyectar, Gabriela, una encuesta que está al aire recientemente y está relacionada con el príncipe Harry. Dice lo siguiente, el interrogante ¿Crees que el príncipe Harry podrá reconciliarse algún día con la familia real? La hemos posteado hace apenas 24 horas. Ya tiene 2.200 votos. El 75 de los internautas de nuestra comunidad han dicho si, tarde o temprano lo conseguirá. Sólo un 25 dice que no. La ruptura ya es irreversible. Ese será un tema sin lugar a dudas, Gabriela, que también acaparará nuestra atención para tratarlo aquí en este espacio. Reitero, a las 11 de la mañana los jueves, a las 12 del mediodía en Colombia y a las 6 de la tarde desde el Reino Unido en vivo y en directo. Vamos a darle la hora a las personas para que se den cuenta que estamos en vivo, Gabriela, porque muchos dirán que este es un programa pregrabado. En Londres tenemos las 6 en vivo, 6 de la tarde, 43 minutos. En México 11 y 43. En Colombia a las 12 y 43. De allí la importancia, Gabriela, de que la gente comente, que nos deje ver su pensamiento, su opinión a través de este programa, a través del chat, ya que es en vivo y en directo.
Ay, sí. Yo también participé en la encuesta, Orlando. Adivina qué respuesta pude.
Que sí, que respondió.
Yo puse que sí se iban a reconciliar más tarde que temprano. Sí, creo. Sí creo que eso va a suceder.
Total, total. Lo más seguro.
Con o sin Megan.
Mira que hemos tocado un tema reciente, el short en el día de hoy, que ya inclusive fue publicado por nuestro equipo de colaboradores del canal Esto Debe Saber, y ellos han posteado el tema de que Meghan rompió con su padre, rompió con su es y también con la monarquía británica. Y el próximo en la mira es el príncipe Harry. Ese es el tema que han tocado en el día de hoy. También esperamos los comentarios de todos nuestros seguidores a través de las redes sociales. Gabriela, muchísimas gracias por acompañarnos. Estaremos muy atentos del próximo tema el jueves próximo. Estuvimos inclusive un jueves Santo aquí pendiente de todos ustedes con los temas de la monarquía británica y en parte porque sabíamos que ustedes estaban en sus casas y al mismo tiempo porque en el Reino Unido no celebramos el jueves Santo, únicamente tenemos la celebración del día viernes Santo y el lunes de Pascua, que fue hace apenas un par de días y la asistencia de todos nuestros televidentes fue masiva y gracias a todos ustedes seguimos creciendo. Gabriela, muchísimas gracias.
Gracias a ti, Orlando.
Gabriela estará con nosotros el próximo jueves. Recuerden la invitación para que nos acompañen con un tema diferente relacionado con la monarquía británica. Los leemos en los comentarios y no olvide también seguirnos para más análisis sobre la Casa real Británica, porque aquí cada gesto tiene historia y cada palabra que no se menciona en la familia Real Británica también hace eco. Gracias por su sintonía, nos vemos pronto.
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