
Pablo Almazán explores bulimia as rooted in early fusion of mother, food, and love, with compulsive eating and vomiting as attempts to repair maternal absence. He traces this through family history and his Humano Puente therapeutic framework, setting up a later comparison with anorexia.
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Aquí estoy para que continuemos rapidito el vídeo de bulimia. Sigo En este día tan, tan, tan, tan bello, tan bello, tan bello. Agradezco tanto a todas las partes que me componen, a todo lo que elegí para venir a crear esta experiencia humana, a todo lo que transite y a todo lo que han transitado todas las experiencias que llevo en mí y que he desplegado para crear esto que estoy creando. ¿Qué voy a hacer hoy? Durante todo el día, lo que hago todos los días, tratar de detectar lo más rápido posible y de la manera cada vez más sutil, lo que no me gusta y aquello en lo que puedo estar equivocado. Porque cuando vea lo que no me gusta, voy a tomar eso que hay ahí y voy a llevarlo al pasado a ver dónde lo cree. Cuando encuentre por qué lo cree, automáticamente se va a modificar. Eso no me gusta y así es mi vida, así es mi día, así es lo que le comparto a la gente. ¿Qué te molesta? ¿Qué síntomas tenés? ¿Qué cosa no te gusta de tu vida? ¿Qué cosa NO te gusta del vecino? ¿Qué preocupación tenés con un hijo, con la economía, con el vecino, con el perro, con el dinero, con el préstamo, con tu casa? ¿Qué es lo que no te gusta? ¿Qué es Lo que todo el día tenés ahí? Lo que más lugar ocupe en tu incomodidad, eso es lo primero que tenés que ir a trabajar. ¿Pero cómo ir a trabajar? ¿Qué es ir a trabajarlo es que tomes esta historia? Tus sentidos no están para que te enfoques ahí y además soluciones el problema ahí. Tus sentidos están para que busques ahí lo que salió de vos, porque la realidad sale de vos. La realidad sos vos desplegado. Y cuando detectes cosas que no te gusten, te des cuenta que tenés que ir adentro tuyo a buscar el origen de eso que salió. El pasado es esto que ves alrededor tuyo. Lo que hay alrededor tuyo, los aymaras lo ven así, lo que hay alrededor tuyo es el pasado. Desplegado es el pasado. Recibís todo tu pasado y lo desplegás. Quiere decir que lo que hay dentro mío y está por salir es el futuro. Los aymaras dicen que el pasado está adelante y el futuro está atrás. En Humano Puente hemos aprendido que eso es un poquito distinto. El pasado está alrededor y el futuro está adentro. ¿El próximo pasado que voy a crear es este cuando abra los ojos, acá está qué me gusta y qué no me gusta? No me gusta tal cosa, que me duelen los pies. A ver, ¿Que son los pies? Los pies son la madre, Los pies simbolizan por ahí todas las migraciones de mis ancestros, Los pies simbolizan la función materna. ¿Estoy cuidando a mi madre, tengo un problema con un hijo, estoy teniendo, cuidando hijos que no son míos, qué problema tengo? Los pies simbolizan eso. A ver, a ver, a ver. Y ahí empiezo, empiezo, empiezo, voy a mi pasado y encuentro que mi abuela cuidó los hijos de su esposo, que eran de otra mujer, pero que habían sido por una relación de infidelidad y ya se hizo cargo y no los quiso cuidar, lo hacía por amor a mi abuelo. Y no sólo hago eso, lo recodifico, le permito a mi abuela allá en aquello que parece un tiempo lejano, pero que no es lejano, porque para el inconsciente todo está acá, y para todas las realidades eso está acá. Vivo en este momento, menos para el consciente. ¿Y quién es el que tiene el control de esta realidad? El consciente. Entonces este es el que cree que todo lo verdadero no lo es, pero el que está equivocado o el que gestiona las cosas de otra manera es el concepto. Entonces voy, le permito expresar a la abuela todo lo que no expresó, le permito hacer esto. Además eso me abre una puerta para que ahora me dé cuenta que hay cosas más cercanas con respecto a eso y que además en mi vida contemporánea estoy teniendo ese inconveniente y hago la relación de aquello con esto y me doy cuenta, digo, no me había dado cuenta de cuánto estaba sufriendo, me doy cuenta de lo que estaba sufriendo, libero esas emociones, transformo esas escenas, vuelvo acá y no me duelen más los pies. ¿Cómo puede ser que no me duelan más los pies? Así funciona la realidad. Pero no sólo no me duelen más los pies, de repente empiezo a ver que la relación con los hijos embellece, que entendí por qué sentía lo que sentía con él, que este actor que salió de mí y que tengo para mí, deja de hacer ese rol, porque ya no necesita hacerlo para que yo despierte, porque yo lo puse ahí para despertar. Y después me enojé con él y le eché la culpa a él y le dije que tenía que cambiar, le mandé a hacer mil cosas y resulta que yo lo había puesto ahí y que cuando yo cambié él cambió y que lo estaba haciendo para mí. Miren la frase que más dice alguien que va tomando, Ay, lo estaba haciendo para mí, lo estaba haciendo para mí, lo estaba haciendo para mí. Por eso yo publiqué un día que tal vez lo último que quede de emociones dolorosas o difíciles en la humanidad va a ser el arrepentimiento o el dolor por haber juzgado, lo cual también es una distorsión, pero me refiero a un ante último estadio de conciencia. El dolor por haber juzgado, el reírse y decir perdón, siempre es lo mismo, siempre que te juzgo, después voy al pasado y te encuentro y encuentro donde te creé, vuelvo acá y estás distinto y yo sigo juzgando. Bueno, sigamos con la con la belleza de hablar del alimento. Quedamos entonces en que un niño nace, se come a su mamá y la madre, el amor y el alimento están juntos y en su psiquis están juntos, porque ¿Dónde se alimenta cuando se pega? Acá se pega la teta y está acá. Pero además aquí en este momento, no lo sabe a nivel consciente, pero pasa algo más y es que acá en este momento es está el recuerdo de todos los niños que estuvieron así con su madre, todos, hombres y mujeres. Yo estoy acá en la teta materna y mi madre se relaja, yo me relajo, mi abuela se relaja, mi padre se relaja, mi abuelo se relaja, todos estamos de vuelta con mamá. ¿OK? Pero además aquí hay un caso particular que se combina y es el caso de que algunos como tuvimos un yang esto, o un yin muy marcado, un extremo, una polaridad muy marcada de este gesto de separación muy grande. ¿Qué quiere decir separación muy grande? Que este niño, esta niña que se está apoyando acá, aquí tiene recuerdos de allá en el transgeneracional, alguna madre que desapareció, una madre que murió, una madre que abandonó, una madre que no estuvo, que desapareció de manera violenta allá en el traje nacional. Entonces cuando está acá, no está de manera neutral. Supongamos que este es un imán y esto es un imán y yo los uno y esto tiene una energía particular, esto tiene una energía particular y yo los junto así. Y cuando un niño se amamanta hay un encuentro que tiene cierto diferencial cierto magnetismo, cierta atracción, que es normal. Ahora, si hay algo que altera ese magnetismo, es la carga anterior que tenga esto, y la carga anterior que tenga esto. Si de repente es OK, eso quiere decir que allá hay un vacío, eso quiere decir que allá hay un hueco, quiere decir que este imán, esta unión, este nexo, está demasiado cargado. ¿Y eso por qué se produce? Porque hay una lateralidad que está demasiado expresada, que es que allá pasó algo. Si allá faltó una madre, cuando me reencuentre con el símbolo de la madre, esto va a ser distinto. Esto va a ser distinto. Entonces, en este niño que se está amamantando hay que buscar una historia que es clave y son esas madres que dejaron de estar de golpe. Imagínense un niño que llega a su casa, y acá vamos a empezar un paralelismo juntos para ponerle un cierre a esta historia de obesidad, bulimia, anorexia, perdón, de bulimia y después vamos a hablar de anorexia. Mañana cerramos este capítulo haciendo la comparación y el cierre de este niño que aquí está amamantándose y que empieza a diferenciar que la madre está separada del alimento y del amor, que no es lo mismo la madre que el amor y el alimento, pero que los tiene muy unidos y además porta en su psiquis, en su inconsciente, memorias de niños que se separaron de su madre repentinamente. Vamos a ver qué sucede mañana con esa combinación. Les mando un abrazo, seguimos mañana, terminamos mañana bulimia. Un abrazo. Buen día, maestros. Aquí, miren, con este mate bellísimo de Humano Puente, super oral, con Jake ahí cerquita, vamos a cerrar esta primera parte, que es la de Bulimie, para poder después pasar a la Noreste. Me gustó porque en el primer vídeo que ya publiqué hace unos días de Anorexia, si buscan abajo en los comentarios de bulimia, Anorexia, una ex consultante y hoy consultora, no consultante mía, sino de Consultores de Humano Puente, cuenta ahí entre los comentarios, búsquenlo, que ya ha sanado con la bioexistencia consciente sus desórdenes alimentarios y que hoy es consultora. Así que te honro por eso, te agradezco por eso, te agradezco por la enorme generosidad de volver bello tu día, cada día. Siempre lo cuento, la inmensa mayoría de los consultores de Humano Puente han sido consultantes de Humano Puente, entonces, o de Consultores de Humano Puente, esto es un árbol que va creciendo, es una esfera que está cubriendo la tierra en tantos países y tantos idiomas que yo mismo me pellizco, yo mismo digo guau. Y sé que no soy yo, sé que no es lucre, sé que simplemente somos los transmisores de una lógica y de una verdad que comprendemos, que profundizamos, que la tenemos tan incorporada, que ya hemos desarrollado mecanismos que están detrás, detrás, detrás, detrás, detrás. El espíritu, los halcones representan el espíritu y el halcón de acá, acá hay varios falcónidos, el carancho, el chimango, son de la familia de los halcones. Vamos a ver este cierre maravilloso de la historia. Punto 1 Niño comiéndose a su madre, pero a veces de manera. Con una historia psíquica de que allá de repente desapareció una madre, pero además en este momento se está amamantando. Este niño desarrolló, como todos los humanos, tiene desarrollado hasta el momento una madurez psíquica de experiencia, que es mi mamá, el alimento y el amor están todos juntos. Yo estoy amamantandome, estoy protegido por mi mamá, estoy cuidado por mi mamá. Cuando nací mi primer gesto fue llorar, me pusieron acá en el pecho materno, dejé de llorar y la madre, acá está la clave, una de las claves es la que siente. Yo estoy amamantando a mi niño, mi niño lo protejo y el niño incorpora. Los hijos son como el parlante bluetooth del celular sale la música, pero parece que es el parlante el que tiene música. No, el niño es un receptor emocional de la madre. Entonces este niño está conviviendo, coexistiendo con estas experiencias, con este sentir de su madre. Es la madre la que siente lo amamanto, lo protejo, lo amo. Es el niño el que me amamanta, me protege, me ama, es mi mamá, es mi alimento y es mi amor. Cuando este niño empiece a alimentar, si todo está en orden, se va a ir dando cuenta que por un lado está su mamá, que a veces va a empezar a tomar leche de otro lado, como por ejemplo un biberón, una mamadera, y ella va a yo pensé que esto era todo lo mismo, yo pensé que mi mamá y la leche y el amor eran lo mismo, pero no. Acá estoy viendo que mi mamá es una cosa, pero que ahora la leche me la da otra señora, o que la leche me la da mi papá. Entonces empieza un proceso tan inmenso ahí que mamá por acá, alimento por acá, mamá por acá, amor. No sólo es materno, el amor es individual, es distinto. De mi mamá, mi papá también tiene amor, otras cosas, otros seres también me proveen amor. Yo pensé que todo estaba en el mismo lugar, pensé que mi mamá y el alimento eran lo mismo, pensé que mi mamá y el amor era lo mismo. Y llega un punto en que ya después empieza a comer su papilla, su alimento, y entonces ya está mamá está ahí, es mi mamá, el alimento está acá, es el alimento, el amor está acá, cada cosa tiene su lugar. Yo pensé que todo era lo mismo. En determinados niños, cuando ocurre esto, cuando ocurre que aún no han desarrollado este diferencial entre mamá, alimento y amor, y por determinadas circunstancias se produce un corte, una alteración en eso, un cambio, una ausencia de la madre, una ausencia real o una ausencia psíquica, la madre es invadida por una muerte familiar, la madre se enfoca en un drama, a veces es porque nace otro hermano, pero se imaginan que todos nosotros, o muchos de nosotros, tenemos un hermano posterior, por ejemplo. Y eso no quiere decir que vamos a tener bulimia, sino que lo que se produce acá es esta madre que deja de estar para mí, que todavía no hice la separación entre madre, alimento y amor, sino que lo tengo todo unido, y que además porto aquel recuerdo de aquel niño que fue separado de golpe de su madre. Entonces el que me empieza a operar ahí, es aquel niño que un día llegó a la casa y su mamá no estaba. Y a partir de acá empiecen ustedes con los ojos cerrados a imaginarse a ese niño, a aquel niño que abre la puerta de su casa en la guerra, en Italia, en España, en Alemania, en Siria, hace mil años. Abre la puerta de su casa este niño que me está operando y su mamá no está. Por otro lado, este niño de hoy transcurre, este es el niño del pasado, el niño que me viene a contar todas las historias de las madres que de repente desaparecieron. Y este es el niño del presente, el niño que quedó anclado en la simbología de la unión del alimento, la madre y el amor. Son el mismo niño. Block desdoblado. Este lo opera del pasado, este es del presente. Este niño se abre la puerta de la casa y su madre no está, la casa está toda bombardeada, no la encuentra, es un niño pequeño, teme lo peor y empieza a abrir puertas. ¿Dónde está mi mamá? ¿Dónde estÁ mi mamá? Abre otra puerta, ¿Dónde está mi mamá? ¿Dónde está mi mamá? En cambio, este niño que todavía tiene unido en su psiquis el amor, el alimento y la madre, vive una desestabilización en su vida que lo hace recordar aquella desestabilización a la de aquel niño que está recorriendo las puertas de aquella casa antigua y cuya madre no está. La madre murió, la madre desapareció, la madre se la llevaron, la madre dejó de estar en contacto con él, la madre lo abandonó, el motivo que sea. Y este niño hace un nexo con este niño. Y este niño empieza a estar viviendo aquí un momento de desestabilización, un momento en que se siente que no es correspondido en el amor, un momento en que se siente desestabilizado, un momento en que le pasa algo. Un adolescente que identificó amor con mamá y el amor empieza a tener algo raro, identificó el alimento con mamá. Entonces aquí empieza a abrir otras puertas. Abre la puerta de la heladera, mamá, ¿Dónde estás? Abre la puerta de la alacena y dice mamá, ¿Dónde estás? Abre la tapa de las galletitas y mamá, ¿Dónde estás? Abre el frasco de los chocolates y mamá, ¿Dónde estás? Porque esta persona que está acá lo que necesita es a mamá, pero tiene todavía unido en su psiquis porque cuando era pequeño no había llegado a hacer esta separación y es esa unión la que lo sigue operando y. Y el bulímico no se da cuenta, pero cada vez que está buscando alimento, está buscando a su madre y está siendo operado por aquel niño que está allá, sigue abriendo puertas y mamá, mamá, mamá, ¿Dónde está mamá? Esta persona que está acá tiene la unión de esas historias, esta la tiene en su inconsciente y esto es lo que ha creado en su experiencia humana, en el mundo de la materia, para replicar aquella historia que es la verdadera historia que viene a sanar. En síntesis, el bulímico viene a reparar historias de madres que han desaparecido de golpe y que las tengo acá en mi psiquis y que todos mis niños están reclamando por aquel niño que todavía sigue abriendo las puertas de todos los lugares que encuentra buscando a su madre. Y el bulímico, como tiene unido el alimento, el amor y la madre, va abriendo frascos y va incorporando a esa madre y come y come y come, y come lo dulce, porque el azúcar es el representante del amor. ¿Y cuál es el problema del bulímico? ¿Cuando llenó su estómago? Porque la bulimia está anclada acá, está en el momento en que me encuentro con mamá no está en el estómago, la bulimia está anclada desde acá hasta acá, es totalmente oral. Por eso cuando logran desarrollar el vómito, logran una cosa maravillosa que es la posibilidad de volver a encontrar a mamá y volver a comerme a mamá. Yo necesito estar todo el día ingiriendo mamá, porque es la sensación que yo sentía cuando estaba en la teta y eso estaba sucediendo. Mamá, amor y alimento son la misma cosa. Amigos, nos vemos mañana. Vamos a comenzar un poquito con la lógica de la anorexia. Espero que todos los terapeutas que llevan a sus consultantes por los caminos de dolor y de la costumbre y la obligación se permitan entrar más profundo a estas que son las verdaderas historias que hay detrás de la psiquis de un bulínico. Los abrazo, nos vemos mañana.










