
Dialogue between Pablo Almazán and Lucrecia Bianchi recorded as part of a walking series titled "Caminatas de conciencia (2)". While walking in nature they discuss "bioexistencia consciente", the mutual healing relationship between consultant and consultante (humano puente), and the idea that consultants themselves carry wounds to be healed; they illustrate points with anecdotes (including a cited 170‑kilogram weight-loss case) and close with a communal, invitational tone.
Questions this video answers
A consultant in the group helped a person lose 170 kilos.
Chapters
Buenas. Seguimos paseando, hacemos otra caminata de conciencia. Es un honor tan grande, chicos, poder compartirles conciencia mientras caminamos y disfrutamos juntos. El que está ahí tomando algo, tomando mate, lo que quieran tomar, se toma unos mates mientras caminamos por el bosque.
Miren esta callecita de arena.
Y blandito. Muy de infancia. Es un viaje a la infancia. Es un viaje a la infancia y es lindo compartir y disfrutar del cielo. Miren qué cielazo azul, qué generoso que es el universo, el silencio que hay, el sonido del silencio. Es una belleza, una belleza. Y acá estamos para. Para seguir tratando temas que. Que hacen a la lógica que tiene la bioexistencia consciente. ¿Esto que tengo el honor de haber traído, ordenado junto a esta reina a la tierra, y que hasta nosotros mismos nos asombramos siempre nos dicen cómo hicieron para unir todo? Y le decimos la verdad, caminando lejos, lejos, lejos, bien profundos. ¿Que? No lo sé, pero lo que sí.
Es que caminando, no caminando literalmente, sino caminando me refiero a moverse, a ir avanzando en lo que te lleve, lo que te lleve tu vida, los mensajes que te da tu vida, el movimiento te lleva solito si sabes entregarte a eso.
Miren el sol, miren el cielo que hay atrás, chicos, allá adelante y atrás.
Y en eso de entregarte a lo que te muestra tu vida y sumergirte ahí para saber qué cosas tienen para contarte y para sanar. Hablando de eso concretamente, todos tenemos un montón de cosas para sanar de nuestra experiencia humana. Tenemos y vamos a tener hasta el último día de nuestras vidas. Pablo, ni yo, ni ningún consultor.
Es más, yo no he conocido, no he conocido a ningún sanador reconocido de la tierra conocidos. Le puedo nombrar a Saibaba, le puedo nombrar grandes sanadores, a un chamán maravilloso que conocí yo en el Tunduqueral, en Mendoza, en la tierra de la Concagua, en Isidris, todos muertos de síntomas, por síntomas. Aibao muere de neumonía, este chamán que les cuento muere de un problema también, enfisema pulmonar. Pero más allá de eso, no se trata de eso, sino de reconocer que somos sanadores de historias y sanadores de vidas y que cada consultante que viene a tu consulta sos vos mismo, te.
Estás abriendo la puerta, siempre te estás.
Abriendo la puerta vos mismo. Entonces por ahí te da la impresión de que no tenés ese síntoma. Y claro, tal vez no lo tenés plasmado en el físico o en tu realidad cercana, pero todo consultor de humano puente que hace este camino de manera coherente, que lo hace de manera profunda, que se reconoce en el otro, que sabe que el otro no existe, sabe que es imposible que venga alguien a mi consulta que no tenga que ver conmigo. Por lo tanto, lo primero que asume un humano puente, un sanador consciente, alguien que practica profundamente la bioexistencia consciente, es que el gran enfermo, el gran poseedor de todos los dolores que llegan a su consulta es el consultorio.
El consultor necesita que entre a su consulta cada día una persona nueva, que le traiga una historia, que le traiga algo que él no está pudiendo ver. Así que todo consultor va a tener cosas para sanar, todo consultor tiene cosas para sanar. El consultor no es más elevado que el consultante.
Y la muestra de eso tan simple, tan obvia, tan evidente, son por ejemplo, los casos de los niños que han nacido a través de la aplicación de la bioexistencia consciente.
Hay consultoras que tienen infertilidad y que como consultantes, ellas tratan de ver qué tiene para decirles ese síntoma y tratan de sanar profundamente ese síntoma. Y tal vez no lo hayan conseguido, porque sabemos que hay muchos casos de consultoras que todavía no consiguen tener su hijo y sin embargo han hecho nacer un montón de bebés, un montón de puentecitos.
El espacio malo puente está lleno de niños que han nacido a través de sus consultas. Entonces deberíamos bueno, esperá, si un consultor tiene que tener primero sanado cómo nacieron, esos niños no deberían estar aquí. Alguien debería decir a esos niños, che, no, mirá que la consultora que te atendió en consulta todavía no puede tener tal número de hijos, porque por ahí tienen hijos, pero no pueden tener el tercero, no pueden tener el segundo. Es decir, así como un consultor con.
Sobrepeso puede hacerle bajar muchos kilos a.
Otra persona, tomando conciencia, conozco consultores con sobrepeso que han hecho bajar, es más, hay un caso que está en el grupo de consultores que hizo bajar 170 kilos sobre persona. Es decir, lo primero que asume un sanador es que tiene mucho que sanar él. Y esto también es la clave de por qué hay casos en que, por ejemplo, uno va a consulta, el consultor, digo, la propuesta es del consultante. Yo fui a 5 consultas y no me sano. Es que no has comprendido. Si viene el consultor y me hace 5 consultas, que atiendo a alguien y el síntoma todavía no se movió. Precisamente, primero agradézcanle al síntoma, porque un síntoma ideal tiene para darte mensajes, por lo menos 10 consultas. Pero segundo, le digo al es que todavía no has comprendido el dolor de esa persona en vos. Cuando un consultor no encuentra la solución del síntoma de su consultante, es porque todavía no ha comprendido que ese síntoma está en él. Porque siempre el síntoma está en él. Siempre. Desde esa conciencia se recibe a los humanos puentes.
Por eso es importante saber que el consultor no es un sanado. Si el consultor tiene un síntoma y espera no tenerlo para empezar a atender.
Yo no hubiera atendido.
Existiría humano puente.
Yo nunca me crucé con alguien que haya sanado todo en la Tierra, nunca. Entonces, eso es una verdad profunda a conocer, porque hay muchas personas que creen que no pueden ayudar a los demás porque tienen determinado problema. Y lo cierto es que la manera precisamente de solucionar tu problema, es permitiendo que vengan a consulta para hacer vos un puente de sanación hacia ellos, pero además, para recibir el más grande de los premios, que es tu propia sanación y la sanación de todo tu Universo.
Que vengan a consulta muchos sanadores, porque van a ser tus sanadores esos consultantes que van a venir a mostrarte qué es lo que vos no estás viendo.
Así que vamos juntos a sanar el Universo. Todos tenemos cosas por sanar, y en la unión desde la conciencia, es lo que hacemos. Aquí les regalamos un pedacito de este suelo maravilloso de arena. Ahí estamos nosotros en la copa de los árboles. Y ahora se las ponemos en primer plano. Y aquí está. Les mandamos un beso grande.
Un beso enorme a todos.
Un beso grande a todos. Nos vemos.










