
A Spanish-language transcript of a guided conversation/walk led by Pablo Almazán and Lucre (YouTube video 'CAMINATAS DE CONSCIENCIA (3)'). They use the literal walk as a metaphor for inner work: symptoms (physical, relational, financial, etc.) are presented as visible branches whose roots must be understood rather than merely cut. Healing is framed as movement — walking, discovering roots, following paths that lead to histories and deeper understanding — culminating in an expanded, 360° perspective, peace, and awakening. The tone is reflective, invitational, and spiritual-therapeutic.
Chapters
Hola, hola amigos.
¿Cómo están? Seres maravillosos. Acá de nuevo nosotros con nuestras caminatas en Conciencia. Hoy por propuesta de Lucre queremos compartirles una caminata con un sentido.
Y que tiene algo de A mí esta caminata en particular en este lugar, me hizo encontrarme con mi niña. Esa parte de niña que le gustaba explorar, que le gustaba ver qué había ahí atrás y empezar a ver algunas pistas y caminitos que se abrían entre las plantas. Ir descubriendo de a poco. Y eso me llevó a pensar un poco cómo es el meterse dentro del mensaje que tiene para darme. Mi síntoma.
Mi síntoma, entendiéndolo como un problema físico. Y la propuesta de humano puente, como siempre, recuerden, circunstancias dolorosas de la realidad.
El dolor, lo que me duele de.
Mi vida, responde a dolores antiguos. El dolor dobla el tiempo. El tiempo está unido al espacio. Cuando se dobla el tiempo, se dobla la realidad, se pone pesada la realidad. El tiempo hace como en el centro del calendario maya. Que uses esfuerzo, eso es tiempo doblado, eso es que no estás pudiendo leer tus síntomas.
La fuerza en la materia, el esfuerzo, el sacrificio.
Entonces encontrarse con un síntoma es ir.
Caminando, tal vez haya un poquito de.
Viento y llegar acá y no saber para dónde salir, cómo continuar. No veo el camino, no hay más.
Que una pared, en este caso de planta, que no me deja ver más allá. El síntoma me incomoda.
Lo primero que me va a pasar seguir.
Y no puedo, no puedo avanzar porque este síntoma me frena.
Lo primero que me va a pasar es que enseguida me voy a dar cuenta que si yo me quedo así, la salida no va a aparecer. Sanar es un movimiento, sanar es un gesto, sanar es un acto y depende de uno. Y en esta experiencia humana, es decir, en la experiencia humana, que es una experiencia particular dentro del universo, tenemos esto, materia, átomos acomodados en forma de materia. La sanación requiere de un movimiento. Si yo me quedo acá y pregunto ¿Y cómo hago? Y ya escuché 20 veces que me anda una consulta y no lo hice. Estoy en la misma situación que ustedes ven ahora.
Porque esto que veo en mi realidad, esto existe por alguna razón.
Quiero avanzar y esta rama no me deja.
Y con cortarlo no voy a lograr nada, porque después va a volver a crecer. Yo tengo que entender dónde está la raíz de esto que tengo acá enfrente.
¿Esta rama se puede llamar artrosis, esta rama se puede llamar celiaquía, se puede.
Llamar mala relación con mis hermanos, esta.
Rama se puede llamar no puedo vender mi casa, esta rama se puede llamar problemas financieros, economía se puede llamar malas relaciones con los hijos, se puede llamar no tener la vida deseada en general, OK? Pero está ahí y yo la veo todos los días adelante mío, pero estoy quieto mirando la rama y la rama sale de mí.
Entonces, cuando comprendo, cuando comprendo su raíz de esto, de lo más cercano que veo en mi realidad, un día, un día se abre un camino nuevo.
Empiezo a caminar.
Y el camino tiene nuevos que podrían ser obstáculos, nuevas pruebas, nuevas cosas que tal vez me molestan y que por alguna razón perfecta están ahí y que tengo que descubrir también. ¿Qué me quieren decir y para qué están ahí?
¿Qué hace esto? Pero cómo escuchen las palabras, me tocó mala suerte, mala suerte, qué mundo loco, qué casualidad. OK, ¿Qué hace esto acá? Hasta que con mi movimiento, un día empiezo a comprender que ya sé por qué puse eso ahí. Ya entendí el significado de eso y se me abre un nuevo camino.
Y esto estaba atrás de mi síntoma también. Todo este camino estaba detrás de mi síntoma.
Y empiezo a andarlo y empiezo a tener otra perspectiva y se me va ampliando el mundo. Y ahora puedo ver desde lejos, claro, porque allá ya ocurrió eso que yo encontré acá, y allá ya ocurrió eso que yo encontré acá, y allá también, y allá también. Y empiezo a recorrer todo un universo.
De eso y veo que allá hay una rama de este camino que conduce a una historia. Ahí pasó algo, ahí hay historia.
Y le voy poniendo conciencia.
Y también veo que por acá hay otra parte del camino que me conduce a otro lugar que también es historia.
Y tengo subidas y bajadas y tengo cositas que voy a empezar a ver que van solas para adelante. Y después tengo que hacer un esfuerzo porque llegué aquí, que tal vez es una nueva zona de confort. Ahí está una subida, tengo que volver a hacer un cambio y acá por donde vine hay una subida. Yo no quiero volver a estar allá, yo vengo de allá. Pasé todo eso, sané, me encuentro que ahora estoy mejor, pero resulta que ahora viene un nuevo desafío.
Y tal vez acá me encuentre con un límite, y digo ay, pero yo llegué hasta acá y no veo nada, estoy en la misma que antes, o el síntoma lo sigo teniendo, se pone peor.
Pero bueno, eso es una invitación de.
Que algo falta, es una frontera, son esas fronteras que son maravillosas atravesar, y.
De repente seguís tu colina, seguís tu ascenso, seguís tu camino y llegas a tu lugar despejado, a tu lugar de.
Paz, a eso profundo que decimos siempre, que el síntoma te lleve a lo profundo, porque ahí está todo, ahí es donde en realidad podés pararte en ese lugar y ver con amplitud, ahí si podés ver todo con claridad, así como esto.
Ahora veo, ahora entiendo, ahora sé que.
Había atrás de mis síntomas, entiendo, ahora.
Tengo visión 360, ahora tengo visión trescientos sesenta grados, puedo ver todo a mi alrededor, puedo comprender por qué yo había puesto esas ramas ahí, esas ramas ahí, y porque necesité crear historias anteriores a la mía que tengan esa rama ahí, esa rama ahí, esa rama, esas colinas. Claro, ahora me di cuenta quién soy.
Soy acá, soy esto, soy todo, soy todo eso, soy todo eso, todo, todo eso, y soy esto, y soy esto.
Y soy esto, la mismísima tierra, y soy esa florcita, esta belleza. A eso nos tiene que llevar el síntoma. Y acá empiezo a decir algo gracias a mi síntoma, o ya lo empiezo a decir hace bastante, gracias a mi síntoma. No puedo creer lo que el síntoma me trajo, no puedo creer lo inmenso que había detrás de mi síntoma. Ahora entiendo que el síntoma o el dolor de la vida que sea, era el camino más rápido para saber para qué estoy acá en la tierra, quién soy. Y cada trabajo que fui haciendo me llevó a descubrir eso en la tierra.
A descubrir lo inmenso que había detrás del síntoma y a descubrir lo inmenso que soy.
Sí, absolutamente. Esa es la invitación. Eso es un síntoma. Eso es un síntoma llevado hasta su máxima expresión. El síntoma viene a sanarte la vida.
El síntoma viene a despertarte.
Cada uno tiene una llave. El síntoma de Él no viene a sanarte a vos, pasa a ser tu síntoma si te preocupa y no podés dejar de enfocarte en el síntoma de Él, ese es tu síntoma, y ese es el síntoma que viene a sanarte a vos. Entonces, estar atento a lo que me incomoda en la realidad, a lo que me duele en la realidad, es el hilo de Ariadna personal para que la vida se vuelva bella, abundante y sincrónica. Así que a moverse, a caminar por dentro de uno mismo. La única y mayor evasión que un ser humano puede tener es evadirse de uno mismo. Un abrazo.










