Columna Vertebral - Sus Sintomas y Emociones Asociadas

Video lecture (decodificación bioemocional) by Ricardo Bertón explaining emotional meanings attributed to spinal segments. Main claim: vertebrae (hueso) reflect self-valuation/desvalorización and specific regions map to particular bioemotional conflicts — cervicales (comunicación, ideas profundas, tiroides, lengua), dorsales (sostén del espacio vital: corazón/pulmón; rol de pilar familiar; hígado/vesícula/páncreas/riñón), lumbares (conflictos con colaterales/pares; sexualidad; colon/apéndice; hernias; L–S vinculado a "instantes sagrados"), sacro (instantes sagrados del clan) y coxis (identidad y lugar en la familia). Includes practical recommendations (e.g., proponer grandes proyectos para osteoporosis) and participant testimonials describing symptom resolution after jornadas y aperturas.
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Hola amigos, ¿Cómo les va? Acá estamos de vuelta tratando de comunicar un poquito más el punto de vista de la decodificación bioemocional. Este es el segundo vídeo que hacemos y responde afortunadamente al pedido o a los pedidos que fueron haciendo sobre determinados temas que les gustaría que vayamos comunicando. Esperamos que les sirva. Hoy vamos a hablar de la columna vertebral. Y lo primero que me gustaría decir es que la columna vertebral es el lugar donde depositamos toda nuestra estructura, cuánto nos valorizamos, qué templo vamos a construir con nosotros. Al igual que en una construcción, si yo voy a tener un proyecto para una casa chica, necesitará estructuras chicas. Y si tengo un proyecto para grandes sueños, grandes estructuras para un edificio grande, voy a necesitar estructuras fuertes, columnas fuertes. La columna, por ser un hueso, refleja todo lo que es la valorización o la desvalorización. El hueso no tiene una manera de construirse como los músculos. Los músculos pueden ir estirándose a medida que sus células se reproducen. En los huesos, al ser rígidos, eso no se puede hacer. Entonces el hueso tiene una permanente manera de construirse en la medida en que se destruye y se reconstruye. Cuando el hueso se está preparando para grandes proyectos, ese funcionamiento es más o menos normal o normal. Pero cuando el hueso no tiene grandes proyectos, cuando esa columna que sostiene nuestro templo está desvalorizada, el hueso se destruye, pero no se reconstruye. Entonces se produce el debilitamiento. Es el típico caso de la osteoporosis, donde una mujer que llega a determinada edad, que los hijos se fueron, empieza a sentir que no tiene un rol importante que desarrollar a futuro y por lo tanto su inconsciente biológico responde la orden y dice bueno, si no tenés grandes proyectos para hacer, si considerás que ya hiciste todo en la vida, no te hacen falta huesos muy fuertes. Por lo tanto, así como punto aparte y hablando en general de los huesos, nuestra recomendación para la osteoporosis es tener grandes proyectos por delante, algo que dependa de mí, algo en lo cual soy imprescindible, como lo era cuando alimentaba a mis hijos. Pero vayamos a la columna vertebral específicamente y vamos a comenzar de arriba. La columna vertebral lo que se obtiene el principio es la cabeza. Y en la cabeza es donde guardamos lo más profundo de nosotros la comunicación con lo supremo, mis ideas, quién soy, mis pensamientos que pueden ser políticos y sobre todo espirituales, de creencias, pensamientos religiosos. En la cabeza guardo lo más profundo de mí, está arquetípicamente relacionada con otras cosas como la autoridad, el padre, lo elevado, Dios y todo lo que sea relacionado a estas ideas profundas va a ir bajando a través de las vértebras cervicales. Como dijimos, vamos a hablar de hueso y el hueso es la valorización y en el caso de que las cosas no estén programadas para grandes futuros soñados o inconscientemente el mensaje que llevamos viéndolo para la desvalorización. Entonces siempre que veamos los temas que vamos a ver en columna, los voy a invitar, y es una muy buena manera de llegar al conflicto, a armar una oración. Primero estamos en la zona de huesos, todo lo que tenga que ver con conflictos de huesos, con problemas de huesos, la primera palabra que tenemos que poner adelante yo me desvalorizo, yo me siento desvalorizado. Si fuera un problema de sangre, mi familia me desvaloriza, pero como es un hueso, yo me desvalorizo. Entonces vamos a hablar de un hueso, me siento desvalorizado. Vamos a hablar de cervicales con respecto a la comunicación de tal punto específico. Entonces las cervicales son las vértebras de la comunicación, son siete, hay una central que va a determinar el conflicto específico de esta vértebra y vamos a imaginar toda una serie de bajada de información que voy a hacer con respecto a esta mente, a esto supremo que tengo sobre mí y que deseo comunicar. Si yo no puedo comunicar, todo lo que tenga que ver con comunicación se va a reflejar en las cervicales. Entonces volvamos, es un hueso conflicto de desvalorización, lo que me va a informar la vértebra, lo digo como desvalorización en la comunicación. Y vayamos a la C. La C es el atlas, la que sostiene la cabeza, la que sostiene el lugar donde guardo mis ideas más profundas. Está relacionado con la lengua y está relacionado con el cerebro. Desde el cerebro con esta idea de la transmisión de lo profundo, tiene una connotación con la autoridad, con Dios. Y las personas que tienen ideas, que tienen algún conflicto para comunicarla, como puede ser tranquilamente personas con algunos pensamientos revolucionarios en lo científico, ideas espirituales diferentes a las de su clan, diferentes a las de sus pares a las de su familia, pueden resentir en la cárcel este tipo de conflicto. No puedo transmitir, me siento desvalorizado para comunicar mis ideas profundas, mis ideas más elevadas, mis pensamientos espirituales, mis pensamientos con respecto a lo que puede ser New Age, o lo que puede ser Dios, o a lo que puede ser creencias espirituales en general. También a los que tienen algún conflicto de comunicación con el Padre. La C puede estar relacionada con eso. Y como está implicada también la lengua, ahora vamos a ver por qué se van implicando distintas partes del cuerpo, como está también implicada la lengua. Eso va a tener que ver con modulación de la palabra, pero además va a tener que ver con conflictos de bocado. ¿A qué llamamos bocado en decodificación bioemocional? A todo aquello que quiero atrapar, que considero mío, considero mi bocado. Y cuando ponemos bocado, ponemos bocado real, lo que me va a alimentar, y bocado simbólico. El bocado simbólico está relacionado sobre todo a los afectos, el bocado que no soy capaz de atrapar, de retener, de acomodar para que sea mío. Ese es el rol de la lengua. Todo lo que tenga que ver con esos temas y lo viva en desvalorización por cómo lo comunico, lo puedo comunicar o no lo puedo comunicar. La manera de comunicarlo se va a ver resentido en la C. La C está relacionada con los ojos, es decir, con aquello que veo y no puedo comunicar, pero también es un poco un filtro con respecto a la C. Hay una sutileza acá, porque va también a intervenir con la bajada de estos pensamientos profundos. Una cosa es cómo me desvalorizó para comunicarlo, pero cuando tengo que estar midiendo mis palabras, porque esto lo puedo decir acá, esto acá no lo puedo decir, esto forma parte de mi yo más importante, de lo más elevado que siento, pero acá no lo puedo decir porque se afectan las creencias de Culano, o acá no lo puedo decir porque hay un pensamiento político distinto al mío. Es como el filtro de la C. La C, es decir, la segunda cervical, es un filtro con respecto a mis ideas más elevadas, más profundas. Lo vivo con desvalorización en la manera de comunicar. Esto van a ver que lo repito mucho. ¿La C está directamente relacionada ya con mi imagen, está implicada la mejilla y está relacionada con cómo transmito, cómo comunico a través de mi imagen, quién soy, cuál es la imagen que doy a los demás? La C. Hay otros puntos de vista y mucho más amplio, se puede ver el tema de cada vértebra, pero lo que voy a dar acá es una mirada más o menos global, que estoy seguro que les va a servir de mucho para encontrarse con el mensaje de cada uno. En el caso de la C, ya vamos a estar hablando de la parte de nariz. La nariz está relacionada siempre con lo sexual. Hay que dar una mirada a la desvalorización en la comunicación con algún aspecto de la sexualidad, pero después vamos a ver, porque hay otro lugar más que es específico de la sexualidad. Pero la C además tiene un lugar importantísimo, porque tiene tres cervicales arriba, tres cervicales abajo. La C está en el medio. Por lo tanto, una cosa que vamos a buscar en las personas que tienen problemas en la cuarta cervical, en la C, es la desvalorización con respecto a la comunicación. En este rol de estar en el medio, es el mediador de la comunicación. ¿Qué es el mediador de la comunicación? Aquel que dice, bueno, yo organizo tal reunión o yo tengo que estar en el medio de lo que le dice mi hermano a mi papá, lo que le dice, lo que va a decir, lo que van a hablar entre mis tíos, lo que va a hablar mi hijo con su padre porque no se llevan bien. Soy el que organizo las reuniones navideñas y mirá, venite para casa, pero tratá de no hablar de política, porque vos sabés cómo se pone fulano. Es una persona que está metida en la comunicación de todo el clan para que todo esté bien y nada reviente. Y lo vivo con desvalorización, por supuesto. ¿Por qué lo vivo con desvalorización? Como muchas desvalorizaciones, Porque en realidad no me doy cuenta que lo que tengo que hacer es correrme de ese problema. Yo estoy metida con la presión de sostener la comunicación en orden de todo, y la verdad que si me corro, tal vez sea lo mejor que puede pasar, tal vez no. Pero nada que nos indique el cuerpo pasa para mal. El cuerpo está conectado, como decimos siempre, a nuestro mejor plano y nuestra cabeza, sobre todo la parte del tallo cerebral y cerebelo, a los miedos más grandes que tenemos, porque ahí está registrado los dolores de nuestra historia. Cuidado si haces esto, porque yo me acuerdo que hace seis generaciones fulanito hizo algo parecido y le fue mal. Entonces toda información que tomamos la contrastamos con esto y ahí nos quedamos con las ganas. El cuerpo es el que nos informa a través del síntoma, qué es lo mejor para nosotros. Por lo tanto, hacerle caso es ganar mucho tiempo, mucho estrés y muchos problemas. Vamos a la C. La C está abajo de la C. Estoy hablando de la quinta cervical. Entonces, repito, es un hueso. Desvalorización es cervical, es comunicación. Y es la que está relacionada más con las cuerdas vocales. Ya estoy hablando del habla, de la modulación de la expresión verbal, de los problemas. Una persona que puede tener problemas en la C, tal vez sea esta persona cuyas palabras son tomadas en ridículo, que lo que dijo es mal tomado, que por ahí tiene un problema en el habla, que es ceseosa, que arrastra la R, que es tartamuda y se siente desvalorizada en la manera vocal, la manera verbal en que expresa su comunicación. Esto es lo que tenemos que ver también. Personas cuyo mensaje no es tomado en serio, no es tomado con el valor que esta persona quisiera que sea tomado su mensaje. Pero en lo verbal, la C nos habla de conflictos también relacionados a esto, pero que están vividos con una importante influencia de hechos de injusticia vividos en la infancia, arrastrados desde la infancia. Hay que analizar esos hechos. ¿Cuando tengo conflicto? ¿Cuando tengo una C con problemas? Siempre que hablemos de discos, vamos a estar hablando de que hay un conflicto entre este tema y este tema. El disco es el que une los dos. Entonces, si tengo mucha presión, voy a tener una hernia de disco. Si siento que mi madre, por ejemplo, representada por el agua, arquetípicamente no quiero que esté en estos temas, es probable que el disco que está en el medio se reseque. Hablamos de cuando un disco pierde su humedad, que necesita tener permanentemente el disco deshidratado. Vamos a la C. Ahí ya están implicados temas de tiroides. Y la tiroides es la que regula dos los tiempos y la evolución. Cuando no puedo comunicar y me siento, por lo tanto, desvalorizado en cuestiones que tienen que ver con mi ritmo, mis tiempos, el deseo de avanzar rápido, el deseo de, por ejemplo, evolucionar. Voy a dar, por ejemplo, un caso. Una persona que se queda viuda y su esposo estaba a cargo de determinado negocio, puede tomar dos determinaciones. Me voy a poner rápido a trabajar para llevar adelante este negocio. El cual come la familia, o me siento desvalorizado para eso no voy a hacerlo, voy a vivir de una manera desvalorizada, de una manera que me voy a quedar quieta. Si lo vivo de este modo, de la desvalorización, en un contexto de cómo lo comunico, va a estar implicada la vértiga. Y acá es importante dar esta aclaración, porque no es lo mismo un conflicto de tiroides que el conflicto de una vértebra asociada a la tiroides. ¿Por qué las vértebras están asociadas a distintos lugares del cuerpo? Porque simplemente lo que está pasando por esa vértebra es el cable o nervio que va hacia ese órgano. En la C, por ejemplo, es donde van a pasar los cables que van hacia la tiroides. Entonces, una cosa es un conflicto de tiroides que va a estar diciéndome esta cuestión del tiempo y la evolución. Hipotiroidismo, me quedé y siento que no puedo evolucionar. Hipertiroidismo, tengo que evolucionar o tengo que acelerar el tiempo demasiado rápido. Nódulos en la tiroides. Necesito más tiroides porque no puedo gestionar los tiempos o porque necesito más de este órgano que es el que me puede dar la capacidad de evolucionar o administrar mejor mis tiempos. Pero si en vez de estar afectada la tiroides, está afectada la vértebra relacionada con la tiroides, ese conflicto lo estoy viviendo con desvalorización en la comunicación de ese conflicto. No lo puedo decir, no lo puedo compartir, no puedo expresar este conflicto. Esto a grandes rasgos, no tan grandes rasgos, bastante específicamente, hay, como digo siempre y para cada consultante en particular, hechos que son propios de esta persona. Siempre en el síntoma va a estar implicada la cuestión actual de la persona. Lo que pasó en el útero de la madre desde nueve meses antes de la concepción hasta tres años después de haber nacido, y qué pasó con esta persona que hoy trae este conflicto. En el árbol genealógico, que es el lugar donde se determinó a qué viene esta persona y quién es. Los invito a que pasemos a las vértebras dorsales. Si bajamos un poco más, vamos a llegar a la zona que sostiene todos los órganos vitales más urgentes. Fijémonos una cosa, la sabiduría enorme de la naturaleza hace que lo más importante esté específicamente resguardado. Por ejemplo, el cerebro está en la caja craneana. La caja craneana que lo sostiene y lo resguarda ya lo hemos comprobado algunas veces, de los golpes más fuertes. Y en este sector también con la necesidad de articularse, de poder moverse, porque la zona lo requiere, tenemos una especie de escudo protector de lo que hay aquí adentro, porque ¿Qué hay aquí adentro? Sostenido por las costillas que están agarradas de todas las vértebras dorsales, todo lo que hace a la vida, al espacio vital. Me estoy refiriendo al territorio reflejado por el corazón y los pulmones reflejados por la zona vital, la zona de la vida, la zona donde se vive. El aire es sinónimo de vida y los pulmones son el lugar de la vida, el lugar donde se vive. Es decir, las personas con conflictos de dorsales están sosteniendo de una manera vivida en desvalorización, todo el espacio vital, todo lo que hace al espacio vital, se han convertido por un motivo u otro, por eso se afecta la columna, en el pilar de la familia, reciben un sobrepeso como pilar, porque no se están sosteniendo a ellos, están sosteniendo a toda la familia, están sosteniendo el territorio y están sosteniendo el espacio vital. Entonces todos los conflictos que vamos a tener, vamos a empezar como dijimos, en las cervicales diciendo es un hueso, me siento desvalorizado, es dorsal en el rol de pilar de la familia, es decir, me siento desvalorizado por tener que ser el pilar de la familia con respecto a tal tema. Todas las oraciones de dorsales las vamos a empezar así y repito, vamos a hablar del conflicto de determinado lugar, pero vivido desde la desvalorización con respecto a ser el pilar de la familia. No estoy hablando del conflicto del lugar, sino de este perfil, de esta mirada específica de ese lugar. Entonces la D, cuando estamos en nuestro estado embrionario, D, la primera dorsal, cuando estamos en estado embrionario, a los costados de nuestra columna vertebral se desarrollan unos riñones que pertenecen a otro estado anterior, se llama riñón metabólico, es un riñón que tuvimos en uno de nuestros estadios, dentro de los cuales vamos pasando, cuando estamos en estado embrionario, pasamos por el de pez, el de pájaro, por todos los estados, en uno de esos desarrollamos un riñón metabólico que va a intervenir en la formación o cómo vamos a somatizar, cómo vamos a recibir el calcio, cómo lo vamos a procesar para la estructuración de los huesos. Pero además intervienen algunas cuestiones que tienen que ver con la hematopoiesis, con el color de la sangre, con el oxígeno. ¿Y qué hace la sangre con respecto al oxígeno? Lleva vida al cuerpo. Siempre que hablemos de sangre y de relaciones con la sangre, hablamos de relación con la familia. En este caso, las personas con diferentes, es probable que uno de los perfiles que encontremos es que estén sintiéndose desvalorizados por ser el pilar de la familia, con esta cosa de llevar el oxígeno a su clan, a la familia. Yo soy el que alimento desde el lado del oxígeno a la familia. La D es una vértebra absolutamente relacionada al territorio. ¿Por qué? Porque está relacionado al corazón. Entonces todo lo que tenga que ver con por una cuestión territorial. Me siento desvalorizado en ser el pilar de la familia con respecto a un tema de territorio específicamente. El territorio se puede vivir de muchas maneras. Los hombres somos muy territoriales, es una cuestión de león, de siervo, todo lo tomamos como territorio y estamos siendo los pilares de la familia con respecto al territorio específico. En el caso de la D también interviene una cuestión territorial, pero más vivido desde el espacio vital. ¿Por qué? Porque es el lugar de los pulmones. La D está relacionada con los pulmones. Me siento desvalorizado con respecto a ser el pilar de la familia con cuestiones de espacio vital. ¿Y que entra en el espacio vital? Entra el ambiente de la casa, cómo se respiran ciertas cosas acá entra también el espacio físico vital. No puedo porque estoy sosteniendo toda esta familia en este espacio o no tengo el espacio para la familia. Tenemos que analizar todas estas cuestiones, como también intervienen las pleuras que son las que rodean y protegen a los pulmones. ¿Estoy viviendo el conflicto con una necesidad mayor de protección o yo estoy asumiendo un rol de doble protección porque tal vez hay alguien que no protege? Las personas que se sienten el pilar de la familia es porque sienten además que no cuentan con nadie más. Solo puedo contar conmigo para esto. El conflicto en la D lo vamos a estar viviendo con rencor. ¿Por qué? Porque está implicada la vesícula biliar. Esto que está pasando me siento desvalorizado por ser el pilar de la familia y lo vivo con ira y esa ira está atada a hechos viejos. Hay rencor en esto y hay que dejar que eso salga. Bueno, para eso están los consultores en decodificación bioemocional que son los que acompañan esos procesos de reencontrarse con esa emoción que estuvo en determinado momento, liberar esa ira y también en otras prácticas similares. La D, dijimos la vesícula biliar, la D, la D et relacionada con dos cosas muy puntuales. Primero, es bien la vértebra del plexo solar, por lo tanto, como el arquetipo del sol es el padre, intervienen problemas de padre. Pero también está relacionada con el hígado. Y si bien la medicina china ve al hígado relacionado con la ira, en la decodificación bioemocional lo tomamos muy relacionado con la alimentación. Entonces, todos los temas en los cuales, atención, por ejemplo, es una vértebra que la resienten muchas personas, pero atención, por ejemplo, las divorciadas que tienen conflictos con los padres, que sienten o que realmente no cumplen con su función de alimentar, porque la D es la vértebra relacionada con el padre y con el alimento. Está bien, plexo solar e hígado. También el hígado tiene otra función, que es la de filtrar lo que es bueno y lo que es malo. Pero por lo general las personas que resienten la D es porque se tienen que hacer cargo de alimentar a alguien porque hay un padre que no lo hace. Me siento desvalorizado, no me queda otra, lo tengo que hacer, tengo que alimentar a mis hijos porque hay alguien o a quien sea, porque hay un padre que no alimenta. En el caso de la esta era la D, la D está relacionada también con el plexo solar, pero más con el estómago. ¿Qué va a parar a mi estómago? Lo que quiero y lo que no quiero. Ahí vienen todas las cuestiones de acidez, de úlcera. El estómago es la bolsa que retiene el alimento en la última instancia, antes de que yo lo incorpore a mi ser. ¿Por qué? Porque cuando lo incorporo a mi ser es porque pasó al intestino delgado, se descompuso en cada uno de sus elementos y lo incorporé hasta el estómago. Las cosas las tengo, pero todavía, digamos que no entraron a mí. Están en una bolsa, pero no pasaron a ser parte de mi ser. El estómago es, por lo tanto, la última instancia. Si yo recibo cosas que no me queda otra, las tengo que tragar y lo vivo con desvalorización por ser el pilar de la familia. Eso es lo que vamos a buscar cuando una persona venga con algún conflicto en la desal. La D está relacionada al páncreas Pero el páncreas, dentro de las múltiples funciones que tiene, hay dos que son bien la exócrina, la de generar las enzimas para desarmar los alimentos, que es lo que vamos a ver en temas de cáncer de páncreas. Eso por otro lado. En este caso, en la D, lo que tenemos es la función endócrina del páncreas. ¿Cuál es la función endócrina del páncreas? La que está relacionada, por ejemplo, con la diabetes. La diabetes está relacionada con cómo las personas procesan el azúcar. ¿Y qué significa el azúcar? El amor. El amor que por lo general, en el caso de diabetes, lo que vamos a encontrar es que cada uno se lo guarda. La insulina no puede llevar adelante su acto maravilloso de abrir la célula para que el azúcar amor fluya. Entonces, ¿Qué personas tienen estos conflictos de diabetes? Las que viven con cada una con su azúcar, pero en un estado forzado. La palabra clave que la hemos escuchado en muchos lados, casa dividida. Conviven, pero no deberían convivir. Conviven, pero está cada uno en su territorio. Esas familias o esas parejas que uno siempre ¿Por qué no se separarán? Porque no se habrán separado. Y que terminan irradiando este conflicto y es un plazo fijo, por decirlo de alguna manera, de diabetes, que más adelante alguien va a encontrar. A no sentirse culpable porque nosotros vinimos a eso. Y ese alguien que vino abajo también vino a recibir esto. Viene a ponerle el hombro a una historia que como toda historia más continua que la vida humana, los humanos se van, las historias continúan. En el caso de la D, me siento desvalorizado porque soy el pilar de la familia, o tengo que ser, o siento que tengo que ser el pilar de la familia. Y está en este caso, con un tinte de amor mal procesado. Si me separo, todo se viene abajo. Si yo libero las emociones que libero, me voy a quedar sola, Solo tengo que ser el pilar de la familia. ¿Entienden? Está implicado una historia diabética, una historia de amor forzado. Vengo de una herencia de amor forzado que tiene que estar esta historia de vivir juntos, aunque no tengan que vivir juntos en mamá o en la abuela, tengo que buscarla por ahí y lo vivo de una manera forzada y como no me queda otra, lo tengo que hacer porque soy el pilar de la familia. Siento que soy el pilar de las familias. Esto no lo puedo cambiar. La D está relacionada con el vaso y el bazo es donde los glóbulos hacen el servicio militar para defender al organismo. Entonces las cuestiones de una vértebra dorsal 8 están relacionadas con me siento desvalorizado por ser el pilar de la familia o sintiéndome el pilar de la familia y no puedo luchar para cambiar las cosas. ¿Dónde? En el ámbito familiar, porque está relacionada a la sangre. En la D no puedo luchar, no puedo cambiar las cosas, vivo una desvalorización enorme por no poder luchar. Esa es la D, la D está relacionada con las suprarrenales, y las suprarrenales son las que se les activan automáticamente a los. Por ejemplo, los corderos en la montaña. Cuando un cordero está en la montaña, su inconsciente biológico, si se pierde, le dispara una orden de sentarse. Los humanos cuando vamos a la playa o algún lugar abierto, le decimos a los si te perdés, sentate donde está, no salgas a buscarme, porque si tengo una sombrilla amarilla, mi hijo va a aparecer en una sombrilla amarilla de 4 kilómetros para allá y los chicos se van y caminan. Bueno, los animales eso lo tienen por el mismo motivo que en los tsunamis, los únicos que se aguan son los humanos, por esa conexión que no han perdido y que el ser humano sí ha perdido. A fuerza de formación y a fuerza de sufrimiento, el ser humano se desconectó de él y ahora está en una reconexión. Los animales siguen con esa conexión. Este conflicto, el del cordero, que cuando pierde el camino se sienta, es el conflicto de una persona que somatiza en las suprarrenales, ha perdido su camino, no sabe para dónde seguir, tiene dos opciones de camino, no sabe qué camino tomar y por lo tanto se le activan las suprarrenales y hasta lo puede confundir con una depresión. Se sienta, se siente que no se puede mover, que le cuesta trasladarse. ¿Por qué se va a resentir la D, la de las suprarrenales? Porque este conflicto lo vive como con desvalorización por ser el pilar de la familia. Si yo tomo el camino que quiero tomar, no lo puedo tomar, y este que tengo que tomar, no lo quiero tomar, entonces me quedo acá, lo vivo con desvalorización por ser el pilar de la familia. Un problema de camino. Cuando llegamos a la D ya estamos en el riñón y en un problema de sentirme desvalorizado por ser el pilar de la familia. Con respecto al riñón. ¿Qué hay en el riñón? El riñón es el órgano por excelencia para muchos conflictos. Todos los conflictos de liquidez, de agua. El agua son los líquidos, los líquidos son la madre, los líquidos son la protección, los líquidos son la liquidez, y ahí hay muchos conflictos de riñón. Pero en el caso este específico, el de la D, lo que se está activando del riñón son los tubos colectores. Los tubos colectores son los que gestionan el agua. El órgano por excelencia del ex es el riñón, porque era lo que tuvimos que hacer cuando estábamos en estado de pez para poder pasar al estado de anfibio. En principio, miles de generaciones de peces fueron a la orilla por alimento, y cuando bajaba la marea, esos peces morían. Gracias a esos mártires de la costa pudimos pasar al estado de anfibio. ¿Qué hizo falta para eso? Desarrollar un riñón. Por lo tanto, el riñón es el órgano que nos posibilitó salir del medio, salir del clan, alejarnos del lugar donde nos hicimos, donde vivimos, donde está nuestra historia. Cada persona que siente que va a perder su clan, que se va a quedar solo, y esta es la base de la obesidad, que se va a sentir o se siente abandonado, se le van a activar los tubos colectores, base de la obesidad. La obesidad está basada en un síndrome, es decir, compuesta de varias cosas, que se llama síndrome de abandono, donde hay algunos sostienen cinco, otros seis, otros siete conflictos asociados. Bueno, el conflicto de tubos colectores me siento perdido, me siento fuera de mi clan, me siento fuera de territorio. Si lo vivo como que eso lo tengo que soportar por ser el pilar de la familia, me siento abandonado en esta tarea, la estoy haciendo solo. Lo que se va a activar son los tubos colectores. Y si lo vivo dentro de este conflicto por ser el pilar de la familia, no lo puedo solucionar y me desvalorizo. Es donde la D nos va a marcar qué es lo que está pasando. La D también está relacionada con el riñón, pero desde otro lado, desde el lado de la evacuación, desde el lado de la vejiga, la uretra, con las funciones urinarias, pero más bajas. ¿Qué se manifiesta a través de eso? Bueno, a través de la vejiga, el hombre, por ejemplo, marca el territorio y la mujer ordena su territorio. Pero a través de la uretra, sobre todo, hay cuestiones de evacuación. ¿Qué hay en la evacuación? Lo que los riñones han decidido que ya no necesito. Yo elimino lo que ya no es bueno para mí. Yo quiero eliminar estas cosas, dejar atrás cosas viejas, liberarme, soltar lo que no considero necesario ya para mí. Para mi existencia está implicado el riñón. Y cuando no puedo hacer esa acción, porque me tengo que quedar en mi rol de pilar de la familia, vivo de la desvalorización, es donde la D me puede llegar a avisar, o mejor dicho, es lo que tengo que ir a buscar. Cuando una persona tiene problemas de D, porque como aclaramos siempre, que exista la historia nunca quiere decir que sí o sí va a existir el síntoma, pero que exista el síntoma siempre quiere decir que la historia está. Muchas veces la persona no la encuentra porque el consciente realizó su tarea maravillosa de proyección y desplazamiento, que los freudianos lo van a identificar enseguida, pero ese conflicto está. Los síntomas son el resultado de miles de años de evolución, como vimos recién explicando lo del riñón y el pez. De modo que un síntoma, como decimos siempre cuando les enseñamos a nuestros consultores en decodificación bioemocional, creerle 100% al síntoma, el síntoma es resultado de millones de años de evolución, y por lo tanto un síntoma nunca puede equivocarse. Vamos a la última, la D, y ya pasamos a los lumbares. La D está relacionada con el pubis, y por la ubicación, se imaginarán, el pubis es el lugar donde, obviamente, por la ubicación voy a resentir conflictos sexuales. Una de las cuestiones a ver, a analizar en este caso con mucho cuidado, porque nos vamos metiendo en temas sexuales, una no tiene por qué estar, porque hay muchos conflictos asociados, es ver si hubo tocamientos, por ejemplo, en la historia de esta persona. El pubis está muy relacionado con los tocamientos, pero además, por su ubicación, está relacionado con cuestiones sexuales que vivo en desvalorización y que no puedo manifestar de otra manera, porque soy el pilar de la familia. Si yo me manifiesto, si yo salgo de este rol, en este caso en cuestiones de pubis, las cosas siento que pueden andar mal, y como soy el pilar de la familia y todo, siento yo que lo tengo que soportar. En la D voy a resentir las cuestiones relacionadas con lo sexual como pilar de la familia, desde la desvalorización los invito a que pasemos a una de las más conflictivas, donde el ser humano somatiza más como cosas, que son las lumbares. Bueno, vamos a las últimas de las vértebras móviles, porque después van a venir las del sacro que están soldadas, pero vamos a hablar de las lumbares. Las lumbares son cinco vértebras, son las más anchas de la columna vertebral porque soportan todo el peso de la columna vertebral y de la estructura humana. Pero además los conflictos de lumbares son con colaterales. Y definamos primero que es un colateral. Un colateral es aquel que está en mi mismo nivel en cuanto a ser par. Pero vamos a ver esto, mis compañeros de trabajo son mis colaterales, mi jefe no es mi colateral, mi empleado no es mi colateral, en mi árbol, en mi clan, mis hermanos, mis primos son mis colaterales, mis padres no, mis hijos no. Entonces para ver un colateral es más por suposición que como par mío. Por ejemplo, yo puedo tener un compañero de 60 años y yo tener 30 y es mi colateral, o puedo tener un jefe de 40 años y yo 30 y no es mi colateral. Esto lo aclaro mucho porque en los colaterales y en las vértebras lumbares empieza a ver como algunas vías de escape, porque la emoción que tengo que liberar es precisamente con quien no quiero liberar y hay un ranking de liberación de emociones. ¿A quién nos cuesta más decirle o aceptar que tal vez esté haciendo algo que nos moleste, algo que no nos guste? Bueno, en primer término los hijos. Los hijos son los que más difícilmente podamos aceptar que tal vez nos provoquen algo que no nos gusta por estas cuestiones de norma y de amor. Y si es mi hijo, ¿Cómo le voy a decir eso? Los segundos son los hermanos y esta imposibilidad se duplica cuando además puede haber una patología. Si yo tengo un hermano con determinado síntoma, determinada particularidad, determinada enfermedad, ¿Cómo le voy a decir algo malo? ¿Cómo voy a sentir algo malo con respecto a ese hermano? Y tengo todo el derecho del mundo de sentir. Entonces las lumbares no tenemos que dejar que el mensaje a encontrar se vaya de un colateral. Si estamos pensando en un conflicto de lumbares que está relacionado con mi papá, con mi hijo, con mi jefe, cuando hablo de jefe, hablo de el Estado, hablo de la justicia, hablo de todo lo que considero más arriba la ley en este caso es colaterales, mis pares, los que están en mi mismo rango. Entonces vamos a ir a la L. La L está relacionada con un colateral y es un hueso. Entonces vivo con desvalorización con respecto a mis colaterales. En la primera lumbar, lo que esté relacionado con algo sucio. ¿Por qué? Porque está relacionada con el colon, y en el colon va todo lo que consideramos, como dicen los españoles, para no decirlo de una manera muy argentina, que es más fuerte, las guarradas. Las guarradas están, las somatizamos ahí. Un colateral, alguien de mi mismo nivel, primo, un hermano, un amigo, un compañero de trabajo, me hizo una guarrada y lo vivo con desvalorización. Considero que me guarró, por decirlo de alguna manera rápida. Está implicado el intestino por esto que ya dije, es decir, el nervio que pasa por la L va para ese lugar, pero lo estoy viviendo desde el conflicto de desvalorización con respecto a un colateral. La L está relacionada también con el intestino, pero con otra cuestión. Apéndice. ¿El apéndice con qué está relacionada? El apéndice está relacionada con dos cuestiones que me guardo. El apéndice es un vestigio del apéndice que tienen otros animales. En el caballo llega a medir 80 centímetros. Pero el ser humano fue perdiendo esta necesidad de que el apéndice sea una reserva de alimentos. ¿Por qué? Por su capacidad de cazar, de cultivar la tierra. El apéndice se fue atrofiando, pero sigue resintiendo los mismos conflictos. El apéndice reciente, la reserva. Tratemos de hacer memoria y cuando hay apendicitis en un hijo o en un adulto, en esa casa es muy probable que se esté viviendo una emoción de se están terminando las reservas, estamos haciendo un cuarto, reformas en la casa, había una indemnización y se está terminando, había una cantidad de dinero que se está yendo. El apéndice res siente muy fuerte y de manera muy puntual este aspecto de la vida. Entonces, cuando yo tengo un problema en la L, está implicado este tema y está implicado el soltar viejas cosas que vengo guardando y que no acepto dejarlas atrás. El apéndice y el intestino grueso. Entonces, guarradas que me hicieron y que no puedo soltar, no puedo dejar atrás, por un lado. Por otro lado, este concepto de se acaban las reservas, lo vivo con una desvalorización con respecto a mis colaterales. Entonces resiento la L. La L está también relacionada, como siempre, con desvalorización, con un colateral, pero un aspecto más sexual. Está implicada la próstata, está implicado el útero, está implicada la rodilla, por lo tanto lo voy a vivir desde la obligación. Cuando una persona tiene problemas en la L, está probablemente ante un conflicto con respecto a sus colaterales de desvalorización en lo sexual. Si es en un joven y mis amigos hablan de sexo y yo creo que todavía no estoy a la altura de lo que ellos están haciendo y me comparo, los grandes, sobre todo los hombres, son muy de compararse sexualmente, tienen algunos problemas en la L. La L puede ser un indicativo de que es hora de ir a hacerse un análisis de próstata, por ejemplo. Todos conflictos más bien relacionados con un tinte sexual. La L es la de la norma, pero la norma no sólo desde lo que es legal, lo que está bien, lo que está mal, desde el aspecto legal, sino la norma desde la normalidad, siempre con respecto a un colateral. Muchas personas se escapan acá con que sí mi papá no es un colateral. Voy a dar un si mi hijo tiene alguna particularidad física, psíquica, y yo lo llevo a un colegio determinado y en ese colegio los chicos no son como él, yo puedo resentir, y es lo más normal del mundo, una cuestión no soy como los demás papás, o si en mi trabajo sucede alguna cosa, que yo tengo una actividad determinada que no me queda otra que tenerlo y me siento distinto a mis compañeros de trabajo, no soy como la normalidad, como todos los demás, No sé cómo la norma, siento yo que no soy como los demás. En todos los casos de lo que mencioné es siento yo, porque no hay nada malo tener un hijo con ningún tipo de patología y no hay nada malo en tener un trabajo en el que desarrollo determinada tarea específica distinto a los demás. Pero si lo vivo con una desvalorización con respecto a los demás, a la norma, voy a estar ante un probable conflicto de L. La L, si bien todas las lumbares están relacionadas a los colaterales, la L es específica de los colaterales, así que hay que buscar un poco más cuando estamos hablando de qué conflicto estamos buscando. Pero para eso muchas veces la tenemos implicada y esto nos va a ayudar entre comillas, porque puede ser doloroso, por ejemplo, una hernia de disco cuando estoy entre la L y L un problema de risko. Estoy teniendo un problema con respecto a algún colateral y por no sentirme como la norma, como recién explicamos, en la L soy diferente a los demás. Y en la L se depositan todos los conflictos con colaterales. Es una vértebra que por experiencia hay muchos conflictos con respecto a la pareja, respecto a la pareja que tengo y quisiera no tener, con respecto a la pareja que no tengo y quisiera tener, porque me siento con eso distinto a mis colaterales. No lo vivo como la normalidad. Es también una vértebra, y esto no lo tomen literal, que nadie se pelee en la casa. Pero hay también conflictos en estas vértebras relacionados con la fidelidad, con las cuestiones sexuales fuera de la norma y estar implicado siempre en las cuestiones sexuales. Un colateral lo hice, y esto ya tiene que ver con algunas lateralidades, pero esto lo vamos a ver después. Si hablamos de lumbago, lumbalgia, lumbago a la derecha va a estar más relacionado con algo que quiero hacer, un lugar donde me quiero ir y no voy, y si entonces lo vivo con impotencia. Pero acá ya estaríamos entrando en cuestiones musculares. Y otra más relacionado a lo hice y me hubiera gustado no hacerlo, lo hice y me arrepiento, que es el lumbago. Del otro lado siempre hablamos de personas derechas, zurdas, hay que darle vuelta. Pero volviendo a las cuestiones estrictamente vertebrales, en la L vivo estos procesos relacionados, por ejemplo, en una hernia de disco, L L relacionados con la la norma, lo que está bien, lo que está mal, la normalidad, lo que son la mayoría de discolaterales. Y lo vivo con mucha presión con respecto a la manera de llevarlo adelante. Todos los temas de discos, como dijimos, los vamos a analizar uniendo los dos temas que están relacionando esos discos. Y debajo la L es la que se une con el sacro. Entonces vamos a entrar al sacro, vamos a hacer mención un poquito, pero específicamente cuando tengo un problema L S, y estoy hablando particularmente de problemas de nervios ciáticos, lo que voy a tener es una cuestión de colaterales relacionadas al hueso de los instantes sagrados. El sacro es el hueso donde reflejamos los conflictos propios y de nuestro clan de instantes sagrados. Cuando una persona tiene problemas en el sacro, vamos a buscar conflictos de instantes sagrados, que cuáles son en la vida de una persona que se ha completado de manera más o menos normal, podemos decir que ha cumplido con todos sus instantes sagrados, que la concepción, el nacimiento, según nuestro punto de vista en la decodificación bioemocional, los 15 años, porque son un momento muy importante en la vida de la mujer, un momento importante en la vida del hombre, porque sobre todo a nivel biológico, en ambos casos es la edad promedio de la posibilidad, donde comienza la posibilidad de gestar a un hijo, puedo biológicamente ser padre, ser madre, es un instante sagrado muy importante, ser padres, ser abuelos y morir. Esos son los instantes sagrados. Cuando en una vida hay determinados instantes sagrados que no se llegaron a tener, ya eso es un conflicto para esas partes del sacro. Pero además, el cómo se hayan vivido los instantes sagrados de un clan, si es un clan que tiene problemas con los partos, si hay conflictos en determinados casamientos, en mujeres que están en la edad del desarrollo, conflictos con temas de menstruación, todo eso se va a resentir en el sacro, no es que va a parar, pero se somatiza a nivel del sacro. Entonces, vuelvo a la l s. ¿Qué pasa en la l s? ¿Va a estar implicado un colateral y va a estar implicado un instante sagrado? Vamos a ver ejemplos, porque la manera más fácil de relacionarlo tengo un problema de nervio ciático y la historia que vamos a buscar termina posiblemente en que llegue a determinado casamiento y estaba mi ex esposo, instante sagrado, colateral, con su nueva novia, o me crucé por la calle con mi ex esposo, colateral, con su nueva novia, colateral, embarazada, instante sagrado. Siempre hay que buscar, estaba en el velorio de mi papá, instante sagrado, la muerte, y se me arrimó mi hermano a decirme que quería hablar de la herencia, colateral, conflicto. Está bien, siempre tengo que buscar en el bautismo de mientras, en el embarazo de cuando nació fulano, cuando cumplió 15 años, tal, cuando tuve mi primera menstruación. Esos son los conflictos de L S. Tengo que encontrar un colateral en el instante sagrado. Cuidado, y lo repito muchas veces porque es lo que suele suceder. Puedo tender a pensar, no, no, pero en mi caso no, en mi caso lo que pasó ahí fue con mi papá, en mi caso fue con mi mamá. Y es lógico, porque la función del consciente es enmascarar el dolor, Proyección, desplazamiento, el clic, la emoción va a salir cuando hagamos la U del conflicto en la lumbar con un colateral. Está implicado un colateral. ¿Está bien? Hay cuestiones de árbol que pueden ser que los resentires se corran, porque uno puede ser doble de otro, pero eso lo vamos a explicar en otro vídeo. Con respecto al sacro, lo que acabamos de decir, siempre tenemos que buscar conflictos en instante sagrado nuestro o de nuestro clan. Y pasemos al coxis, porque es un huesito muy chico, pero que representa muchas cosas. El coxis es, en primer lugar, el último vestigio de la cola que en algún momento tuvimos en nuestra evolución. Entonces, ¿Para qué usaron por ahí nuestros antecesores la cola? Para tomarse de un árbol, para defenderse, para espantarse los insectos, para sentarse, para el equilibrio. Y ahí ya vamos llegando a conflictos más humanos. ¿Dónde me siento? ¿Cómo hago equilibrio? ¿Donde estoy parado? Y esto siempre con relación a mi clan. El coxis está en la zona del ano. Y en la zona del ano resiento todo lo que tiene que ver con identidad y con mi lugar en la familia. ¿Donde apoyo mis nalgas? ¿Dónde me siento? ¿Cuál es mi lugar en la familia? Y ahí intervienen todas las identidades. ¿Qué son las identidades? El ser humano tiene varias, así de complicados somos. Los animales tienen menos. Nosotros tenemos muchas identidades. Primero, ¿Tengo una identidad biológica? ¿Soy hombre? ¿Soy mujer? Segundo, ¿Y cómo estoy con eso? Siempre si hay un conflicto a nivel hueso, ¿Cuál es la desvalorización que tengo con eso? Segundo, tengo que ver si me siento cómodo con este rol. Es decir, tengo una identidad por elección, que no siempre es la biológica. Puedo tener cuerpo de hombre, pero mi elección no es la de ser hombre. Puedo tener cuerpo de mujer, pero mi elección no es como el común de las mujeres. Con respecto a los colaterales, ya pasamos, pero fíjense que seguimos comparándonos con los demás. Estamos en toda esta zona. La comparación es la clave de los conflictos de valorización o desvalorización. Siempre con quien más tiendo a compararme es con mis padres. Más allá de que ya no estamos en zona de colaterales en el coxis. Vamos a resentir esto. Otra ¿Quién soy con respecto a mis amigos, a mi clan, a mis compañeros de trabajo, a mis compañeros de estudio? ¿Eso lo puedo resentir en el coxis? ¿Cuál es mi lugar en la familia? ¿Cuál es MI lugar entre mis hermanos? Problemas de coxis bastante habituales se han encontrado cuando una persona creía ser el hijo número dos, pero nunca había sabido que su mamá había tenido antes no nacidos. Tenía uno, dos, tres no nacidos antes. Entonces esta persona no era el segundo, era el tercero o era el cuarto. Y es suficiente a veces el saber esto para que los conflictos de coxis mejoren. Personas que se golpean mucho el coxis, tenemos que ver cómo andan con estas cuestiones de identidad, tenemos que que ver en el clan, si en realidad son quienes creen ser, si en realidad tienen número de hijos que creen tener, si son el segundo y están en el segundo lugar. Todos estos temas los vamos a analizar en Ecopsis. Todas las identidades y todos los lugares que ocupo, donde me siento, temas bien de coxis, está bien siempre vivido, porque es un hueso desde la desvalorización, siento que no puedo hacer otra cosa, siento que esto es y lo vivo con desvalorización. Amigos, muchísimas gracias, como siempre les agradecemos y los invitamos a seguir enviando los temas que quieran que figuren en los vídeos. Es un honor para nosotros compartir estas publicaciones, seguirán siendo gratis siempre, porque sentimos que así debe ser. Y los invito a que se suscriban, van a ver por acá en algún lado, Nicolás, que es la persona que está en toda la parte de organización de nuestros eventos, mi hijo, va a poner cómo suscribirse al canal, ahí van a encontrar otros videos. Este es el segundo video que hacemos, responde, como les dije recién, a los pedidos de ustedes. Pero los invito a todo lo que tenga que ver con temáticas para los videos, todo lo que quieren que que vayamos contemplando, lo envíen a Bioemocional. Com, así como todo lo que tiene que ver con sumarse a las jornadas o a las aperturas que brindamos. ¿Que es esto que posibilita ser consultor en Decodificación Bioemocional? Es la etapa inicial, que está compuesta por una jornada, 40 días que consideramos imprescindibles en el medio de cuarentena de Reconfiguración Bioneuronal, y luego la apertura de cinco días en Decodificación Bioemocional. Todo lo que tenga que ver con esos temas y con los cupos disponibles. Y todos los temas de organización, por favor envíen el mail a otra dirección que es organizacionhpmail. Com, desde allí les van a contestar todos estos temas. Gracias de vuelta por por enviarnos lo que desean que comuniquemos. Gracias por estar siempre expandiendo y resonando. Me parece importante volver a decir gracias por resonar a todos los que resuenan, gracias por compartir todo lo que comparten, gracias porque sabemos que son ustedes los que multiplican nuestros vídeos y que siempre los están publicando en otros lugares y se los agradecemos de corazón. Los invitamos a entrar para ver este y otros videos y la información de todos los eventos y las actividades que desarrollamos en Argentina y otros países en CURAEMOCIONAL. BLOGSPOT. COM o com ar w. CURAEMOCIONAL. BlOGSPOT. COM. Muchas gracias por estar siempre, les mando un abrazo grande. Como verán, una última aclaración, a Lucrecia no la ven acá y todo siempre que vamos a los eventos últimamente ¿Y Dónde está Lucrecia? ¿Donde está Lucrecia? Lucrecia está precisamente en un foro cerrado, un espacio que es exclusivo para quienes han hecho la apertura ya las jornadas y la apertura en Decodificación Bioemocional está en el acompañamiento a los nuevos consultores en Decodificación Bioemocional, en algo que nosotros consideramos imprescindible, que no puede dejar de estar, está permanentemente apoyando a estos nuevos consultores que dan, están dando sus pasos en esta maravilla. De todos modos les manda un beso enorme. Yo les mando un gran abrazo. Gracias por estar siempre. Un abrazo.
Bueno, mi nombre es Silvana Alejandra Curia. Me llegaron las jornadas que armaba Pablo y Pablo Lucrecia y participé una hace un año y me pareció maravilloso en lo personal en esa jornada, como resultado yo llegué con un tema de un nódulo en mama derecha y lo tenían que punzar. Cuando termino la jornada y vuelvo a hacer los estudios, el nódulo no estaba. De hecho los médicos, la médica que me atendía no podía entender la técnica que me buscaba el nódulo para reconfirmar el tamaño y el lugar, no podía creerlo, esto no está. Así que ante eso para mí fue maravilloso, porque si bien uno se entrega a algo, confirmarlo en un hecho personal, sabía que estaba ante algo muy grande con el tema de este nódulo que no fue. Hay una historia de abandono que viene de mi abuelo, es un hombre que abandonó a su primer familia, eso se repite con la historia de mi papá que abandona de alguna manera a sus hijos. Y bueno, lamentablemente un hecho reciente que es el fallecimiento de mi esposo, que yo lo vivo claramente como un abandono en esta línea de hombres en la familia. Participar de la jornada obviamente me motivó, porque esto que uno aprende lo quiere transmitir, lo que es bueno para uno no se lo puede quedar uno solo, es para expandirlo. Así que yo no tengo más que decir. Gracias, gracias, gracias. Realmente lo que me sucedió ha sido muy mágico desde mi punto de vista, porque hice.
El árbol en el suelo.
Y realmente me sorprendió muchísimo todo lo que pude ver, todo lo que pude encontrar, me sorprendió muchísimo. Yo trabajé mi dificultad que tengo con el reflejo y llegué a comprender un montón de situaciones que sucedieron en mi familia y a partir de eso siento.
Un gran alivio, mucho alivio, siento un.
Frescor en todo mi cuerpo, estoy muy feliz, me siento que me he sacado una mochila enorme que había en mi espalda, ya no está más. Estoy muy agradecida a este sistema porque es sencillo y va directo al síntoma, a la dificultad. Justamente en septiembre del año pasado hice la jornada y a mí en lo que me ayudó justamente es en entender cuestiones vinculares, especialmente con mi madre, porque bueno, yo le estaba representando un yaciente, un hermanito de ella que había muerto cuando ella era muy chica, y entonces, bueno, la relación complicada que nosotras teníamos tenía que ver con lo que yo le estaba reflejando. Pudimos ver en el árbol esa situación. A mí lo que más me fascina de esto es que de alguna manera se corrobora y se sigue como ampliando esto de juntar lo que es unir el cuerpo, las emociones, la salud. En lo personal esto me me aporta mucho, me completa, me enriquece y siento que además uno puede. Justamente estamos en un momento de cambios de paradigma y esto es uno de los paradigmas más interesantes que uno puede encontrar en este momento. Estoy feliz, como les dije el otro día que venía caminando desde mi casa, agradeciendo al universo la posibilidad que me dio, que me dice de poder estar acá haciendo esto, que sé que es el comienzo de algo muy grande.
Bueno, yo conocía lo que era la decodificación biológica, lo había estudiado, incluso en un momento no había llegado a utilizarlo. Cuando hice las jornadas y me conecté exactamente con el árbol, descubrí muchas cosas que ignoraba. Descubrí cómo era doble y yaciente de mis abuelos, comencé a resolver un problema de alergia que tenía. Al descubrir estas conexiones, precisamente empecé a entender historias, empecé a entender enfermedades en la familia, empecé a entenderme y empecé a ver cómo ayudar también a los demás. Yo ya lo venía haciendo desde otra profesión, desde la de counselor, y esto me daba la posibilidad de ser más directo, de ir en función del síntoma, en una búsqueda directa de hacia dónde apuntar y cómo hacer una búsqueda más concreta y una ayuda más concreta. Incluso lo vi en mí, lo he visto en gente de pronto que viene y me pregunta. Entonces ahora con la apertura vine a encontrar exactamente lo que estaba buscando, que es cómo manejar la metodología de búsqueda y de ayuda. Eso es lo que viene a buscar y eso es lo que he encontrado. Así que estoy muy contento por la posibilidad que me brinda a mí personalmente como persona, como hombre, y la posibilidad de poder ayudar a los demás a aliviar sus problemas y a vivir mejor en definitiva. Mi nombre es Ricardo Bertón, estoy en Córdoba, soy actor. Llegué Navas. Muy movilizado por lecturas que había tenido y luego de hacer las jornadas decidí que sin duda era algo que quería utilizar para ayudar a la gente. Lo grato, y ahí vengo a hacer la apertura, Lo grato de hacer la apertura es que lo primero que uno descubre que la gente está para ayudarlo a uno. Puerto Rico de él emociones muy intensas. Trabajamos cosas ingratas. Sufrimos dos temas importantes y un síntoma fuerte en mí es el de la diabetes. Trabajamos la diabetes y oh sorpresa. A las 24 horas reduje el consumo de insulina rápida a la décima parte de lo que estamos usando en el día de ayer. Bueno, esto es un proceso. Al lado de esto, lo interesante es como el sistema de creencias se potencia. Uno sabe que esto lo hace para nosotros, por recibir desde nosotros construimos juntos. Me parece una experiencia humana extraordinaria y que ojalá sirva para que sigamos su.










