
Pablo Almazán habla en un video (transcripción) sobre el Inti Raymi y la "Navidad del Sur", usando la observación del amanecer y los cuatro elementos (aire, tierra, fuego, agua) como metáforas para el yo. Introduce la idea del "inconsciente biológico" como el patrón que ordena la vida —relaciones, economía, salud, pareja, vivienda— y distingue entre quitar un síntoma y la verdadera sanación, que es permitir que el síntoma transforme la vida. Menciona varias prácticas (quiropraxia, osteopatía, traumatología, homeopatía, reiki, medicina convencional) y propone que cada práctica tiene un objetivo/frontera dentro del proceso de sanación. Cierra con referencias a futuros videos y una entrevista.
Chapters
Buen día, seres maravillosos. Ahí va Jake corriendo. Gallaretas, entretenimiento número uno. ¿Cómo les va, maestros? Hoy con el atrás, porque ya va llegando el día del Inti Raymi, va llegando el día de la Navidad del Sur, va llegando el día donde todos los pueblos del sur celebran su Navidad, la Navidad del Sur. Y es una belleza. Voy a ver si puedo crear varios vídeos que vayan mostrando el amanecer. Está saliendo el sol. En cualquier momento me va a empezar a dar un poco de atrás. No sé cuánto va a durar este vídeo. ¿Cómo están? ¿Bien? Bueno, hoy aquí, al momento de grabar este vídeo, es viernes, muy tempranito en la mañana, una mañana bellamente fresca, donde están las gallaretas, los Martín Pescador, donde tenemos la presencia del agua, el aire, la tierra y el fuego que está sumando por ahí atrás. Es decir, tenemos una réplica de quiénes somos. Tenemos una réplica de quiénes somos. Este es un Martín Pescador. Ese sonido que va ahí, que anda con su cría. Que anda con su cría. Es un momento maravilloso para el renacer propio. Cuando va llegando el Inti Raymi, o cuando va llegando la Navidad en el Norte, es un momento para centrarse en el renacer propio, en el renacer permanente que somos. Porque esos cuatro elementos, aire, tierra, fuego y agua, somos nosotros, por supuesto, están en nuestro cuerpo. Tenemos órganos de fuego, tenemos nuestra parte de agua, tenemos nuestra. Nuestra parte oxígeno, el elemento aire, el elemento tierra, todos los tenemos en nosotros y nos manifestamos como tal. Así que con ese mismo mapa de universo y con los pedacitos de universo que somos, tenemos la capacidad y la posibilidad de representar en cada cosa que creamos a todos los temas del universo vistos desde la experiencia humana. ¿Y quien ordena, quien pone orden al universo? Ese universo externo que parece estar fuera de nosotros, pero. Pero no lo está, sino que somos nosotros mismos en un modo que podemos llamar desplegado, que tampoco es así, porque en realidad somos nosotros mismos. Es como decir que yo soy. Que mi cuerpo soy yo desplegado, también es cierto, pero en realidad mi cuerpo soy yo, ¿No? Yo desplegado es una de las maneras de mí, y el universo es una de las maneras de mí. Entonces, en ese universo, en mi cuerpo y en todo lo que existe, yo puedo ver quién soy. ¿Quién soy? La materia, o mejor dicho, la ilusión de materia. Porque si hay una ilusión del tiempo, y la materia está unida al tiempo, hablamos de espacio tiempo. La materia también es una ilusión obstinadamente persistente que me permite ver de modo secuencial, de modo lento, de un modo maravilloso, pero muy lento, aunque acá no parezca lento, quién soy realmente. El ejercicio de verlo en la totalidad y en la mezcla del nirvana, permite cosas maravillosas. Pero una de las mejores maneras para despertar en el universo es esta. Es esta manera ralentizada de vernos en cada cosa. Hoy estoy sentado en un piso, entonces yo sé que soy esto, sé que soy las piedras, sé que soy las plantas. OK, ¿Como muestro siempre? A ver, Sé que soy esto, sé que soy esa perfección, cómo se acomodan los pétalos, esa belleza, esa belleza soy yo. Soy bueno a reflexionar sobre eso. Y eso te va a dar pie a que veas. Pero ¿Cómo creamos la experiencia que creamos acá, humana? Esperen, porque sentarse en las piedras no es muy fácil. La experiencia que creamos acá la creamos desde el patrón que nos permite sobrevivir y crear la experiencia de la Tierra. Y ese patrón, ese mapa, ese programa se llama inconsciente. Y en una, si quieren, lo llaman alma. ¿OK? A los teóricos los invito a meterse adentro de él y ver qué diferencia hay. Se puede ingresar y justo es una de las preguntas que tengo. Y esta realidad la creamos desde un lado particular del inconsciente, que es el inconsciente biológico. Es el inconsciente biológico el que le pone orden a todo lo que hay en tu cuerpo físico y a todo lo que hay en tu plano físico. Es decir, mi inconsciente biológico ordena por qué tengo el vecino que tengo. Es largo, eso hay que verlo haciendo un caminito. Mi inconsciente biológico ordena las relaciones que tengo con mis hijos. Mi inconsciente biológico ordena la economía que tengo. Mi inconsciente biológico ordena el cómo me va con mi empresa. Mi inconsciente biológico ordena la casa que tengo o que no logro tener, la pareja que tengo o que no logro tener, las relaciones que tengo o que no logro tener. ¿Quien las ordena? En esta experiencia que es humana y biológica, el orden, las órdenes, los permisos y las negaciones salen desde el inconsciente biológico. Lo que sucede es que una cosa, cuando creo que las cosas me suceden, me tocó. ¿Quién no escuchó eso? Me tocó tal cosa, me sucede tal cosa. Es suerte, es casualidad, unos nacen con estrellas, otros nacen estrellados y todo ese tipo de cosas. Cuando estoy en ese ejercicio, me va a ser muy difícil reconocer primero que existe una puerta para reconocerse creador, y mucho menos haber visto cómo funciona eso. Porque si de entrada creo que vivo en un universo casual, es muy difícil que vea el cómo funciona el universo no casual. En un universo casual, donde hasta como una parte de la ciencia lo dice, hay hechos fortuitos, hay hechos casuales, realmente hace mucho que podría haber terminado ese universo. Sin embargo, sigue estando acá, permanentemente aprendiendo, evolucionando. Y eso somos nosotros. Les dejo hoy una. Una preguntita, algunas preguntitas. ¿Me sirve la quiropraxia? Mi respuesta Por supuesto que sirve la Quiropraxia. Por supuesto. ¿Sirve la osteopatía? Por supuesto. ¿Sirve la traumatología? Por supuesto.$ ¿Sirve la homeopatía? Por supuESTO. ¿Sirve el reiki? Por supuesto.¿Sirve la medicina convencional? Por supuesto. Ahora, a cambio, yo voy a hacer una pregunta, sin embargo, ¿Por qué hay tantos osteópatas? ¿Por qué hay tantos traumatólogos? ¿Por qué Hay tantos quiroprácticos? ¿Por quÉ hay tantos homeópatas? ¿POr quÉ hay tantos raikistas? Todos ellos haciendo el camino humano puente. La respuesta en realidad la vas a tener cuando veas el vídeo que ¿Para qué sanamos? Porque la sanación, al igual que todo en la vida, depende del concepto que tenemos y de la conciencia que tenemos de lo que es sanar, de la conciencia que tenemos de lo que es sanar. Por eso no hay prácticas equivocadas, sino que cada práctica tiene un objetivo, y que ese objetivo es la frontera de esa práctica. Por eso, más allá de ver si sirve o no una práctica, lo que hay que ver es cuál es tu deseo de sanar y qué entendés vos por sanar. Cuando veas eso, ahí vas a ver que no solo vas a ver de modo integral eso, sino que te va a permitir acceder a una conciencia mayor de sanación. Siempre recomiendo ese vídeo, si ya lo vieron también, cada tanto, si están viendo estos vídeos, vuelvan a verlo, porque les va a ir cambiando el concepto de lo que es sanar. Sanar no es hacer que el síntoma se vaya, sanar es hacer que el síntoma te pueda decir lo que te vino a decir, para cambiarte la vida. ¿Como te la vino a cambiar? De manera integral, para que desde la sabiduría de ese síntoma que conoce el problema que hay en tu pasado y en tu inconsciente biológico ya puedas cambiar la matriz de creación que hace que vivas una vida no plena. A eso viene el síntoma. Entonces, si me preguntas qué es sanar, es haberle permitido al síntoma cambiarme la vida. Si mi vida no cambió, si cuando el síntoma se fue, yo no digo gracias, síntoma, es increíble que mi vida es otra gracias a que te escuché en Humano Puente, a eso no se lo considera sanar, sino que se le considera haber sacado un síntoma, borrado un síntoma, callado un síntoma. Vino un mensajero a traerme una carta y yo cerré la puerta y dejé al mensajero afuera. Eso es un concepto que rige esa nación en la tierra y que Humano Puente lo cambia por abrir la puerta al cartero, leer la carta, recibir lo que dice y hacer lo que la carta dice para cambiar la vida. ¿Bueno, seguimos mañana? No, seguimos probablemente el lunes. Mañana hay una entrevista desde Londres que la van a ver en mis historias en Instagram. Un abrazo grande.










