
Pablo Almazán explores diabetes through consciousness and personal history, connecting childhood emotional patterns to how the body processes energy. Humano Puente is not medical treatment but a path addressing health, relationships, and life choices, illustrated through a story about a consultand named Raúl.
Chapters
Hola seres maravillosos. ¿Cómo les va? Esperen que acomodo el micrófono. Habrán visto que por ahí suena un poquito más alto. Tenemos micrófono nuevo. Vamos aprendiendo y viendo algunas cositas. Este micrófono para el modo en que grabo, me parece que es muy bueno. Va a ayudar a que se escuche bien y yo poder hablarles también un poco más íntimamente. Es decir, no tener que estar levantando la voz para que se escuche con el micro. Esa comodidad me gusta, da más frescura en el diálogo, chicos. Bueno, a ver, venimos hablando de diabetes y como siempre, hablando un poquito de conciencia y de realidad. Ese es el camino Humano Puente. Porque si no, uno se puede llegar a confundir, cosa que pasa mucho, a Humano Puente con un camino de medicina alternativa. Y lo aclaro en docenas de vídeos, decenas de vídeos, que Humano Puente no es un camino de ningún tipo de medicina, sino que para nosotros, para Lucre y para mí, la conciencia es la más grande de las prácticas que están más allá de lo que podría decirse en una de las ramas que está la medicina. Porque la conciencia se ocupa de la salud, de la pareja, de la convivencia, de la economía, del territorio, de la paz, del tiempo. Entonces decir que Humano Puente es un camino de una medicina complementaria o alternativa, realmente sería lo mismo que decir que es un camino de relaciones de pareja, ¿Entienden? Sería ponerlo en un rubro, en un casillero. Siempre tratamos de comunicar para que se vea que eso no es así. La conciencia es la fuente de todo. Es la fuente de todo. Está más allá de la religión, de la política, de la ciencia, de las matemáticas, de lo que cada uno sienta. La conciencia es un camino que lleva a que uno vaya dentro suyo a ver cómo está creando todo lo que hay en su universo. Y no hay límite para eso. No hay límite. Inclusive se lo digo a los consultantes, al público en general y a los consultores. Recuerden que soy el creador de mi universo en todo, en lo que me gusta y en lo que no me gusta. Porque a veces uno parece que le es fácil ver en el universo de quien tengo en una mesa de café o en una charla, mirá esto que te pasa, lo estás creando, estás creando hasta que le toca a uno y se olvida que lo está creando. Entonces traten de mantener esa belleza de mirada todo el tiempo, en todos aspectos. Me voy a correr un poquito más acá. Ahí está, porque si no, no veo el reloj que está ahí. La verdad que poder estar en este momento, por ejemplo, contándoles en este vídeo, mientras escucho las ranas, mientras un lado mío me dice Pablo, mañana apertura, apertura. Es domingo, estás grabando, pero mañana vienen otras casi 100 personas a salir a sanar el universo. Personas que decidieron, Decidieron hacer un cambio en su vida, una profundización en un camino de conciencia. Personas de todo el mundo y que van a acompañar a otros a sanar su universo. Estos chamanes, estos chacarunas que salen del camino de bioexistencia consciente, mañana hacen el primer paso y la semana no, la semana que viene no. Y dentro de un tiempito hacen su segundo paso, sus otros cinco días y ya son consultores en bioexistencia consciente. ¿Y yo qué puedo sentir con eso? Amor, agradecimiento. Hace un rato hablaba con gente que amo, consultores que amo, y les decía qué maravilla que nos dedicamos a una actividad, que nos acostamos felices, porque sabemos que mañana vamos a hacer lo que hacemos y que nosotros vamos a poner felices, y los consultantes se van a poner felices, y los futuros consultores se van a poner felices, y que van a hacer esto para su vida, van a hacer estas prácticas, van a. Van a llevar conciencia a otras personas y pueden elegir el lugar del mundo donde quieren vivir. Atienden online. Es una belleza, es una belleza realmente muy grande y me lo agradezco todos los días. Vamos a ver lo último de la diabetes, lo último de un resumen. ¿Se imaginan, chicos? Podemos hablar 10 días de diabetes, como digo, en cada síntoma, pero lo último para ver es tener a mano el azúcar, no la tengo en la célula, sacarla de la célula para mandarla a la sangre, para llevar la energía, para que la procese rápido el hígado, para generar el combustible para lo que tengo que hacer. Es como mucho proceso para el cuerpo. Entonces mejor si yo tengo ya el azúcar directamente en la sangre y no en la célula, para llevar la energía de modo rápido a cada lugar que la necesite en menos de un minuto. Me remite a historias ancestrales, por decirlo didácticamente. Eso incluye a mi madre y a su vientre, mi infancia, mi propia vida, en que he vivido situaciones en que necesité mucha, muchísima energía de golpe, tanta como, por ejemplo, para revivir un muerto. El hecho de tener personas que tienen grabada en su historia alguna escena en la que una persona murió delante de ellos y no pudieron hacer nada. No pudieron hacer nada para revivirlo. Me acuerdo el caso de Raúl, amigo, que lo amo muchísimo y que tengo el honor de que como ahora Raúl, mis sentidos dejaron de percibirlo, pero me puedo comunicar más que antes con él, porque ahora no tengo más la ilusión del cuerpo de Raúl, sino que tengo la presencia permanente del ser que soy Raúl. Entonces puedo hablar con él. En criollo se diría Raúl falleció, pero en la verdad de la esencia, Raúl dejó de estar en modo sensorial. Ese Raúl sigue siendo yo y sigue estando conmigo en todos lados. Pero Raúl, que tenía diabetes, tenía una escena. Que creo que cuando su madre muere, él la cuidó, la cuidó, la cuidó en el sanatorio, estaba grave, nunca se moría, y él estaba ahí para cuidarla, y en un momento baja a comprar, creo que agua mineral, vuelve y su madre se había muerto. Cuando lo llevé a esa escena, Raúl Izuno hizo una descarga tan enorme, me acuerdo, falleció de otra cosa con el tiempo, Raulito. Pero esa escena me acuerdo que fue muy fuerte, enorme. Y es de esas escenas las que invito a ver. Necesito la suficiente energía. ¿Se imaginan subir y sentir no te mueras, no te mueras? Despertarla para que no se muera. Cuánta energía hace falta para darle toda mi vida, todo mi amor. Con las escenas de madre, hay que estar atento, todo lo que representa el azúcar, toda esa energía, todo ese amor a alguien de mi familia o a mí mismo, para poder dar como un shock para despertar ese muerto. Bueno, esas escenas son muy importantes en la historia de las personas con diabetes. Amigos, los quiero, les mando un abrazo grande. Que sean siempre capaces de no dejarse llevar por el afuera distorsionado, sino leer en ese afuera, en conciencia de que lo estoy creando, los patrones que me molestan y que me duelen, para tomar el código de eso y tratar de descifrarlo. ¿Por qué me duele aquello? ¿Por qué no soporto esto? ¿Por qué No puedo dejar de hacer esto? ¿Que me hace mal? ¿Por qué me siento obligado a tal cosa que no me gusta? Todo eso es una creación propia y tiene una manera de verse que hace que uno se ponga la manito así. No lo puedo creer. Lo estaba creando yo y ahora entendí cómo. Pero hasta que no se entiende cómo es difícil. ¿Cómo hago para eso? Lo digo siempre, pero para los nuevos, lo repito, entren OMANOPUNTE. COM, hay un videíto ahí y ahí encuentran todo. Ahí lo ven. Y ahí mismo también tiene una solapa consultores, presionan ahí y eligen a su consultor. Aclaro una vez más, lo aclaro siempre, los consultores que figuran ahí son personas que pasaron, hicieron el camino humano puente y piden figurar en el listado. No hay ninguna relación con humano puente en sí, sino que tenemos el honor de poder permitirles estar ahí para que la gente se comunique con ellos y los conozca, porque me parece que se lo merecen. Les mando un beso grande, seguimos mañana. Un abrazo.










