
Pablo Almazán reflects on Sunday as a day to step back and check whether you're repeating the same patterns of thought that created your problems. He reports on recent Humano Puente developments, then argues that changing your consciousness, not just your circumstances, is what brings lasting peace and abundance.
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Buen día, ¿Cómo Les va, maestros? ¿Cómo están? Aquí desayunando nuevamente juntos, compartiendo, compartiéndoles y compartiéndome una reflexión, una idea, en un domingo que me invita a grabar adentro mi videíto diario. Hace unos días que no grabo porque fue ese congreso desbordante, impresionante, maravilloso, que todavía vibra y va a vibrar por bastante tiempo en los pasillos de Humano Puente, en esos pasillos virtuales que cada uno está en un lugar del mundo y todos estamos vibrando en eso que acaba de suceder, en esta prácticamente reinauguración, donde ya presentamos la nueva página web, que dentro de poquito la van a poder ver todos, el nuevo sistema para formar parte del grupo de consultores, una nueva manera de que todo el público sepa que puede contactar a cualquier consultor del listado que va a ver a partir de dentro de un tiempo, porque todos los que van a estar ahí son actualizados, y un montón de cosas más. La enorme transformación que viene. El canal nuevo de humanopuente, en inglés se lo pueden encontrar como manopuenteenglish, ahí lo pueden encontrar también. El lanzamiento de Creators Economy de la Economía del Creador en inglés se anunció ahí. Celebramos el lanzamiento de Genua, presentamos nuevos abordajes, como siempre, pudimos ver la evolución de niños cuyas madres llegaron preocupadas porque su hijo no hablaba, porque su hijo tenía TEA, porque su hijo tiene Asperger. Y ahí vimos vídeos de antes y después que nos hicieron llorar de felicidad a tantos, y las declaraciones de sus terapeutas que nunca vieron un progreso igual, y todo ese tipo de cosas. También vimos casos de economía. Fue toda una fiesta enorme. Y después no tuve tiempo de grabar vídeos por todas las consecuencias administrativas que llegó un congreso y aquí estoy. Y quería aprovechar este domingo que me invita a ir adentro, más allá de que en Humano Puente siempre estamos adentro, voy a hablar del domingo en particular como posibilidad, porque siempre en Humano Puente hablamos de la posibilidad de que un síntoma es una posibilidad, de que un momento es una posibilidad. Y el domingo en sí lo tenemos anclado todos como el séptimo día, más allá de que en el mundo occidental es el primer día de la semana que comienza en el día del Sol, Pero al ser el séptimo día, psíquicamente para nosotros la semana termina el domingo. Esa representatividad de séptimo día, que en realidad la tiene el sábado, pero que nosotros la vivimos el domingo. El domingo está muy relacionado con el momento presente. El domingo está muy relacionado con el balance, Con un balance que solemos hacer, por ejemplo, a fin de año, cuando decimos bueno, indudablemente ha pasado un año más y pude hacer tal cosa, mi vida sigue igual, mi vida no cambió, mi vida está peor, el año que viene quiero hacer tal otra. El domingo es algo parecido, pero en menor escala. Cada domingo es el lugar donde no todos. Pero estamos hablando del inconsciente colectivo. Hacemos una parada, hacemos un descanso y nos preparamos para la semana siguiente. Y hacemos un balance de la semana anterior, pero sobre todo nos enfocamos en la siguiente. Es el día en que los dioses descansaban. Es el día en que miraban su creación, la observaban y descansaban. Y así funcionamos de manera fractal. El domingo es un día de observación. Es el día que en las religiones se iba principalmente al encuentro con el centro religioso al que uno fuera. En el cristianismo, por ejemplo. Principalmente en el cristianismo, los domingos se iba y se hacía un balance de la semana y se presentaba una lectura, algo que era lo que se proponía para el siguiente periodo. Hoy que la mayoría de la humanidad practica un encuentro con lo espiritual interno, propio, sin intermediarios, esos encuentros, esos balances, son personales. Son personales. Lo que sería bueno es que no se pierda la costumbre del balance personal. Porque ese balance personal es el que te ayuda a tomar las decisiones. Eso que te ayuda a otra semana pasó y sigo igual, y sigo creyendo que, por ejemplo, las cosas se van a solucionar del mismo modo que me trajeron hasta acá. El domingo es una posibilidad para analizar si la fórmula que te trajo hasta el problema es la misma que vas a seguir aplicando para solucionar el problema. Yo hace poquito en un vídeo cité esto de que Einstein, me lo dijo mi hijo más chico, Juan Cruz, que Einstein dijo que no se puede solucionar un problema desde el mismo estado de conciencia en que se lo creó. Por lo tanto, que el domingo, que este domingo sea una maravillosa oportunidad para que te des cuenta que si vos querés cambiar de vida, necesitas cambiar de conciencia. Porque no se trata ni siquiera de cambiar de pareja, ni siquiera cambiar de economía, ni siquiera cambiar de actividad. Se trata, se trata de cambies tu vida. Porque podés tener la actividad nueva que quieras, pero que lo que llamas tu vida, tu interior, tu ser, siga igual, siga incompleto, siga herido, siga sin ver abundancia aunque seas rico, siga sin ver paz aunque lo tengas aparentemente todo y mucho más te va a costar verlo. Si te falta lo básico biológicamente hablando, estamos hablando de comer, de abrigo, de resguardo, de nido propio, de un nido que consideres propio, de un lugar donde tenés total potestad para ser, para amar, para ser amado. Hacia eso aspira el Dios que sos. No por nada negocies eso, por nada negocios. Y asumí que esta frase puede ser muy dura, pero se la digo a veces a las personas para que reaccionen o estás feliz, en paz y en abundancia o estás equivocado con la mano en el corazón, o estás feliz, en paz y en abundancia o estás equivocado. Y si estás equivocado hay dos salidas y la primera es ver en qué estoy equivocado. Hablando con los consultores en el congreso, yo les decía que esa es mi pregunta de cada día. Cada día me levanto y me digo a mí mismo, hoy quiero saber en qué estoy equivocado, porque nada me dio más resultado en la vida que trabajar en lo que estoy equivocado. Si tengo una vida que no me gusta, pero sostengo que no estoy equivocado, algo no funciona en esa fórmula. No es una fórmula lógica, es una fórmula que hay que cambiarla. De modo que mi invitación de hoy, al conectarte con este instante presente al que nos invitan los domingos, hagas un balance de tu vida y te des cuenta que si hay cosas que no te gustan, el único, la única que lo puede cambiar sos vos. Y la manera de cambiarlo más fructífera, duradera, permanente y verdadera es cambiando la conciencia. Te mando un abrazo y que seas creador o creadora de un domingo para cambiar tu vida para bien, para paz, abundancia y felicidad. Un abrazo.










