
Pablo Almazán explores spirit, soul, and karma in Spanish, arguing that language can't capture deeper reality. He frames the spirit as neutral mass, karma as the force driving re-manifestation, and the soul as what shapes which experiences we need to resolve.
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Buen día, ¿Cómo les va? Vamos a hablar de. El alma, el espíritu, El karma. Estuvimos hablando del ego hace poquito. En el vídeo anterior les contaba esto de lo limitado que es nuestro lenguaje por ser sensorial. El lenguaje es una vibración de sonidos. Y nosotros tenemos un cerebro que se ha relacionado con el lenguaje y que se ha organizado en base al lenguaje y por lo tanto nuestro cerebro puede recibir las vibraciones de a una e ir traduciéndolas de esa vibración a algo que significa. Entonces, básicamente, el lenguaje debe ser secuencial. El lenguaje viene paso a paso, letra por letra, y nosotros lo vamos incorporando. Pero la realidad no es así, la realidad está sucediendo toda a la vez. El no tiempo es así. El no tiempo no significa que todo está paralizado, sino que significa a la vez que todo está ocurriendo en un instante. Pero como todo eso no es traducible al lenguaje, no es posible expresarlo en un modo secuencial, porque todo está ocurriendo a la vez. No lo podemos percibir por el modo en que tenemos organizada nuestra manera de comprensión, porque esa manera de comprensión está adaptada a un lenguaje y el lenguaje no es simultáneo. El lenguaje es secuencial, siendo que la realidad profunda no lo es. Por ejemplo, yo puedo decir, bueno, describime esto que tengo en la mano y lo voy a poder describir a nivel sensorial. Esto es un fruto, es una calabaza que tiene tal color, tal forma. Nuestro lenguaje es muy descriptivo de lo exterior, de las estructuras, pero no de lo profundo. Se puede decir, bueno, ¿Cómo es este mate así como son estos anteojos? Puedo dar su descripción. Es una descripción sensorial, no tiene sentimientos, no tiene emoción. Pero si de repente yo ya quisiera describir lo que sintió un niño cuando su padre llegó un día del trabajo y le trajo un chocolate y ese niño lo puso en su boca, lo probó y su padre lo abrazó, ya para eso no me alcanzaría el lenguaje no me alcanzaría para meterme dentro de ese niño que está saboreando un chocolate, abrazado a su padre, sabiendo que se lo trajo, que se acordó de él, que lo tuvo presente en algún momento. Y no va a estar consciente de todo eso el niño, pero si va a estar en una paz, en una plenitud, sintiendo un sabor, sintiendo un tacto y sintiendo tantas cosas que están sucediendo al mismo tiempo que el lenguaje no lo va a poder contar. Pero algo más que está sucediendo en ese momento es que su padre está sintiendo algo en esa escena y lo está sintiendo al mismo tiempo que ese niño está sintiendo todas esas manifestaciones. Y algo más que va a pasar ahí es que tal vez la madre esté viendo esa escena y va a tener emociones, sentimientos y todo. Simplemente con esas tres cosas que continúan con el entorno, que continúan con el medio en el que va a estar y con toda la descripción de todo lo sensorial y no sensorial de todo, pero simplemente con la primera fase uno se da cuenta que el lenguaje allá lejos terminó hace mucho. Terminó hace mucho. Por lo tanto, toda descripción que queramos hacer o que yo les pueda contar sobre el alma es una forma didáctica, pero es una forma siempre escasa, siempre va a ser escasa. Toda descripción sobre el espíritu ni hablar, siempre va a ser escasa. Como les dije ayer, el espíritu es lo que es, pero si uno lo piensa profundo, el espíritu es hasta lo que no es. Y eso a la cabeza no le gusta, no lo entiende, queda afuera. Entonces volvamos a lo sensorial. ¿Cómo era que se describían los anteojos? Es el área de seguridad, Es el área de seguridad de la mente. Es tan dulce, es tan agradable, es tan bello trascender el lenguaje. Es mucho más parecido el silencio al espíritu que la palabra, porque el silencio está más cerca de uno de los aparentes extremos. No tiene extremos el espíritu, pero el silencio se parece a uno de sus lados. No tiene lados. ¿Por qué no tiene lados? Porque tiene todos los lados. Porque no tiene extremos, Porque tiene todos los extremos. Si en un extremo pusiéramos el total de las palabras y los sonidos que existen toda la vez, como en una especie de ruido, en el otro extremo pondríamos el silencio y ninguno de los dos representa el espíritu. Pero es más parecido el silencio que las posibilidades del sonido. Entonces, aclarado eso, vamos a ir paso a paso, tal vez una parte en esta charla, tal vez una parte en la de mañana, a ver cómo desde la escasez de un lenguaje secuencial podemos llegar a comprender un poco de qué se trata esto de el alma, el karma, el espíritu, Para que lo no comprensible se pueda comprender en un lenguaje estructurado para las cosas, para lo sensorial. Hay que tratar de traducir lo profundo a lo sensorial. Por eso un maestro antiguo como Confucio, por ejemplo, en sus analectas, puede llegar a hablar en modos metafóricos y hasta incomprensibles para muchas personas. Porque hay un punto en que tal vez la metáfora representa mejor con esas libertades que da para quien tiene la mente abierta y hace de eso una interpretación. La metáfora puede llegar a ser una manera mucho más productiva en cuanto a posibilidades de interpretación que la descripción en sí. Está bien, porque ninguno de nosotros ve lo mismo cuando está viendo algo. Si yo pongo estos anteojos delante de ustedes, para ninguno de ustedes representa lo mismo. Si yo pongo un hombre de rodillas, con las manos apuntando hacia el cielo, y le pido a cada uno de ustedes que vea esa imagen, En esa imagen van a ver distintas cosas. Si yo les preguntara qué está haciendo ese hombre, ese hombre lo que está haciendo es la interpretación que cada uno le da a lo que ese hombre está haciendo en sí. Ese hombre está haciendo todas las cosas a la vez, pero necesita del intérprete para poder hacerlo. Tal vez esté agradeciendo, tal vez esté implorando, tal vez esté desesperado, tal vez esté tan exaltado y tan superado de felicidad que hizo ese gesto. Pero el gesto es el mismo, la descripción es la siguiente. Entonces, la descripción siempre es más personal. Siempre va a ser más personal la descripción del hecho que el hecho siempre. El hecho no es personal, el hecho en sí es neutral. Eso de Nietzsche que no existen hechos sino interpretaciones, es cierto, pero es mucho más profundo. Así que con esta preparación, mañana nos encontramos para empezar a hablar ahora sí de lo indescriptible, el espíritu, el alma, el karma. Un abrazo, los quiero, hasta mañana. Buen día, ¿Cómo les va? ¿Cómo están? Acá está amaneciendo en Buenos Aires, en Sudamérica, en este planeta bello, bello, bello, que está en cuarentena. Saben que las cuarentenas vienen después de haber hecho un trabajo muy fuerte en todas las terapias en general se llama cuarentena el período posterior a haber hecho una consulta. En muchas terapias, no en todas, en muchas, incluido en la bioexistencia consciente de humano puente. Así que para pensarlo, hoy voy rápido al tema, porque es un tema tan hermoso, tan amplio. Siempre que en alguna conferencia, una charla, hablo del espíritu o algo así similar, no hay algo similar, porque todo está ahí. Las personas que escuchan ya saben que tal vez hable del espíritu dentro de dos horas. En realidad lo más corto es hablar del espíritu, porque primero hay que entender otras cosas. Por lo que les explicaba ayer del lenguaje. Así que vamos a tratar de entender otras cosas. Es preferible tomarse un momento, y ya que no siempre se tiene la oportunidad de que el ser humano quiera parar, escucharse, escuchar todo lo que hay más allá de la aparente realidad donde vive, para poder salir de ella. No siempre pasa, es como estar siempre distraído, pero en realidad es perdido en la propia creación que tiene un motivo. Entonces lo primero a buscar es, bueno, ¿Qué es el espíritu, ¿Qué es el karma, ¿Qué es el alma? ¿Y para qué? ¿Y para qué? Lo que yo propongo en los libros, y sobre todo me tomé el tiempo, un tiempo más prolongado, más texto en esta oportunidad, Es que creo haber concluido en algo que puede ser dinámico, porque el espíritu lo es y porque la creación lo es, es decir, que puede tener nuevos detalles, nuevas miradas, nuevas conjeturas más adelante. ¿Cuál es la función, la finalidad, el propósito de la creación, de la experiencia humana? Eso no quiere decir de todas las experiencias. Entonces lo que yo voy a contarles es el propósito de la experiencia humana, porque una de las conclusiones, o uno de los sentires, es que hay muchas experiencias. Nosotros somos, como digo en el vídeo de invitación a la meditación, que es el 10 de mayo, somos la unión de muchas cosas, sin olvidar siempre que somos la gran cosa. Somos el espíritu. Somos el espíritu, y todo lo que yo vaya a decir está dentro de que somos el espíritu. Y el espíritu desarrolla. No es que desarrolla, se hace muy difícil contarlo en palabras secuenciales, como dije ayer, pero el espíritu pulsa, tiene manifestaciones, Manifestaciones. Ahora, ¿Qué manifestación? Cualquier manifestación, ¿No? Recuerden que se llama azar. Azar, La impotencia del hombre por desconocer el origen de determinadas cosas. Fíjense que la ciencia tiene esa palabra que es azar, como el momento tras el cual no entiende lo que pasa, no entiende lo que sucede. Entonces, bueno, por ahí el movimiento de una onda, el movimiento de una partícula, ese tipo de cosas tienen su explicación, bla, bla, bla, bla. En cuanto ustedes escuchen que parte de un hecho azaroso, sepan que a partir de ahí lo que se está diciendo es que parte de un hecho cuyo origen desconozco, pero que me cuesta verlo, me cuesta reconocerlo, porque en la medida que vamos descubriendo cosas, nos vamos dando cuenta que no hay orígenes azarosos. Y en la biología, por supuesto que no lo hay, en la experiencia humana no lo hay. ¿Entonces lo primero es, Ahí estoy viendo cinco minutos y pico, lo primero es para qué? En la experiencia humana somos energía y materia, y digo energía para que parezca comprensible, pero mucho más que energía, somos la gran cosa y materia como parte de esa cosa, y hemos logrado desarrollar un alejamiento de la no existencia. Para decirlo rápido, desde los primeros átomos hasta hoy, lo que se ha replicado son los que han tenido capacidad de hacerlo. Por ejemplo, en estos días estuvo muy, o está muy en boga el tema de cómo funciona un virus, y el virus es una entidad en sí, que no se la puede considerar vida, o que la ciencia no lo considera vida, no lo considera una célula, es una forma extraña de existencia o de vida. ¿Pero cuáles son los virus que han llegado hasta acá, o cuáles son los virus que prosperan, o los que conocemos como virus? Los que han tenido la capacidad de replicar. Si un virus es una combinación de ARN y proteínas, que en determinado momento comenzó a replicarse, nosotros somos la finalidad de una larga cadena de asociaciones, en principio de átomos, después de partículas, de moléculas, de partículas que se han replicado. Y en el universo, cada línea de evolución, cada línea de desarrollo, lo que está haciendo es alejarse de una no existencia. Eso parte del átomo, y de un átomo que solito muestra con algunos experimentos que cuento en el libro, no los hice yo, los hizo la física, los que saben de eso, yo de eso no sé. Se ve claramente que un átomo existe por sí solo, que desea existir, que reacciona de determinada manera cuando se pretende confinar, y a partir de ahí empieza esa replicación. Cada réplica que se ha hecho y que ha logrado ampliarse, asociarse, multiplicarse, vivir, ha logrado seguir existiendo y alejarse del peligro de la no existencia que la tomó. Así llegamos hasta acá, toda la evolución está en el medio, y nosotros somos el resultado de esa evolución. Hoy el ser humano es un éxito en términos biológicos, de toda una cadena de manifestación energética, que ha logrado desarrollar una determinada inteligencia particular, la inteligencia biológica humana, el conocimiento de que somos, y a su vez nos hemos convertido en los guardianes de eso. ¿Guardianes cómo? Tenemos determinadas leyes, como por ejemplo, que hay que evitar la muerte temprana y hay que lograr la vida larga, tenemos determinadas leyes que están en nuestra evolución, y que dicen que las manadas que se separaron, sus miembros murieron, que las tribus que se separaron los miembros murieron. Tenemos determinadas leyes que dicen que el miembro que hemos dejado fuera del clan, que lo hemos echado, que lo hemos expulsado, ha muerto. Tenemos determinadas leyes que dicen que si nos separamos, si nos alejamos, que hay determinados parámetros como el sufrimiento, llevan al peligro de que perezca ese clan, por lo tanto, esa especie, y por lo tanto todo el experimento humano, por llamarlo de alguna manera. Entonces, se ha desarrollado para la experiencia humana un mecanismo maravilloso que nos avisa cuando estamos yendo rumbo hacia esos lugares. Y para eso, en la experiencia humana se ponen en funcionamiento el alma, el karma y el alma, de los cuales les voy a hablar mañana, ahora, sabiendo para qué estamos acá. Los amo. Gracias. Día, ¿Cómo les va? Bien, Vamos a seguir hablando de este paso a paso que estamos haciendo estos días, hasta llegar al intento de explicación de lo profundo del espíritu, el alma, el karma. Hablamos de esto de ser luz, que los humanos enunciamos hace dos videos atrás, hablamos del ego hace tres vídeos atrás, y esos vídeos está bueno que los vean antes de continuar por este caminito, para que sea más didáctico, porque precisamente es esa búsqueda de ahorrar pasos y de intentar solucionar la experiencia humana y entenderla y asimilarla en 10 minutos, una de las partes que hacen que nunca la terminemos de asimilar, nunca se termine de comprender. En el vídeo de ayer hablé. Ah, qué lindo viento. En el vídeo de ayer hablé de. La experiencia biológica, es decir, esta. Esta manifestación que tenemos acá, estrictamente humana, estrictamente del modo en que la estamos viviendo nosotros, es decir, una experiencia que por lo que dije ayer, no quiero que se entienda que la finalidad del espíritu es biológica, porque no es así, la finalidad del espíritu es el espíritu, y algo que desde nuestra escasísima comprensión podría entenderse como una búsqueda de autoaprendizaje, todo lo comparamos con nuestra capacidad de asimilar, y nuestra capacidad y con lo que ya conocemos. Entonces creemos que el espíritu tiene que desear hacer alguna experiencia de las que nosotros deseamos hacer, como aprender, como crecer, son experiencias humanas. Ahora, si nos ponemos a pensar de dónde vienen estos deseos nuestros, de algún lado vienen, y muchos vienen del aprendizaje biológico. Al fin y al cabo nosotros sí somos una rama, como dije, ayer un tentáculo de esa enorme medusa, infinita medusa que es el espíritu, que es imposible de visualizar porque se están visualizando una medusa. El espíritu también es el agua donde está esa medusa y es todas las medusas y es una gran medusa, una figura nada más que planteo que es como nuestra evolución, es como un tentáculo de un desarrollo que se hizo desde ahí. El desarrollo humano es el que hace lo que yo estoy explicando estos días. Nosotros, como una de las ramificaciones del espíritu, a través de la evolución biológica, hemos desarrollado una línea de aprendizaje, una línea de conocimiento, una línea por las cuales el espíritu se puede manifestar. De modo que la finalidad nuestra no es biológica, es espiritual. En este caso, en un aprendizaje biológico. Aquí hay un aprendizaje, en la roca hay un aprendizaje, en las estrellas hay un aprendizaje. Nuestro aprendizaje es el aprendizaje biológico humano. Somos humanos y como tales hay una manera de cuidar que este laboratorio, este espacio de conocimiento, de expresión y expansión se cuide, porque necesita coexistir. El espíritu desea que la parte de aprendizaje humano continúe. Y el aprendizaje humano a su vez desea continuar. Pero lo que sucede es que el aprendizaje humano se olvidó de esta finalidad. Y sucede que lo que descubrimos en Humano Puente es que todos los síntomas de la tierra ocurren cuando nos olvidamos de esta finalidad. El síntoma viene a que recordemos y unamos esta finalidad. Que no quiere decir que uno se va a poner a orar, todo lo contrario, no es eso tampoco, es todo lo contrario, sino que no pasa por ahí. Lo que sucede es que cada vez que uno tiene un síntoma y descubre que desde un lado no biológico llega a la comprensión de ese síntoma y a la incorporación desde el pasado de donde se originó el entramado que hace que el cuerpo se haya puesto en determinada situación. Cuando desde acá se trabaja, se comprende no sólo el síntoma, sino para que ésta y qué hechos, y acá viene, anteriores a esta experiencia humana, habían motivado que aparezca de esta manera esta experiencia humana. Quiere decir que esta experiencia humana, que parece solo biológica, tiene una finalidad anterior. Tiene una finalidad anterior. A ver cuánto va de tiempo. ¿Estamos bien? Tiene una finalidad anterior. La unión de esas dos cosas es en esta experiencia, en la experiencia humana, lo que termina dándole sentido a todo. Aquí uno, supongamos que se siente como materia, como forma, como figura. Yo suelo hacer una comparación bien simple, bien visual, para que después sea trasladada a lo profundo. Supongamos que somos todos fideos pasta, cada uno es un fideo, distinta forma del otro. Uno es un fideo espagueti, el otro es un tirabuzón, el otro es una cinta ancha. Todos somos fideos. Y la pregunta ¿Por qué soy espagueti? ¿Por qué me pasa lo que me pasa? ¿Por qué soy finito? ¿Por qué soy largo? ¿Por qué? Hasta que un día tomo conciencia y me doy cuenta que allá atrás había una gran masa. Alguien preparó una masa. Ese alguien que preparó la masa es el espíritu. Y la masa es el espíritu en un punto más avanzado, en el deseo de manifestación, en la materia neutral de presentación, es masa. No se sabe qué va a hacer, no se sabe qué tipo de fideos va a ser, no se sabe si va a ser fideos, si va a ser raviol, si va a ser ñoqui, qué va a hacer esa masa. Es la totalidad de las posibilidades. Eso. Pero como aquí suceden cosas que ponen en riesgo al laboratorio biológico que hemos creado, para que el espíritu se desarrolle, toda memoria que haya llevado hacia ahí, debe volver a la masa. Debe volver a la masa, pero no solamente en el formato masa, sino que debe estar guardada en un lugar, para que la masa cuando se manifieste, sepa qué es lo que quedó sin hacer, sin corregir. De ese modo, aquella masa neutral que es el espíritu, va a venir a recrear situaciones, pero no cualquier situación, sino la que haya quedado acá, como anotada en una notita que dice estos actos, estas cosas, estos acontecimientos que están grabados en estas experiencias, ponen en riesgo al desarrollo humano, ponen en riesgo a la continuidad humana. Todo diferencial que haya entre el camino puro para que la biología y el ser humano, y el experimento humano siga, hay que dejarlo que siga. Todo lo que no vaya en ese sentido, hay que volver a ponerlo acá para recrearlo, porque hay que corregirlo. Hay una fuerza. Nosotros vamos a poner esa masa acá, y vamos a prepararnos, porque va a haber de vuelta que hacer una nueva tanda de fideos para solucionar lo que quedó sin solucionar allá. Pero si nadie le baja la palanca, esa mano que presione la masa contra la máquina de hacer fideos, no va a pasar por acá. Esa energía, esa fuerza, ese pulso que dice hay que hacerlo de vuelta, se llama karma, es la energía creadora. El karma es la energía creadora y tiene un formato como vamos bien, un formato que podríamos llamar una fuerza, pero todavía no tiene qué es lo que hay que hacer. El qué es lo que hay que hacer es el alma y en esta máquina sería la rejillita que le va dando cada forma a cada fideo. Entonces el espíritu es la masa neutral, el karma es la fuerza que manda ese espíritu a manifestarse de vuelta. ¿Pero manifestarse de vuelta para qué? Para recrear las situaciones que quedaron sin solucionar y yendo divergentemente, no con el propósito que tenemos como humanos manifestando el espíritu, sino otros para rehacerlos. Y va a ser el síntoma el que nos va a avisar qué es lo que tenemos que modificar. Si nosotros sabemos leer el síntoma lo enderezamos y todo va en el mismo sentido. Es por eso que nos manifestamos y es por eso el milagro de haber encontrado el origen de los síntomas. Le mando un abrazo y nos vemos en el próximo vídeo.










