
Pablo Almazán reflexiona sobre cómo los traumas ancestrales y el abandono infantil generan síntomas que se repiten en las generaciones. Propone explorar la historia familiar para rescatar esos niños heridos y sugiere la terapia como camino de sanación.
Chapters
Hola, maestros queridos. Sigo aquí en este bosque que es. Ayer le decía a Lucre, huele a bosque, a aguamarina, a lavanda. ¿Qué otra cosa le decía? Le decía, al fin y al cabo parece que estamos adentro de un desodorante para baño. Tenía todos los aromas que normalmente vienen, pino, ahí está pino, bosque, lavanda, aguamarina. Entonces parecía un pomo de limpiador, pero se lo decía en chiste porque es tan bello, tan bello. La esencia del bo. Ayer les dije que les iba a contar, voy rápido esta historia porque es una belleza. Pongo el control remoto acá. La historia de la segunda mano ya la he contado en algún vídeo, como dije ayer, se las menciono en el libro de o de infertilidad o de celiaquía, o en el quinto o en el cuarto, ya estoy escribiendo el sexto, el de economía. Es una belleza la economía del criado. Cuando un niño es pequeño, por experiencia biológica, porque recuerda a todos sus muertos, porque recuerda a los cachorros de león que quedaron afuera y fueron comidos por la hiena, porque recuerda todo cachorro que quedó abandonado, cuando los ciervos salen corriendo y no hay manera de proteger a un ciervito y se lo comen, hasta a los elefantes les sucede eso, que vienen algunos leones, tigres, se pueden comer un cachorro. Todos sabemos como cachorros, eso es clave cuando se analiza la obesidad y el sobrepeso. Todos sabemos como cachorros que si somos abandonados, morimos biológicamente, tenemos esa memoria. Entonces los seres humanos hemos desarrollado una capacidad inconsciente, biológica, profunda. Por eso siempre recomiendo todos los datos que les doy que los busquen en una consulta con un consultor de bioexistencia consciente. Alguno puede bueno, pero me lo estás vendiendo. No, siempre digo lo mismo, los consultores Humano puente no tienen relación con Humano puente. Pero yo les digo, si quieren solucionar el problema, mucho más profundo que ver muchas veces el vídeo es ir una vez, dos horas, a que te empiece a cambiar la vida. Ni siquiera tenés que ir ahora, porque ahora prendes la pantalla y tu consultor está para cambiar de vida hay que cambiar de vida. Pero la cuestión es que todos los humanos tenemos una capacidad desarrollada, que yo la llamé del drama de la segunda mano. Todos como pequeños, justo ahí, las manos no se me ven, sentimos que estamos colgando de un precipicio y que de esta mano me agarra mamá y de esta mano me agarra papá. Nuestra vida pende de estas dos manos. Estamos así cuando mamá y papá juegan, que nos llevan de una mano cada uno y nos hacen volar. Así somos felices, agarrados de las manos de ambos cada vez que hay que subir un escalón y un, dos, tres. Esa infancia ideal que no todos han tenido. Estoy ejercitando eso, estoy ejercitando eso. Reorixis nos enseñó cuando viajamos a la vida de los abuelos, los bisabuelos, que el ser humano tiende a enfocarse en el drama del que muere. Es decir, si a un niño se le muere su madre a los 4 o 5 años, ese es un drama. Y sin duda lo es, sin duda lo es. Pero aprendimos gracias a estos ancestros que viajamos en el tiempo y estos niños, por ejemplo, tu bisabuelo a los 4 años, tu tatarabuelo a los 5 años, lo podemos ir a visitar, podemos ser él mismo y él nos cuenta, nos cuentan que su drama más grande no es ese, sino el momento posterior en que su padre, como no lo puede mantener y tiene que trabajar en el campo, lo deja en un orfanato. Ahí mano fuera, Mano fuera. Ese es el drama de la segunda mano. Esa es una de las muchísimas cosas que nos enseñó el viajar al aparente pasado, porque no hay pasado si no hay tiempo, y revivir la vida de los ancestros. Una y otra vez nos pasaba lo mismo. Muere el padre, OK, se muere el padre y el niño Mamá, por favor no me dejes. El drama venía cuando era dado, era criado por otro, muere la madre, Papá, por favor no me sueltes esta única mano. Y quedaba en el orfanato la historia. Esos ancestros generosos que están congelados en el tiempo, sosteniendo un dolor que generaciones abajo provoca un síntoma. Esta historia es para infinidad de síntomas. Esa generosidad de los ancestros nos permitió aprender eso, el drama de la segunda mano. Es por eso que en toda consulta, como cité en el vídeo anterior, se tiende a resguardar a uno Si ya vi que mi mamá es la mala de la película, a mi papá no lo quiero tocar. Si ya vi que mi papá es el malo de la película, a mi mamá no la quiero tocar. ¿Por qué? Porque mi cachorro se queda solo y si se queda solo, muero. Entonces amigos, esa es la pequeña y enorme historia de hoy para que reflexionemos y que si hasta ahora miré para A, es hora de mirar a B. Si hasta ahora miré para B, es hora de mirar a A. ¿Por qué? ¿Porque son malos? ¿Porque me castigan? ¿Porque esto por otro? No, porque hasta que no vea bien mi camino inicial de conciencia, que son mis primeros ancestros, hasta que no trascienda lo que dejé sin trascender, no voy a poder descubrir qué es lo que dejaron ellos sin trascender. Porque los síntomas se tratan nada más ni nada menos que una cadena de niños heridos que porto en el alma. Y los tengo que rescatar a todos, pero primero necesito rescatarme a mí. Los quiero. Hasta mañana. Un abrazo grande. Gracias por sanar y por sanarme. Les regalo este bosque. Disfruten del bosque. Un abrazo.










