
Pablo Almazán argues Western culture got ego wrong. Traditionally it meant your divine light, your personal shine. Modern usage twisted it into arrogance and pride, but caring for your ego as that inner light is what matters.
Chapters
Buen día, ¿Cómo le va? ¿Cómo están? ¿Bien? Saben que hace dos días, dos noches, estaba grabando un podcast para el podcast de Humano Puente hablando con César. Si no lo conocen, pongan por ejemplo en Spotify, pongan en el buscador Humano Puente, ahí van a ir a la parte de podcast y van a poder escuchar programas de una hora donde explico muchas cosas, hablamos de temas muy profundos. Respondo a las preguntas de este Instagram, Pablo Almazano Manupuente, si lo están viendo por YouTube también pueden ir a ese Instagram y dejar preguntas y yo las respondo por ahí por los podcast, porque a veces son muchas y no se pueden contestar por acá. Y cuando estaba grabando este último programa hermoso que estamos haciendo o que hicimos y va a salir en estos días, algunas personas preguntaron sobre el ego y le dije a César, además de contestarle por el podcast, como le respondí a esta persona, es un hermoso tema para hacer un vídeo. Hay temas que suelo hablar recurrentemente y que es importante hablarlos desde la profundidad que se plantea, que planteo y reiteradamente porque cada uno a medida que va tomando conciencia va viendo el mismo cuadro y ve distintos cuadros. Entonces resolví que iba a ser por acá también un vídeo y se lo comento en el podcast. Digo, voy a hacer un vídeo sobre el ego, el alma, el espíritu y el karma. Y hoy voy a empezar por el ego. El problema de fondo de esos cuatro temas que voy a hablar, ya sea que no creo que alcancen este vídeo, soy de hablar bastante, el problema de fondo siempre es lo que ocurrió con el tiempo, con la cultura y el lenguaje. Existen lenguajes como suelo mencionar, una vez hablando con East Van Hai, él me contaba que en el húngaro antiguo hay palabras que se conservan muy, muy puras, muy puras y que tienen mucho que ver con la raíz de muchas palabras que hoy se utilizan en la India. Por ejemplo, en ese húngaro antiguo, magma, el centro de la tierra, significa semilla. Miren qué hermosa esa imagen. Y cómo las cosas van pasando con el tiempo, las culturas, los filtros, las ventajas y desventajas del uso de determinados términos y eso hace que se vayan modificando. En occidente, una de las culturas o de los pilares culturales que están relacionados con nuestro lenguaje, están relacionados digamos, con el fondo, con los cimientos de nuestros pensamientos y que se lo tiene como lo más intocable, lo más profundo, es la filosofía. Sin embargo, hay cosas que están mucho más allá, cosas que son mucho más enormes. Lo que sucede es que ese punto, el de la filosofía, tiene mucho que ver con el origen del modo del lenguaje, de la transmisión cultural, de la transmisión que sucedió después a lo largo de las conquistas mundiales y todo eso. Entonces quedó ese pensamiento y toda una línea, una manera de concebir la realidad como base y como significado de las cosas. Sin embargo, las cosas tenían un significado anterior muy diferente y en algunos casos hasta opuesto. En el caso del ego, por ejemplo, hoy en el mundo occidental, en el mundo sensorial, se lo considera hasta malo. Se ha confundido ego con altanería, con una postura exagerada de lo que uno es, de cómo se presenta. Sin embargo, ego no tiene nada que ver con eso. Ego antiguamente significaba la luz propia y la luz divina. Y se le enseñó al ser humano que tener ego estaba mal, que el ego era bueno, una dosis, pero que muy arriba no. Y en realidad hablar de ego es hablar de la luz propia. Es hablar de la luz propia. Lo que el ser humano ha confundido son esas posturas. Personas que cuando se presentan en determinada manera, como yo decía recién, lo que puede llamarse hoy lo que se conoce hoy como egoico, en realidad lo que sucede es que ese mismo ser humano que ha perdido la profundidad del lenguaje, ha perdido la visión de lo que hay detrás de eso, y se confunde porque se siente en su propio programa de desvalorización. Y ve en esa persona algo que le da rechazo, que le da ira, que no le gusta. ¿Y qué es lo que hay en esa persona? Un profundo programa de desvalorización. No hay ninguna persona que se presente con esa postura superior, que no tenga por debajo un conflicto enorme de desvalorización. Porque cuando una persona sabe quién es, sabe también que es imposible que sea más que los demás, o que sea menos que los demás. Cuando se conecta con quién es uno, cuando se conecta con su ego, cuando se conecta con su luz interior, esa persona sabe que es imposible ser mejor o peor que otro. Porque dado que uno es el creador de otro, y que todos los reflejos de uno son solamente reflejos de uno, es imposible que yo sea mejor o peor. Entonces, siempre que uno ve a estas personas con lo que se llama una actitud de mucho ego, en realidad lo que se está queriendo decir es otra cosa. Ego, como digo, significaba luz divina. Y era de las cosas más preciosas y preciadas que un ser humano tenía que cuidar de tener mucho y de nunca dejar. Sin embargo, se nos enseñó que está mal tener ego. Y ya que hablamos de Luz Divina, les quiero contar que el ser humano es alguien tan sensorial, tan, tan, tan sensorial, que tiene como máximo de su existencia y que se utiliza en muchos lugares y que todos lo decimos en algún momento, porque no hay otras palabras referenciales. Porque en este lenguaje, en el lenguaje moderno occidental, en el lenguaje de las cosas, en el lenguaje de la existencia sensorial que me permite ver, me permite escuchar, tocar, oler, en ese lenguaje la Luz es lo más importante. Entonces, dentro de ese paradigma occidental, nosotros decimos que en un punto muy elevado de espiritualidad somos Luz. Sin embargo, en el vídeo de mañana les voy a contar lo mínimo, mínimo, mínimo que es ser Luz. Lo que sucede es que eso va a servir de muestra para que veamos que el ser humano está solamente parado en el mundo de lo sensorial, en el mundo que puede ver, en el mundo que le brinda esa falsa seguridad del engaño de los sentidos. Mañana vamos a ver a qué nos estamos refiriendo cuando decimos que somos Luz. Les mando un abrazo grande, los quiero. Cuiden su Ego, es una cosa maravillosa. Cuiden su Luz Divina, su Luz propia, su propia manifestación. Cuiden a todos sus Yo, por supuesto que se pueden relacionar con todo su Yo, por supuesto pueden hacer cosas grupales, por supuesto, siempre que el eje sea su Luz Divina. Los amo. Gracias.










