
Pablo Almazán argues that forgiving others without inner work is ignorance. He traces how judgments come from prenatal and family roots, and says real forgiveness means releasing stored emotions so the need to forgive disappears entirely.
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A todos. ¿Cómo les va? Buen día. Buen día. Bueno, aquí vamos a simplemente a conectarnos con nosotros, a conocer un poco de la lógica de los síntomas, la lógica de inclusive del perdón que se plantea en Humano Puente. Son días en que en realidad todos tendrían que estar en mucha paz, pero porque cada uno tiene su mirada, su manera de llevar la vida adelante, su manera de guiarse por determinadas cosas, por los referentes que ha elegido, tal vez no le estén pasando con mucha paz. Entonces va a ser importante que se centren en ustedes. Hay dos maneras de tratar de ser objetivo en el mundo de la materia. Una son los números. Los números son un nexo muy importante. De hecho, el inconsciente es todo números. Ustedes piensan cómo son los programas de una computadora, son todos números, y el inconsciente también son todos números. Entonces una manera es los números, Otra manera es la interpretación de los números. De modo que las dos cosas tienen que estar combinadas. No se trata de números y de estadísticas, sino desde qué lado son interpretados los números y las estadísticas. Entonces traten de estar en su centro, traten de estar en su centro y de saber que se está en un momento muy especial de la historia, donde hay un nuevo código, que es este nuevo virus, que ya se explicó en el documento que repito, porque me lo siguen preguntando, está en todos mis perfiles de Facebook, pero sobre todo está en el perfil de Lucrecia, Lucrecia Bianchi, ahí está el documento de coronavirus de Humano Puente. Pero se trata simplemente de esta etapa de evitar, en primer término, una propagación, pero en segundo término de evitar una propagación de uno de los virus que menos muertes ha provocado en la historia. Entonces, las dos cosas hay que tenerlas presentes. Después hay que llevarlo a números. Yo hablo al día de hoy. Hoy, Yo les diría que hoy, si toman conciencia realmente de los números, verán que los seres humanos hacemos cosas tan ridículas como ponernos protector solar y comer una hamburguesa. Y estoy hablando ni siquiera ahí del punto de vista de Humano Puente, sino que estoy hablando de cómo cree la gente que se generan los síntomas y eso. Pero si uno ve después la tabla de posibilidades de riesgo cardíaco como factor de muerte, y posibilidades de cáncer de piel como factor de muerte, uno se va a dar cuenta que está totalmente equivocado si se está poniendo protector solar y no se está cuidando la comida, y si eso lo llevamos a comparar con lo que hoy está pasando en el coronavirus, todas esas estadísticas, ni siquiera se ve la línea de riesgo, ni siquiera se ve. ¿Está bien? Entonces, paz, paz. Son tiempos para ser muy coherente. Vamos a hablar del perdón. Vamos a hablar del perdón. No sé si lo notaron muchas personas, ¿No? Pero no es lo mismo decir yo te perdono a ti, que lo siento, lo siento, pido perdón. Una cosa es perdonar aún afuera y a un tercero, y otra cosa es perdonarse a uno. Este primer perdón, el te perdono, así de fuerte como suena, es ignorancia. Es ignorancia. Acuérdense, desde las escrituras muy antiguas se habla de arrepiéntanse. Acá no es arrepiéntanse, pero hay un perdón coherente que es también promovido por las constelaciones familiares. Lo promovía Berghelinger, resueno mucho con eso, creo que fue un maestro y que enseguida se vio que cuando se fue el maestro hay muchas cosas que se distorsionaron abajo, lamentablemente. Pero enseñaba algo que lo siento. ¿Por qué es una ignorancia el perdón hacia otro? Porque para que yo necesite perdonar a otro, esa persona me tiene que haber hecho algo, y yo tengo que tener un dolor o un juicio hacia esa persona por lo que esa persona me hizo. Y cuando yo tengo eso, la verdad es que lo primero que tengo que hacer es liberar las emociones que me quedaron guardadas, ver todas las veces que me pasaron a mí cosas similares a lo que me está pasando con esta persona, porque yo soy el creador de esa persona y la estoy poniendo ante mí para que haga eso, porque me tiene que avisar qué es lo que atrás en la historia yo tenía del mismo color, con los mismos componentes que hicieron que yo hoy necesite crear esa persona ante mí. Y una vez que yo entienda todo y vaya liberando mis emociones de mis creaciones anteriores, voy a ir atrás, voy a ir más atrás, voy a ir al vientre de mi madre, voy a ir a su inconsciente ampliado, no solo al vientre, sino todo lo que le pasó en ciclos de embarazo, en el pre embarazo, en el amamantamiento, en el destete, en el postparto, en todos esos lugares que tenía mi madre en su psiquis, en su inconsciente. Y después de eso voy a ir al transgeneracional, y si ustedes quieren pueden hacer un análisis transgeneracional, como se conoce a través del método genosociograma, o si quieren pueden a través de Rolexins, ir a vivir la vida de los ancestros, para que de ese modo ustedes puedan entender el punto de vista que ellos anclaron y que es el que hoy les modifica la vida. Cuando ustedes vean que sus ancestros anclaron esos puntos de vista en su pasado pasado por las circunstancias que les sucedieron a ellos, ustedes se van a dar cuenta que hoy, 50, 100, 200 años después, están juzgando a una persona porque la están mirando con aquel punto de vista del dolor que quedó anclado allá. ¿Está bien? Cuando ustedes se den cuenta de eso, se van a dar cuenta que están juzgando algo que se desvanece, que lo acaban de comprender, que tenían un punto de vista modificado por lo que había pasado allá. Entonces no van a sentir más la necesidad de perdonar a esa persona, al contrario, van a pasar por otra emoción que es como una pena por haber juzgado, una especie de arrepentimiento por haber hecho eso. Ahora, si vamos de acá directo allá, directo a la incoherencia de acabo de ver que seguramente en el pasado vos tenés razón, así que yo desde acá te perdono, el síntoma queda intacto, la emoción queda intacta y la necesidad de repetición de que eso me suceda queda intacta. Hay un modo, hay una metodología para ir a disolver eso que juzgo. No se trata de un parche encima como que en la pared tengo un caño con agua que pierde y yo resuelvo aplicarle un perdón, es decir, pegarle arriba cinta adhesiva y ver qué pasa con eso. No, yo tengo que entrar con toda mi fuerza a romper esas emociones en el pasado, tengo que ver dónde se rompió el caño de agua, tengo que ver quiénes fueron los que participaron de toda esa obra que se llama caño de agua roto, y cuando lo termine de arreglar, no va a hacer falta que le pegue esa cinta para taparlo, sino que voy a haber comprendido por qué se había roto el caño de agua. ¿Está bien? Entonces, como siempre un juicio tiene un origen en el pasado y es un dolor que nos condicionó siempre, cuando comprendemos ese juicio, la necesidad de perdonar se desvanece, no existe más. Así que los invito a todos a poner la mano en el corazón y a ir hacia el pasado, aprovechar estos días, son días de mucha quietud, que no es lo mismo que paz, como el conocimiento, que no es lo mismo que la sabiduría. El conocimiento suele convivir muchas veces con el enojo, con las caras tristes. Van a haber personas de mucho conocimiento y muy enojadas, en cambio la sabiduría no convive con el enojo. Bueno, les mando un abrazo grande, los quiero a estar en paz, a disfrutar, aprovechar para amarse. Todos los padres sepan y las madres que son los líderes de su casa y los que llevan paz a sus hijos. Un abrazo.










