
Pablo Almazán argues healers don't need to be fully healed to help others. He draws on his own surgeries, hepatitis G, and muscle paralyses, plus the example of Sai Baba, to show that healers are themselves broken. The work is both personal practice and service, so embrace being a sick healer instead of waiting to be cured.
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Buen día, seres hermosos, aquí junto a una cotorra los saludo, que me está acompañando al principio del video y estoy maravillosamente acompañado por este amigo que está gordito, que está creciendo, que fue plantado por el hombre hace, no sé, supongo que ya varios años y aquí estoy agradeciéndolo. ¿Cómo les va? ¿Cómo están? ¿Bien? Bueno, espero que estén muy bien. Hoy decidí hacer un vídeo que. Que le dé un mensaje a todas esas personas que sienten que no pueden dedicarse a la sanación, ser sanadores de la rama que sean, pero sobre todo de la conciencia. Es como que cuando van a ser sanadores a través de la conciencia, sanadores de su realidad, de su mundo, de su entorno, de sus semejantes, de sus reflejos, cuando van a ser sanadores a través de la conciencia, los viene a buscar más fuerte una idea equivocada Esa idea pero Pablo, yo tengo síntomas, ¿Cómo puedo ayudar a las demás personas? ¿Cómo no puedo dedicarme a sanar si tengo síntomas? Y mi respuesta siempre es la misma. Si alguien hubiese esperado estar sanado para dedicarse a los caminos de conciencia o para sanar a los demás, no existirían sanadores en la historia. Investigalo, fijate, averiguá, recorre la historia. Para darte un solo ejemplo, Sai Baba muere de pulmonía, de neumonía. Todo sanador lo primero que reconoce, y lo primero que se reconoce es ser un ser en distorsión, un ser enfermo, porque si no, no puede reconocer que existan esos fractales de él con síntomas que van a venir a verlo. Cada ser que viene a una consulta donde los síntomas se abordan desde la conciencia, es visto por el consultor como un trozo de sí mismo que le está mostrando que él tiene ese síntoma, a veces en manera más presente, más cercana, más dura, evidente, y otros más lejanos. Desde un esta persona que se acaba de ir me mostró un tema que yo no lo tenía visto en mí, pero sin embargo reconozco que hay patrones ahí que se parecen a los de mi familia. Voy a averiguar. Es decir, el hecho de ser sanador, el hecho de dedicarse a brindar una mejora a tu universo que repercute en vos, implica necesariamente el reconocimiento de estar en un universo, en un universo en el que todo el tiempo vas a estar ante tu distorsión. El sanador sanado, en síntesis, no existe. Toda persona que esté inmersa en tu universo es un reflejo tuyo y vos vas a brindarte a vos mismo la egoísta posibilidad de estar sanando los mientras vas sanando té. Porque mirá, por ejemplo, yo antes de llegar a este camino, antes de crear humano puente, me operaron de várices, de hemorroides, de ginecomastia de la garganta, me sacaron la vesícula. Tuve una hepatitis de un tipo muy especial, Hepatitis G con G de gato, HIG es el virus de esa hepatitis que me dejó un hígado muy sensible, muy. Con muchas cosas. Al no tener más la vesícula, eso también ayudó y siempre soy un caminante de mí mismo en ese tema. Gracias a eso pude investigar tanto sobre cuestiones hepáticas y compartirlas al mundo y atender a tantas personas. Gracias a eso pude descubrir todo lo que hay detrás del SIBO, todo lo que hay detrás de la histaminosis, todo lo que hay detrás de la disbiosis, todo lo que hay detrás de los problemas intestinales en general. Y gracias a eso me falta muchísimo por descubrir, en síntesis. Y tuve dos parálisis musculares antes de mi última separación. Tuvieron que venir a buscarme e inyectarme para que me pueda destrabar, porque no me podía, no podía aceptar que otra vez perdía mi territorio, mi familia y todas esas cosas. Pero inevitable, sin conciencia, la palabra inevitable se vuelve muy común. Con conciencia, la palabra evitable, transformable, trascendente, se vuelve muy común. Entonces, mi diálogo de hoy es para recordarle a las personas que muchos de los niños que ven en las páginas del libro, por ejemplo, de infertilidad, han sido atendidos por consultores o consultoras que todavía no lograron tener, por ejemplo, su primero, su segundo o su tercer hijo, y que lo quieren tener. Y sin embargo han sido puentes para que nazcan decenas de niños. Hay personas que no han sanado su diabetes, sin embargo han acompañado en la sanación de su diabetes a un montón de personas. Hay personas que no tienen casa y sin embargo acompañaron en el hecho de que mejore la economía y que tengan casa un montón de personas. Es decir, el sanador es un caminante de sí mismo, que lo primero que asume, y esto lo van a ver en la apertura cuando nos encontremos para los que deciden hacer un camino de conciencia, lo primero que asume el sanador es que está enfermo. Una de las cosas que suelo decir a quienes llegan a humano puente es que gracias por venir y que cada vez que viene tanta gente y que viene con sus síntomas y con sus problemáticas y dispuestos a sanar el universo, me están demostrando a mí que soy el ser más distorsionado y enfermo de la tierra y que se los agradezco porque gracias a eso es todo lo que tengo para trabajar y para manejar. Todos los que estamos aquí en la Tierra tenemos síntomas, llámese síntoma un problema físico, un problema de salud, una enfermedad o una infelicidad, o un hermano que dejaste de ver, o un problema económico o una realidad habitacional que no te gusta o económica o de pareja. El ser humano de conciencia sabe que todo ese paquete de cosas a los que llamamos de los que no hacen a la paz, a la felicidad y a la plenitud, se llaman síntomas. Y todo sanador tiene síntomas por sanar. Entonces te invito a que no te vuelvas socio de tu no sanación y de tu no trascendencia, boicoteándote con ideas. Hasta que no esté sanado, no voy a sanar, no voy a ayudar a los demás porque sería incoherente, porque diría entonces todos los grandes maestros de la humanidad se convertirían automáticamente en incoherentes. Aprovechá ese potencial, no tengas miedo, anímate a desafiarte a vos mismo y a descubrir que siempre hasta el día que hagas tu redistribución en es decir, que dejes esta forma que hoy tienes y vuelvas a distribuirte para tomar nuevas formas y te vuelvas a distribuir, hasta el momento de la redistribución vas a estar haciendo un trabajo físico en el cual todo el tiempo vas a estar tratando de mejorar. Pero también te aviso una cosa, el día que dejes ese cuerpo te van a haber quedado cosas por trabajar, porque sos el Universo sanándose sí mismo. Así que bienvenidos sanadores, bienvenidos sanadores enfermos, bienvenidos sanadores distorsionados, porque de eso se trata el camino de la sanación. Un abrazo, los quiero. Un abrazo grande a todos.










