
A Spanish-language monologue by Pablo Almazán framing human spiritual growth as an "elevación" toward unity consciousness. He argues people habitually speak from a separated, biologically rooted identity but can speak from a unitary self, which produces recognition in others. Almazán uses the spine as a central metaphor: the coccyx/sacrum anchors root-chakra themes (identity, clan, pregnancy, uterine/childbirth trauma), the lumbar vertebrae reflect early comparisons and self-valuation issues, dorsals correspond to sustaining territory and organs (heart, lungs, thyroid, intestines), and cervicals/head to communication and higher self. The piece maps life stages and psychosocial conflicts onto chakras and vertebral anatomy and frames the human journey as an inward/vertical ascent.
Chapters
¿Cómo están maestros? ¿Cómo están mis yo, mis unidades? Acá somos uno, somos uno realmente, y podemos hablar desde ese lugar. Elegimos hablar siempre desde el lugar que nos da más seguridad, y el lugar que nos da más seguridad es el lugar más terreno, más cercano a la materia. Y lo más cercano a la materia es lo que les contaba ayer de este plano, o antes de ayer en un vídeo, los planos que nos dan seguridad biológica. Los planos que nos dan seguridad biológica. Entonces hablamos desde esta identidad separada. Yo te hablo a vos desde la identidad separada, él le habla a él desde la identidad separada. Pero es increíble cuando. Increíble para el que está acostumbrado a hablar de ese lado separado. Bueno, yo sostengo que soy uno con todo y con el todo, pero siempre hablo desde la separación hasta el saludo, hasta la manera de mirar al otro, inclusive de jugarlo y otras cosas, de criticarlo, de separarlo. Tengo un sueño porque van dos noches, anoche tuve una reunión hermosa con los comunicadores y nos acostamos tarde. Pero siempre que uno habla desde esta conciencia de unidad, todo parece responder de otra manera, porque todo responde de otra manera. Hablando de la conciencia de unidad, cuando yo me hablo a mí mismo, cuando yo hablo en un vídeo, o en alguna comunicación, o en los encuentros de mano puente, desde el verdadero ser que soy, desde el verdadero ser que somos, se produce algo interno en las personas que me muestran que lo que estoy desde el lugar que estoy hablando, es desde el verdadero lugar que tiene que hablar el ser humano, porque se produce ese reconocimiento de esas otras partes mías y esa emoción de todos. Y simplemente lo que estoy haciendo es hablar desde ese lado, que aunque mi biología me diga que no, yo sé que es, yo sé que es verdadero, y mi biología no me dice que no, sino que mi biología sí sabe que soy, pero hay un lado mío que está dormido. Entonces yo le digo a todas esas partes dormidas, no importa, yo vuelvo y hablar desde esta conciencia y todo funciona y todo muestra ese viaje. El viaje del ser humano es el viaje de la elevación. El viaje de la elevación es a su vez el hecho de llegar, cuando uno practica el camino de elevación, a darse cuenta que no hay elevación, sino que todo está acá, que todo está sucediendo acá, y que al final siempre estuvo acá. Por ejemplo, un lugar lindo para ver es la columna vertebral. La columna vertebral es el relato del viaje de elevación del ser humano. Cuando se ven los conflictos biológicos de la columna, uno se da cuenta que se están viendo los mismos temas que se ven relatados en los chacras. Yo lo he contado esto en otros vídeos, pero para los que son nuevos en los distintos canales de difusión, en YouTube, Pablo Almazar, Humano Puente en Instagram, Pablo Almazán, Humano Puente en Facebook, Pablo Almazán, que figura como figura pública, todos los que van llegando ahí, que son muchos, y que los agradezco y los amo, porque es la muestra de que hay que hablar desde el yo, desde el yo soy. Por ahí no han visto aquellos vídeos sobre el viaje de elevación que tenemos anclado en la columna vertebral. Nosotros somos ese viaje. Y el primer lugar de la columna vertebral está relacionado con el chakra raíz, y está relacionado con nuestro lugar en la tierra, nuestra raíz en la tierra, el lugar donde tenemos nuestra identidad y nuestro lugar, nuestro lugar en el clan, ¿Quién soy, ¿Qué número de hijos soy? Todos los conflictos de esa zona de chacra raíz, estoy hablando del coxis y de la parte más baja del sacro, están relacionados con eso, están relacionados con cuestiones de identidad. Y no me siento en el lugar, estoy desplazado de mi lugar, he perdido mi lugar, mi territorio en la familia, no soy el preferido en la familia, me quiero correr de ahí, tengo un gemelo perdido, hay uno nacido antes que yo. Son diversos motivos que impactan en el chakra raisi. Y también, ¿Por qué también a veces en la primera parte del sacro? Porque el sacro habla de todos los instantes sagrados de la vida, como una especie de embarazo, el sacro. Y precisamente es el que contiene el embarazo y le dice al ser mira, tu viaje va a ser desde aquí. Este viaje de instantes sagrados lo vas a recorrer, prepárate. ¿Cuál es el primero? La concepción, el nacimiento. Concepción, el nacimiento, la edad de la reproducción, todo cambia, pasa a ser otra persona, el ser padres, ser abuelos, envejecer y morir. Eso es todo lo que está anclado en el sacro. Y por supuesto que el sacro es el instante, es el hueso, son las ramas del árbol que sostienen el principio de la vida en la tierra. Todos los problemas de sacro, todos los problemas relacionados con esta zona, tienen que relacionarlos con las ramas del árbol que sostiene el nido, que es el útero. Por lo tanto, si mis ramas no andan bien, este nido va a hablar de algunos problemas. Y si el nido no está bien, estas ramas van a reflejar la desvalorización que siento por ese problema. Historias de niños no nacidos, historias de partos que han terminado de una manera no esperada, ya sea por fallecimiento, ya sea por síntomas, por resultados no esperados del embarazo. Todas las historias de útero, los dolores del útero, como el abuso, están anclados en estos huesos, en toda esa parte que irradia. Y ahí comienza el viaje del ser humano hacia arriba. Lo primero que tenemos cuando nacemos son conflictos con los que ya estaban. Resulta que tengo hermanos y yo no soy el preferido, resulta que no tengo hermanos, resulta que empiezo a jugar con mis amigos, con mis amiguitos y me noto diferente, tengo problemas, este no es mi lugar. Y ahí empiezan los problemas de las lumbares y los colaterales. Las lumbares hablan de los colaterales, que son nuestras primeras prácticas de comparación. Los huesos son los lugares donde se ancla la desvalorización. Y para ser valorizado o desvalorizado tengo que tener un parámetro, o soy mejor que, o soy peor que, o soy igual a que. Entonces los primeros con los que nos comparamos al nacer son con nuestros pares. Mi amiguito Papá Noel es bueno, a él le trae más cosas que a mí y conmigo no es bueno, ¿Por qué es esto tan injusto? A él que tiene más le trae más, y a mí que soy tan bueno, y todas esas incoherencias a los que nos invita nuestra cultura. Y nos comparamos y sigue la comparación, y en esas comparaciones notamos que hay cosas que están bien, que están mal. Esa es la cuarta lumbar. Las cosas que no están del todo en norma, las cosas que estoy fuera de la normalidad, es el L, la tercera lumbar. La L refiere a conflictos sexuales, ya lo hemos hablado todo esto, no quiero parar vértebra por vértebra, pero en sí todas las vértebras tienen, las lumbares tienen que ver con los colaterales. Y ahí voy a seguir hacia mi adultez y voy a empezar a hacerme cargo de cosas, hacerme responsable de cosas. Y ahí vienen todas las dorsales, desde las que tienen que ver con cuestiones intestinales, pasamos por la tiroides, por cuestiones de pulmones, por un montón de temas, pero siempre por conflictos de sostener el territorio. Yo soy el que sostengo el territorio. Todas las dorsales con determinados síntomas, con el síntoma que sea para no entrar en columna, tienen que ver con que como estoy sosteniendo esta caja torácica, y esta caja torácica sostiene los símbolos y arquetipos del territorio, como el corazón y los pulmones. El corazón es la casa y los pulmones son el espacio vital, el territorio. Todos los problemas de dorsales tienen que ver con eso. Y ven como voy recorriendo chacras, estoy recorriendo chakra raíz, el chacra sexual, el chacra Ya voy por el chakra corazón, el plexo solar, o chacra solar también, o también plexo celíaco, como lo cuento en el libro de celiaquía. Y sigo, ya estoy por el chakra corazón y subo. Es lo mismo que me pasó en el cerebro, la última capa que desarrollamos embrionaria, y tiene su centro de control en la corteza cerebral que rige la comunicación. Y todas las cervicales son la comunicación de desde lo más simple, lo más básico, paso por la desvalorización, por ser el mediador de la comunicación, y justo empieza a cantar una gallareta. Y lo más elevado de mí, que está relacionado con la cabeza, los huesos de la cabeza, que es la comunicación más elevada con mi ser, mi búsqueda de elevación. Por eso todo nuestro desarrollo habla de esta elevación del ser humano. Seguimos mañana. Los quiero, me voy otro día hermoso de la apertura. Un abrazo.










