
Pablo Almazán argues that delaying inner work makes it harder later. He maps financial investment logic onto personal growth: the best returns come from investing in health, peace, and self-knowledge early, not chasing external fixes. Start young, or you'll keep taking the wrong trains.
Chapters
El mar, simplemente el mar. Eso solo así, hablar, decirle qué lindo que está. Hace un rato le dije qué lindo estás, el sol lo mismo, allá está la luna. Qué lindo está así esa belleza. Quería ver el amanecer, pero llegué tarde. Quería verlo justo cuando salía. En realidad estoy caminando hace rato, pero no llegué a ver el amanecer. Dije bueno, buenísimo, porque tienen que dejar un aprendizaje al llegar tarde. ¿Quién llega tarde? Voy a hablar de eso. Y me acordé de las personas que a partir del momento de la economía del creador, a partir del momento en que empezaron a conocer a través de abordar sus emociones, de que su economía empezó a despegar, Hay muchas personas que se dieron cuenta que ahora su economía se había modificado. Empezaron a entrar en la etapa de la generación. Yo divido el dinero en tres generación, multiplicación y conservación. Y dijeron wow, me doy cuenta de lo enorme que me perdí con todo este tiempo, pero lo quiero hacer cuando lo tengo que hacer, porque ahora soy grande, no lo pude hacer. Y yo siempre les contesto lo mismo, mañana es más tarde que hoy. Pero de lo que quiero hablar acá es que eso que las inversiones te enseñan es aplicable a la vida toda en la vida. Mañana es más tarde que hoy. ¿Qué quiere decir? ¿Que está mal si lo haces mañana? No, pero es mejor si lo haces hoy. Es mejor si lo haces hoy. Mirá, cuando vos empezás de joven a trabajar en vos, la vida es otra, pero completamente es otra. No es que probablemente. No, no. Si vos de joven trabajas en vos y trabajas coherentemente, como digo en el libro que yo estoy escribiendo ahora, la vida se trata de tomar un montón de. Para llegar a la mejor estación. Si vos pudieras llegar a la mejor estación directo, tomando directamente el mejor tren para llegar a la mejor estación, esa sería la mayor ganancia de tiempo que puedes hacer. Pero dado que en muchos casos eso no es así, bueno, al fin y al cabo se trata de equivocarte la menor cantidad de veces de trenes. Cuando las personas empiezan a trabajar en sí empieza, empiezan a estar como la película, en busca de la felicidad, en busca de la paz, en busca de asegurarse que su sol va a salir, pero que va a recorrer un cielo y que va a atardecer y que ese recorrido se va a hacer bien. Ese sol, ese recorrido, a todos los humanos nos recuerda nuestro propio recorrido los ciclos de la tierra son nuestro ciclo, nosotros venimos de ahí, sin ninguna duda, nadie lo puede dudar. En cuanto al material que tenemos y que nos compone, son pedacitos de tierra. Te haces un oligoscan, como menciono en mi segundo libro, y vos te das cuenta que sos cobre, hierro, fósforo, potasio, calcio, zinc, magnesio, manganeso, plata, y qué estás hecho de tierra. Dado que estás hecho de tierra, dado que tenés ciclos, vos vas a querer hacer ese mismo recorrido que el sol, vas a querer llegar de punta a punta, vas a querer comenzar, transcurrir y estar bien. Pero es probable que esté procrastinando, palabra complicada, procrastinando, y que todos los días digas mañana empiezo, mañana empiezo. Mira, trenes para desviarse infinitos. Yo le digo a las personas que se acercan a mí por temas de consultoría, que hay dos tipos de problemas con las inversiones. Uno, las personas que no conocen eso, que no trabajan interior, pero que además no conocen nada de las inversiones. Y dos, las que las conocen mal, las que creen que las conocen y por lo tanto cometiendo errores, teniendo muchísima más capacidad de inversión, terminan igual que las personas que no conocen las inversiones. Entonces en la vida es igual. A mí me han enseñado tanto las dos cosas. Yo digo, les explico a las personas que pocas cosas explican tan bien la lógica de la vida como la lógica de la economía de las inversiones. Primero, vos tenés que trabajar en vos. Segundo, el largo plazo es lo más importante, lo más irreemplazable. Nada le deja más ganancia una persona que el tiempo trabajando para sí. ¿Y cómo trabaja el tiempo para vos? Cuando vos cambias tu matriz de tiempo, y acá hablo de las otras inversiones, acá ahora estoy hablando de la inversión en salud, abundancia, paz y felicidad. ¿Cuál puede ser un tren equivocado? Todos los trenes que te tomes que te hagan pensar que la sanación, la paz y la felicidad están en el afuera. Y al igual que en las inversiones, y al igual que en esos temas, la humanidad equivoca los trenes, se equivoca los trenes que toma. Si de joven hubieras comenzado directo a tu interior, conócete a ti mismo, saca todo lo que tienes ahí, trabájalo, abórdalo, suéltalo. A tus 15 años, a tus 20 años, estarías totalmente. No sé cuál es el término. Vacío, sano, abordado, trabajado en salud, abundancia, paz y felicidad. Estarías alineado con eso mismo que hay ahí y saldrías de la enorme contradicción de creer que siempre hay tiempo y que no importa si lo haces mañana y que no importa si lo haces más adelante. Entonces, para todo, acordate primero que si estás pensando en envejecer hoy, tenés que actuar para cuando seas viejo. ¿En qué? ¿En la economía? Sí, también, pero en las emociones, en vos, en tu cuerpo, en el cuidado de tu cuerpo y el cuidado de tu interior. Segundo, no te tomes trenes equivocados. Todos los trenes que te llevan a la estación de la fuera, son los trenes equivocados. Perdóname que te diga, son los trenes del placebo, son los trenes de creer que me sano, pero la estoy pasando bien un ratito. Los trenes que te sanan, los trenes que te ayudan, los trenes que son tu mejor inversión, son los trenes que te llevan a tu interior, a que saques todo lo que viniste a trabajar porque sos un ser muy, muy, muy antiguo y con muchas cosas que hacen a tu identidad, a esa red de pensamientos que llamas ego. Y cuando vos abordes eso y te des cuenta que desde joven, lo antes posible hiciste eso, vos te vas a dar cuenta que vos sos de las personas que por haberse decidido, por haberlo hecho, por haberlo hecho y no andar que alguien me ayude, alguien me ayude. Que eso no existe en la naturaleza. ¿Te imaginas un ciervo pidiendo ayuda? ¿Un León pidiendo ayuda? ¿Un oso pidiendo ayuda? ¿Lo viste en la naturaleza? ¿Lo ves que existe? ¿Viste alguna vez una planta pidiendo que los demás la ayuden? No existe en la naturaleza, es una deformación cultural humana. Entonces, si vos te asumís un ser humano con una parte biológica que funciona de una determinada manera hace millones de años, vas a ver que rápidamente vas a empezar a invertir en vos, diciendo yo no le voy a pedir ayuda a nadie, yo lo voy a hacer. Todo lo que considere que tengo que hacer, lo voy a trabajar en mí, lo voy a abordar en mí. Este vídeo que parece que se trata un poco de economía, se trata de tu economía, de la economía de tu alma, de tu salud, de tu paz, de tu abundancia. El tren equivocado primero es pedir ayuda a LA fuera. La ayuda se hace, los fuertes se hacen, los exitosos se hacen. Lo segundo, tomarte los trenes equivocados, creer que la solución está en la fuera. Ninguna luz de colores te va a cambiar la vida, ningún sonido te va a cambiar la vida, ninguna cosa externa te va a cambiar la vida. Te puede traer un minuto de paz. Eso ayuda. Y claro que ayuda. Hacelo diariamente si querés hacerlo como ritual. A mí me encantan esas cosas, pero nunca las hago pensando en que mi vida se va a arreglar por eso, que me va a cambiar la manera de pensar o que va a mejorar mi salud. No. Esos son momentos de paz que me regalo porque me encantan. Pero no deposites ahí tu sanación. Gana tiempo. Sos ese sol, tenés que hacer todo ese recorrido y tenés que llegar ahí. Y en el medio o durante ese proceso vas a querer parar, estar bien, feliz, ver a tus hijos sanos, felices, en paz también. Y eso lleva un trabajo interior. Es mucho más probable que no equivoques el tren si ese tren va por dentro tuyo que si va por fuera. Un abrazo.










