
Video (Spanish) by Pablo Almazán introducing ‘bioexistencia consciente’: a therapeutic approach that locates the origin of symptoms in the unconscious, links bodily symptoms to symbolic/familial/transgenerational memories (e.g., sun↔father, water↔womb), and argues for associated (immersive) rather than only disassociated (talk-based) methods including Reorixis for transgenerational work. The speaker also describes upcoming courses and consultant training in Humano Puente.
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Qué día bello. ¿Cómo están? ¿Bien? Sol primaveral de Buenos Aires. Es una belleza. Es un día para tirarse al sol en cualquier lugar, en una terraza, en un balcón, en un pedacito de césped donde uno sienta. Podés poner, si tenés césped, te queres tirar al césped directamente, si no, pones una lonita, un paño, una sábana, un pullover, lo que vos quieras, lo tiras en el balcón, en algún lugar y respiras y te pones al sol. Simplemente eso. Y si tienes algún tema fuerte con el sol, como detesto el sol, como no, el sol no es un buen momento para ir poniendo la mano al sol. Si no querés estar, ponés la mano al sol, los pies al sol, o te tratás de poner un poquito en el sol y pensás ¿Qué asuntos tengo que arreglar con el sol? ¿Qué asuntos tengo para arreglar con mi padre, o con mi rol de padre, o con la paternidad? ¿Qué asuntos le quedaron pendiente a mi madre con su padre, a mi padre con su padre? ¿Qué asuntos tengo pendiente con mi padre, con el rol paterno? Y empiezo ahí a pensar y a pensar en mí, empezar a pensar hacia adentro y hacia adentro, y tal vez empiezo a permitirme tomar conciencia de que tengo cosas guardadas, dolores guardados, me hubiera gustado decirle esto, me hubiera gustado decirle lo otro, se murió y no se lo dije, lo tengo guardado hace mucho y no se lo digo. Estoy cansado de ejercer tal papel paterno y no lo digo y simplemente lo digo, me lo imagino adelante mío y se lo digo, y si puedo hacerlo realmente mejor, lo llamo por teléfono y se lo digo y lo hablamos y lo libero, y por ahí mañana me puedo sentar al sol y disfrutarlo. Y si ocurrió en determinado momento de mi vida, así puntual, amaba el sol hasta los 25 años, y después de eso dejó de gustarme el sol. ¿Qué me habrá pasado a los 25 años con respecto al sol, con respecto a la paternidad? En humano puente incorporamos siempre el significado de las cosas, la simbología de las cosas. ¿Por qué? Porque la simbología de las cosas contiene toda la mirada que el ser humano ha depositado en ellas y el significado que le dio a ellas. Entonces se convierten como una especie de imagen que representa toda una serie de hechos sucede con los símbolos en general, que solemos reconocer como símbolos. Por ejemplo, una cruz cristiana tiene su simbología, una cruz esvástica tiene su simbología. En el inconsciente colectivo, Un icono, como por ejemplo el icono del silencio, que es esa foto de esa enfermera, tiene detrás todo un significado. Pero si lo hacemos más extensivo, en muchos objetos, símbolos, formas, hemos depositado nosotros una simbología. Para nosotros significan un icono que representa toda una historia. Entonces, a lo largo del tiempo nos relacionamos con el sol, lo cuento en muchos vídeos, eso está anclado en las manos, porque nos relacionamos con el sol así, eso está relacionado con el planeta Mercurio, que se lo llamó el mensajero de los dioses, porque desde la antigüedad se sabe que era el más cercano al sol. Eso está relacionado con un montón de cosas, pero el sol está relacionado porque siempre lo hemos idolado, idolatrado como el padre. Entonces cada vez que tenemos un conflicto con el sol, lo primero que pensamos ¿Te pasó algo traumático al sol a los 25 años? Hay casos que yo los cuento en el tercer libro, en el quinto libro y en el cuarto, por supuesto, que es el específico de alergias, de personas que habían estado al sol y les ocurrió determinada situación traumática estando al sol. Y después cuando repite una escena parecida, están en la misma terraza parecida de una amiga que tenía el mismo nombre que la anterior y todo eso, alergia al sol. Pero como digo siempre y expreso en el cuarto libro, casi todas las alergias a determinada cosa, en el fondo terminan con la simbología de esa cosa. Es decir, esta chica que yo cito en el libro, que tuvo una alergia al sol, porque la vieron desnuda en una terraza tomando sol, ese era el recuerdo que tenía no sanado, en el fondo tenía recuerdos de conflictos de padre, paternales, conflictos con su papá y todas esas cosas. Es decir, lo que acá empieza sol, sol, allá suele terminar sol, padre. Lo que acá empieza con un conflicto de agua, no sé, no me quiero meter a la pileta, y recordé que hace dos años, en una pileta similar, vi cómo se ahogaba una persona. Acá empieza agua, agua. Pero si yo sigo por la historia de esa persona, me voy a dar cuenta que representa conflictos de útero, y que esta persona que vio ahí que se ahogó, en el fondo tenía relación con un no nacido anterior de su madre que muere en estado líquido, digamos, en el estado uterino. Siempre las simbologías me muestran aquí lo que en el fondo tengo de una manera más directa, más real, más familiar, humana. Entonces incorporar la simbología es absolutamente importante. Como ven, es inconsciente. Entonces, hoy, más allá de este largo preámbulo, lo que quiero contarles de la bioexistencia consciente es la importancia de haber tomado como vía de abordaje profunda la del inconsciente. Todo síntoma viene del inconsciente. Todo síntoma es creado del inconsciente, simple y profundamente, porque en realidad todo, todo lo creamos desde el inconsciente. Y el síntoma es parte de eso. La creación que irradiamos nuestras células, este paquete creador que aprende a crear en el vientre materno lo que vino a crear del transgeneracional, estas células que se programan en el vientre, que yo lo explico en los libros y en las actividades para los consultores, se programan en el vientre para salir a crear, a diferencia de lo que propone Bruce Lipton, para salir a crear lo que vinieron a hacer a la tierra, esas células todo lo crean a partir del inconsciente. Si uno no se reconoce algo más que biología, bueno, la creación va a ser totalmente del inconsciente biológico y el tiempo se va a vivir con peso, con carga, que es el modo que maneja el inconsciente biológico. Sólo maneja el código materia. A ver si anda, Sheikh, quiero que protagonice algo que ande por ahí. Allá está, ahí va, ahí vamos. Es infaltable. Entonces, si yo no me reconozco algo, más estoy regido por ese código materia. Y por lo tanto es importante tomar conciencia que para abordar un síntoma, Miren, les voy a hacer una propuesta muy simple. Díganle desde su consciente, así a la fiebre que baje, van a ver que es el inconsciente el que no soy yo el que te estoy poniendo fiebre. Porque si yo regulo la temperatura, sé cómo mantener el equilibrio bacteriano. Y esto me viene bien, porque aunque no lo creas, con una pequeña diferencia de temperatura, para mí es muy importante para el control de las bacterias que están creciendo demasiado en tu cuerpo. Y no baja la temperatura porque sí. Ahora díganle a una mano que empieza a temblar sola en un Parkinson, díganle, mano, detenete. La mano les va a no, no, la orden la tengo desde el inconsciente Como vos no considerás que el inconsciente tiene poder, creés que me podés decir que yo me detengo y yo me voy a detener. Pero no, el inconsciente es más poderoso que el consciente, así que no me voy a detener, porque esta mano representa todas las veces que quisiste agarrar a alguien, reventarlo, moverte, sacudir, echar, y no lo hiciste y te lo guardaste. Entonces hasta que vos no entiendas lo que el inconsciente viene a decirte. Entonces lo que voy a hablar mañana en el vídeo, y aquí lo estoy introduciendo, es la importancia de hablar con el síntoma, el código que habla el síntoma. En Humano Puente tenemos un abordaje completo para trabajar en las tres etapas, dos muy pequeñas y una inmensa, en las que un síntoma se programa. Vamos entrando en tema de la importancia de reconocer que un síntoma es creado del inconsciente, por el simple hecho de que toda la realidad es creada del inconsciente. Pero si le agregamos a eso la frase todo síntoma es un recuerdo no sanado, un recuerdo doloroso no sanado, como decimos en Humano Puente, nos vamos a dar cuenta, Uy qué lindo, allá está la luna, la luna, el sol. Amo esas. Por eso se dice que la luna es más grande, porque el sol no lo dejan salir de noche y la luna sale de noche y de día. Esto que les hablé ayer de que el síntoma viene desde el inconsciente, es tan inmenso que en esa realidad que creamos, todo síntoma es un recuerdo doloroso no sanado. Me tengo que fijar en esa realidad creada. ¿Que me duele y que me duele? El cuerpo, una luxación en el hombro. ¿Que me duele? El hígado, los intestinos, la cabeza, la panza, la rodilla. ¿Que me duele que no me hablo con mis padres? ¿Que me duele que no soporto a los de tal religión, tal estrato social, a los delgados, a los gordos, a los petisos, a los blancos, a los negros, a los extranjeros, a los amarillos? Todo eso me duele. Lo que sucede que por ahí no quiero reconocer que duele. ¿Entienden? Cada uno tiene sus dolores. Cada uno tiene sus dolores y cada juicio es un dolor guardado y cada juicio es un síntoma. Entonces se puede abordar como un síntoma. No les recomiendo dejar los juicios de lado, porque no se pueden dejar de lado. Es como dejar la mano que se mueve de lado. El síntoma viene a que veas quién sos. Entonces, esos juicios ¿Donde están? En la historia, en el inconsciente. ¿Donde aprendí a juzgar a todos estos ejemplos que les acabo de dar? ¿Donde aprendí a mover mi mano? En mi historia. ¿Dónde aprendí a tener sobrepeso? En mi historia.¿Dónde aprendÍ a no tener hijos? En mi historia. ¿Y dónde está esa historia? En mi inconsciente. Es por eso que siempre en Humano Puente promovemos la acción. Porque las personas preguntan, preguntan, preguntan, para ver si desde el consciente encuentran la clave de su síntoma. ¿Que les digo? Puede suceder. A eso se llama toma de conciencia. Lo encontré allá en el inconsciente y lo tomé, ahora lo tengo en conciencia. En esa acción hay síntomas que se Sanan, es cierto. ¿Cuál es la minoría? Entonces por eso siempre la propuesta es cuando vayas a una consulta de un consultor de monopuente y que vos le preguntes ¿Vos trabajás específicamente como se plantea en Humano Puente? Y te diga que sí, es muy probable. Es más probable que te suceda esto que te propongo. Y qué es lo que debería suceder si se da todo de parte del consultor y de parte del consultante. Cuidado que así como cuando me dicen a mí Pablo, gracias por sanarme, yo digo no, te sanaste vos. Cuando alguien no se sana, también hay que reconocer que es uno el que se sana o el que no se sana. Personas que me fui a una consulta, pero no me gustó. Y yo le ¿Para que lo habrás creado? Y ahí se permiten ir a otro consultor y por ahí alguien ya está solucionado. Entonces lo primero en una consulta arreglas mucho más rápido las cosas. Porque de esto te quiero hablar hoy en Humano Puente. La propuesta es abordar desde el inconsciente. Existían en la tierra dos modos de abordar siempre, no diría siempre, pero uno existía mucho en el mundo chamánico, en el mundo antiguo, y otro en el mundo occidental. El mundo antiguo es el mundo del inconsciente y el mundo occidental es el mundo de sentarse y hablar desde el consciente sobre algo. Entonces hay un abordaje que podemos llamar desde el consciente disociado. Acá está el consultante, acá está el consultor, o acá está el terapeuta, acá está el paciente, cliente, o como cada uno lo llame según su mirada, o corriente, él le hace preguntas, él le contesta, charlan, debaten, siempre desde el consciente para tratar de lograr tomas de conciencia, para tratar de sobrellevar alguna situación. Y eso está muy bien. Ahora, sabiendo esto que les conté en el vídeo anterior, la verdad que si uno pudiera entrar directamente al inconsciente a ver dónde está la clave de esto, se gana mucho tiempo, los resultados son muy superiores y la manera de sanar la existencia es mucho más profunda. Entonces existe una manera de abordar los síntomas de modo disociado y de modo asociado. Que sea disociado quiere decir que se produce este intercambio en una consulta, uno pregunta, otro contesta, tratan de llegar a una conclusión y está muy bueno. Ahora, que sea asociado quiere decir que el consultante se va a meter adentro de ese mundo y lo va a ver. No es lo mismo ver la película que ponerte un casco D y ser la película, estar ahí adentro y vivirla y sacar conclusiones de cosas que están ahí y que jamás te las hubieras podido imaginar. Es como ver la foto de el mejor paisaje del mundo o estar en el mejor paisaje del mundo. Cuando estés en el mejor paisaje del mundo vas a ver que están los olores, las sensaciones, lo que te dice tu corazón sobre eso, está el agua, están los elementos, está el viento, está la sensación, están los recuerdos ancestrales de ese lugar, está el reconocimiento con quién sos, con las coordenadas que sos y las coordenadas del lugar donde está parado, está la sensación, está la emoción. Todo eso sucede cuando entras al mundo del inconsciente y al consciente. ¿Acá hace una pregunta, pero cómo? ¿Cómo es? ¿Cómo es? Te recomiendo que le digas a tu ey, vas a tener que parar un día de preguntar tanto antes de hacerlo. Primero hacelo y después fíjate y preguntá lo que te falte preguntar. Eso le tiene que decir cada uno a su consciente. No, pero yo quiero saber, mirá, te lo venís preguntando hace 40 años y en dos horas ya podrías saber. Hace 40 años ya podrías saber de qué se trata esto. Pero entonces hay dos tipos de abordaje. Desde el consciente, desde el inconsciente, para abordar lo que se llama la vida contemporánea. Se puede hacer consultante acá, consultor acá, hablar sobre conflictos de la vida contemporánea u opción B, hacer un ejercicio en donde el consultor va a llevar al inconsciente en la vida contemporánea a la persona. ¿Cómo se hace un estado de trance, de éxtasis? Ayahuasca. No, parado. Parado en un lugar, cerrás los ojos y se hace un ejercicio. Parado en ese lugar. Es decir, no podés perder nunca la conciencia, porque te caerías. No, no estás así parado. Y si de repente dice bueno, terminamos, abrís los ojos. Abrís los ojos. Si dices che, que olea quemado, salgamos corriendo, salís corriendo. Entonces no hay que tomar eso. ¿Como se le enseñó al ser humano eso? Cuando, por ejemplo se tomó al dios Bicorne de los antiguos europeos, que hablaba y de todo el mundo, es una figura muy repetida en el mundo. Se hablaba de los dos mundos, el inconsciente y el consciente. A esa idea se la tomó como el diablo. No entrés ahí. Claro, ahí estaba la liberación del ser humano, el reconocimiento del ser humano. Hoy sabemos que eso es el inconsciente, y todas esas cosas que hoy provocan la enorme sanación de los síntomas, entonces son cosas que fueron pasando. También se creía que determinados animales que hoy conviven con el hombre eran malignos. Y todas esas cosas fueron cosas necesarias o que sucedieron en su tiempo, pero ya pasó mucho tiempo. Entonces es hora de dejar eso atrás, sin juicio, o liberando los juicios que sean necesarios. Al fin y al cabo hay una manera de abordar la vida contemporánea de modo disociado. Trata de contarme qué te pasó a los 25 años. No lo sé. Con respecto al sol, 25 años no me acuerdo porque siempre voy a la playa. Puede ser que una persona se acuerde. Otra manera es, a ver, vamos a hacer este ejercicio, yo te voy a parar en un lugar, ese lugar son tus 25 años, cerrá los ojos y ahí empieza el consultor a guiarlo, guiarlo, guiarlo, y la persona estoy en tal lado, me está pasando tal cosa. Un minuto, terminó. Entonces, ese mismo modo de abordar las cosas existe para la vida contemporánea ya existía. Y para la parte de útero de mamá, yo puedo viajar también a los recuerdos del útero de mamá, o puedo hablar sobre ¿Y qué le habrá pasado a tu mamá embarazada? Mirá, era el año 1974, y por ejemplo, en ese momento mi mamá y mi papá se estaban construyendo la casa. Está bien, está muy bien hacer eso, y nosotros lo planteamos también. Pero existe otro modo, que es cerra los ojos y entrá a la panza de tu mamá. Ese modo se llama asociado. Y ahí estoy en el mismo código de lo que me hace mover la mano, es decir, en el código del inconsciente. Ahora, ya existían abordajes, más allá de que los hemos modificado profundamente para poder llegar a los resultados que hoy llegamos en Humano Puente, y que son los que ustedes conocen, ya existían abordajes asociados y disociados en estas dos etapas. Pero en el tercero, que es el más grande, el transgeneracional, no existían abordajes. Esperen que tengo una alarma acá. No existían abordajes para entrar desde el inconsciente a todas las memorias transgeneracionales. Así como les conté que entro en mi vida y entro en la panza de mamá, yo puedo entrar a cada instante y minuto y segundo de la vida de cada uno de mis ancestros. No importa que hayan pasado diez, cincuenta, cien o mil años y más. También con reorixins hemos ido al origen de la creación. Así que miren si se puede ir lejos. Entonces, en 2015 presento a la tierra una sigla que se llama re o ri. La x es 1 por y n s, retorno al origen por Interpretación de Síntomas. Reorixis es ir a buscar el origen, la bomba emocional que ocurrió en el transgeneracional y que genera desde el inconsciente la posibilidad de sanar. Ahora sí, teniendo un abordaje completo, que es lo que se propone en Humano Puente de Vida Contemporánea, desde el inconsciente, se puede trabajar también desde el consciente, pero recomiendo desde el inconsciente útero. Desde el inconsciente, acá recomiendo dos cosas. Primero desde el inconsciente, reprogramación de útero, y después una charla que se llama Proyecto y sentido sobre toda esa etapa. Acá recomiendo las dos cosas. Y en el inconsciente del transgeneracional, que es eterno, hacer reorixins, hacer o de entrada, o cada tanto, alguna mirada con el árbol genealógico. Eso es disociado, el dibujo del árbol, disociado. Yo estoy acá, el consultor está ahí, y hablamos sobre lo que le puede haber pasado a esta abuela, lo que le puede haber pasado a este bisabuelo. En cambio, cuando vos entras desde Rorixins, eso me está ocurriendo a mí, que soy la abuela, cuando tengo cinco años y me dejan sola en mi casa, y adelante mío muere un hermano, o sucede tal cosa, o vivo la pandemia. Entonces, la recomendación sobre el transgeneracional es 99 % trabajar con Rorixes. Ahora, el abordaje del árbol genealógico es genial y es maravilloso, está bien, pero no recomiendo que sea ese el abordaje o ese solo el abordaje. Por eso se trabaja siempre desde el inconsciente, porque el síntoma viene desde el inconsciente. Por eso ya acá hay varias manos que dejaron de detenerse en un mundo donde la sociedad considera que lograr esto es imposible, simplemente porque es el mismo mundo que se niega a meterse en el inconsciente. Bueno, les mando un abrazo a todos, los quiero. Buen día, ¿Cómo les va? Qué día bello. Bueno, les cuento, estoy grabando este vídeo y es domingo porque empieza la semana y empieza una nueva apertura en decodificación bioemocional. Apertura 1 de mano de Urbano Puente mañana lunes. Entonces, hoy, para que se den una idea, estoy como esa noche en que ustedes le habían guardado el pastito y el agua a los Reyes Magos, yo también. Y así es como duermo esta noche, porque mañana hay apertura, y mañana tengo el honor, el autocompromiso, el autoplacer de poner la suficiente conciencia, porque sé que tengo que acompañar, tengo el honor y la dicha inmensa de acompañar a 50 personas que van a dar este primer paso de cinco días. En realidad ya han dado el paso de la jornada online, y ahora hacen este primer paso de 5 días. Entonces hoy ya es día de celebración. Semana por medio empieza una apertura y a veces dos semanas seguidas, como fue la semana pasada, y son siempre momentos de celebración. Va a haber 50 nuevos consultores en decodificación bioemocional en la Tierra, y después hacen su siguiente paso de cinco días, y son consultores en bioexistencia consciente. Humanos puentes, seres que tienen una conciencia de la realidad y una mirada de la realidad, que pueden acompañar a través de este camino de conciencia, a quien se acerque a sus consultas, a sus encuentros, para atenderse, para hablar y para trabajar desde el inconsciente todo síntoma. Y siempre aclarando. Me río porque ayer otra vez lo hice, ayer tuve el honor de estar invitado por un grupo de Mendoza, y en realidad se sumó gente de todo el mundo, y hablaba de esto siempre síntomas, todo lo que duele en la realidad. Entonces ahí lo van a poder trabajar, tratar y encontrar el origen de lo que creó esa realidad dolorosa. Y de eso quiero hablar hoy en el videíto sobre bioexistencia consciente. Hay una fuerza, mírenla acá. Siempre uso estas comparaciones. Yo anoche siempre les cuento, tengo el honor de salir todas las noches con mi hijo más chico, Juan Cruz, a mirar el cielo, a mirar los astros, por donde está Júpiter, allá salió Marte. No sé si lo están viendo por el lado del este estas noches. Ese notorio planeta rojo es Marte. En el medio del cielo se ve a eso de las diez de la noche una estrella, aparente estrella, pero es un planeta muy grande. Eso es Júpiter, y atrás va Saturno siguiéndolo. Bueno, todas esas cosas las hacemos todas las noches. Tengo la enorme dicha de que eso hoy esté así y que todas las noches lo hagamos y nos abracemos. Y anoche, abrazados, mirando el cielo, mirábamos este árbol. Y yo le decía qué maravilla, Juan. Hace unos 15 días ese árbol era totalmente transparente en la mirada. Hoy ya está totalmente verde. De noche se ve totalmente y de tarde ya se ve totalmente cubierto de hojas. Eso quiere decir que el universo tiene un pulso propio en el que ha desarrollado distintas vías, distintas ramas de expresión en las que los átomos y las moléculas se han acomodado. Y como ya mencioné en vídeos anteriores, esos átomos están en permanente equilibrio. Ese núcleo de protones y neutrones siendo orbitado por electrones que lo hacen a una distancia y a una velocidad determinada, que hace que eso permanentemente, ese juego del movimiento de la existencia, siga sucediendo, siga sucediendo. Ese perfecto equilibrio entre orbitación, si es que se dice orbitación, y la distancia del centro. Si los electrones estuvieran más alejados, ese átomo colapsaría. Si los electrones estuvieran más cerca y se precipitaran hacia el centro, ese átomo colapsaría. La existencia de ese átomo colapsaría. Y esa primicia, esa premisa, la de existir, la de estar moviéndose, pasa por muchas pruebas. Yo lo cito en el tercer libro, en el quinto libro, el de infertilidad, hablo del confinamiento del átomo. Ese experimento tan complejo que hacen hoy los físicos cuánticos en los aceleradores de partículas, en el CERN, en Suiza y en tantos lugares, someten al átomo a un espacio reducido, reducido, reducido Imagínense lo reducido del espacio para que sea un átomo que está en un espacio reducido. Y resulta que cuando lo van confinando ese átomo, los electrones empiezan a girar rápido, rápido, rápido, porque ven que los están empujando hacia el centro, y el átomo dice no, no, no, no, y empieza a girar rápido, rápido, rápido. Es tengo que existir, no puedo precipitarme al centro, yo estoy acá y tengo una existencia, una vibración, y los átomos se acomodan y se acomodan y se unen y empiezan a formar organizaciones más complejas, como por ejemplo las moléculas. Pero esa premisa se mantiene intacta, Ese deseo de existir del átomo en cada formación de moléculas está presente. Desean existir en ese modo en que están existiendo. Y así se empiezan a formar las moléculas de hidrógeno, oxígeno, después el agua, que es la unión de moléculas, después ya empiezan los elementos, empieza la naturaleza y llegamos acá, y llegamos a todas las rocas y a todo lo que compone nuestro cuerpo. Y como digo siempre y lo conté en el segundo libro, somos hierro, fósforo, zinc, potasio, calcio, magnesio, manganeso, bismuto, torio. Torio, chicos, el elemento de Dios, por decirlo de alguna manera. Eso está en mi segundo libro, el de elementos celulares. La energía del futuro es el torio. Bueno, no importa. Pero todo eso y cada parte que somos, cada uno de esos átomos y cada una de esas moléculas, tiene el deseo de existir. Ese pulso por existir, nosotros lo tenemos de modo fractal en cuestiones tales como el miedo a la muerte, como un montón de cosas que no son más que el reflejo, y esto me lo enseñó Lucre de aquí aquel momento de separación de la fuente, separación virtual, por decirlo de alguna manera, porque es imposible la separación de la fuente, ese momento de despegue para hacer una experiencia humana que vivimos, es lo que acá hace que temamos mucho a la separación biológica, nos recuerda eso. Pero al fin y al cabo, a lo que voy es que todo el universo muestra en cada una de sus facetas, en las rocas, en las plantas, en todo lo que sensorialmente existe, todo el tiempo el universo muestra su deseo de existir. Por lo tanto, cuando hay algo que no va en ese sentido, cuando hay algo que lleva hacia el riesgo de que cada una de esas especies, de esas plantas, de estos árboles que han crecido, miren si este arbolito solo. Ha crecido kilos y kilos de ramas, solo este arbolito. ¿Se imaginan las millones de toneladas de tejidos que ha crecido el universo? Este tiempo, en estos minutos, en estos segundos, Ese pulso por existir y porque cada especie continúe evolucionando y creciendo para alejarse de la posibilidad de la no existir biológica, material, hace que el universo siempre tenga un sentido. Y es el sentido hacia la continuidad de cada una de las variaciones y de las especies que se han desarrollado. Son todas capas de garantía de la continuidad de su propia existencia que cada uno tiene dentro ese saber, cada especie tiene dentro ese saber. Nosotros somos garantes de una evolución determinada que se llama humanos. Y esa evolución, cuando no va para el lado correcto, tiene un gran mecanismo que nos va a avisar que tenemos que ir a buscar el origen del momento en que eso se distorsionó. Porque esa continuidad tiene un mensaje de riesgo adentro. A ese mensajero y a ese código lo llamamos síntoma. Mañana seguimos hablando de esta belleza. Un.










