
Pablo Almazán explains how emotions trap us in circular patterns until we see their core, using a case where a client's knee pain traced back to family trauma across generations. Liberation comes from experiencing "we are one" rather than just thinking it.
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Miren quién está acá, porque andaba dando tantas vueltas alrededor que le digo vení, que me venís bien, para que se note que es otro vídeo, porque los voy a grabar juntos. Vaya. Estamos hablando en el vídeo que vieron ayer sobre las emociones y el tiempo. El tiempo tiene esa característica de ser manejable, estirable. El tiempo se deforma, nos dijo Einstein. Y la gente dijo, bueno, no la gente, todos hemos dicho, bueno, supongo que esta media hora va a ser más larga que la otra. Algo de eso es cierto, algo de eso hay en esta cuestión de que el tiempo se deforma. Lo que sucede es que cuando no se comprende el yo soy, el yo soy es algo que la mente no puede comprender, por empezar, pero se toma el somos uno y nunca se toma el somos uno. Piensen, si somos uno, existe la solidaridad. ¿Según desde que estado de conciencia? Desde este estado de conciencia tierra bajo que me manejo por lo sensorial, aquí estoy yo, allá está el otro. Claro, existe la solidaridad. ¿Pero qué pasa? De este estado de conciencia y de unidad, esto es somos uno, esto es somos uno, de este tanto estado de conciencia y realidad, somos uno. Yo no puedo ayudar a nadie, no hay nadie ahí, pero tampoco nadie me puede hacer daño, tampoco a nadie puedo juzgar porque soy yo. Tampoco nadie está ahí para algo que no sea yo mismo haciéndomelo a mí mismo. ¿Y si yo me lo hago a mí mismo, tengo que tomar conciencia para qué me lo estoy haciendo? ¿Será que cuando paso cierto nivel me vuelvo malo hacia mí mismo? No, no sucede eso, lo que sucede es que no comprendo. Somos uno, es un proceso complejo, es un lugar al que se llega, no es un lugar teórico, es un lugar al que se arriba, pero además se arriba sin la menor duda. Claro, si somos uno, era él, él era yo, entonces me pegó por eso. Entonces yo tuve que descargar mis emociones en esa situación, en ese mismo instante, en presente, desde el inconsciente, para que de esa manera yo después pueda ir a ver como yo estoy dentro de él, pero que en realidad él está dentro de mí. Y ahora entiendo todo, sé que cuando están escuchando esto están diciendo que. Pero el proceso es así. Ahora les dije que la emoción dobla el tiempo. La emoción dobla el tiempo y no me quiero ir de ahí, ¿Para qué? ¿Por qué? Acá hay dos visiones. ¿Si yo no me reconozco creador? Para nada, para nada. Esto es ¿Para qué venir acá? Para que una emoción me doble el tiempo, para que me obligue a estar en un lugar, para que me obligue yo esté trabado y no pueda salir de determinada situación, para que tenga determinados síntomas, determinadas relaciones dolorosas, tóxicas, dañinas, todo eso porque una emoción se le antojó enroscarme en el tiempo. Posición 2 sí me reconozco que soy creador y que estoy aquí en la Tierra para algo, que aunque no lo termine de comprender en el camino de ir haciéndolo, no sólo lo voy a comprender, lo voy a agradecer, lo voy a disfrutar, voy a decir ¿Qué le pasa al resto de la humanidad que no ve esto? ¿Por qué todo? Y después ya cuando pase más camino, voy a ya entendí, no necesito convencer que lo hagan, no necesito. Yo estoy a disposición, quien quiera ver, que vea. Y ahí uno va a qué bueno que existe la emoción, qué bueno que me obligó esa emoción a permanecer en círculos de tiempo hasta que vea lo que había en el centro de ese lugar. Entonces ahí la emoción cobra un rol magistral, cobra un rol irreemplazable, cobra un sentido profundo al cual uno agradece de una manera que no alcanza el cuerpo físico, porque la emoción siempre está guiando y nos está conduciendo en este tiempo circular hacia un centro gravitacional. Fíjense que parecido a todo lo que digo siempre, estos hechos son como cuerpos celestes y la emoción es la que te atrae y te dice hacia ahí, hacia ahí, hacia ahí. Si yo trabajo un síntoma desde el punto de vista físico, acuérdense que el humano puente síntoma es todo lo que haga que una vida sea considerada no plena. Si yo trabajo un síntoma físico, dolor de rodilla, el hecho de sentirse obligado a hacer las cosas, no querer hacerlas, sentirse presionado por esa situación. La semana pasada en la apertura Reorixins apareció un caso hermoso que una nueva consultora le atendió a un nuevo consultor en un Reorixins maravilloso en el que trabajaron con dentro de la madre del consultante, dentro del abuelo del consultante, él tenía ligamentos cruzados, había sido operado de ligamentos cruzados, tenía un problema de meniscos, tenía un problema en la parte del fémur que llega hasta la rodilla. Y entonces ellos salieron en la búsqueda, en estos ejercicios de caminos que se cruzan y que se contraponen. ¿Qué va a hacer de mi futuro si tomo este camino? Si tomo este camino. Ligamentos cruzados. ¿Qué va a hacer de mi futuro? ¿Porque es un ligamento si tomo este camino? ¿Y qué va a hacer de mi futuro si tomo este camino? Pero eso está en la rodilla. Hay una obligación hacia eso. Me siento obligado a quiero irme y me tengo que quedar. Quiero quedarme por amor, pero me tengo que ir. ¿Pero como? Es un ligamento acá. ¿Y qué pasa si yo me voy? ¿Que me va a pasar más adelante? ¿Y qué pasa si me quedo? ¿Qué va a pasar más adelante? Vamos a los meniscos. Situación en la que me veo sumamente oprimido y que yo soy el amortiguador de todo esto. Yo soy el que aguanta todo esto, no doy más de soportar esto. Plum. Meniscos, obligación, desvalorización, Todo eso es rodilla. Fue maravilloso lo que salió con la historia de la madre de este chico que quería irse de su casa y no se podía ir porque su padre tenía un problema psiquiátrico y ella era la encargada de cuidarlo. Su madre no trabajaba, ella trabajaba, mantenía a toda la familia. Y por supuesto que eso estaba anclado ¿Dónde? En la rodilla de este consultor. Maravilloso. Y después llegó la hora de ir a ver al abuelo loco. Y el abuelo loco fuimos a su infancia, siempre en presente. Esto que les cuento me los contó el abuelo loco. Y eso que les conté recién, me lo contó la mamá del consultante. Cómo la llamamos por teléfono, no fuimos a ella y vivimos su vida. Y fuimos a él y vivimos su vida. El abuelo loco nos contó que volvía del almacén, que estaba preocupado, llorando, nervioso, no quería volver a su casa. Así como esta hija del abuelo loco no quería volver a su casa. Cuando la hija del abuelo loco iba a volver, no quería volver a su casa. En la parada del colectivo casi es abordada y abusada por un hombre. Y cuando fuimos al abuelo loco, el abuelo loco no quería volver a su casa porque su papá lo abusaba. Y él tenía 12 años y de grande estaba loco. Y este consultante comprendió, relatado, contado por cada uno de sus ancestros, dónde estaba la lógica de su problema de rodilla, porque él vivió una circunstancia determinada en su presente de querer ir para un lado, querer ir para el otro, en el momento que se mudó y le reventó la rodilla, justo en el momento nos contó él que firmó el contrato de alquiler para ir a vivir solo, ahí reventó su rodilla. Bueno, se hizo largo pero maravillosamente interesante. Seguimos en el otro vídeo con esta lógica.










