
Pablo Almazán explores how spirituality means unity while duality—life and death, body and mind—is where spiritual lessons actually happen. Real progress shows up as self-recognition, gratitude, less need for approval, and choices that favor life.
Questions this video answers
Around 6:40 AM (early morning live).
15 de noviembre (speaker: "mañana 15 de noviembre" in the live).
15 al 20 de diciembre (dates announced in the talk).
Sunday Q&A live for 'Yo Bebé' (long session answering subscribers' questions).
Chapters
Todos, ¿Como andan? Es muy tempranito, son las 6.40 y algo de la mañana, y tengo el honor de estar acá agradeciendo y proponiendo hablar de un tema que está muy bueno hablarlo un viernes a la mañana tempranito. Creo que ese. En realidad, en la espiritualidad todos los temas son el tema. Porque desde el punto de vista de la espiritualidad, todo lo creamos para vivir la espiritualidad. Desde el punto de vista de la espiritualidad, todo lo creamos para vivir la espiritualidad. Este vivo va a ser así, horizontal, porque lo primero que quiero que suceda con eso es que va a requerir un movimiento. Y entonces digo, bueno, ¿Cuál es el mínimo movimiento? Girar el teléfono. A ver si lo puedo. Esto. Torres, creo que ando. Girar el teléfono y ahí arrancamos. Estoy con pantalón corto porque vine ya de hacer mi actividad física, agradeciendo ese pedacito de luna que queda, y digo qué mañana para hablar de la espiritualidad. Dije, bueno, ¿Qué título le vamos a poner a este? ¿A esta charla? Que como saben, después la derivo. Hola, hola a todos. Ahí van apareciendo un montón. Gracias, buen día. Buen día a todos. A ver, ¿Cómo andamos? Y dije, ¿Qué título le ponemos a esta charla? ¿No soy el único loco, ya unos cuantos a las 6 de la mañana, igual hay gente de Europa que ya son como las nueve, no? Las doce, once y pico. Y fui a la fuente del conflicto interno, la espiritualidad y la dualidad. Así que a esta charla le voy a poner espiritualidad. Vamos a hablar de la espiritualidad, qué es eso qué en la búsqueda interior hace que nos perdamos en el camino. Es tan seductora la dualidad, es tan convincente, la necesito para comer, para respirar, para tomar agua, para reproducirme, para cobijarme en una sombra, para taparme con una manta, un techo. Es tan seductora, Estamos tan agarrados a la vida y eso tiene tanta fuerza, que si hay algo que no tenemos duda y que no queremos dudar, es de la existencia de la dualidad. Si dudo de la espiritualidad, puedo seguir viviendo, aunque una vida muy difícil, sin darme cuenta que igual estoy haciendo un ejercicio espiritual, porque eso es lo que hacemos todos. En cambio, si dudo de la realidad, mi lado biológico, que es el que está al frente de mi experiencia ahora, tiene un miedo de muerte. Dudar de la dualidad tiene mucho que ver con morir. De hecho es esa crisis que atraviesan muchas personas que van entrando en un estado de meditación, o que a través de un ejercicio con hongos, con ayahuasca o con LSD, o con las maneras que encuentren de hacerlo, llegan a ese punto en lo que llamamos ego identidad, muere y se sienten morir literalmente, y les da un pánico enorme. Y cuando lo atraviesan se dan cuenta que son inmortales. Porque la dualidad está agarradísima, es la que da forma a cada átomo que se acomoda de manera dual, a cada combinación energética, a cada onda que hemos convertido en molécula. Pero la cuestión es que la dualidad parece ser, y no lo es, la propuesta complementaria, más que opuesta de la espiritualidad. Pero habitualmente se toma a la dualidad directamente como lo opuesto a la realidad, a la espiritualidad. Es decir, no, yo creo que hay un mundo material, creo que las cosas son dos más dos, cuatro, como decimos acá, y no me hablen de espiritualidad y todas esas cosas. Y así como alguien que tiene una concepción espiritual de la vida, puede ver eso como uy, qué pena, con lo lindo que es la espiritualidad, o con lo bien que te haría, lo saludable que es, la paz que te brinda, la abundancia que te brinda, si es llevada en coherencia, la salud que te brinda, si es llevada en coherencia, te lo estás perdiendo. Y tranquilamente una persona totalmente del mundo dual, podría responderle al sistema espiritualista, bueno, vos contame qué es la espiritualidad. Y ahí el espiritualista se vería en un brete, Porque hay un concepto, una regla número uno, un principio número uno. Las reglas son términos humanos para hablar de esas cosas, pero en realidad no lo son. Pero la espiritualidad tiene un principio primero único, que habla del todo de la unidad. Y de hablar de unidad ya podríamos tener para un día completo y no alcanzaría. ¿Pero por ejemplo, la unidad es que estemos todos juntos? No, eso para la unidad no existe. Para unidad eso no existe. Para la unidad existe la ilusión de que estamos separados. Decirle a la unidad, bueno, estemos todos juntos. La unidad va a no, si no hay todos, no existe todos, que todos se tienen que juntar, Si no hay todos, bueno, cocreamos un universo. No, no, como co si soy la unidad, no hay co. Bueno, tenemos que aprender a convivir, a coexistir. No, no, la unidad no puede coexistir, porque no hay nada por fuera de la unidad. Bueno, pero es bueno que nos complementen. No hay nada por fuera de la espiritualidad que se pueda complementar, existe la ilusión. Entonces cada uno trata de acomodarse en esa gran verdad que aprieta mucho, que obliga a que el otro no existe, y empiezan todos los promedios de espiritualidad. Y lo cierto es que este es un ejercicio espiritual paradójico, es una paradoja, vivimos dentro de la paradoja. Y la espiritualidad es como un sentido, es ese lado que queremos descubrir y que queremos comprobar y que necesitamos, por ese deseo mismo que tiene la dualidad de creer que no va a morir, necesitamos refugiarnos en lo espiritual. Pero la espiritualidad, el espíritu, la totalidad que somos y la permanencia que somos, no necesita que nosotros nos conectemos a eso. La totalidad es siempre fue, siempre va a estar, siempre es todo lo que existió más allá del tiempo y el espacio, e incluye a la ilusión del tiempo y el espacio como una burbuja que emerge de él, así como un sueño emergió anoche de lo que consideras vos. Y a esa totalidad. El término sería no le importa, no le importa si vos creés o no en eso y el modelo que tengas de espiritualidad. Lo que sí uno empieza a buscar reflejos duales, a ver qué cosas me pueden indicar que estoy llevando adelante un verdadero camino espiritual profundo y cuáles son algunas guías que puedo tener en ese sentido. A veces tenés distintas guías, tenés distintas materias. Hace poco me invitaba un amigo que me lo encontré ayer. Qué maravilla la sincronía. Hace un ejercicio con. En el que invitaba a distintos oradores, en una especie de nota, a continuar la frase los hilos invisibles. ¿A ver, yo te digo los hilos invisibles y vos Qué me decís? ¿Qué continúa a partir de ahí? Y mi respuesta los hilos invisibles no existen. Existe la ceguera humana, pero no existen los hilos invisibles. Cuando vos ves un adolescente y te yo soy el hijo de fulano, y vos te acordás que lo habías visto cuando era chiquito o cuando era un bebé, ahí te da la impresión de que hay hilos invisibles. Guau, Yo te vi en aquel momento y ahora te veo grande, adulto, Qué bárbaro, cómo pasó el tiempo. Ahí parece haber hilos invisibles entre aquel bebé que viste y este que ves acá, en un cáncer de colon parece haber hilos invisibles entre lo que esa persona vivió y este tumor que hay acá. Pero no hay hilos invisibles, hay ceguera humana. Cuando el ser humano no ve la lógica de las cosas, parece que existen hilos invisibles. Y no hay hilos invisibles en nada. No hay hilos invisibles entre los el primer polvo que se empezó a acumular y el sol que se formó, o la tierra que se terminó formando. No hay hilos invisibles entre las acumulaciones energéticas y el hecho de que yo esté acá. No hay hilos invisibles entre una persona que siente la presencia de otra en el otro lado del mundo, o qué es lo que le está pasando. Hay carencia de funcionamiento de cómo. Cómo es este juego dual o este juego de la realidad y cómo es desde la espiritualidad es donde se mueve todo esto. La espiritualidad es una regla, una tabla en la que vos podés medir cuán conectado estás realmente a ese deseo de espiritualidad y que tiene algunas señales que podés tomar de este juego, de esto que hay acá afuera, que es la espiritualidad desplegada. El campo ilusorio de espacio tiempo que vos llamás realidad es la espiritualidad desplegada. Y eso está buenísimo, porque la espiritualidad unos la buscan cerrando los ojos, yo también, pero mayormente la busco abriendo los ojos y diciendo, si yo he creado este espacio tiempo como parte de un ejercicio espiritual, voy a suponer que esto emergió de ese campo de creación llamado espiritualidad, y que entonces, así como busco en un hijo el parecido con su padre, yo voy a buscar en esto los principios espirituales. Y en la dualidad está escrita la espiritualidad. La dualidad es el libro maestro, que en este momento, con esta forma de lector que tengo, es mi libro ideal. Si yo estoy ante un universo desplegado en campos duales, el electrón positivo y negativo, vida muerte, abajo y arriba, macho, hembra, luz y oscuridad, lo que se vive acá es toda dualidad. Por eso es tan fácil de trasladar a ceros y a unos, y fue tan fácil reconstruirlo tecnológicamente. Hoy te pones un casco D y vas a vivir una realidad virtual. Yo supongo que en este campo tiene que estar escrita, tiene que haber principios que me guíen. Y ahí viene el sombrero de Alicia. El sombrero de Alicia que todos buscamos, ese gato que nos guía cuando nos metemos a la madriguera. ¿Cuál elijo? ¿Cuál de estas tres? No importa cuál de estas tres vas a elegir, porque la que elijas va a ocurrir lo que vos querés que ocurra. Y lo que tenga que ocurrir, vos vas a descubrir que todas las madrigueras son verdaderas. Y eso es alucinante. Eso es alucinante. A ver ¿Cómo andan? Ahí están todos saludando. Qué maestros que son. ¿Cómo estamos de conexión? Creo que bien. Entonces, sí estamos bien de conexión, felicitaciones. Todavía no son las 7 de la mañana. Entonces, como dije, podría haber una regla. Es bueno imaginarse una regla sabiendo que acá es unidad, lo más parecido a la espiritualidad, y acá es dualidad, otro modo de realidad, pero totalmente física. La regla o las reglas serían, por un lado ver qué hay acá que me guíe hacia la unidad, y por otro lado ver desde qué lado de mí hablo, desde que lado conciencia hablo que me acerque a esa unidad. Por ejemplo, si yo hablo de mí y hablo de mí conmigo, estoy mucho más cerca de encontrar el principio espiritualidad de unidad que si hablo de otros desde mí y mucho más. Ya estoy acá totalmente si hablo de otros con otros, cuando más alejado voy a estar de la unidad es cuando hablo de otros. Y cuando el currículum que armó de mí es diciendo yo no soy eso, o yo soy eso que hay ahí, o yo me parezco o yo no me parezco. Y cuando más me alejo de la unidad, del yo soy, de quién quiero ser, es cuando me paro con otros a hablar de otros. Estoy en dos escalones, pero muy grandes, alejados de mí. En este mundo de la dualidad total, por ejemplo, están las plantas, las vacas, los pájaros, la luna, la tierra, los elementos. En este mundo de la dualidad, esta construcción espacio temporal que implica todo lo material, el capex del universo está acá, de la creación de la espiritualidad está acá. Tendemos a creer que todo ese mundo creado es lo más espiritual que hay. Traemos a todos los elementos creados hacia acá y decimos qué espirituales que son. Sin embargo son muy materia, son tan dualidad como el resto de las cosas. Pero admiramos en ellos la posibilidad de ser, de existir, sin necesidad de juzgar a los demás, sin necesidad de fijarse en el otro, con principios que les permiten vivir en un mundo equilibrado y habernos traído hasta acá porque el bicho que somos es descendiente de todo esto. Nosotros somos descendientes de moléculas de átomos de carbono, de hidrógeno, de oxígeno, de helio, de litio, cobre, zinc, cobalto, fósforo, potasio. Nosotros somos descendientes de eso. Y estas cosas son absolutamente espíritu plasmado en realidad, que nunca va a juzgar, nunca se va a fijar en el otro, nunca va a decir me hacen, nunca va a creer en maldiciones, nunca va a creer en conspiraciones, nunca va a ser víctima. Te imaginas una molécula echándole la culpa a otra molécula, a la explosión volcánica, a la erosión, al tiempo de que por eso le pasa lo que le pasa. Sin embargo, este producto logrado en los dos mundos que llamamos humano, busca una espiritualidad diferenciándose de algunas representaciones duales. Yo no soy eso. En lugar de centrarse en quien verdaderamente uno es, cuando uno se centra en quien verdaderamente uno es, sin importar lo que hace B, lo que hace A, lo que dice B de mí, lo que dice A de mí, ahí empieza realmente a estar en la mayor cercanía de un modelo espiritual que siempre va a estar bien. Nadie puede decir que es más espiritual el que canta un manta cada mañana, que prende el sahumerio, el que le agradece a Buda, el que se pone las manos en el corazón, que el que no hace nada, sale, enciende un cigarrillo, se entrega a la muerte y sale a trabajar todos los días con la radio en la oreja y escuchando el noticiero full. ¿Cuál de las dos opciones es el reflejo del espíritu? Absolutamente todas y todo lo que existe. Y la rata que se acaba de comer a un pichón de un pajarito en un árbol, y el pichón del pajarito en el árbol. La concepción y el sentido espiritual es algo absolutamente propio, subjetivo. Si esa persona que sale ahí lleno de preocupaciones, vicios, fumando, es una persona que. Al fin y al cabo se entrega a una conexión determinada y muere y deja el cuerpo, la expresión que hizo, la hizo para uno, la hizo para vos, y esto también. Ahora, para quién hacen los dos la expresión para la espiritualidad, no hay nada que sea que deje de ser espiritual. Hacemos comparaciones duales para buscar un lugar desde nuestro ego. La espiritualidad se trata de eso. Este ejercicio es el ejercicio de la espiritualidad. Es una búsqueda de la espiritualidad desde la dualidad. Cuando estamos en la dualidad, comparándonos, lo que estamos es haciendo un gesto egoísta, miedoso, de necesitar poner ahí algo para yo soy igual que eso para sumarme puntos, o yo soy lo opuesto de eso creyendo que sumo puntos, cuando en realidad nada descuenta más puntos que compararse con otro, no importa si para bien o para mal. La espiritualidad es la no comparación, es el camino profundo de uno mismo con uno mismo. Es el maratonista que corre la maratón solo todos los días, es esa persona que entrena su alma y que cuida no sólo su cuerpo, sino que hace lo que entiende que es cuidar. Porque para mí cuidar puede ser tener el mejor pasto y la mejor alfalfa y los mejores verdes para que mis vacas coman, y para otro puede ser tener la mejor tierra para que sus plantas crezcan felices, y yo se las doy a mi vaca para que las coma, y para otro comer carne va a estar mal, y para otro comer tal cosa va a estar mal. El juego de la dualidad ofrece infinitas opciones de que cada uno encuentre su cuevita de confort para diferenciarse del otro en la dualidad. Pero en realidad la espiritualidad es la no diferenciación del otro. La espiritualidad verdadera es cuando aparece ante vos eso que no te gusta, ese golpeador, ese violento, ese estafador, ese ladrón, ese abusador, ese alcohólico, ese fumador, ese adicto, rápidamente en vez de poner el dedo hacia allá, vos decís ¿De qué parte de mí sale él? ¿De qué parte de mí? De la totalidad que soy. ¿Por qué yo? Totalidad, espacio tiempo, creando formas duales de expresión para que yo las interprete y me despierte. ¿De qué parte de mí saqué a esa persona que además me da una certeza mayor de haber sido creada por mí? ¿Porque como lo sé? Porque me influye, porque me afecta. Si no tuviera ninguna relación conmigo. No hay nada en la creación que no tenga relación conmigo. Pero las cosas que tienen menor relación con el motivo por el cual voy a ir despacio, si yo voy a abrir un espacio tiempo muy, muy pequeño, no importa la hiperlongevidad. 200 años. Llegas a vivir 200 años ¿Cuánto es en la totalidad de la ilusión del tiempo? Nada, no existe. 200 años. No existe. No se llegó a formar una molécula, no llegó a evolucionar gran parte del universo. No existen 200 años en la totalidad del tiempo creado. Entonces, si vos te pones a pensar, decís, bueno, yo abro una burbuja, supongamos entre 20 y 150 años, y en esa burbuja, durante que voy a poner a disposición todos mis elementos y mi capacidad de expresar la espiritualidad que soy, voy a ponerme a crear algo. Todo esto que hay acá, voy a tratar de no perderme en mi creación para ver si puedo entender para qué estoy acá. Y en ese momento voy a decir cómo puedo, puedo hacer para tener señales de lo que tengo que hacer acá. Y una buena señal es muy fácil, lo que te afecte tiene más que ver con tu creación que lo que no te afecta. Vos te pusiste ayudas. Por eso digo que no existen los hilos invisibles, existe la ceguera humana. Los hilos invisibles no son invisibles. Existe un humano que no ve lo evidente. Los hilos son visibles, pero para los ojos que ven esa expresión que está ahí y que te hace vibrar. Un golpeador, un borracho, un violento, un estafador. El que juzgo es el tesoro más maravilloso que puedo tener para decir si me asumo espiritual o me voy dando cuenta que ineludiblemente lo soy. Ese que juzgo es uno de mis puntos más fuertes y de mis aliados para despertar. ¿Sin embargo, qué hace la humanidad? Más que poner un dedo, pone una mano y aleja. Poner un dedo, señalar, es como disparar algo que aleje a eso de mí. Pum. No hay nada que confirme más que eso que juzgo tiene que ver conmigo que el hecho de juzgarlo. A la neutralidad la juzgo menos. La neutralidad tiene que ver conmigo, pero no es de las cosas que me generan una fuerza automática que me hace mirá que yo eso no lo soy. Ahí me estoy poniendo absolutamente acá. Y cuando pretendo poner a lo dual, yo soy dual, tengo un cuerpo, tengo una física, si me Pongo en un microscopio, microscopio, microscopio. No queda nada de mí, queda onda, queda dualidad. Una onda es esto, una onda es vibración, una frecuencia. Pero en cuanto colapso la dualidad con los datos que yo era antes, por decirlo en términos didácticos, tengo un pajarito acá arriba y la luna acá arriba. Lo que colapso, lo que era onda. Y a partir de la observación previa a mí, ya me sé ancestros, ya tengo una forma, ya vengo con una forma, esa forma es observadora en base a lo que me hizo colapsar a mí. Yo soy un colapso de onda, un paquete de colapsos de ondas. Uno podría, Podría no, o sea que estamos jugando al tiempo. Se va a enroscar mucho. Vamos a ver si lo mantenemos didáctico. Dado que está la ilusión de tiempo, tiene que haber un antes y un después. No existe el antes y el después. En la dualidad existe el antes y el después. No se pueden acomodar las moléculas sin antes y después, necesitan tiempo. Todo átomo tiene girando electrones alrededor de su núcleo, hay movimiento. Y para que haya movimiento hay tiempo. La quietud total, la permanencia total, es una cualidad de la unidad. De la unidad y de la totalidad de la quietud permanente emerge el movimiento. Esto es movimiento. Esto es movimiento. El movimiento se genera con frecuencia. Las frecuencias generan colapso. Para ser colapsadas necesitan un observador. ¿Pero dónde está el observador que soy al momento de ser concebido, al momento de ser representado en materia? Es el resultado de los observadores anteriores. ¿Y quiénes son los observadores anteriores y ilusorios? Lo que llamamos ancestros. Lo que llamamos ancestros son los que dejaron los campos preestablecidos para que mi materia, a la que después voy a llamar yo, tenga una forma y se acomode para poder crear y observar lo que crea. Y por lo tanto, ¿Qué voy a observar y qué voy a crear? No, no puedo crear algo que esté por fuera de mí. Porque además en todo este juego de la dualidad hay una base que nos antecede y nos trajo hasta acá. Este juego dual que estamos haciendo está construido en base a naturaleza. Nosotros somos un bicho biológico y pertenecemos a una de las ramas de la creación que ha logrado la mayor optimización de recursos en base a tiempo. Cada hoja que vos ves, cada planta que vos ves, el diámetro, el espesor de un ala de una abeja, el diámetro de un nervio, el diámetro de un vaso, la longitud que tiene una vena, una arteria, un dedo, las alas y las garras de los murciélagos, las plumas de los pájaros, y cada una de las partecitas de la pluma, todo es el proceso, todo es lo mejor al que hemos arribado como proceso de optimización de tiempo y energía. Nosotros somos el resultado de eso y por lo tanto emergemos acá en la búsqueda de continuar el camino de optimización para esto que estamos creando, que es este campo dual que llamamos realidad, y que en la anestesia que tenemos, digo anestesia pero es intencional esa anestesia, podemos seguir perfeccionándola. Lo que sabemos es que esto que emerge como resultado de los observadores anteriores, que son mis ancestros, y ahí está lo que les dio por resultado vida muerte, lo que juzgaron, lo que les hizo doler, lo que los llevó a la abundancia, lo que los llevó a la unión, lo que los llevó a la desunión, lo que los llevó a la muerte, a la separación, a la pérdida de bienes, todo eso nunca se pierde, no hay nada que se pierda, ni este mate que estoy tomando se va a perder, ni lo que hice esta mañana, ni cuando abracé a un amigo, ni cuando saludé, nada, nada, nada, ningún gesto se pierde, ni un parpadeo se pierde, ni un pelo caído se pierde, nada se pierde. Todo pasa a ser el paquete de información que todos los que me entre comillas, porque si estoy acá no existe el tiempo, pero si estoy acá existe el tiempo. Todos los que me antecedieron en este lado generaron un campo que tiene la misión de crear dualidad, pero para optimizar el tiempo y el espacio, para optimizar la materia. Yo no puedo ser, sí puedo pretender serlo, de hecho el humano lo pretende todo el tiempo y es descartado, muere, pero muere prematuramente. Se le muestra que nadie puede ir en contra de este principio natural de optimizar el tiempo y la energía. ¿Cómo hago para optimizar el tiempo y la energía? Con el aprendizaje dual que hubo acá, yo voy a emerger y soy un nuevo creador y observador. Voy a desplegar ante mí un presente que bajo ningún concepto podría estar separado de este pasado que me trajo hasta acá. El presente que yo tengo ante mí, al igual que yo soy hijo de estas ideas y de este clan, biológicamente y genéticamente, epigenéticamente, también soy hijo de este clan que convivió con una serie de realidades, con una serie de hechos que alimentaron al creador que va a emerger acá, y que por lo tanto hacen que no exista ninguna molécula en este presente que no tenga que ver con las moléculas anteriores. Yo digo, lo vas a ver en vídeos muy viejos de humano puente, la paloma que pasa volando ante vos, es mucho más probable que que sea descendiente de una paloma que vio tu abuelo que de una paloma que no lo sea. ¿Por qué? ¿Qué quiero decir con eso? Que el universo que está acá es hijo del universo anterior. No solamente tu cuerpo es el hijo de los cuerpos anteriores. Esta continuidad es lo que el humano llama hilos invisibles. Los hilos invisibles. ¿Contracciones? No, no son invisibles. No existen los hilos invisibles. Existe un ser humano totalmente alejado de sí que cree que estos hilos son invisibles y es imposible que sean invisibles. Es absolutamente lógico. Dicho esto, ¿Qué muestras puedo tener cuando observo acá, que me lleven a encontrar lo que vine a hacer acá? Es muy simple. Lo que viniste a hacer acá está dividido en dos grandes ramas, porque esta vez sos un bicho mortal. Y vas a ver que el ser humano huye de la muerte desde el momento en que es concebido. Entonces, ¿Cuál va a ser tu gran dualidad en esta experiencia? La dualidad humana es la dualidad vida muerte. Como consecuencia de eso vamos a tener dualidades comer, hambre, estar solo, estar con alguien, tener descendencia, no tener descendencia, tener sed o morir de sed, respirar o no respirar y morir. Todos los despliegues duales vas a ver que te van a llevar a que todo responde a la gran dualidad que hay detrás, que Es la dualidad vida muerte. Entonces, en la dualidad vida muerTe vos tenés que buscar cuál es el camino directo que te lleve a los caminos de vida y que te alejen de los caminos de muerte. Pero todo el tiempo hago eso. Pero va a dejar de respirar. Vas a ver que vas a tener una orden interna que te va a decir no respirá, no te dejo no respirar, deja de comer. Vas a tener una orden interna que te va a decir no, tenés que comer. Esa fuerza interna es porque rige un principio que esto que creaste acá está destinado o no destinado, sino creado para una función. Mientras vos cumplas esta función de ejercer coherentemente esta dualidad, vas a ver que te va a acercar hasta acá. ¿Por qué? Porque porque esta dualidad fue creada desde acá para poder ejercer el reencuentro con esta parte. Acá está la clave de esto. Pero la clave de esto te lleva para que si vos cuidas el camino de ir hacia lo que te da por resultado vida, vas a ver que automáticamente eso te acomoda acá. Y entonces ¿Qué hay acá? Acá hay algunas órdenes muy biológicas de base. Tenés que respirar, comer, tomar líquidos y reproducirte. ¿Y qué pasa si no hago alguna de esas? Si no te reproduces, no hay ningún problema. Fíjate lo que está pasando hoy. Los jóvenes no están teniendo hijos. Y eso está bien, está muy bien, por supuesto. ¿Y por qué no tienen hijos? Porque se dejaron de morir los humanos, porque dejaron de morir los niños al nacer, porque hace 100 años nacían 12, morían 5, ahora nacen 12, viven 11 o 12. Entonces el cociente colectivo dice no tengan más hijos por el momento. Después hablamos. ¿Pero eso está mal? No, porque esta experiencia es tu hijo, este universo es tu hijo. Esto que está acá, vos tenés que resolver las cuestiones duales desde principios de unidad y vas a ver que te da por resultado que vas a vivir una experiencia dual mucho más maravillosa. ¿Y de dónde surge este principio de maravilloso? Mirá, una persona que de repente se droga, va a guau, qué experiencia maravillosa que tuve. Pero después de ese hecho, la vida se vuelve horrible de vuelta. La espiritualidad tiene algunas garantías, como una paz permanente, como una salud mayor, como una sensación de juventud, de no necesitar aditivos, de no depender de la frase esto es más fuerte que yo. La dualidad, La dualidad puede tener esto es más fuerte que yo. La unidad es unidad es todo. ¿Que puede ser más fuerte que todo? Todo es todo. No hay nada por fuera de la unidad. Acá no hay nada más fuerte que yo, porque acá todo es yo. ¿Acá, si vos te sentís que decís muchas veces en el día y bueno, qué voy a hacer? Es más fuerte que yo. Si vos te sentís todo el día que estás señalándolo y juzgandolo y separándote, si vos te sentís todo el día que sos mejor que. Que sos peor que. Estás totalmente acá, Estás totalmente acá. ¿Y qué es lo que me puede llevar al hecho de que yo me estoy acercando acá? El hecho de que te fijás en vos. El hecho de que no necesitas apoyarte en la diferenciación del otro para estar segura de vos. El hecho de que tenés energía, tenés ganas de vivir. Un buen test para mí fue el comentar sobre la hiper longevidad y saber que es una buena noticia para vos. Ayer me pasó lo mismo, un grupo de jóvenes hermosos que me invitaron a un podcast y grabamos y yo les contaba esta experiencia cuando le conté a la gente, a un grupo sobre la hiper longevidad y algunos se pusieron contentos y otros no, y rápidamente me di cuenta que los que no la vida les estaba pesando y los que sí a la vida la estaban disfrutando. Entonces ese tipo de test te acercan a tu verdad. Cuando vos estás en vos, cuando decís muchas veces la palabra gracias, muchas veces más que la queja, cuando no necesitas apoyarte en saber del otro, en las buenas o malas noticias de los demás, cuando estás en tu mundo absolutamente maravillado porque te diste cuenta de las posibilidades que existen de que vos estés acá en este momento, aquí, hoy y ahora, es cuando más te acercas a este lugar. Cuando vos estás creyendo que las cosas que te hacen mal son más fuertes que vos, noticias, malas relaciones, vicios, adicciones, y cuando hablo de vicios y hablo de adicciones, hablo desde la heroína hasta esa comida sin nombrar a ninguna en particular que vos sabés que te hace mal y que no la podés dejar. Aquí estás absolutamente entregado a la experiencia dual y alejado de la espiritualidad. El camino de la espiritualidad es el que te va a hacer gobernar a esta parte en total independencia y te vas a acercar mucho a vos y va a cambiar mucho esto, pero es un camino que tiene muchas capas de protección. Cuando vos te diferencias del otro, es porque no entendés que sos exactamente igual al otro, a ese que te querés diferenciar igual, tan igual que necesitas en un mundo que tiene infinitas posibilidades de compararse o de mirar, vos necesitas señalar hacia ahí y decir eso no soy, eso no soy yo. Eso es tu mayor garantía de que sos exactamente igual. Exactamente igual en otra polaridad, pero exactamente igual. Cuando ya no necesitas eso, es porque fuiste reconociendo en qué cosas sos igual. Y cuando te reconociste en todo lo que sos igual, esto desaparece, está más y no necesitas diferenciarte. Cuando miras para ahí, no hay nada. Y sí antes estaba porque lo que estaba era la fuerza que te hace tener un diferencial para compararte con eso, para cobrar identidad, para sentirte cómodo en esto que se llama ego y que es algo maravilloso. ¿El ego es maravilloso, OK? Cuidado porque vas a encontrar que el ego es malo. Y por otro lado vas a ver que las personas que son felices, plenas, y acá te hablo desde Saibaba hasta Buda, hasta Elon Musk y un montón de personas que están en medio. Mira la comparación que acabo de hacer. Todos tienen un ego reconocido, fuerte, manejado, conocido, trabajado, que les permite tener una fortaleza, un desarrollo, una expresión inmensa. Acá el ego está mal. Acá el ego es una herramienta maravillosa y súper poderosa que si no lo llevas adelante, no podés llevar adelante tu camino espiritual. Desde acá, desde donde no se suele poder llevar adelante el camino espiritual con salud, paz, abundancia y felicidad, se señala acá y se dice el ego está mal. Desde acá, desde donde el ego lleva adelante la experiencia espiritual, se no me importa lo que diga esta parte, porque ya vi que justamente la parte que está diciendo el ego está mal es la que peor está, por lo tanto yo no voy a seguir ese principio y yo me voy a quedar en mí y voy a hacer lo que tengo que hacer. ¿OK? Gracias por a esta parte, gracias parte por decirme el ego está mal, porque viendo cómo estás, me doy cuenta que el ego probablemente esté bien. Desde esta parte vos vas a escuchar que estás creando cosas que te digan la abundancia está mal, la riqueza está mal. ¿OK? Y vos vas a decir, wow, si yo miro toda esta parte que dice la abundancia está mal y la riqueza está mal, y veo que se enferman, que sufren, que juzgan, Wow, gracias por decirme eso, porque me doy cuenta que la abundancia debe estar bien, porque acá veo mucha abundancia y veo que casualmente donde más abundancia hay, es donde menos están señalando al otro. Que loco. Justamente de donde más se señala es de donde se dice, che, la abundancia está mal, por lo tanto voy a tratar de estar acá, porque aparentemente se está más en paz acá. ¿OK? Son leyes, no son tendencias, son leyes. Y entonces vos te vas volviendo más vos mismo, vos misma te centrás en vos, te pones a cuidar tu universo, pero lo que más vas a notar como señal es el agradecimiento de estar siendo consciente de lo difícil e imposible que es estar acá abriendo un ojo 80 años, dado que esto existe hace miles y miles de millones de años. Justamente en este micro instante vos estás acá abriendo el ojo, pudiendo vivir este sueño, viendo cómo se acomoda la materia, cómo emerge en forma de hojas, cómo emerge en forma de pájaros, de humanos, cómo existe el agua, cómo existe el respirar y uno wow, yo soy la totalidad y estoy pudiendo experimentar esto. ¿De verdad puedo hacer esto? Qué impresionante. Yo puedo hacer esto. Yo puedo ver cómo cae el agua, como del cielo cae agua y cómo eso provoca que crezcan plantas y como de esas plantas salen alimentos y yo los puedo comer y puedo tener mi experiencia biológica y puedo desarrollarme, puedo crear edificios y puedo crear tecnología y puedo comunicarme a través de una pantalla y puedo disfrutar de todo eso. No, pero la tecnología está mal y eso contamina. Casualmente te lo va a decir alguien a través de su celular y decirle tira el celular y no lo va a tirar. Entonces disfrutar de lo que está pasando, disfrutar de la posibilidad que tenés, disfrutar de quién sos, disfrutar de la alegría de poder ver que tengas hijos o no tengas hijos, no importa. Pero es muy loco que los paquetes celulares, las dualidades de átomos se asocian y adentro un vientre empiezan a crecer y se convierten de dos células en 50 mil millones de células en nueve meses y nace un niño, nace un nuevo fractal creador y observador de lo que crea. Dentro de tu burbuja de creación, vos sos un creador que ve cómo nacen creadores. Y si vos te das cuenta, eso tiene mucho que ver con la propuesta espiritual, porque acaso es la totalidad creando creadores que viven la experiencia de vivir simultáneamente muchas observaciones de lo creado. Y vos te das cuenta que cuando te acostás y se crean sueños, estás haciendo lo mismo. Desde el creador que sos, están emergiendo sub burbujas de observación y que todo es fractal, que el creador crea creadores y que ese creador hasta cuando duerme crea creadores y cuando se reproduce crea creadores y cuando cultiva alimentos crea creadores y cuando difunde su palabra crea creadores y cuando da una cachetada crea creadores y cuando mira, crea creadores. Vos estás acá creando creadores, pero todos esos creadores que estás creando son como los vendedores de estos grupos. ¿Viste que hay empresas que venden productos de belleza, productos de limpieza, productos para la salud y que tienen estos esquemas que un vendedor convoca más vendedores y que gana de sus vendedores además de lo que gana por sus propias ventas? A mí eso me parece maravillosos esos sistemas de venta, La cantidad de gente que mueven, la cantidad de economías que mueven en el mundo y lo inmenso que es. Y es un espíritu colaborativo enorme. La gran parte de la economía, vos ves esas empresas y tienen 50 mil vendedores, 100 mil vendedores, 200 mil vendedores, 5 millones de vendedores, mueven la economía global y eso es igual. La espiritualidad, el espíritu, la unidad, genera un observador creador que genera observadores creadores que observan y crean para este observador que ha sido creado por este observador, que ha sido creado por este observador que ha sido creado por la unidad y la totalidad que somos. Estas son como reproducciones de lo mismo. Los animales hacen lo mismo, las hormigas hacen lo mismo, los pájaros hacen lo mismo, las hojas hacen lo mismo, el polen hace lo mismo, y todo es fractal en ese sentido. Entonces hoy me levanté con ganas de charlar un poco de eso, ganas de darte cuenta y de que hagamos este ejercicio de la espiritualidad sin necesidad de diferenciarse, culpar, juzgar. Si tu espiritualidad y tu concepción de espiritualidad está bien, ponela en juego, no te preocupes por decir que no es así, que es así, que él hace esto, que el otro está esto, que mi esposo debería hacer tal cosa, que mis hijos deberían hacer tal cosa. Si tu espiritualidad está bien y estás tan seguro de tu espiritualidad, la podés llevar en silencio, tranquilamente para vos, o difundirla sin golpearle el hombro a nadie, pero ponerla, proponela en tus redes, en tu lugar, en tus libros. Yo tengo el honor, ¿Por qué me apoyo tanto en esto? Porque esto habla de mi certeza de lo que propongo. Y esto, mirá, acá está. Si querés lo agarrás y lo lees, y si no querés, no, lo agarrás y lo lees. ¿OK? Y ya mira, de este ya salieron más de 10.000. Wow, qué bueno. Resonaron. Colegios, personas, empresas, individuos lo están usando y uno dice wow, qué bueno. Estoy creando creadores, estoy creando observadores. De ese punto de vista que yo planteo en esto, todo es tuyo. Unas personas me pero si yo no tengo hijos, ¿Cómo es mi continuación? Tu continuidad está en un saludo. Tu continuidad está cuando le das la mano a alguien. Vos sos permanente y ese es tu ejercicio espiritual. Tu ejercicio espiritual es el gesto que haces cada día para. Atención esto, valorizarte, para valorizarte, no para ser querido. Cuando vos estás buscando ser querido es muy fácil, Uno busca lo que no tiene. Si vos estás buscando ser querido es porque asumís que no te quieren. Si vos estás buscando ser aceptado es porque asumís que no te aceptan. Si vos estás buscando reconocimiento es porque reconoces que no lo tenés. Cuando vos reconoces todo eso, es cuando dejas de buscar eso y cuando decís wow, voy a ser yo mismo, voy a ser yo misma. Si no, al fin y al cabo estoy alimentando justamente lo que no quiero ser. Si vos querés ser reconocido, aceptado, valorado, hay una sola chance, es que vos te reconozcas, te aceptes y te valores. Y en ese momento empieza a dejar de importarte los creadores observadores que estás creando vos para que te valoren, te acepten y te reconozcan. Vos sé vos, sé vos para vos, sé vos para quién sos, no para nadie más, ni para los demás. Con que empieces a ser vos y empieces a ¿Pero te enteraste lo que dijeron de vos? ¿A mí qué carajo me importa lo que digan de mí? Pobre del que lo dice. ¿Pero te enteraste que fulano opinó o bien o mal? No, a mí lo único que me interesa es lo que yo opino de mí. ¿Y cómo sabes que estás bien? Porque yo no opino de él. Y si yo tengo esta concepción dualidad unidad, yo tengo que sostener lo mío. Y mirá, a mí me importa lo que opino de mí, lo que pienso de mí, lo que pienso de lo que hago y el hecho de que no necesito que él lo apruebe o no lo apruebe para ser quien soy. Desde el momento que yo necesito ser aprobado o desaprobado por quien yo creé, es porque estoy perdido de mí. El juego de la vida es el juego de la valoración, de la autovaloración, del auto reconocimiento y de ir descubriendo en cada momento que los juzgadores y los felicitadores que he creado pierden fuerza, No existen más. Mientras más fuerza vuelco hasta acá, menos fuerza tiene este campo. Este campo, mientras más me acerco de acá hasta acá, esto hace así. Los observadores creadores tienen mucha fuerza, pero en la medida que yo me acerco, esto baja. Yo me acerco hasta mí. Los observadores creadores mientras se acercan, pierden fuerza. Y cuando llegaron acá, lo único que queda es esto y no me importa el otro. No me importa desde el punto de vista egoísta. ¿Cuál es el punto egoísta? El más sano. La salud es un gesto de egoísmo. Es que me di cuenta que soy unidad. La unidad no puede tener generosidad, porque la unidad parte del principio de no existe otro y yo no puedo ser generoso con otro si soy unidad. Pero Pablo, ¿Cómo es posible? Hay que ser bueno. Bueno, decime ¿Cuál es la generosidad de la planta, esa que tanto decís que es el mejor reflejo de Dios y del pájaro? ¿Cuál es? ¿Qué hace la planta por vos? La planta me da sombra. No, no te da la sombra. La planta no hace la sombra para vos. La planta hace la sombra para que abajo puedan vivir los bichos necesarios para generar el humus, para que la planta viva. La planta no da el polen para vos. Vos comés miel porque se la sacás a la planta y está muy bien y la planta no tiene drama con eso. Pero la planta da el polen para que venga una oveja, una abeja, una oveja va a romper la planta, una abeja se lleve el néctar a cambio del polen. Vaya Polinesia y que haya más plantas. El universo es un gesto de egoísmo y de conveniencia donde hay un bicho perdido que se llama ser humano, que cree que es todo generosidad y que por lo tanto se condena a la pobreza porque entendió mal la generosidad. La planta es generosa cuando da lo que le excede en su logro para que vos vivas. El universo es un gesto de egoísmo, no puede ser un gesto de generosidad, porque el universo sabe que no hay otro. Vos creés desde la dualidad que hay otro, por eso creés en la generosidad. Un tipo que te vende es más sincero que aquel que cree que tiene que darte gratis las cosas para que vos estés bien. Esta persona que está totalmente acá, está tan perdido y separado de sí que yo te doy, te doy, te doy y necesito que una fundación me banque, done, porque está totalmente perdido del principio natural de que si realmente ofrecés algo maravilloso al mundo como lo hacen las plantas, vas a poder llevar adelante tu experiencia humana en un gesto egoísta que se llama felicidad, paz, abundancia y salud. Esas cuatro cualidades son cualidades de la generosidad. Atiendo y ahora los consultores de Humano Puente atienden a estos generosos por miles, todos los días. El cáncer de huesos está acá, el cáncer de o no sé, la anemia está acá. El colesterol está acá, Acá está todos los espirituales que vienen en busca de salud porque se alejaron de sí mismos y de esto. El dolor de rodillas está acá, No está acá. El dolor de rodillas está en función de lo que tengo que hacer y ser bueno para los demás. Porque me alejé tanto de mí que si no estoy a disposición de los demás y en su misión no me van a aceptar de tan bueno que soy. Se me rompen los huesos para estar al servicio. El vicio del ser para que me quieran. ¿Que me quiera quién? Si no existe otro. ¿Cómo que no existe otro? No, no hay nadie que te pueda querer. Si no te querés vos, no te quiere nadie. Si no te querés vos, vas a creer que tenés que crear a otros para que te amen. Pero cuando vos te querés, te das cuenta que todos los otros eran un campo de experimentación para que seas amado. Es largo y es hermoso el ejercicio de la espiritualidad, pero recordá que en toda la naturaleza la espiritualidad es un gesto de egoísmo. Pero egoísmo coherente y egoísmo bien entendido. Cuando vos sos egoísta, sos el ser más generoso de la tierra. Cuando vos sos generoso, sos el ser más egoísta de la tierra. Cuando vos sos generoso, OK, dejás en tu distorsión todo para los demás. No me lo merezco, es mejor que lo tengan los demás. ¿Y qué hace la naturaleza con esas personas? Les acorta la vida. Las personas que viven en ese paradigma de generosidad, extrañamente son las que mueren antes, las que mueren más jóvenes, las que están al servicio de mueren más jóvenes. Que loco. La naturaleza se manifiesta en contra de los generosos y a favor de los egoístas. ¿Por qué será que la naturaleza opina distinto que el universo? Hay excepciones, sí, por supuesto, pero tenés que tomar el campo natural en general. ¿Por qué será que la naturaleza parece obrar? ¿Por qué siempre al lado de un cajón decimos justo el que era tan bueno? ¿Qué pasa que estoy entendiendo algo mal? ¿Será que estoy tan perdido en la espiritualidad que me volquea a este lado para ser amado a cambio de olvidarme para qué vine acá y para qué estoy acá? Será que no entiendo que la propuesta de humano puente es llegar desde yo estoy solo hasta solo estoy yo y no lo termino de entender. Esta es la vida con síntomas. Esta es la vida con escasez. Esta es la vida creyendo que necesito de el otro para que me apoye, para que me acepte, para que me vea. Esto es yo estoy solo. La totalidad, lo único que dice solo estoy yo, no puede haber precisamente creía que necesitaba la aprobación de quien al fin y al cabo no existía más que si no era creado por mí. Ese es el camino de la espiritualidad, eso que propone Humano Puente desde el principio, desde yo estoy solo a solo estoy yo. Mientras más te acercas a solo estoy yo, más comienza un camino que empezás a sonreír solo, a agradecer, a que no te importe lo que hace el otro. Hay 8 mil millones de personas, mira si te importa lo que hace el otro, si tenés para entretenerte, perderte y la cantidad de vidas que podés desperdiciar a cambio de no enfrentar una sola que te lleve a ese estado de paz, salud, abundancia y felicidad que llega cuando vos te acercas a este lugar. Todo esto es el camino de la espiritualidad y es el camino que Humano Puente propone. Acá está el camino de los síntomas, acá está el camino de la salud, acá está el camino de la pobreza, acá está el de la abundancia, acá está el de la necesidad del otro, acá está el solo estoy yo, acá está el camino de la patita que se mueve y los nervios y la ansiedad, y acá está el camino de la tranquilidad. Acá está el camino de me descuido, acá está el camino de me cuido, acá está el camino de es más fuerte que yo. Acá está el camino de nada es más fuerte que yo, porque no hay otra cosa más que yo. Acá está el camino de es imposible, acá es el camino de nada es imposible, acá es el camino de todo es posible. Por eso es tan egoísta esto, porque es lo más generoso que hay. Acá están los que se deciden a manifestarse y los creadores de eso que hoy admirás. Acá están los que necesitan colgarse de la cuerda de alguien, desde la desvalorización, desde el halago. Yo le digo siempre y lo repito mil veces, cuando llega alguien y me empieza a halagar y me pablo, que groso que sos, le digo estás al horno, me estás halagando, me estás endiosando, no vas a llegar a ningún lado cuando te endioses. Es una muestra que está llegando. Mientras me halagues, haz lo mismo. Si me puteas, OK, está perdido. Cuando te aceptes, estás en el camino que tenés que estar. Bueno, maestros, a ver, empezamos casi una hora hace que estamos acá y podríamos hablar muchos días de esto. Hablamos muchas veces, pero hoy me parecía que era lindo para que en el fin de semana lo tengan. ¿Que viene el fin de semana? Así rápido, porque después esto lo vamos a pasar a YouTube. ¿Que viene este fin de semana? Mañana tenemos un vivo a la mañana, a las 10 de la mañana. El domingo tenemos el gran vivo de las preguntas de Yo Bebé. Recuerden que van a estar dejando preguntas, ya dejaron tantas que va a ser un vivo largo. Se los aviso en el canal de YouTube. Cuidado canal de YouTube TV. Voy a responder las preguntas que dejan los suscriptores en Yobebé. Preguntas sobre liderazgo, emprendedurismo, desarrollo mental, inversiones y todo eso que son absolutamente de este mundo, aprovechando la dualidad para la abundancia, salud, paz y felicidad. El que crea que está mal ser feliz y abundante en el mundo de la materia, no le recomiendo sumarse a Yo Bebé. Le recomiendo primero pegarse los golpes necesarios y juzgar a todos los abundantes y juzgar a los ricos y juzgar a los sanos y juzgar a los que viajan y juzgar a los que sonríen y juzgar a los que van de la mano siendo felices y enamorados, Pegarse unos cuantos palos y después venir para acá. Acá siempre la Navidad está esperándonos a todos. Pero el que ya entendió que la abundancia, como en las plantas, va de la mano de la espiritualidad y que la riqueza es una de las muestras, no es garantía, pero es una muestra de que se está en camino de espiritualidad, ya pueden sumarse a Yo Bebé y ver ahí el camino de la abundancia en coherencia. Entonces ahí dejan sus preguntas y yo el domingo las voy a contestar. Mañana 15 de noviembre se sube una mentoría doble sobre el dinero, ¿OK? El dinero. ¿Qué es el dinero? La humanidad no sabe qué es el dinero. Aunque sé que quien está mirando dice, sí, yo sé lo que es el dinero. Yo te voy a decir, bueno, mira ese video y después volvé a decirme si sabías lo que era el dinero. Puede que sí. Bueno, pero es un 99% probable que puede que no, y te va a venir muy bien. Y ahí vas a entender por qué la humanidad se relaciona con la abundancia y con el dinero, cómo se relaciona. Porque primero hay que saber qué es eso y quién es eso. Es como no conocer el agua caliente del termo y tirártela en el dedo todos los días. Bueno, eso pasa. Así que eso es lo que viene. Viene una Apertura BEC del 15 al 20 de diciembre. Camino Humano Puente. Es la segunda apertura, es la que ya haces cuando vas a ser consultor en bioexistencia consciente. ¿Qué sigue después? Los consultores que quieren lo pueden hacer, pueden ser consultores certificados, recibiendo clases permanentemente de parte de Lucre y de mí. Dos clases mensuales en foros, en grupos cerrados exclusivos, que preguntarle a cualquier consultor certificado, escribile y decirle, che, ¿Qué tal es eso de ser consultor certificado? Lo que pasa ahí ya es 2.0, es una maravilla. Hace poco cumplió tres años el grupo de economía, y cuando escuché las devoluciones de qué les pasó en sus vidas los tres años, me acordaba de toda la revolución cuando lo creé y como eso generó un filtro de yo me voy, yo me quedo, y lo que les pasó a los valientes yo me quedo. Hoy tienen otra vida. Hoy tienen otra vida, son unos valientes. ¿OK? Así que todo el camino humano puente sigue entonces. Apertura BEC del 15 al 20 de diciembre. Te puedes anotar en humanopuente puntocom. Acá viene la parte de autobombo, el vivo, que ya les dije, ingenua. Estoy subiendo los vídeos de oído. Se subió de oído. Ahora viene una meditación bastante larga para superar el bloqueo de la sanación. Hermosísimo ejercicio. Hace rato que no hago una meditación en Genua. Los que quieran saber Genua, lo dejo también explicado abajo de los vídeos. Lo que quieran saber que es yo, bebé, lo dejo explicado en los vídeos. Y los que quieran saber cómo hacer el camino para ser consultor, lo dejo también en los vídeos. Bienvenido a vos mismo. El camino de la espiritualidad es eso, es el camino de bienvenido a vos mismo. Gracias por hacer el gesto de torcer tu teléfono. Si estás viendo esto en Instagram y después seguramente lo vas a ver en YouTube, porque el flaco, mi querido Nick Seguín, va a pasar esto a YouTube y lo van a poder ver también. Y siempre lo estamos tratando de pasar a podcast porque sabemos que muchos de los que ven el camino humano puente y lo siguen son como yo, personas activas que mientras hacen algo escuchan con un auricular o tienen esa compañía. Así que lo vamos a pasar. Gracias a todos por darse un ratito para lo espiritual, a los que vean después este vídeo, gracias también por hacerlo. A ver los valientes, 7 de la mañana, 130 personas, bueno ya son casi las 8, empezamos a las 6 y pico de la mañana. Gracias chicos, los quiero. Sigamos con lo que tenemos que hacer, vamos a crear un fin de semana hermoso en salud, paz, abundancia y felicidad. Por nada del mundo renuncies a vos, viví en plenitud la espiritualidad. Abrazo grande, nos vemos. Voy a cerrar acá, vamos a cerrar hasta mañana amigos.










