
Pablo Almazán explores whether spirituality functions as a placebo, examining how self-awareness and personal codes shape relationships and experiences. He discusses consciousness and personal growth through the lens of the Humano Puente approach.
Chapters
Buen día. Qué lindo ¿No? Estar acá y hablar. Te cansás de hablar de la conciencia. Yo simplemente a veces los miro a mis creaciones y les digo gracias por preguntarme cosas que me confirman, porque seguramente hay alguna. Alguna pregunta interior mía que sale a cuestionar a ese lado despierto que me dice, viste que mientras más conciencia tenés, más que expresar y necesitas manifestar conciencia no sólo en la materia, sino en el verbo, en las relaciones. Hace un rato, a través de un comentario que vi en las redes, hay distintos niveles de espiritualidad. La verdad que la que propone Monopuente es bastante para valientes. Ayer decía que las espiritualidades intermedias huelen a placebo y eso quiere decir que están mal. No, claro, es maravilloso. Prefiero que te imagines que una luz te sana antes que por ahí estés frente a un noticiero. Es un camino, es una búsqueda. Pero si uno se pusiera a hablar entre las espiritualidades, hablo de las espiritualidades como un concepto que en realidad no existe, pero para determinar que hay muchas ramas de espiritualidad y que todas están bien, lo repito. Pero lo que tiene la propuesta profunda Humano Puente es donde detecte que mi concepto de espiritualidad está direccionado desde el otro. Sé que estoy en un error porque no hay otro y. Pero no lo comprendo, no importa, ponelo en práctica y fíjate qué pasa. Esa es la propuesta Humano puesto. Y les voy a dar un ejemplo muy simple, como por ejemplo el dar cariño, brindar cariño. Es lindo poder mimar al otro, es lindo poder servirlo, hacerle cosas. A mí me encanta mimar a Lucre con atenciones, con cosas. No sé, recién acabo de poner a macerar los chinchulines que voy a hacer en el asado de mañana, porque sé que le encantan con ajo y limón y es tan agradecida y tan de reconocer y de hacerte sentir bien y todo. Y lo mismo ella es muy atenta conmigo. Entonces digo, es tan bello esto de atender al otro, pero del otro lado tiene que haber alguien que también lo sepa recibir, porque si no, no se da ese intercambio. Ese concepto que acabo de mencionar, todo el mundo va a estar de acuerdo en que sí, es maravilloso, que algo también tiene que aportar el otro y algo también tiene que hacer. Porque si yo hago y hago y hago y el otro no reconoce, no me dice gracias, Bueno, así no se puede. Ese concepto en el que el 99% de la humanidad va a estar de acuerdo es un error, es erróneo. No hay otro ahí. El otro es mi código y mi expresión de lo que es un otro ideal para mí, para quien creo que soy en este momento. Entonces, desde la bioexistencia consciente, ese otro no tiene nada que hacer y nunca va a formar parte de lo que yo necesitaría que suceda para poder vivir yo una experiencia determinada. Porque él es mi código. Yo soy un código, y el código que soy es la conciencia, el exacto punto de conciencia que soy en este momento y únicamente en este momento. Ahora ya es otro. Ahora ya es otro. Ahora ya es otro. Ahora ya es otro. Ahora ya es otro. No lo puedo ni siquiera percibir a mi código, porque cuando percibo mi código ya pasó mi presente de ese código, Pablo. Ya se empieza a poner complejo de vuelta. Y ese otro que está ahí es mi código, está delante mío, pero es mi código, soy yo. Y por qué sos tan masoquista que crearías a alguien que si vos le llevas atención y te pones a disposición de él, no lo valore, no le importe, no se cuide en principio, porque es perfecto para una versión anterior de mí que no recuerdo y que es el sufrimiento más grande que tengo guardado respecto de escenas similares a ésta y que ésta lo repara. Por ejemplo, que esa persona esté relacionada con mi padre, que nunca estuvo conforme conmigo, que nunca me reconoció las cosas que hago. Y como en mi infancia eso me dio por resultado vida, lo aprendí, sobrevivo de ese modo. Y ahora tengo una pareja que es ideal para que mi niño sobreviva o mi niña sobreviva. Y yo me creo que esta pareja es mala y no. Y es igual que el padre que tenía. Pero también puede ser por lo opuesto. También puede ser porque. Mi madre tenía una relación maravillosa con su pareja, con mi padre, y siempre se reconocían mutuamente y él le llevaba muchas cosas y la atendía y todo. Y mi padre se murió, Pum. Y fue el sufrimiento más grande de mi madre. Y a partir de ahí se tuvo que volver valiente y se tuvo que abastecer sola y tuvo que salir adelante sola y se cerró a recibir la ayuda de terceros porque sabe lo que sufrió cuando eso no estuvo. Así salen los clanes fuertes. Van a ver que en los clanes donde son matriarcados, por ejemplo, que son las madres, las que gobiernan, es porque un hombre de repente que llevaba todo adelante, o hizo macana con los bienes o con la familia, o se murió y se perdió todo. Ahí vienen las mujeres fuertes y a su mentor. Pero volviendo al concepto inicial, el código que soy yo, en base a mis yo antibiológicos, el que sufrió por el padre que tenía, porque lo abandonaron, porque perdió el territorio, es el que genera, ese que pongo adelante y que la mayoría de la espiritualidad y de los conceptos psicológicos coinciden y sociales en que si no cambias vos y no vale la pena así el cambio, así no se puede cambiar, viejo, necesito que vos también cambies. Qué bueno es esta co creación en la que yo te doy algo y vos me das algo. Bueno, en la bioexistencia consciente no es así, no es así, sino que qué bueno que me guste o no me guste lo que veo en vos, lo que estás haciendo y actuando para mí, si yo me meto dentro de mí, OK, voy a encontrar quién sos y van a pasar un montón de cosas. Una es que puede llegar a cambiar, hacer otro error al actoral, porque me descubrí, te descubrí, te descubrí en mi pasado, o sea, me descubrí y ya no hace falta que actúes así. Segundo, puede que ya no seas la pareja que está al lado mío, o la persona, o el hijo, o quien era que no valoraba la atención, y uno tiene un lado que uy, pero yo no quiero perder eso. No, el que no quiere perder eso es tu código actual, ese que sos ahora, y ahora ya sos otro, y ahora ya sos otro, y ahora ya sos otro. El entramado quien está delante tuyo, y la realidad que están delante tuyo, el ruidito del agua, los sillones, las plantas, la piscina, es mi código actual. Lo que sucede es que yo creo que ese va a ser siempre mi código ideal, lo que necesito en este momento, Pero no, en cuanto tomo conciencia, soy otro ser, pero otro ser, otro ser. Así como yo no soy el Pablo que era, ni siquiera que era ayer, ni siquiera el que era antes de desayunar. Y ese proceso se multiplica exponencialmente con las tomas de conciencia. Una persona que toma conciencia, el código que tiene ante sí ya es obsoleto, pasa a generar un nuevo código. Por lo tanto, vos no podés frenar tus determinaciones actuales creyendo que si cambia tu universo va a pasar tal cosa. Voy a extrañar, pero esto lo quiero, esto no lo quiero. Y que esos sean impedimentos para que te quedes en el peor de los códigos, que Es el código actual incómodo. Si tu código presente es un código actual incóModo, a través de la conciencia podés transformar a todos. Date cuenta una cosa, te propongo un autotest. Si en el día de ayer, para no ir muy lejos, Si en el día de ayer con una amiga, con un amigo, hablaste mal de una persona, en ese momento te alejaste de vos, en ese momento te olvidaste quién sos, en ese momento te desconectaste de por qué necesitaste crear a esa persona que te genera una vibración particular, que ahora para ocultar el juicio que tenés sobre esa persona, vos te tornas en una posición que impacta desde tus actos hasta tu realidad, hasta tu columna vertebral, hasta la piel, la sangre, los ojos. Ese test tan maravilloso como acabo de hacer un comentario malo sobre alguien tiene un tesoro, que eso que vos consideras malo de esa persona no existe en esa persona, sino que existe una persona que creas para depositar en ella un reflejo de tu código actual del cual vos te querés alejar y necesitas referenciarte. Como en esa pared me apoyo para correrme, necesito esa pared. Soy yo el autor de esa pared, la autora de esa pared. Entonces, mis queridos pedacitos de yo, Este matecito de hoy, esta charla, es para refrescar cada día. Eso. Recuérdense esto de que si la espiritualidad que yo estoy intentando llevar adelante en algún punto comienza a depender de otro, me fui, me fui, me olvidé, me olvidé, depende de mí. No hay nadie en mi ejercicio más que yo. Yo soy el que acomoda los planetas, yo soy el que creó al sol. Salúdenlo así Buen día, qué placer saber que te creé y me creaste y que nos creamos todo el tiempo. Saluden a la tierra así Qué placer. Buen día, qué honor. Acá estoy disfrutando de lo que creé y de quien me creó a la vez. Vamos a hacer, ya se los dije el otro día, un saludito a la tierra, al sol, más allá de que lo pueden encontrar, pero con esa lógica. Los amo, bellos. Gracias por permitirme despertar. Recuerden, sábado 7 del 5 a 18 horas, están 715 La Rural, Feria del Libro de Buenos Aires. Estoy feliz, Voy a calmar mi hipoabrasia post pandémica con tantos abrazos, fotos, mimos, firmas. Pueden comprar ahí los libros de la librería que me invitó a participar y Editorial Kier o pueden llevar sus libros también y los voy a firmar encantadísimo, todo lo que quieran. Los amo. Gracias, gracias, sigamos tomando conciencia. Chau amigos.










