
Pablo Almazán argues death isn't something you experience, only something you witness. You can't feel your own end, but when someone else dies, your senses register it: the smell, the silence, the cold. That pain you feel isn't theirs. It's your body trying to keep the species alive.
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Buen día. Buen día. Cuánta belleza hay en la totalidad. Permanencia en la permanencia. ¿Qué es la muerte? Vamos, ¿Qué es la muerte? La muerte es un acto exclusivamente, es decir, solamente. De. Existencia sensorial. La muerte es un ejercicio de los sentidos, es una particularidad, una experien que sólo se puede vivir desde los sentidos, es decir, sólo se puede vivir de manera objetiva, observándola. No es una característica del ser la muerte. Y aunque todo es una característica del ser, Hay distintos puntos de vista, como en todas las cosas del espiritual. Porque por un lado, el ser en sí, la totalidad, desconoce la muerte como cosa propia, pero sí conoce lo que es vivir la experiencia de la muerte gracias a los observadores de la muerte. En síntesis, nadie puede morir, pero todos pueden ver, asistir a un hecho llamado muerte, y esa muerte es la de un tercero, no es propia. Es por eso que la muerte es un hecho exclusivamente sensorial, porque vos podés ver que alguien muere, puedes dejar de escuchar su voz y por lo tanto oír ese vacío que te dice que ya no está. La muerte se escucha, la muerte se toca. Pero dado que vos no podés morir, nunca le podés transmitir a la totalidad el dolor de tu muerte. Pero ese dolor de muerte, lees, el dolor que siente alguien cuando hay un otro que muere, le es a la totalidad de suma, suma importancia, de suma utilidad, porque la totalidad en cada una de sus variantes, como se ve en las miles de especies que hay en el mar, como se ve en el movimiento de cada ola, en el movimiento de los astros, en el movimiento de los electrones, protones y neutrones, interactuando en un átomo con esa energía, con esa fuerza. Permanente y que tiende a no dejar de existir, cada una de las variantes del ser, cada una de las ramas, de las ramificaciones de evolución, son posibilidades del ser. Y el ser busca codificar todos los actos para que cada una de esas ramificaciones tenga una continuidad, genere más especie, busque el gran equilibrio en la totalidad. Y es por eso que al igual que el otro día yo te mencionaba, que hemos desarrollado, creemos que somos objetivos y que el olor de las flores y de los jazmines es rico, y el olor de la comida es rico, y el olor de lo podrido y descompuesto es feo, pero eso no es así, sino que hemos aprendido qué olores nos gustan y cuáles no, por asociación, por asociación hacia la vida y hacia la sexualidad, o por asociación hacia la muerte. Los olores que llevan a la muerte son los olores desagradables y que hoy, después de mucha evolución, no nos gustan, y que creemos que objetivamente nos gustan o no nos gustan, y no hemos aprendido y hemos unido los olores a cosas. La experiencia de la muerte no sólo está codificada en los aromas, sino en un gesto, y en eso que nos provoca el hecho de ya no estar en contacto, ya no ver. Porque la muerte de ese tercero que observamos, al tener en sí una señal biológica de que la muerte propia es posible, nos acerca al mismo lugar que al olor a podrido y el olor a descomposición, a la putrecina y la cadaverina. Es decir, el hecho de que nos pueda doler la muerte es el campo, ese dolor, esa emoción, esa tristeza, esa angustia, esa impotencia, es el campo energético que utiliza la totalidad para informarse de que eso que está ocurriendo ahí debe evitarse y debe generar nuevas maneras y nuevas existencias, nuevas variables de existencia. Es decir, el ser humano, al fin y al cabo, observando una muerte ajena, una muerte de un otro, siente un dolor, y ese dolor es la clave para que la totalidad sepa que eso no es bueno para la continuidad de la especie, que eso que pasó ahí, que ese circuito que hubo ahí. La persona que se marchó, muerte simbólica para el inconsciente. La persona que abandonó, muerte simbólica para el inconsciente. La persona que murió, muerte real para el inconsciente, atentan contra esta búsqueda de que la especie continúe viviendo cada vez más. Y por lo tanto eso genera un dolor que le dice a la totalidad que los circuitos y la información y los hechos que ocurrieron en esa ocasión, hay que volverlos a plantear para encontrarles una solución. Eso es parte del tiempo giratorio, del tiempo cíclico que viven los humanos. Pero en síntesis, y el gran mensaje que la muerte propia es imposible, la muerte es un acto de observación de un tercero hacia quien muere. Vos no vas a poder observar tu muerte como tal, nadie puede observar su muerte como tal. Y las personas que estuvieron en momentos cercanos a eso, esas personas que murieron y volvieron, por decirlo de alguna manera, se dieron cuenta de que no hay muerte, se dieron cuenta que hay solo continuidad, que la muerte es un mecanismo de observación biológica objetiva hacia un tercero. Repito, vos podés ver que alguien muere, sentir un dolor e informar a la totalidad que ese hecho hay que tratar de evitarlo. Por eso te duele mucho menos la muerte de un anciano que la muerte de un niño, porque el del niño es el que más hay que evitar. Bueno, los amo, tranquilos, la muerte es imposible, pero sí puedo observar que alguien muera. Abrazo grande para reflexionar.










