
Pablo Almazán explains how symptoms appear not just in the body but in external reality as signs of unconscious wounds. He maps a biological order of affection, shows how obesity or a dog in your life might symbolize deeper family conflicts, and argues that social problems you react to mirror your own unresolved inner struggles.
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Maestros, ¿Cómo les va, maestras? Seres hermosos, ¿Que dicen aquí disfrutando de una mañana nublada, húmeda, con una luz ideal para grabar vídeos? Así que voy a tratar de grabar tal vez más de uno, pero ya estoy justito por entrar al segundo día de apertura. BEC. Bueno, estamos hablando de la realidad sintomática, Estamos hablando de cómo un síntoma, en principio, puede estar en el cuerpo. Y el ser humano reconoce que un síntoma está en el cuerpo, pero está muy lejos, en general, de reconocer que ese síntoma es por algo más que lo físico, es por algo más que la casualidad, es por algo más que el azar. Pero enseguida uno ve, y siempre digo, y por eso están los sanados que están, que el síntoma es algo más, de que el síntoma es un nodo energético que cuenta una historia determinada y que nos dice qué dolores guardamos. Pero además de eso, después hay algo mucho más inmenso, que es descubrir que el síntoma puede estar por fuera del cuerpo. Por fuera del cuerpo, en lo que llamamos realidad. Y sobre eso venimos hablando. Ayer hablé del juicio, y les di algunos ejemplos de juicios clásicos. Me molesta la obesidad, crítico a los obesos, crítico a los delgados, crítico a los altos, critico a los bajos, crítico a las prostitutas, critico a los pobres, crítico a los ricos. Siempre soy yo, siempre soy yo. Y hoy vamos a ver otro lado, otra manera de vivir el síntoma, El síntoma físico también hay varias maneras de vivirlo, pero en la realidad es más evidente. Lo que critico en algunas personas, en otras me puede preocupar, puede ser el mismo tema, o pueden ser otros. Pero para eso, lo que tenemos por lo general en el medio es el nivel de afecto que tenemos. Hay un nivel de afecto que siempre tiene orden biológico. ¿El orden biológico cuál es? Nosotros tenemos un mandato interno, kandasheik, que hoy está distante, para que no lo agarre para los vídeos. Tenemos un orden biológico que es, como todo en la naturaleza, absolutamente lógico. ¿Quién es nuestra prioridad, qué es lo que más nos afecta, qué es lo que más nos preocupa Cuando las cosas están en orden biológico? Nuestros hijos. Nosotros estamos direccionados en un orden hacia la descendencia. ¿Por qué? Porque ellos son los que pueden continuar La especie humana siempre es igual. Los que pueden continuar la especie humana son las crías. Si no cuidamos las crías, se acaba la especie humana. Si alguien prioriza el cuidado de los padres por sobre el de los hijos. Nadie está diciendo que no hay que cuidar a los padres, pero si alguien cuida a los padres por sobre los hijos, ahí está desordenadamente biológico. Ese es un camino antibiológico de los tantos caminos antibiológicos que mencionamos en Humano Puente. Si toda la humanidad hiciera algo así, los niños tenderían a desaparecer y como consecuencia la especie humana. Esos son los órdenes biológicos. Es por eso que los pájaros crían a sus pichones y no a sus padres, es por eso que los patos crían a sus pichones y no a sus padres. Y el ser humano es tan biológico como los pájaros y como los patos y como los y como los perros. Entonces, ¿Qué es lo que más biológicamente nos implica y qué es lo primero que nos preocupa a nuestros hijos? Después los afectos cercanos. Pueden ser la pareja, pueden ser los hermanos, pueden ser los padres y después los más lejanos ya pueden ser tíos, pueden ser amigos, pueden ser socios. Este orden no es siempre igual, porque además cada uno en su inconsciente tiene los amigos que tiene por algo que tiene en su inconsciente. Tal vez un amigo que yo tengo hoy y que es inseparable para mí y que es muy importante y que me preocupo por él, resulta que se llama igual que un hijo que tuvo mi abuela y que se murió y yo me llamo igual que mi abuela o soy de su fecha. Entonces para mí inconsciente ese amigo no es un amigo, ese amigo pasa a ser algo mucho más importante. De un amigo yo puedo sufrir por su preocupación, puedo preocuparme mucho, pero sea por eso, por los mil motivos de preocupación que hay, lo cierto es que hay otra manera en la realidad sintomática para identificar, para identificar cuál es mi síntoma en la realidad, que es la preocupación. Empezando por este orden biológico, los que más nos preocupan son nuestros hijos. Los que nos preocupan después, como dije, son estos segundos seres cercanos, que ahí ya pueden ser los hermanos, puede ser un amigo, puede ser los padres, alguna persona puede tomar a alguien como hijo también. El hijo puede ser por supuesto, adoptivo, por supuesto, y hasta puede ser una mascota. El que tomó como hijo adoptivo no por eso le va a cambiar el lugar a mis hijos, ya lo vimos eso. Una cosa es tomar a un hijo con algo simbólico como hijo, como un hijo, como una empresa, como un libro, como un emprendimiento que me va a afectar probablemente en algunas cuestiones, como pueden ser las lumbares, como puede ser algún problema de sangre, esas cosas, pero, pero no cambia el número de hijo en el inconsciente. Ese era un error que hasta yo mismo en un momento creí que era así, y hace años ya que lo corregí y mostré en algunos seminarios que brindo, que eso no era así. Por ejemplo, un libro no te cambia de lugar de hijo. Si vos tuviste un primer hijo, después escribiste un libro, después tuviste otro hijo, ese libro aunque lo hayas tomado como un hijo, no te cambia el hijo del lugar. Si vos tenés un hijo, tenés una empresa con determinadas características y después tenés un hijo, esa empresa no te cambia los hijos del lugar. Entonces, más allá de eso, la preocupación la puedo tener igual. Entonces supongamos que yo tengo una preocupación porque mi hijo no estudia, estoy preocupada. Se dan cuenta acá que el juicio requiere muchas veces en un balance, no siempre es así, pero la tendencia a que haya menos implicancia afectiva, me es más fácil juzgar a los que no son cercanos a nivel emocional, a los que no me afectan, a mis afectos, que no son mis afectos. En cambio cuando son mis afectos, lo mismo que juzgo por allá, me podría preocupar por acá. Por ejemplo, podría ser alguien que juzga a las personas obesas, o alguien que está preocupada por la obesidad de su hija, por la obesidad de su hijo, ese tipo de cosas. El símbolo es el mismo. El símbolo es el mismo y la manera de verlo es el mismo que para el juicio. Por ejemplo, yo juzgo o me preocupo porque mi hijo no va bien en el colegio, no está bien en el colegio. La pregunta que siempre hacemos contame sobre la historia de la educación o de las dificultades que han tenido o lo que se ha sufrido en tu clan por cuestiones como el colegio. Entonces rápidamente, por ejemplo, nos podemos encontrar con una persona que yo dejé mi casa porque quería estudiar, me separé de mi mamá, me separé de mi papá porque no me dejaban estudiar y yo me fui, me fui y hoy soy la profesional que soy, o el profesional que soy. Entonces ese hijo que no quiere estudiar, en el fondo representa una contradicción con lo que yo me propuse y lo que propuse para mi vida y que me llevó a la separación del clan, a un hecho antibiológico. Es decir, ese hijo representa lo que yo hubiera, lo que yo dejé pendiente. Yo en el fondo estoy mostrando con ese gesto, con ese hijo, con esa continuación de mí que se niega a estudiar, que hubo un lado de mí que hoy preferiría estar con mamá y con papá. Entonces, ¿Qué otras cosas nos preocupan? Me preocupa que aquel vecino, no sé, lo que sea, no tiene trabajo, pero me preocupa sobremanera. Preocupa que mi vecino no tenga trabajo. Tenés que averiguar quién es, tenés que ver cómo se llama, cómo se llama tu papá, cómo te llamas vos, qué circunstancias te pasaron y pasaron en tu clan por pérdidas de trabajo y vas a lograr que ese vecino consiga trabajo. Me preocupa, no, no sé, la gente que está en la calle, no, estoy hablando de un sentir solidario que todos los seres humanos tenemos y que tiene que ver con el hecho de ser humano y de sentir algo por alguien que no está en la misma situación o que está sufriendo algo. Estoy hablando cuando me preocupa. Y yo me vine a mi casa, pasé con el auto, vi esa persona en la calle y me la quería traer a mi casa y quería hacer algo y no puedo dejar de pensar, está bien, bueno, tenés que ir a tus propios homeless, a tu historia, la historia de tu clan, de las pérdidas de casa, de las pérdidas de trabajo, vas a ver, yo sé que te va a sonar hoy esto muy descabellado, pero vas a ver que vas a ver menos gente con situación de calle, cuando vos lo soluciones en vos. Como digo siempre, vivimos en la misma tierra, pero en mundos diferentes. Uno no se vuelve ciego, uno modifica el mundo, uno no se vuelve frío, uno sana el mundo, pero siempre nos da la impresión de que el que tiene que hacer algo es el otro. Así que mañana vamos a continuar con este tema de la realidad sintomática. Les mando un abrazo, Los quiero. Gracias. ¿Cómo están amigos? ¿Bien? Bueno, seguimos con otro, con otro videíto de la realidad sintomática. Como ven, toda la realidad somos nosotros mismos y toda la realidad danza para que sanemos nuestros dolores y nuestro pasado. Por eso las personas tienen preocupaciones diferentes y por eso hay tantas preocupaciones que son comunes a muchas personas, porque todos en el mismo tenemos los mismos dolores, los dolores del hambre, los dolores de la separación, los dolores del abuso, los dolores de la estafa, los dolores de la pérdida de territorio, los dolores del abandono. Sin embargo, todos tenemos esos dolores en distinto nivel, distintas ecuaciones en nuestro inconsciente y por supuesto que eso va a ser lo que hace que juzguemos más cosas de determinado tema y por eso hasta hay manifestaciones por ese tema y que otros juzguen otros temas, haya manifestaciones por otro tema y otros se preocupen por. Por determinados temas particulares. Como digo, hay preocupaciones comunes a toda la humanidad o más comunes que otras. Digamos que hay, por ejemplo, preocupaciones por leyes que de repente tiene que sacar un país o que su gente exige que salga una determinada ley. Hay preocupaciones globales como la del cambio climático y los problemas con la tierra, y hay preocupaciones personales. Entonces nosotros tenemos preocupaciones personales, familiares, de un nivel más amplio, del nivel colectivo, y preocupaciones globales, por decirlo de alguna manera. Hay personas, por ejemplo, en lo individual, que son de la yo no puedo ver un perro en la calle porque me lo tengo que traer. Y acá es muy importante que como hicimos con la obesidad hace dos o tres vídeos atrás, tomemos conciencia de la simbología. Yo les conté que la simbología de la obesidad es la desprotección. La obesidad representa a la desprotección. Todos somos íconos, todos somos un vórtice de información que representa algo que tiene una simbología y representa una simbología en sí mismo. Entonces todo movimiento, todo, todo gesto, toda particularidad del cuerpo, toda vestimenta, todo peinado, en nuestro inconsciente refiere algo, toda manera de hablar, toda manera de expresarse. La obesidad, la delgadez, el ser alto, el ser bajo, el ser pobre, el ser rico, representa íconos para nuestro inconsciente y siempre actuamos desde el inconsciente. La obesidad, como les conté, representaba el abandono, representaba la desprotección, representaba esos clanes cuyos padres se han separado de los hijos, representa problemas de maternidad, madres que se tuvieron que alejar de sus hijos, madres que murieron en los partos, desprotecciones, personas que se quedaron solas, personas que se quedaron fuera del clan, personas que representan a alguien que es mal visto en el clan, necesitan protegerse, el agua como protección. Ahora, por ejemplo, el perro representa varias cosas, la más icónica, la más arquetípica del perro es la fidelidad. Los perros representan la fidelidad. Como digo siempre, una persona que tiene un perro, tiene un perro. Una persona que tiene dos perros, tiene dos perros. Una persona que tiene siete perros, ya si viene a mi consulta, yo lo primero que me meto por olfato es que ahí detrás hay historias de infidelidad. Hay historias de infidelidad. Ahora, ¿Puede haber historias de infidelidad y que no tengas perro? Por supuesto, nunca se va de la historia al síntoma, siempre es del síntoma a la historia. Entonces, el perro en primer término representa la infidelidad. Cuando una persona no puede ver un perro en la calle y se lo tiene que traer a su casa, lo primero, la infidelidad, los temas de fidelidad. Necesito mucha fidelidad, necesito fidelidad, necesito estar rodeado de fidelidad, necesito agregar fidelidad a mi entorno. Lo segundo de los perros y esos cachorros que uno ve en la calle son los no nacidos. Esos cachorros que uno ve en la calle abandonados, representan a los no nacidos. Lo tercero que representan son los niños que han quedado fuera de la familia. Entonces, las personas que suelen ver y más cosas, pero las personas que suelen ver y no pueden soportar esa frase es más fuerte que yo, listo, es del inconsciente familiar. Siempre que escuchen la frase es más fuerte que yo, es porque hay un campo más fuerte que el individual y es el familiar. Entonces, en el inconsciente familiar están esas memorias de fidelidad o de falta de fidelidad de niños abandonados y de no nacidos. Eso es lo primero a mirar con los cachorros, por supuesto, y con los perros que uno se trae de la calle y con todos los dolores que uno observa en la calle, como les conté en la anterior, la persona que no tiene casa, la persona pobre, ¿Eso quiere decir que me tengo que volver un ser humano frío? No. ¿Eso quiere decir que me tengo que sanar? Eso quiere decir que mi realidad se va a volver más bella si yo me sano. Y no es evadir, es al revés. Evadir es tratar de solucionar en el afuera lo que tengo que solucionar en mí. Porque al fin y al cabo ahí afuera no hay ningún perro, no hay ninguna persona y no hay nadie. Es imposible ayudar a alguien por fuera de mí, es imposible herir a alguien por fuera de mí. Solamente me puedo herir a mí, solamente me puedo ayudar a mí y mi realidad me lo va a mostrar. Les mando un abrazo. Mañana vamos a aprender a empezar a aprender cómo usar los instantes sagrados como iconos, como mojones, como puntos de referencia para referenciar, valga la rebuznada que me acabo de mandar, para tomar como punto de apoyo para relacionar todo lo que estuvo en torno a determinados momentos de nuestra vida y que hoy por ahí es un dolor o un síntoma. Los instantes sagrados son muy, muy importantes y son otra manera de ver los síntomas y de encontrar las problemáticas de vida. Como siempre amigos les digo gracias y toda la información en HUMANOPUENTE. COM. Les mando un abrazo grande a todos.










