
Pablo Almazán explores symptoms as invitations to understand your purpose and origin rather than problems to fix. He calls this practice "bioexistencia consciente", arguing that even congenital conditions or chronic illness can become shortcuts to meaning and inner peace if you ask what they're trying to teach you.
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Buen día amigos, ¿Cómo les va? ¿Cómo están? Espero estar creándolos en un modo en camino hacia el estar mejor al estar más en uno mismo, en coherencias. Como ven, estoy subiendo menos videítos estos días, pero estoy de viaje, estoy de viaje. Voy a estar de viaje por un tiempo largo más, pero voy a tratar de subir la mayor cantidad de vídeos que pueda. Cuando encuentro algún lugar tranquilo y con buena conexión para subir vídeos y eso, aprovecho y subo videitos. Estoy en Sevilla en este momento, una bella ciudad, maravillosa Sevilla, con una mezcla de cosas que voy a grabar en un vídeo específico, en un lugar que vi ayer y que me resultaba maravillosa y deslumbrante, la certeza de haber creado hace mucho tiempo junto a Lucro Humano Puente, con la consigna de Yo soy el conquistador y el conquistador. Y encontré un lugar aquí que voy a hacer un vídeo, aunque haya ruido, turistas y esas cosas, después lo voy a grabar. Hoy les quería hablar de algo por ahí más sutil, del síntoma. Siempre estoy tratando de hablar a personas que tienen por ahí dolencias muy importantes, muy marcadas, o cosas didácticas, básicas, de cosas que tienen como una particularidad, un carácter muy fuerte, muy evidente y muy simple, como por ejemplo que me duele el codo y que está relacionado con el trabajo, y que tengo que mirar la historia de todo eso. Por supuesto que siempre es así. También hice muchos vídeos en los que les hablo de la profundidad del síntoma según Humano Puente, según la bioexistencia consciente que es para nosotros sanar. Les recomiendo ver el vídeo en YouTube que se llama Pablo Almazán, para qué sanamos. Sé que muchos lo han visto, pero siempre hay seguidores nuevos. Hace poquito celebramos los 50.000, que ha llevado mucho tiempo ser 50.000, sin embargo ya ser 55.000 es dentro de poquito, ya subió un 10% desde que celebramos eso. Son muchos seguidores nuevos todo el tiempo. Y hoy quiero hablarles de un poquito más de cosas sutiles, precisamente desde ese punto de vista de para qué sanamos. Porque hay puntos en el que yo mismo aprendí que tengo que negociar conmigo, que todavía falta que yo mismo y todo mi universo que me acompaña siga evolucionando en cuanto a la conciencia. ¿Y a qué me refiero? Al ofrecimiento que tiene Humano Puente a la Tierra a través de esta consigna que un síntoma viene a algo que está mucho más allá de sanarse, mucho más allá de sanarse. Siempre digo, este es un camino de conciencia, no es ningún tipo de medicina donde uno quiere sanar síntomas o que está hecha para sanar síntomas, sino que aquí el síntoma es el camino para despertar al ser humano. Entonces hoy quiero hablar de esa cosa sutil que hay detrás de todo síntoma y que es la invitación a encontrar el origen de eso. Y me refiero específicamente, si bien me refiero a todos los síntomas, en este caso en particular me quiero referir a los desesperanzados, por llamarlo de alguna manera, a aquellos que de un modo u otro sienten que hagan lo que hagan, su síntoma no se va a solucionar, o el de su hijo, o el de tal pariente, o tal situación, una situación económica, porque es imposible. Lo primero que les quiero decir es que no lo tienen que mirar del punto de vista que siempre han visto las cosas, porque tratar de ver las cosas desde el punto de vista de la existencia consciente, para quien nunca miró desde cómo se crea el tiempo y se crea la realidad, muchas cosas desde acá le van a parecer imposibles y desde la concepción de la inexistencia consciente no son imposibles. Pero lo segundo es decirles que yo también cada día, día a día voy lidiando con las cuestiones que todavía a nivel de síntomas no se pueden solucionar. Por ejemplo, la malformación de nacimiento, cuando alguien nace sin un órgano, cuando alguien nace sin un miembro, cuando alguien nace con alguna particularidad física que ya de apariencia es irremediable y en muchos casos no se pudo modificar. Bueno, precisamente ahí es donde viene la maravilla más notoria de la bioexistencia consciente. Porque la bioexistencia consciente en ese caso es la única, hasta donde yo conozco, que cuando te lleva a través de la historia que cuenta este síntoma, a que descubras el origen y el para qué se produzca dentro tuyo algo indescriptible, que es que cuando el Yin encuentra el yang, así como digo siempre en la homeopatía, cuando esta onda encuentra esta onda, y al unirse se anulan, se logra un estado de paz, de comprensión, se ve la perfección donde se veía el error, se ve la maravilla donde había dolor, se ve paz donde había desesperación. Y eso es precisamente lo que propone la bioexistencia consciente. Hay personas con síntomas más simples, no sé por ejemplo, una gastritis, no sé lo estoy citando, pero la verdad que las gastritis se van muy fáciles. Pero supongamos, podría ser una gastritis que no se va, pero la persona comprende toda su vida y para qué está aquí en la tierra y qué es lo que vino a ser, y para qué tiene la familia que tiene, y para qué tiene la economía y la vida entera, la realidad que tiene. Y agradece a ese síntoma, agradece a ese síntoma en humano puente. Esta parte, la de comprender toda tu vida gracias al atajo que te brinda el mensaje que tiene un síntoma en sí, es la más importante. Entonces, a todos los que creen que nada tiene solución, o todos los que creen que por más que haga esto no se va a solucionar, les digo que tienen una posibilidad enorme y es la de comprender el para qué de todas las cosas y permitir que eso que sucedió les cambie la vida. Aunque yo entiendo hoy que es difícil, que uno puede sentir, pero si no se va a solucionar eso, ¿Que me puede cambiar la vida? Mirá, yo sé que hay un líquido por detrás, sutil, que te corre todos los días cuando en tu entorno o tenés vos un síntoma, o tenés alguien cerca que tiene determinado síntoma, bueno, esa persona no la tenés que mandar a consulta, ni tiene que ir ella a consulta, la que tiene que ir a consulta sos vos, ¿OK? Porque está en tu realidad para algo y porque sé que ese líquido que te corre por detrás todos los días, que se llama preocupación, o que se llama impotencia, o que se llama enojo, o que se llama interrogantes de por qué esto me ocurre a mí, o por qué lo tengo en mi realidad, por qué me alberga, por qué me embarga tanto, todo eso tiene una respuesta y al fin y al cabo es lo más importante de un síntoma. El síntoma viene a cambiarte la vida. No viene para irse. Nada en la naturaleza viene para irse. Todo viene por un motivo mayor. Hasta la hoja de una planta que cae no vino para irse, vino para un motivo mayor y es convertirse en humus, convertirse en nuevo alimento para la planta, para que esa planta siga. Cada cosa que ocurre en la vida es igual. Entonces hoy, desde aquí, desde esta maravillosa Sevilla donde convergen tantas culturas y tantos tiempos, y estoy tan maravillado, quiero hablarles de esa profundidad que hay detrás del síntoma, ya que simplemente, si les resuena, se animen a eso. Viene un síntoma a despertarlos, no a que la vida duela, aunque sea difícil de creer, aunque parezca imposible, el síntoma, por difícil que se vea, viene a sanarte a vos, viene a sanarte a vos y no sos culpable de eso, sino que ese síntoma está ahí por tu sufrimiento y el sufrimiento de tu identidad completa, que por supuesto que tu identidad no comienza cuando fuiste concebido, sino mucho antes de todas esas identidades. El resultado es esta realidad que tenés adelante y el síntoma es un gran atajo para que encuentres el motivo de eso y para que recuperes el motivo de tu vida en felicidad y en paz. Así que a seguirlo, es una invitación para que estés en paz. Nada más, les mando un abrazo a todos y nos vemos en el próximo videito.










