
Pablo Almazán explores loneliness as a fear rooted in our mammalian need for survival and connection. He suggests examining family and collective trauma like war and displacement can help transform it, and points to spiritual work that reveals a sense of wholeness.
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Buen día amigos queridos, amigas queridas, ¿Cómo les va? Acá estamos haciendo este ciclo hermoso ¿No? Porque todos tenemos en mayor o menor medida miedos. Lo que estamos viendo es que todos los miedos, como van a ver en los dos vídeos anteriores, tienen un sustento, una base, un nexo y son biológicos. Los miedos son biológicos, como dije al principio, para algunos puede decir, claro, no puede existir el miedo no biológico porque no existe nada más que la biología y la materia. Y de eso se trata justamente esta serie de vídeos, es el abordaje desde, o la mirada, no es un abordaje, esto es una mirada desde la filosofía, desde el camino de conciencia, que es la bioexistencia consciente, para analizar un poco los miedos. Y el miedo de hoy es la soledad, precisamente. En la soledad, lo primero a ver es la base biológica de esto y la base evolutiva. Nosotros tenemos anclado, como descendientes de mamíferos que somos, que nos organizábamos mejor en manada y que hemos sobrevivido y llegado hasta acá precisamente por estar en manada. Los que se alejaron de la manada, los que intentaron hacer su camino solo, aquel siervo que corrió y se alejó de la manada fue el que se lo comió, el predador. Como cazadores recolectores, el que se quedaba solo prácticamente era el que ya no cazaba. Es decir que desde lo muy lejano en nuestra rama evolutiva que representamos y que somos la continuidad y que tenemos dentro nuestro un lado que dice que debemos respetar desde lo muy lejano, ya sea que éramos animales mamíferos hasta lo más cercano, como humanos, cazadores y recolectores, eso somos, eso lo tenemos. Por lo tanto, cuando nos sentimos solos, lo que tenemos en el fondo es un miedo a la muerte propia y de los nuestros. Entonces el criterio de soledad también puede venir acompañado de una soledad que detrás tiene un juicio que es El miedo número 5, después lo vamos a ver, este es el tercero. Pero el miedo a la soledad básicamente es estrictamente biológico. Tanto es así que una persona que realiza un camino espiritual se da cuenta de que nunca estuvo solo, ni va a estar solo y es imposible que esté solo. Además, una muestra de eso es que la persona que está haciendo un camino espiritual genuino no necesita reunirse, no necesita estar con otras personas, deja de tener esa necesidad. Si ustedes lo ven, los grandes maestros, cuyos principales referentes no son conocidos, uno conoce a los grandes maestros que han sido conocidos en la cultura occidental, que hemos llegado a conocer a través de libros, a través de dichos, a través de propuestas filosóficas o de conciencia. Pero el mundo ha estado lleno de grandes maestros lo largo de la historia que no han sido personas conocidas. Y mismo estas personas que sí fueron conocidas, no son ellas las de la necesidad de grupo, sino que simplemente siempre las vamos a ver rodeadas de personas, pero están muy bien en soledad, están completas en soledad. Nosotros decimos que el camino a humano puente debe llevarte, si lo haces en conciencia y en coherencia, a que del principio cuando llegas acá decís yo estoy solo, y cuando lo finalizas decís ah, entonces solo estoy yo. Y esa idea, la de ser la totalidad, cuando está totalmente incorporada, vuelve absurda a la soledad, vuelve imposible a la soledad. La totalidad nunca puede estar sola, porque la totalidad no sabe lo que es estar con otro, porque si soy el todo, soy el todo. Pero no se trata, como digo al principio, de forzarlo eso o de pararse en esa frase para justificar una soledad que siento en algún lado, porque si la siento en algún lado es porque está, y si está es biológico, es que no estoy en ese lado totalmente espiritual. Ahora, ¿Está mal sentir soledad desde este punto de vista, inclusive del único que se puede sentir que es el biológico? Por supuesto que no. Sale bastante vapor. Hoy tuve que esperar a que amanezca, me levanté tan temprano que era de noche y no podía grabar hasta ahora. Por supuesto que no está mal que te sientas en soledad o que reconozcas que te gustaría estar con alguien más. Ahora, si tenés ese sentimiento de soledad, que la soledad es mala, que es algo superlativo, si, como decimos en Argentina, te puede. Si es algo que tiene más fuerza que vos, ahí es donde vos tenés que recurrir a tus memorias. Vos podés tener un miedo a la soledad, está bien, pero no estar solo, estar en una familia acompañado de personas, pero todo el tiempo tener miedo a la soledad. Te diría que recurras a las memorias de viudas, de personas que quedaron fuera del clan, los encarcelados, los locos, los que quedaron solos, la madre que quedó sola, el padre que quedó solo, el niño que lo abandonaron de niño en un orfanato, en alguna institución, todas esas memorias donde la soledad se vivió fuertemente. ¿Por ejemplo en consulta aparecen muchos casos de personas que estuvieron en la guerra, de personas que estuvieron en la guerra, está bien? Primera Guerra Mundial, Segunda Guerra Mundial. Si vas más atrás, se ven personas que fueron alejadas de su pueblo. Por ahí en alguna parte de América se pueden ver personas que fueron llevadas por la fuerza hacia otros lugares originarios, que fueron trasladados por la fuerza. Esas historias tienden detrás, porque detrás siempre hay escenas del inconsciente colectivo. Esas historias madre, esas historias donde hubo muchos miembros que quedaron en soledad y alejados, suelen ser las que están por detrás de las historias familiares de estas que te conté recién, de uno que se quedó solo y otro que quedó preso y otro que quedó abandonado en un lugar, que se alejó de la familia, que se tuvo que alejar obligado de la familia, que se fue y que no lo vieron más. Todas esas historias son las que recomiendo ver cuando hay miedo a la soledad. Ahora, cuando la soledad real estoy solo y no hay nadie a mi alrededor, quiero tener pareja y no la tengo, quiero tener hijos si no lo tengo, quiero tener amigos si no los tengo. Te recomendaría ir por el lado de la pareja y los hijos que no llegan a las historias como infertilidad oculta, que suele venir acompañada de otras cosas como problemas de economía o dificultades para no tener casa. Recordá, tenés muchos vídeos de eso y tenés en Humano Puente un taller de un día y una conferencia que brindé que se llama Amor, soledad, pareja y fertilidad. Ese encuentro ya está online, lo podés hacer, dura un día completo, pero lo haces vos en videos, tenés 30 días para verlo, entras a humanopuente. Com y lo ves. Y la otra soledad, la de sentirme que mis hijos están lejos, mi familia está lejos y ese tipo de cosas, te recomendaría verlo por los que se quedaron solas y sobrevivieron mucho tiempo o por haber estado en la familia provocaron un drama. Por ejemplo, la vieja historia del abuelo que tuvo algún inconveniente con un nieto, con una nieta, historias de abuso, historias de fraude. El padre que defraudó a la familia porque perdió todos los bienes puede ser heredero de una de esas formas y por ese motivo estar vos creando a una familia o a miembros de la familia que se alejan. Y es solo para proteger tu imagen, porque el quinto de los miedos que vamos a ver acá es el miedo al juicio a la acusación y al juicio al ego. Así que bueno, eso es lo que vamos a ver por hoy. Este es el juicio número 3 y nos faltan dos más. Les mando un abrazo grande, nos vemos.










