
Pablo Almazán reflexiona sobre qué dicen nuestros huesos. Conecta el dolor físico con emociones no procesadas: los pies hablan de arraigo, la columna de carga emocional, los hombros de responsabilidad. Una lectura simbólica del esqueleto como mapa de lo que guardamos en el cuerpo.
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Buen día, ¿Cómo les va amigos? Voy a aprovechar esta caminata serena por acá, por una especie de plaza interior en un barrio de Londres que tiene mucha paz, mucha naturaleza. No sé si saben, si muchos saben que mi mundo anterior tuvo que ver con las plantas, así es como la conocía Lucre y con el paisajismo y la jardinería y leía los libros de la naturaleza, los ingleses, que hoy tiene mucho que ver con la bioexistencia consciente, seguramente, que responde a los patrones naturales, ese algoritmo Albian, que es el resumen de comandos de la historia inconsciente y evolutiva que dieron origen a toda esta manera de abordar todo lo que nos ocurre a los humanos, retornando a los patrones biológicos evolutivos y respetándolos y poniéndonos en orden con ellos. Y no poniéndolos a ellos en orden con nosotros, sino asociándonos a la máxima evolución histórica. Ayer les hablé, o en el vídeo anterior, porque no sé si estoy subiendo vídeos todos los días al momento de grabar, les hablé de la piel y de todos los temas de contacto y de separación. Contacto de menos piel que se rompe, contacto de más piel que se engrosa. Piel que necesita protección, pone agua, pone más piel, pone más queratina. Piel que vive las cosas como sucias, hace verrugas, hace manchas. Tengo una mancha, soy una mancha. Miren esto, Ese aparente caos en las plantas que cuando uno no entiende, le parece que hay un desorden ahí. Es como la música clásica y los sonidos distintos que van emergiendo en una determinada composición, con distintas durezas, con distintas. Distintos tonos. Así se organiza la naturaleza. Y hoy quiero hablarles un poquito de los huesos, porque iba a pasar a la parte de la desprotección, probablemente lo haga, pero hoy quiero hablarles de los huesos en sí. Cuando los huesos del cuerpo me duelen, estoy siendo un canal de continuidad y de comunicación. Me voy a sentar en este banco de continuidad y de comunicación con un clan que se ha polarizado. La necesidad de pedir ayuda, de creer que hay algo externo que le puede solucionar las cosas, le hace un dios, un santo, un padre, una madre, un amigo que ha tenido que resignarse a sí mismo, que ha puesto en el afuera, que se ha acostumbrado a implorar, a pedir, que se ha acostumbrado a descreer de sí mismo como alguien capaz de resolver las cosas y de decirle a los demás lo que siente. Es impresionante como el código de el no valorizarme para expresar algo, porque de chica sentía que no era la más elegida, la favorita de mis padres, el favorito de mis padres, porque no tuve el valor para decirles que no en ese momento. Y tal vez resigne mi carrera, resigne mi vida, porque me tuve que hacer cargo de otros hermanos, porque tuve que empezar a trabajar en lo que no quería y mi vida siguió de largo, porque así era la situación familiar y no pude decir que no. Hay una relación muy, muy, muy grande entre todos los problemas de hueso y las personas que no pueden decir que no, y que no han podido decir que no, y que como han guardado esa desvalorización, han puesto la necesidad de solución en el afuera. Personas que muchas veces, no siempre, pero muchas veces son de culpar al afuera, son de poner afuera el motivo de todo lo que les ha sucedido en la vida. Y en realidad, en el fondo, su niño todavía tiene una necesidad de mamá, esto no lo quiero hacer, Papá, lo lamento si te echaron de trabajo, lo lamento si quebró tu empresa, pero yo no puedo trabajar eso, no quiero trabajar en eso, es mi vida, vos me tienes que proteger, vos me tendrías que haber protegido así, con esa sinceridad. La sinceridad emocional no mide las circunstancias, es como una pulsión, como Freud definía las pulsiones, como cuando una persona bulímica vuelve a comer, eso es una pulsión, no se miden las consecuencias en ese momento. Bueno, la seguridad de un niño y la expresión de un niño para cuando le dice a sus padres odio que yo me porto mejor y que a mí los regalos de Papá Noel no son como los de mi amigo que se porta mal. Eso políticamente incorrecto que no expresó ese niño, es lo políticamente incorrecto que tal vez todo el tiempo está pensando y expresando ahora una persona desvalorizada y con un tema de hueso. Entonces, en los temas de huesos, lo que te recomendaría que hagas siempre va a ser ir a una consulta con un consultor actualizado de Humano Puente. Te repito, a partir de julio todos van a estar actualizados en la página Humano Puente. Y que comiences desde tu propia vida, pudiendo expresar toda una cadena de renuncias, de dolores, del poner afuera, que después te han hecho, dado que renuncié a mí para él. Después me quedó el reflejo de creer que la culpa de lo que me sucede a mí la tiene él, y que el que me puede solucionar la situación es él. Entonces tiendo a endiosar, tiendo a culpar, tiendo a enjuiciar y tiendo a deteriorarme. Los huesos me empiezan a doler distintas partes. Y los huesos tienen su simbología. Si me duelen, por ejemplo, los pies, los huesos de los pies tienen que ver mucho con cuestiones maternas. El talón tiene un espolón que sale a veces, que tiene que ver con los conflictos por haber relacionado con la casa materna, con haberse tenido que ir obligado, porque me fui sin que me quiera ir, porque me quiero ir y no me voy. Y ese es el más importante de los conflictos en el espolón del talón. Y después el tobillo tiene que ver con los cambios de dirección, cambios repentinos de dirección, cambios bruscos, cambios que tuve que hacer y asumir y que no pude. La desvalorización en eso. La ira y otras cosas más. Pero la ira va a estar siempre atrás de un síntoma. La rodilla tiene que ver con que lo tuve que aceptar sin cuestionar. La cadera tiene que ver con las aceptaciones relacionadas con temas de dirección, pasos e hijos. Embarazos, tal vez embarazos que no acepté, tal vez abortos que no acepté que fui obligado a hacer. Toda la columna vertebral la explico en muchos vídeos. Y los hombros siempre hablo que tienen que ver con las responsabilidades. Los huesos con el trabajo, las muñecas con el trabajo, las manos, ya hablé ayer. Las cervicales con el padre. La cabeza, los huesos. Estoy hablando hoy con la desvalorización respecto al intelectual a un padre. Somos evolución, somos simbología y somos funcionalidad biológica. Y es importante asumirlo. Y es importante asumir que somos el resultado de un código, que acá lo llamamos emociones, y que hay una apertura mayor a aceptarlas. Pero cuando pasamos a llamarlos energías, a alguien le puede sonar supersticioso, y sin embargo está viviendo en un mundo supersticioso, porque aquí no hay otra cosa que energía. Simplemente hay que abrir el corazón para que la sanación humana sea completa. No se trata de arreglar lo duro con lo duro, sino lo duro con lo duro y lo blando. Les mando un abrazo grande, los quiero y seguimos teniendo estas charlitas en inconsciencia porque en cada lugar del mundo hay una inspiración para compartir. Los quiero mucho. Toda información en humanopuente. Com y mis libros tanto en español como en inglés, como en portugués, como en italiano, en humanopuente. Com y en Amazon. Com. Un abrazo grande.










