LOS SINTOMAS y SU UBICACION ( Segunda Parte)

Pablo Almazán (Humano Puente) examines how bodily symptoms anchor in the material world and carry symbolic meanings. Using blood as a central example, he links blood to family and interprets anemia in two symbolic ways: (1) lack of personal space/vitality within the family; (2) giving one’s vitality to a loved one (empathic somatization). He frames symptoms as signals tied to levels of consciousness and argues that working on one’s own history, judgments and emotional patterns can change both subjective reality and physical symptoms.
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Maestros, ¿Cómo les va? ¿Cómo están? ¿Bien? Bueno, ayer salté el tema que veníamos trabajando, que veníamos hablando, con el cual nos veníamos despertando para comentarles la maravillosa experiencia de la apertura, pero eso lo ven en el vídeo de ayer. Quiero retomar el tema de por qué cada cosa de nuestra realidad se ancla donde se ancla. Y estamos empezando por el cuerpo, estamos empezando por el lugar más cercano a la ilusión del mundo de la materia. ¿Cuál es nuestro lugar más cercano a nivel materia? Cuando nosotros hablamos del cuerpo. Si yo le digo a alguien toca tu cuerpo, y Después le preguntó ¿Por qué lo tocaste cuando dije tu cuerpo? Porque uno no es el cuerpo, uno sabe que en el fondo ese cuerpo es una parte de uno. Yo toca tu cuerpo, toca tu mesa, toca tu silla, toca tu cuerpo. ¿A quién le estoy hablando cuando le digo tú? Entonces, el cuerpo es la parte más cercana del mundo de la materia. El mundo de la materia tiene los síntomas expresados, los dolores expresados, las cosas maravillosas que acostumbramos a llamar positivas. Pocas cosas más positivas hay en la experiencia humana que un síntoma. Pero no estamos acostumbrados a llamarle positivo a un síntoma. Y sé lo que muchos están pensando, que probablemente. A ver, esperen esto. Ahí está. Que probablemente haya un dolor propio, o haya un dolor en un tercero, y de eso vamos a hablar, de la lógica de eso y de lo que es el dolor, lo que es el sufrimiento. Pero ¿En qué se convierten cuando uno los comprende? ¿Cómo puede llegar a aparecer un día en una pantalla un loco diciendo que un síntoma es de las cosas más maravillosas que le pueden pasar a una persona? Pero recuerden que no solo de las cosas maravillosas que le pueden pasar una persona en sí, sino de las cosas más maravillosas que pueden pasar en el entorno de una persona. Miren como les duplico la. La apuesta. Pero para poder hablar de eso, hay que hablar desde distintos lugares de conciencia. Hay que hablar ¿Para qué estoy acá? Esa pregunta que me hago siempre. Si yo soy un trozo del Creador, como dice Pablo, si como tantas culturas antiguas me lo dijeron, ¿Qué hago acá creando cosas que no me gustan? ¿Que vengo acá a hacer una experiencia masoquista? Si es tan perfecto el universo como propone Pablo, ¿Qué hago acá sufriendo? ¿Y mucho más qué hago acá viendo sufrir a con lo mucho que lo quiero? ¿Y qué hago acá viendo sufrir a tanta gente? ¿Qué hago acá viendo sufrir a gente del otro lado del mundo o al lado? Todo es cuestión de conciencia. Lo que sucede es que siempre el ser humano supone, o propone, o le gusta repetir que somos uno, que no hay otro aquí, que somos un solo ser. Pero según el estado de conciencia que cada uno esté y como lo trabaje, ese balance nos va a mostrar cuán biológicos somos. Porque para mi ser biológico, esto de somos uno, no lo entiende, no lo acepta, no lo toma. Entonces hoy, por ejemplo, vamos a mencionar síntomas, algún síntoma más de los que están en el cuerpo, para ir haciendo el traspaso a esos síntomas que están en nosotros, porque somos lo único que hay, que cada uno es lo único que hay en su universo, Vamos a ir pasando esos síntomas que están en nosotros, pero fuera del cuerpo. Un buen ejemplo para hacer el tema puente como humano puente, es la sangre. Yo ya les conté, por ejemplo, los temas de las manos, que tienen un mix. Tengo sueños muy tempranito ahora. Tienen un mix, la mano tiene un mix. Entre lo que hago con la mano, mis actividades, mis tareas, me siento desvalorizado porque ya no trabajo como antes, me empiezan a doler las manos. Me siento desvalorizado en mi rol materno, porque yo lo hago con las manos. Pero atención, las manos representan principalmente al padre. Por eso que les expliqué en los vídeos anteriores. Hace tres vídeos me parece, pasamos también por los pulmones, y vimos que los pulmones son lo primero que se me agota y que necesitaría tener más grandes. Cuando hay un peligro consciente o inconsciente, del cual quiero huir, y que considero que podría matarme, o que me recuerda a un predador, ahí van los síntomas de pulmón en general, más allá de sus distintas vías de manifestación, que cada una tiene su historia particular. Y hoy vamos a hablar de la sangre y de algunas cosas de la sangre que pueden ser el puente a eso. La sangre es un lindo ejemplo, porque habla principalmente del significado arquetípico, y cómo los seres humanos hemos puesto la simbología en nuestra creación, y como los síntomas se plasman en nuestra simbología. Pero ¿Cómo sabes, Pablo, que se plasma en nuestra simbología? Porque los síntomas que yo les voy a mencionar, o que menciono en todos los vídeos, son síntomas en los que cuando vos aplicas esto que les propongo, y cada consultor de Humano Puente que aplica esto que estamos proponiendo, el síntoma se va. De modo que si no fuera así, lo que respalda esto, el síntoma no se iría. La naturaleza no puede responder por un capricho de alguien. La sangre simbólicamente, desde hace milenios, a nivel cultural y estrictamente humano, representa la familia. Somos de la misma sangre, somos de la misma familia, es de mi sangre, no es de mi sangre. Ese significado simbólico que el ser humano le da a la sangre es la clave de los síntomas de sangre. Hay significados biológicos, pero están representados en la simbología. Por ejemplo, en los glóbulos rojos se manifiestan determinadas cosas, distintos síntomas. Uno puede ser la anemia, que ahora lo vamos a ver. Yo puedo tener síntomas de sangre reflejados por ahí en los glóbulos rojos, porque no estoy llevando el alimento necesario a la familia, porque ¿Qué hacen los glóbulos rojos? Llevan el oxígeno, que es el alimento para cada lugar del cuerpo, para cada una de mis células. Mi cuerpo es el fractal de lo que yo hago. Entonces puedo tener un síntoma a nivel de glóbulos rojos porque no estoy llevando el alimento a mi familia. Puedo tener otro síntoma en glóbulos rojos y ese síntoma es la anemia. Y ese síntoma ser probablemente la invitación a lo que vamos a ver mañana. Una de las miradas de la anemia, simbólicamente, y también hablando de los glóbulos rojos, que son estas burbujitas de oxígeno que llevo. Esas burbujas de oxígeno tienen dos miradas. Una el oxígeno relacionado con esto que mencioné recién, el llevar el alimento, la vida, la vitalidad. Otra el oxígeno, como acá no hay oxígeno, como espacio vital, como un buen espacio para vivir. La anemia, anemia ferropénica, la anemia, la talasemia, tienen detrás, cuando es por mis propios conflictos, cuando una mirada y esa mirada habla, no hay espacio vital, no hay lugar para mí en la sangre, no hay espacio en la sangre, no hay lugar para mí en la familia. Por eso yo tengo menos glóbulos rojos, porque me siento fuera de la familia. Pero si me preguntaran si esta es la anemia principal por la que la gente llega a Humano Puente o a una consulta, les diría que no, que es la otra, la del segundo significado de los glóbulos rojos y que vamos a ver cómo está plasmada en ese puente del que vamos a hablar mañana, la unión con el todo que me rodea. Yo tengo un síntoma de anemia porque hay alguien en mi familia cercana, afectiva, que lo necesita, lo que yo tengo. Mañana vamos a ir entrando en ese mundo que parece estar afuera y siempre está adentro. Abrazo. Buen día de vuelta. ¿Cómo están? Un día con un sol, con una naturaleza, con la posibilidad de. Miren, ¿Ven que está seca? Me encanta hacer esto de pasar la mano por el césped y que queden las gotitas de rocío en la mano. ¿Cómo puede ser que uno puede vivir eso? Una vez hice una experiencia en un lugar que era una esfera que tenía la forma de una esfera que estaba viajando de manera circular en una especie de máquina gigante en la que todo giraba de manera circular y en la que los alimentos crecían de esa esfera y yo los ingería, en la que si quería me ponía en un lugar que me daba una luz y me daba calor y la llamé sol, Y que caía agua del cielo, que recorría los ríos y que yo la podía tomar, podía incorporar eso que caía del cielo y podía incorporar esa luz que venía del sol y que esa luz que venía del sol y el agua que salía de los ríos generaban. Generaban cosas maravillosas. Cada día esa luz se encendía, se apagaba, la bola giraba, Yo arrancaba frutos, arrancaba cosas de la tierra y los podía comer, tocaba cosas como el pasto, como el agua, olía flores, veía trozos de mí o de la creación volando y los llamé pájaros. ¿Cómo puede ser que viví eso tan, tan, tan inmenso, tan profundo, qué experimento maravilloso? Y no sólo eso, los hijos salían de mí, aparecían otros, yo eso. Habrá, como digo siempre, experiencias tan, tan, tan maravillosas como esta, tan increíblemente perfectas como esta, donde los hijos salen del cuerpo de uno y uno los puede ver ahí. Y afectivamente sentir una cosa tan grande. De eso vamos a hablar hoy. Ayer les conté en el vídeo sobre los síntomas que se plasman en el cuerpo, que la sangre representa la familia, que hay síntomas que están dentro de mi cuerpo, o sea, no soy yo, el cuerpo es parte de mí. La anemia tiene dos miradas. La primera, ya lo he explicado en otros vídeos, esta de no hay oxígeno, no hay espacio para mí en esta familia, en esta sangre sobro en esta familia, no soy el hijo preferido, no soy el que mis padres quieren, no soy valorizado, no siento que me den mi lugar y que hay otro, les conté que lo íbamos a desarrollar hoy porque es el puente a lo más maravilloso que vamos a hablar, que es la sanación de la realidad. ¿Hay otro tipo de anemia que se da por la cantidad de líquido emocional que a mí me provoca determinada situación que está por fuera de mi cuerpo biológico, pero dónde está en mi cuerpo extendido? ¿Está en lo que llamamos realidad, en lo que el ser humano si ya se niega a reconocer que hay síntomas en su cuerpo por su sufrimiento, se imaginan la distancia a la que estamos de reconocer que hay síntomas fuera de su cuerpo por su sufrimiento? Y sin embargo, como digo en los libros y muestro las fotos y todos o la gran mayoría de ustedes llegó a Humano Puente porque conocen, tienen ustedes mismos o alguien se sanó, pese a que esto es un camino de conciencia. ¿Cómo puede ser Pablo, que alguien se sane si ustedes proponen un camino de conciencia? Porque la salud es cuestión de conciencia. Por eso hablamos de que Humano Puente no debe ser considerado un lugar de medicina alternativa ni medicina complementaria, es un lugar de conciencia y cuando uno trabaja la conciencia, los síntomas están allá, en el primer pasito de eso, están en la manifestación de la materia, el menos profundo de los mundos, el menos vasto de los mundos. ¿Entonces, cómo puede ser que yo tenga un síntoma en la sangre, la familia y que no esté en mi cuerpo? Porque hay una segunda mirada de la anemia. ¿Ayer les expliqué la primera, que es la que dice que yo tengo poco oxígeno, poca vitalidad, porque hay alguien que me afecta, es decir, de mis afectos, a quien le estoy dando esa vitalidad? Ese alguien que está ahí delante mío, por lo general es una persona que me afecta mucho. Por eso hay hasta una escala que podemos decir de personas que me afectan. ¿Quiénes son los más cercanos? Los hijos. Mis máximos afectos son mis hijos. Estoy hablando en una persona coherentemente ordenada, con una historia coherentemente ordenada, con una persona que seguramente el tiempo no le pesa. Cuando el tiempo no pesa, el orden biológico se mantiene, el orden de tiempo se mantiene y la vida está liviana, pero para eso hay que estar en coherencia biológica y en coherencia con el tiempo. Entonces, ¿Cómo puede ser que yo tenga un síntoma porque mi hijo tiene determinada particularidad? Bueno, esta anemia de la que les hablo, yo tengo pocos glóbulos rojos, tengo poco oxígeno, porque lo veo a él con una problemática de necesitar oxígeno, necesito levantarlo, necesito inflarlo, lo veo débil, lo veo deprimido, y mucho más si lo veo con un síntoma físico. Yo le voy a dar emocionalmente mi sangre, mi vitalidad, le voy a hacer una transfusión de glóbulos rojos, en síntesis yo voy a tener anemia, voy a tener menos glóbulos rojos para darle la vitalidad que él necesita, mucho más si se le están haciendo transfusiones de sangre, si lo ve débil, si está internado, si tiene una depresión, si tiene algún síntoma o alguna particularidad física o psíquica que lo veo débil. Esto también es para otros síntomas, por ejemplo el colesterol tiene un formato parecido, pero desde otro aspecto que es la estructura. Pero acá este síntoma que manifiesto en yin, lo puedo manifestar en yang, lo puedo manifestar en yin, yo acá me quedo en yin de glóbulos rojos, porque se los doy a él. ¿Está bien? Entonces yo puedo tener un síntoma porque lo que pasa fuera de mi cuerpo, por supuesto, y no sólo eso, voy a pensar que el síntoma lo tiene él, y sin embargo ese síntoma que veo en él y que reconozco que es mío por el nivel de empatía, es el puente a lo que tenemos que seguir hablando, y es que toda la realidad me puede mostrar síntomas, incomodidades, dolores, para mostrarme que al fin y al cabo al único que le pasa algo es a mí. Porque en realidad eso que en Humano Puente bautizamos somatización empática, y es que yo tengo el síntoma por lo que le pasa a él. Cuando empiezo a buscar la historia de su síntoma, me doy cuenta que a él no le pasa lo que le pasa a él, sino que él me está mostrando lo que me pasó a mí. Por eso tanta empatía con su dolor, porque ese dolor, eso que él está manifestando ahí, en algún modo, de alguna manera me pasó a mí. Ese síntoma al fin y al cabo que está teniendo él, es por el sufrimiento mío, en principio hacia él, pero en segundo término y el más importante, porque me recuerda mi propio sufrimiento. Así que yo tengo que empezar por ahí, pero ir a buscar mi propio sufrimiento en el pasado, esas memorias que hace que vea en mi entorno a alguien con esa debilidad y esas cosas. Cuando yo encuentre mi dolor, él se va a sanar. En síntesis, no está enfermo por mí, ni por culpa de eso es primer nivel de conciencia. Las palabras como culpa, sufrimiento, sacrificio, son primer nivel de conciencia, el más bajo y devastador de todos, el que más afecta la salud de las personas. Pero en los siguientes niveles de conciencia, ya enseguidita uno ve que si yo trabajo en mí y él se sana, él estaba manifestando algo por mi sufrimiento, por mi historia, no por mi culpa. Mañana seguimos con eso. Este tema hermoso, apasionante. Un abrazo. ¿Buen día maestros, cómo les va? ¿Bien? Qué día lindo Jake viendo si puede correr algo, cualquier cosa que pase cerca de él, él la tiene que correr, desde una abeja hasta una paloma, él la tiene que correr. Bueno, aquí estamos contentos. Hoy es un día de esos días de sol como el que les compartía el otro día y uno sigue aquí asombrado de poder estar haciendo el viaje estamos haciendo. Hoy les quiero hablar de un poquito más de profundidad, precisamente en un sentido que parece contrario, es decir, cuando el síntoma se va hacia afuera, que eso nos ayude a ir hacia adentro a nosotros. Venimos hablando de síntomas de sangre, para hacer un ejemplo, porque puede suceder con todos los síntomas, lo que expliqué y después vimos algunos ejemplos de lo que se llama, llama en humano puente, somatización empática, es decir, de ese momento en el que el dolor, el problema, yo pretendo solucionarlo con algo que manifiesto en mi cuerpo, pero es un problema que tiene un tercero, está ahí, está afuera. Es tan importante esta parte, si ustedes se ponen mirar cómo el mecanismo va mutando. Primero tengo el síntoma yo por un problema que tengo en mi ser directamente y tengo el síntoma en el cuerpo. En el segundo formato es el formato de anemia 1 digamos, en el segundo formato de anemia yo tengo el síntoma porque el problema lo tiene él. Repito que esto es para todos los síntomas, solo que algunos se pueden ver fácil por somatización empática, pero en realidad ahora vamos a ver que siempre estamos haciendo somatización empática de distintas maneras, con un juego entre amor y no amor, porque se viene la tercera manifestación en nivel de profundidad, pero por lo que está sucediendo en el entorno. El caso 2, yo tengo una anemia, me quedo sin glóbulos rojos porque se las estoy dando a un ser querido que necesita los glóbulos rojos, tengo a mi hijo con depresión, tengo a mi hermano con un problema de sangre, tiene HIV o tiene leucemia, o está deprimido o no puede salir adelante, o lo veo que me comentó que tenía algún problema y que estaba muy preocupado y que la cosa puede ser grave, bueno, le doy mi vitalidad. Entonces tengo anemia, yo por lo que veo en él, porque se lo doy a él. Pero en el número 3 empiezan a jugar otras cosas que al ser humano le cuesta más todavía reconocer. Acuérdense que estamos hablando en el nivel 1, reconozco que tengo un síntoma por un dolor y que ya eso 99% de la humanidad no lo ve, no lo reconocen, le parece una falacia, como digo siempre están las fotos de los sanados. Número 2, tengo el síntoma de vuelta, pero porque el problema lo veo en él, ¿Se imaginan? Estamos súper lejos de reconocer eso. Número 3, y acá viene, hay un síntoma que se manifiesta de determinadas maneras, por su polaridad, por el modo en que está con respecto a esa historia. Yo con una historia la puedo vivir de distintas maneras, por ejemplo, recuerden que si arriba muere un bebé en el parto, yo aquí, perdón, recién me levanto muy temprano, pero si muere un bebé en el parto allá arriba, y es muy cercano, yo podría por un lado no querer tener hijos, por otro lado no poder tener hijos, por otro lado ser partera, por otro lado especializarme en toda la parte neonatológica y todo ese tipo de cosas, es decir, hay que ver por qué lado y de qué modo yo llevo adelante la solución posible de esa historia y eso se ve reflejado en todo. Entonces las historias a lo largo de su búsqueda de solución tienen polaridades, me polarizo para el yin, me polarizo para el yang, o las resuelvo actuando de manera contraria, no tengo un hijo, o las resuelvo tratando de poner todo el énfasis en eso, es decir, como una especie de nacimientos en yang en el ser humano, en una ecuación de amor y en una ecuación de por dónde va la historia. Yo puedo tener un síntoma por lo que veo allí, y ese síntoma provocarme distintas cosas. ¿Cuáles son las distintas cosas? Una, el suelo, sufrimiento. Dos, la preocupación. Tres, el juicio. Y pueden estar unidas, pueden ser lo mismo. Puedo tener un juicio por algo, pero que en el fondo me preocupa. Y hasta puedo emitir un juicio hacia ello. Supongamos que pasa alguien caminando y es muy delgado, muy delgado. Y para muchas personas es una persona delgada. Y nada. Pero alguien puede no puedo ver a una persona tan delgada, me hace sufrir mucho. Otra persona podría decir no soporto a la gente delgada. Podría tener un juicio hacia esa persona. Uno podría sufrir por otra persona y otro podría preocuparse por esa persona. Las tres personas tienen un síntoma, y es que para ellas lo que sienten respecto de eso no es positivo. Y esos síntomas, los más comunes de la humanidad, trabajan también con una ecuación que se mete en el medio con un líquido que le da cohesión y le da consistencia, y le da una lógica a todas las cosas que se llama amor. Qué va a hacer que una persona elija, o elija no elige, pero que una persona lo viva más desde la preocupación que desde el juicio. La cantidad de amor que tiene sobre eso. Si hay una persona, yo tengo una determinada historia en mí, y hay una persona allá muy delgada, estoy dando un ejemplo, yo puedo criticarlo, tener un juicio. Ahora, si el que es muy delgado es mi hijo, con la misma historia, me puede preocupar y estar yo todo el día pensando qué será, qué será, qué será. Esa sintomatología que es la más común en la manifestación de la humanidad. Esa sintomatología que la humanidad cree que no tiene nada que ver con uno, que la humanidad cree que el cambio depende del otro, que esa persona debería hacer algo para no estar tan delgada, que aquel debería hacer algo para no estar tan gordo, que aquel debería tener más dinero, que aquel debería tener menos dinero, que aquel debería pensar distinto en cuanto a su país, en cuanto a la gente, en cuanto a la economía. En síntesis, el juicio es el sí más común y menos reconocido de la humanidad. ¿Y que entra dentro de eso? Todo lo que hace que mi aguja no sea neutral. Si yo estoy aquí sentado, todo lo que me sea neutral, en primera instancia, porque puede que no lo esté viendo, también no es un síntoma para mí. Pero en segunda instancia, todo lo que me despierte un juicio o una sensación no positiva, no agradable de mi realidad, es un síntoma mío. Y al igual, y acá viene lo más difícil, seres humanos. Y al igual que cuando tenía a mi hijo, o a mi hermano, o a mi amigo del alma con un síntoma como leucemia, o debilidad, o transfusiones de sangre, o preocupación, o que se quiso suicidar, o que está deprimido, yo tenía una leucemia, una anemia, y cuando trabajé esa historia que veo a él ahí, la trabajé en mí, mi anemia se fue. Cuando trabajo todos los juicios y todas las cosas que siento, la realidad se modifica y mi síntoma se modifica, mi juicio. Entonces el único modificador de mi realidad, de todo lo que juzgo y todo lo que hay ahí, soy yo. Porque todo eso no está sucediendo, me sucede a mí, está sucediendo para mí, para mí. Es por eso que la bioexistencia consciente trabaja sobre todos los síntomas de la realidad, es decir, el sufrimiento, lo que me preocupa, el dolor, lo que quiero modificar, de la relación con mis amigos, con mi pareja, con mi vivienda, con la economía. Porque la manera de trabajar eso a nivel profundo es reconociendo que hoy tengo una anemia, porque le estoy dando los glóbulos rojos a él. Porque detrás de la enosomática silentica hay algo más, y es que yo quiero ser aceptado por mi clan, siento que tengo que ver con esa historia, y en alguna historia he sido mal calificado y mal visto. Entonces no le doy la sangre para que él se sane, le doy mis glóbulos rojos, mi sangre para ser aceptado y querido en la familia. Y lo mismo hago con la realidad. Cuando yo modifico eso, lo que sucede es que la realidad se modifica y mi juicio se va. Los quiero, les mando un abrazo a todos. Gracias.










