
A reflective monologue by Pablo Almazán that frames Mother Nature as a living "manual" containing evolutionary wisdom and human life codes. He introduces the idea of "bioexistencia consciente"—the unity of spirit and matter—and uses a plant's adaptive leaf-tearing to illustrate how nature operates for species continuity, drawing an analogy to human infertility and intergenerational (antibiological) patterns.
Chapters
¿Cómo están? Buen lunes para todos. ¿Como pasaron el fin de semana? ¿Disfrutando? Disfrutándose mirando la naturaleza y tomando conciencia de que ese gran manual que permite que todo esté continuando vivo, siguiendo esa línea de evolución que nos incluye, tiene el gran manual de nosotros. ¿La estuvieron leyendo? Estuvieron mirando los astros, la tierra, las plantas, los animales, y diciendo eso debe estar en mí. Es una manera hermosa. La Tierra es la tierra en sí. La madre Tierra es el mejor manual, la mejor enciclopedia, el mejor diario, el mejor periódico, el mejor noticiero. Tiene la sabiduría de toda la evolución, y tiene la clave de nosotros, de nuestra vida, de las decisiones que tomamos. Eso es lo que nos la leemos en profundidad. Estamos desconectados de quiénes somos, De nuestra esencia, por un lado, ese gran ser que somos, de ese gran ser no ser, de ese gran espíritu que también es materia. Estamos desconectados de quiénes somos en profundidad, en cuanto a lo lo que es materia, lo material y la materia. Y justamente somos esas dos cosas. Somos el espíritu y la materia. Y la clave del camino espiritual la tiene la materia. Y el modo de sanar la materia lo tiene el espíritu. Esa es la propuesta de la bioexistencia consciente. Que vivamos desde la existencia, que somos este código que en este momento estamos llevando adelante, que se llama biología, y esta experiencia bio que tenemos, estar vivos aquí sobre la Tierra. Entonces, hoy se me ocurrió mostrarles un ejemplo, solo porque este fin de semana tuve el honor de estar hablando con adolescentes, y que cuando empezaron a entender la lógica de humano puente de la bioexistencia consciente, enseguida se dieron cuenta de un montón de cosas. Y entonces esto es por esto, y esto es por esto. Y enseguida nuestras respuestas empezaron a sí, sí, sí. Así que bueno, de ahí han surgido algunas ideas con lucre que ya teníamos ahí en el tintero, y que las iremos desarrollando a lo largo del siguiente tiempo. Pero también les di un ejemplo a los chicos que lo entendieron enseguida, porque surgió el tema de la infertilidad, también de una viudez, también de un montón de cosas que yo les decía. Se dan cuenta que no son naturales. La naturaleza no inventa esas cosas. Que una mujer quede viuda joven, por ejemplo, una de las chicas me dijo que yo sabía que su mamá había quedado viuda joven. Y le dije, no es la primera vez que pasa en tu clan. Eso es imposible. Que sea la primera vez. La naturaleza no agrega cosas en contra del sentido de la continuidad de la especie, porque sí vas a ver que ya hubo otra viuda y ni terminé de decirle. Claro, mi abuela materna, mi mamá quedó viuda y mi abuela materna quedó viuda muy joven, así que la juventud, los adolescentes enseguida entienden. Y les conté algunos casos que se los voy a mostrar a ustedes. Por ejemplo, miren, les voy a mostrar esto que les voy a mostrar ahora, pero para que tomemos conciencia de la infertilidad desde otro lugar. Miren lo que pasa. Por un lado, Esta planta, esta hoja acaba de salir, esta hoja acaba de salir, si ustedes las ven, están enteras estas hojas, pero esta planta en realidad está adaptada a este clima, no es de este clima, en realidad esta planta es de climas cálidos, crece en lugares más, más quietos, debajo de selvas, entre las plantas, una planta que se encuentra mucho en México, cuando uno se mete por los montes, entre los templos mayas y esas cosas, encuentran mucho de estarlicia blanca. Pero qué le pasa en Argentina, donde es un lugar que hay más viento, o si uno quiere poner esta planta en un lugar que no es el ideal para ella, pasa esto, la planta empieza a quebrar sus propias hojas, lo que hace es, en este caso, romper sus hojas para que de ese modo se puedan adaptar al viento. Como se adaptan al viento que lo dejan pasar más fácilmente, la planta con el viento sobrevive. Y no sólo sobrevive la planta, sino que esta planta está tomando la decisión de agarrar, tomar a sus hojas y rómpanse, porque si todas siguieran completas y rígidas, todas se van a romper y va a morir la planta, esa planta que somos todas las hojas va a morir. De modo que la planta desarrolla un mecanismo para que cada hoja, si es necesario, se rompa de una manera coherente, porque la hoja no sufre nada, porque tiene las nervaduras en determinada posición, y esa hoja deja pasar el viento. De ese modo todas esas hojas que quedan como flecos permiten que el viento pase, que junto a la flexibilidad de la hoja, eso hace que la hoja no se rompa y que toda la planta siga viviendo. En el ser humano con la infertilidad es muy parecido. Lo que sucede que en esta desconexión que yo planteo, el ser humano no cree, no acepta, no asimila que la naturaleza toma las decisiones en términos de especie, no las toma en términos de individuo. Miren, si la hoja dijera, ¿Por qué a mí se me rajan las hojas? ¿Por qué ella puede tener hojas completas y yo no puedo tener hojas completas? ¿Por qué esa hoja tiene toda una formita unida y yo estoy toda despeluchada? La hoja cumple un rol en la planta, y es hacer que la planta continúe ese modo fractal. ¿Continúa, continúa para que? Esa planta está desarrollando cosas para que todas las plantas sobrevivan, está desarrollando campos de aprendizaje para la evolución de todas las plantas, para que esa planta cada vez pueda estar en diferentes climas, en diferentes situaciones y todo eso. Entonces, en la infertilidad lo que sucede es que hay códigos que cada uno de nosotros portamos, que son tanto códigos biológicos como códigos que están por fuera de lo biológico, que hacen a la parte de datos, este es el hardware y este es el software, que hacen a la parte de datos que cuando se unen a la biología dan por resultado una combinación. Por ejemplo, vos sos segundo hijo, tercer hijo, eso es biológico, eso es un hecho absolutamente biológico, y para eso se cuentan los nacidos y los no nacidos. Pero te llamás María, te llamás Teresa, te llamás Esther, y resulta que allá arriba había una abuela que era segunda hija y que se llamaba Teresa, y vos te llamás Teresa. Esa abuela también puede haber sido que en su segundo parto, es decir, cuando tuvo hijos, no sólo ella como hija era segunda, sino que en el segundo parto se produjo algo, algo como lo que llamamos antibiológico. Es una de las primeras cosas que dentro de poco voy a comentar en alguna cosa que estoy escribiendo. Y el sentido antibiológico dice que ocurrió algo ahí, que si continúa, va en contra del aprendizaje biológico y de la expansión de la especie. Por ejemplo, nació el segundo hijo y se murió. Entonces acá abajo, vos te llamas Teresa, nace tu segundo hijo, o querés que nazca tu segundo hijo, y ocurren distintas cosas, problemas en el útero, problemas en los ovarios, problemas en las trompas, pero también ocurren otras cosas, como que tuviste el primer hijo y después de eso no tuviste más pareja, después de eso a tu pareja le encontraron determinada cosa que no puede tener hijos, o vos resolviste quedarte sola, o querés tener hijos y no los podés tener, o simplemente no querés tener hijos. Todo eso es la naturaleza actuando dentro tuyo. La naturaleza actúa dentro tuyo de determinada manera o a nivel físico a nivel de tus decisiones, pero mira como lo decisiones, porque vos no te lo estás dando cuenta, pero tu decisión la tomó tu pasado. Vos ahora crees que libremente tomaste tu decisión, pero todo eso lo hace porque el inconsciente piensa en términos de especie. Te dice Teresa, vos no deja que sea por los costados, por tus hermanas y hermanos que continúa esta especie, pero hay una manera de solucionar eso gracias a la bioexistencia consciente. Les damos un abrazo, le mando un abrazo y nos vemos mañana. Chau, amigos.










