
Pablo Almazán argues menopause is an evolutionary rebalance that once shifted women from childrearing to territorial roles. Today it resets hormone ratios, creating competing alphas in couples and forcing renegotiation of territory and power, often ending in separation.
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Y amigos, ¿Cómo les va? ¿Cómo están creando este momento en un juego? Porque saben que es imposible decir eso, que siempre lo hago a modo didáctico. ¿Cómo estás? En realidad la mejor manera sería contame cómo estoy, pregúntame cómo estoy en vos, ¿Qué parte de mí te toca, te toca mostrarme? Y hasta en ese te toca hay una didáctica. La espiritualidad es muy difícil de explicarla, porque todo hay que bajarlo a un terreno teórico, y el terreno teórico es distorsionado con respecto a lo que es la espiritualidad. Por eso no existe la espiritualidad teórica, porque siempre hay que acomodarla. Porque la espiritualidad, por ejemplo, propone. Yo en este momento estoy solo aquí, y yo acuerdo 100% con eso. Y por lo tanto uno diría, ¿Pero para quién estás haciendo los vídeos? ¿Con quién estás hablando? ¿Quiénes van a tu encuentro? Y la respuesta es que si yo no hiciera cada una de esas cosas en conciencia de que el que está ahí soy yo, yo no podría hacer nada de lo que hago. Pero tengo que jugar al juego de que eso no es así, para poder jugar este juego de despertarme a mí mismo, explicándome a todas mis partes lo que es la realidad. Cuanto yo logré explicarle a más partes mías lo que es la realidad y todas mis partes junto conmigo acuerden barra acordemos un concepto de espiritualidad, de creación y de realidad, Más voy a estar rumbo a mi propio despertar y más estoy rumbo a mi despertar. Por eso sucede lo que sucede. Porque en realidad el comunicador de conciencia transita un permanente debate interno sobre cómo explicarse a sí mismo. Y va tanteando esa respuesta y va viendo cómo actúa su universo en base a esas explicaciones. Y es su universo creado el que le muestra si realmente está despertándose. Por eso es tan egoísta este camino. Y la maravilla de la bioexistencia consciente del camino humano puente, es que a lo largo de la transmisión de eso, yo como comunicador lo que busco es ver si la materia me muestra que cada cosa que propongo o siento es aplicable y muestra resultados en la materia. Por eso la importancia de la base biológica y de lo que los síntomas y las sanaciones me muestran a mí como comunicador de esto. Creo que eso es lo más importante. Los síntomas me muestran a mí que estoy despertando. Las sanaciones me muestran que estoy despertando. Los cambios de vida muestran que estoy despertando. Por eso tanta fuerza de la bioexistencia consciente. Porque si fuera una propuesta teórica, que no se puede ver su reflejo en la materia. Por eso este libro de infertilidad, que ahora termino este vídeo y continúo escribiendo, como todos los días. Tomé la decisión de que. Participen en el libro muchas imágenes de los niños nacidos y de las madres embarazadas y todas esas cosas. Porque somos seres sensoriales. Porque a nuestro lado dormido, al lado sensorial, al que cree que cuando mira el cielo, las estrellas están ahí, a ese lado lo tengo que explicar con fotografías. Es largo el tema de que las estrellas no están ahí. Si quieren un diálogo, lo podemos ver en un vídeo. Hoy quiero contarles otra cosa hermosa, maravillosa, que tiene que ver con la evolución. Tiene que ver con lo que propone la bioexistencia consciente, entre muchas cosas. Lo que propone la bioexistencia consciente es que nuestra biología es algo tan. Tan inmensamente sabio, algo que nunca se puede equivocar. ¿Ven que me sirvo un mate? Algo que traslada una sabiduría, que se lo pude mostrar a los consultores en el encuentro de Bariloche. Esa sabiduría está viajando desde el principio de los tiempos. Y siempre tiene un mismo sentido y un mismo propósito. Y un síntoma surge cuando nos desviamos de ese propósito. Entonces somos el resultado de toda la evolución. Y para el tema de hoy, que es la menopausia y el territorio, es crucial entender la evolución. Miren, la parte humana, por decirlo así, porque nosotros estamos influidos desde el Big Bang hasta hoy, que yo siempre aclaro, tengo mi mirada de que el Big Bang no comenzó en el punto donde se dice que empezó Big Bang. De eso también podríamos charlar otro día. Desde ese comienzo hasta hoy, si hay algo que nos influye fuertemente, es nuestra parte humana, la parte de evolución humana. Todo nos influye fuertemente. Todo, todo, todo. Desde el primer átomo hasta hoy, desde las primeras tres moléculas de hidrógeno, helio y litio, que son la sagrada trinidad química de todos los humanos, como cuento en el libro Elementos celulares, todo se influyó. Pero hay una parte muy cercana a nosotros, que es la parte de los cazadores recolectores. Toda la parte ya humana, habiendo pasado nuestra etapa de monos y nuestra etapa de mamíferos en general, y de peces y de reptiles, y todo lo que suelo hablar. En esta parte humana, hemos sido muy muy influenciados por lo que sucedió. Nosotros como seres evolutivos, no estamos hoy modificando nuestra genética y adaptándonos por el aire acondicionado. Eso va tener sus consecuencias más adelante. En este momento si somos la especie más débil de la historia, nos quejamos porque el aire acondicionado hasta un grado más alto, más bajo, si salimos sin suéter, nos tenemos que volver. Y antes tuvimos mil años desnudos o tapados con una piel, adaptándonos al clima, con una tolerancia al cambio climático inmensa. Por eso hoy nos parece imposible ver pueblos cercanos, no al polo, pero en zonas árticas y todo eso. Nosotros decimos es imposible, o los Onars en el sur de Argentina, los Patagones en el sur de Argentina, esos que vemos tapados con una piel, decimos no, imposible, no, es totalmente posible. Pero nosotros estamos evolutivamente muy adaptados a algunas cuestiones de confort, que no están mal y que siempre el hombre las ha buscado, pero tiene sus consecuencias más adelante. A lo que voy con esto es que en esa época de cazadores recolectores, los hombres estaban preparados para hacer determinada tarea, y las mujeres para hacer determinada tarea. ¿Los hombres que hacían? Estaban preparados para la guerra y para la caza, para defender su territorio, para salir a cazar, para salir tras un animal. Eso lo explico largamente, inclusive es un momento divertido en las aperturas, donde tienen que aprender las lateralidades y ese tipo de cosas. Y ahí yo explico que alrededor de los 40 años, 50, entre los 40 y los 50 años, ¿Qué le sucedía a la mujer? La mujer que había estado siempre al cuidado de las crías dentro de la comunidad, criándose con otras mujeres, dialogando, por eso la mujer es de hablar y el hombre cazador no cuenta lo que le pasa. Todo eso lo vemos ahí. ¿Pero qué le sucedía a la mujer a esa edad? Sus hijos ya habían crecido y por lo tanto salían a casar, a obtener su propio alimento o a la guerra, y el esposo ya por lo general había muerto o cazando o en la guerra. ¿Qué le pasaba a esta mujer a los cuarenta, cincuenta años? Quedaba sola. Está bien, quedaba sola. ¿Y qué tenía que hacer? ¿Quiénes son las que han evolucionado? ¿Quiénes son las que han sobrevivido? Las que en ese momento cambian su lateralidad cerebral de gestionar los conflictos del hemisferio izquierdo, hacen un rebalanceo de estrógenos y testosteronas y se pasan al otro hemisferio, para empezar a gestionar las cosas desde el hemisferio masculino, y salen a cazar y salen a procurarse el propio alimento. Las mujeres que han hecho ese cambio, han evolucionado y son las que han dado como consecuencia la posibilidad y han sido el puente para la mujer de hoy. Las otras mujeres, las que no se han pasado hemisferio, las que se quedaron en el hemisferio femenino, en el hemisferio de primero pensar y después actuar, en el hemisferio de contener, a esa edad, no hicieron el cambio. Esas mujeres terminaron no continuando, no evolucionaron, murieron, se perdieron en el tiempo. ¿Qué quiere decir? Que hoy la mujer cuando se. Que cuando llega el momento de la menopausia, recuerda aquel momento, el momento en que la mujer se quedaba sola en la historia. Por supuesto que tienen que ver cosas de niños, de crianza y esas cosas que van por otro lado, y después si quieren en un vídeo las hablamos como la edad ideal para poder cuidar un niño, amamantarlo, que corra poco riesgo, que la madre sea joven, eso también va. Pero lo que estoy hablando acá es específicamente una cosa, y es que la mujer a la edad de la menopausia, se produce un rebalanceo hormonal entre estrógenos y testosterona, se cambia de hemisferio cerebral para gestionar sus conflictos, y como consecuencia de eso, en el territorio comienzan a convivir dos alfas. Es así que la mujer después de la menopausia tiene una postura mucho más masculina en el territorio. Es decir, hasta ese momento el territorio era, estoy hablando en términos evolutivos, ni machistas, ni feministas, ni nada, solamente evolutivos, el territorio era un territorio del hombre, que era coordinado y ordenado por la mujer. Ahora, a partir de la menopausia, el territorio es del hombre y es de la mujer. Por lo tanto hay que hacer todo un rebalanceo en la pareja, que en muchos casos es la época de las crisis y la época de los divorcios, cuando esta mujer nueva, porque es una nueva mujer, decide ir por su territorio, por sus derechos, por sus lugares y por salir. Es así que este hombre que estaba siempre afuera, cazando, trabajando, trayendo la casa, la presa virtual, el dinero a la casa, finalmente cuando se jubila, hace un rebalanceo opuesto y queda dentro de la casa. Y la mujer que estaba siempre dentro o que estuvo por ahí por una tendencia mayor dentro, ahora de grande sale al exterior. ¿Y como termina la mujer? Tomando el té con las amigas, como cuento siempre, y se ríen. Yo lo digo así la vieja tomando el té con las amigas, y el viejo adentro de la casa mirando la televisión, y para lo único que sale es para ir a buscar a la vieja que está tomando el té con las amigas. Pero en síntesis, lo que sucede ahí es un rebalanceo territorial. Territorial. Hay mujeres que me han contado, por ejemplo, que llegaron a la casa y le dijeron a mi esposo, desde hoy yo duermo de este lado de la cama, y vos dormí de este lado. Como el esposo ya estaba del otro lado, le bueno, OK, no hay problema. Pero la cuestión de la menopausia y la territorialidad es crucial. Una pareja tiene que en ese momento, volver a dar cartas, y el amor tiene que haber progresado, y se tiene que haber pulido, y se tiene que haber convertido mucho en un solo ser, para hacer ese rebalanceo juntos. Por eso, cuando las cosas no están muy afirmadas, ese rebalanceo puede llevar a separaciones, que lo suele hacer. Entonces, la pregunta siempre que me hacen ¿Y si una mujer ya era masculina, Es decir, una mujer zurda, o que tiene actividad, y que a lo largo de su cuerpo se nota que inclusive la grasa, o lo que es sobrepeso, lo lleva de modo masculino, ¿Esa mujer se queda en el masculino? No se cambia para lo femenino. Así que los invito a comprenderse evolutivamente la parte de la menopausia. Es un trabajo que quien tiene la fortuna de poder hacerlo con una pareja totalmente complementaria, unida, es un trabajo para hacer entre dos, es un trabajo para charlar evolutivamente, para que uno lo comprenda al otro. Es una etapa de cambios maravillosa, que yo tuve la suerte de transitar con Lucre y de comprendernos, inclusive disfrutarlo todo este cambio, y de reírnos mucho. Así que los invito a entenderse evolutivamente. Los quiero mucho y les mando un abrazo grande. Gracias.










